Capítulo 25

El Capitán Gloval recibió el reporte médico de los cuatro sobrevivientes de la misión y tomó asiento. Prendió su pipa y miró al Coronel Maistroff servirse una bebida de manera nerviosa. Pudo saberlo ya que los hielos de su vaso tintineaban como campanillas.

- Y ahora qué le voy a decir al Almirante Hayes – dijo antes de darle un trago a su bebida.

- Yo no me preocuparía tanto por eso – respondió el Capitán leyendo los informes – Al Almirante solo le va a preocupar que este viva.

- Si pero yo ya se la habia reportado como DEA. Va a creer que no soy profesional en mi trabajo!

- Con todo respeto Coronel, pero estoy seguro que el Almirante comprenderá la situación en cuanto escuche nuestro informe completo. – intentó tranquilizarlo – Y también que la Comandante Hayes ya no es una niña de 12 años a quien él debe cuidarle todos sus pasos. Aunque esta última parte creo que ella misma se lo puso muy en claro cuando aceptó mi invitación a ser mi primer oficial.

- Que sigo pensando que debió traer a alguien con más experiencia para no pasar por esos sustos – respondió con el mismo tono de Yo-siempre-tengo-la razón que usaba en estos casos.

- Dudo mucho que alguien con más experiencia me hubiera servido Coronel – respondió – La Comandante Hayes, graduada con honores, con juventud y don de mando nato y lo mejor de todo, con la capacidad de discernimiento y experta en estrategias militares era la persona más apta en toda la tierra para ser mi primer oficial.

- Estoy seguro que alguno de sus tontos sentimentalismos intervino también.

- No lo niego. Pero por eso mismo es que hacemos el mejor equipo – Le pasó el informe médico de ella – Puede si gusta enviárselo al Almirante con copia para todo el GTU: Leves contusiones, deshidratación y una ligera pérdida de grasa y muscular es todo con lo que ella regresó después de casi 15 días perdida en el espacio en manos enemigas. A usted y a mí nos fue peor en la última circunstancia similar en la que estuvimos. Los otros tres integrantes del escuadrón Bermellón están en iguales circunstancias. Excepto el Teniente Hunter a quien tuvieron que darle algunos puntos en la cabeza. No tiene por qué preocuparse por ellos.

El Coronel Maistroff comenzó a toser para ocultar su incomodidad. Era cierto. En la última guerra global, todos habían salido mucho peor.

- Ese no es el punto.

- Y entonces cuál es?

- No sé! Deje de mandarla a ese tipo de misiones que no son para ella! Serviría para no causar la ira del Almirante.

El Capitán Gloval solo lo miró incrédulo. Tanto miedo le tenía al Almirante Hayes? Aun así sabía que no valía la pena discutir con él y solo le ofreció uno de los puros que tenía en el humidificador especialmente para calmarlo. El Coronel lo tomo y con solo olerlo pareció calmarse un poco.

- Bueno, esperare a ver cuál es su evolución en los próximos días antes de decidir al respecto Coronel, aunque después de todo, es mi responsabilidad. No la suya.

- Ejem ejem.

En la enfermería…

Roy estaba sentado junto a Rick leyendo una revista para adultos. Se habia tomado varias selfies con Rick dormido subiéndolas y compartiéndolas en Facecross. Ya tenía muchos likes y muchas enhorabuenas de los pilotos que la habían visto. Incluso habia tomado una de Rick en la que hizo como que se habia quedado dormido leyendo la revista.

- Bella… Bella… Estas deliciosa Bella…

Roy dejo de leer para comenzar a reír. Con quien estaría soñando Rick como para que anduviera diciendo todas esas cosas? Después de unos minutos más que agarró como su diversión personal decidió despertarlo.

- Rick? Despierta Rick! Bella esta aquí…

Rick abrió los ojos e intentó incorporarse pero todo le dio vueltas y se volvió a dejar.

- Ahhh finalmente despiertas Rick – dijo Roy alegremente – Como te sientes?

- Recuerdas las calabazas que recolectábamos en la granja para Halloween?

- Si

- Pues como una de esas calabazas pero a mitad de noviembre – contestó Rick – dónde estoy?

- En la enfermería del SDF-1. Recuerdas? Llegaron en un pod enemigo, y al llegar al hangar y salir, los cuatro se desplomaron. – contestó Roy – Me preocupaste muchacho. Por un momento de verdad los creí perdidos.

- Lo siento Roy… los demás están bien?

- Perfectamente. La Comandante Hayes tuvo que ser llevada resguardada a sus barracas y Max y Ben ya están descansando en sus literas.

- Resguardada? Por qué? - preguntó Rick intrigado

- No acató las órdenes del Capitán de descansar tres días. – confesó Roy – En cuanto abrió los ojos lo primero que quiso hacer fue ir a los vestidores para cambiarse y ponerse a trabajar.

- Esa mujer no entiende. – contestó Rick resignado – En serio Roy. Terminará matándome y será tu culpa por dejarme con ella.

- Jajaja pues comienzo a pensar que tienes razón, Rick. – dijo Roy sonriendo – Tal vez debamos a asignarte a "Bella"

Rick abrió grandes los ojos.

- Que dijiste?

- Pues que en tus sueños le decías lo hermosa que es… entre otras guarradas – se burló haciéndolo ruborizar

- Ay no! Otra vez?

Roy le dio un caderaso para que Rick se moviera y se pudiera sentar en la cama, lo cual hizo Rick.

- Ahora cuéntame quien es la chica que te esta robando el sueno. Creí que era Minmai.

Rick se quedó callado. Qué más quisiera.

- Por cierto… ya hizo su debut, verdad?

- Si. Hace poco más de una semana. – respondió Roy – diariamente sale en un programa de televisión y le va muy bien.

- Ella sabía que yo no estaba en la nave?

- Yo personalmente se lo dije

Rick volvió a guardar silencio. Entonces era cierto lo que él pensaba. No hizo mucha diferencia su desaparición en la vida de Minmai.

- Entonces, cuando puedo salir de aquí?

- El medico dijo que en cuanto despertaras. El alta ya la tienen en el puente. Quieres que te acompañe a tu barraca?

- No estás muy ocupado?

- En realidad no. Sabes? Tienes suerte de tener un peinado que tapara la cicatriz de los puntos.

- Uhhh?

- Tu cabeza? Tuvieron que ponerte unos tres o cuatro puntos. Tendrás tu primera cicatriz de batalla. Felicidades. Mañana que pase el analgésico te va a doler.

A Rick no le hizo mucha gracia el chiste de Roy y bajo de la cama para vestirse. Si iba a descansar por tres días, lo haría en su barraca donde por lo menos tendría la oportunidad de hablar con su amiga secreta esperando que en el fondo que no estuviera enojado con él por no conectarse durante tanto tiempo.

En las barracas femeninas

Lisa disfrutaba como nunca de la taza de café fresco que habia hecho recién. Habia llegado directamente a la computadora esperando ver algún mensaje de Ricardo, pero no habia nada. Un poco decepcionada, se habia servido su taza y sentado en flor de loto sobre su cama intentando relajarse. Apenas llevaba su segundo trago cuando

- Noc noc. Soy Claudia

- Pasa!

Claudia abrió la puerta y entro.

- Como sigue la heroína? No te levantes – dijo al ver que esa era su intención y trajo la silla del escritorio para sentarse frente a ella – Te traje algo para entretenerte durante tu descanso. Los informes de todo lo que sucedió durante tu ausencia.

- Yo hubiera querido unos chocolates pero eso funcionara – sonrió

- Te extrañamos mucho – respondió Claudia tomándole la mano con empatía – Me convidas de ese café?

- Sírvete con gusto.

Claudia lo hizo y regresó a su posición dándole algunos sorbos a su taza.

- Debería ponerme a hacer mi informe.

- Tú no aprendes. – dijo Claudia – Acaso a la siguiente debemos enviarte a mas celadoras? La que esta afuera de tu habitación no se ve muy amigable.

- No lo es. Prácticamente entre las dos me arrastraron hasta aquí, me dieron una bolsa de café selecto y me encerraron. Solo les faltó quitarme la ropa y ponerme la pijama

- Tomare nota para la siguiente vez.

Lisa tomó un sorbo de su café antes de replicar.

- No creo que haya una próxima vez.

- No digas tonterías.

- Es verdad Clau. No soy buena para las misiones de campo y Hunter tiene razón. Tomo malas decisiones que los ponen en peligro. Hablare con el Capitán Gloval al respecto.

- Ah no. Eso no.

- Uhh?

- A cuantas féminas has visto que se les envíe a este tipo de misiones desde que el SDF-1 despego? Incluso desde antes. Cuantas veces en la academia les preocupaba mas como se verían nuestras pantorrillas en falda?

- Claudia!

- Niégamelo. Acaso no es una de las principales razones por las que el Almirante Hayes se opuso rotundamente a que vinieras al SDF-1? Porque estoy casi segura de que si hubieras sido varón hasta te hubiera conseguido el puesto del Capitán!

Hubo un silencio incomodo en el que Lisa se terminó su café y dejo la taza en su mesita de noche. Eso era 100% cierto.

- Eres nuestra mejor carta para darnos a notar, Lisa. Para bien o para mal, lo eres y todas nosotras estamos orgullosas de ti. Además, tu suerte de gato para caer siempre de pie es envidiable. Crees que yo hubiera podido hacerlo mejor?

Lisa se puso a pensar en el carácter de Claudia y comenzó a reír.

- Que es tan gracioso?

- Jajaja que con el carácter que te cargas, en mi lugar hubieras podido hacer que los Zentraedi se cuadraran desde el principio y yo no hubiera tenido que besar a…

- Espera, que?

- Nada

- Besar a quien? Anda! Dime!

Se sonrojó al recordarlo. Debía andar más necesitada de lo que ella pensaba si de verdad admitía que ese beso le habia gustado tanto como el que ella le dio a Ricardo en la noche de Halloween.

- Te lo voy a decir porque de todos modos va a venir en mi informe y…

- Ah no! Así no. Yo quiero detalles y chismorreos. Quieres otro café para animarte?

- Bueno.

Claudia se levantó a hacerle el café mientras Lisa buscaba en su cabeza la manera fácil de decirlo sin que su amiga se hiciera ideas erróneas.

En las barracas masculinas

Rick despertó de nuevo. Tan pronto su cabeza habia tocado su almohada, su cuerpo parecía haber reconocido su cama pues cayó en sueño profundo por casi dos horas.

- Vaya. Estos analgésicos sí que son potentes. – dijo viendo el frasco que le habían dado en la enfermería – Debo tener cuidado con ellos o ni siquiera podre caminar a la cafetería.

Se levantó de la cama y se sentó en la computadora. La prendió, y desilusionado, se dio cuenta que no tenía ni un solo mensaje de Isobella en esos 15 días. Acaso le habia sucedido algo? Habia empeorado de ese malestar que ella tenía desde hacía varias semanas atrás? O si habían sido atacados y ella habia sido un daño colateral? Decidió escribirle de nuevo.

- Querida Bella… Por qué no me has escrito? Estoy preocu…

El foquito indicador que ella acababa de conectarse lo hizo borrar las palabras para volver a comenzar.

R Hola?

L …

R Hola?

L …

R Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola, Hola

L Hola!

R Bella! Finalmente! Creí que ya no querías hablar conmigo. Te hice algo? Mas bien re fraseando, Dije algo que te haya disgustado la última vez?

L No! No! claro que no! Discúlpame es que tenía visitas y no podía contestarte.

R Interrumpí el romance?

L Jajaja tienes fantasías lésbicas?

R Que?

L Jajaja lo siento. Tenía que hacerte la broma. No es romance, pero womance. Mi mejor amiga vino a visitarme después de mucho tiempo de no verla.

R Es una nave pequeña pero supongo que han tenido mucho trabajo no?

L Exacto

R Por eso no me escribías?

L ...

R …

L Mas bien, tú no me escribías. Te prometo que incluso revise la lista de caídos para ver si de casualidad estabas entre ellos hasta que recordé que no se tu nombre real.

R Yo también creí que algo te habia sucedido. La última vez estuviste muy rara. No volvieron a herirte o si?

L Pues… si, pero solo tengo moretones. Nada del otro mundo aun.

R Aun?

L Bueno… los humanos tenemos fecha de expiración sabes?

R No. Prefiero que no me digas esas cosas. No después de lo que estuve experimentando estos últimos días.

L Y eso es?

R …

L Polluelo?

R Digamos que tuve una experiencia cercana a la muerte, uno de mis superiores estuvo más insoportable que nunca, y en los próximos días voy a estar muy ocupado haciendo trabajo burocrático.

L Bienvenido al mundo militar real.

R No te burles.

L No lo hago. Todos tenemos problemas con superiores o subordinados que a veces nos llenan el hígado de piedritas y el trabajo burocrático siempre es necesario. En cuanto a la experiencia cercana a la muerte… te entiendo. Te cambia la perspectiva a la vida. Estas herido?

R Un chichón nada más.

L Seguro?

R Si. No te mentiría.

L Espera. Están tocando a mi puerta.

R Ok

L ..

R ..

L Listo. No vas a creerlo pero acaban de llegarme unas flores.

R Vaya que son rápidos. Jeje y te gustaron?

L Tu las enviaste? Pero como…?

R Ya te las quería enviar desde antes, pero no tenía créditos. Ves ese iconito en forma de tiendita de lado derecho? Parece que puedes hacer compras en las tiendas locales y te la mandan a la dirección IP de tu conexión que solo ellos saben. Interesante no?

L Están hermosas. Gracias.

R Puedo confesarte algo?

L Dime

R Todo este tiempo que estuve "saturado de trabajo" lo único que me impulsaba a no dejarme morir, era el deseo de volver a encontrarnos.

L Eres adorable polluelo, y estas desarrollando mucho tu labia.

R Ahora soy yo el que te pido que no te burles.

L Estoy hablando en serio. Sigue así, y voy a caer rendida a tus pies.

R Eso me encantaría. Tenerte de nuevo en mis brazos… o en mis pies… jaja… y repetir ese beso.

L Suena bien… A mí también me gustaría repetir la experiencia y saber si es tan… excitante como lo recuerdo.

R Pues… pronto será navidad. Crees que podamos hacerlo para entonces?

L Sería un buen regalo pero… todo depende de otros factores.

R Te refieres a que podamos llegar a la tierra?

L Si mis cálculos son correctos, si.

R Pues… eso sería mejor. Así no tendríamos ninguna interrupción.

L De verdad eso espero. Aunque… en mi caso, sería mejor que fuera aquí arriba donde soy más o menos libre

El sistema comenzó a contar de forma regresiva del 10 al 1.

R Que quieres decir con eso?

L …

R Bella?

L …

R Bella!

Facecross los desconectó a ambos dejándolo a él pateando el escritorio frustrado por haber sido interrumpido en tan importante momento. A que se refería con que aquí arriba era libre? Acaso era una fugitiva de la justicia?

Volvió a echarse en la cama boca arriba mientras tomaba la foto impresa de Bella. No. Se estaba haciendo ideas equivocadas. Él estaba seguro que ella era una persona recta por la forma en la que hablaba con él y como hablaba de la milicia como si la conociera desde la cuna.

- Bella, Bella… - recorrió con el dedo la curvas de ella en la fotografía – Pronto…

Miró con detenimiento la foto y la manera en la que sus curvas se marcaban en el mono mientras estaba de rodillas. Su cadera, su cintura, su pecho…

Cerró los ojos para recordar la imagen junto con el beso de Halloween, pero en lugar de eso, la imagen de la Comandante Hayes hincada junto a él en su uniforme de campo mojado pegado al cuerpo y sin sostén se le vino a la mente. Abrió los ojos para volver a revisar la imagen de Bella y se incorporó de golpe.

No. No podía ser. Su mente debía estarle jugando una mala pasada.