Capitulo 15
Como lo prometió, Lisa entró a turno normal al día siguiente. En el puente todas la recibieron alegremente:
- Lisa regresó! – Gritó Sammy corriendo a abrazarla – Nunca nos dejes otra vez. – dijo con un ademan de querer llorar que a Lisa le causó gracia.
- Hola Sammy, chicas…
- Que bueno que estas de nuevo entre nosotras – dijo Kim
- Todos estarán muy contentos de verte de nuevo – mencionó Vanessa – hay que celebrar con un café.
- Yo lo preparo – se ofreció Sammy
Lisa volteó hacia todos lados.
- Y el capitán Gloval?
- De descanso – contestó Kim – El Coronel Maistrov lo esta relevando y debe estar por llegar.
Claudia estaba revisando la consola y los instrumentos pero no le dijo nada hasta que no llegó Lisa a su lugar.
- Parece que tendrás cosas nuevas que contarme en la cafetería, verdad? – preguntó muy seria.
Lisa pareció sorprendida. Acaso Hunter había dicho algo a Roy y Roy a su vez a Claudia? Después de que había llegado a su barraca y se puso a pensar en lo que había hecho, se dio cuenta que tal vez se le había pasado la mano. Esa no era ella. Lisa Hayes no era capaz de eso… pero Isobella si. El estar creando dos personalidades tan distintas parecía estarle afectando a otro nivel.
- Por que lo preguntas Clau?
- Una semana sin trabajar juntas, ni chismear, ni nada… ni un mensajito por el celular – reclamó – Y eso que soy tu mejor amiga.
- Lo siento mucho. Te prometo que te pondré al día en la primera oportunidad – prometió Lisa – Ahora enfoquémonos en trabajar, si?
- Te creo. Pero… - se acercó a ella y dijo en voz baja – Yo si estoy preocupada por algo mas y necesito preguntarte: Tu sabes que fue lo que sucedió ayer con todos los del escuadrón Skull?
Lisa comenzó a calibrar sus controles para evitar la mirada de su amiga.
- Con respecto a que exactamente Clau?
- Pues… iban a un examen físico y después me llamo y cancelo nuestro encuentro nocturno. – respondió Clau en un susurro – Y si se vio con alguien después? Crees que ya no le atraigo?
- Vamos Clau, ninguna mujer de la nave en su sano juicio le coquetearía a Roy después de que se corrió el rumor de lo que paso cuando puso lo de soltero en la mentada facecross. – aclaró Lisa – Seguramente estaba cansado y se quedo dormido.
Claudia pareció meditar lo que Lisa le dijo porque esbozó una sonrisa.
- Tienes razón. Me acompañas a preguntarle después del turno? Quedamos de vernos en la cafetería.
- Claro. Un cappuccino me caería de perlas. – respondió Lisa al tiempo que el Coronel Maistroff entraba para sustituir al Capitán Gloval y dejaban cualquier conversación para mas tarde.
El turno transcurrió sin novedades y las dos entraron a la cafetería. Lisa tenia doble turno, por lo que no esperaron a cambiarse para ir a la cafetería.
Varios de los chicos del Skull estaban sentados en una de las mesas redondas con Rick y Roy incluidos, este ultimo mezclaba el jugo de su vaso con el agitador y el ceño fruncido :
- Comandante, no pudimos averiguar nada de ese tal Donald – dijo uno de ellos
- Preguntamos en casi todos los hangares e incluso a una de recursos humanos – dijo otro
- Tenemos que encontrarlo y hacerlo pagar por lo que le hizo – dijo un tercero mientras Rick tomaba su botella de agua en silencio.
- Vamos chicos – dijo Roy francamente fastidiado por el tema – Mejor vayámonos de fiesta.
- Pero comandante… No podemos permitir que el que lo golpeo se salga con la suya.
Roy iba a responder a eso cuando vio la cara asombrada tanto de Claudia como de Lisa quienes habían llegado en ese momento.
- Claudia mi amor! – dijo Roy levantando sus brazos pidiendo un abrazo pero Claudia solo reparaba en los vendoletes en el labio, el pomulo superior derecho morado y el cabello intentando cubrir todo esto.
- Que demonios hiciste ahora Fokker? – señaló Claudia entre sorprendida, asustada y enojada
Todos los Skull sabían que ese era la señal de retirada y lo fueron haciendo uno por uno en silencio. Solo Rick miraba a Lisa de un modo que la hizo desviar la mirada avergonzada. Estaba en un dilema entre delatar a su oficial superior por golpear a su hermano, o decirle a Roy lo que había descubierto, quien posiblemente se sentiría humillado por haberse dejado golpear por una mujer.
Lisa aun no creía que lo hubiera dejado tan mal, por lo que guardó silencio por el momento.
- No me va a dar mi beso mi morenita chula? – preguntó Roy
- Y donde planeas que te lo de si no hay lugar donde no te duela? – una sola mirada de Roy le dio la respuesta y se cruzó de brazos – No se te quita lo impertinente. Iré por mi café y una bolsa de hielos y después, quiero una explicación lógica y verdadera o sabrás quien es Claudia Grant.
Los tres la miraron caminar apresuradamente hacia el mostrador de una manera en la que confirmaba que hablaba en serio.
Rick fue el siguiente en levantarse mientras Lisa se sentaba frente a Roy:
- Tu también me dejas solo Rick? – preguntó
- Lo siento Roy pero… estoy cansado y en este momento… – recalcó viendo directamente a Lisa - …siento que se me revolvió el estomago. Con su permiso.
Lisa asintió sabiendo perfectamente por que lo decía y esta vez tenia toda la razón. Roy lo miró irse y lo primero que se le vino a la mente fue que ellos dos habían peleado de nuevo. Lisa comenzó a tronarse los dedos nerviosa mientras detrás de Roy veía como Claudia se peleaba con el encargado de la cafetería por los hielos para la cara de su novio. Era tiempo de confesarse con Roy, pero no sabia como lo iba a tomar:
- Oye Lisa… Tu que eres la incondicional de Gloval… de casualidad tu conoces a un Sargento Donald? – preguntó Roy en voz baja mientras se inclinaba hacia ella.
Lisa inhalo profundo antes de contestar.
- Si Roy… lo conozco.
- De verdad? – Preguntó interesado – Dime donde lo encuentro? En que área trabaja?
- Pues… trabaja en el puente… y lo encuentras justo frente a ti. – dijo mirándolo a los ojos – Lo siento mucho Roy, en serio. No creí que fueras a quedar tan mal. No se que me paso, pero te prometo que estoy muy muy arrepentida.
Roy Fokker la miraba sin comprender por completo el alcance de sus palabras.
- Que estas diciendo Lisa?
- Roy… mírame a los ojos y enfócate en lo que te digo si?
- Ok.
- Yo…
- Aja?
- Soy…
- Si?
- El Sargento Donald… que te golpeó anoche después de tu turno… y… te dejó así. – explicó Lisa sin desviar la mirada de Roy quien azotó las manos en la mesa haciendo voltear a algunos de los pilotos alrededor y se levanto de un solo movimiento para tomarse la cabeza con ambas manos sin decir nada.
Caminaba dos pasos dándole la espalda, regresaba, hacia ademanes de querer decir algo que hacían brincar a Lisa cada que los hacia y volvía a comenzar. Claudia volteó un par de veces y al ver que se tomaba la cabeza decidió hacer caso omiso a las protestas del encargado y pasar ella misma por los hielos al creer que Roy estaba peor. Este aprovecho que vio cuando lo hacia para respirar profundo y sentarse junto a Lisa.
- Ni siquiera se por donde empezar a gritar – confesó – Por que lo hiciste?
Lisa volvió a tronarse los dedos.
- Yo…
- Y que sea muy buena su explicación Comandante antes de que pierda la paciencia – recalcó Roy
- No se Roy… yo solo quería darles una lección…
- Lección? Lección? Acaso tenemos 12 años? – gritó Roy
- No lo se Roy! – respondió Lisa – Tal vez tenga que ver con que tengo 40 años, solo tengo ganas de joderlos o que… el único que podría "derretir" mi corazón es… el famoso comandante Archer.
Roy se puso pálido de repente.
- Escuchaste nuestra platica. – afirmó
- Pasaba por el hangar en ese momento y… - su voz intento quebrársele pero se repuso a tiempo – Lo siento.
Roy comenzó a comprender la razón sin que ella se la explicara. Los comentarios una vez que entraron en las duchas habían sido todavía mas duros, por lo que esperaba que de verdad no hubiera escuchado eso. Lisa continuo con su explicación.
- Una vez mas, quiero pedirte disculpas Roy. Me extralimite en todos y cada uno de los golpes y en lugar de ensenarles una lección, parece que aprendí que algunas cosas aun tienen el poder de herirme y no pensé en las consecuencias.
- No, no lo pensaste – dijo Roy mas tranquilo – Todo el escuadrón te anda buscando para desquitarse.
- Lo se. Estoy dispuesta a decírselos también – dijo Lisa
- No, no lo hagas. Eso empeoraría las cosas y dudo que sus egos volvieran a ser los mismos – menciono Roy antes de comenzar a reírse mientras se sobaba la mejilla – Supongo que nos lo merecíamos.
- Si deseas reportarme, solo te pido que lo hagas directamente con Maistroff – pidió Lisa – Y en lo posible, no involucres al Capitán Gloval. El… solo intentaba ayudarme a salir de una pequeña depresión.
Roy se rascó la cabeza del lado bueno.
- No lo pensaste muy bien verdad? – señaló
Lisa suspiró y miró sus dedos entrelazados por sobre la mesa mientras negaba.
- No pensé en las repercusiones de mis actos, ni en como afectaría al Capitán, ni en la integridad física de todos ustedes y como podría afectar la seguridad de todos….
- Ni en tu propia seguridad – dijo Roy – Nos agarraste cansados y descuidados o hubiéramos podido de verdad herirte.
- Tampoco pensé en eso, o en como afectaría a Claudia al verte en ese estado. – siguió confesando Lisa – A decir verdad Roy… tal vez en ese momento, yo hubiera preferido que alguno de ustedes conectara el golpe para… poder sentir algo nuevo aparte de mi dolor.
Roy se quedó en silencio. Lisa no era de compartir sentimientos con nadie y mucho menos con el. A Claudia le tomaba varias copas de vino hacerla hablar. Lisa se quedó en silencio mientras pensaba en lo que acababa de decir. Desquitarse con Roy, queriendo que la golpearan a propósito, solo le confirmaba que en lugar de estar superando su dolor por perder a Carl, a su madre y estar distanciada con su padre, el problema se estaba agravando y contrario a lo que todos veían como un dechado de virtudes al ser dura, eficiente, buena estratega y demás, los acontecimientos en su vida personal mas el estrés de su trabajo estaban llevándola a un limite que nunca hubiera querido admitir que estaba llegando.
Y Roy al parecer lo intuyó perfectamente. Estaba en la milicia desde el suficiente tiempo, para reconocer los síntomas en la primera oficial de la nave. Había perdido a mas de un conocido debido al estrés post traumático de la guerra, o al suicidio por depresión severa y ansiedad de sus compañeros veteranos. En el mejor de los casos, había sido de forma Kamikaze. Ya hablaría con el Capitán Gloval al respecto, pues lo que menos necesitaban en ese momento era quedar sin uno de sus lideres por estos dos síndromes tan comunes entre las tropas de todos el mundo.
Claudia camino de regreso con dos capuchinos en la charola y la bolsa de hielos para Roy mientras los miraba fijamente.
Roy tomó la mano de Lisa de manera empática.
- Alguien mas sabe de esto?
- De que yo… los golpee? – preguntó Lisa – Solo el Capitán y… Hunter. Me vas a reportar?
- No lo hare pero voy a pedirte que hagas tres cosas
- Cuales?
- Primera: No le dirás nunca la verdad a Claudia. Ya la vi sufrir una vez cuando se enojaron y no quiero que vuelva a suceder. Ella te necesita tanto como tu a ella.
- Pero… que le dirás que pasó? – preguntó Lisa – No se si puedo esconderle esto
- Le escondes cosas peores Lisa. No me hagas indagar y hablar. La Segunda: El asunto se dará por zanjado y jamás volverás ni a hacer esto, ni a hablar de esto, ni a pensar en esto. Nunca. Nunca paso, yo tuve una pelea de borracho en el bar y punto final. Esta claro?
- Pero…
- Pero nada Hayes! – exigió Roy – Y lo tercero, no te va a gustar nada, pero es el precio mas importante por mi silencio.
- Ya dilo que Claudia esta a punto de llegar. – urgió Lisa al ver que Claudia estaba solo a unos metros.
Roy sonrió mientras se levantaba y le decía al oído.
- Iras a terapia psicológica a partir de mañana.
Rick despertó en su barraca varias horas después. Revisó su computadora por puro instinto y tenia un mensaje recién llegado de Bella:
- Hola Polluelo. Debido a… problemas de salud, no me será permitido conectarme en muchos días. Pórtate bien y regresa a salvo siempre a casa. Te estaré vigilando.
Rápidamente añadió la respuesta.
- Problemas de Salud? Explícamelo por favor.
- Oh, lo siento. No sabia que estabas conectado. Como te fue?
- Pues sigo vivo, pero no me cambies el tema. Estas enferma? Herida? Acaso fue en la ultima batalla? Porque se que uno o dos se estrellaron en el casco de la nave y no me perdonaría que…
- Tranquilo… solo es… algo pasajero. Agotamiento, estrés, me recomendaron descansar y eso incluye la computadora.
- Menos mal. Cuantos días?
- No lo se 3 o 4…
- Fiu….
- Semanas… o incluso meses!
- Que? No! No puedes irte por tanto tiempo! Te voy a extrañar… y ni siquiera me has dejado conocerte.
- Tu novia se enojaría.
- Bueno fuera. Cada que le preguntan ella dice que solo soy su amigo.
- Lo siento Polluelo. También te voy a extrañar.
- Prometes que nos veremos en persona cuando regreses? Necesito a una buena amiga con quien platicar.
- …
- Bella?
- …
- Sigues ahí?
- …
- Adiós Polluelo… Godspeed.
- Oye… eso se escucha como un adiós para siempre.
Rick espero una respuesta que nunca llego. Bella se había desconectado por tiempo indefinido y un sentimiento de vacío inundó su pecho.
- No Hunter, esto no se queda así – se dijo a si mismo – La vamos a encontrar así tengamos que pasar lista a todas las féminas de la nave. Tenemos que conocernos y… llevarle la sopa de pollo con la receta de Pop's para los corazones tristes. Debe funcionar con el estrés también y la única pista que tengo es tu fotografía Bella… - la sacó de su marco y se puso a analizarla.
A partir de mañana, en su tiempo libre, se pondría a buscarla así tuviera que pedir ayuda a su hermano.
