Cuando abrí los ojos nos acercábamos a un enorme castillo, estábamos volando, el amo me llevaba en brazos y yo seguía siendo pequeña.

-¿mocosa, ya despertaste? ¡Niña perezosa!-pude oír la chillona voz de Yaken, me voltee para mirarlo, iba colgado de la estola de Sesshomaru-sama.

Solo lo mire y no le dije nada, la verdad no quería hablar, me sentía perdida e indefensa como antes de conocer al amo, recuerdos dolorosos se amontonaban en mi mente, sentía que había algo oculto ahí que quería salir, algo que no me gustaría.

Descendimos y el portón se abrió, una hilera de youkais abrían paso para darle la bienvenida al dueño del castillo, sentía miradas curiosas posadas en mí, me oculte en el cuello del amo Sesshomaru. Al llegar al final, me dejo en el suelo y se acercó a una youkai de cabellera verde y ojos violetas, era hermosa y no aparentaba de más de 30 años.

-Shiori, ella es Rin queda a tu cuidado ahora- dijo Sesshomaru sama

La mujer se veía sorprendida, me miro y me sonrió.

-sígueme pequeña- me dijo, yo baje la mirada y mirándome los pies la seguí, era muy alta para mi nueva estatura y no me gustaba. El amo se fue junto con los otros hombres que le seguían, me sonrieron al pasar a mi lado y desaparecieron por la puerta de entrada.

Una vez adentradas la youkai Shiori me hablo.

-¿sabes?, tienes el mismo nombre que la protegida del lord, claro que ella es humana, ¿cómo se conocieron el amo y tú?

-…-

-está bien, puedes hablarme no muerdo, lo prometo.- voltee mi mirada, creo que hizo una expresión triste por mi actitud, no lo sé.

-bueno, debes ser alguien importante para que el amo te traiga cargando así, él no es muy cariñoso, ¿sabes? Aunque los jóvenes príncipes lo adoran.- la mire con intriga en mis ojos, ella sonrió.

-oh ¿quieres saber quiénes son los jóvenes príncipes? Ellos son los cachorros del amo, seguro se llevaran muy bien.- ¡¿el amo tenía hijos?! Si era así estaba segura de que no querrían conocer a una amante de su padre, porque esa era la única forma que tenía en su cabeza de calificar lo que habían tenido, que tonta como no se le había ocurrido, era poco probable que el amo no tuviese esposa e hijos, si era un youkai con cientos de años, de seguro no estaba solo, que horror y ella siendo una carga ahí, aunque ella no se lo había pedido...

Caminaron por tantos pasillos que ya se había perdido, al final llegaron a uno con muy pocas habitaciones, allí había una que resaltaba, estaba hermosamente tallada en madera con la imagen de dos perros demonio y la luna menguante en las dos puertas de esa estancia.

-esa es la habitación del amo, esta es la tuya- me dijo Shiori señalando una puerta del mismo tamaño que la anterior pero con un patrón de flores y otro perro más pequeño durmiendo en una esquina del dibujo.

Era hermoso, no podía creer que esa era su habitación ¡y al lado de la del amo! Ella pensó que tendría una habitación de las que usan el servicio.

Entraron y la estancia era gigante, tenía un futon doble encima de una plataforma de madera que lo hacía estar a más altura, con unos lujosos acolchados y cortinas, todo de distintos tonos de violeta, pudo ver en una esquina un biombo con diseño de pavos reales y flores, se veía muy fino, una cómoda con espejo, un cepillo y algunas horquillas, al lado una cajonera y un ropero gigante, la habitación tenía una ventana que iluminaba toda la estancia y una puerta que parecía ser un baño, ¡guau solo los reyes tenían baños en sus habitaciones!

-ahh los kimonos del ropero son muy grandes para ti, esta habitación estaba pensada para la protegida del amo después de todo, me sorprende que ordenase que la usases tú, pero bueno supongo que nunca la traerá, ah disculpa a veces me voy por las ramas y soy un poco suelta de lengua, te traeré kimonos de tu talla, aunque ahora que veo ¿qué haces vestida así? Y ese cabello, necesitas un arreglo, llamare a alguien.-Y con eso se fue.

¿Esa habitación la habían hecho para ella? Parecía la de una princesa, ¿pero entonces porque nunca la había ido a buscar, si hasta había hecho un lugar para ella?

Se sentó en la cama y se dio cuenta que el futon no era normal, este era más grueso y acolchonado que el típico futon, ¡era muy cómodo! Sonrió y se acostó, muy, muy suave pensaba mientras rodaba por la cama. En un momento se quedó dormida.

Shiori volvió con 3 youkais que traían kimonos y utensilios para arreglar el cabello de la pequeña Rin, pero cuando la vieron esta estaba durmiendo.

Shiori se apresuró a prepararle el baño y les ordeno arreglar todo para alistarla cuando saliera de este, con el baño listo despertó a la niña que con pereza la siguió hasta el baño y se dejó hacer.

La youkai rápidamente la desnudo y la ayudo a meterse en la bañera, le lavó el cabello con esencias previamente preparadas y la ayudo a salir. La estaba secando cuando vislumbro las marcas de nacimiento de la pequeña, no era cualquier cachorra, era una princesa y de alta alcurnia, llevaba una luna menguante inversa a la del amo color azul que indicaba que era la heredera del norte en el tobillo, una luna nueva(como la de sailor moon) encima de la pelvis de color negro que la marcaba como heredera del sur, así como soles dorados en sus manos apenas perceptibles y las uñas de un color azul-violeta intenso, lo cual indicaba poder entre las hembras(mientras más oscuro mejor, sea del color que sea). Tal vez lord Satsuke y lady Sakura, lores del norte y sur, se la habían ofrecido al amo como esposa, miro su cuello y se llevó una mano a la boca con sorpresa, ¡el amo ya la había marcado como su hembra!¡y siendo esta aún una niña!

Rin la miro extrañada por la reacción de la mayor.

-oh nada, mi señora disculpe mi imprudencia.- ¿señora? Se dijo Rin, ella no era ninguna señora ¿Por qué la trataba así?

La guiaron afuera donde la vistieron con un precioso kimono rosa con mariposas azules en las mangas, debajo llevaba un extraño kimono de tela traslucida celeste que se vislumbraba en las mangas y cuello en forma de volados, el obi era muy elaborado, pero liviano con patrones de distintos celestes y líneas doradas. Antes de eso le cortaron el cabello, su flequillo recto, el largo del resto del cabello hasta por debajo de las rodillas, creyeron que lo querría largo por como lo llevaba anteriormente, unos mechones por debajo de la barbilla, estilo princesa. Una vez terminado la peinaron y adornaron con un broche de flores.

-La cena estará lista en un momento, si es tan amable de seguirme.-Shiori le estaba hablando en un tono ceremonial y ella no pudo hacer más que mirarla extrañada.

-¿prefiere que la cargue?- y sin más la cargo sin esperar respuesta, una de las ayudantes le puso unos zori y las medias correspondiente y salieron por la puerta. Rin se imaginaba que así tratarían a las hijas de reyes, niñas ricas, y le desagrado, ella no era ninguna niña, mucho menos una mimada.

Llegaron al comedor y dos youkais abrieron las puertas, allí se encontraba sentado ya en la punta de la mesa su amo, sin su usual armadura, al lado de este Yaken y al lado del sapo el padre del amo, Inutaishio, Shiori la bajo y le indico que tomase asiento al otro lado del amo, enfrente de Yaken.

Apenas se sentó llegaron muchos sirvientes con la comida, ella miro su plato, en él había una extraña carne azul en salsa.

Miro intrigada a su amo, el solo empezó a comer, Rin intento agarrar sus palillos, pero su cuerpo no le respondía bien y la mano le temblaba mucho, no podía agarrar nada, frustrada dejo los platillos y se dedicó a tomar lo que sea que tuviese su taza, se le aguaron los ojos, se sentía frustrada ¡Odiaba ser tan torpe! Ni siquiera podía comer, era una inútil. Golpeo su cabeza con la mesa, y todos la miraron, decidió no levantar la vista, sentía demasiada vergüenza.

-Rin, come.

-no puedo amo-

Shiori la miro sorprendida ¡la niña si podía hablar! Y la había estado ignorando toda la tarde.

-Shiori, aliméntala.

-si amo- dijo la youkai acercándose, Rin se veía como a punto de llorar, Inutaisho y Takano, el cual estaba parado al lado de Shiori, la miraban con simpatía, ella no quería dirigir su mirada a nadie.

-¿puedo retirarme?- pregunto cabizbaja.

-grrr-su amo molesto se levantó y la cargo, Rin lo miraba sorprendida.

-lleven alimentos a mi cuarto.- dijo y se retiró con ella en brazos que miraba a todos sorprendida por el arrebato de su amo, todos los miraban igual de sorprendidos.

Una vez en los aposentos de su amo, él se sentó con ella en su regazo.

-¿amo que hace?-no pudo evitar preguntar.

-no te quedaras sin comer-le dijo sin expresión alguna, tal parece que se había calmado.

Dos sirvientes junto con Shiori trajeron varias bandejas con alimentos y las dejaron en frente de su amo.

La habitación era extraña, mucho más pequeña que la suya, tenía un escritorio, una biblioteca con muchos libros y pergaminos, una vitrina con las espadas del amo y un sillón que se veía muy cómodo, detrás de ellos unas puertas de paneles, supuso que allí tendría el amo su futon.

Los sirvientes se retiraron, Shiori pregunto si necesitaban algo más, el lord le dijo que se retirase y un vez solos el agarro los palillos, desmenuzó la carne y le ofreció un pedazo.

Rin se sonrojo, ¡su amo le estaba dando de comer! estaba gratamente sorprendida, jamás se lo imagino en una situación similar.

-abre la boca Rin- le dijo impaciente a lo que ella actuó de inmediato. Y así pasaron la cena, un bocado el, uno ella, Rin estaba en el cielo, no podía evitar pensar que era un sueño.

Una vez terminados ella no quería separarse de él así que le pregunto tímidamente:

-¿amo puedo dormir con usted?¡prometo no molestar!-él la miro buscando una razón en sus ojos, pero ella no dijo nada más.

-bien.- ella no podía creer que el haya accedido.

-¡gracias amo! Él se levantó cargándola, abrió la puerta corrediza y la dejo en el futon al final de la habitación, esa estancia era aún más grande que la suya, ¡la habitación del amo se dividía en dos! ¡Era enorme!, pudo ver dos puertas, un gran ventanal, el futon el cual era más grande y grueso que el suyo, era mullido, digno de un rey. El desapareció por una de las puertas, cuando volvió estaba vestido con una yukata de dormir y traía un haori de manga corta que supuso era suyo, se lo paso, le dijo que se cambie y desapareció por la otra puerta, ella rápidamente se lo puso y se ató con la tela que él le había dejado, era un obi mucho más corto que los que el usaba normalmente, olfateo una manga, olía a su amo, ahora podía percibir su esencia y esta era exquisita, sentía que iba a explotar de felicidad, de pronto recordó que el amo tenia familia, y se preguntó dónde estarían, su esposa de seguro no estaría muy contenta con ella en los aposentos de su marido, Sesshomaru salió del cuarto que por lo que pudo ver era el baño y se acostó, al ver que ella no se movía, abrió las sabanas y le dijo que entrase, ella gateando se acercó y el la arropo junto al él, la abrazo y ella se acurruco en su pecho, el amo estaba raro pensó, era mucho más cariñoso con ella de lo que recordaba.

El internamente estaba extasiado, había extrañado a Rin a pesar de que no lo había querido admitir, y abrazar a su hembra sintiendo su aroma, el cual había cambiado, lo reconfortaba, le hacía darse cuenta de lo miserable que había sido sin ella, era un idiota, había querido alejarse, dejar de sentir lo que sentía, pero ahí con Rin a su lado se arrepentía de haberlo hecho, no sabía cómo había podido vivir sin su compañía, si el solo hecho de saber que estaba allí lo aliviaba, ahora podría protegerla, ya no sentiría incertidumbre y su aroma era más exquisito que antes, si bien ahora era una niña el buscaría una solución a ello, extrañaba su estimulante aroma a fertilidad, anhelaba repetir el encuentro de la última vez. últimamente pensaba mucho en ella, su madre no dejaba de reclamarle un nieto y él no le haría caso normalmente pero últimamente deseaba un heredero y su instinto le indicaba que tenía que ser con Rin, tenía que ser con su hembra, si bien al principio se había arrepentido de marcarla, ahora se sentía a gusto con su accionar, ya no le importaba que sus crías fuesen hanyous, lo había pensado mucho, y decidido había buscado a Rin para traerla a palacio, dudo, sí, pero solo por dos meses, luego tuvo problemas en sus tierras y no pudo volver por ella, cuando finalmente lo resolvió volvió pero no la hallo por ningún lado, supuso que se habría casado con alguien más y eso lo enfureció, sabía que había pasado tiempo no estaba seguro cuanto en años humanos pero no había podido evitarlo, pero nada de eso importaba ahora, ella estaba ahí a su lado, ya podía estar tranquilo, luego la cuestionaría sobre su paradero, sintió como Rin ya se había dormido por lo que decidió hacerlo el también.

*lady sakura: lady del sur

*lord satsuke: lord del norte

(se casaron y unieron sus tierras)

*shiori:ama de llaves del castillo del oeste( encargada)