Capitulo 31

Jack Archer esperaba paciente sentado afuera de la sala de juntas a que esta terminara. Intentaba asimilar lo que había pasado unos minutos antes mientras enfrentaba la mirada furiosa de Hunter y la sorprendida de Lisa. Ellos dos estaban juntos? Imposible…! Pero ella no lo había desmentido. En qué momento había cambiado tanto?

La puerta se abrió y el Almirante Hayes comenzó a darle ordenes haciendo que su asistente las escribiera en su tableta con rapidez.

- … Dígale al capitán Gloval que aún no se llega a ningún arreglo. Que deberán esperar a mañana.

- Sí señor.

- … Denles tres habitaciones en la zona de oficiales aunque no pertenezcan al grupo, para que pasen la noche y descansen. No puedo mezclarlos en las barracas. Podrían filtrar información importante y crear problemas.

- Sí señor.

- … Y Envíales una invitación a cenar los tres conmigo en la sala de juntas. Estoy seguro que la Comandante Hayes no aceptaría mi invitación a cenar a solas y es buen pretexto para verla.

- Enseguida señor.

El Almirante salió al pasillo y vio a Archer esperándolo.

- Teniente, ahora que hizo? No estoy de humor para castigarlo hoy. Tengo suficiente trabajo sin el que usted me da.

Archer hizo una venia.

- Esperaba una audiencia privada con usted, señor. Es urgente.

- Todo es urgente en estos tiempos, teniente. Pero caminemos a mi oficina. Al menos me distraerá un poco.

Archer lo siguió en silencio. No sabía cómo encontrar las palabras adecuadas para abordar el tema. Afortunadamente para él, el asistente del Almirante prácticamente lo entretuvo todo el camino a la oficina. Archer esperó a que saliera a cumplir las órdenes que le habían dado para hablar. Entraron y el almirante fue directo a su silla.

- Almirante, permiso para hablar.

- Hable – dijo el Almirante Hayes mientras se sentaba y sacaba un habano del humidificador para disfrutar de su aroma sin encenderlo aun.

Archer dio un paso al frente sin sentarse.

- Por qué no me dijo que la comandante Hayes estaba viva?

El Almirante lo miro recargándose en su asiento y jugueteando con el cigarro en sus dedos.

- Desde cuando debo darle explicaciones?

- Nunca se las he pedido, pero… usted sabe que ese tema es de mi interés.

- Y no pasa un solo día en el que no me arrepienta de haberle dado el acceso a mi hija – le contestó levantándose a servirse un trago - Ni siquiera pudo hacer que dejara su estúpida idea de irse al espacio. Y con Henry secundando sus locuras… ahora tengo que lidiar con las consecuencias.

- Usted sabía que seguían vivos todo este tiempo?

- No. Me entere hace unas semanas.

- Y por que no me lo dijo?

- Porque repito, no tengo que darle explicaciones. – contestó en un tono molesto – Supongo que la viste cuando llegó.

- No. La vi en la cafetería. – dijo Archer recordando y no pudo evitar murmurar - Estaba… hermosa.

El Almirante azotó las manos en su escritorio haciendo que Archer se sobresaltara.

- Lo siento.

- Le recuerdo Archer, que la comandante Hayes es su superior y mi única hija, así que aunque ella no lo quiera, la protegeré de tipos como tú de ser necesario.

- Yo jamás le haría daño señor y creo que ya se lo he demostrado

El Almirante lo miró con suspicacia.

- Supongo que sí, aunque a pesar de eso no pudiste cumplir la misión para la cual te contrate. Que extraño que un mercenario con tu reputación no pudiera convencerla. En fin. No creo que sea para esto que quería la audiencia de forma tan urgente. Diga lo que tenga que decir y regrese a sus labores.

Archer dio un paso al frente.

- Me he enterado del problema que tienen en el consejo y me gustaría aportar una idea si me lo permite – dijo Archer – Sé que a usted le gustaría también poder reconciliarse con su hija y tal vez, esto sea posible matando dos pájaros de un tiro. Claro que, le pediría algo a cambio.

El almirante Hayes guardó silencio. Desgraciadamente Jack Archer lo conocía demasiado bien. Ni siquiera tenía que preguntar cómo es que se había enterado del asunto. Parte de las bondades de ser un mercenario a sueldo, era conseguir información fácilmente de formas no muy legales. Ya estaba acostumbrado a lidiar con el teniente comandante Jack Archer y el mismo lo había utilizado muchas veces para sus propios fines. Archer no era leal a la RDF y a sus ojos, el solo pensaba en su propio beneficio por lo que su idea.

- Y cual será su precio por esa idea?

Archer no dudó ni un momento.

- Déjennos regresar al SDF-1 a mí y a mi escuadrón para servir de nuevo bajo las órdenes del Capitán Gloval.

Lisa fue escoltada casi obligada hacia una de las habitaciones de oficiales para refrescarse antes de la cena. Ya le habían llevado las pocas cosas que le había traído el Capitán gracias a Claudia y las habían acomodado en el closet. Gruñó un poco por frustración. Todo ese viaje había estado lleno de emociones y el hecho de que debieran quedarse a pasar ahí la noche y que no hubiera podido negarse a enfrentarse a su padre cara a cara, la habían puesto de peor humor. Se quitó los zapatos, la chaqueta y se recostó por un momento cerrando los ojos. Necesitaba reponer fuerzas para estar de mejor humor para esa cena.

Inicio de Flashback

Lisa no podía creer lo que Rick acababa de decir. Qué clase de broma era esa? Rick no le quitó la mirada de encima a Archer, quien borró la sonrisa de su cara. Dio dos pasos hacia atrás alejándose de los dos.

- Comandante Archer! – Dijo el capitán Gloval desde donde estaba – Podría enviar a alguno de sus hombres a preguntar si el consejo ya nos ha convocado? Dudo que sepan dónde encontrarnos para avisarnos y comprenderá que es de suma importancia lo que necesitamos oír de ellos.

Archer dio una última mirada hacia Rick y Lisa antes de acercarse al Capitán.

- Lo hare yo mismo, Capitán – dijo en tono serio – Mi escuadrón debe descansar antes de su próximo turno. Ellos no dirán ni una palabra. Cierto?

Todo el escuadrón se puso en firmes, hicieron una venia y exclamaron al unísono.

- Si señor!

Gloval sonrió satisfecho.

- Una última cosa. Podría indicarme donde están los lavatorios más cercanos?

Archer asintió y todos salieron dejando a Rick y Lisa solos en el salón. Lisa perdió los estribos una vez que el ultimo cruzara la puerta cerrándola tras de él.

- Que carambas fue eso, Hunter?

- Yo que hice?

- Le insinuó a Archer que somos… que somos… - dio una patada en el suelo – Esto es inconcebible!

Rick tampoco estaba de humor para aguantarla.

- Yo no le dije nada! El lo interpretó así! – le contestó – y ultimadamente por que se enoja conmigo? Acaso quería que me quedara sin hacer nada?

- Tenia todo bajo control!

- De verdad? – comenzó a reírse – Cada vez que dice que usted tiene el control, es cuando menos lo tiene! No sé cómo alguien como usted puede atraer tantos problemas.

- Alguien como yo? Tengo que repetirle nuevamente que yo soy su superior y …

- Si, si. Ya me tiene cansado con esa cantaleta. Por qué no le dijo lo mismo a Archer? También es su superior no? O tal vez con él no puede?

Lisa se quedó callada y temblando de Ira. Con que derecho le reclamaba algo?

- Ja! – Rick camino rodeándola – Déjeme adivinar. Viejo amigo? No. Más bien suena a viejo enamorado. La forma familiar en la que la trató más bien parecía tener algo pendiente con usted.

Lisa lo volteó del brazo.

- Sabes que, Hunter? Para alguien que dice querer mucho a su novia, a la que abandona muy fácilmente para ir a buscar a su superior que "cree" en peligro, y después actúa como un macho celoso frente a otro… - se quedó callada un momento – Espere… acaso le gusto? – la pregunta sacó de balance a Rick quien no supo cómo reaccionar lo suficientemente rápido poniendo una gran cara de sorpresa. Lisa supo que había cruzado la línea y respiró profundamente. – Discúlpame Rick. No lo dije en serio. El estrés de la situación me hace decir tonterías. Te agradezco que me defiendas de la forma que lo haces. Tal vez deba contratarte como mi guarda espaldas privado.

Rick contestó muy serio y con cara de pocos amigos.

- Con todo respeto Comandante, no aceptaría ese puesto ni por todo el oro del mundo.

Lisa iba a contestarle, pero uno de los sargentos locales abrió la puerta.

- Comandante, su Capitán me ha pedido que los conduzca con él.

Lisa se acercó asintiendo.

- Vamos Teniente. No hagamos esperar al capitán.

Rick la siguió algo ofuscado. Ella tenía algo de razón. Por que actuaba así con ella?

Fin del Flashback.

Rick salió de la ducha aun pensando. Las palabras de Lisa lo habían confundido más. Podría ser posible que lo que ella dijo fuera cierto? Por eso se comportaba así con ella? Se miró en el espejo para afeitarse mientras se palmeaba las mejillas. Imposible. Ella era odiosa y solo le gustaba molestarlo. Tal vez sería mejor enviar un mensaje a Minmay. Debía estar preocupada y muy enfadada con él por dejarla sola.

Tomó su celular y vio que tenía un mensaje en Facecross.

L Hola Polluelo. Sigues vivo? Prometo ya no presionarte para vernos. Ciertamente no ha sido un buen día para mí y necesitaba hablar con alguien. Y tú sabes que no tengo a muchos amigos aquí. Cuídate mucho allá afuera, si?

Rick miró. El mensaje. Por qué le escribía "Bella" si había muchas posibilidades de que fuera la comandante Hayes? Y lo acababa de ver e incluso pelear con él, entonces… era ella o no lo era? A pesar de sus dudas contestó de inmediato entre afeitadas.

R Hola Bella! Sigo vivo. No es tan fácil deshacerse de mí. Que fue lo que paso? Mal día en el trabajo? Ahora que Acuatizamos creí que sería mucho más leve para ti.

L Ahhh me alegro que aún me contestes. Ayer ya no pudimos continuar la conversación.

R Lo sé. Lo siento. Me surgió algo y tuve que dejar la conversación a medias. Espero que consideren comprar nuevos servidores para darnos más de 30 minutos diarios. Es completamente ridículo.

L Ni me digas. Pero no. El trabajo no ha bajado desde el acuatizaje. Creo que incluso lo incremento. Difícil de explicar por aquí. Y tu como estas? Algo nuevo en el aire?

R No. De hecho, pude salir con mi novia.

L Y la besaste?

R No me dio tiempo. Fue una cita corta.

L Que lastima. Estoy segura que lo lograras y si lo haces como mi experiencia en Halloween, hasta aceptaría que te casaras con ella XD

R Te burlas de mi?

L Claro que no. Solo expongo un hecho.

R Soy muy joven para casarme.

L Pero si ella te lo pidiera o si ella te lo insinuara… lo harías?

R No lo se. No me preguntes eso. Y menos tú.

L Por qué?

R Porque me gustas. Me gustas mucho.

L …

R …

L Tú también me gustas. Y me gusta hablar contigo. No sé. Me da un poco de paz en este mundo de locos.

R Que tierna.

L Jajaja no te burles. Por cierto, que harás mañana?

R Trabajar?

L Pregunta tonta no? Yo también.

R No me has dicho por que no fue un buen día para ti. Desahogate conmigo.

L Gracias. La verdad es que ya no lo recuerdo. Hablar contigo hace que se me olvide lo demás.

R Me hace sonreir escuchar eso. Por cierto me dijiste que podríamos vernos en tu cumpleaños mas no me dijiste cuando era. Quisiera hacer algo especial ese día.

L Pues es el… cha cha cha chaaaaaaaaaan

R Ya dime!

Un mensaje en azul y blanco apareció en ambas aplicaciones.

"Lo sentimos. Se ha excedido la capacidad de los servidores y el servicio ha sido suspendido indefinidamente. Por favor intente nuevamente más tarde"

Rick aventó el celular a la cama molesto. Por qué el cielo conspiraba contra él?

Tocaron a su puerta.

- Sus superiores ya lo están esperando Teniente. Me han pedido que lo escolte hasta el punto de reunión – dijo alguien detrás de la puerta.

- Deme cinco minutos. Ya casi estoy listo.

- Si teniente.

Rick se apresuró a peinarse y terminar la afeitada para vestirse y estar listo a tiempo. Tenía mucha curiosidad por conocer al Almirante Hayes después de escuchar las historias de Archer. Serian ciertas las historias de la mala relación con su hija? Al menos podría verlo de primera mano y bromear al respecto con Roy cuando regresara.