Capitulo 19
Dos semanas mas tarde…
Lisa llegó a su barraca agotada. Era el segundo día consecutivo en el que doblaba turno, y sus pies la estaban matando. Se quitó los zapatos, se puso sus pantuflas de peluche rosas y prendió la cafetera. No había tampoco alcanzado a llegar a la ultima entrega de raciones en la cafetería así que abrió una de las sopas instantáneas que tenia de emergencia y espero a que el agua hirviera.
- Lo primero que haré llegando a casa, será tomar unas vacaciones… - dijo en voz alta antes de meterse a bañar – Si no me encuartelan claro.
Salió enredada en su toalla secándose el cabello y preparó su sopa dejándola junto al teclado de su computadora, fue por una botella de agua y se sentoo frente a ella. Su sorpresa fue mayúscula cuando encontró 24 mensajes de Ricardo.
- Bellaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa te llegó la invitación?
- Bella
- Bella
- De nuevo trabajando mucho?
- Te vas a enfermar.
- Bella
- Bella
- Bella
- Estas ahí?
- Bella
- Bella
- Bella
- Vas a ir?
- Contéstame.
- No crees que seria la ocasión perfecta?
- Bella
- Estas dormida?
- Bella, Bella, Bella, Bella, Bella, Bella, Bella, Bella, Bella,
- Ya no me quieres hablar?
- Si es porque no quieres verme lo entiendo. Solo que… recuerdas cuando dijiste que te sentías sola? Pues yo también. No me hagas caso.
- Perdóname no quería presionarte. Soy muy tonto. Desde luego que no quieres verme. No estoy a tu altura.
- Bella
- Ya pélame. Tengo que dormirme y sabes que esto solo dura 30 minutos.
- Mi tiempo se termino. Déjame un mensaje aunque sea para saber que estas bien. Buenas noches.
Lisa se quedó viendo a la pantalla mientras revolvía su sopa de vaso. Ella había recibido la invitación en ambos correos pero no los había contestado. Por mucho que Claudia intentara convencerla para ir, no le parecía divertido. No tenia con quien ir, todos ahí le tenían miedo, y además alguien tenia que hacer el trabajo ya que todos los demás irían. Comenzó a comer su sopa instantánea. No es que no quisiera conocer a Ricardo, sino que estaba bien consciente de que una vez que la viera, la reconocería como aquella vez que Rick Hunter pareció hacerlo después de haberla derribado. Y entonces lo perdería. Abrió la invitación que le había llegado a su correo y la leyó detenidamente. La fiesta iba a ser en un espacio abierto muy grande y solo era para militares. No decía aun fecha ni hora pero aclaraba que las instrucciones serian dadas unas horas antes junto con la contraseña y era de disfraces. Dado que se sabia que no había un numero ilimitado de ellos a bordo del SDF-1, no necesariamente tendrían que ser de tema de Halloween. Eso le dio una idea y comenzó a escribir.
- Querido Ricardo. Es en serio? 24 mensajes? Quien demonios te crees? Por que eres tan adorable? Jajaja lo siento. No pude evitarlo. Tuve trabajo extra otra vez, y luego mi visita al medico, y… pase a ver… la nueva placa que pusieron a los soldados caídos… No quiero que de ningún modo pienses que no quiero conocerte. Se que hemos planteado la posibilidad y que siempre te digo que no estoy lista pero hoy al ver esa placa me di cuenta que… nunca voy a estarlo. Nunca habrá un momento correcto para hacerlo, así que… si me das la oportunidad de alargarlo un poco mas pero a la vez no… ya se. Estoy diciendo tonterías. Que tal si nos encontramos, nos vemos y a la vez no? La fiesta es de disfraces. Entonces… disfracémonos. De un modo que aunque estemos juntos, siga el misterio un poco mas. Dame tu respuesta para poder contestar el correo y… déjame todos los mensajes que quieras. Dulces sueños polluelo.
Lisa lo envió satisfecha. Si Ricardo decía que si, ya tenia trazado su plan. Y con todas su experiencia como estratega, estaba segura de no fallar.
Un día antes de la fiesta…
Las tres bunnies entraron a la cafetería con sus respectivas tabletas. Pidieron su desayuno y tomando cada una su charola se sentaron a la mesa:
- Cuantos confirmados para mañana, Sammy? – pregunto Vanessa tomando de su café.
- 331 y solo falta una hora para que termine el registro y se envié el código para la puerta.- dijo Sammy – Somos las reinas de hacer fiestas o que?
- Claro que si! – contestó Kim – Estas segura que Maistrov no se ha enterado? Es capaz de corrernos a todos y a nosotras meternos a la cárcel.
- Bajo que cargos? Celebrar Halloween? – intervino Sammy – Necesitamos alegrar nuestra vida y esta es una manera de hacerlo.
- Y en caso de que a los zentraedi se les ocurra llegar sin invitación, será en uno de los hangares vacíos y los pilotos estarán a pocos metros para tomar su lugar – dijo Vanessa – Parece que hemos pensado en todo.
- Hablando de pensar en todo… - dijo Sammy – Es mi imaginación o la comandante Hayes se ha suavizado?
- A que te refieres con suavizado? – preguntó Vanessa
- Pues, ya no les grita como antes – mencionó Sammy pensando en la respuesta
- Jaja, claro que no. Ahora llama a los pilotos a la oficina del Capitán y les pone la reganiza de su vida donde salen con la cola entre las patas – respondió Kim riendo haciendo que Sammy se hundiera en su asiento.
- Bueno, la esperanza muere al ultimo. Menos mal que no la han ascendido. Un rango mas y pertenecerá al O7+ y saben lo que eso significa verdad?– mencionó Sammy suspirando derrotada mientras las otras dos temblaban de miedo de imaginarse – En todo caso todas ya tienen sus disfraces verdad?
- Si!
- Y ya escucharon acerca del concurso de belleza? – preguntó Kim en tono confidencial
- No! Cuenta!
- Pues resulta, que antes de la inauguración del SDF-1 se tenia contemplado para principios del próximo mes, que las jóvenes mas bellas de la isla concursaran para saber quien representaría en Miss Universo. Y aunque no todas, muchas de las elegidas estaban en la isla al momento del despegue así que…
- Y crees que sigan reclutando? Porque si es así, deberíamos participar – dijo Sammy
Vanessa y Kim comenzaron a reír.
- Ya nos vemos las tres participando. – reparó Kim – Con tu estatura…
Sammy le sacó la lengua.
- Pues tu con tu corte de mordida de burro tampoco tienes oportunidad – le reclamó
- Chicas por favor – quiso contener Vanessa haciendo que ambas se voltearan en su contra
- Tu ni digas que estas muy delgada!
- Y además eres una cuatro ojos!
Las tres comenzaron a reír y se pusieron a pensar.
- Cierto. No somos tan bonitas – dijo Vanessa viendo entrar a Lisa y Claudia a la cafetería – Si por lo menos tuviera las caderas de Claudia….
- O la sonrisa de la Comandante Hayes… - la respaldo Sammy
- O sus proporciones perfectas… - terció Kim
A las tres pareció prendérseles el foco de las ideas al mismo tiempo.
- Están pensando lo que yo? – dijo Kim
- No se. Es mucho el riesgo que corremos – dijo Vanessa
- Pero al menos la RDF estaría muy bien representada.
- Entonces… lo hacemos?
- Si!
Las tres terminaron su desayuno entre cuchicheos y regresaron a sus labores. Ahora ya tenían no solo la fiesta, sino otro plan para entretenerse después de eso.
El día de la fiesta…
En uno de los hangares desocupados, la música se mantenía dentro de las paredes. Todos habían hecho su parte para mantener el lugar y evento en secreto y habían acondicionado una de las separaciones como vestidores. De ese modo, podían llegar con uniforme, cambiarse ahí, y salir a la fiesta sin problema y al terminar, lo mismo.
- Vamos Lisa. Apúrate que Roy ya esta en la fiesta esperándonos. – decía Claudia dándole los últimos toques a su maquillaje después de terminar de maquillar a Lisa.
- Al menos no me disfrazaste de bruja – dijo Lisa mientras se miraba al espejo – Estoy segura que todos dirían que si hubiera ido con mi ropa de civil no habrian notado diferencia.
- Oh vamos! Había mil y un disfraces que te quería poner, pero este se me hizo perfecto – dijo Claudia acomodando su uniforme en un gancho.
Lisa se veía todo el atuendo y suspiraba. Como le hacia Claudia para siempre convencerla? Incluso se había encargado de su disfraz, contestado la invitación y arreglado sus turnos para poder ir juntas. Pero todo esto no la había detenido para también lucir espectacular. Su disfraz había sido mas sencillo: Una Valkiria de Marvel ya que, según ella, tenia que ir a tono con Roy quien iría disfrazado de Thor.
- Emily del Cadaver de la Novia de Tim Burton se me hace de un terrible gusto después de todo lo que he pasado Clau. – dijo muy seria mientras Claudia la abrazaba por detrás
- A mi me parece lo contrario. Mírate. La mirada triste, la melancolía, su belleza, la tragedia detrás de todo eso… y aun ella pudo volver a amar e irse en paz de este mundo. – La volteó para quedar de frente – Anda! Olvídate de todo eso y disfruta de tu primer Halloween.
- Yo no tengo la culpa. El Almirante…
- Ni lo menciones ahorita. Además… velo por el lado positivo. – dijo Claudia jalándola de la muñeca – Nadie puede decir que no se te marcan las costillas
- Jajaja Clau…
Ambas salieron donde ya Roy las esperaba. Casi corrió a encontrarse con ellas.
- Mamita! – dijo con cara de lujurioso – Ese traje te queda que…
- Basta Roy! No seas corriente – respondió Claudia feliz de causar ese impacto en el
- Yo me voy. Ustedes empalagan - dijo Lisa alejándose de ellos pero siempre quedándose en las orillas.
Ciertamente no pudo evitar pensar que si las bunnies pusieran la misma dedicación al trabajo como lo ponían para divertirse, ya hubieran ascendido de puesto. De un lado estaban todo tipo de bebidas desde el típico ponche de frutas que parecía sangre con ojos de uva flotando, hasta la cerveza de raíz en las hieleras. Del otro lado estaban los bocadillos: Salchichas en forma de dedos cortados, galletas y pretzeles decorados como arañas, pedazos de emparedados en forma de tumbas, y muchos dulces varios.
No había ni una sola mujer que estuviera sola como ella, pues todas estaban bailando y eran muy cotizadas. Las bunnies incluso bailaban con dos al mismo tiempo para no perder tiempo ni diversión disfrazadas como momia, vampiresa y diablito. Durante casi una hora, pudo pasar desapercibida, pero después de eso, varios de los varones que no estaban bailando y no la reconocieron, comenzaron a dirigirse hacia ella.
- Clau? – dijo tratando de llegar a ella para evadirlos. No estaba lista para el rechazo de ellos en cuanto se acercaran.
Siempre ocurría igual. Si no era porque el Apellido de los Hayes se interponía al hacer que todos los jóvenes reclutados temieran represalias del Almirante Donald Hayes, era por el terrible escrutinio al que Maistrov la sometía, o por que el Capitán Gloval la escogió como primer oficial, o simplemente porque su reputación con una Oficial dura y sin corazón la precedía.
Antes de alcanzar la zona donde estaba Claudia y Roy, una gran figura que al principio le pareció un gran oso pero después se dio cuenta que era un gran hombre lobo, la tomó gentilmente de la mano y la condujo hacia una zona fuera de la multitud.
- Lo siento Comandante Hayes. Me disculpo si fui algo brusco – dijo Ben Dixon
Ella intento reconocerlo pero le fue imposible y menos con la mascara puesta y su voz distorsionada.
- Disculpe a mi compañero Comandante – dijo un Einstein Zombi con lentes – Sus habilidades sociales no son su fuerte.
- Sterling? – preguntó Lisa viendo hacia el hombre lobo – Entonces el debe ser Dixon.
- A sus ordenes Comandante. – dijo haciendo una venia que era tan ridícula en el disfraz que la hizo sonreír.
- Gracias.
- No me lo agradezca a mi, Comandante. – dijo rascándose la cabeza por sobre la mascara – A decir verdad, yo no la hubiera reconocido nunca. El Teniente Hunter nos pidió que fuéramos a rescatarla y eso hicimos.
- De verdad? Y donde esta el? – preguntó curiosa
- Justo detrás de usted – dijo Rick vestido de monje – Es usted muy mala para disfrazarse.
Lisa volteó hacia abajo a ver su disfraz. A ella se le había hecho que estaba bien diseñado.
- Me refiero a que el color de sus ojos es reconocible en cualquier lado. Recuerde lo que pasó la ultima vez. – dijo Rick ofreciéndole una botella de agua que ella aceptó para no ruborizarse.
- No se si tomarlo como un cumplido o como una afrenta – respondió Lisa algo seria – Aunque no necesitaba ningún rescate… Gracias.
Rick solo se encogió de hombros. Ben se acerco a Max para preguntarle en voz baja al oído.
- Uhhh tu te has dado cuenta de que color son los ojos de la Comandante? – le preguntó
- La verdad no pero Shhhht.
Rick volteó a ver el reloj. Faltaba casi hora y media para la hora en la que había quedado de ver con Bella en la puerta. La música cambió a una polka irlandesa y algunas de las parejas se dispersaron para tomar algo o regresar con su grupo. Pero un Thor de peluca rubia llegó como torbellino.
- Me permites esta pieza Lisa?
- No corre mi vida peligro? – Decía riéndose mientras buscaba a Claudia con la mirada
- No. Ella esta ocupada – decía Roy extendiéndole la mano de manera amistosa – Además ella no sabe bailar. Anda.
- Vamos Roy, Sabes que ella no baila ni la niña de sus ojos mas que cuando nos regana – retó Rick haciendo que los ojos de Lisa lanzaran fuego.
- Tu no sabes lo que puedo o no hacer Hunter, así que agradecería no te metieras. – dijo Lisa aceptando la mano de Roy quien desde ahí aprovechó para llevársela bailando para sorpresa de los tres.
Bailaron por toda la pista divirtiéndose los dos incluso siendo vistos por Claudia pero después de un rato, comenzaron las murmuración por todo alrededor:
- Es esa la Comandante Hayes?
- No creo. La Comandante es muy seria como para estar aquí.
- Pues el Comandante Fokker parece conocerla bien. Se le ha visto espiándola desde lejos.
- El conoce a fondo a muchas mujeres de todas las bases jajaja
- Además alguien me dijo que la Comandante Hayes esta de luto. Entonces no debería estar en una fiesta no?
- No será que el Comandante Fokker le esta poniendo los cuernos con ella a la Teniente Grant?
- Pobrecita si así es.
La sonrisa de Lisa desapareció por completo al mismo tiempo que la música.
El Teléfono que llevaba en su pecho comenzó a sonar junto con el de tres o cuatro personas ahí.
- Lo siento Roy. El deber me llama. – dijo – Dile a Claudia que gracias por la experiencia y por dejarte bailar conmigo pero ya debo irme.
- Como cenicienta a las 12? – preguntó extrañado
- Hay peligro y debo cumplir con mi deber y lo sabes. – repitió zafándose de su agarre para dirigirse rápidamente a cambiarse.
Roy asintió y regresó al lado de Claudia y los demás mientras Lisa intentaba serenarse y cambiarse para regresar al puente a resolver la emergencia.
Hora y media mas tarde en el puente…
- El enemigo se retira Capitán – dijo Lisa haciendo las maniobras en su pantalla – Los escuadrones están completos y regresan a sus cuadrantes de patrullaje sin daños considerables.
- Bueno, la teoría que decía que solo parecían ser naves de reconocimiento parecía ser acertada Comandante – mencionó el Capitán Gloval - Aunque puede ser mi imaginación, pero la configuración de esas naves, tanto en color como en diseño parecían diferentes.
- No me había fijado Capitán, pero se retiraron sin problema.
- Lamento haberla sacado de su descanso para esto Lisa, Yo también tengo un compromiso y el Coronel Maistrov vendrá a relegarme. Desea retirarse? O quedarse con el?
Lisa hizo una venia muy seria.
- Si me lo permite Capitán, me gustaría regresar a lo que estaba haciendo.
- Adelante Comandante. Nos vemos mañana – dijo el Capitán sacando su pipa aprovechando la ausencia de Sammy.
Lisa bajo a su lockers en los vestidores lo mas rápido que pudo sin despertar sospechas. No tenia muchas ganas de regresar a la fiesta, pero se lo había prometido a Ricardo. Le preocupaba un poco de todos modos el comentario de Hunter: No podía ocultar el color de sus ojos. Y si a pesar de sus precauciones la reconocía? Seria tan cruel en sus comentarios como los que ya estaban en la fiesta?
Rick por su parte, pudo evadir a su escuadrón para regresar al área de vestidores y cambiarse a su segundo disfraz con el que finalmente podría tener un mejor contacto con Bella. Estaba nervioso y entusiasmado. Tuvo que ponerse bastante fijador en su cabello para que pudiera caber su mascara y al verse al espejo, reconoció que el traje de Deadpool no le quedaba nada mal. El traje entallado, dejaba ver su bien formada musculatura, que gracias a su continuo entrenamiento en el gimnasio, seguía conservándose en forma.
Guardó el anterior disfraz en su mochila y casi al salir, se topo con Roy de frente.
- Disculpa amigo, no has visto a Hunter por aquí?
Rick sonrió por debajo de la mascara.
- Lo siento Comandante, yo voy llegando – dijo escuchando su voz extraña hasta para si mismo debido a la mascara.
- De seguro estará en el sanitario. Le dije que no combinara los sándwiches con los dulces. – dijo Roy no dando señal de haberlo reconocido.
- Yes! Si el no me reconoce que me conoce tan bien, nadie lo hará – exclamó antes de salir para colocarse cerca de la puerta.
Bella entró con el código secreto de las bunnies 15 minutos mas tarde de la hora convenida. Se acomodó su gorro por decima vez para que no saliera ni uno solo de sus mechones y abrazándose nerviosa avanzó hacia donde estaban las mesas. No había dado ni siquiera dos pasos cuando Alguien le tocó el hombro.
- Llegas tarde – dijo el Polluelo haciéndola brincar
- Yo… ejem ejem… Hola! – dijo Bella con un marcado acento de Europa del este por si las dudas.
- Finalmente! Creí que me dejarías plantado! – dijo emocionado – y debo decir que no me importa porque valió la pena.
Lo dijo mientras la hacia dar una vuelta para poder admirarla. Bella usaba un traje de la Harley Queen Original, con su mono de licra bicolor guinda con rojo incluido el gorro de arlequín que marcaba su silueta sin dejar nada a la imaginación, y su rostro maquillado en blanco con el antifaz negro y sus ojos obscuros lo miraban curiosa.
Aunque no viera bien, no podía negar que el disfraz de Deadpool triplicaba el atractivo sexual de Ricardo. Despertó algo primitivo en ella. Durante un breve y perturbador segundo, pensó en arrancarle la mascara para ver quien estaba detrás de ella pero desterró el pensamiento rápidamente. Varias personas pasaron detrás de el empujándolo hacia ella a quien tuvo que abrazar para no caer y a Bella la invadió un calor sensual que la alarmó. La Bella formal y pragmática exigió la retirada. Dio un paso atrás para zafarse y la oscuridad la absorbió. La distancia no eliminó la percepción que resplandecía y danzaba entre ellos.
Ricardo la siguió a las sombras y la ancha extensión de sus hombros se perfiló contra las luces de atrás.
- Eres tan bonita como lo recordaba. Bueno… lo que alcanzo a ver de ti.
- Gracias.
- Vamos a donde están los demás? – pregunto Ricardo
La voz baja y ronca por el uso de su mascara le puso a Bella la piel de gallina. Las palabras de él decían una cosa y el lenguaje corporal otra al inclinar la cabeza hacia ella antes de tomarla tímidamente de la mano. Ricardo navegó entre la multitud sin detenerse a hablar deteniéndose del perímetro de la pista de baile. En el rincón no paraban de servir copas y las bunnies junto con Claudia y Roy reían sin parar. Se dirigió en la otra dirección al creer que era peligroso para ellos. Cuanto menos contacto tuviera con la gente, menos probable era que descubrieran su disfraz. Mientras conducía a Bella hacia la pista, razonó que el modo más seguro de evitar conversación era salir a bailar, aunque no era muy bueno en eso. Además, la idea de tenerla en brazos no le resultaba un castigo.
Sin embargo la música que comenzaron a tocar era un ritmo muy lento y romántico y el no se sintió cómodo teniendo que tomarla tan íntimamente en su primera "cita". Eran pocas las parejas que se habían quedado en la improvisada pista de baile, Claudia y Roy incluidos. Las tres bunnies, tomadas de las manos corrieron hacia ellos.
- A ustedes no les hemos tomado una foto – dijo Sammy sacando su cámara digan whiskey
- Foto?
- Para el mejor disfraz – respondió Vanessa tranquilizándolos mientras posaban y Sammy tomaba la fotografía
- Ahora dígannos quienes son para…
Bella reaccionó y se volvió a Ricardo.
- Tengo sed.
- Oh! Cierto. Es que hace mucho calor – respondió Ricardo adivinando las intenciones de Bella jalándola hacia la mesa de las bebidas, momento que las bunnies aprovecharon para seguir tomando las fotografías.
Justo antes de llegar a las mesas con bebidas, Claudia y Roy comenzaron a caminar hacia ellos y Bella desvió el camino intencionalmente.
- Lo siento. Es que nunca he venido a una fiesta como estas.
- De verdad? Ni de niña?
- No.
Ricardo volteó hacia todos lados y la jalo para abajo de manera que pudieran meterse gateando debajo de la mesa.
- Pues mira, yo no he ido a muchas pero, alguien me dijo que en un Halloween se vale hacer travesuras. Quieres intentarlo conmigo?
- Que tipo de travesuras? – preguntó curiosa
Por toda respuesta, Rick volteó hacia donde junto a ellos, alguien vestido de pirata se había parado. Lentamente para no ser descubierto, desató las agujetas de las botas y les hizo un nudo apresurándose a gatear hacia debajo de otra mesa con una Bella sonriendo como niña. No tardo mucho en escucharse el sonido de un bulto cayendo y las risas de burla de sus amigos. Tanto Bella como Ricardo, debajo de la mesa estaban a carcajada suelta tapándose la boca para que el sonido no los delatara.
- Yo también quiero participar – dijo Bella a Ricardo
- Que se te ocurre? – preguntó curioso
Por toda respuesta, Bella gateó del otro lado de la mesa para levantarse, tomar la salsa tabasco y el cátsup y mezclar lo primero con lo segundo, regresando únicamente la botella de cátsup con la mezcla y regresar a su lugar junto a Ricardo y hacerle una señal para que el se moviera a otra mesa antes de que los descubrieran.
Hicieron varias travesuras similares antes de salir de debajo de las mesas para no ser descubiertos. Sin embargo tres pilotos vestidos de superhéroes los señalaron echándoles la culpa de algo tan pronto tomaron una botella de agua cada uno.
- Ricardo…
- Si?
- Corre.
Bella comenzó a correr hacia la salida jalando de la mano a Ricardo, siendo seguido por los tres superhéroes. Al conocer bien la configuración de la nave, códigos de acceso y demás, después de llegar al segundo hangar después de donde estaban, los metió a una puerta de servicio, con un túnel estrecho de solo tres metros por donde siguió corriendo con Ricardo a la par.
Cuando finalmente supo que ya nadie los seguiría, y al no ver nadie cerca y no estar acostumbrada a usar botas, Bella volvió a desviarse para salir a un área con un poco mas de aire y detenerse tan pronto cruzaron la puerta.
- Jaja hacia mucho tiempo que no me divertía así – dijo jadeando sin olvidar el acento.
- Pues tenias razón, si que estas en forma – respondió Ricardo tomándose las rodillas con las manos – Estuvo cerca.
Bella tomó su botella de agua y comenzó a tomar de ella. Ricardo la observó cuando se la llevó a los labios, fascinado por el movimiento de la garganta mientras tragaba. La humedad goteó desde la botella hasta sus senos cubiertos por la licra. Bajó la botella y suspiró con satisfacción.
- Tienes tanto calor como yo? — dijo Bella inocentemente acercó la botella aun fría a su mejilla.
La falta de engaño en sus ojos se combinó con las palabras sexys para resecarle a Ricardo la boca mientras la miraba arrobado.
- No sé si alguna vez he tenido más calor — contestó algo desesperado, bebió un trago y lamentó no poder ser como Roy con las mujeres.
Bella lo miró beber y volvió a recorrer el cuerpo de Ricardo. Maldición!. Debía tener las hormonas al tope como para estar ahí junto a el.
- Debo regresar. Tengo turno en pocas horas – dijo Bella.
- Te acompaño lo mas cerca que pueda. Es mi deber como caballero.
Bella asintió y ninguno de los dos habló hasta que llegaron uno de los pequeños miradores entre niveles.
- Es lo mas lejos que podemos ir sin que los prefectos y guardias nos pidan descubrirnos.
- Lo se. – dijo Ricardo – Fue una buena noche.
- Si que lo fue. – respondió Bella – Que descanses.
Ricardo la miro en silencio. No quería despedirse aun pero ambos tenían que volver a la realidad.
Bella dio dos pasos para irse y recapituló. Era su única oportunidad por el momento y rápidamente regresó, le levantó con una mano la mascara a Ricardo solo por arriba de la nariz, le pasó la otra mano alrededor de la nuca y lo acercó con una tierna urgencia. Sintió su contacto hasta en la planta de los pies.
Ricardo se repuso por la sorpresa rápidamente al rodearle la cintura con los brazos y salir al encuentro de sus labios. Cerró los ojos. No supo si estuvieron segundos u horas el uno en los brazos del otro, solo que había sido un tiempo suficiente cuando el beso terminó. Las rodillas de Ricardo amenazaban con cederle.
- Bella, necesito decirte una cosa... – susurro pero Bella lo silenció con un dedo en los labios.
- Shhhht. Esta noche no - trazó la línea de su boca con el dedo y sintió el escalofrío que lo recorrió.
- Pero yo...
- Por favor - se apoyó en él y le pasó la lengua por los labios — No quiero hablar, solo quiero volver a sentir lo mismo, solo por hoy.
Con un gemido él inclinó la cabeza y le tomó la boca. Sus labios tantearon, duros pero tiernos. Ella le abrió los labios, ansiosa de sentir el embate de su lengua. El calor la abrasó. Ricardo abrió bien las manos en la espalda de Bella para pegarla contra su cuerpo y ella se arqueó con docilidad. Gimió con placer y lo sintió hincharse contra su vientre.
Ricardo apartó la boca. La respiración de ambos sonó agitada en el silencio del lugar. Antes de que ella pudiera protestar por semejante abandono, la llenó de besos a lo largo de la mandíbula. Bella echó la cabeza hacia atrás para brindarle pleno acceso al cuello y mientras la llenaba de besos, tembló.
- Eres... tan... dulce —unos mordiscos resaltaron sus palabras y la enloquecieron cada vez más—. Tan... suave…
Ricardo acariciaba su espalda suavemente mientras lo hacia y de pronto Bella se sintió vulnerable pero también experimentó una peculiar sensación de cobijo en sus brazos. Era una mezcla embriagadora y no quería quedarse atrás, así que hizo lo mismo con sus pectorales y su espalda acercándose mas a el. Los ánimos se calentaban mas y mas a cada minuto y de no ser porque escucharon pisadas de varias personas, hubieran seguido toda la noche. En cuanto el sonido se acercó lo suficiente ella se separó.
- Bella…
- Descansa y … regresa a salvo siempre piloto. – contestó ella y antes de que Ricardo reaccionara, Bella ya había llegado al ascensor para desaparecer en los vestidores de damas donde había dejado su uniforme.
Rick no tuvo otra opción que ir directo a su habitación quitándose su mascara en el camino donde ya tenia varios mensajes de Minmai para que se comunicara con ella de inmediato. Como había supuesto minutos antes… hora de encarar la realidad y de hablar con Minmai.
