LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUZANNE COLLINS, LA HISTORIA SALIÓ DE MI LOCA CABEZA, ESPERO QUE LA DISFRUTEN

Una vez que las ayudo a instalarse les propongo salir a comer, a lo que ellas me responden inmediatamente que si, recordando que Katniss me mencionó que tenían mucha hambre, pero supongo que la emoción hizo que nos olvidáramos hasta de comer, dado que ya han pasado como dos horas que hemos estado arreglando las cosas.

Las llevo hacia lo que era el antiguo quemador, ahora se ha convertido en un gran edificio en el cual hay muchos comercios funcionando, entre ellos se encuentra un pequeño restaurante. Además de que es un lugar que conserva el ambiente familiar y cocinan demasiado delicioso, las quise llevar ahí ya que la persona dueña del lugar es alguien que apreciaba mucho a Katniss, así que espero que sea una gran sorpresa.

Fuimos al restaurante caminando, Katniss dijo que no necesitaba autos que le ayudaran a trasladarse más rápido, que quería disfrutar todo el trayecto conmigo y nuestras hijas, que no tenía prisa en llegar. Yo no podía sentirme más dichoso y feliz, de hecho, no recuerdo algún momento de mi vida en que me haya sentido siquiera lo mitad de feliz de lo que me siento en éste momento. Estuvimos a lo largo del camino como una familia, yo tenia a Azura de la mano ya que decía que no se quería separar ningún centímetro de mi, Katniss tenía a Belle y Claire caminaba a la par de nosotros.

-Papi, a dónde nos vas a llevar a comer?—Preguntó Azura

- Es un lugar cerca de donde tengo la panadería, cocinan muy rico ahí—

- Súper! Espero que ya no tardemos demasiado, porque ya tengo mucha hambre—dijo sobando su pequeña barriguita.

Cada cosa que hacían mis hijas me hacían reir, no sé si es por el simple hecho de que sean mis hijas pero me siento tan libre, que simplemente dejo que mis emociones fluyan.

- Entonces vamos a comer en familia?—Preguntó nuevamente Azura

- Claro que sí mi amor- ésta vez respondió Katniss

-Falta hablarle al abuelito Emitch—menciona como si se nos hubiera pasado un dato importante- el también es de la familia, verdad Papi?-.

-Es Haymitch mi amor y claro que si, fui hace rato a su casa y le dije que iríamos a comer, y me comentó que nos iba a alcanzar en el restaurante.—

- Bien!- dijo Azura con su frente bien en alto, queriendo dejar su punto bien claro.—no quería que mi abuelito pensara que no lo queremos—

Con éste comentario, tanto Katnis y yo nos miramos, ambos con el mismo pensamiento, a pesar de sus abuelos hayan fallecido, nuestras niñas tienen mucha suerte de tener a alguien que quieran como tal.

Llegamos al quemador, nos dirigimos directamente al restaurante. Las miradas de las personas siguen, al parecer no pueden creer lo que están viendo, pero veo a mi familia y realmente no les importa, incluso en ocasiones, Azura los ha cachado viéndonos y lo que hace saludarlos, haciendo que las personas respondan su saludo.

Llegamos al restaurante y nos sentamos en una mesa que está un poco más en el fondo, no quería estar en las mesas que están más al exterior para evitar incomodidad en Katniss, aunque no parecía que le molestara, se veía un poco extrañada de todas las miradas, supongo que sólo es cuestión de tiempo.

-Hola Peeta, que te puedo ofrecer el día de hoy?—me pregunta la chica, es una persona muy agradable, se llama Analise y es la hermana de Hanna.

- Hola Ana, por el momento van a ser las bebidas por favor en lo que decidimos que ordenar. ¿Kat que quieres beber? -En el momento que menciono el nombre de Katniss, Analise voltea su rostro como un resorte hacia ella.

-Hola Ana cierto?—contesta Kat a Analise—para mi será una limonada por favor, niñas les gustaría una naranjada?—

- Si! Muy fría por favor!—Contesta Azu.

Aún cuando aún tiene sus ojos muy abiertos, anota nuestro pedido. - Claro en un momento se los traigo y ¿para ti Peeta?-

-Para mi una naranjada y agua de Jamaica para Haymitch por favor, no tarda en llegar-

-Claro en un momento se los traigo, con permiso-

Justo en el momento en que Ana se retira observamos como Haymitch cruza la puerta.

- Espero no haber llegado muy tarde—dice Haymitch llegando a nuestra mesa

-Claro que no abuelito! Siéntate a lado de mi abuelita Claire- dijo
Azura. Al observar el rostro de Haymitch veo cierto desconcierto, supongo que por la forma en que Azura se refirió de él.

- Wow, me acabo de enterar de que soy abuelo, pero que hermosas nietas tengo!—lo dijo observando a Azu, la cual lo único que hace es mostrarle su gran sonrisa—y ya pidieron?—

- Sólo las bebidas Haymiych, en un momento nos la traen.—

Al poco tiempo nos traen la bebidas y pedimos nuestra comida. Antes de que Ana se retire le pido que si puede llamar a la persona encargada del lugar.

Empezamos a hablar de cosas muy triviales, incluso Haymitch no perdió en hacerme burla por lo emocionado que estaba haciendo los arreglos de la casa, que parecía un niño con juguete nuevo, estuvimos riéndonos por un buen rato, hasta que escucho como la risa de Katniss se corta, volteo para ver que es lo que sucede y veo que está sorprendida mirando a alguien. En cuanto volteo me doy cuenta de la razón.

- Sae- Susurra Katniss.

- Katniss, realmente eres tu?—pregunta Sae.

Katniss se levanta de su lugar y va hacia donde está Sae, pasa un momento en dónde ninguna de las dos se mueven, sólo se miran, hasta que Katniss es la primera en actuar y le da un gran abrazo.

- ¡Sae, que gusto volverte a ver!—Lo dice Katniss entre lágrimas.

- Lo mismo digo yo chica—Sae estaba igual- No sabes que alegría siento el verte aquí con vida, después de que todos pensamos que estabas muerta—Ante esto último, tanto Katniss y yo dimos un respingo, era algo que no queríamos recordar. Al parecer Sae se percató.- Lo siento, no quería hacerlos sentir mal..—

- No te preocupes Sae, ya todo es pasado, mira te quiero presentar a dos personitas, ella es Azura y la pequeña es Belle, son mis—justo voltea hacia mi—nuestras, rectifica, hijas.—

Sae voltea hacia mi y luego hacia las niñas, mirando un poco más detenido a Azu, no logrando entender como sucedió todo esto.

- Se que todo esto es muy confuso, yo aun lo estoy asimilando—me ofrece una de sus sonrisas más cálidas—pero realmente no deja de ser perfecto.— dice tomándome de la mano y dando un apretón. Nos miramos e instantáneamente sé lo que quiere decir, yo asiento con un movimiento de cabeza.

- Si gustas te lo podemos explicar—le ofrece Kat a Sae.- pero preferiría que fuera en otra ocasión-. Dice mirando a nuestras hijas, cosa que Sea entiende.

- Claro querida, cuando gustes podemos platicar-

Pasamos la siguiente hora de manera muy amena, entre risas y anécdotas que no vemos lo rápido que transcurrió el tiempo.

- Querida tienen que venir más a menudo, quiero seguir viendo a sus hijas, ¡son hermosas!—decía Sae cargando a Belle.

- Claro que si Sae cuenta con ello, ya nos tenemos que ir, ya es muy tarde y las niñas tienen que dormir, pero sabes que eres bienvenida en nuestra casa—

- Muchas gracias Peeta, no sabes la alegría que me acabas de dar—me dice Sae.

- No fue nada Sae, yo sé el cariño que le tienes a Katniss—

El regreso hacia nuestra casa fue igual de placentero, ésta vez, Haymitch cargaba a Azu que ya se había quedado dormida y Katniss cargaba a Belle. Al llegar a la casa dejamos a las niñas dormidas en su habitación.

- Bueno creo que yo me retiro a mi habitación—dijo Claire—Gracias por todo y buenas noches.—

- Yo también estoy muy cansada—decía Katniss, estaba sentada en la sala pero a leguas se veía que ya se quería dormir- puedo tomar un baño antes de acostar?—preguntó.

- Kat no tienes porque preguntar, ésta es tu casa- sólo pude ver como se me acercó sonrojada, me abrazó y besó.

-Adios Haymitch, buenas noches que descanses— le decía mientras lo abrazaba. Aún pareciera que a Haymitch le incomodan los abrazos, especialmente los de Katniss, aunque no se porqué pero se va tener que acostumbrar, es la nueva faceta de Kat y aunque no le guste se terminará acostumbrando.

- Disculpen que los deje pero realmente estoy muy cansada- decía entre grandes bostezos.

- Ni que lo digas preciosa, sube y descansa—

Ya cuando estaba en el pasillo escucho que grita:

- ¡Sabes Haymitch, ya recordé que me llamabas así! Además de que te la tengo jurada con un cuchillo desde hace mucho tiempo—escuchamos la risa de Katniss hasta que se mete al dormitorio. Al momento de voltear a ver a Haymitch, puedo observar de estupefacción.

- no te asustes, sabes que Kat sólo bromeaba—yo no cabía en mi felicidad.

- si lo sé, pero nunca creí que regresaría de esa manera—decía Haymitch—y luego sus hijas, que creen que soy su abuelo-

- Te molesta eso?—

- No claro que no, es sólo que…. hace mucho que dejé de desear una familia, nunca tuve una propia, luego llegaron ustedes a desordenarme la vida- me miraba con su risa burlona- y luego me entero que soy abuelo, creo que son muchas emociones que asimilar.—

- Creo que tienes razón, tienes que asimilar que ya tienes una familia y que por muy rara que ésta sea, te quiere. Ya no estarás solo.- Le dije viéndolo con sinceridad a los ojos- Y creo que nunca te he dado las gracias.-

- ¿Gracias porque chico?-

- Porque gracias a ti tengo una familia con la persona que siempre quise formarla.-

- Pues como tu dices, somos una familia y bueno en verdad me da mucho gusto lo de ustedes. Ya los dos se merecían ésta felicidad, sufrieron la mayor parte de su vida, ya les toca vivir.-

- Lo sé y eso vamos a hacer.-

Después de que Haymitch se retirara, subí hacia mi habitación con la intención de descansar, tantas emociones si causan agotamiento, pero no me arrepiento, todo ha sido perfecto.

Al momento de entrar veo que Katniss ya está acostada y por su forma de respirar pausada, creo que ya está dormida. Me pongo la pijama y me meto con ella a la cama, al momento en que me acomodo entre las cobijas siento como se acuesta sobre mi pecho.

- Lamento haberlos dejado solos, pero ya me estaba quedando dormida ahí abajo.- decía con voz adormilada.

- No te preocupes amor, te entiendo.—le decía mientras la abrazaba y le daba un beso en su frente- sabes que asustaste a Haymitch cuando le recordaste lo del cuchillo?—

Ya no respondió nada, pero sé que me escuchó porque escuché una pequeña risa.

- Descansa amor, te amo-

- Y yo a ti, mi chico del pan-

Y fue así como nos quedamos dormidos. Repito nuevamente. Hoy fue el mejor día de mi vida. Bueno, uno de los mejores, porque se que habrán más.