LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUZANNE COLLINS, LA HISTORIA SALIÓ DE MI LOCA CABEZA, ESPERO QUE LA DISFRUTEN
Durante todo el camino hacia la habitación de Paylor, pude notar que las personas iban de aquí para ayá, siempre con una sonrisa, no tenían rasgos de preocupaciones, algo que no se e mucho en Panem. Su vestuario constaba de muy pocas prendas, shorts, blusas de telas delgadas, incluso nos encontramos con mujeres que vestían un short y en la parte superior su top del traje de baño, y no les daba pena alguna de mostrar su cuerpo semidesnudo; parecíamos los raros del lugar con nuestra ropa, pantalones, camisa, teniendo en cuenta que la zona en la que nos encontrábamos era playa y hacía mucho calor.
Al llegar a la habitación de la presidenta, pudimos ver que todos los presentes estaban confundidos, hablaban al mismo tiempo sin entenderse entre ellos mismos-
- cómo es que no sepa si es ella? Claro que es ella! Que no la vió?, mismo rostro, misma voz-decía un exasperado hombre, creo yo que es el alcalde del distrito 2.
- no estoy segura de que es Katniss, todos supimos que ella falleció en las explosiones en el capitolio-explicaba Paylor
-si, y nunca se encontró su cadáver, y ahora resulta que encontramos a una mujer idéntica a ella fuera de Panem, pudo haberse hecho pasar por muerta y así salir del país-expresaba el alcalde del distrito 1
- el cadáver pudo haberse incinerado, que es lo que pasa c0n todo cuando se expone al fuego, por lo que sabemos ésta chica perdió su padre hace un año, el padre de Katniss falleció cuando era pequeña, además no vinimos aquí para saber si es o no es ella; lo que nos importa es la mejoría de Panem, analizar pros y contras de la unificación, únicamente para eso-
- y qué tenemos que dejarla así y ya?, ella abandonó la guerra, huyó!
-Katniss nunca fue una cobarde-esta vez no pude controlarme por lo que intervine-siempre afrontó sus problemas, ella era capaz de dar la vida por los inocentes, todo lo que ella hizo fue para liberar a todo Panem del gobierno del tirano de Snow, y nunca se dio por vencida ante la adversidad en la que se encontraba, así que por favor si usted no la conoce deje de especular y mejor centrémosno a lo que hemos venido-a estas altura yo ya respiraba agitadamente, y empezaba a sentir un pequeño zumbido en el oído derecho.
- Tranquilo Peeta, no tienes que alterarte, respira-Decía Haymitch acercándose a mi
-Peeta tiene razón. Si es o no Katniss, eso ya no importa, a lo que a mi me concierne su trabajo como sinsajo terminó y no se le juzgará por algo que ni ella recuerda, y ese es el final de ésta discusión.-lo dijo Paylor a modo de que no admitía réplica. A pesar de ser una persona tranquila y justa, también tenía un carácter que imponía.-hace media hora tuve una plática con la señorita Jones, estaba el señor Evans presente, le hablé a groso modo de nuestra historia, y de lo que se pretende, ella accedió a la primera, no puso oposición alguna, de hecho dijo que en lo que necesitaran ayuda podrían recurrir a ella, transporte, guías, alimentación, incluso hasta vestimenta. Yo le dije que cada uno de ustedes, a lo largo de su estancia vería que es lo que necesitaba, así que si requieren de ayuda, recurran ya sea al señor Evans o a la señorita Jones. De ahora en adelante están por sus cuenta, vean la ciudad, analicen sus mercados, en como se podrá contribuir mutuamente. Y hasta aquí se termina la reunión.-
A pesar de todo el caos, la reunión fue muy simple y concisa, al parecer la presidenta quería dejar el tema de Katniss a un lado imponiendo su autoridad.
-Chico realmente pienso que tu deberías regresar con el grupo de la presidenta, estuviste cerca de padecer una crisis-
- no pienso irme, voy a estar bien, pude controlarme, lo único que quiero ahorita es despejar mi mente, voy a caminar un poco por el lugar-
- te acompaño-
- no, quiero estar solo-dije un poco exasperado, parecía que tenía a una nana conmigo.
Me fui caminando por ese mismo pasillo, únicamente pensaba en todo lo que había pasado en ésta última semana: la carta de Paylor, un mundo externo a Panem, el viaje y ahora Katniss, será cierto que es ella?. Mi cabeza me dice que es imposible que sea ella, pero hay algo en mi corazón que me dice que si lo es, de hecho siempre había algo que me decía que Katniss nunca murió, pudiendo ser el hecho de que nuca se encontró su cadáver lo que me daba falsas esperanzas, pero ahora está aquí, y nadie sabe la realidad, aunque tengo la sospecha de alguien que si la sabe.
Voy tan metido en mis pensamientos que no sé ni como llego a un jardín, es enorme, hermoso llenos de flores, unas que no crecen dentro de Panem, verde brillante, que te hace pensar en paz, felicidad y en vida. Sigo caminando admirando el paisaje, cuando en ese momento choco con una niña.
-Cuidado estas bien?-
- si si lo siento mucho-me dijo la niña.
-no te preocupes no pasó nada, ves-le dije mientras me quitaba un poco de pasto que se me había pegado en la ropa.
No había visto algo tan más adorable, la niña estaba roja; era una niña muy linda, tes apiñonada, cabello oscuro ondulado, peinada de media colita con un moño verde. Su vestido era claro con detalles entre verdes y naranjas.
Ella me tomó de la mano y me llevó hacia donde crecían las flores-ten, para ti-me decía mientras me daba una-son tulipanes, las flores favoritas de mamá-
- son muy lindas gracias-me agaché a su altura-Cómo te llamas?-
- Azura y tu?-
-. Yo me llamo Peeta-
- que curioso nombre, nunca lo había oído-me dijo mientras me miraba con sus ojos, tenía una mirada muy profunda.-tienes uno ojos muy bonitos-me dijo.
- igual que los tuyos-le contesté - estás sola aquí' y tu mamá?-
- Mi mami está ayá con mi hermanita-me señaló hacia una dirección, cuando volteé, veía como una mujer se acercaba, si todo lo que de hoy me tenía muy impactado, esto último me acabó-mami, mami conocí a un nuevo amigo!-decía Azura mientras corría hacia la mujer, que era ni más ni menos que Katniss, y tenía en brazos a una bebé.
- hola, espero que mi hija no te haya importunado-me dijo Katniss en cuanto llegó-
- no para nada, es una niña muy linda-
- Muchas gracias, aunque es un poco hiperactiva, siempre tengo que estar tras ella-me decía sin dejar de verme, y con una sonrisa-tu eres de las personas que llegaron con la señora Paylor, cierto?-
- si, soy Peeta, mucho gusto señorita Jones-le decía mientras extendía mi mano para saludar
- en serio, sólo Katniss por favor, mucho gusto, y ésta pequeña de aquí es Belle-
-es muy linda, tiene unas hijas muy hermosas-le dije.
-muchas gracias... Te está agradando el lugar?-me preguntó, mientras hacía ademanes señalando el lugar.
- si, está muy hermoso, aunque lo llevo recorriendo apenas 30 minutos-
- te puedo enseñar un lugar del cual te enamorarás enseguida- su mirada era la misma que me hipnotizaba cada que la veía. Pero esta vez era diferente, tenía un brillo que no sabía identificar como una chispa.
- no quiero quitarle su tiempo-
- no me lo quitarás lo prometo, ven-justo en ése momento me toma de la mano, poniéndome petrificado-ups lo siento mucho!-soltó mi mano rápidamente, supongo yo al ver mi expresión. Sus mejillas estaban un poco sonrojadas.
- no... no te preocupes no pasa nada-yo le decía mientras aun sentía el calor de su tacto en mi mano.
- ven sígueme-ésta vez íbamos caminando uno a lado del otro, y Azura iba delante, cantando y brincando. No puedo evitar verla con un poco de nostalgia.
- lamento realmente lo de hace rato, es que tengo la mala costumbre de tenerle confianza a todos incluso a los que acabo de conocer-me decía, por su tono de voz parecía muy apenada.
-no me molestó no te preocupes-
Ella lo único que hizo fue voltear a verme y sonreírme. Que estoy haciendo? Se supone que ya la había olvidado pero mírame, aquí estoy con alguien idéntica a ella, y sintiendo lo que hace mucho no sentía. O será que me he engañado todos estos años pensando que la había olvidado cuando nunca lo hice. Me siento como aquel niño, de 9 años, cuando una vez aquella niña de dos trenzas lo volteó a ver, solo un par de segundos, pero esa mirada hizo que el resto de la semana tuviera una sonrisa enorme. Me volví a sentir como ese niño enamorado.
Pasamos por un riachuelo y unos pocos metros estuvimos en un paisaje de ensueño; había una gran cantidad de pasto, flores, arena y el mar, era una vista maravillosa. No podía despegar la vista.
- y que tal, te gusta?-
- está perfecto, es muy hermoso-le dije sin apartar la vista del paisaje.
- si lo sé, es un lugar que me ayuda a pensar, siempre vengo aquí cuando me siento abrumada o preocupada.
- Me gustaría un día pintar el amanecer en éste lugar, ha de ser increíble-
- tu pintas?-me preguntó con mucha curiosidad
- si, no soy un experto pero el decorar pasteles me dejó cierta experiencia pintora-
- haces pasteles?,-me dijo con gran asombro, abriendo sus ojos.
- de hecho en donde vengo soy el panadero-le decía mirándola a los ojos, grises, hermosos, que notaban cierta emoción.
- panadero! Estamos solicitando un panadero, el que teníamos se retiró y de hecho necesitamos uno, no te gustaría se nuestro panadero provisional, sólo durante tu estancia, mientras buscamos a alguien- decía bastante animada-si no quieres, no puedes o te distrae de tus labores no pasa nada.
- no te preocupes, tu dime a que hora empiezo-porque no podía negarme a nada.
- en serio?-me miró tan emocionada que hasta me hizo sonreir-te pagaré claro está..
- no eso si que no, no nos cobras la estancia aquí y aun asi quieres pagarme-
- claro es un trabajo, y los trabajos se pagan-
- bueno, pues considéralo como un pago a lo que estás haciendo por nosotros, a ti te gusta ayudar pues a mi también, a parte me encanta mi trabajo. Tómalo como una remuneración. Y si sigues insistiendo pues entonces lo rechazaré-dije cruzando los brazos.
- mm bueno, entonces nos vemos mañana a las 7:00 am en la cocina, te presentare a los chicos, te van a agradar-me dijo haciendo cara de resignación.
-está bien, creo que es hora de regresar, ya está anocheciendo.
- si, se me fue el tiempo. Estas niñas ya se tienen que dormir, bueno Belle ya se adelantó pero la remolino de ayá- señalaba a Azura que corría por todas partes-ella si es todo un show.
Durante todo el trayecto, me habló de todas las travesuras de sus hijas, cada vez que hablaba de ellas se notaba su devoción hacia ellas, las adoraba.
- bueno creo que aquí nos dividimos, mucho gusto en conocerte- le dije mientras estrechaba su mano-algún pan en especial que quiera que le haga?.
- Si hay uno que me encanta, pero nadie lo sabe hacer, o piensan que estoy loca, que nunca ha existido ese pan, me encantan los bollos con queso-
