Capitulo 8

Rick se sentó frente al ordenador animado por lo que acababa de suceder con Minmay.

"Hola Ricardo. Lamento no haber podido contestar todos tus mensajes antes, pero desgraciadamente he tenido más trabajo del habitual e incluso he tenido que doblar turno por lo que hasta ahora los veo. Espero que ciertos eventos como el de hoy, no hayan dañado en manera alguna tu integridad física o mental"

Rick sonrió. Al menos estaba bien. Podía imaginarse la cantidad de trabajo que podía tener Isobel después de ver todo el relajo que había visto ese día en la ciudad.

"Pues… hasta eso que si cambiaron mi vida para bien. Así que cuando vea a algún ET de frente, les daré un fuerte abrazo."

Lisa del otro lado del computador suspiró aliviada. No era ajena al problema que ellos, en su afán de proteger a todos los ciudadanos abordo, habían hecho al cambiar la configuración de la nave únicamente para disparar el arma principal.

"A ver… como esta eso? Suena a corazoncitos revoloteando junto al texto"

"Siiiiiii De no haber estado en la ciudad hoy, mi futura novia no me hubiera dado la cita que tanto le pedí. Además también me dijo que le gustaba yupiiiii"

"Jajaja felicidades supongo. Entonces de tu parte les mando las gracias al enemigo si alguna vez logramos comunicarnos con ellos"

"Si por favor. Además deja te cuento que ya aprendí a hacer café"

"Jajaja y como eso es ciencia de cohetes... Agua caliente, café instantáneo…"

"No te burles! Es en serio. He estado trabajando arduamente en una cafetería estos días y el dueño dijo que tengo mucho talento"

"Jajajaja"

"Pero no es chiste! Aunque ya que te burlas tanto, deberías saber que he decidido finalmente lo que voy a hacer mientras este aquí"

"Déjame adivinar. Tu "futura novia" quiso darte celos con un militar y tu como el babas que eres le dijiste que tú también serias uno de ellos y ya pensaste en enlistarte"

Rick casi se pegó a la pantalla para volver a leer. Como había sabido eso a la primera?

"Me estas espiando?"

Lisa comenzó a golpear su cama con la almohada. Como podía ser posible que el estúpido del otro lado de la intranet fuera tan fácilmente manipulable? Ah sí… porque estaba en la edad.

- Respira…. Tranquila… ya no puedes hacer nada… mejor intenta ayudarlo y así no se muere tan rápido pero, que sea sin revelarle que serás su oficial superior o se va a espantar como todos los demás.

"No eres ni el primero ni el único al que le sucede. Mejor platícame que café es tu especialidad"

"mmm… puedo hacer expresos, macciatos, blancos, pannas, moccas, lattes… pero me queda mucho mejor el Café Terciopelado"

"solo estas presumiendo pero me pica la curiosidad pues soy algo así como adicta al café. Cuál es ese café?"

"Coloca algunos clavos de olor, canela, azúcar y café en el filtro de la cafetera. Sírvelo frío o caliente y cúbrelo con crema batida y canela molida al final."

"Se oye rico pero yo me lo tomo solo sin azúcar"

"Miedo a engordar? Jajaja"

"Hey! No te burles de los traumas de las mujeres! Ya bastante tengo con estar traumada con mi enanura"

"Por qué? Eres muy chaparrita?"

"Pues… sí y no. Mido apenas 1.68 pero en la academia siempre fui como diez o quince centímetros más pequeña que las demás chicas aunque me pusiera tacones"

"No pues gracias por recordarme que ese es mi trauma también. Solo 1.75 y yo no me puedo poner tacones"

"En serio ? entonces te puedo llamar polluelo? Por eso del Mockingbird y chaparrito"

"Ya nos vamos a llevar así?"

"Jaja es de cariño"

"Buscare uno para ti veras"

Lisa comenzó a entre bostezar y reír. Era muy fácil mantener el ambiente relajado fingiendo ser Isobel y Ricardo era muy gracioso. Pero su cansancio de muchos días podía más.

"Tengo que irme a dormir. Ya que te vas a enlistar, solo ten mucho cuidado y pon atención a tus clases"

"Si Generala"

"Jajaja y pon especial atención en protocolo. Dudo que te vayas a meter a la división de la armada"

"jijji estoy frito"

"hasta pronto polluelo"

"hasta pronto Bela"

"Bela?"

"Isobel- Isobella – Bela jijijj"

"No esta tan mal. Vale. Nite nite"

Lisa cerro la conversación e iba a cerrar la computadora, cuando vio en los amigos sugeridos, el perfil de Lisa Hayes.

- Que que? – dijo aceptando y viendo todo su perfil.

Su molestia fue creciendo a medida que leía su descripción. Se sintió desnuda, vulnerable y sumamente indignada. Quien podía ser tan tonto como para armar su perfil y…

- Claudia Graaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaant.

El grito se escuchó hasta varias barracas más adelante, donde Claudia oyó el grito y sabía que estaba metida en grandes problemas.


La Teniente Comandante Claudia Grant llegó a su turno con la cola entre las patas. No había podido dormir y sabía que ese día llegaría pero no tan pronto.

Al entrar al puente y ver que la chica del turno anterior seguía en su puesto y que el Capitán no estaba en la cabina, comenzó a preocuparse.

Todo el puente entro en un silencio profundo cuando ella entro y Kim tuvo que darle un codazo a Sammy para que pudiera entregar el recado.

- Claudia… digo Teniente Grant…

- Si?

- La Comandante Hayes y el Capitán Gloval la están esperando en la oficina del Capitán – dijo Sammy con voz algo tímida

- Gracias Teniente Porter. Iré enseguida. No me esperen despiertas – dijo suspirando mientras salía del puente

Las tres chicas la miraron retirarse y comenzaron a cuchichear como era su costumbre.

- Que crees que haya pasado Kim? – preguntó Sammy

- No lo sé pero creen que tenga algo que veo con los gritos de anoche? – pregunto Kim

- Si es así, Claudia tiene grandes problemas. – dijo Vanessa – Nunca había escuchado gritar así a la Comandante.

- Y las de la prefectura incluso mandaron a seguridad a ver si todo estaba bien a la barraca de oficiales. – dijo Kim

- Ay no! Qué miedo!

Claudia tocó a la puerta.

- Adelante Teniente – dijo el capitán sentado en su silla con Lisa a un lado.

Claudia trago saliva antes de hacerlo.

- Teniente Comandante Grant reportándose a su pedido Capitán – dijo haciendo una venia

- Descanse Teniente y siéntese por favor

Claudia obedeció.

- Teniente Grant. La comandante Hayes ha llamado a mi atención una brecha de seguridad en su correo electrónico que podría resultar desastroso, pues como sabe, como mi primer oficial, tiene mucha información confidencial.

Claudia miró a Lisa y vio que estaba más que furiosa. No creía que lo tomara tan mal. Bueno sí.

- Sí señor. Lo sé.

- Le preguntare una sola vez Teniente. Burló usted la seguridad del correo electrónico del primer oficial de la nave por cualquier motivo?

- Sí señor. Fue un error de mi parte que no volverá a ocurrir. – dijo avergonzada.

- No solo te metiste al correo oficial sino que compartiste información privada y confidencial de tu superior!

- No creo que sea para tanto! – Le replico Claudia – No compartí nada que no sepa todo el mundo.

Lisa iba a seguir alegando pero el Capitán Gloval ya sabía más o menos porque era todo el barullo.

- Comandante Hayes, déjeme a solas con la teniente Grant y vaya a comenzar su turno.

- Pero capitán…!

- Es una orden Comandante. Me creo suficientemente capaz de saber qué hacer en estos casos. Vaya. Es una orden!

Lisa solo murmuró un si capitán antes de salir muy digna por la puerta. El Capitán Gloval esperó hasta que el furioso taconeo desapareció para hablar con Claudia.

- Descanse Teniente.

- Capitán Gloval… le pido disculpas por…

El Capitán pidió permiso para encender su pipa y Claudia sonrió. O estaba nervioso o estaba estresado.

- Claudia, sé que me dijiste hace unos días esta situación, pero si te soy sincero, no le di la mayor importancia. – dijo

- Lisa se toma muy en serio su puesto como primer oficial, Capitán. Sabia las consecuencias que esto me traería, pero como le dije, fue un accidente…

- Y las chicas no pudieron borrar la cuenta? – pregunto el Capitán

- Hemos estado tan ocupadas en el puente que no tuvieron tiempo de idearlo aun – respondió Claudia – Y la única forma de lidiar colapsaría a todo el sistema según dijeron.

El Capitán suspiró. Lo que menos necesitaba era más problemas.

- Que fue lo que más le molesto a Lisa, Capitán? Que usara su correo para abrir una cuenta en la red social? O que pusiera todas esas cosas lindas?

El Capitán le sonrió.

- No he tenido la oportunidad de ver que pusiste en su perfil Claudia.

Claudia sacó su tableta de su funda y abrió la intranet y el perfil de Lisa para mostrárselo. El Capitán Gloval pudo ver al menos dos fotos, la del perfil militar y ella comiendo una hamburguesa sonriendo a la cámara.

" Soy una chica de 24 años, soltera que solo buscaría novio para para que cuando esté cantando Fergalicious y esté en la parte donde ella dice 'estoy en el gimnasio manteniéndome en forma, él es mi testigo', pueda apuntarlo en una selfie y el haga la parte que dice 'wooooh', porque actualmente tengo que hacer yo sola las dos partes y es un poco estresante, porque después de la parte del "wooooh' tengo que volver a rapear y la transición es más difícil de lo que uno creería. Vengo de una familia de gran tradición militar por lo que la disciplina y el honor están arraigados en mi sangre y…"

El perfil seguía y seguía hablando de virtudes y cualidades de Lisa pero el Capitán le regresó la tableta.

- Encontramos el principal problema – dijo el Capitán – Lisa ha estado tratando de deshacerse de lo que ella llama La Maldición del Apellido Hayes desde los 9 y tú la mencionas ahí.

Claudia vio el perfil y luego al Capitán.

- No entiendo.

- Sabes que la relación de ella con su padre está totalmente rota. – dijo el Capitán levantándose de su asiento para ver por la ventana.

- Bueno si pero…

- Todo lo que pusiste de buena fe, es cierto. Pero ella ha conseguido todo lo que tiene gracias a su mérito propio y contra los deseos de su padre que no quería que ella se metiera a la academia…

- Eso lo sé. Hizo todo lo posible para que la corrieran e incluso trabajaba medio turno para poder mantenerse – dijo Claudia recordando

- Y luego el asunto de su prometido lo empeoro todo. Cuando habla con Donald solo lo hace por órdenes mías y en asuntos estrictamente oficiales.

- Y yo menciono a su familia en el perfil…

- Y su padre, aparte de ella, es el único Hayes vivo ahora que su tío Nicholas falleció de un ataque al corazón sin dejar familia. – Dijo El Capitán – A veces creo que ella solo permanece soltera y alejándose de los hombres para que con ella desaparezca el apellido Hayes.

Claudia suspiró. A veces Lisa podía ser tan infantil y ridícula.

- Y cuál es el castigo que la Comandante ha pedido para mí?

- Ninguno que yo tenga intención de darte Claudia. Ella exageró la situación pero tampoco puedo dejarte sin un correctivo como sabrás. Abrir el correo de un oficial superior es una situación bastante delicada y no debo tolerarlo.

- Aceptare lo que me diga Capitán – dijo muy digna

- Doble turno sin café ni pago de tiempo extra y sin días libres por un mes. Le diré a Lisa que pondré una anotación en tu expediente aunque no será así. El castigo es más por usar el correo oficial de Lisa que por usurpación de identidad. Yo también quisiera que ella disfrutara un poco más de la vida pero es un hueso duro de roer. Ahora regrese a sus actividades y yo me reuniré más adelante con ustedes. Y no quiero pleitos absurdos o las dos serán castigadas como niñas de secundaria.

Claudia sonrió un poco mientras se levantaba de la silla. Sabía que el castigo era ínfimo en comparación al que la propia Lisa le hubiera dado, aunque lo de no tomar café mientras estuviera en servicio iba a ser bastante duro de superar.

- Gracias Capitán

Claudia salió rumbo al puente donde ya Lisa estaba en actividades y no la miró en toda la noche y cuando se dirigía a ella era solamente para alguna maniobra.

Claudia en ningún momento la confronto pero sabía que iba a ser difícil que ella le perdonara ese error aunque no imposible. Haría todo lo que estuviera en sus manos porque su relación regresara a donde estaba o a un punto mucho mejor. No iba a echar a perder tantos años de amistad solo por una tontera.