Capítulo 30
Lisa volteó hacia donde escuchó una bebida caer. El Capitán Global dio un paso al frente poniendo su brazo a modo de protección sobre ella de modo instintivo. Rick, al verlos también, se puso en posición de firmes y camino hacia ellos algo aprehensivo: La mirada de Lisa no era nada amistosa hacia él y sabía que justa razón pues era su deber esperarlos afuera de la puerta en lugar de seguir a Brownstone. Caminó hacia ellos rápidamente, pero Archer se repuso de la impresión y casi corrió para adelantársele unos pasos y hacerle una venia al Capitán Global dejando a la mitad del escuadrón con la incógnita en sus rostros.
Los ojos de Lisa también denotaron un poco de sorpresa al verlo pero al posar su mirada sobre los ojos del pelinegro y ver la emoción reflejada ahí, tuvo que desviarla conteniendo el aliento para no estallar. Rick volteo sutilmente hacia ambos y al sentir la tensión en el aire decidió ser el primero el hablar.
- Lo siento Capitán. Fue mi culpa – dijo Rick también respondiendo con una venia.
- En descanso, Teniente. – contestó el capitán – Solo vinimos por un café como usted mismo seguramente.
Archer dio un paso al frente de nuevo para llamar la atención del Capitán.
- Teniente Comandante Jack Archer, del vigésimo tercer escuadrón de la Base Alaska, Capitán – se presentó
- Se bien quien es – le extendió su mano – Lamento no poder presentarme como se debe pero en este momento pronunciar nuestros nombres y rangos, pondría en peligro toda nuestra operación – Archer miró a Lisa quien seguía detrás del Capitán – Me alegro de verla sana y salva… Miss Elizabeth.
Lisa levanto la mirada y solo le contestó con un movimiento de cabeza. Rick vio que la mitad del escuadrón que había estado en el sdf-1 los había reconocido y se acercaban a ellos en silencio más por la sorpresa que por educación. Rick se colocó junto a Lisa para hablar con ella en voz baja.
- Disculpe comandante, no quisiera entrometerme pero, no es peligroso si ellos abren la boca aquí donde hay más personas? Estoy seguro que ellos tendrán preguntas y si tan siquiera hubiera un lugar más privado donde hacerlo…
- Entiendo su punto Hunter y tiene razón. Acompáñeme.
Lisa dio media vuelta hacia la salida para consternación de los recién sorprendidos y salió al pasillo, donde uno de los guardias acababa de tomar el turno.
- Sargento. Hay algún salón privado donde podamos descansar hasta nuestra próxima junta con el consejo? – preguntó
El sargento vio las barras en su uniforme que no ostentaba ningún gafete y sin hacer más preguntas, acostumbrado a solo obedecer, comenzó a pedir autorización por radio para utilizar alguno de los salones adjuntos a la cafetería que se utilizaban únicamente para oficiales de alto rango. El permiso le fue concedido y como si mentalmente se hubiera comunicado con el Capitán, este volteó e invitó a todos los que estaban ahí junto a Archer a acompañarlos.
Todos siguieron a los tres en silencio y en cuanto el sargento hubo abierto la puerta con su tarjeta electrónica, El capitán le dio el paso a Lisa para que pasara primero, después el la siguió y Todos los demás casi estampan contra la pared a Rick con tal de pasar primero. Obviamente Rick Hunter fue el último en hacerlo y el encargado de cerrar la puerta.
El Capitán Gloval sacó su pipa mientras Lisa les daba la espalda a los demás para hablarle en voz baja.
- Capitán, estoy segura que usted sabe que el Comandante Archer estaba originalmente asignado al SDF-1 y también reconozco a todos los que están aquí con él. – susurró – De algún modo sobrevivieron a la transposición y fueron asignados a esta base. – el Capitán asintió comprendiendo - Estoy segura que tienen muchas preguntas y nuestro deber para con ellos seria responderlas. Ya comprometimos demasiado la misión al dejarnos ver.
- Estoy de acuerdo. La apoyare. Prosiga.
Lisa agradeció con un gesto de la cabeza y se volvió hacia donde los doce miembros de ese escuadrón y el Teniente Archer la miraban intrigados. Rick se cruzó de brazos mientras se recargaba en la puerta para escuchar.
- Como recuerdan todos, Soy la Comandante Elizabeth Hayes, Primer oficial a bordo de la SDF-1 y me acompaña el Capitán Henry Gloval y el Teniente Rick Hunter. Estoy segura que todos ustedes nos recuerdan dado que sirvieron bajo nuestro mando aunque fuera por pocas horas. – vio de reojo a Rick de un lado y a Jack del otro – Sé que tienen preguntas y estamos dispuestos a contestarlas en la medida de nuestras posibilidades. Pregunten con Libertad.
Un murmullo generalizado se escuchó en la sala y comenzaron a levantarse las manos. Lisa dio la palabra a uno de ellos.
- Disculpe Comandante… estamos drogados o de verdad están aquí? – varias palmadas fueron a parar a su nuca haciendo que Lisa rolara los ojos.
- No podría saberlo a ciencia cierta ya que no le he hecho un antidopping, pero puedo sugerirle a su superior que se lo haga si eso le preocupa. Siguiente? – dio la palabra a otro de ellos
- Si ustedes están aquí vivos… que paso con nuestros demás compañeros?
Lisa bajo la mirada. Era una respuesta difícil de contestar.
- Si se refieren a que si la tripulación del SDF-1 está viva, la respuesta es que en su mayoría sí. – varios gritos de júbilo se escucharon mientras algunos de ellos se abrazaron – No puedo así contestar que si todos lo que ustedes conocieron antes de la inauguración de la nave corrieron con la misma suerte. Estos meses han sido infernales en cuestión de batallas, bajas de compañeros y afortunadamente, el alta de algunos otros – señaló sutilmente a Rick - Si no mal recuerdo todos ustedes ya se habían involucrado de una u otra forma con alguna guerra, por lo que no son ajenos a la pérdida de compañeros y amigos en batalla.
Todos se miraron y asintieron. Era algo que hasta el día de hoy, ellos conocían bien.
- Y el Comandante Fokker y el escuadrón Skull? – preguntó otro de ellos
Lisa sonrió por primera vez.
- El Comandante Fokker goza de perfecta salud física, aunque, al igual que como con muchos de ustedes, no puedo hablar por su salud mental. Solo hemos perdido a un solo miembro del escuadrón de elite en manos del enemigo – su semblante cambio al recordarlo
- Y por qué no vino el comandante Fokker con ustedes?
- Alguien tenía que quedarse a cuidar la nave de las chicas del puente.
Todos lanzaron una carcajada menos el Teniente Archer, pues analizaba todo lo que ella estaba diciendo y sabía que había algo más, pero aun no lograba descifrarlo.
- Por qué se nos ha dicho entonces que todos a bordo del SDF-1 perecieron junto con la Isla Macross? Que ganaban con eso?
Lisa guardó silencio. No podía confiar su misión aun en ellos. No sin saber antes el resultado de la reunión con su padre. Archer vio la duda en sus ojos.
- Comandante, me permite unas palabras en privado? – Lisa vio la seriedad en la mirada de Archer y arqueó una ceja. No. Ella no confiaba en el.– Solo tengo una mano buena. Soy inofensivo en este momento. – bromeó.
Rick se acercó a Lisa al escuchar estas palabras. Eso había sonado a amenaza para el. Lisa le sostuvo la mirada a Archer y asintió mas no estaba muy segura de estar cerca de él y se lo hizo saber a Rick con un gesto. Rick comprendió y se mantuvo a prudente distancia de ellos a manera de protección. Quedaron a espaldas de los demás cerca de una de las columnas que separaban el salón.
- Lisa… - dijo en voz baja cuando se alejaran un poco de los demás
- Comandante Archer, le recuerdo que hay protocolos que seguir…
- No me hagas esto. No sabes cuánto sufrí cuando los vimos desvanecerse en el aire creyendo que estaban muertos. – siguió diciendo – Acaso tu padre no sabía que estabas viva? Por qué insistía en mantenerlos en secreto? Pudimos habernos reincorporado con ustedes y ayudarlos!
- Baje la voz Archer, o juro por lo más sagrado que la próxima vez que hablemos, apenas y llegara a sargento! – contestó Lisa – Si no se dio a conocer nuestro paradero o el de la isla Macross que por cierto, los habitantes están muy bien gracias por preguntar, es considerado secreto de estado y por tanto no tengo que discutirlo con usted!
Archer miró a Rick quien se mantenía en alerta.
- No necesitas guardaespaldas si se trata de mí y lo sabes.
- Todo lo contrario. El que necesita que lo cuiden es usted. Después de todo, como dijo, no puede defenderse en este momento – Hizo algunas inhalaciones profundas para tranquilizarse – Muy bien. Hagamos como que no he dicho nada. El Almirante Hayes está intentando que se nos dé permiso para aterrizar en tierra firme y puedan desembarcar los civiles. Son 75 mil ciudadanos de ciudad Macross que no tenían la culpa de quedar en fuego cruzado. Ellos no merecen seguir viviendo con temor.
- Entiendo. Y por eso ustedes están aquí.
- Así es. Rendimos nuestro informe y dimos toda la información que tenemos sobre el enemigo y no estamos de ningún modo desertando. Incluso estamos dispuestos a salir al espacio de nuevo para desviar la atención del enemigo sobre el planeta pero los civiles tienen derechos…
Archer asintió. Comprendía el dilema del Capitán. Si los civiles se amotinaran sería un desastre. Eran al menos 20 veces más que todos los militares de abordo, al menos, de los que despegaron aquel fatídico día.
- Comandante Archer, se supone que nadie en la base debería saber, fuera de los altos mandos y su gente de confianza, que venimos del SDF-1. – advirtió – El consejo podría poner eso de pretexto para denegarnos la petición.
- Si el Almirante Hayes le prometió hacer su máximo esfuerzo, estoy seguro que lo cumplirá – intentó tranquilizarla
Lisa lo miró. Ese era el problema. Su padre no lo había dicho y ella dudaba mucho que lo hiciera. Le importaba más su reputación que el bienestar de una gente con la que no tenía nada que ver cómo eran los habitantes de Macross.
- Eso es problema del consejo – respondió muy seria – Lo que quiero en este momento es que ni usted ni ninguno de su escuadrón digan una sola palabra respecto a lo que les acabamos de decir o siquiera que saben de nuestra existencia. Eso sería un desastre.
Archer volteó a ver a los de su escuadrón. Todos lucían felices ante la posibilidad de ver a sus viejos amigos y camaradas. Iba a ser muy difícil evitar que comentaran algo.
- Y bien? – insistió Lisa – Tengo su palabra como líder de escuadrón?
- La mía sí. La de ellos…
- Acaso ha llegado tan bajo que no puede controlar a su propia gente? – lo retó – Le estoy pidiendo algo muy sencillo.
A Archer no le gusto el tono de su voz y dio algunos pasos de forma amenazadora hacia ella y Lisa, quien al principio pensó enfrentarlo, dio dos pasos sin fijarse que la columna le impediría ir hacia otro lado. Rick no se dio cuenta de esto hasta que ella ya estaba encajonada contra la columna con Archer demasiado cerca.
- Puedo y lo hare. Mi gente me es completamente leal y usted lo sabe.
- Vaya si lo se.
- Y también puedo ayudarla con el consejo siempre y cuando acepte hablar conmigo a solas, sin protocolos y sin guardaespaldas. – la miró fijamente tomándole con dos dedos la barbilla para que lo mirara – Y no. No es chantaje. Creo que es un intercambio justo.
Rick miró la escena y decidió interrumpir. De algún modo esa escena le parecía abusiva, acosadora y además de algún modo le molestaba demasiado. Metiendo su brazo entre ambos y sin hacer mucha fuerza física pero enviándole una mirada de advertencia a Archer.
Extranado y tomado por sorpresa, Archer retrocedio haciendo que Rick se pusiera delante de Lisa quien lo miraba entre asombrada y admirada por su valor. Acaso no sabía Rick quien estaba frente a el?
- Tranquilo Hunter, no le estaba haciendo nada – dijo
- No me gusta que se le acerquen de ese modo. – contestó muy serio – Creo que es tiempo que regrese con los de su escuadrón Comandante.
Archer sonrió socarronamente.
- Agradezco que cumpla tan cabalmente con su deber Teniente, pero no es como que ella fuera su pareja y solo estamos platicando.
Rick le sostuvo la mirada y sin ver la reacción de Lisa contestó:
- Le consta que no lo soy?
