LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUZANNE COLLINS, LA HISTORIA SALIÓ DE MI LOCA CABEZA, ESPERO QUE LA DISFRUTEN

Llego a mi habitación, siento el latir de mi corazón muy fuerte, mi respiración está agitada, no sé qué cara debo de tener porque Haymitch me ve con cara de susto.

- ey chico, todo bien?—

- claro todo perfecto-

-entonces porqué estás tan alterado? Apenas puedes respirar. –

- es que vine corriendo, eso es todo no te preocupes estoy bien.

-ok, por cierto, vino la preciosa a buscarte, no sé si la viste.-

-si me la encontré, de hecho nos invitó a cenar—

- nos invitó o te invitó?—

- nos invitó, tanto a ti como a mí.—

-mmm ya veo el porqué de tu exaltación cuando llegaste—

-no es por eso, ahora si me disculpas voy a ir a tomar un baño—

-anda, ve y ponte guapo para la preciosa—

Me dí la vuelta para evitar que viera que me había sonrojado. Me acosté en la cama y me puse analizar todo lo que estaba sucediendo. El reencuentro con Katniss, sus hijas, lo que sigo sintiendo y lo más importante, Katniss al parecer también siente algo, lo pienso por la forma en que me mira, me sonríe, me habla; pero no sé no quiero hacerme ilusiones, antes tengo que hablar con la persona que estoy seguro que sabe lo que pasó con Katniss.

Pasan las horas, miro el reloj que marca las 7:30 pm, ya casi es la hora, me dirijo a la sala y veo a Haymitch acostado a lo largo de un sillón.

- oye aun no te has cambiado?—

- lo pensé muy bien y creo que dejaré que ésta noche sea sólo para ti , en otra ocasión cenaré con ustedes.-

- ella también te invitó a ti—

- si lo sé, pero quiero que lo disfrutes totalmente, además no creo correcto dejar a Johana sola.—

- cierto, mmm estás seguro, no creo que le moleste si viene Johana también.—

- si si vete, ya nos la arreglaremos aquí—

Salgo de la habitación con rumbo al comedor, el lugar, que en mi opinión, es el más hermoso, lo hace resaltar sus grandes lámparas que cuelgan del techo, la más grande colocada justo al centro y las más pequeñas colocadas estratégicamente, por lo largo del techo haciendo que la iluminación proyecte la majestuosidad del lugar; las mesas son redondas, con manteles claros; todo el lugar me encanta.

Justo a la mitad del camino me detengo, no sé si seguir al comedor y esperarlas ahí, o voy por ellas, después de 5 minutos de pensarlo decido ir por ellas.

Llego a su habitación y toco la puerta, es cuando me abre la misma pequeña, Azura; cuando la veo siento un gran emoción, ya que si es como sospechamos, ella puede ser mi hija, pero me tengo que controlar.

-Hola hermosa, cómo estás?—

- Hola amigo Peeta, viniste a visitarnos?—me pregunta con una gran sonrisa y con sus enormes ojos azules.—Mamá! Mi amigo Peeta vino a visitarnos!—le gritaba desde la puerta.

-Hola Peeta, pensé que nos encontraríamos en el comedor—me lo dice mientras camina hacia nosotros, tiene puesto y vestido verde, casual, entallado y con un ligero escote. Hermosa, es lo primero que pienso al verla, no puedo hablar, realmente me dejó sin palabras—Peeta estás bien?

Con mucho trabajo salgo de mi ensoñación—Hola mmm, si estoy bien, porqué lo preguntas?

-es que estás un poco rojo, y además pensé que nos encontraríamos en el comedor, y pues verte aquí me hizo pensar que algo pasaba.

-no para nada, en serio estoy bien, muy bien de hecho, perdón si te importuné, quise venir por ustedes pero no te preocupes puedo esperarlas ayá.—

- No te preocupes, gracias es muy caballero de tu parte, gustas pasar? Sólo faltan terminar de arreglar a Belle y listo—

- puedo esperar aquí, no te preocupes—

-por supuesto que no, pasa no tardo ni dos minutos—me lo dijo mientras tomaba de mi mano y me jalaba hacia adentro.

- mami, mami vino a visitarnos!—

- si mi amor, de hecho va a cenar con nosotras—

- Genial! Voy por mis cosas!—salió corriendo muy entusiasmada.

-al parecer le gustas a mi hija, no le había visto tan emocionada, por cierto y tu amigo Haymitch?—

-el agradeció la invitación pero dijo que estaba muy cansado, que en otra ocasión con mucho gusto—

Justo en ese momento sale una mujer mayor de un dormitorio.

-Claire él es Peeta, el amigo que te conté y el nuevo panadero. Ella es Claire, es como mi madre.—

- hola, mucho gusto Peeta.—

- mucho gusto señora.—

-Claire, porfavor.—

-Claire—rectifiqué.

-Bueno ya vuelvo no tardo—

- puedes sentarte si gustas, se te ofrece un té o café?—

- no gracias así estoy bien—me fui a sentar en uno de sus sillones, podía observar que, por toda la habitación habían muchas plantas, reinaba mucho el color verde en éste lugar, pero a la vez se sentía muy cálido.

-ya listas, mira Belle, quién nos vino a visitar?—la bebé, de apenas 2 años me volteó a ver y me sonrió—oda—me dijo, que supongo yo me quiso decir hola.

- hola hermosa—me acerco y le acaricio su pequeña mejilla, con lo que me responde con otra sonrisa y enseguida se esconde en el cuello de Katniss.

-ella es más tímida que Azura, bueno que les parece si ya nos vamos?

-por mi está bien—

- Azura, cielo ya nos vamos—

-aquí estoy, que bueno! Ya tenía hambre!—lo dice mientras se sobaba su barriguita, lo que nos hace reir a todos.

Vamos caminando rumbo al comedor, yo estoy a lado de Katniss quien carga a Belle, mientras que yo tengo a Azura de la mano y Claire viene a lado de Katniss, no puedo evitar sentirme como si fueramos una familia.

Pasamos toda la cena, entre plática y risas por las ocurrencias de Azura, la Señora Claire me contó su historia, y cómo fue que llegó aquí. Mientras hablábamos, a lo lejos pude ver que en la mesa en donde se encontraba Paylor, todos estaban atónitos de verme aquí, pero era la cara de alguien en especial que me incomodaba, al parecer Gail no le parecía que estuviera aquí, cenando con Katniss.

Cuando terminamos la cena y vimos que las niñas se habían quedado dormidas, nos retiramos del lugar; yo las acompañé hasta su habitación, ya que tenía cargando a Azura. Dejamos a cada una en sus respectivas camas.

-Te agradezco que haya aceptado cenar con nosotras, nos la pasamos muy bien—

- yo también, hace mucho que no me sentía como en familia—creo que no debí de haber dicho esto.

- si yo también me sentí muy bien y cómoda, todo fue perfecto—

-bueno creo que es hora de irme a descansar, tengo que hacer panes mañana—por más que no quisiera irme, tengo que hacerlo.

- Bueno te acompaño—ya en la puerta—entonces nos vemos mañana,

- Hasta mañana- me dí la vuelta pero antes de irme le dije- a propósito te ves realmente hermosa el día de hoy.— le di un beso en la mejilla y me fiu, no sin antes ver que se había sonrojado.

Rumbo a mi habitación, en uno de los pasillos, me encuentro a la persona que menos quería ver.

- buenas noches Gail.-