Capitulo 26
Lisa tamborileo sus dedos sobre el teclado de la computadora. Estaba indecisa sobre como comenzar a redactar su informe mientras sostenía la memoria de su cámara en la mano. Ciertamente habia cometido un error al confiar en un aparato que obviamente no tenia una batería de movimiento perpetuo, por lo que justo después de escapar de su celda gracias a Max, la cámara se habia apagado sin que ella lo notara. No podía tampoco exhibir esa prueba sin sentirse humillada, no solamente por el beso que aparecía ahí sino por todas las discusiones entre Hunter y ella demostrando así una visible falta de unidad en el equipo y liderazgo de su parte.
Ya llevaba dos días encerrada en su barraca y volteo a ver las flores enviadas por Ricardo. Su aroma inundaba la habitación y cada que las veía la hacían sonreír provocando que comenzara a soñar con un nuevo encuentro, excepto cuando recordaba el motivo por el cual ella no habia revelado su rostro aun. Era demasiado pronto. Según los cálculos, debían haber comenzado la segunda quincena de diciembre. Eso le daba pocos días para navidad.
Lanzó un suspiro antes de servirse un café y volver a la computadora. Debía enfocarse únicamente en ese informe, pues de el dependía la defensa y supervivencia de todos a bordo. Apenas llevaba unas cuantas líneas, tocaron a su puerta. Se levantó a abrir viendo a una de las prefectas en la puerta.
- Comandante Hayes, el Capitán Gloval le envía esto - dijo entregándole un sobre tamaño carta – Tengo ordenes de esperar su respuesta.
- De acuerdo. Espere un momento.
Lisa cerró la puerta. Abrió el sobre y sacó unos documentos: Eran tres solicitudes de ascensos que debía firmar, una invitación a una ceremonia luctuosa para el Teniente Hopkins, una invitación a su ceremonia de bienvenida junto con su equipo, y para sorpresa de ella, una notificación de ascenso por decisión unánime hacia su persona.
- Esto no lo esperaba – susurro para si misma sonriendo – Tal parece que fallar en las misiones es la manera mas rápida de ascender para mi.
Firmó las solicitudes, aceptó las invitaciones y volvió a guardarlas en el sobre antes de entregárselas a la prefecta y volver a sentarse en la computadora. Solo esperaba que ya no tuviera mas interrupciones.
En la cafetería, Rick, Max y Ben entraban por primera vez juntos desde su regreso a la nave. Algunos los veían sorprendidos, otros murmuraban a su paso.
- Vaya… me siento como animal en exhibición – dijo Rick algo incomodo
- Bueno, pues yo no noto nada inusual – respondió Max – si acaso nos hemos vuelto famosos. Hemos sido los primeros en ser capturados y que pudimos regresar a casa.
- Tu no te sorprendes porque te encanta la atención, amigo – intervino Ben pasando el brazo sobre su hombro – No se como alguien con apariencia de nerd como tu, puede tener tanta confianza en si mismo.
- Podría ensenarte pero luego tendría que matarte jajaja
Los miembros del staff de la cafetería, los vitorearon alegremente, les sirvieron las mejores raciones y no les cobraron por ello.
- Podría acostumbrarme a esto – dijo Rick viendo a todo el equipo del Skull comiendo juntos y en silencio en un rincón. Uno de ellos les hizo unas señal y Rick los guio hacia allá. – Buenas tardes.
- Siéntense Rick – dijo Roy sin su alegría de siempre – Como se sienten?
- Algo extraños a decir verdad, Roy. Por que esas caras largas? –preguntó mientras se sentaban
- Estamos de luto por uno de nuestros mejores compañeros, Rick.
- Ahhh el Teniente Hopkins. Es verdad. Lo siento mucho.
- Deberías sentirlo – dijo otro de los pilotos – si ustedes hubieran hecho bien su trabajo, el no estaría muerto
- Oye no, tampoco podemos culparlo a el – intervino un segundo – En todo caso debemos culpar a nuestros superiores que los enviaron a ellos y no a nosotros.
- Ustedes no hubieran durado ni dos segundos por lo que nosotros pasamos – respondió Molesto Ben
- El monigote cree que con unas cuantas horas de vuelo es mejor que nosotros que somos veteranos.
Pronto comenzaron a discutir todos con todos haciendo voltear a los demás comensales hacia ellos.
- Bueno Basta! – gritó Roy azotando la mesa con las manos y haciendo a los vasos saltar – Aquí no hay culpables. Somos militares y todos estamos expuestos a un final similar. En lugar de pelear entre nosotros, debemos agradecer que lo conocimos y el tuvo el final que siempre quiso: en batalla y cerca de su amor platónico, algo que muchos de nosotros no vamos a poder tener! – todos guardaron silencio y bajaron las cabezas, incluyendo los del escuadrón bermellón – Mejor brindemos por el y por el descanso eterno de su alma.
Todos levantaron sus vasos y brindaron por el. Ben se inclino hacia Max.
- Quien era su amor platónico? Tu?
Por toda respuesta Max clavó su tenedor en la pierna de Max.
- Tal vez eras tu. Ya sabes… por lo de que calzas grande.
- Oye!
Rick guardó silencio. El si sabia a que se estaban refiriendo, pero intentaba ignorarlo. Desde que la idea de que Isobel era la Comandante Hayes le habia pasado por la cabeza, lo que menos quería era pensar en ella. No hasta tener pruebas.
- Por cierto, también hay que brindar por sus ascensos chicos… - dijo Roy levantando su vaso y bajándolo al ver la cara de asombro de los tres.
Esto pareció terminar de relajar a todo el escuadrón Skull
- Creo que acaba de hacer un gran spoiler Comandante. – intervino otro de los pilotos. – La Comandante Hayes lo pondrá a lavar las duchas de los hangares.
Roy comenzó a discutir con ellos al respecto permitiendo que los tres asimilaran lo que le acababan de decir.
- En serio nos van a ascender? – preguntó Ben con estrellitas imaginarias en los ojos
- Pues si. – respondió Roy – Los cuatro fueron ascendidos al nivel inmediato superior. La ceremonia será mañana después de que presenten su informe en el nido. Un brindis por el tercer teniente Dixon, el tercer teniente Sterling y el Primer Teniente Hunter. Salud!
- Salud!
- Ah y Rick… ni se te ocurra seguir ascendiendo tan rápido. – advirtió Roy – Nunca me ganaras en rango.
- Yo no…
- No lo se Comandante – interrumpió uno de los pilotos – Cuantas veces han ya postergado el ascenso de usted debido a todos sus escándalos.
- Que?
- Es cierto. De no ser porque es el mas veterano de todos nosotros, tal vez ya hasta lo hubieran bajado a Teniente de nuevo! – dijo otro
- Se acuerdan cuando al Coronel Maistroff le hizo esa broma que…
Rick miraba a todo el escuadrón Skull comenzar a echarle en cara a Roy todos sus errores en tono de broma y como Roy los justificaba alegremente mientras el ambiente volvía a ser el mismo de siempre para el escuadrón Skull. Seria posible algún día llegar a igualarlo por lo menos en rango y en respeto y camaradería de todos sus subalternos hacia el? Estaba decidido a tomarlo como una meta personal.
La junta de consejo comenzó a salir de la sala de juntas aun riéndose del tema dejando a Lisa sentada, en silencio y con una gran frustración atravesada. Su semblante era tan miserable que esta vez ni Rick se atrevió a decir nada al respecto. Cuando el Capitán comenzó a caminar hacia la salida, los cuatro se levantaron automáticamente. Global se detuvo frente a ellos.
- Teniente Hunter, me parece que hay una ceremonia a la que los cuatro deben asistir, pero adelántense. Necesito hablar a solas con la Comandante Hayes.
- Si Capitán – dijeron Hunter, Dixon y Sterling al unísono haciendo una venia y saliendo por la puerta.
Lisa se quedó esperando ordenes. Vista al frente y puños cerrados.
El Capitán le hizo una señal a todo el personal restante para que se retiraran también, lo que se apresuraron a obedecer. Cuando el ultimo hubo desaparecido por la puerta, el Capitán cerró la puerta con su código para que nadie los interrumpiera.
- Siéntese Comandante, necesito hablar con usted. – Le dijo
Lisa se sentó muy recta y esperó el regano. Era lógico que el capitán lo hiciera, ya que gracias a que ella no presentó una evidencia audiovisual, todos en el consejo se habían reído de ellos y sus reportes y prácticamente le hicieron ver al Capitán que la misión habia sido un fracaso y un desperdicio innecesario de recursos.
El Capitán comenzó a desconectar los micrófonos y cámaras para evitar ser grabado para sorpresa de Lisa y doble cuando vio como encendía su pipa.
- Capitán!
- Yo también tengo derecho a des estresarme después de ese desastre – se justificó mientras caminaba hacia ella
- Nosotros…
- Antes de que diga nada, debo decirle que personalmente he creído todos y cada uno de los datos que nos fueron proporcionados en su informe – dijo interrumpiéndola – Y francamente estoy muy preocupado por ello.
- Gracias por su confianza señor.
- Debo también confesarle que me ha dejado en extremo preocupado porque una sociedad sin conocimiento de los sentimientos humanos, es en extremo peligrosa.
Lisa asintió.
- Lo que quiere decir es que sin sentimientos humanos, sin amor, compasión o algún otro sentimiento, tampoco experimentarían culpa, remordimientos y seria difícil negociar un cese al fuego, verdad?
- Exactamente. Pero en fin. No es por eso que quise hablar con usted aquí Comandante. – Finalmente se sentó frente a ella – Quiero dejar a un lado los protocolos Lisa y hablar como dos civiles. Como estas tu?
Lisa respiró hondo y profundo. Ese era un tema escabroso.
- El medico dice que ya estoy recuperada al 100%.
- Sabes bien que no me refiero a eso – dijo el Capitán dejando la pipa a un lado y tomando su tableta para buscar algunos archivos – Estos meses que hemos trabajado juntos me han hecho notar que aunque tienes el carácter de los Hayes, te pareces mas a tu madre de lo que quisiéramos.
- Creí que eso era algo bueno.
- Tus ojos son demasiado expresivos. Ya se que tu eres capaz de llegar hasta lo ultimo en cada misión y eres la persona mas eficiente que conozco, pero necesito saber hasta que punto has quedado afectada por las experiencias que has vivido aquí arriba.
Lisa guardó silencio y miro al Capitán.
- Esta pregunta se la hace a cada persona a su cargo que ha tenido algún evento traumático? O ahora que nos acercamos a la tierra se siente con la obligación de preguntar para poder dar su informe a mi padre.
- Lisa!
- Lo siento Capitán. Usted me dijo que dejaríamos a un lado los protocolos y eso es lo que pienso.
- Agradezco eso y en parte tienes razón. Estoy preparando un reporte general para entregarlo a la GTU cuando regresemos, que será en nos cuantos días, pero esto me concierne a nivel personal también. – le puso la tableta con la cara hacia abajo frente a ella – Esta información también estará en mi reporte y existe la posibilidad que se les involucre a ti y a Donald. – vio como la mirada de Lisa se dirigió hacia la tableta y no la soltó – Mientras no estuviste, le pregunté a tu siquiatra si esta información podría afectarte y me dijo que eres lo suficientemente fuerte para no dejarte caer de nuevo y que posiblemente pudiera ayudarte aun mas. Ya estamos en un rango muy cercano para poder comunicarnos con la tierra en caso de que… quieras alguna llamada personal.
Lisa lo miro antes de jalar hacia ella la tableta casi arrancándosela al Capitán.
- Quieres que te deje sola?
- No. Quédese por favor.
El Capitán asintió y Lisa miro el archivo: Las ultimas entradas de la bitácora de la base Sarah y el mensaje sin transmitir de Riber al Almirante Hayes.
Gloval estaba muy atento a cualquier reacción de su primer oficial mientras leía. Sabia que estaba afectada únicamente por la velocidad con la que sus ojos parecían leer y releer varias veces y la forma en la que los nudillos se le ponían blancos de lo fuerte que agarraba la tableta. Después de unos minutos, ella dejó la tableta sobre la mesa para pasársela de nuevo al Capitán. No dijo nada. No derramoo ni una lagrima tampoco. Parpadeaba únicamente mientras mantenía su mirada fija sobre el aparato.
- Lisa?
- Estoy bien Capitán. Gracias. – dijo finalmente sin asomo de tristeza en la voz – Y gracias por mostrármelo. Seria posible que me diera permiso de comunicarme con la base del GTU? Quisiera comunicarme con el Almirante.
- Aun no tenemos rango para video pero si para audio.
- Mucho mejor. Pero no se vaya Capitán.
- No lo hare.
El capitán Global tomó el intercomunicador y ordenó la llamada desde ahí. Tardaron unos minutos en tener respuesta, tiempo que ambos quedaron en silencio. El Capitán volvió a poner mas tabaco en su pipa y a caminar fumando. Lisa abrió la comunicación en altavoz.
A Hayes.
L Aquí la Comandante Hayes a bordo del SDF-1 Saludándolo Almirante.
A Lisa! Hija!
L Deduzco por el saludo que no se encuentra en funciones Almirante.
A Son las tres de la mañana aquí en Alaska y estaba por meterme a la cama. Me dio mucho gusto saber que habia sido una falsa alarma lo de tu desaparición.
L Sus esp… su personal de inteligencia no ha hecho un buen trabajo. Me permite sugerir una reprimenda verbal?
A Hija ya te dije que no estoy en funciones. No podemos hablar de un modo mas civilizado esta vez?
A Usted tal vez no este en funciones Almirante, pero yo si. Por el momento, solo quiero enviarle personalmente un archivo a su correo no oficial, aun.
L Me intrigas. Envíamelo.
Lisa envió el documento de la tableta del Capitán, quien no alcanzó a quitárselo lo suficientemente rápido.
A Enviado.
L Dame unos minutos para recibirlo. Aun están a una distancia considerable. Mientras llega, dime, como has estado?
A Muy bien, gracias. Muy amable en preguntar. También he descubierto mi nueva vocación para trabajos de campo – El Capitán Global se tapó los ojos con su mano libre. Lo estaba condenando a una reprimenda – Estoy pensando en hacer mi cambio tan pronto aterricemos.
L Lamento decirte que no podrás hacer eso. Dame un momento. Acaba de llegar el archivo.
A Le recuerdo Almirante que lo que haga yo de mi vida no es de su incumbencia.
L No seas necia y déjame leer.
Lisa iba a seguir discutiendo pero el Capitán Global le puso una mano en el hombro obligándola a callar. Pasarían unos tres minutos en silencio antes de que el Almirante respondiera.
A Ya veo tu urgencia. Veo que sigues con el mismo tema.
L Quiero que su nombre y el del Coronel Rodríguez aparezca en los anales de la historia como héroes. Y una disculpa publica por abandonarlos ahí.
A Te repito lo mismo que te dije entonces. Yo no los mate. Y ahora con estas pruebas, tendrías que creerme.
L Hará lo que le pido? O necesito ir a pedirlo personalmente al consejo de la GTU?
A Dudo mucho que puedas hacerlo. Nadie de esa nave podrá abandonarla una vez que aterricen. Es una llamada privada?
Lisa volteó hacia el Capitán, quien con el ceño fruncido le hizo un movimiento de asentimiento con la cabeza que ella interpretó bien.
L Si señor. Por que dice que no podremos abandonar la nave? Tenemos que reubicar a los civiles!
A Lisa, hija, pasaron dos años desde que el SDF-1 desapareció junto con la Isla Macross. Todos han sido dados por muertos.
L Dos años? Solo han pasado algunos meses.
A No están haciendo la conversión correcta con las distancias y velocidad. Para todos nosotros en la tierra pasaron dos años.
L Entiendo
A Y costo mucho esfuerzo hacer creíble la muerte de toda la isla. No se puede reubicar a toda la población de la Isla Macross quienes podrían contaminar con ideas equivocadas al mundo entero.
L Pero están todos…! – de nuevo el Capitán Gloval tuvo que intervenir para que ella comprendiera que no debía discutir – Lo siento Almirante. Por un momento olvide que estoy en funciones. Podría entonces hablar con el consejo en un tiempo libre para revisar mi petición? Si hago la petición oficial, podría usted apoyarla por favor?
A No puedes hacer la petición oficial. En todo caso, tendrían que hacerla Cooper y Lilly.
L Pero es obvio que ellos no pueden porque están muertos.
A …
Lisa volteó a ver al Capitán, quien hizo un gesto de extrañeza que no paso desapercibido por ella.
L Cooper y Lilian Riber están muertos, verdad?
A Hija…
L Me mentiste?
A No exactamente. Te dije que ellos habían desaparecido de nuestras vidas mientras estabas en la academia. Nunca mencioné que estuvieran muertos.
Lisa guardó silencio unos segundos mientras echaba la cabeza hacia atrás para respirar hondo y profundo. El Capitán la miraba expectante a su reacción.
L Almirante, ha hablado con los Riber últimamente?
A No.
L Sabe donde radican?
A Si te refieres a que si se en este preciso momento en donde están viviendo? No. Cuando te dije que ellos desaparecieron de nuestras vidas, era en serio.
L Puedes localizarlos y darme su dirección?
A Pero…
L Esperare en mi correo personal esa información Almirante. En este momento se me requiere en mi ceremonia de Ascenso y no quiero quitarle mas su preciado tiempo de sueno.
A Felici…
L Buenas noches.
Lisa cortó la llamada y el Capitán Global se dirigió a la puerta para abrirla. Ella esperó un momento para calmarse antes de que se levantara y lo siguiera.
- Lo siento Capitán. Parece que no podemos hablar civilizadamente.
- Al menos me consta que Donald dijo que no estaba en funciones, pero recuerda que tu si.
- Técnicamente no Capitán. – respondió sonriéndole – Pero le pido disculpas por mi exabrupto.
- Le sugiero Comandante que intente tranquilizarse porque si lo que el dijo acerca de no dejarnos desembarcar es cierto, se nos vienen muchos problemas que solo vamos a tener que resolver de frente y lo necesitamos de nuestro lado.
- Comprendo Capitán. No volverá a suceder.
El Capitán Global sonrió. Si los conocía a ellos dos, sabia que eso se iba a repetir. Así era su relación desde hacia varios años y dudaba que alguno de ellos fuera a cambiar. El Capitán le dio el paso y fueron a la ceremonia de Ascenso donde ya todos los estaban esperando. Necesitaban eso para por lo menos cerrar con broche de oro ese desastroso día.
