LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUZANNE COLLINS, LA HISTORIA SALIÓ DE MI LOCA CABEZA, ESPERO QUE LA DISFRUTEN
Ha pasado una semana desde que hemos iniciado una relación, la cual ha sido sumamente perfecta, yo todas las mañanas estoy en la cocina haciendo varios tipos de panes, y obviamente, los bollos de queso no pueden faltar, por las tardes estoy con Katniss y con las niñas, últimamente Haymitch y Johana, aunque más Haymitch, se han reunido con nosotros, y claramente no pierde oportunidad para hacer una que otra broma, y en algunas ocasiones Katniss ha sido el blanco, cosa que provoca que frunza su seño e infle un poco sus rojas mejillas, cosa que la hace ver adorable; cuando vimos ésta expresión, que si bien no duró ni siquiera un minuto, viéramos a la antigua Katniss. Y bueno que puedo decir de Katniss, cada día estoy más enamorado de ella, no concibo una persona más perfecta que ella, es dulce, noble, bondadosa, hermosa, tierna, amable; algo que me confirmó lo maravillosa que era ella fue cuando me platicó sobre Bella.
Flashback
Estábamos en su habitación cenando, a era muy tarde por lo que llevó a las niñas a dormir. Estuvimos platicando por un buen rato hasta que salió la plática sobre Bella.
-Tienes unas hijas encantadoras y muy hermosas, igual a su madre—
-Si lo sé son hermosas las dos—me lo dijo pero no mostró la alegría que solía mostrar cada que hablaba de ellas.
- pasa algo malo?—
-no para nada…..Peeta puedo contarte algo y confiar en que lo contarás con nadie y no cambiarás tu forma de ser con mis hijas?—
-prometo no decir nada—
-bueno, hace como dos años, salí del hotel a unos de mis recorridos que suelo dar por la ciudad, estaba un poco triste ya que mi padre acababa de fallecer. Entre los caminos encontré a una mujer, era como de mi edad y tenía un bebé en brazos, me acerqué y le pregunté si le podía ayudar en algo, ella me dijo que estaba muy hambrienta, por lo que la llevé a un establecimiento y le dí de comer, al igual que mandé por unos alimentos especiales para bebé, estuve platicando con ella, y me dijo que estaba enferma, que no tenía dinero; le ofrecí empleo en el hotel, que tendría comida, trabajo y un refugio, pero ella me dijo que ya era muy tarde, que tenía una enfermedad que no se podía curar, y que estaba en las últimas etapas; mientras me contaba todo esto solo lloraba y se aferraba a su bebé, le dije que me diera de qué manera la podía ayudar, la llevaría a buenos médicos, la ayudaría en su tratamiento, que no se diera por vencida, pero ella decía que ya había hecho de todo pero nada funcionaba, y que lo que más le dolía era su hija, que no tenía nadie más que a ella; fue en ese momento en que ella me dijo: "si en verdad quieres ayudarme, puedes hacer una cosa", a lo cual yo accedí; "quiero que tú seas la mamá de mi bebé cuando muera, quiero que esté con alguien bueno y noble", yo en un principio me negué, no sabía si era correcto hacerlo, aparte de que ya tenía mi hija de dos años conmigo, no sabía cómo iba a hacer con dos, siendo tan joven, pero ella me insistió que acepté con una sola condición; ella iba a luchar hasta final de su tratamiento, intentaría ganarle a la enfermedad, y si al final no lo lograba yo me haría cargo de ella y la querría cómo si fuera mía. Me la llevé a vivir conmigo yo la acompañaba a sus tratamientos, fue en una esas idas al hospital que conocimos a Claire, ella supo toda la historia y nos apoyó en todo, pero a pesar de que luchó contra la enfermedad, murió 2 meses después; fue realmente triste ya que se había convertido en una gran amiga, pude apreciar que, aunque murió, era una persona muy fuerte y luchó hasta el final, Azu la quería mucho, decía que era su tía. Después de su muerte tuve que hacer los trámites necesarios para adoptar a la bebé, no fue complicado ya que ya se habían iniciado una semana antes de que falleciera, Claire se mudó conmigo y me sigue ayudando con las niñas, dejó el hospital por voluntad propia, dijo que prefería quedarse conmigo y ayudarme y que podría trabajar ayudándome con las niñas, pero yo no quería que dejara su trabajo para que se quedara a cuidar a mis hijas, consideraba que su trabajo en el hospital era mucho más importante, pero se rehusó a regresar y al final se quedó con nosotras; y bueno, así fue como es que tengo dos hijas, Azura y Bella, decidí nombrarla así, Bella, para que su mamá no quedara en el olvido, y aunque por ahora es muy pequeña, pienso decirle más adelante la verdad, ella merece saber de su madre.—
-eres simplemente maravillosa—no podía pensar otra cosa, crió a otra niña sin tener ninguna obligación con ella, no sin antes ayudar a la madre
- no creo que sea para tanto, simplemente ayudé a una persona que lo necesitaba—me lo decía ruborizada
-y la sigues ayudando con su hija, muchos la habrían dado en adopción, y mucho más siendo tan joven, pero tu no lo hiciste, además de que sufriste con ella en su enfermedad, estás cuidando de su hija, y es más que obvio que la amas igual que a Azura, no haces diferencias. Estoy muy orgulloso de ti—y justo en ese momento junto nuestros labios, fue solo un momento, estaba tan emocionado de estar con alguien como ella que me dejé llevar, pero ella no se quejó, y me correspondió.
Al momento de separarno juntmos nuestras frentes y nos vimos a los ojos,
-Te amo—nos dijimos los dos al mismo tiempo, lo que ocasionó que ambos nos sonriéramos.
Fin flashback
Esto sólo me confirma la maravillosa persona que es, y el que sea así ahora, no significa que antes no era así, sino que tenía una coraza que utilizaba para protegerse, para que nuca la vieran débil y pudiera sobrevivir en los difíciles momentos que vivíamos;
Hace algunos días también conocí a Dan, es un buen chico, aunque un poco coqueto con las mujeres, le gusta estar rodeado por ellas, pero lo que me he dado cuenta es que siente algo por Nancy, una joven que trabaja conmigo en la cocina, y por lo que se ve el sentimiento es mutuo.
- Ey Peeta!—
- Hola Dan, cómo estás?—
- Muy bien gracias, iniciando mi tour, de hecho estaba buscándote—me lo decía con una gran sonrisa, parecía un niño que paneaba su siguiente travesura.
-Pues ya me encontraste, en qué puedo ayúdate?—
-pues verás Peeta, es sobre Katniss, ella no…-
- tu cállate y no digas nada—lo interrumpe Katniss un poco agitada
- mira que si eres rápida, pero no tanto como yo, o le dices tu o se lo digo yo, al fin y al cabo te involucra a ti—
- yo le digo pero ya lárgate—decía Katniss mientras lo jalaba para que se fuera
-está bien ya me voy, Peeta—voltea a verme muy serio—por favor accede, ella necesita relajarse y sentir los placeres de la vida que no ha sentido desde hace mucho tiempo—y justo en ese momento se echa a correr, y aún a larga distancia se puede escuchar su risa burlona.
Acceder? A qué tengo que acceder? No entiendo nada, tuvo que ser una broma, cuando volteo a ver a Katniss, tiene su rostro tapado con sus manos y se puede apreciar un color rojo, debido a la insinuación de Dan.
- ey Kantiss, tranquila sólo fue una broma—trato de tranquilizarla tomándole de las manos pero ella las aferra.
- si pero que clase de broma!-
-oye tranquila—le digo mientras le acaricio su cara con mis manos—dime que era lo que Dan quiere que tú me digas.
-No creas que no quería pedírtelo, obvio si pero quería ser yo la que te lo dijera y no él, oshhh pero lo arruinó—y ahí está, signo de la antigua Katniss.
- no ha arruinó nada, lo prometo, no alcanzó a decirme nada—
-Cada año, se realiza un evento para recaudar fondos en el hotel, es como una fiesta de coctel, habrá trajes, vestidos y todo será a lo grande. Todo lo recaudado va para la fundación "Vida para todos"; y bueno, ése evento generalmente lo dirigimos Dan y yo, pero yo quería que fueras tú mi pareja, no quiero decir que lo dirijas conmigo, quiero que seas mi pareja en el evento, sería la primera vez que iría con alguien—
-Para mi sería un gran placer acompañarte, me sentiría muy honrado de estar contigo en ése evento—
-¿En serio?, ¡Gracias!—me abraza. Nos quedamos un momento así, juntos, fundidos en un abrazo, que pasa el tiempo sin que nos demos cuenta.
-bueno el evento es mañana a las 9:00 pm, te veo ahí?—
-claro que no yo paso por ti—
- bueno, está bien te estaré esperando—y da la vuelta, antes de desaparecer por un pasillo, voltea.—oye Peeta, Te quiero!—lo grita tan alto que todos en el lugar lo escuchan, pero yo no puedo avergonzarme, sino que me dan una alegría tan inmensa, una que no he sentido en mucho tiempo.
En el momento en que doy vuelta para dirigirme a mi habitación, veo un rostro muy molesto a lo lejos; Gale, pensé que se había ido con la presidenta, pero al parecer no es así, ¿por qué se quedó?; no pienso tomarlo en cuenta, no voy a dejar que nadie arruine la felicidad que siento en éstos momentos.
