Capítulo 5
Unos días más tarde.
Rick Hunter se encontraba en el cuarto que la familia de Minmay le había asignado arriba de su restaurante. Intentaba con todas sus fuerzas olvidar todo lo que había pasado desde el error que había cometido al asistir a la ceremonia de inauguración del SDF-1 al que había sido invitado por Roy Fokker, su mejor amigo y casi hermano. De algún modo se había involucrado con los nuevos aviones que Roy manejaba y había conocido a Minmay, pero ahora, desde que habían sido rescatados, ella se comportaba con el como un hermano, un amigo nada más y así se lo había dicho hacia unos días a algunos militares que se los habían preguntado:
- Que fastidio! – pensó – Como fui a caer aquí? Para colmo mi Mockingbird quedo inservible y Roy se la pasa entre peleas con esas cosas, el alcohol y su novia. Donde entro yo en todo esto? La ciudad fue increíblemente reconstruida hasta el más mínimo detalle aquí dentro de la nave, pero no hay un lugar para mí. Estoy confundido.
Quería volver a dormirse pero su estómago comenzó a rugir al llegarle el aroma a la comida china de la Tía Lena. Bajo las escaleras a regañadientes. Sabía que necesitaba algún tipo de trabajo para no ser una carga para la familia pero estaba indeciso. Lo que si sabía era que definitivamente no servía para mesero. Era demasiado torpe y le faltaba esa facilidad de palabra y actitud de servicio que tenía Minmay para encantar a los clientes.
- Rick! Creímos que no bajarías a almorzar – dijo la Tía Lena – Te sirvo tu almuerzo?
- No quisiera que sus raciones de comida fueran disminuidas por mi culpa – dijo algo apenado aunque su estómago hacia mucho más ruido del que él quisiera.
- Tonterías. Los niños casi no comen y la vida de nuestra sobrina vale mil almuerzos – dijo sirviéndole un plato de Lo Mein que Rick devoró con gusto.
El Tío Max detrás de la cortina hacia corajes golpeando la pantalla táctil de la caja registradora.
- Tonta máquina del demonio! Compatible mis polainas! – gritaba
- Max! Deja de hacer corajes que te hará daño – decía la Tía Lina desde la cocina – Me dijeron que podía llevar mejor las cuentas con esta cosa pero no quiere funcionar! Si fuera como mi hijo, diría que es una conspiración del ejercito Jajaja!
Rick se acercó curioso.
- Puedo ayudarlo señor?
- Ah! Muchacho! Lo siento – dijo el tío de Minmay rascándose la cabeza – Es que no logro hacerlo funcionar.
- Déjeme intentarlo. No sé mucho de computadoras pero ciertamente si de mecánica. – dijo Rick viendo los cables que iban de la máquina registradora a la tableta
Viendo que el problema era que había intercambiado algunos cables y no había conectado otros, finalmente la prendió y lo ayudo a configurarlo con el correo electrónico que le había asignado la oficina del alcalde.
- No sabía que había internet en esta nave – dijo Rick mientras tecleaba los precios
- No lo hay muchacho. No hay satélites ni servidores disponibles para eso – contesto el Tío Max poniéndole atención a lo que hacía Rick – Pero el Almirante Global y el Alcalde platicaron de la necesidad de una buena comunicación entre civiles y militares y para que hubiera un poco de armonía, acepto compartir la Mitad de sus servidores de intranet para los habitantes de ciudad Macross. Tenemos prioridad los dueños de las empresas y obviamente es para que pueda cobrar sus impuestos a gusto. Sera muy mi amigo, pero el Alcalde no da paso sin sandalia.
- Cree que si le pido una dirección me la de?
- Claro muchacho! Solo ve a su oficina muy temprano y dile que yo te mando para que te dé prioridad. – dijo el tío Max. – Aunque no veo para que te urge tener uno.
Ahora fue el turno de Rick de tomarse la cabeza nervioso.
- No me gusta ser una carga para su familia. – contestó – Quiero buscar un empleo y si dice que estos tienen ya un correo en la intranet, será más fácil enviar mi solicitud de empleo.
El Tío Max aplaudió emocionado.
- Bravo muchacho! Admiro mucho tus ganas de ser un miembro productivo de la sociedad. Te enviare con una tarjeta mía para que el alcalde te crea y si necesitas algo más, avísame.
- Se lo agradezco señor. Por cierto, donde esta Minmay?
- Formada en la fila de las raciones en lo que yo llego. Fue su idea abrir el restaurante así que quiere ayudarnos con eso aparte de ser mesera como siempre. Es una buena chica. – contestó mientras Rick se levantaba del asiento – Gracias por la ayuda.
- Cuando quiera. Gracias por la comida Tía Lina. Espero poder pagárselas muy pronto. – dijo Rick saliendo de la cocina para subir a su habitación y comenzar a hacer planes.
En que podría trabajar un chico como el en esa nave en el medio del espacio? Iba a tener que averiguarlo pronto o moriría de aburrimiento.
Mientras tanto en el área de descanso del puente, Kim, Vanessa y Sammy platicaban acerca de algunos cambios que tendrían que hacerle al diseño de su programa.
- 7500 personas Kim? Eso no es posible – dijo Vanessa – Según los registros, somos 16 mil militares en la nave. Me estás diciendo que casi la mitad de ellos ya están en la red?
Sammy miró su tableta.
- No. Te estoy diciendo que hay 7500 registros de correos electrónicos en Facecross pero… no todos son militares. – contestó Sammy
- Sammy. Estas queriendo decir que… se han filtrado civiles a nuestro proyecto? – pregunto Kim – El Coronel Maistrov nos va a matar cuando se entere.
- Pues yo no le voy a ir a decir – dijo Vanessa – Lo que no entiendo es como pudo haber pasado. Se supone que no hay internet.
Sammy se colocó la tableta en posición defensiva.
- Creo que escuche decir que el Almirante había abierto la intranet a todo el público para que hubiera un poco de paz y armonía – dijo Sammy – olvide comentárselos.
- Pero entonces esto ya se nos salió de control – exclamó Vanessa
- Somos once mil militares, casi 75 mil civiles… necesitamos bajar las posibilidades del programa – dijo Kim – Poner un límite de ancho de banda a cada usuario o podrían hacer colapsar la red.
- Me parece justo – dijo Vanessa haciendo algunas cuentas en su tableta - Solo una cuenta por correo, sin modificaciones en su nombre o perfil en un mínimo de 30 días y máximo 20 fotos de no más de 3mb para que la pueda convertir a menos de 100kbs. También deberíamos limitar el uso a 30 minutos al día por cuenta. Esto deberá bastar para que suban las mejores fotos y además no comprometer la comunicación militar.
- Y que no se envicien.- dijo Kim – He escuchado que con otro tipo de proyectos similares ha sucedido.
- Exacto.
- Me están hablando en chino – contestó Sammy – A mi háblenme de varitechs, ordenes de batalla y formaciones militares
Kim comenzó a imitarla.
- Ay sí! Ay sí! Soy la consentida de la Comandante Hayes. – dijo haciendo una voz chillona – Ya me siento mucho porque me eligió de su asistente y suplente y me voy a volver igual de amargada que ella
El sonido de una taza azotándose contra el fregadero de la sala de descanso las hizo voltear. Lisa las veía con una mirada asesina, mas solo dio media vuelta y se fue.
Las tres chicas habían estado conteniendo la respiración esperando ser fusiladas de inmediato. Sammy se puso a llorar.
- Creo que ahora si la hicimos enfadar. Nos va mandar a pelear allá afuera. – dijo
- Peor aún, nos va a hacer doblar turno y sin descanso – dijo Vanessa tratando de consolarla.
- Voy a tener que pedirle una disculpa al finalizar el turno, verdad?
Las dos chicas asintieron y las tres regresaron a sus lugares. Lisa no volvió a verlas directamente en el resto del turno.
Al día Siguiente Rick se levantó muy temprano y consiguió su correo electrónico. Casi corrió al restaurante para pedirle al tío Max su tableta prestada.
- Usa esta otra cosa que nos dieron – dijo dándole una laptop – Ya sabes que yo no sé usar la tecnología y se va a desperdiciar. Lo compartirán entre los tres.
- Muchas gracias Tío Max! – dijo emocionado – Quiero mandarle a Roy un correo diciéndole mis planes.
Corrió escaleras arriba y tecleando su usuario y contraseña de la intranet que le habían dado configuró su correo electrónico en la computadora. Le escribió a Roy contándole que ya tenía correo electrónico y que podían comunicarse de esa forma cuando no estuviera tan ocupado.
Casi de inmediato recibió dos correos: Uno invitándolo a unirse al proyecto social FACECROSS y otro de su hermano pidiéndole que fuera a verlo a cierta parte de la nave a cierta hora junto con instrucciones de cómo llegar.
Rick aceptó de inmediato y se puso a configurar su cuenta:
- Nombre del usuario…. "Rick Hunter"… - Lo borró enseguida – mmm… suena como personaje de serie ochentera. "El gran Rick"… Jajaja el modesto no vino? – suspiró – Mi vida apesta. Ni siquiera puedo poner un nombre decente. Creo que estoy algo depre pero después de todo lo que ha pasado no me extraña – dijo – Además no dice que tiene que ser tu nombre real. Por la descripción parece ser algún tipo de diversión en línea. Que tal… RICARDO MOCKINGBIRD Jajajaja suena tele novelesco. Me gusta. A ver… sigamos. Edad? 18. Aquí no puedo mentir. Dice que no están aceptando menores de 18. Tal vez y con suerte hasta porno tiene esto. Estado Civil: SOLTERO. No hay espacio para poner "friendzoneado" Lo deberían poner. Ok ok… lugar de nacimiento: jaja bueno pues estoy en una nave espacial no? PLANETA TIERRA. Eso debería ser suficiente. Foto de perfil? No tengo. Omitir. Que te gusta hacer en tu tiempo libre? – Rick se sirvió un vaso con agua – Esta es fácil. ME GUSTA VOLAR TODO TIPO DE AERONAVES DESDE UN BIPLANO HASTA PROPULSION A CHORRO. Comida favorita? – LAS EXQUISITOS RACIONES SECAS Y SIN SABOR DE ESTA NAVE. Jajajaja creo que voy bien. Para que preguntaran tanto? Estudios? PREPARATORIA ABIERTA. Escuela? EN LA UNIVERSIDAD DE LA VIDA. Jajajaja esto es divertido. No sé ni que es y yo ya estoy jugando. Hasta la depre se me está yendo. Mascota? ANDO BUSCANDO A MI DUENA. NO LA HAN VISTO?
Revisó el reloj de pared. Ya casi era la hora de su cita con Roy. Solo le dio enviar pensando en modificar sus respuestas a su regreso. Cerró la computadora y bajo corriendo las escaleras. Para que querría verlo Roy?
