capitulo 28

Rick hizo un gesto de resignación mientras veía al Capitán Gloval darle las últimas instrucciones a Lisa vestida de civil. No le agradaba tener que viajar con Lisa juntos esta vez. Sentía que le acababa de arrebatar los preciosos momentos a solas que hubiera podido pasar con Minmai. Esta para variar no había llegado y si no lo hacía en los próximos cinco minutos, retrasaría todo y podía comprometer la "misión". El había visto la oportunidad perfecta para estar a solas con ella en ese viaje y finalmente poder besarla, pero ahora no podría hacerlo teniendo una chaperona.

Finalmente Lisa se acercó a su avión y por consiguiente a él.

- Comienzo a pensar que le gusta acosarme, Comandante Hayes – dijo Rick en tono de burla en cuanto estuvo lo suficientemente cerca.

- No tendrías tanta suerte, Hunter – contestó Lisa cruzándose de brazos – Y por qué no ha llegado tu noviecita?

- Pues… es una celebridad. De seguro tiene muchos autógrafos que firmar.

Lisa rolo los ojos. Acaso eso era un pretexto para la impuntualidad? Menos mal no estaba en la milicia a su cargo.

- Está bien. Solo quiero decirte algo.

- La escucho

Lisa agarro un poco de valor.

- Esto no me gusta más de lo que te gusta a ti, y para compensártelo, tan pronto como lleguemos a tierra, los dejare solos. No quiero interponerme. Yo también tengo cosas que hacer en tierra.

- De verdad? Que cosas? – preguntó curioso.

Lisa abrazó su bolso para ocultar su nerviosismo.

- Yo no hare preguntas de lo que ustedes harán cuando estén juntos y esperaría la misma cortesía de parte de ustedes.

- Eso me parece muy sospechoso.

- Tómalo o déjalo

Rick la miró por un segundo en su modesta ropa de civil y después miró por sobre su hombro al Capitán Gloval. Conversaba con el Tío de Minmai quien le tomaba la mano agradeciéndole profusamente lo que hacía por su sobrina y el hecho de haber dejado que el Alcalde pudiera hacer una gran fiesta sobre una de las pistas de aterrizaje para la población en general que fuera su distracción. Rick se volvió hacia Lisa de nuevo.

- El capitán Gloval no querría que…

- Esto es un asunto personal, Hunter. No Oficial. – dijo Lisa con voz suave pero severa - A menos que quieras que haga mi trabajo y me pegue a ustedes como sanguijuela, a lo que estoy segura que la señorita Macross se iba a sentir doblemente incomoda.

- No, no quiero eso. – respondió Rick rápidamente. Después dijo con voz de resignación - Esta bien. Pero si hay algún problema…

- Yo tomaré la responsabilidad absoluta si eso sucede. Además, no querrás conocer a tus suegros llevando a tu niñera o sí?

- Vaya Comandante, sí que sabe herir donde duele – respondió Rick subiendo a prender los motores

Lisa suspiró aliviada de quitarse a Rick de encima y comenzó a enviar algunos mensajes por su celular. Entró al Facecross y dejo un mensaje pero por alguna razón no salía. Posiblemente la configuración de las paredes de ese hangar eran muy gruesas para tener señal. Apagó su celular para ahorrar batería y minutos más tarde, un auto con los vidrios polarizados frenaba derrapando frente a la pequeña nave amarilla con rojo propiedad de Rick. Un hombre maduro que Rick nunca había visto abrió la puerta de atrás desde donde salió Minmai con una pequeña maleta.

- Lamento llegar tarde Rick, pero mis admiradores no me soltaban – dijo entregándole sin más, una maleta mediana.

Rick miró la maleta y luego a Minmai, que volteaba para todos lados en actitud de diva.

- Lo siento mucho pero, no hay espacio para equipaje Minmai. Solo caben la Comandante Hayes y tu – respondió Rick regresándole la maleta un poco apenado.

Minmai lo miró sorprendida por debajo de sus lentes de sol.

- Pero quiero enseñarle a mis padres mis logros, mis vestidos, mis discos, además de que necesitare mi ropa para cambiarme, mi maquillaje y …

Lisa vio que discutían y llegó apresuradamente por atrás.

- Disculpen que los interrumpa, pero si no salimos en menos de dos minutos, no podremos hacerlo sin ser interceptados. – Le quitó la maleta a Minmai de las manos sin que esta pudiera decir nada y se la dio al chofer del auto.

Los dos chicos la miraron como si no hubieran recordado su presencia. El manejador de Minmai se dirigió hacia Rick.

- No es usted muy joven para tener esta responsabilidad? Está llevando en este cascajo de nave a una persona muy valiosa para Macross y…

Lisa regresó justo a tiempo.

- Teniente Hunter. Por qué no está arriba ya calentando motores. – después se dirigió hacia el manejador quien la miraba asombrado por la interrupción – Creo que no hemos sido debidamente presentados – le extendió la mano – Comandante Lisa Hayes, Primer Oficial del SDF-1, oficial superior a cargo del éxito de esta misión extraordinaria – impresionado, el manejador estrechó la mano que ella le ofrecía - Le comentaba hace unos momentos al Teniente Hunter que si no salimos en los siguientes 60 segundos, su representada deberá quedarse a bordo y su depresión empeorara haciendo que se le manifiesten ojeras muy profundas de tanto llorar por no poder ver a sus padres. Y eso no es lo que quieren evitar? Además de que el Teniente Hunter es uno de nuestros mejores pilotos a bordo del SDF1 Y – vio su reloj de muñeca – 30 segundos Hunter! Que está esperando? Una invitación al calabozo?

Rick hizo una venia militar por simple costumbre y corrió hacia la escalerilla.

- Uhh si… si claro Comandante. Disculpe – Dijo extendiendo la mano hacia Minmai para ayudarla a subir los primeros escalones de la escalerilla mientras el manejador se quedaba balbuceando algunas palabras de desconcierto hacia la intervención de Lisa.

Rick le dio la mano ahora a Lisa para ayudarla a subir igualmente, intentando no ver hacia arriba ya que ambas usaban falda, pero aun de reojo, no pudo dejar de notar diferencia en las pantorrillas. Las de Minmai eran torneadas, pero ciertamente más gruesas que las de Lisa, quizá por su juventud y su cuerpo aun no 100% desarrollado o simple genética.

Despegaron sin ningún problema y Rick volteaba por el retrovisor de vez en cuando. Lisa se mantenía derecha en su asiento sin decir palabra mientras veía el océano debajo de ellos en cambio Minmai hablaba con Rick hasta por los codos de sus proyectos, trabajos y demás hasta que después de una media hora de hablar sin parar ignorando por completo a Lisa, cayó en sueño profundo. Rick suspiró aliviado. No es que no le gustara escucharla, pero de algún modo se sentía incómodo de que Lisa estuviera siendo ignorada.

- Lamento que no se sienta usted muy cómoda Comandante. El espacio es muy reducido y ella no ha parado de hablar y… – dijo viendo al frente

- No estoy en funciones Rick - contestó Lisa – Y si bien está un poco reducido el espacio, hiciste un gran trabajo en arreglar el espacio para que cupieran dos personas. Y respecto al parloteo, estoy acostumbrada. Kim, Vanessa y Sammy son así y a veces peor. Ya no me molesta.

Rick la miró por el retrovisor. Ciertamente estaba muy tranquila. No sabía si debía preocuparse más ahora que ella no le estaba gritando como era su costumbre. Pero Lisa sin verlo aun sonrió.

- Tampoco me molestaría si quisieras volar más rápido de lo permitido o te sintieras en libertad de volar como tú quisieras. Hoy no tienes a una controladora de vuelo que te esté diciendo lo que puedes y no puedes hacer. Al menos no hasta que te acerques suficiente al radar de la torre de control del aeropuerto.

A Rick le brillaron los ojos. No iba a dejar pasar la oportunidad.

- Sujétese entonces. Le mostrare lo que mi hermoso puede hacer.

Rick comenzó a hacer piruetas subiendo y bajando haciendo sonreír a Lisa, quien sentía estar en una montaña rusa. Rick también sonreía divirtiéndose al recordar su sencilla vida como piloto de circo aéreo antes de quedar atrapado en toda esa locura en Cd Macross.

Cuatro horas después, aterrizaban sobre suelo japonés en un hangar privado, arreglos del mismo agente de Minmai. Rick las ayudó a bajar y los tres se dirigieron al auto que también los estaba esperando.

- Que bien se siente regresar a casa! – Exclamó Minmai estirándose haciendo sonreír a Rick

- Si, supongo.

- Oh vamos! Te mostrare todos mis lugares favoritos! – siguió diciendo Minmai mientras el auto iniciaba marcha hacia la ciudad.

Lisa miró por la ventana. Ojala ella tuviera una casa a donde regresar. Tal vez entonces comprendiera los sentimientos de la chica y su anhelo de ver a sus padres. Lisa prendió su teléfono y este comenzó a sonar para sorpresa suya. Los dos chicos la miraron también sorprendidos. Lisa evitando sus miradas tranquilamente contestó:

L Hayes?

? Lizzy querida… Ya aterrizaste?

Rick pudo claramente escuchar una grave voz masculina del otro lado del auricular.

L Si, hace unos minutos.

? Yo también. En donde puedo verte?

L Pues…

Volteó al sentir la mirada de Rick entre curiosa y enfadada. Con quien estaba hablando? Lisa se ruborizó un poco al adivinar lo que él estaría pensando, pero al recordar que él le había prometido no hacer preguntas se tranquilizó.

L No sé exactamente donde estoy. Aunque sé que es en Chinatown.

? De acuerdo. Camina hacia el norte. Te veo en el Azteca Yokohama. Un lugar por demás interesante.

L Azteca Yokohama. Estaré ahí en media hora.

? Te estaré esperando ansioso.

Lisa colgó la llamada para ver el ceño fruncido en la cara de Rick y Minmai jalándolo de la manga para llamar su atención.

- Rick mira! Ya casi llegamos.

- Ah sí, sí. Muy bonito – respondió distraído aun pensando en lo que acababa de escuchar.

Lisa tocó el hombro del chofer.

- Déjeme en la esquina por favor – dijo mientras el chofer asentía y se orillaba – Rick, nuestros celulares están funcionales afortunadamente. Me llamas cuando estés listo.

- Esta segura que… de acuerdo. Usted llámeme si tiene algún problema.

Lisa asintió y salió del auto rápidamente cerrando suavemente la puerta tras de ella a lo que el chofer tomó como el visto bueno de seguir adelante su camino.

- Qué bueno que se fue. Así puedo mostrarte la ciudad sin que esa comadreja nos vigile – dijo Minmai en tono meloso.

Rick sacó su celular y lo prendió. Efectivamente tenia señal y aparentemente un mensaje de Facecross de hacía cinco horas.

L Hey Polluelo… que haces? Estas volando? Te deseo suerte y que llegues a salvo.

Minmai comenzó a discutir con el chofer la mejor ruta para llegar a su casa dándole la oportunidad a Rick de contestar el mensaje.

R Hola Bella. Creí que te habías enojado conmigo por cancelarte lo del día de navidad. perdóname. Mi cabeza está un poco revuelta en sus ideas. Decidí seguir tu consejo con mi novia y ese día creo que será una buena oportunidad para nosotros dos de probar lo que dijiste.

Lisa había caminado casi una calle hacia su destino cuando sintió la vibración de su teléfono. Miró sorprendida que Ricardo le había contestado y aminoró su paso para contestarle.

L No, no estoy enojada. A mí también me surgió un compromiso ineludible y tal vez fue mejor así.

R Espero que no lo digas en serio. Qué tal si nos vemos para año nuevo?

L Y si mejor celebramos el año nuevo chino?

R Jaja no. Pero san Valentín mejor.

L O mi cumpleaños

R Mmm… Eso depende. Cuando es?

L Te digo pero solo si prometes salir de dentro de mi pastel de cumpleaños.

R Ahhh como stripper? Bueno… solo si prometes que es light. Tengo que cuidar mi figura perfecta.

L Jajaja eres un bobo

Minmai se cruzó de brazos en su asiento fastidiada. Rick no le estaba poniendo atención y estaba mensajeando con quien sabe quién mientras sonreía. Menos mal que llegaría pronto a su casa donde sus padres la recibirían como reina.

Rick salió de casa de Minmai casi corriendo. Tanto sus padres como ella estaban discutiendo a gritos el hecho de que ellos no querían dejarla regresar a la nave y ella decidida a ser una Idol famosa, lloraba y pataleaba en protesta. Era una faceta tan infantil de su parte, que Rick no estaba seguro de querer ver. Vio su reloj. Ya había pasado una hora desde que Lisa se hubiera bajado del auto y el aun no recibía ningún mensaje suyo. Estaría bien? Y si le había pasado algo?

Murmuró un "ya vuelvo" que él supo que nadie oiría, y camino hacia donde ella había descendido. Había escuchado algo de Azteca. No era una palabra que se escuchara muy seguido en Japón, pero que el la entendía muy bien por haber nacido en un país multicultural y haber crecido con muchos hispanos alrededor suyo. Sacó su celular e hizo una búsqueda. Encontró el restaurante a unas calles de donde estaba y echo a correr hacia allá.

Lisa sonreía suavemente mientras su compañero tomaba ambas manos entre las suyas en un gesto empático. El hombre tendría alrededor de 50 años, complexión delgada, con cabello negro y tenía unas atractivas canas únicamente en las patillas que lo hacían más interesante. Rick los miró por algunos minutos desde detrás de la ventana de aparador del restaurante de comida fusión japo-mexicana. Por qué Lisa dejaba que ese hombre la tomara de las manos tan familiarmente? Porque obviamente no era su padre. La persona frente a Lisa no parecía militar. O Acaso seria que a ella le gustaban mayores? Eso tenía sentido si lo pensaba bien. Siempre se encerraba largas horas en la oficina con el Capitán. Y si…? No pudo terminar siquiera de pensar la frase porque el sonido de un tip tap con la punta de unos zapatos que él conocía muy bien, lo hizo voltear: Lisa estaba sonando su pie en tono exasperado con los brazos cruzados y con cara de pocos amigos. A qué hora se había distraído como para que ella saliera?

- Co… comandante….!

- Por Dios Hunter! Ya te dije que no estoy en servicio. Y creí que estabas con Minmai. Que haces aquí? Me seguiste?

- Si… digo no. No. – dijo poniendo sus manos frente a el forma de la más básicas de protección en caso de que a Lisa se le ocurriera usar su bolso como garrote para castigarlo por la intromisión – Es solo que estaba preocupado.

- ¿?

- No es normal que usted haga algo fuera de protocolo y paso una hora y no me había monitoreado y estamos en una ciudad extraña…

La cara de Lisa se suavizó un poco.

- Supongo que después de demostrarte una y otra vez que no soy muy buena fuera del puente, es normal que pienses que ha pasado lo peor. Gracias por preocuparte, pero ya puedes regresar a tu misión primaria.

- Preferiría no hacerlo. – murmuró Rick – no me siento muy cómodo ahí en este momento.

- Si pero…

- Lizzy, no piensas presentarme a tu amigo? – dijo una voz detrás de ella sorprendiendo a Rick y haciendo sonrojar a Lisa

Dos camareros habían corrido detrás de ellos pensando que estaban escapando sin pagar la cuenta deteniéndose en la puerta al ver que se quedaban ahí. Lisa los miró y los presentó:

- Rick, te presento al Honorable Cooper Riber. Cooper, el Teniente Rick Hunter. Compañero de trabajo.

- Es un placer conocerlo jovencito. Los amigos de Lizzy siempre serán amigos míos – contestó cortésmente mientras extendía la mano

Rick la estrechó sin reparo.

- El placer es mío, señor.

- Y ahora por favor, acompáñenos a almorzar. – dijo Cooper sonriendo – No es algo tradicional del país, pero por su acento, creo que le será muy confortable después de tan largo viaje. Y los meseros están un poco… nerviosos de que estemos aquí afuera.

Lisa le lanzó una mirada de "no aceptes" que Rick se negó a obedecer. El olor de la carne saliendo de la cocina hizo gruñir su estómago.

- Claro, por qué no?

- Teniente!

- Ah! Lo siento "Lizzy", pero no estoy en funciones, recuerdas? – contestó Rick haciendo ojitos inocentes mientras Cooper le ofrecía el brazo a Lisa con una sonrisa.

Lisa tuvo que contener un grito de frustración al tomar el brazo y Rick decidió voltear hacia el otro lado para no ver como lo fulminaba con la mirada. Cooper parecía no darse cuenta de la tensión entre ambos y los tres regresaron a la mesa.

Rick casi suelta la carcajada al ver a un nativo japonés con zarape, sombrero ancho y bigote falso como mesero pero se abstuvo. Rápidamente le sirvió un vaso de té a Rick y le extendió el menú solo a él, pues tanto Cooper como Lisa ya habían hecho su pedido.

- Mmm… todo suena bien, pero…

- No se preocupe jovencito. Yo pago – dijo Cooper al ver que Rick discretamente tocaba su cartera por sobre el bolsillo de su pantalón – Es lo menos que puedo hacer para festejar este tan ansiado encuentro.

A Rick de inmediato se le iluminaron los ojos y la sonrisa. Pidió unos nachos con carne y un gran bowl de guacamole. Era algo que podían preparar rápido y así no haría esperar más a sus compañeros de mesa. Lisa seguía viéndolo como un intruso y Rick decidió que tal vez no había sido tan buena idea aceptar.

- Lo siento. Si piensan que de algún modo estoy haciendo mal tercio puedo cambiar de mesa y…

A Lisa se le subieron los colores al rostro al reconocer lo que Rick estaba pensando y Cooper se echó a reír.

- Bueno… Supongo que a pesar de mi edad aún tengo mi atractivo australiano jajaja

Rick lo miró confundido así que Lisa tuvo que intervenir.

- Cooper es… Era uno de los amigos más cercanos de mi padre – dijo Lisa – Y eso es todo.

- Discúlpeme comandante. Yo…

- Olvídelo jovencito. Me halaga. – respondió Cooper de buen humor – Solo que a mi esposa no lo haría gracia escucharlo. O tal vez sí.

Rick decidió tomarse él te del vaso de un jalón para evitar que vieran lo apenado que estaba.

- Es cierto. Creí que Lily vendría contigo. Donde esta? – preguntó Lisa

La sonrisa de Cooper se fue apagando mientras endulzaba su te.

- Ella ha estado muy delicada de salud desde hace varios meses. Entra y sale del hospital y su salud se deteriora cada día más. Todas las emociones fuertes la afectan y si yo le hubiera dicho que tu llamaste…

- Entiendo.

- Agradezco tu compasión. – respondió – Desde la noticia de… la muerte de nuestro hijo, no volvió a ser la misma.

- Es por eso que se alejaron de nosotros? – dijo Lisa con voz dolida. Por mucho que intentara no afectarse, era distinto teniendo a Cooper delante teniendo los mismos ojos que Karl.

Los meseros hicieron entrega de la comida dándoles tiempo para componerse un poco.

- Respondiendo a tu pregunta Lisa, Lilly… como dije, quedo muy afectada y en cierto punto, ya no estaba bien de sus facultades. Tuve que retirarme del servicio diplomático y alejarme de ustedes porque ella culpaba a tu padre de lo que sucedió.

Rick escuchaba atento mientras comía sus nachos. Que drama era ese? Lisa miró su plato y jugó un poco con su comida. No había sido la única.

- Y tú?

- Yo?

- Lo culpas?

Cooper tomó de nuevo la mano de Lisa por sobre la mesa. Ella lo miró casi con lágrimas en los ojos.

- No hay más culpables que los que atacaron la Base, Lizzy. – dijo muy serio con voz suave – Y también del mismo Karl, quien por sus ideas pacifistas decidió huir en lugar de enfrentar como hombre la situación política de su planeta. Su lugar era aquí entre nosotros y contigo, no abandonándote como un cobarde haciendo que su madre perdiera la razón y yo no solo perdiera a mi hijo, a mi nuera y a mi mejor amigo sino a mi esposa también. Nunca lo voy a perdonar por eso! – dijo golpeando con el puño la mesa tan fuerte, que hizo sobresaltar a los dos chicos.

Rick miró a Lisa sin saber qué hacer. Ella se había sobresaltado con el golpe a la mesa y miraba a su interlocutor con ojos muy abiertos, casi asustada del exabrupto. Cooper respiró profundamente varias veces para tranquilizarse. Lisa bajo su mano izquierda tocando su bols. No sabía que hacer. Le entregaba o no la nueva información que traía?

- Disculpa. En resumen, tu padre tenía razón Lizzy, él no te merecía.

- Por favor no digas eso – respondió Lisa en tono de suplica

- Según leí en el periódico de hace dos años, ahora eres la primer oficial de la nave alienígena – continuó – Ni más ni menos que la segunda al mando.

- Bueno si pero…

- Y por mérito propio, aunque estoy seguro que Gloval sabrá alabarte más que yo. El será una gran influencia y maestro para ti, y cuando se jubile en unos años más, tú serás quien lo suceda. Debes intentar aprender todo lo que puedas de él.

- No lo creo. Hay muchos con más experiencia que yo…

- Más no con tu curriculum. – dijo Cooper – Y si tu padre mueve los hilos correctamente…

Ahora fue Lisa quien azoto la palma de su mano en la mesa, aunque no con una fuerza que dijera que estaba enojada, sino más bien decidida.

- Lo único que le debo y deberé a mi padre en mi carrera militar, es el que la gente lo piense dos veces antes de meterse conmigo – contestó – él nunca ha estado de acuerdo con el camino que elegí… y nunca le pediré ayuda para escalar de puesto!

- Pero dime Lizzy, elegiste esa carrera por vocación? O para seguir a Karl?

Lisa no contestó. Volteó ligeramente a ver a Rick y Cooper adivinó la respuesta.

- Entiendo.

- Me gusta mi trabajo – Lisa se defendió con tanta vehemencia que incluso Rick dejó de comer – No importa la razón por la que entre a la academia, sino que me di cuenta que esto es en algo que soy buena y que mi carrera musical no me llevaría a ningún lado. Soy muy feliz donde estoy.

Rick la miró con los ojos muy abiertos. Ella también era cantante como Minmai?

- Me da gusto escuchar eso, Lizzy. Me da un poco de paz también. Me he sentido culpable todos estos años. Si yo no hubiera dejado tanto tiempo a Karl con ustedes mientras cumplía con mis misiones diplomáticas…

- Él hubiera no existe. – contestó Lisa – No me arrepiento de mis decisiones y aunque yo también lo he maldecido tantas veces… he comprendido que ya estaba escrito lo que sucedió y nadie hubiera podido impedirlo. Además, en días pasados descubrí que…

El celular de Rick y el de Lisa comenzaron a sonar al mismo tiempo. Rick pidió que lo excusaran mientras contestaba un poco alejado de la mesa. Lisa sin embargo contestó ahí mismo.

L Hayes

G Lisa, habla el Capitán Gloval.

L Si Capitán. Sucede algo?

G En efecto. Necesito que Hunter la lleve de inmediato a las coordenadas que le están enviando en este momento.

L Por qué? A dónde iremos?

G Los necesito a ambos en la Base Alaska como refuerzo para suplicar al consejo.

L Oh no… negaron nuestra petición?

G Afirmativo. Es un recurso desesperado, pero no vemos otra solución. Ustedes pueden dar un mayor soporte con su conocimiento de las naves enemigas. Puedo contar con usted?

L Claro que sí, Capitán. Pero… y la civil?

G Mandaremos a otra nave a recogerla. A Hunter le están dando instrucciones en este momento. Sus uniformes estarán listo cuando nos veamos en Anchorage desde donde ustedes cambiaran de nave para venir en nuestro transbordador. Usted sabe que la base es tan secreta que no puedo darle las coordenadas ni a usted por seguridad.

L Entiendo Capitán. Saldremos de inmediato.

G Gracias. Los veré en unas horas.

Rick regresó corriendo y Lisa sabía que debía terminar la visita.

- Comandante…

- Lo se Rick, ve por un taxi – contestó levantándose – Cooper, lo siento. Es una emergencia.

Rick iba a obedecer, pero Cooper se le adelantó poniendo unos billetes en la mesa para pagar la cuenta.

- Yo tengo un auto alquilado. Con gusto los llevare.

Lisa asintió y camino rápidamente hacia lo puerta que Rick sostenía para que ella saliera. Llegaron rápidamente al Aeropuerto civil y gracias a su credencial de ex diplomático. Pudieron pasar hasta el hangar sin problemas.

Rick corrió hacia donde los mecánicos estaban abasteciendo el combustible para dar algunas recomendaciones extras mientras Lisa y Cooper se detenían a unos metros.

- Lamento que haya terminado así la reunión. Te prometo que me daré tiempo para visitarlos de nuevo.

- No me sorprende tanto Lizzy – dijo Cooper – Tu padre me hacía lo mismo en cada reunión que hacíamos. Ve con Dios.

Lisa metió la mano en su bolso extrayendo una memoria USB y entregándosela en sus manos.

- Cooper, esta información, acabamos de extraerla hace pocos días. – dijo – Todo lo que sabíamos de la muerte de Karl, no fue exacto. El… murió como un héroe y el mundo debe de reconocerlo. Tal vez esto le traiga un poco de paz a Lilly – Sacó también una pequeña cajita del tamaño de una polvera plateada sellada – Es todo lo que… pude… traerles… - le entregó la cajita a Cooper sin poder evitar derramar algunas lágrimas – El… tenía que regresar a casa…

Cooper adivinó que parte de las cenizas de su hijo estaban ahí y abrazó a Lisa con fuerza, compartiendo el sentimiento y las lágrimas con ella. Ambos pudieron desahogarse por algunos minutos hasta que Rick, ya con su mono de piloto y sus gafas interrumpió.

- Lo siento pero… el tiempo apremia.

Ambos se separaron y Cooper le ofreció su pañuelo a Lisa, quien se separó de espaldas a Rick para secar sus lágrimas. Cooper, adivinando que Lisa necesitaba un momento, guardó la cajita en su bolsillo del saco y se acercó dos pasos a él.

- Es ese su avión? No recuerdo haber visto este modelo en el catálogo del GTU.

- Oh no señor. Es un modelo civil. Era de mi padre. – contestó orgulloso – Él era el dueño de un circo aéreo y me lo regaló a los 12 años.

- Ahhh es cierto. Hacía mucho tiempo que no veía ese modelo de este lado del mundo– contestó Cooper mientras sentía a Lisa acercarse – Es un Mockingbird, verdad?

- Exacto! Quiere verlo de cerca rápidamente?

Cooper asintió mientras caminaba con Rick al lado sin percatarse que Lisa había escuchado esto último deteniendo sus pasos.

- Mo… Mockingbird? – repetía internamente mientras abría mucho los ojos.

El nombre se le hizo familiar. Ah sí! Ricardo Mockingbird…! La persona con la que ella hablaba y compartía secretos, alegrías y hasta besos… Acaso era…?