XVIII. Semana de artes: ensayos.

Solo faltaban dos semanas para la semana esperada por todos. Las inscripciones ya se habían abierto para cualquiera que quisiera participar. Las porristas y los jugadores de futbol con desanimo se inscribieron ya que solo lo hicieron por cumplirle a Natsu, que era como su ídolo para cada uno de ellos.

Nadie le reprochaba, al contrario, estaban animados ya que sería una experiencia que pocas veces vivirían, cantarían para toda la escuela y eso era mejor reputación y admiración por los demás, cosa contraria que Loki quería lograr, que se burlaran de ellos por hacer actividades que solos los ñoños de la escuela harían.

Según las bases de la inscripción, un maestro tenía que asesorarlos pero al ver las habilidades de Lissana y Gray no fue necesario, así que se declararon autodidactas.

Después de debates entre ellos mismos y desacuerdos de Loki, decidieron irse a ensayar a uno de los salones libres del edificio de artes, para ser exacto, el que estaba al lado del teatro, eso les daba ventaja ya que ahí tenían sus clases Levi y Lucy, quienes también terminaron aceptando hacer el musical con ellos.

A Loki no le favorecía que su novia pasara tiempo con Natsu, por lo que el término metiéndose en el grupo y después, decidió cantar junto a ellos.

El ambiente a pesar de ser incomodo por presenciar a ambos equipos trabajando juntos, también tenía sus momentos divertidos: las peleas entre Gray y Natsu, los reclamos de las chicas, las ironías de los pasos de la coreografía. Hasta pareciera que no hubiera rivalidad.

Pero Loki, solo era el único que estaba molesto por tanta humillación.

A Gray lo nombraron el organizador ya que era el que mejor sabia de música y detrás de él estaban Lissana y Lucy que eran las tres voces que brillaban por excelencia. Pero el moreno se inclinaba más en la rubia tanto por carácter y por su voz, cosa que molestaba a la oji azul.

—creo que ya es hora de escoger nuestras canciones —dijo énfasis Gray mientras se paraba en una silla para resaltar ante la multitud—con estos ensayos ya clasifique las voces de cada uno de ustedes y depende lo que escojan diré quién será la voz principal y coros.

Pero entonces Loki carraspeó su garganta para callar a Gray, estaba en desacuerdo en lo que acababa de decir.

—el traté quedo que…

—No hubo condiciones, según recuerdo, Loki…—retó Gray mientras fijaba su mirada ante el—¿creías que nos tendrías bajo tu merced? Lo siento pero así no trabajamos nosotros. Además de que en el trato no exigiste que hiciéramos lo que tu quisieras, solo pediste que participáramos y punto, lo siento por ti.

Lucy quien se dio cuenta de la incomodidad de sus miradas, tomó a su novio del hombro y miró al organizador.

—Gray… —se limitó a decir.

—Lucy… creo que tú estarás de acuerdo con las canciones que tengo en mente ¿verdad?

Ambos se miraron a los ojos, la rubia pudo confiar en él y aceptó su idea. Loki no tuvo más que volverse a tragar otra humillación más.

Under Pressure, quiero que sea una de las canciones que cantemos —sugirió y todos le dieron la razón—las voces nos quedan perfectas, Loki.

—Que tonterías hablas, ¿cantar Under Pressure contigo? No me hagas reír…

—¿Recuerdas que soy yo el organizador y estuviste de acuerdo? ¡Vamos será divertido! ¿Verdad, Lu?

Y de nuevo, Loki cayó en la trampa. Detestaba que usara el nombre de su novia para que él terminara aceptando cada uno de las condiciones.

—puedo cantar alguna de The Beatles? —preguntó Cana algo apenada.

—depende si te queda.

—¿puedo cantar una de Nickelback? Di que di, di que sí.

—buena elección Natsu, sus canciones te quedan como anillo al dedo por tu voz, pero temo que solo podrán cantarse como cinco solistas y las demás canciones serán en coro ¿están de acuerdo? Con eso que solo contamos con un solo día para la presentación, valla y tantas ideas que tenía en mente.

—ah, ah, ah, ah… ¡staying alive! —empezó a cantar el Dragneel y todos empezaron a reírse—es excelente canción ¡cantémosla todos!

Natsu empezó a imitar los pasos de la banda dueña de la canción mientras que sus compañeros empezaban a reírse y le daban la razón.

—tengo una idea, tengo una idea… ¡Somebody to Love! O ¡Bohemian Rapsody! Todo mundo ama esas canciones—propuso Lissana y todos le aplaudieron dándole la razón.

—deberíamos hacer un maratón de Queen, escogemos aproximadamente unas seis canciones, yo me encargaré que nos den dos días, apuesto que llenamos la sala audiovisual de la escuela.

—¿alguien que se atreva a cantar I Want to Breack Free? Y que lo haga vestido de mujer, eso sería sensacional.

—¡yo lo hago! —grito Natsu y todos lo desaprobaron ya que su voz ronca no le favorecía para la entonación.

Entre el escándalo de las canciones y las suplicas de un día especialmente para cantar canciones de Queen entro la pelirroja y su respectivo prometido. Todos se quedaron estáticos cuando Erza avanzó hacia donde estaba Gray.

—lástima que no puedo cantar ya que fui la que organizo el juego, me hubiera gustado.

—¡y qué bueno que no lo harás! —gritaron todos al unísono.

—que molestia, queremos hacer un especial de Queen y al parecer los únicos que nos acoplamos más a las voces somos Loki y yo, que lata…

—¿dijiste Queen? —pregunto incrédulo Jellal.

Cinco minutos después, se encontraba cantando We Are The Champios y todos estaban llorando por su excelente entonación.

—es como si estuviera viendo a Freddy Mercury… esa pasión en cantar… eres un gran hombre—decía entre sollozos Elfman mientras se quitaba las lágrimas de condolencia.

—Por primera vez en mi vida me siento condolida —dijo Erza y de igual forma se estaba secando las lágrimas que le había provocado la canción.

—¡ESTA LLORANDO! —gritaron todos impresionados.

—pareciera que alguien escucha mis suplicas, soy un chico de suerte—pensó el moreno y Jellal aún seguía cantando.

Cuando termino su entonación todos le suplicaron que cantara junto con ellos, él con gusto acepto y otra voz más se unió a ellos.

Después de un rato de organizarse, llegó Mirajane junto a Laxus y ella con una sonrisa de oreja a oreja les felicitó por si trabajo.

—por cierto Laxus ¿no te interesaría participar?

—No me gustan esas boberías, lo siento—dijo con indiferencia y al mismo tiempo nervioso.

—No seas tímido Laxus, diles que eres malo cantando—dijo Mirajane, Laxus no tenía donde meter la cara ya que recordó la anécdota donde le quiso cantar a su novia al oído y terminó regañado y esa vez juró jamás hacerlo.

Lucy se acercó a Gray y le dijo unas palabras en el oído, el chico sonrió y la apoyó. Ella le pidió cantar una canción en particular y siendo en modo coro, quedaría perfecta.

—¿Sweet Home Alabama? —preguntó Ever cuando Gray les comentó la canción que cantaría la rubia.

—excelente elección—apoyo Alzack—espero verte cantar, Lu.

Y así pasaron todo el día escogiendo las canciones hasta que pasaron los días. Los cumpleaños de Mirajane y Gray se acercaban, ya que ambas fechas estaban próximas. Primero cumplía años él y después la oji azul.

Fue golpe de suerte que el cumpleaños de Gray era sábado, entonces su grupo de amigos acordaron hacer una sencilla reunión en una cabaña de los Dragneel que estaba a las afueras de la ciudad, cerca del bosque de la autopista.

Antes de retirarse de la escuela ya que era viernes y todos huían en busca de libertad, los organizadores del musical fueron a hablar con la directora para que les prestara por más tiempo el auditorio y si fuera posible, dos días.

—Con que dos días—dijo en voz alta la directora mientras miraba a la pareja—me temo que no se puede, pero lo que sí puedo hacer es prolongar la hora de préstamo ¿Qué tal seis horas?

—¿seis horas? —pregunto la rubia.

—Más que suficientes—dijo contento Gray mientras se paraba y le tomaba la mano agradeciéndole—son suficientes, en lo que arreglamos el auditorio, el vestuario y damos el show…

—solo espero que lo usen como se debe—dijo sonriente—por cierto me interesaría saber las canciones que interpretaran, ya saben, curiosidad.

—Solo le diremos que haremos un especial Queen y estamos debatiendo cuáles serán las canciones, además es mejor que sea sorpresa—contestó el moreno.

—Me parece bien, quiero que me sorprendan y por cierto nena—dijo refiriéndose a Lucy—¿Qué tal tu novio? El Dragneel…

Lucy al escuchar el comentario de Mavis se sonrojó y al mismo tiempo se molestó. Le explicó que Natsu solo era su amigo y quien era su novio era Loki.

—entonces ese idiota es tu novio… te compadezco—contestó sonriente.

—¿gracias? —Contesto Lucy fingiendo simpatía—¿Por qué nadie quiere a Loki? —pensó.

Llegó el sábado y la hora de la reunión, las once de la mañana. Primero fueron a pescar en grupo en el lago cercano a la casa, algunos prefirieron irse a correr con caballos a lo largo del bosque. A esa reunión también asistieron Lucy, Levi, Gajeel, Totomaru, Jet, Droy y Vizca.

Después, todos se fueron a tomar un relajante baño en el spa, las chicas se cuidaban las espaldas porque siempre los chicos hacían lo posible para espiarlas. Cuando los descubrieron ellas les dieron su merecido.

Después de la bochornosa pelea, se alistaron y decidieron cocinar lo que habían pescado. La puesta de sol fue magnífica y las parejitas estables lo miraron mientras se encontraban sentados en el césped.

—quien fuera a decir que Alzack se le declarara a Vizca—comento Ever y algunas chicas hicieron berrinche ya que era un buen partido para cualquier chica.

—y Erza con Jellal, lástima porque es un chico demasiado codiciado también, lo que me sorprende es que Erza no quiere que se lo digamos a nadie—esta vez comento otra de las porristas y ahora el berrinche de todas fue más notorio.

—y también que Mirajane regresara con Laxus, de verdad yo lo creía imposible, es tan lista que supo reprimir sus sentimientos a la perfección—ahora comentó Cana.

—y que Lissana pudiera controlar a Natsu, ese es todo un desmadre—ahora comento Ino.

—ahora nos hace falta Gray con su prometida… de verdad se ven hermoso juntos, mucho más hermosos que todas estas parejitas—comento otra de las porristas mientras suspiraba—lástima que la boba se fue a estudiar en otro lado.

—Deja de decirle boba a mi prometida—dijo gray mientras todas volteaban ya que él estaba sentado en las mesas que estaban detrás de ellas—Linda así lo decidió y tengo que aceptar su decisión—dijo mientras cruzaba los brazos y sonreía coquetamente.

—Te odio porque tu si encontraste al amor de tu vida, zoquete—dijo Max que estaba al lado de él—tu novia es demasiado sensual que me dan ganas de quitártela.

—Veamos si eres capaz—contestó lanzándole una mirada de reto, al poco tiempo ambos empezaron a reírse.

Mientras tanto ocurría esto, las parejitas seguían mirando la puesta de sol. Mirajane tenía su cabeza apoyada en el hombro de su novio mientras que este le acariciaba su cabello blanquecino.

El chico ya llevaba varios días que tenía algo que decirle pero el miedo a que ella creyera mal de él. El día en que Gray le contó todo acerca de Loki, él también le contó el problema que lo atormentaba: su abuelo materno estaba gravemente enfermo y él insistía en conocer por lo menos a su primer bisnieto, pero todos sus nietos eran menores de edad salvo Laxus, que recién había cumplido los dieciocho años, por lo que la presión de su abuelo y la herencia lo traían loco.

Él amaba a Mirajane pero también insistirle en que tuvieran un hijo era tarea difícil. Los Strauss son una familia con alta reputación y el hecho que ella concediera un hijo a tan corta edad seria bochornoso. Pero también él se hacia la idea de ser padre y que la madre de sus hijos fuera ella.

Estaba ilusionado y con miedos. Platicar sobre ese asunto en ese momento que estaban celebrando su cumpleaños. Ya al día siguiente seria mayor de edad pero eso no significaba que ella aceptaría.

Suspiro, liberando la mínima tensión que él esperaba, su novia lo miró preocupado, le dio un beso en los labios y lo invitó a caminar para liberar el estrés. Ella era muy intuitiva y sabía que él cargaba algo en su conciencia.

La caminata fue silenciosa. Él estaba en las nubes pensando en su dilema y ella solo buscaba las palabras para sacarlo de sus pensamientos. Entonces fue que ella se hartó y lo empujó hacia un árbol y lo miró a los ojos.

—¿me puedes decir que te pasa? Este no eres tú, Laxus.

El chico bajó la cabeza, estaba acorralado y sabiendo cómo es ella no podía evadirla, hacerlo significaba algo cercano a la muerte. Fue entonces que volvió a suspirar y la tomó de la mano para que no hiciera una locura después de contarle todo.

—Esto es duro Mira y sé que tú eres curiosa, desde que el abuelo se enfermó no he querido decirte algo que me ha pedido la familia de mi madre—volvió a suspirar y apartó la mirada, entonces ella con delicadeza movió su cabeza para que la volviera a ver.

—debe ser algo grave para que andes así, confía en mí.

Él le conto todo, no oculto nada y también le explicó porque le daba tanto miedo decirle la verdad, por temor a perderla. Mirajane estalló en carcajadas, él la miro incrédula y carraspeó para que ella calmara su escandalosa risa.

—creí que era más grave, ¿Por qué no lo dijiste antes? —dijo mientras le tomaba la mano y lo empezaba a jalar a las cabellerizas.

—¿A dónde me llevas? —preguntó apenado.

—¿A dónde más? ¿Quieres un bebe? Pues iremos a hacerlo ¡ahora!

—¡ahora! —Contesto como mujer histérica—¡Mirajane por favor! Primero tenemos que hablar con tus papás, casarnos y después el hijo vendrá después de hacer todo eso.

—¡tonterías! Esta decidido, lo haremos ahora mismo—dijo mirándolo con ojos brillosos—quien te manda a abrir mi apetito sexual después de aquella vez—dijo refiriéndose a la primera vez en que estuvieron juntos—así que compláceme.

Laxus suspiró con pesadez y pensó en las consecuencias. La amaba pero sabía que los Strauss eran una familia de que cuidarse y sabía que se estaba metiendo en un dilema y más ahora que sus suegros eran estrictos con él por el engaño que le hizo a ella tiempo atrás.

—después que se enteren que seremos padres, me castraran y después me darán un beso en la mejilla por hacerlos abuelos… ¡están igual de locos que ella! —pensó mientras que, no se había dado cuenta y ya estaba dentro del establo y Mirajane más candente que nunca.

Para todos fue raro que Mirajane y Laxus se estuvieran tardando mucho. Las porristas murmuraban entre ellas lo que posiblemente estaba pasando entre ellos, en cambio, Erza y Lissana se estaban preocupando.

—ustedes dos no se preocupen, no creo que Laxus sea tan débil para no protegerla—dijo mientras abrazaba a ambas chicas y entonces el sonido de su estómago daba signos de hambre—está bien, si deseo que vengan ¡ya!

—No eres el único hambriento—dijo Elfman—pero Mira es la celebrada junto con Gray y se me hare de mal gusto que no la acompañemos.

—por lo menos hay señal—ahora dijo Cana—le marcaré a su celular.

La castaña empezó a marcarle y después de tres intentos no contestó.

Mientras tanto, en las caballerizas, el Dreyar estaba cuestionándole a la Strauss que contestara.

—ese estúpido sonido no me deja concentrarme, contesta.

—Les mandaré un mensaje—dijo la chica mientras esperaba que dejara de sonar—les diré que estamos en el lago.

—mentira poco creíble, si hay estuvimos toda la tarde…

—pero también saben que tiene una hermosa vista nocturna, si nos creerán amor—dijo y el mensaje ya se había enviado—continuemos—ahora la chica le fulminó una mirada llena de placer tanto que el chico no creyó jamás verla, y menos en ella.

Cana ya había recibido el mensaje y les comunicó que Mirajane cenaría cuando regresara y que no los esperaran.

—Definitivamente esta si le está echando ganas a su relación con Laxus—pensó Ever sonriente—ya era hora que se destapara la monja esta.

—pues ya tienen órdenes de Mira ¡A comer! —exclamó el peli rosa y se sentó en una de las mesas.

—me pregunto que estarán haciendo Mirajane y Laxus a estas horas de la noche—dijo pensativa Cana.

—pues yo creo que echándole ganas ¿no? Sabiendo como es Laxus que no le gusta perder el tiempo.

El comentario hizo que todos se imaginaran lo que posiblemente estaba pasando, y todos coincidieron en la misma escena y por desgracia, era lo mismo que estaban haciendo ambos en ese mismo momento.

El silencio sepulcral se hizo presente y la palidez apareció tanto en Elfman como en Erza.

La chica de cabello escarlata no permitiría que Mirajane le ganara en cuestión de ser mujer, y ahora que tenía a la persona indicada y Elfman como todo hermano sobreprotector, iría a partirle la cara a Laxus.

Y todos entendieron que estos dos irían a buscarlos.

Y antes que Elfman y Erza dieran el primer paso, todos se tiraron encima para que no hicieran una locura.

—Mierda, Elfman, Mirajane ya es mayor de edad y puede hacer lo que le plazca, además si le haces algo a Laxus de seguro que el que queda peor serias tu—consoló Alzack entre la "bolita" que pretendía detenerlo.

—un hombre no toca a una mujer antes del matrimonio y si esta con ella ¡lo voy a demandar! Mirajane aún no cumple los 18.

—¡eres un exagerado, literalmente ya los tiene porque mañana los cumple, deja de hacerte el dramático—ahora respondió Gray.

Cana estaba nerviosa y envió un mensaje a Mirajane para que hiciera acto de presencia lo más antes posible, si es que de verdad quería tanto a Elfman y Laxus.

Ambos recién habían terminado cuando recibieron el mensaje de Cana, lo leyó y dio un suspiro pesado.

—parece ser que Erza y Elfman aún no quieren ser tíos, es mejor que regresemos.

—Sabía que era mala idea inducirte a esto, lo siento—dijo mientras acariciaba la mejilla de su novia—ahora te metí en problemas.

—Elfman podrá ser impulsivo pero ya veré como lo tranquilizo, vamos.

Entonces respondió el mensaje de Cana. Ambos se vistieron y a paso veloz regresaron a la cabaña donde encontraron a Erza y Elfman amarrados en una silla.

Todos miraron a la pareja. Mirajane parecía fresca, como si no fuera culpable de nada y Laxus estaba nervioso, tanto que todos olían su sudor.

—¿me pueden decir que estaban haciendo en el lago? Par de cochinos—rompió el hielo la pelirroja.

—Mira, es mejor que responda antes que te tache de facilita…

—Oye— defendió Laxus pero la chica lo detuvo extendiendo su brazo para que no avanzara.

—No pasó nada, no se preocupen ¿no podemos tener privacidad que todos piensan mal?

—La culpable fue Ino por especular escenas porno—señalo Ever—ella fue la que empezó con los comentarios.

La rubia se quejó, Mirajane miró con ojos de inocencia a su hermano y él se resignó a creerle pero en el fondo estaba que se lo llevaba el diablo.

Todos se tranquilizaron y cuando por fin la calma regresó, cenaron y después un grupo se dispuso a jugar a verdad o reto y unos cuantos se disponían a reposar en el sofá.

La rubia que no era fanática a ese juego fue a tomar aire fresco pero no supo que Gray la siguió.

—la noche me dijo que necesito hablar contigo—dijo el sacando de sus pensamientos a la rubia—te lo pedí cuando te encontramos con Loki afuera del hotel y no me has complacido este capricho.

—adelante, estas en todo tu derecho, y perdona—dijo mientras le hacía un espacio en el barandal.

El chico miro al horizonte que era demasiado obscuro ya que había ausencia de luz eléctrica en esa zona, salvo la cabaña. La chica esperaba ansiosa las preguntas de su compañero y después de meditarlo él le dijo:

—¿crees que es justo todo lo que ha pasado? Me refiero a que tu estas con Loki, el idiota de Natsu mas perdido que nunca y yo reprimiéndome.

Lucy supo a lo que se refería y solo suspiró. Era su respuesta.

—te daría una y mil razones para que estés convencida de que Loki no es como lo pintan, pero de verdad no creo que eso sea necesario…

—¿Por qué tanta urgencia en que corte con él?

—¿me creerías si te contara algo?

—Se claro de una buena vez, si tu argumento es válido te creeré—respondió molesta—en poco tiempo te has ganado mi confianza.

—lo siento pero no puedo—respondió melancólico y mordiéndose los labios, en verdad quería decírselo pero el dolor que le causaría lo evitaba—si te lo digo mancharía la reputación de alguien a quien estimo mucho, pero por favor, solo te pido que tengas cuidado con Loki, es lo que quería decirte y que le abras los ojos al idiota de Natsu de una buena vez.

Antes que Lucy preguntara, él la ignoró y se retiró. No quería seguir hablando, las palabras sobraban y sabía que si hablaba de más, parecería desesperado porque ella le correspondiera a su amigo.

Cuando ninguna alma se encontraba en la sala. La tranquilidad se respiraba en el bosque. Eran cerca de las dos de la madrugada cuando Gray fue al baño. Cuando salió se percató de una sombra, corrió detrás de ella, lo tomó de la muñeca y antes que lo tirara al suelo por creer que era un ladrón notó el peculiar color de cabello y se detuvo. Era Juvia.

—Lo… lo siento —dijo bajando la cabeza—Juvia no tenía intenciones de asustarlo.

—¿Qué haces despierta a estas horas?

—Juvia quería darle una sorpresa a Gray pero todo lo echó a perder, Juvia es una torpe.

La chica que tenía un sobre en sus manos se lo entregó. El chico no dudó en abrirlo y con la luz que desprendía la luna supo lo que era. Era un retrato de él hecho con acuarelas. Era un bonito detalle por parte de la chica. Lo puso en la mesita más cercana a ellos y después la abrazó y perdido entre su aroma pidió las gracias.

Y como siempre las ganas no sobraban, la besó. Ella se sintió feliz que le gustara su regalo. Después de verse a los ojos y detrás de ellos, la ventana mostraba la hermosa luna llena que iluminaba en pequeñas proporciones pero era lo ideal para que Gray mirara la piel blanquecina de Juvia.

La llevo al sofá, no quiso separarse de ella y le propuso dormir juntos ahí. Ella aceptó pero en el fondo deseaba que ocurriera algo más pero también los nervios la invadieron por miedo a ser descubiertos.

Entre los brazos de su amado, ella concilió el sueño de manera inmediata. Se sentía protegida y amada a pesar que él no se decidía de una vez por todas romper lazos con su prometida y corresponderle a la Loxar.

Pero el chico, que aún estaba despierto escuchó unos pasos acercarse. Él empezó a sudar por los nervios ya que si alguien descubría esa escena comprometedora pensaría mal y su relación con su prometida estaría en peligro.

Su falsa relación de amor estaría en peligro.

Casi quería comerse las uñas y sobre todo vino a su cabeza la idea que fuera Erza ¿Cómo reaccionaría? Más bien a qué extremo ya que ella ha sido como la madre que perdió cuando era niño y lo regañaría por jugar con dos chicas.

Supo quién era cuando escuchó la voz melodiosa de su amiga cantar, era Lucy. Solo deseo que no se le ocurriera ir a sentarse al sofá donde estaban.

La chica solo bajó a tomar un vaso de agua, como era costumbre, siempre le daba sed a esa hora de la madrugada. Pero entonces notó unos pasos en la escalera. Gray se puso más nervioso por miedo que ahora fuera Erza o Natsu. Y para su desgracia el que bajó fue su amigo el peli rosa.

El chico que estaba adormitado miró de pies a cabeza a la rubia. Se veía tan sexi con su piyama a pesar de ser de ositos, pero su apariencia se debía a que no cargaba bra y eso provocara que trasluciera sus pechos.

El chico que ya estaba despertándose lo notó y el sonrojo apareció, por fortuna ella no se dio cuenta ya que no se habían atrevido a encender la luz para que nadie despertara.

Ella se cruzó los brazos ya que sabía perfectamente de su busto y el chico se golpeó mentalmente para dejar de estar pensando perversiones. Entonces el dio el primer paso y carraspeó su garganta para hablar.

—creí que era el único que no podía dormir.

Entonces ella le explicó su sed nocturna y el la comprendió. La noche a pesar de ser primavera era fresca gracias a la vegetación del bosque. Las ráfagas de viento hacían que los cristales de las ventanas chillaran y causaba incomodidad auditiva, por eso él no había conciliado el sueño.

Entre la obscuridad y el silencio, además de la parejita escondida en el sofá, no había nadie que los interrumpiera. Él miró sus ojos cafés y supo que debía preguntar algo que lo tenía intrigado desde aquella vez cuando jugó ajedrez con Loki.

—Lucy… yo… verás, a veces me pregunto si nosotros nos conocimos antes de Fairy Tail, no sé si tu estés consciente de esto—dijo sin saber lo que decía en sí.

—¿quieres decir si nos hemos visto antes? —Respondió ante el juego de palabras de él—no lo creo, no recuerdo.

—Menos mal—pensó mientras suspiraba—entonces no hay nada que temer… supongo.

—¿a qué te refieres?

El chico no supo porque dijo eso, entonces fue que también recordó la perversión de Loki en querer hacer suya a su novia sin importar nada, ni siquiera si ella lo deseaba o no. La sangre le hirvió y estuvo a punto de patear hacia la pared pero ella lo detuvo, no quería parecer un impulsivo, más de lo que lo tenía catalogado, no más actos sin pensar, no por el momento, ya era mucho lo que había hecho al dejarse vencer en el ajedrez.

Pero también estaba la ansiedad de volverla a besar ¿Qué importaban Lissana y Loki? Cuando el realmente le ardía en celos que el si tuviera el derecho y la libertad de probar sus labios cuando tuviera necesidad, pero él no, no tenía el titulo para ser merecedor de ellos.

Pero entonces recayó el teatro y supo que podía hacerlo, no estaba Loki y Lissana ya la convencería aunque siendo él realista sería un golpe para su novia ¿pero que importaba ella? Aunque admitía que sentía por ella un inmenso cariño que poco a poco se dio cuenta que solo era hermandad, parecido a lo que siente por Erza.

Pero entonces también pensó en llevarla a rastras a las caballerizas y hacerla suya, después restregarle su triunfo a Loki pero era ella, siendo ella no se permitía hacer eso, no era de él, al menos no de un Dragneel, de llevarse a una mujer a la fuerza, tendría primero que saber si ella está segura y con lo poco que la ha conocido primero le daría un golpe en la ingle al hacerle proposición indecorosa.

Pero mejor dejó de pensar en incoherencias y puso los pies bajo la tierra.

—quiero que brilles en el escenario, como ninguno, incluso me gustaría que le demostraras al idiota de Gray que tienes mejor voz que ese ególatra de mierda.

La chica se sintió halagada y también nerviosa por la forma en la que se expresaba de su amigo, sabía que lo apreciaba mucho, pero eso lo contrastaba por las palabras altisonantes que usaba para demostrar su afecto.

—gracias, hare mi mejor esfuerzo—contestó—además ¿aún no sabes que cantaras?

—no sé y ni siquiera se la canción que te dedicaré, la que te debo—contestó apenado y el calor fue presente en sus mejillas.

Gray que escuchaba todo, tenía ganas de salir y golpear a Natsu por decir que Lucy tenía mejor voz que él. En cuestión de arte, el detestaba que dijeran a sus oídos que cierta persona fuera mejor que él, pero su amigo no tenía la culpa, ya que no sabía que estaba presente.

—sea la que sea, quiero que también tú brilles—dijo la chica y le sonrió.

Y Natsu supo que su sonrisa brillaba al igual que su voz como las veces que cantó a sus ojos.

El día esperado llegó, para ser exactos era viernes, el día del musical. Desde temprano los chicos empezaron a preparar el escenario, vestuario y maquillaje. Los varones estaban hartos de todo este dilema y ya quería que el día terminara de una buena vez.

Por el contrario de las chicas, estaban contentas porque a pesar de hacer el musical, que en Fairy Tail está catalogado como una actividad para los perdedores, ellas demostrarían que los populares pueden hacerlo mejor.

Pero entonces la Strauss, la más pequeña de los tres hermanos, se encontraba maquillándose sola. En el espejo se mostraba a su enemiga de amores, Lucy. La rabia apareció ya que en los últimos días su novio le prestaba más atención a la rubia, cuando ella era la que merecía ser su centro, la única chica ante sus ojos. A veces lloraba de amargura el saber que posiblemente fue por ella que Natsu se dio por vencido y le regaló el triunfo a Loki, porque si él se iba, implicaría que también su novia. Le ardía que así fuera. Que Natsu tomara esa decisión que tanto le pesaba a ella.

Suspiró. Era una gran oportunidad para demostrar que ella era mejor.

Entonces caminó rumbo a los vestidores para empezarse a cambiar.

—me las pagaras, Lucy —dijo en voz baja.

Pero lo que no sabía es que por más bajo que intento decir esa frase, Mirajane alcanzo a escucharla.

—eso lo veremos Liss—pensó la primogénita de los hermanos.

Cerca de ahí, se encontraban Natsu y Gray preparando sus voces. El Fullbuster se daba de topes en la pared al ver que su amigo aún tenía pequeñas desafinaciones. Cualquier persona normal no lo notaria tanto pero el oído agudo de Gray era tan exigente que el pobre Natsu estaba cansado de escuchar el mismo sermón.

—solo espero que intentes no desafinarte tanto ¿entendido?

—Si —contestó decidido—. Prometo no avergonzarte, lindurita —contestó en tono sarcástico.

—sí, ahora nos toca salir, a mí y a Loki, con Under Pressure y así abrimos el telón al musical de Fairy Tail.

Fue entonces que todos se prepararon y cuando el telón se abrió. Todos los espectadores se quedaron con una incógnita en la cabeza al ver que no había nadie.

Fue entonces que ambos chicos salieron de cada esquina del escenario.

Pressure
pushing down on me
pressing down on you

Mientras tanto, del otro lado del país, se encontraba una chica de ojos cafés escribiendo una carta, cuando terminó, de mala gana la metió en un sobre y lo selló. Entonces se dispuso a escribir a quien iba dirigida y finalmente, la dejó a un lado para después enviarla a su destino.

—me gustaría ver la cara de tu viejo cuando sepa que entraras a Fairy Tail por intercambio, tipo pal' face—dijo la chica que se encontraba recostada en la cama que se encontraba a lado del escritorio donde la chica de ojos cafés escribía.

—eso mismo pienso, Linda…

—detesto que me digas Linda, incluso me recordaste al cursi de mi prometido y yo trato de no pensar en ese estúpido compromiso.

—eso te pasa por volverme a recordar la estúpida cara del viejo estúpido, cuanto desearía ser mayor de edad y deshacerme de él—dijo con voz rencorosa.

—y yo cuando desearía mi libertad, lástima que mis padres son de palabra y ya se comprometieron con el viejo Fullbuster, no sé quién sea peor: tu papá o él.

La chica que tenía un dardo cerca se lo lanzó sin miedo a su amiga, apenas rozó el brazo y por desgracia le lastimó un poco.

—¡te lo merecías! Linda—dijo agresiva, salvo la última palabra que lo dijo con suavidad fingida.

—ya entendí, pero ¿sabes? A veces me gustaría encontrarme con Gray para hacerle la vida más miserable.

—Eso me gusta—comentó—¿y cómo piensas hacérsela?

—como me la hizo a mí el saber que anda coqueteando con la rarita, la Loxar.

—¡Uy! Ya te quemaste amiga, admite que lo amas —dijo en tono sarcástico.

—Lo admitiré el día en que tu admitas que estas enamorada del Dragneel.

Entonces ella se levantó de golpe. La chica que estaba en la cama creyó que sería víctima de su ira pero se admiró que ella solo caminó rumbo a la puerta. Segundos después vio como la azotaba.

—Parece ser que ya encontré tu punto débil. En algo nos parecemos: somos vulnerable al hombre que amamos —finalizó.

(N/A)JOJOJO ¿what's up? Dejo este capitulo solo porque no se… ya en esta semana empece mi tesis y quería festejar (anadieleimportatusfrustracionesyamejorponteaescribirlahistoriaqueestamasabandonadaquehastasuenanlosgrillosjoder!) ya en serio, la historia realmente va en la segunda parte capitulo 10, es un avance asi que en seis meses tengo material que subir y cuando me titule y sea nini la acabo (aquienengañoestarepidiendotrabajocomopepenadora) y de verdad, mil disculpas a todos por borrar y subir la historia de nuevo (solosonquejasparaquenodejaraslahistoriaabandonadacoñodelamadre)

Saludos y gracias

(¿nadiesediocuentaquepretendohacersegundapartedeprotegeromorir?