LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUZANNE COLLINS, LA HISTORIA SALIÓ DE MI LOCA CABEZA, ESPERO QUE LA DISFRUTEN
POV kATNISS
Tras la partida de Peeta, me he sentido un poco ansiosa, sintiendo como si algo me faltara, y sé que Peeta podría haberse quedado conmigo, pero y le he quitado muchas cosas, entiendo que su vida está en su distrito, sus recuerdos, sus vivencias, todo; y aunque también fue doloroso para el, aún así ama su hogar, y yo no puedo quitarle eso. En todo éste tiempo he recordado parte de lo que fue mi vida en Panem; me ha ocasionado una que otra pesadilla. Claire se ha dado cuenta que algo me sucede pero no me presiona para que se lo diga, sabe que para mi lo mejor es el tiempo.
Todos los días, viendo a mis hijas, me imagino con ellas, viviendo en Panem, en el antiguo Panem, antes de la guerra; y nada más de pensarlo siento una horrible opresión en mi pecho, siento una inmensa angustia nada más en pensar que mis hijas puedan llegar a pasar por lo que yo viví. Un día hablando con Dan, le platiqué de mis temores, y lo que me respondió que no me aferrara a esos recuerdos, que todo eso ya es pasado, que no me aferre a los recuerdos negativos y que sólo me enfoque en el presente, en el cual se encuentran mis hijas y obviamente Peeta; y viendo la felicidad de mis hijas veo que tiene razón, todo eso ya es pasado, no volverá a repetirse, no puedo ser como la antigua Katniss, violenta, calculadora y a la vez temerosa, tengo grandes motivos para seguir adelante y ser feliz, por lo que ese tiempo sólo quedará en mi como un pasado que me hizo fuerte, pero aun así soy inmensamente feliz. Y debido a esa inmensa felicidad fue que tomé la decisión de comunicarme con Paylor, y ver que tan seguro era mi regreso, le prometí a Peeta que volvería, y es un hecho que pienso cumplir.
Me comuniqué con el Señor Evans, el cual me proporcionó el teléfono de Paylor, tras una larga plática con ella, me dejó muy tranquila, en cuestión de la seguridad, tanto de mis hijas y el mió, así como también dejó en claro que todo lo de los Juegos del Hambre y la guerra ya estaba en el pasado; por lo tanto mi regreso era seguro.
He estado arreglando todo para que cuando me vaya esté todo en orden, para eso Dan siempre está conmigo ya que el es que que se quedará en mi lugar; obviamente yo seguiré a cargo por videollamadas, y tendré que venir cada 6 semanas para checar todo, pero le tengo grandes esperanzas a Dan, sé que lo hará bien.
Una tarde que estaba en una junta con unos nuevos inversionistas, me empecé a sentir un poco mal, ya llevaba algunos días sintiéndome muy cansada, pero esa vez me sentí muy cansada, tanto que no pude evitar desvancerme; por suerte Dan estaba ahí para sostenerme.
Ese mismo día fui al médico, ya que Dan insistió en que fuera, decía que no me veía bien, que no era normal como me estaba sintiendo, por lo que, a pesar de mis protestas de que no me acompañara, fue conmigo.
Fue un poco incómodo, parecía que había ido con mi padre, y luego en el momento en que me preguntó sobre mi periodo enfrente de el, yo no sabía donde meterme, ¡ por dios, es mi mejor amigo, no mi pareja el no debería de enterarse de eso!, pero como el no le importó, diciendo que estaba preocupado por mi, lo dejé pasar, sabiendo que una pelea con un Dan preocupado sería imposible de ganar.
El médico tomó unas muestras de sangre para verificar, además de que me hizo otras pruebas, me midió mi temperatura, mi presión, entre otras cosas. Nos pidió que regresáramos en 30 minutos para ver los resultados de mis exámenes; yo no estaba preocupada, no me sentía tan mal pero Dan parecía al borde de un colapso, mentiría si niego que me causó mucha risa. Cuando regresamos, la expresión del médico era muy rara, parecía como si hubiera descubierto algo muy obvio.
- Bueno Doctor y que es lo que tengo?—
- Bueno sus estudios muestran que no tiene nada de que preocuparse, tanto su química sanguínea como su biometría hemática nos dicen que todos está normal—
- Entonces porqué me he sentido muy cansada, y con náuseas?—
- no podría ser una infección estomacal?— Pregunta Dan
-Sus síntomas no se deben a ninguna enfermedad, más bien se debe a una cierta alteración hormonal, la cual es normal en su estado—
-mi estado doctor?—
- así es, está usted embarazada, aproximadamente 5 semanas, Felicidades!—
- OH POR DIOS!—no lo podía creer—voy a ser mamá otra vez!—a estas alturas ya estaba llorando, sin poder evitarlo volteé y abracé a Dan.
- Supongo que usted es el padre así que creo que debo felicitarlo a usted también—dijo el doctor.
- Ohh no para nada, yo soy el tío, pero venga acá y deme un abrazo—decía dando un efusivo abrazo al doctor—Que voy a ser tío nuevamente!—
No podía evitar mi felicidad, a todos lados a donde iba me preguntaban la que porque estaba tan contenta, a lo que yo sólo contestaba que simplemente era muy feliz. Cuando llegamos a mi habitación, nos reunimos con Claire y con las niñas y les dimos la noticia.
- Hola mamí!—me recibía Azura con un fuerte abrazo—ya te sientes bien?, el señor curador ya te quitó la enfermedad?—
-pues ve vamos a sentarnos y les cuento todo—me senté en el sofá con Azura y Belle en mis piernas, y Dan y Claire a lado mío—bueno lo que nos dijo el doctor es que no estoy enferma, que estoy muy bien, de hecho.—
- entonces mami porque te desmayaste?—
- bueno mi amor eso es debido a una maravillosa noticia que nos dió el doctor—
-Y que te dijo el Doctor Katniss?—esta vez fue Claire que preguntó, aunque al parecer ya tenía sus sospechas.
-Pues resulta que van a tener un hermanito—
- Qué?! Un hermanito? Donde está?—
- está dentro de mi—señalando mi abdomen—lo estaré cuidando aquí adentro por unos meses—
- Muchas felicidades, Katniss, otro bebé más, es una gran dicha—decía Claire.
- Lo es-
-Súper! Oíste eso Belle, vamos a tener otro hermanito!—la reacción de Azura fue demasiado tierna; y fue ahí, viendo a mis dos hijas festejando, que me dí cuenta que ya era hora.
- También tengo otra cosa que decirles, bueno mas a ti Azura y Belle, vengan siéntense a lado mío—
- que pasa mami? Algo malo?—me preguntaba Azura
- no mi amor no es nada malo, sólo quiero hablarte de alguien que estoy segura que quieres conocer—
- quien mami?—
- tu papá, quisieras saber quién es?—
-Si quiero! Donde está mami? Quién es?—
-el no está aquí, el vive en otra parte. Y bueno de cierta forma ya lo conoces, recuerdas a Peeta?—
- ay mami claro que lo recuerdo, tu novio!—
- bueno el es su papá!—
_ mi amigo Peeta es nuestro papá?—
- si mi amor, no se los die antes porque tenía algunos problemas que luego les contaré, pero es el, su papá—Azura estaba llorando, no sé si por emoción o tristeza mientras que Belle sólo se nos quedaba viendo—que pasa mi amor, no lo quieres acaso?—
- Claro que si lo quiero! Sólo es que me emocioné—decía limpiándose las lágrimas de sus ojitos—y cuando va a venir a vernos o el no nos quiere?—
-El las adora, pero el se tuvo que ir porque el tiene su trabajo allá; yo lo que quiero es preguntarte que te parecería que nos fuéramos a vivir con el?—
- Viviríamos todos juntos como una familia?— en su carita se notaba la emoción que estaba sintiendo.
- Por supuesto!—
- Entonces si!, vamos con el!—
Eso fue todo lo que necesité para empezar a organizar todo, lo que más me asombró fue que Claire decidió irse con nosotros.
-es en serio?—yo no cabía con mi emoción, porque aunque sabía que no era mi madre siempre me brindo el apoyo de una.—y tus familiares que viven aquí, como los verías?-.
-Los podré ver cuando venga, tu crees que podría dejarte a ti y a las niñas? No podría hacerlo, se convirtieron en mi familia.—
-No sabes cuánto te agradezco tanto tu cariño, todo lo que nos has apoyado!—decía llorando, al parecer el embarazo me pondría muy llorona.
Después de muchas despedidas, algunas un poco tristes, en donde tuve que asegurar que vendría para que dejáramos de llorar, y en donde tuve que amenazar a Dan para que cumpliera el 100 con el trabajo, por fín estaba en camino hacia mi antiguo hogar, con algo de miedo o incertidumbre tengo que admitir, pero al pensar que al llegar Peeta estará allí, todo ese sentimiento fue disminuyendo para convertirse en una gran emoción, la misma que estaban sintiendo mis hijas, lo podía notar.
Después de unas cuantas horas llegamos, a lo que supongo es el Distrito 12, logramos llegar gracias a que el chofer fue el mismo que trajo a Peeta, al bajar del auto pude notar como el lugar es diferente a como se veía en los videos; al caminar un poco, varias personas se me quedaban viendo como atónita, si no supiera la razón, ya me habría espantado, al parecer mis hijas son ajenas a todo esto, ellas están muy entretenidas mirado por todos lados asombradas, supongo que porque el lugar es muy diferente a lo que están acostumbradas.
- Mami tengo hambre—me dijo Belle, petición a la cual se le sumó Azura.
-ok déjenme ver donde les puedo comprar algo de comer—miraba hacia todos lados en busca de una lugar donde las pudiera llevar a comer cuando de repente un aroma me llega, y al instante no pude pensar en otra cosa: Peeta.—creo que ya sé que les puedo dar antes de instalarnos y poder comer, espérenme un momento.—
A pesar de que no quería parecer que estaba corriendo, mis piernas no obedecían y caminaban velozmente cruzando a través de las personas que seguían mirándome estupefactas. Me detuve en la puerta y tomé una larga respiración para así poder controlar mi pulso, sabiendo que al otro lado de ésta puerta se encontraba mi amor. Más no esperaba que al cruzarla, todas mis esperanzas, mis ilusiones junto con mi corazón se rompieran. Efectivamente Peeta estaba ahí, besándose con otra chica, no pude reaccionar hasta que el posó su mirada con la mía, fue ahí que pude mover mis extremidades y salí corriendo, sólo sentía mis lágrimas correr por mis mejillas y mi corazón desmoronándose. A mi espalda escuchaba que alguien gritaba nombre pero no podía para, no quería parar.
