Capitulo 27

El puente estaba en silencio. La algarabía que habia provocado el hecho de aterrizar en medio del océano pacifico, se habia apagado al ser contactados por el Cuartel General para informarles que no podían desembarcar. Ninguno de los miembros de la tripulación que habían escuchado el comunicado habían comprendido el por que, excepto El Capitán Gloval y la Comandante Hayes a quienes la conversación con el Almirante Hayes al respecto días atrás, los habia puesto sobre aviso.

- No comprendo Vanessa – dijo Sammy en voz baja – Como que se nos dio por muertos? Es eso posible?

- Supongo que alguna explicación debían de dar al mundo con respecto a la desaparición de toda una isla y el SDF-1 – respondió del mismo modo – Pero el problema no es que nos den por muertos a nosotros. Somos militares y muchos de nosotros no tenemos familia, pero y los civiles?

- Es verdad. – Dijo Sammy pensativa – No creo que lo vayan a tomar muy bien.

- Teniente Porter. Ya esta el reporte de todas las áreas? – interrumpió Lisa – En lugar de preocuparse por las noticias, terminemos nuestro trabajo primero.

- Lo siento Comandante.

Gloval estaba pensativo en su silla. Sammy tenia razón. Como militares, podían ser reubicados sin tanto problema sin que nadie hiciera preguntas. Solo eran alrededor de 2000 personas y el mundo era enorme, pero toda una ciudad? 75,000 civiles?

Claudia miró de reojo a su amiga. Se le notaba en extremo tensa desde que habia revisado dos veces su teléfono celular furtivamente mientras tomaba su café: La primera vez habia sonreído un poco con una expresión de triunfo, pero la segunda la habia dejado con una expresión de tristeza. Acaso le estaba ocultando algo?

- Si no hay mas novedades, voy a tomar un receso en mi oficina – dijo el Capitán – Comandante Hayes, puede traerme un café por favor cuando termine de revisar los instrumentos.

- Si Capitán.

Todas esperaron a que saliera para relajarse un poco.

- Crees que se pueda nadar desde aquí hasta la isla mas cercana? – pregunto Kim

- Piensas escaparte?

- Ya que no nos dejaran salir de aquí.

- Vamos llegando y Ya estamos aquí en la tierra que es lo importante – contestó Vanessa – Todo el esfuerzo de ahora en adelante, será totalmente burocrático.

- Y en ese aspecto preferiría a los Zentraedi – bromeo Sammy

Las tres comenzaron a bromear y reír mientras que Claudia se volteó hacia Lisa.

- Y bien? Que sucede?

- De que?

- Las dos veces que checaste tu celular…

- Cosas sin importancia

- De verdad?

- Claro.

- No te creo.

- Te las explicare mas tarde, si? – dijo mientras se acercaba a la estación de café – Ahora debo llevarle su café al Capitán.

- Llévate dos y compartes con el su descanso – sugirió Claudia

Lisa asintió mientras preparaba el servicio. Como decirle a su amiga que su padre le habia conseguido la información de donde vivían actualmente los padres de Karl y Polluelo le habia cancelado el reencuentro que habían planeado para navidad. Si bien habia sido un alivio momentáneo el saber que habría mas tiempo para conocerse sin encontrarse de nuevo, no podía dejar de sentirse desilusionada por lo mismo. Y si ya no habia otra oportunidad?

Minutos mas tarde y mientras llevaba el carrito con el café atreviéndose a contonear las caderas como si de una aeromoza se tratara mientras empujaba el carrito con el café, preparaba su petición ante el Capitán Gloval. No perdía nada con intentarlo de todos modos. Estaba a punto de tocar a la puerta, cuando sintió una mirada en su espalda, o mas bien donde esta cambiaba de nombre. Volteó súbitamente para reganar a quien estuviera detrás, viendo a Rick en uniforme de civil.

- Hunter!

- Lo… lo siento Comandante – dijo rojo como tomate – La estaba esperando.

- A mi?

- Puedo hablar con usted? Es muy importante.

- Tengo que entrar con el Capitán y…

- No le quitare mas de dos minutos.

Lisa capituló. Podía darle ese tiempo. Dejó el carrito junto a la puerta y cruzó el pasillo hasta el barandal donde se recargó un momento.

- De que querías hablar?

- Bueno… Hoy estaba en el restaurante Chino…

- Como siempre.

- Bueno si. Es mi día libre.

- Continua.

- Le decía. Estaba en el restaurante Chino cuando llegó el Alcalde y su esposa a comer. –dijo – Usted sabe que son muy amigos de los tíos de MinMai.

Lisa no tenia la menor idea y tampoco se le ocurrió ningún motivo por el cual tuviera que saberlo, así que solo lo invitó a continuar con su relato con un movimiento de su mano.

- Ellos se sentaron en la mesa contigua a la mía y estaban comentando que a la gente se le hacia muy raro que desde que acuatizamos hace tres días, no nos hemos movido, ni se ha dado ningún comunicado ni nada.

- Entiendo su preocupación, pero deben comprender que no nos mandamos solos.

- Si, eso mismo dijo el Alcalde pero, se discutió el hecho de que tampoco han mandado a ningún emisario de ningún país para ver como se encuentra la gente, como si no les importara. Alguien de esa mesa sugirió que posiblemente se debía a la burocracia, pero como estamos acostumbrados a que ustedes nos resuelven rápido nuestras inquietudes pues debemos esperar.

- Y así es. Debemos esperar a que se delibere hacia donde debemos ir.

- Y aquí radica el favor que necesito pedirle.

Lisa lo miró extrañada. Rick preferiría dejarse disparar por un Zentraedi antes de pedirle un favor a ella.

- Si esta en mis manos…

- Déjanos entrar a hablar con el Capitán Gloval de manera un tanto personal. – pidió Rick

- Estas hablando en Plural?

Como si esa fuera una señal, dos varones, que Lisa reconoció como el dueño y cocinero del restaurante Chino y tío de Minmai; y el Alcalde de Ciudad Macross. Ambos sonreían de forma tímida como si ellos mismos supieran que lo que estaban haciendo no estaba bien.

- No nos tomará mas de cinco o diez minutos Comandante – dijo el Alcalde con mirada suplicante.

- Si digo que si, tendrán que decirme como es que hay dos civiles en esta área restringida – contestó muy seria haciendo que los tres se sonrojaran – Esta bien. Déjenme ver que puedo hacer.

- Gracias Lis… Comandante Hayes.

Lisa asintió y se dirigió a la puerta de la oficina del Capitán, donde después de tocar la puerta y abrir con su contraseña, se adentró.

- Traigo el café que pidió Capitán – dijo Acercándose a el, quien miraba el mar azul del Pacifico a través de la ventana

- Gracias Lisa. Trajiste dos tazas?

- Desde luego. Pero Capitán…

- Si?

- El Alcalde de Cd Macross quiere hablar con usted extraoficialmente. Esta en el pasillo con el Teniente Hunter y otra persona.

El Capitán arqueó una ceja. Para que lo querrían?

- Estoy en mi descanso.

Lisa le sirvió una taza de café y lo puso en sus manos, a lo que el tomó un sorbo y volteó a verla sonriendo.

- Negro y con tres de azúcar? Comienzo a sospechar de su amabilidad Comandante.

- Solo creí que así lo necesitaba mas.

- No tiene un chorrito de vodka entre sus curiosidades, o si?

- Capitán!

- Solo bromeó – tomó otro sorbo – De acuerdo. Hágalos pasar pero no se aleje.

- Si Capitán.

Lisa fue al pasillo mientras el Capitán Gloval seguía tomando de su café y se sentaba de nuevo en su escritorio. En el umbral de la puerta le hizo una seña muy sutil a Rick y los tres pasaron apresurados a su oficina.

- Teniente Hunter, Alcalde…

Rick le hizo una venia y el Alcalde se acercó para estrecharle la mano mientras Lisa acercaba una tercera silla para el tío de Minmai. Los cuatro varones tomaron asiento mientras ella se colocaba de pie, imponente, a la derecha del Capitán Gloval.

- Capitán Gloval, espero no importunarlo.

- No lo hace. Que podemos hacer por ustedes.

- Pues vera – siguió diciendo el Alcalde – Ya llevamos tres días flotando a la deriva y las personas se preguntan, cuando y donde vamos a desembarcar.

- Eso aun no lo sabemos. En cuanto la orden llegue del cuartel general, usted será el primer civil en saberlo – contestó el Capitán con paciencia

- Exactamente donde nos encontramos? – volvió a preguntar el alcalde

- Podría darle las coordenadas exactas pero dudo que tenga experiencia náutica señor. – dijo el Capitán mientras a los tres les servía una botella de agua fría del mini bar de la oficina – En el pacifico Norte justo a la mitad entre Honolulu y Yokohama

Los ojos del tío de Minmai se iluminaron y le murmuró algo al oído de Rick quien solo asintió.

- Ahhh estamos cerca de donde estaba nuestra ciudad! –exclamó el alcalde.

- Relativamente

- Ya que no podemos salir de la nave aun, quisiéramos pedirle un favor muy especial – dijo el alcalde codeando a su amigo quien se levantó de su asiento

- Mi nombre es Shaochin, y soy dueño del restaurante chino tan popular entre sus tropas. No tenia el placer de presentarme ante usted. – dijo extendiéndole la mano

El capitán respondió al saludo con cortesía.

- El placer es mío. Algún día iré a comer uno de sus famosos platos de fideos.

- Le preparare el especial de la casa señor. Creo que conoce a mi sobrina Minmai, verdad?

- La señorita Macross? Si. Es La nueva Idol de Ciudad Macross y una chica muy talentosa. Si, la conozco.

- Ella ha tenido un terrible ataque de nervios al escuchar tos los rumores acerca de nuestra posición en el planeta ahora que regresamos.- explico – Su agente esta desesperado.

- No deja de llorar – intervino Rick mirando a Lisa quien no comprendía a donde iba todo esto o la relevancia que tenia como para que hubieran pedido esa audiencia – Una Idol con los ojos hinchados…

- Es cierto – interrumpió de nuevo su tío – Ella es muy joven señor. Solo 16 años recién cumplidos y ya es muy popular. Sera un hitase a nivel mundial en cuanto puedan lanzar su música fuera de la nave y no queremos que caiga en depresión.

- Nos preguntábamos que posibilidad habría de dejar que ella vaya a Yokohama a ver a sus padres, a tranquilizarse y que regresara con muchos mas ánimos! – preguntó el Alcalde con una diplomática sonrisa.

Lisa y el Capitán se miraron interrogantes. Tan famosa e importante era esa chica?

- Creo que no comprendieron cuando el Capitán les dijo que nadie podía desembarcar aun. – dijo Lisa en tono suave viendo a Rick – Estamos esperando ordenes precisas para poder hacerlo.

- Disculpe Comandante pero según las leyes civiles, una autoridad local, en este caso el Alcalde, puede autorizar que cualquier civil viaje de un lugar a otro como si se tratara de una embajada y un visado. – dijo Rick retándola

- Eso es cierto cuando se esta en tierra, Teniente Hunter, pero en una nave, tanto marítima como espacial, El Capitán de la nave es la máxima autoridad y ni siquiera un civil puede saltárselo – Aclaro Lisa

- Y por eso es que venimos a pedir su autorización!

Lisa miró incrédula a Rick. Tanto le interesaba esa chica?

- Ambos tienen razón – dijo el Capitán Gloval – He seguido de cerca la carrera de Minmai y parece que su canto esta inspirando a las tropas y da esperanza a los civiles. Es la primera y única cantante que ha estado en el espacio y personalmente creo que tiene mucho talento.

- Exacto! Esa es mi sobrina!

El Capitán estaba pensativo. Eso podía jugarle a favor o en contra.

- Y en que nave piensa desembarcar? Todas son militares y deben apegarse al protocolo. – dijo finalmente

Rick se levanto pidiendo la palabra.

- Disculpe Capitán, pero yo tengo la única nave civil a bordo. Mi avión, con el que llegue precisamente a ciudad Macross, la he estado arreglando junto con ingeniería en mis ratos libres y puedo convertirlo en un dos plazas fácilmente. La matricula es civil así como mi licencia de piloto y por mis cálculos, estamos en aguas internacionales así que solo necesitaría una pista privada para aterrizar… - Vio a una Lisa entre incrédula y enojada – Y el permiso de ustedes desde luego…

El Capitán sonrió. Ellos ya habían pensado en todo. Los ojos de los tres varones se posaron sobre ella esperando algún comentario pero ella estaba haciendo sus propios planes mentalmente.

- Caballeros, me permiten discutir el asunto con mi primer oficial por favor? No nos tomará mas de unos minutos.

- Desde luego Capitán. – Los tres salieron apresuradamente de la oficina esperanzados de que su petición fuera tomada en cuenta.

Lisa se sirvió su café y se sentó en la silla que habia ocupado hasta hace poco el alcalde.

- Y bien Comandante Hayes, que opina.

- Opino que podemos aliarnos con su popularidad en caso necesario y para eso la necesitamos de nuestro lado y al alcalde también – Dijo Lisa tomando de su café

El Capitán Gloval la miró y sonrió.

- Ya esta pensando como próximo miembro del O-7, Lisa. – dijo tomando de su café – Pero exactamente eso era lo que estaba yo también estaba pensando. Sobre todo si la decisión del cuartel general se hace definitiva. Ella tiene buen control de las masas sobre los civiles. Solo que… Si me juega en contra, y ella escapa de la nave, su padre el Almirante Hayes me mandara a corte marcial por esto, ya que mucha información puede filtrarse que no es conveniente para que los civiles no involucrados en el SDF-1 se enteren.

Lisa sonrió para sus adentros mientras mostraba una postura adusta. Era su oportunidad.

- Le diría que confiara en el Teniente Hunter y que el la va a controlar, pero temo que sus sentimientos por ella lo cieguen. – El Capitán la miró extrañado. Hunter y Minmai? No se sabia ese chisme – Por que no le da una "licencia" de 48 horas a alguna persona de confianza junto con ellos dos y que se asegure que no deserte ninguno de los dos y regresen a tiempo a la base antes que los del GTU se den cuenta? Puede ser Claudia o Vanessa

- Mmm… - El capitán se levantó pensativo – Claudia es imprescindible y Vanessa, por la expresión de su cara al escuchar la noticia, creo que seria la primera en correr.

- La subestima Capitán.

- Por que no va usted?

- Yo?

- Quien mas? Ella es considerada una VIP en la nave. Usted es mi primer oficial. Quien mejor para hacer esta misión no peligrosa.

- Pero creí que me necesitaba en el puente.

- Es Navidad. Tómalo como un bono extra por tu excelente trabajo aguantándonos. A menos que tengas algo personal que te ate aquí…

- No. Me cancelaron.- Lisa volvió a sonreír.- Y… puedo desviarme unas horas a Melbourne si nos da tiempo?

- Por que Melbourne?

Lisa le mostró el correo electrónico que le habia enviado su padre con la información que le habia pedido mirándolo con esperanza.

- Comienzo a pensar que hice mal en abrir esa caja de pandora – comentó el Capitán

- Ellos tienen derecho a saber la verdad.

- Puedes enviarles un comunicado oficial como cuando lo hacíamos en la guerra. Iras a Yokohama como civil, y regresaras tanto con la señorita Minmai como con el Teniente Hunter. No habrá mas paradas.

Lisa quedó en silencio. El Capitán tenia razón. Para que abrir viejas heridas.

- Si Capitán. Se hará como usted dice.

- Además necesito que este aquí pronto ya que si no atienden nuestra reiterada petición de desembarque, necesitaremos ir usted y yo a golpear algunas puertas a Alaska.

- Estaré lista y a tiempo Capitán.

- Gracias. Ahora haz pasar a los señores. Debemos afinar los detalles. – dijo volviendo a sentarse frente a su escritorio

Lisa obedeció al Capitán y entre los cuatro varones comenzaron a planear la visita de Minmai a la ciudad donde vivían sus padres aunque claramente en la cara de Rick, Lisa pudo ver que no le causaba la menor gracia que ella tuviera que acompañarlos.