Capitulo 29

Lisa bajo rápidamente del avión de Rick aun utilizando su teléfono móvil. Aunque ella hubiera querido haberse puesto a pensar sobre si Hunter era o no Ricardo como lo había intentado los primeros minutos después de escuchar esa conversación entre Rick y Cooper, durante las siguientes horas de vuelo, el Capitán Gloval y ella habían estado hablando por teléfono para discutir lo que tenían que decir y hacer al llegar frente a los miembros del UEDC evitando así que su cerebro se distrajera en esos menesteres.

Rick había mirado de reojo a Lisa durante todo el camino quien cruzaba la pierna de vez en cuando inconscientemente mientras anotaba datos en una tableta que traía en su bolsa de mano ignorándolo como señorita rica a su chofer hablando de mil y un cosas importantes con el Capitán. No entendía como era posible que pudiera ser tan eficiente después de haber pasado por un momento tan emotivo con aquel amigo de su padre apenas unas horas atrás.

Ahora mientras la ayudaba a bajar del avión, una pregunta le vino a la mente: Que tipo de persona era en realidad Lisa? Mientras ella y Cooper conversaban, por un momento habían olvidado que el estaba ahí, y Rick parecía haber comprendido, aunque a medias, de lo que hablaban. Así que por eso es que ella era tan gruñona y amargada? En realidad no quería ser militar? Agitó la cabeza confundido. Eso ya comenzaba a molestarlo. Que no debería estar pensando en Minmai y lo difícil que se le iba a hacer explicarle que la haya dejado ahí sola? No. Mas bien, debería estar pensando en como comprobar y desenmascarar a la Comandante Hayes y que le confesara que ella había estado jugando con el haciéndose pasar por otra chica, pero hasta ahora, no se le había ocurrido como.

Lisa por el contrario, había hecho todo lo posible por alargar la conversación tanto con el Capitán Gloval como de todo el consejo del SDF1 a través de su teléfono. Era su método de defensa preferido ante la evidente posibilidad de que Rick Hunter fuera en realidad Ricardo Mockingbird. No quería ni siquiera imaginar lo humillada que se sentiría de que su presentimiento fuera real.

Vieron al capitán a lo lejos estirando las piernas un poco aprovechando el tiempo para fumar su pipa, lo que no le permitían dentro de la aeronave y diez metros antes de llegar a el, Lisa se detuvo haciendo que Rick, quien la seguía detrás muy de cerca, se estrellara contra su espalda para contrariedad de ambos.

- Disculpe Comandante.

- Teniente Hunter – dijo Lisa en tono muy serio – Le voy a pedir que nada de lo que haya sucedido desde nuestra salida del SDF-1 hasta este momento sea discutido delante del Capitán Gloval.

- Ehhh?

- Mi encuentro con Cooper, es confidencial y privado y espero que respete mi deseo y la cadena de mando para obedecer esta simple orden. Quedó claro?

- Si Comandante.

Lisa, al ver que Rick no discutió con ella, se dio la vuelta para seguir su camino. El Capitán Gloval les invito a cambiarse al uniforme y, en menos de media hora todos continuaron su viaje hacia las coordenadas secretas de las cuales solo unos cuantos privilegiados tenían conocimiento.

- Como saben – dijo el Capitán unos minutos después de haber despegado – Esta reunión es para tratar de convencer al consejo para que dejen desembarcar a los civiles. Como militares, debemos arriesgar nuestras vidas en favor de los inocentes y hablo por la mayoría cuando digo que nosotros podemos regresar al espacio una vez reabastecidos si es necesario, pero 75,000 personas que perdieron su ciudad, deberían poder regresar a hacer sus vidas con normalidad. Por tanto, es nuestro deber dar todos los argumentos que tengamos los tres.

- Disculpe que lo interrumpa, Capitán

- Si Comandante Hayes?

- Dijo Los tres? – Lisa miró a Rick quien tenia la misma duda

- Así es Comandante. – respondió el Capitán – Él es una parte importante del equipo, que no solo todos los días se enfrenta cara a cara con el enemigo, sino que también estuvo dentro de la nave alienígena y podría dar peso a los informes que podamos dar nosotros dos. Por lo tanto, quiero que este ahí presente. Espero que usted no tenga ningún inconveniente.

- No Capitán. Ninguno. Solo quería estar segura.

- Ahora por favor, descansen un poco. – dijo acomodándose en su asiento con la gorra sobre los ojos – Nos espera un largo día por delante.

Tanto Lisa como Rick le tomaron la palabra y los minutos que faltaron para llegar a la Base Alaska, los aprovecharon para dormir.

Horas más tarde varios kilómetros bajo tierra…

Un sargento escoltó a Rick visiblemente alterado desde la sala del consejo hacia la puerta que daba al pasillo. Una persona al ver que habían cerrado la puerta tras Rick se acercó cautelosamente.

- Teniente Hunter? – dijo el personaje frente a él extendiéndole la mano – Soy el Teniente Brownstone, Larry Brownstone.

- Teniente Rick Hunter – contestó el aludido respondiendo el saludo – Mismo rango supongo?

- Así es. Fue el castig… digo fui el asignado para darle un tour por nuestra amada base por parte de mi escuadrón – dijo mientras lo invitaba a caminar con el – El comandante quiere verlo.

Rick volteó hacia donde la puerta se había cerrado detrás de él dejándolo fuera de continuar con la junta del consejo de guerra. Había dado su informe de lo que había pasado dentro de la nave zentraedi aún más detallado que cuando lo había dado en el sdf-1 y cuando la discusión comenzaba a calentarse, al el rehusarse a dejar a la deriva a los civiles, lo habían retirado, dejando a Lisa y al Capitán solos con los lobos.

- Vamos Hunter! Los chicos lo esperan! – Urgió Brownstone un poco nervioso viendo hacia todos lados.

- Chicos? – su curiosidad pudo más que él, por lo que olvido por un momento que no venía solo.

Caminaron unos minutos y subieron algunos cientos de metros por el elevador casi en silencio hasta bajar en un nivel intermedio. El bullicio de cientos de personas hablando al mismo tiempo lo sacaron un poco de balance después de tanto tiempo en silencio. Brownstone lo llevo a donde muchos varones hacían una especie de fiesta alrededor de una mesa.

- Hey chicos! Ya llegamos! – gritó el rubio mientras los demás comenzaban a sacudirle la cabeza y abrazarlo en modo amistoso.

Todos fueron abriendo camino para que Rick pasara y al final del camino un hombre delgado, cabello negro y ojos azules esperaba, aun con un cabestrillo, a que el llegara.

- Eres tu Hunter? Teniente Rick Hunter? – preguntó en tono inquisitivo

- Lo soy. Como me conocen?

- Oh vamos. Como olvidar al civil que manejo un V1 sin permiso jaja – contestó uno de ellos

- Todo un revuelo y ahora, uno de nosotros. – dijo otro – El tener espías en la torre de control, vale la pena.

Todos comenzaron a hacer algunas broma, pero cuando el hombre del cabestrillo se levantó de la mesa para dirigirse hacia él y lo abrazaba con su brazo bueno todos guardaron silencio. Rick no supo cómo reaccionar a ese momento.

- Tráiganle un café o algo! – gritoo mientras los demás comenzaban a festejar y uno de ellos corrió hacia la barra para obedecerlo.

Rick se separoo de el aun confundido.

- Lo siento señor. No lo recuerdo…

- Claro que no. Nuestro finado amigo no tuvo oportunidad de presentarnos – su semblante triste hizo que los demás bajaran el tono de su festejo – Soy Archer. Teniente Comandante Jack Archer.

- Seguro? – le dijo uno de sus compañeros a tono de broma- Porque al paso que va...

- Oye! No lo he hecho enojar en cuanto… una semana? – contestó Archer con un tono que le recordó mucho a Roy – No les hagas caso Hunter. Me suben y bajan de rango a voluntad de "su majestad" pero no puede vivir sin mí.

Las risas de todos y la camaradería que demostraban le recordó al escuadrón Skull. Había algo en todos ellos que…

- Es un honor finalmente conocerte Hunter. Fokker me hablo mucho de ti. – dijo Archer – Y cualquier hermano suyo también es el mio.

- Ustedes conocen a Roy? – preguntó asombrado

Los más grandes del grupo rieron a carcajadas.

- Nos harás llorar, Hunter – dijo Archer – Todos aquí alguna vez servimos bajo las órdenes del Comandante Fokker.

- O intentamos bajarle a su novia – murmuró uno

- No era su novia. Grant solo era su amiga – aclaroo el otro

- Y algunos otros estamos aquí gracias a el. Estoy seguro que alguna vez habrás escuchado hablar de "el gigante asesino"? – preguntó Archer orgulloso y decepcionándose de inmediato al ver la cara de negación de Rick – Oh bueno. Supongo que a Fokker no le dio tiempo de contarte nuestras aventuras antes de morir.

- Morir? – A Rick se le acabaron las fuerza en las piernas y tuvo que sentarse. Roy… estaba muerto? Pero como?!

- En qué base estas apostado? También te quedaste en el aire fuera del perímetro cuando hicieron volar al SDF-1? – preguntó un piloto pelirrojo

Rick intentaba asimilar la muerte de Roy mientras los demás charlaban. Como estaría Claudia de desesperada y sin su mejor amiga que la consolara?

- Te cambiaron de base? En que escuadrón te asignaron?

- Oigan! Lo traje de la sala del consejo – reclamó Brownstone – Y con una cara de reganado nivel Archer 5.

- Como? Planeas hacerme competencia como el más desobediente, Hunter? – preguntó Archer guiñando un ojo – Cuidado. No sé quién estaba a cargo de ustedes pero el Tigre Hayes es cosa seria.

- Bueno, perder a su hija le cambio el humor – respondió otro piloto – creo que a cualquiera.

- No. Él ya era así desde antes

Rick reaccionó ante esto último.

- Disculpen… Ese tal "Tigre" Hayes, está relacionado con la Comandante Elizabeth Hayes? – preguntó

- Si. El Almirante Donald Hayes era su padre. – contestó Archer – La conociste? También estaba en el SDF-1 cuando esos malditos… - azotó ambos puños sobre la mesa haciendo saltar los vasos y tazas

Sus amigos más cercanos intentaron tranquilizarlo

- Teniente, no le darán el alta si vuelve a lastimarse – dijo uno

- Jack quedó muy mal herido cuando la batalla de la inauguración del SDf-1 pero lo del brazo es más reciente – le explicaron a Rick al oído – Algunos de nosotros nos salvamos por estar fuera del circulo de destrucción como tú mismo y tuvieron que reubicarnos aquí, pero él no supera del todo sus heridas y peor la muerte del que era su mejor amigo Roy Fokker. Y para colmo, no es santo de la devoción del Almirante Hayes debido a su rebeldía innata así que se la pasa entre la enfermería y la cárcel. Aun así es el mejor piloto de toda la base.

Rick comenzó a comprender y respiró aliviado. Todos ellos creían que el SDF-1 había caído junto con la isla Macross. Ninguno de ellos habían sido informados de la transposición ni de que todos estaban vivos y por lo que él había escuchado, el consejo del UEDC no quería que nadie se enterara, por lo que no sabía si debía revelárselos o no. Haría mucha diferencia?

Lisa salió de la sala principal del UEDC mas decepcionada de su padre que de costumbre. Como era posible que no usara su poder para ayudar a las 75 mil personas que continuaban atrapadas dentro del SDF1? Tanto ella como el Capitán Gloval y Rick Hunter, habían abogado por que los dejaran desembarcar, pero ninguno de los doce altos mandos había aceptado aun la petición. El Almirante había propuesto deliberar a puerta cerrada y los habían enviado a esperar afuera.

El Capitán Gloval salió detrás de ella poniéndole una mano sobre el hombro de forma comprensiva.

- Hizo un buen trabajo Comandante.

- Siento que no fue suficiente.

- No pierda la fe – le dijo – ahora solo falta esperar que decidan. Podemos aguardar la respuesta en… - volteó hacia todos lados – Y el Teniente Hunter? No debía esperarnos aquí afuera?

Lisa volteó hacia todos lados donde no había señales de Rick.

- Tal vez fue a buscar algo de tomar? Ojala y se le ocurra traer algún café. Lo necesito. – dijo Lisa como si estuviera hablando con Claudia.

- Esa adicción suya al café…

- Cof cof su pipa cof cof

El Capitán Gloval y Lisa comenzaron a reír. Aliviaba un poco la tensión que sentían por la reunión de unos minutos atrás. El Capitán preguntó a uno de los sargentos si había algún lugar para tomar algo y el les dijo que la cafetería estaba en el nivel 25, que podían acceder a el sin problema pues no había ninguna orden que contraviniera esto.

- Bueno, el tiempo pasara más rápido ahí. – dijo el Capitán caminando detrás del Sargento quien se había ofrecido a mostrarles el camino – Solo intentemos pasar desapercibidos por el momento. Sé que no habrá muchos jóvenes que nos reconozcan pero aun así…

Rick y los demás integrantes del escuadrón del Comandante Archer estaban aún divirtiéndose cuando los dos entraron en la cafetería. Algunas mesas ya habían sido desocupadas y otros apenas estaban saliendo pero al menos tres estaban completamente llenas sin incluir a Rick y compañía. Archer fue el primero en verlos por tenerlos de frente a su campo de visión y no solamente dejo caer al suelo su bebida, sino que su semblante cambio por completo y su tez se volvió pálida.

- Lisa… - murmuró antes de caer sentado en su silla.