Capítulo 2: comienzo

Había estado viajando por una semana ya, ese día era realmente frio y el camino estaba cubierto por niebla, apenas si podía verse nada, estaba en el límite con las tierras del oeste, cerca de ahí se hallaba el primer poblado pasando esas tierras, esperaba poder salir de la niebla pronto, era una medida de protección de ese lugar ella lo sabía, como sabia también que muchos youkais se ocultaban en ella. Apresuro el paso, de la nada pudo oír un ruido detrás suyo, parecían pasos y sonaban pesados, se apartó un poco del camino esperando que no la hubiese notado y se ocultó en el follaje del bosque que la rodeaba, los pasos cambiaron de dirección, ahora se acercaban a ella.

Por supuesto, pensó, ¿desde cuándo yo tengo suerte? parece que nací para ser secuestrada, se decía con frustración, así que decidió correr ¿de qué valía seguir escondida? El monstruo rio, parecía la vos de un hombre pero más grotesca.

-¿A dónde vas preciosa?

-¡Lejos de ti, cara de lagartija!

-¿Te crees muy graciosa? ya veremos si ríes cuando te coma.

Rin seguía corriendo, esa niebla era una desventaja no podía pelear ahí, perdería, solo podía rezar por salir de la niebla y gritar por ayuda, sintió como algo envolvía su pie y la hacía caer, volteo, era la lengua de ese ser que la había alcanzado, se le lanzo encima, iba a morderle el cuello pero ella se protegió con su brazo, él la mordió ahí, rápidamente saco la daga que ocultaba en su manga y la clavo en el corazón del desprevenido demonio, se lo sacó de encima y se arrastró a un lado, cuando de golpe empezó a sentir su vista tornarse borrosa y el mundo se volvió negro a medida que su conciencia se alejaba.

Despertó, sentía como algo pesado la cubría, podía ver cabello dorado y la tela de un ostentoso kimono, se sentó, tiro con una de sus manos el cabello y le dolió, eso la hizo darse cuenta que el mismo era suyo, miro sus manos, eran diminutas, casi como las de una niña, se dijo, y se tocó la cara, también era pequeña, se incorporó asustada, el kimono le quedaba enorme y el bosque a su alrededor se veía inmenso, ¡se había achicado! ¿Cómo había pasado eso?, de repente los sonidos que la rodeaban llegaron a ella con mucha más fuerza, podía escuchar cosas que nunca había escuchado, y todo se veía más brillante y hermoso, podía oler cosas nuevas también, se tocó la cabeza y pudo notar orejas en ellas, instantáneamente pensó en Inuyasha y gritó. ¿Se había transformado en un hanyou? ¿Cómo diablos? ¿Estaba soñando? Si, seguro eso era, intento dar un paso y tropezó con la ropa cayendo al piso.

-Eso realmente dolió, no puede ser un sueño- dijo en voz alta sin pensar, su vos se oía rara, un poco aguda, justo como la tenía cuando niña.

Gateo alejándose de sus antiguas pertenencias, estaba desnuda y ninguna de esas prendas le andaban, decidió ponerse el kimono ya que era muy caro para dejarlo ahí tirado y había sido un regalo de parte de lady Haruka, la esposa del lord del este, se amarro el obi de forma rudimentaria solo para que no se le cayese la prenda y agarro su pequeño bolso regalado por Shipo el cual era mágico, echo por kitsunes con una capacidad infinita, en la que llevaba todas sus pertenencias y lo ato al obi. Justo cuando terminaba oyó un ruido cerca suyo, recordó el grito y supuso que algún monstruo la había escuchado, debía correr, no podía enfrentarlo con un cuerpo que no manejaba, se sentía súper torpe, apenas si podía correr sin caerse, salió de la niebla y el camino seguía por campo abierto, podía ver siluetas más adelante, sin pensar demasiado corrió en esa dirección, estaba cerca cuando vio salir de entre la niebla a su perseguidor, era enorme o al menos eso le pareció con su nueva altura, pudo sentir su cola erizarse, ¡un segundo!¡¿cola?! Pudo sentir algo peludo rosar sus piernas, levantaba un poco los metros de kimono que la seguían, por voltearse no vio una piedra en el suelo y cayó estrepitosamente a uno pocos metros de los viajeros, el monstruo de un salto se lanzó sobre ella que no pudo hacer otra cosa más que gritar.

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Sesshomaru había estado escuchando a alguien acercarse corriendo hacia ellos, no tenía aroma, era sumamente extraño, decidió parar y esperar a que la criatura los alcanzase, luego sintió otro ser acercarse rápidamente, sus pasos más pesados, un youkai se dijo, cuando sintió un grito se voltio y pudo observar una cachorra de cabello rubio y preciosos ojos color azul cielo con lágrimas en sus ojos, aparentaba unos 4 años pero podría equivocarse, después de todo era una youkai y estos crecían más lento que los humanos, vio al monstruo abalanzarse sobre la niña, le recordó a Rin y como no pudo salvarla de los lobos, asique con su látigo venenoso golpeo al monstruo lanzándolo lejos de la ella, se acercó caminando apaciblemente como si nada pasara, podía sentir las miradas sorprendidas de sus acompañantes observándolo inquisidoramente, a lo cual ignoro por completo poniéndose delante de la cachorra, llevaba un kimono que le quedaba gigante, lo habrá robado pensó, o tal vez pertenecía a su madre, pero dejo de pensar en ello inmediatamente al sentir a la bestia incorporarse y gruñirle, con su látigo lo corto a la mitad mirándolo con indiferencia como si no fuese la gran cosa, se voltio y miro a la niña, pensaba intimidarla e irse, pero paro en el acto cuando vio sus grandes ojos mirarlo con sorpresa y admiración, luego sonrió, de la misma manera que Rin siempre le había sonreído, bueno como lo hacía cuando era niña, su corazón empezó a palpitar con fuerza, cuando bajo su mirada pudo ver su marca en el cuello de la pequeña, la marca que le indicaba que era su compañera, no había otra igual en el mundo.

-Rin- le dijo-ella lo miraba con los ojos desorbitados, no entendiendo como la había reconocido.

-hum, gracias por salvarme señor, bueno creo que me voy yendo...-dijo dándose palmaditas en las rodillas cubiertas, intentando sacarse el polvo de la falda.

Sesshomaru creyó que era una acción graciosa ya que su kimono había estado arrastrándose por un camino de tierra debido a su tamaño y no había parte que no estuviese sucio, la tomo en brazos y empezó a caminar.

Rin lo miraba como si acabase de ver caer un unicornio del cielo, su cara de sorpresa no podía describirse, su amo la estaba cargando en un brazo, ¿tan pequeña era? bueno él era enorme le llegaba por encima de la rodilla parada, nunca lo había visto tannnn alto ni siquiera de niña, además que él nunca la cargaba a menos que fuese necesario, ¡no, eso no era lo importante! ¿Por qué tenía que encontrárselo ahí después de años? ¿Por qué cuanto estaba así? ¿Por qué de forma tan vergonzosa? ¡Ella que tanto se había esforzado por fortalecerse! y ahora estaba en esa ridícula situación ¿y él? ¿No le iba a decir nada? ¿Por qué no lo hacía? ¿Por qué actuaba bueno con ella después de abandonarla? quiso quejarse, pero la voz no le salía.

-quuuquuehaaacebuuoo- balbuceó.

-pfff jajajajaj- vio a un hombre al lado de su amo sujetarse el estómago de la risa, tenía el cabello marrón atado en una cola de caballo y los ojos verdes, solo en ese momento se percató que su señor iba acompañado, asustada se agarró al kimono de su amo y se encogió un poco, también estaba avergonzada, no tenía idea de cuál era su aspecto, solo sabía que su cabello ahora rubio estaba del mismo tamaño que cuando era adulta, lo que antes era cabello corte princesa, lacio y prolijo, que le llegaba por debajo de las rodillas, ahora con su nuevo tamaño era larguísimo y se lo pisaba.

Al lado del hombre vio a el señor Yaken, a Ah-Un y a otro hombre muy parecido a su amo, aunque también le recordó al señor Inuyasha, lo miraba con los ojos entrecerrados, de algún lado le sonaba.

-ahhhhh-dijo de golpe-se parece al seños Inutaisho-el hombre le sonrió.

-así que me conoces, me alaga no creí que fuese tan famoso y menos con personas de tu edad.

-la cara de Rin era un poema, se puso pálida de golpe y grito-¡un fantasma! ¡señor Sesshomaru, un fantasma!

-Rin, silencio- dijo este de forma cortante, la niña estaba muy cerca de sus sensibles oídos.

-Hai sesshomaru-sama- contesto Rin bajando la voz a un susurro, de forma algo cómica.

-oi que no soy un fantasma-dijo el ahora ignorado youkai de cabellera blanca.

-¿entonces porque está aquí? ¿Que no estaba muerto?-le contesto la niña inquisidoramente.

El hombre que antes se reía lo miro y le dijo con tono burlón.

–si Inutaisho ¿qué haces aquí? ¿Por qué no estás muerto?- le replico con cara de satisfacción.

-agg tú lo sabes, cuando alguien tan fuerte y poderoso como yo muere y pasa un tiempo en el que ya no puede interferir para cambiar aspectos de su vida pasada, se le permite volver, ¡así que aquí estoy!¡resucite!

-ja pero Sesshomaru te superó, ahora él es más fuerte.

Yaken cortando con la conversación y asociando todo algo tarde pregunto.

-¿Rin eres tú?-el sapo estaba tan impactado que no podía pensar en un solo insulto.

-¡señor Yaken no lo vi! Jeje es que es tan bajito.

-¡cállate mocosa, que estas de mi tamaño!-ahí le volvió la inspiración pensó Rin.

-¡no lo diga! Jum, no sé qué paso ¡pero me hare alta de vuelta y usted continuara bajo!-grito indignada.

-no, no creo que ese sea el problema-respondió el sapo, era obvio que se había acortado en edad, no en tamaño.

Sesshomaru empezó a caminar sin decirle nada a nadie llevándose a Rin con él, los otros se apuraron para seguirle el paso.

-Sesshomaru-sama ¿a dónde me lleva?

-a palacio-contesto secamente, el resto estaba muy sorprendido con su comportamiento, ¡estaba cargando a la niña, y le contestaba sus preguntas!, menos Yaken, él ya estaba acostumbrado al trato preferencial de su amo con Rin.

-¿palacio? Guau señor Sesshomaru ¿y tiene flores?- no tenía idea de por qué preguntaba eso, estar con él era como volver a ser niña, porque aunque por fuera lo pareciera por dentro era una adulta y se suponía que pensaba como tal.

-hum-dijo Sesshomaru a lo que Rin lo interpreto como un sí, le sonrió y se quedó callada, sabía que su amo apreciaba el silencio.

Volvía a estar con su amo por obra del destino y así comenzaba su viaje, aun le quedaba descubrir que le había pasado y como volvería a la normalidad, en todo esto pensaba mientras iba quedándose dormida en brazos de su gran amor.

*haruka:lady del este

*inutaisho:ex lord del oeste, padre de sesshomaru e inuyasha

*takano:general del ejercito de sesshomaru, amigo del padre de este