Capítulo 6

Rick llegó a la casa de los Lynn muy asustado, molesto y sucio. El lugar donde los de seguridad lo habían resguardado dejó caer mucho escombro y si alguien lo viera, parecería que hubiera trabajado en la construcción todo el día.

Vio que el restaurante estaba lleno y corrió escaleras arriba antes de que le preguntaran algo. No estaba de humor. Prácticamente corrió hacia la ducha y dejo correr el agua fría sobre su cuerpo. No le gustaba la presión que estaba haciendo Roy hacia él. Por qué no podía entender que no quería pelear?

Salió y vio la computadora prendida. Recordó que tenía que enviar varias solicitudes pero no sabía ni por dónde empezar. Ya con la cabeza más fría por el baño, pues no tenía muchas opciones. No tenía otra experiencia que no fuera volar, no servía para vendedor, y nunca había trabajado en un sitio de comida rápida. Tal vez mañana, si caminaba sobre la avenida principal, pudiera dejar su solicitud o ver que lugares podrían emplearlo. Su mirada se fue al icono rojo con una x y le dio clic. No había tenido tiempo de guardar todo su perfil, pero…. Ah maldición! Solo podía hacer cambios cada 30 días. Bueno, ya tendría que esperar un poco. Un sonido le indicó que le estaban sugiriendo amigos que tal vez el conociera, o no. Dado que Roy ya estaba en su lista porque era el quien lo había invitado, aceptó a Claudia. Llevaba mucho tiempo conociendo a la novia de Roy y esperaba que pronto formalizaran como Pop's hubiera querido. Sus invitaciones fueron aceptadas automáticamente por el sistema. Debido a esa amistad, el sistema seguía sugiriéndole amigos. Él no los aceptaba porque no se le hacía muy ético ya que no los conocía en realidad. Se puso a ver los perfiles de Roy y de Claudia.

- Estos destilan melcocha entre ellos. Qué envidia. – dijo – Ojala alguien me quisiera así. Pero pues desempleado y con esta depre que me cargo, difícilmente lo lograre. Ni siquiera puedo decirle a Minmay que me gusta. Que fastidio.

Entre todos los perfiles y sugerencias de amigos de los amigos vio a una chica de cabello color miel.

- Uy no. Es muy bonita pero… está muy por encima de mí. – volvió a decir – Se nota una niña fina y refinada y ese tipo de chicas no salen con corrientosos como yo. Sigamos buscando a ver a quien "uno" a mi círculo de amigos.

Pasó uno por uno hasta llegar al Capitán Global.

- Vaya! Que Sorpresa! Hasta el capitán de una nave sobrecargada de trabajo como esta tiene tiempo para llenar su perfil mejor que yo. No sé si decir bien por el! O decir que mal por mi Jajaja

Mandó una solicitud de amistad al Capitán Global quien también tenía configurado aceptar todas las solicitudes.

- Wow! Que honor! Ya soy "amigo" del Capitán Global. No lo conozco pero es la persona más importante de la nave. O sea que es como si fuera presidente de los Estados Unidos de Norteamérica antes de que apareciera la UN. En fin… veamos. Vaya! Es viudo. Qué pena. Pero pues él debe de conocer a muchas chicas. Por qué no habrá vuelto a casarse? Vamos Rick! Tal vez es un desastre como tú mismo. Jajaja no creo. Tal vez un romántico empedernido? Jajaja ok. De nuevo me describo. El león cree que todos son de su condición. Después de todo yo creí que con el tiempo que habíamos pasado juntos Minmay y yo, ella habría desarrollado algún sentimiento extra por mí pero pues para amigas o "hermanas" ahí tengo a Claudia y… vaya. Que tenemos aquí? Otra persona que no le dio tiempo de llenar su perfil? Isobel Globalski? Será pariente lejana del Capitán Global? Aunque más bien suena ruso su nombre. Veamos que dice su perfil.

Rick leyó con detenimiento y no pudo dejar de reír.

- Jajaja Me gusta su perfil. Es fresco, divertido… Lástima que no tenga una imagen pero, pues yo tampoco tengo una. Sera que acepta mi solicitud de amistad? Solo necesito una amiga no algo más.

No le dio tiempo hacer otra cosa pues Minmay toco a la puerta y el cerró a la computadora. Rick suspiró antes de pararse a abrir. Ni modo. De vuelta al mundo real.

Claudia y las chicas del Puente: Sammy, Kim y Vanessa se encontraban solas en el puente pues el capitán Global y Lisa estaban teniendo una importante junta con el Dr. Lang y otras miembros importantes de la milicia.

Claudia reviso la bitácora del turno anterior y checó que todo estuviera en orden antes de aproximarse a las chicas e inclinarse en medio de Kim y Vanessa.

- Yo sé que ustedes están detrás de Facecross… - dijo guiñándoles un ojo

- No! – dijo Kim asustada – es mentira!

- Kim… tu sabes que Roy me cuenta todo.- afirmo Claudia

Sammy le picó las costillas a Kim para que dejara de mentir.

- Bueno si pero… no lo hacemos mientras trabajamos! – se defendió

- Es cierto pero el Capitán Global dijo que nos mantuviéramos al margen para no tener problemas - dijo Vanessa

- No hemos hecho nada malo – terció Sammy

- Ya lo sé. Solo quería confirmarlo – dijo Claudia - y porque… quiero que borren una cuenta.

Las tres la miraron sorprendidas.

- Quieres que borremos tu cuenta?

- Uhhh no. La de otra persona. – Aclaró Claudia – Pueden hacerlo? Es que no vi la opción por ningún lado.

Las tres se voltearon a ver pero Kim era la programadora.

- La verdad es que no sé si se pueda – dijo en voz baja – No estaba diseñado para que nadie se pudiera salir.

- Como dices? – preguntó Claudia sorprendida

- Que nunca pensamos que alguien quisiera hacerlo. Pero déjame hacer unas pruebas y después te digo. – dijo Kim

- Está bien. Pero de esto ninguna palabra a nadie.- amenazo Claudia – Todavía tengo mis dudas.

- Si Claudia

La Teniente Grant regresó a su lugar justo a tiempo para ver llegar al Capitán y la primer oficial al puente para pedir el reporte. Kim, Vanessa y Sammy se los dieron. Todo estaba tranquilo y sin contratiempos. El primero de muchos.

Claudia volteaba a ver a su amiga de reojo de vez en cuando. No parecía estar enfadada. Incluso le hablaba con la misma naturalidad de siempre. Sería que no había abierto aun su correo y visto que durante un arranque le había configurado el Facecross con su correo oficial? Le había enviado la invitación a ambos correos, pero cuando había intentado abrir el personal, que de todos modos era parte de la intranet de la RDF porque lo había sacado cuando estaba en la academia, no le aceptó la antigua contraseña, así que sin pensarlo mucho, e intentando con la contraseña que se sabía del correo personal (teextranokarl1234) había podido acceder y hecho la cuenta.

Culpaba al vino que se estaba tomando y al mismo Roy de meterla en este aprieto. Había intentado rellenar todos los espacios de la manera más dulce y objetiva posible, de la manera en la que ella veía como era y sabia por experiencia como era Lisa. Incluso subió, aparte de su foto de perfil militar, una foto de ella en su día libre. Aún estaba indecisa en dar el paso final para que se guardara esa cuenta cuando un Asalto de besos de Roy la había hecho teclear el "enter" con el codo y guardado los datos. Había tenido un ligero ataque de pánico porque si había algo que Lisa le había pedido a Claudia durante todos estos años, era respetar su privacidad y parte del éxito de su amistad había sido esa.

- Apuesto que me manda a corte marcial cuando se entere - pensaba durante todo el turno – Solo espero que si hablo primero con el Capitán Global, él pueda respaldarme un poco.

Lisa se quitó los zapatos y aventó sus archivos en el escritorio. No sabía si se cansaba más cuando había batalla, o cuando todo estaba en completa tranquilidad. Tal vez fue particularmente tedioso porque ni Claudia ni las chicas estaban de platicadoras como siempre. Incluso el Capitán Global estaba particularmente callado mientras leía los nuevos planos entregados por parte del Dr. Lang. Al paso que iba todo, la configuración del SDF-1 que ellos conocían de memoria, estaría completamente descartada.

- Bueno… ni modo. Un día más de trabajo, y me faltan otros 9,124 días para poder regresar a mi casa en Hertfordshire, en paz, cazando faisanes de vez en cuando… - se sentó sobre la cama – Otra vez estoy soñando despierta. Ni siquiera si se podremos sobrevivir una semana más.

Sacó un vasito de yogurt de su mini bar y se puso a ver con detenimiento las estrellas desde su ventana mientras se lo comía lentamente a cucharadas.

- Son muy hermosas. Pocas veces he tenido tiempo de contemplarlas realmente. – pensó – Mientras estoy en el puente mi cerebro ni siquiera registra que están ahí. En qué momento mi vida ha dejado de ponerle atención a la belleza a mi alrededor?

De pronto recordó el momento exacto. Fue aquel día en el que su padre le había anunciado que el Obert había sido destruido por las fuerzas Anti-UN con todos sus ocupantes, entre ellos Karl Riber, su prometido. Evitó derramar una sola lagrima más. Ya habían pasado 5 años de eso.

- Cada día es más difícil Karl. – dijo tomando la foto de su mesita – Todo lo que tu predijiste se ha cumplido. Peor aún, de no ser por Claudia, el Capital Global y el Dr. Lang, posiblemente ya me hubiera reunido contigo hace mucho y estar en el espacio donde tu estuviste alguna vez, no lo hace más sencillo.

Decidida a dejar la melancolía de lado, se sentó en la computadora. Una de las únicas cosas buenas que su padre había hecho después de eso, fue enviarle de regalo en uno de sus cumpleaños, un piano electrónico enrollable con entrada USB. Ella lo había empacado no como recuerdo de su padre, sino para poder tocar la melodía que le enseno su madre antes de morir. La tocaba siempre que comenzaba a ponerse triste y tenía suficientes fuerzas para llegar a la computadora.

Lo sacó, lo conecto y lo desenrolló. Probó que el volumen fuera el adecuado para no molestar a ninguna vecina y comenzó a tocar. Era una melodía suave, pero su furia ante la vida hizo que terminara destrozando el tiempo y tocara como si estuviera furiosa!

Los toquidos en la pared de su compañera pidiéndole que bajara el volumen, logro que ella terminara pidiendo una disculpa y azotara el piano al piso para ella sentarse en la silla y tomarse la cabeza entre las manos.

- Tu eres la Comandante Lisa Hayes, Primero Oficial a bordo del SDF-1, Jefa de Operaciones Tácticas y de control de vuelo… Eres fuerte, independiente… No puedes dejarte caer ahora. La vida de muchas personas dependen de ti. – decía como mantra tratando de respirar – No te puedes dejar caer. Eres fuerte… muy fuerte. 200 años de tradición militar te avalan.

Poco a poco pareció reaccionar y volver en sí misma. Fue hacia el espejo y se arregló un poco el cabello. En el reflejo del espejo vio uno de los foquitos de la computadora parpadear y se acercó hacia ella. Parecía que su correo electrónico tenía un nuevo mensaje.

Lo abrió esperando que fuera algo importante y se quedó un poco desconcertada cuando vio que era de Facecross. Ricardo Mockingbird la había agregado como amiga.