Facecross 16

Quince días después…

Rick estaba algo frustrado mientras ayudaba a los chicos de mantenimiento a arreglar el problema de su VT. No solo estaba agotado de volar, algo que en tiempos de su padre jamás lo hubiera siquiera pensado sino que la Comandante Hayes lo había sacado de su ensoñación mas de 5 veces ese día y el había tenido tantas ganas de delatarla enfrente de todos que quiso desquitarse con el enemigo averiando en el proceso una de las palancas de cambio modular, razón por la que tuvo que ser humillantemente regresado a hangares. Para colmo, Bella había cumplido y no se había conectado a pesar de que ahora era el quien le mandaba un saludo diariamente esperándole pronta recuperación y Minmai no tenia tiempo para el debido a la reapertura de la escuela.

- Lo que suponía – dijo el Jefe de mecánicos – Los sincronizadores del cambio manual están inusualmente desgastados debido a la cantidad de horas de vuelo que ha hecho estos últimos días. No se preocupe. Le pondremos una reconstruida para que no pierda tiempo y tenga listo su VT para su turno de mañana.

Rick suspiró aliviado.

- Menos mal… no es como que quiera que la comadreja parlanchina siga reclamando por no cuidar mi juguete. Como ella no se juega el pellejo allá afuera – exclamó en voz alta haciendo que el mecánico volteara a verlo.

- Espero que no este hablando de la Honorable Teniente Comandante Elizabeth Hayes – dijo mirando por detrás del hombro de Rick haciendo que todos los vellos de su cuerpo se erizaran de miedo.

- Esta atrás de mi verdad?

Rick volteó lentamente la cara hacia atrás momento en el que el Jefe de mecánicos le picó las costillas y lo espantó con el clásico:

- Buuuu!

Todo el equipo de mecánicos alrededor de ellos comenzó a reír por la cara de susto de Rick y el Jefe lo tomó por los hombros:

- Hunter, mil disculpas por la broma, pero se veia en extremo tenso – dijo limpiándose las manos con una franela – Todos hemos tenido que lidiar con la Comandante Hayes alguna vez, pero tenga por seguro que si esta en ese puesto, es porque se lo ha ganado. El Capitán Gloval es un viejo lobo de mar que solo se rodea de gente capaz y si no tenemos tantas desgracias al día, es porque ella sabe hacer su trabajo.

- Pues si, no dudo de su capacidad pero…

- Pero?

- Por que solo me regana a mi? – se quejo Rick

- Debe ser porque es el mas joven del que es considerado el mejor escuadrón dentro de la nave y no quiere que usted les arruine ese puesto – dijo el Jefe de Mecánicos – El Comandante Fokker sabe escoger a sus pilotos pero por Dios que nos hacen sufrir. Verdad muchachos?

- Si – se escuchó por todo el hangar

- En fin. La Comandante Hayes sigue siendo solo una mujer. Hágale la barba un poco y vera como cambia su actitud. – sugirió el jefe de mecánicos – Y trata de no contradecirla. Eso la pone de mal humor.

- Si, si… ahora yo soy el malo. – susurro Rick teniendo una idea – Oiga por cierto… Usted conoce a mucho personal de tierra, verdad?

- Si, por que.

Rick sacó de su chaqueta la foto de Bella. Tratando de tapar con la mano la foto y dejando la cara nada mas, no contando que el jefe la tomaría y la jalaría hacia la luz para verla mejor.

- Vaya! Si yo fuera 20 años mas joven…

- La conoce.? – Preguntó Rick

- No. Pero quisiera. Mujeres así no hay muchas por aquí – dijo regresándole la fotografía a un sonrojado Hunter – Esta seguro que forma parte del personal de tierra?

- Pues no mucho. Se apellida Glovalski. – refirió Rick – Cree que pueda averiguar si trabaja en alguno de los hangares o…

- Tenga por seguro que si yo la veo, se lo comunicare de inmediato – contestó el Jefe de Mecánicos con un guiño.

Rick guardó la fotografía de nuevo en su chaqueta y fue a cambiarse. Ahora que tenia tiempo antes del cambio de turno, podía caminar por los hangares buscándola.

En el puente:

- El enemigo se retira Capitán – señaló Vanessa

- Justo a tiempo – dijo el Capitán Gloval – Reporte?

- 3 VT dañados, la sección 4F del Prometeus con un impacto sin importancia y cero bajas, Capitán – mencionó Lisa haciendo el calculo en su monitor – Puede ir a su descanso sin preocuparse. Nosotras nos encargaremos.

- No tengo la menor duda de eso Comandante. – dijo el Capitán con la mano en el bolsillo derecho de su saco agarrando la pipa de forma un tanto urgente – Me permite unas palabras en mi oficina?

- Si Capitán – respondió Lisa con una venia volviéndose a su amiga – Teniente Grant, Queda a cargo por el momento.

- Entendido comandante – respondió la morena con una venia

El Capitán Gloval lideró el camino cual Director a la sala de castigos, mas Lisa estaba segura que no había hecho nada malo… esta vez. Entraron a la oficina y el se quedo parado mientras le ofrecía el asiento frente al suyo. Lisa se sentoo y el Capitán la imitó del lado contrario del escritorio.

- Le importa si enciendo mi pipa? – preguntó algo ansioso lo que provocó una sonrisa en Lisa

- No Capitán. Se lo ha ganado.

- Gracias por el permiso – respondió haciéndolo y dándole una gran bocanada con deleite – Como va esa terapia Lisa.

Lisa se tensó. Debía admitir que el no le había preguntado nada en dos semanas y de no ser porque "casualmente" Roy pasaba por el pasillo del terapeuta justo cuando era la hora de que ella entrara a esa oficina para verificar que estuviera cumpliendo, nadie mas había intervenido.

- Espero que no crea que soy impertinente al hacer esa pregunta, Lisa – dijo el Capitán – Pero cada vez nos acercamos mas a la tierra y los reportes llegaran hasta el Almirante y no quiero que me sorprenda con preguntas que no puedo contestar, comprende?

Lisa comprendía perfectamente. Su situación psicológica podía nos solo comprometer su puesto como primer oficial, sino su estadía dentro del SDF-1 o cualquier otra nave que estuviera dentro de la RDF si el Almirante Hayes así lo consideraba.

El Capitán Gloval continuo:

- No quiero de ningún modo entrometerme en su vida, Lisa. Pero debo decirle que me sorprendió muchísimo que por voluntad propia quisiera asistir a Psicoterapia cuando su padre me confesó muchas veces su renuencia a hacerlo desde niña.

- Nunca antes creí necesitarlo – confesó Lisa

- Hasta los eventos con el Skull, cierto?

Lisa asintió. Al Capitán Gloval no podía mentirle.

- No he faltado hasta ahora a ninguna sesión señor, pero el Dr. Schemel ya debe tener el diagnostico. - contestó – Se que por protocolo, se necesita un permiso por escrito del paciente para que el medico pueda darle mas detalles así que, estoy dispuesta a dárselo solo a usted Capitán.

El Capitán Gloval sonrió satisfecho y le extendió el permiso que ya tenia hecho para la ocasión, en la cual Lisa estampo su firma.

- De todo corazón espero que encuentres la ayuda que buscas, Lisa – dijo el Capitán – Y si puedo ayudarte sabes que cuentas conmigo.

- Gracias Señor.

- Ahora regresa al Puente por favor. Tengo algunas juntas pendientes y debo aprovechar la puntualidad de nuestros adversarios para tomar el lunch para llevarlas a cabo.

Lisa salió de la oficina haciendo una venia y pocos minutos después, la puerta de su oficina fue golpeada suavemente:

- Adelante

El Dr. Schemel entró en la oficina del Capitán. Era un buen terapeuta de origen alemán en sus 35 años que se había enlistado después de la muerte de su mejor amigo por suicidio. Se había dado cuenta de la falta de atención que obtenían los soldados y decidió probar suerte en el SDF-1.

- Quería verme Capitán?

- Si Doctor. Siéntese. Creo que sabe por que lo he llamado.

- Si es para preguntarme por la Comandante Hayes ya le dije que…

El Capitán le extendió la hoja que ella acababa de firmar y solo suspiró. Donde quedaba la confidencialidad Doctor – Paciente? Aunque… las mismas leyes aplicaban al espacio?

- Tranquilícese Doctor. No necesito que me de detalles de la vida de la Comandante Hayes, solo quiero saber si hay algo que pueda hacer para ayudar con cualquiera que sea su problema. Es lo mas cercano a una hija que tengo y no me gustaría empeorar su problema por ignorarlo.

El Doctor sonrió.

- Créame que si ella no sintiera lo mismo por usted, por lo poco que he podido sacarle, jamás hubiera firmado. – dijo

- Ni aunque hubiera sido una orden?

- Creo que eso solo hubiera empeorado su situación, Capitán

- Entiendo.

- En realidad, es un hueso duro de roer. Estaba preparado para atender a una mujer que lloraría durante los 45 minutos de la sesión, pero las dos primeras, intente de todo para hacerla hablar, pero ella solo se sentoo muy erguida y molesta sin hacer un solo sonido.

El Capitán Gloval dio una fumada a su pipa para poder ocultar la sonrisa debajo del bigote. No esperaba menos de su testaruda Primer Oficial.

- Y como logró que se abriera finalmente?.

- Música.

- Disculpe?

- Claro de Luna para ser exactos – mencionó – Vera, le dije que trajera un objeto que fuera algo importante para ella y me trajo uno de esos pianos electrónicos enrollables. Yo estudie unas pocas lecciones y creo que no toque muy bien pues eso la irritó mucho, casi me arrebató el aparato, comenzó a ensenarme y tocar Claro de Luna…

- Y simplemente se quebró, no es así? – terminó el Capitán

El Doctor asintió.

- Parece que trae demasiadas cosas guardadas. Tres principales eventos que marcaron su vida y la han hecho así. Ahora con el estrés del trabajo y demás…

- Si, entiendo. Hay algo con lo que pueda colaborar para que avance mas rápido? – preguntó el Capitán interesado.

- Es difícil pues una de esas situaciones que le mencione antes nunca tuvo el cierre que ella necesitaba para seguir. La primera como sabe fue la muerte de su madre.

- Eso no se lo esperaba nadie. Nos afectó a todos nosotros, no únicamente a ella – respondió el Capitán Gloval recordando la sencillez y dulzura de su finada amiga Sarah.

- Puedo comprenderlo. Pero a pesar de eso, ella tuvo un cierre. – recalcó el Doctor Schemel – Pudo despedirse de su madre y tuvo su periodo de duelo.

- El funeral. – dijo Gloval recordando a una joven pálida y con ojeras haciéndose cargo de todo – Y el siguiente evento no lo pudo tener. Y fue la gota que derramó el vaso para desatar el evento que siguió. Además entre el primer evento y el segundo solo habían pasado 4 años. Y Riber fue clave para que ella pudiera seguir adelante sin su madre.

El Doctor Schemel solo subio una ceja. Si el Capitán Gloval ya sabia todo eso, entonces para que lo había mandado llamar?

- Muchas gracias Doctor, ha sido de mucha ayuda. – dijo el Capitán – Si logramos progresos importantes, le hare un monumento.

Aun riendo de la ocurrencia del Capitán el Doctor abandono la oficina hacia la propia. Pero el Capitán Gloval miraba por la ventana. No seria tan fácil como suponía el ayudarla.

Dos días después en el puente…

- Parece que lo enemigos se retiran – dijo Vanessa en voz alta al confirmarlo en su pantalla

- Decidieron que fue suficiente por hoy mas temprano de lo acostumbrado – mencionó el Capitán.

- Todas las naves, cesen la persecución y regresen a sus bases – ordenó Lisa desde el Tac net

Claudia se tomó unos segundos para pensar rascándose la cabeza

- Nos atacan constantemente desde los últimos tres días. Me pregunto por que serán tan persistentes.

- Y cada vez que lo hacen, nos obligan a alejarnos mas de la tierra – secundó Kim

- Es cierto – dijo Sammy – Por que lo harán?

- Capitán… estoy recibiendo unas lecturas muy extrañas – dijo Kim de pronto

- Muéstramelas – dijo Gloval acercándose a ella

- Estas son. Estoy recibiendo muchas pero no tengo idea de donde puedan provenir. – señaló Kim mientras el Capitán trataba de descifrarlos.

- Yo si! – respondió Vanessa desde su consola – Parecen provenir de 16 grados fuera de nuestro curso actual desde la Base Sarah en Marte.

Lisa volteó rápidamente.

- Estas segura de que recibes las lecturas correctas – preguntó con voz ansiosa, haciendo voltear a Claudia y el Capitán hacia ella.

- Si – contestó Vanessa

El Capitán pensó por unos segundos.

- Creí que esa base había sido abandonada hace años. Los últimos informes revelaban que el ataque había acabado con toda la vida existente así que no puede ser.- señaló el Capitán.

Las cinco se miraron pero Lisa fue la primera en preguntar:

- Cree que aun haya sobrevivientes?

- Pues no veo como pueda ser eso posible, pero la base es muy grande y supongo que se podría esperar cualquier cosa – contestó el Capitán con mirada sombría. No solo porque sospechaba de esas lecturas, sino que su primer oficial estaba mas que obviamente interesada en todo el asunto y eso podría retrasar su recuperación.

Fue a sentarse y Claudia tuvo a bien preguntar:

- Señor, cree que valdría la pena asegurarnos?

- Debe haber muchas cosas útiles que podamos usar. – contestó Gloval - Informe de daños?

- No hubo ningún daño en la navegación, señor. – dijo Vanessa revisando su pantalla

- Las batallas ya nos hicieron cambiar de curso de todos modos y podremos reabastecernos – caviló Gloval – Bien, cambien el curso y dirijámonos a Marte.

- Si Señor. – contestaron las cinco al unísono.

Lisa respiró profundo. Era lo que había esperado durante todos estos años pero ahora que estaba ahí, tenia sentimientos encontrados.

Pasaron algunas horas antes de estar dentro de la atmosfera del Planeta rojo.

- Permiso para enviar nave de reconocimiento Señor – dijo Lisa cuando estuvieron a suficiente distancia.

- Concedido. Envía al Catseye- 2 y preparen a todos para el aterrizaje – ordenó a Lisa – Claudia… aterriza la nave a distancia prudente hasta recibir la información del Catseye. Una vez que estemos en tierra, envía los escuadrones de destroids para resguardar los camiones y todos los escuadrones aéreos en turno a patrullar y vigilar. No quiero sorpresas.

- Si Capitán – dijo antes de comenzar a enviar las ordenes.

- Y Comandante Hayes, necesito que vaya en una misión de reconocimiento. Prepárese a bajar a la Base – decidió el Capitán de ultimo momento.

Lisa pareció salir de balance y las otras chicas también. Por que la enviaba precisamente a ella?

- Puede repetir eso Capitán?

- Si no esta preparada para hacerlo, puedo enviar a alguien mas – dijo el Capitán – Claudia, comuníqueme con…

- No! Acepto la misión! – interrumpió Lisa – Solo que… aun no se cual es.

- Vaya a prepararse y la veré en la rampa de salida. Ahí le diré su misión. Estoy seguro de que la Teniente Grant podrá cubrir su puesto unos minutos.

- Claro que si Capitán. – dijo Claudia alentando a su amiga con el brazo a ir a cambiarse.

Lisa solo los miró rápidamente antes de hacer una venia y salir casi corriendo a los vestidores por su traje.

- Esta seguro de lo que hace Capitán? – preguntó Claudia en tono confidencial.

- La verdad no. Pero algo bueno debe salir de todo esto.

Minutos mas tarde Lisa estaba siendo ayudada por dos cabos a revisar los niveles de oxigeno de su traje y terminaba de actualizar su computadora de bolsillo con los mapas de la base cuando el Capitán Gloval se le unió.

- Capitán… - dijeron los tres haciendo una venia

- Déjenme a solas con la Comandante Hayes. Yo le ayudare a terminar de prepararse.

Los dos cabos obedecieron rápidamente y Lisa se puso de espaldas a el. El le ayudo a ajustar las mangueras dejando el casco fuera por el momento.

- Señor, cual es la misión?

- Su misión será esclarecer la fuente de emisión de las señales y traer las ultimas bitácoras. – contestó – En realidad nadie sabe que paso dentro de esa base y…

- Como dijo? Las noticias dijeron que fueron los Anti Un y el Almirante … - el semblante de ella cambio a una expresión de enojo - Mintieron! Eso es lo que paso, no es cierto? No hubo ningún ataque del Anti Un pero lo usaron de pretexto!

- Tranquila Lisa. Cuando dije que no sabemos a ciencia cierta que pasó, hablo de que ni el Almirante lo sabe. Y creo que tanto usted, como yo, necesitamos la verdad. – le colocó el casco al traje y lo selló dejando fluir el oxigeno – Puede completar la misión?

La mirada decidida de Lisa le había confirmado su aceptación antes de preguntar y ella solo se dirigió con pasos enfadados hacia el jeep haciendo al Capitán fruncir el cuerpo temeroso del sermón que le esperaba por parte de ella cuando regresara pero que otra manera tenia de que ella pudiera cerrar ese capitulo de su vida?

Lisa llegó a la base con un nudo en la garganta. El Casco atenuaba un poco el ruido de los trabajadores que cargaban los camiones con todos los suministros que podían, por lo que ella se dirigió a la entrada. Había cristales rotos, papeles y polvo por todos lados por lo que entro aun con mas cautela.

- Si hubiera alguien aquí, no estaría esto tan desordenado… - pensó mientras avanzaba hacia donde su computadora le indicaba que estaba la sala de control.

Paso por varios pasillos con puertas abiertas que revisó una a una, pero en todas era lo mismo. Desorden y polvo.

- Esto esta desierto…

Cuando llegó a la Sala de control se tapó la cara con ambas manos por unos segundos. Los esqueletos de dos personas miembros de la primera expedición del Gobierno Unido que reconoció por el uniforme, se encontraban sentados en las dos sillas colocados como si estuvieran trabajando. Iba a correr a verificar, pero se paró en seco al recordar la misión del Capitán, por lo que aun en shock decidió reportarlo.

- Aquí la … - tomo un respiro – Aquí la Comandante Hayes dentro de la sala de control a puente del SDF-1

- Adelante Comandante – respondió Vanessa

- Hay… dos… cuerpos uniformados sentados en las sillas… frente a las consolas…

- Lisa. – interrumpió el Capitán – Enviare por ellos, pero necesito que se enfoque en su misión.

- Si pero...

- Nos será imposible identificarlos sin los datos que usted debe traernos – insistió – O regrese al puente y enviaré a alguien mas capacitado. Algún ruso o alemán que no se deje llevar por sentimentalismos...

El Capitán Gloval esperó la respuesta de Lisa sabiendo que la mejor forma de hacerla reaccionar, era picándole su orgullo Ingles.

- No encontrara a nadie mejor que yo para esto Capitán. – fue la respuesta que todos escucharon en el puente

- Bueno, me alegro escuchar eso. Ahora dígame. Que otra cosa ve?

Lisa hizo una pequeña oración mentalmente por las almas de esos dos hombres antes de dirigirse a la computadora.

- Los datos arrojan que la computadora fue encendida desde aquí mismo hace tres días. – dijo – Pero es obvio que estas dos personas tienen mucho mas tiempo de… fallecidos. Estoy descargando la información que me pidió en mi computadora.

- Bien. Claudia como van los suministros.

- Estamos a punto de concluir y el servicio forense ya va en camino, Señor.

- Ok. Claudia. Comandante Hayes, espere el transporte que va a recoger los cuerpos y regrese.

- Si señor.

Lisa estuvo tentada a voltear los cuerpos, pero por protocolo solo se mordió un labio, se cruzó de brazos y comenzó a tararear una canción de forma nerviosa. Bajó la mirada al suelo, y vio algo que le llamo la atención: Unas marcas de arrastre y unas pisadas que no había notado antes. Siguió el camino hacia el elevador principal. No había manchas de sangre. Era mas como si los cuerpos hubieran estado antes en alguna otra locación y hubieran sido movidos hacia esa sala para despistar. Estaba dentro del elevador cuando toda la base se sacudió violentamente azotándola contra una de las paredes que contenía los niveles, presionando sin intención uno de ellos.

- Aquí la Comandante Hayes, sdf1 responda. Que fue eso?

Su única respuesta fue algo como estática y el elevador comenzó a moverse hacia abajo, y Lisa desesperada comenzó a tocar los botones de alto, pero sin ninguna reacción.

- Solo esto me faltaba… - susurro.

El elevador se detuvo a la mitad y un simple instinto la hizo salir de ahí y seguir por el pasillo. Todas las puertas estaban cerradas excepto una y la iba a pasar por alto, cuando de reojo vio el nombre empolvado en la puerta: RIBER.

- Riber? – entro a la habitación como si tuviera miedo de encontrar algo, pero se encontraba vacía. Ordenada tal como a el le gustaba, con mas libros en el escritorio que otra cosa.

Se sentoo frente al escritorio y miró a su alrededor tosiendo un poco en el proceso, como si algo se hubiera atorado en su garganta. Abrió algunos libros, algunas notas y un marco de fotografías vacío.

- Tardé en cumplirte la promesa, pero aquí estoy amor mío – dijo mientras abrazaba uno de sus cuadernos.

La estática comenzó a ceder en su sistema.

- Comandante Hayes, responda!.

- Aquí la Comandante Hayes.

- Lisa, donde estabas? Necesitamos que hagas estallar la base! Estamos en problemas muy serios! – gritó Claudia

- Que?

- Si no lo haces, todos moriremos. – recalcó su amiga.

- Comandante Hayes, nuestras lecturas nos informan que el reactor del cañón réflex usado hace años, aun funciona. – interrumpió el Capitán Gloval – Debe sobrecargarlo para que estalle y podamos salir de la trampa anti gravitacional que nos pusieron. La vida de 77 mil personas dependen de ello.

Lisa miró a su alrededor. Ella estaba justo donde había deseado estar los últimos años y ahora tenia que decidir entre quedarse ahí o salvar a toda una ciudad, donde su mejor amiga, su padrino y Ricardo Mockingbird entre otros Vivian y dependían de ella en ese momento..

No lo pensó mucho. La actitud de servicio que llevaba escrito en su ADN y las ganas de no defraudar a Gloval y a su madre pudieron mas que sus ganas de quedarse ahí.

- Mándenme las coordenadas de donde esta el reactor.

- Enseguida.

Con los ojos algo acuosos y tosiendo de nuevo, corrió al closet para buscar la mochila oficial y meter algunas cosas pequeñas que encontró a la vista antes de darle una rápida ultima mirada a la habitación y regresar corriendo al elevador para seguir las instrucciones del puente.

Una vez sobre cargado el reactor, volvió a subir para salir de la base.

- Cinco minutos para detonación – se escuchaba la alarma mientras ella corría y la batalla hacia que de vez en cuando toda la base temblara.

Estaba a punto de salir por la puerta hacia el jeep, cuando vio que algo se movía angustiado cerca de las consolas. Con las vibraciones de los estallidos fuera de la base, varias de las pantallas habían caído, y uno de los forenses se tomaba la garganta a pesar de que ya no estaban los cuerpos. Estaba el solo.

Lisa corrió hacia el y se dio cuenta que una de las mangueras de oxigeno del traje de el, se había zafado por alguna razón, haciendo que se quedara sin oxigeno rápidamente y comenzara a asfixiarse. Además una de las pantallas había caído sobre su pierna y la tenia visiblemente rota creando una doble desesperación para el.

- Tranquilo. Estará Bien – le dijo tratando de tranquilizarlo. – SDF1 responda. Hay un herido.

La respuesta de nuevo solo fue estática. Y sabia que no quedaba mucho tiempo al forense.

- Lisa sal de ahí! Te quedan 3 minutos para que estalle todo el lugar! – gritó Claudia angustiada recibiendo solo estática.

- Envíen al Skull por ella – ordenó el Capitán Gloval – Tal vez esta herida.

Lisa se pasó la mochila al frente, quitó su manguera previa inhalación profunda y la conectó al traje del herido, quien comenzó a respirar mas normalmente pero para sorpresa de Lisa, sus propios niveles del tanque de oxigeno, según la computadora, ya eran peligrosamente bajos. Logró lanzar su localización por pulsos y le hizo señales al forense para que inhalara e hiciera de nuevo el cambio de manguera y el resistiera unos segundos sin respirar mientras ella volvía a inhalar profundo y regresarle la manguera.

- Un minuto para la detonación – se escuchó en la alarma y Lisa estaba cerrando los ojos tanto por el agotamiento emocional que le había provocado todo eso como por el bajo nivel de oxigeno cuando la pared que daba al jeep estalló.

- Comandante Hayes! Tenemos que salir de aquí! – gritó Rick a través del casco en modalidad de guardián con uno de los brazos saliendo humo..

Lisa acertó a abrir los ojos y señalar al herido, quien también ya estaba con los ojos casi cerrados.

- No hay tiempo! Solo tengo un brazo funcional. Tiene que venir conmigo Comandante!

Lisa le quitó la manguera de oxigeno al Forense después de hacerlo respirar y dijo a través de su casco.

- Primero Herido… cero oxigeno… - sus ojos se cerraban sin remedio - ningún… hombre… queda… atrás.

Fue lo ultimo que supo antes que la obscuridad la reclamara.