LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUZANNE COLLINS, LA HISTORIA SALIÓ DE MI LOCA CABEZA, ESPERO QUE LA DISFRUTEN
Voy corriendo a todo lo que dan mis piernas, esperando o caerme debido a mi pierna ortopédica. A lo lejos puedo deslumbrar la figura de na persona que parece estar sentada cerca del mar. No sé cómo poder iniciar ésta conversación sin arruinar la poca estabilidad que puede estar teniendo, como no se me ocurre nada opto únicamente sentarme a lado, sabiendo que ella sabría quien soy.
-hola—después de cinco minutos me murmura.
-hola, no quería molestarte sólo quería estar aquí por si me necesitabas.—
-gracias—intenta esbozar una sonrisa pero no lo logra—así que, en realidad si nos conocíamos.—
- perdón por no haberte contado nada, es sólo que no quería verte como ahorita—le digo tomando sus manos entre las mías, con temor a que me rechace, por suerte no es así, hasta en el momento en que apretó mi mano supe que en verdad agradecía mi gesto.
-No te preocupes por eso, no te recrimino nada; es sólo que se me es muy difícil imaginar todo eso de la guerra y yo mezclada en todo eso, intento recordar pero no puedo.—
- tal vez no deberías recordar, sólo ya sabes lo que pasó pero puede que si recuerdas todo eso te puedes poner triste y es algo que no quiero para ti Kat—
-Lo sé, pero me he sentido viviendo en u agujero negro en donde no tengo escapatoria ya que no recuerdo mi pasado, y ahora que lo sé quiero recordarlo, porque aunque sé que puede ser doloroso para mi, puede ayudarme a sentirme completa-.
- ojalá supiera que decirte para que no te sintieras así, en serio daría todo lo que tengo para que no sintieras ningún pesar—
-¿Porqué?- preguntó mirándome angustiada
-Disculpa?—
-¿Porqué me amas?, deberías de odiarme por todo lo que te hice. Aunque no recuerde en los videos se ve claramente lo mal que te traté, que a pesar de que se notaba tu amor por mi, yo sólo te utilicé—decía llorando—perdóname por favor—
-oye tranquila, eso ya pasó, te lo prometo. Nunca te lo recriminaría, yo lo sabía, y créeme, te comprendía, no quiero que te preocupes por el pasado, ese no se puede cambiar, sólo concéntrate en el presente y en el futuro. Ven aquí— ella sin dudarlo se acurruca en mi regazo y pasa sus brazos alrededor de mi cuello. Siento su respirar tranquilo sobre mi cuello provocando que me tranquilice un poco.
-Lo que pasó—murmura—el día del baile, lo de tu migraña, fue porque te dio un ataque verdad?—
Suspiro—si, pero lo pude controlar, solo que como efecto adverso fue la migraña—levanta su rostro y con su mano acaricia mi mejilla—lamento que tengas que pasar por eso, todo por..—junto mis labios con los suyos a sabiendas de lo que intentaba decir.
- ey no fue por tu culpa, fue la de esos tipos—le susurro junto a sus labios
-en verdad…- me dice besándome—necesito.. que me … digas.. que me.. perdonas-
- en serio no hay necesidad—le digo a los ojos—pero si es lo que necesitas para estar en paz te perdono—
-oye, tengo una pregunta, tu eres el padre de Azura?—
-al parecer si—esto al parecer la emocionó.
-que bueno, entonces esa era la razón por la que te veía en mis sueños, era a ti a quien estaba esperando, era a ti a quien yo amaba—y me volvió a besar pero con más pasión que antes.
-lo vuelvo a decir, soy afortunada de tenerte—
-creo que el sentimiento es mutuo—
Nos quedamos así por minutos u horas, no sé, pero fueron un momento único, sólo de nosotros.
-y ahora que?—me preguntó
- no sé, pero mientras te tenga a mi lado todo lo demás pasa a segundo plano.— miré su rostro y pude observar cierto grado de duda.—pasa algo malo?-.
-no nada es sólo que, que va a pasar contigo y tu panadería?—
-hay gente que está atendiendo la panadería, no te preocupes—
-si pero tu vida está allá, te encanta vivir allí a pesar de todo lo que ha pasado en ese lugar, lo pude notar cuando me platicaste del lugar y no te puedo pedir que lo dejes—
- tu no necesitas pedirlo para que lo haga, mi lugar es donde estés tú—no entiendo no quiere estar conmigo después de lo que se enteró?.
-Peeta, mi amor, tu tienes que volver, es tu hogar, el lugar necesita tener a sus vencedores, los hace sentir fuertes, además eres su panadero, los vas a dejar sin pan..—
-pero yo..—
-shh ya se que tu lugar es donde esté yo, porque mi hogar eres tú. Ve a tu distrito, arregla todo lo que tengas que arreglar y…..—sus ojos denotaban cierta emoción—espérame.
- ¿cómo..? ¿qué… qué quieres decir con eso? Vivirías conmigo, en Panem, pero tu vida, trabajo están aquí! No puedo..—
-Mi vida, mi todo eres tú, sólo quiero tomar un tiempo, pensar muchas cosas, organizar las cosas en el hotel, y tener todo en orden para volver a ti—
-volver a mi?—
- si a ti, contigo, a tu lado—
-bueno, sólo no tardes—
- no lo haré, lo prometo—
Vamos caminando con rumbo a su habitación, ya es bastante tarde. No puedo evitar sentir cierto grado de nostalgia al saber que regresaría sin ella, pero ella me dijo que regresaría, y creo en ella.
- por cierto Claire y las niñas regresaron ésta tarde—
-en serio y como se veían?—
- bastante contentas, al parecer se divirtieron—
-genial-
-bueno llegamos—
- gracias—
-creo que ya me voy a mi habitación—
- no te quedas? Aunque sea ésta última noche, nosotros dos—
- sería todo un placer—
Toda esa noche conviví con Katniss, parecía como si no se hubiera enterado de nada pero viéndola atentamente se notaba cierto atisbo de tristeza. Veía como Katniss observaba a Azura y luego a mi, sabía lo que pensaba, aunque no creía que fuera el momento para decirle la verdad.
Por la noche, ambos disfrutamos el calor del otro por la noche, a sabiendas de que podría ser la última, durante algún tiempo en que volviéramos a estar juntos.
