Había pasado un mes desde el fatídico accidente y Rin había crecido algunos centímetros, los correspondientes con su nueva adquirida edad de 5 años, ya había comenzado a entrenar un poco físicamente a escondidas, sabía que no debía exigirle demasiado a su cuerpo o retrasaría su crecimiento, Sesshomaru le había enseñado un poco de las habilidades naturales de los youkais, solo lo básico, manejar oído, olfato, vista y controlar su energía demoniaca, eso ultimo debido a un incidente que involucraba un estudio, una Rin muy enojada por haberse tropezado con su propia cola y mucha destrucción, ahora tenía prohibido el acceso a la mayoría de las habitaciones con armas o papeles importantes, lo cual intentaba cambiar, ya que Sesshomaru pasaba la mayor cantidad de horas del día en su estudio.
Aburrida se fue a los jardines y se sentó bajo un gran manzano, en eso ve a lo lejos que el cielo se pone un poco raro y todos los sirvientes empezaron a correr, se dirigió a donde todos se estaban reuniendo, parecía que se formaban para recibir a alguien importante. Sesshomaru apareció y parecía buscar algo con prisa, hasta que sus ojos se cruzaron y en un segundo ya lo tenía a su lado.
-Rin quédate detrás de mí- dijo serio.
-¿Sesshomaru sama que sucede?
El por supuesto que no le respondió, pronto Takano y Shiori estuvieron a su lado también, pronto descendió una bola de luz que impacto con gran fuerza creando un gran estruendo, cuando la tierra finalmente se asentó se pudo ver a una bellísima mujer ataviada con los más caros y finos kimonos.
-ohh ella es…
-madre- saludo Sesshomaru.
-ohh, querido ¿ya te has conseguido esposa?
Directo al grano pensó Rin, que mujer más directa, ni siquiera saluda.
-si- dijo Sesshomaru.
-¡No puede ser! -pensó Rin, al fin voy a conocerla, no quiero hacerlo y al mismo tiempo siento mucha curiosidad, quiero saber quién atrapó el corazón de mi amo.
-ohh maravilloso ¿y donde esta?-dijo un poco ¿emocionada?
-hablaremos de eso en privado, ¿a qué has venido madre?
-¿que no puede una madre visitar a su hijo?
-hmp
-¿hum? ¿Y quién es esa pequeña? me resulta vagamente familiar, esos ojos-dijo acercándose cada vez más, al punto de invadir su espacio personal, Rin quiso retroceder pero su mirada no se lo permitía, hasta que Sesshomaru se interpuso entre ellas.
-su nombre es Rin, madre ¿no la recuerdas? la niña humana que me acompañaba.
La elegante youkai abrió los ojos a más no poder pero se recompuso rápidamente.
-ohh, no has crecido nada querida y parece que Sesshomaru ha encontrado la forma de volverte youkai, bien por ti.- volteo perdiendo todo interés en la niña y se dirigió nuevamente al mayor.
-Sesshomaru ¿no invitaras a tu madre con un té?
El youkai se volteó y se dirigió a paso tranquilo dentro del castillo con su madre siguiéndole.
Todos respiraron tranquilos en cuanto los señores desaparecieron de su vista.
-parece que hoy nadie morirá… que alivio que la señora este tan contenta-dijo Takano.
-¿está contenta?- pregunto Rin inocentemente.
-sí, la gran señora de la luna está ansiosa por ser abuela al parecer y el lord no colabora mucho que digamos- le dijo Takano en voz baja.
-¡Shhh, aún pueden escucharte!-reclamo Shiori.
-ahhh apuesto que tienen cosas más importantes de hacer más que escuchar lo que un simple general diga.
-uhhhm- Shiori no estaba tan convencida, después de todo le estaba hablando a la pequeña lady del oeste, hembra del más fuerte y celoso youkai del oeste.
-¿y bien mi pequeña señora que le parece una carrera al lago?-dijo Takano con picardía.
-¡voy a ganarte!-grito Rin a la cual le encantaban las competencias y nunca decía no a un desafío, y salió corriendo como alma que sigue el diablo.
-jejej ¿es rápida he?
-si se lastima el amo te matara-le dijo con satisfacción Shiori a lo que Takano puso una cara de terror.
-¿no lo dices en serio no?
-¿quién te crees que es esa niña? un simple raspón y tu cabeza va a rodar.
Y con esto último Takano salió corriendo tras la pequeña como si su vida dependiera de ello y así era.
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En otra habitación del castillo se encontraba Sesshomaru y su madre sentados uno frente al otro en silencio, la gran señora ya se estaba desesperando ¿es que su hijo no pensaba hablar?
-Sesshomaru ya estamos a solas, ¿me dirás quién es tu esposa, o te lo tengo que sacar a la fuerza?
-ya la conoces
-¿eh? ¿Quién, Ami la hija del lord de Nhimja? ¿Oh, quizá la hija mayor del lord del norte y la lady del sur? Sabes que tu padre quería casarte con ella para unir las familias, incluso te comprometió con ellos apenas naciste.
-hum, eso es irrelevante para mí.
-¿pero no es muy conveniente para ti? es el reino más grande y tu tan sediento de poder, creí que era obvio que la escogerías, no puede ser fea o débil después de todo sus padres son ellos.
-madre yo ya he encontrado a mi compañera de vida.
La youkai se veía ciertamente impactada.
-nunca creí que realmente encontrarías una compañera, estoy sorprendida Sesshomaru, pero me hace feliz aunque no lo creas, nunca quise que estuvieras solo –parecía sincera -tu madre esta tan feliz Sesshomaru- agregó cubriéndose con la manga y simulando llanto, ya eso no podía durar, pensó Sesshomaru. Sabía que su madre lo quería pero al igual que él no sabía expresarlo.
-Madre, es Rin.
-¿Qué cosa es Rin?-dijo asomándose de su recientemente abierto abanico.
-Mi compañera
-¡¿Es una broma Sesshomaru?!¿Cuánto tiempo piensas hacerme esperar? No, ¿siquiera va a crecer?
-lo hará.
-¡quiero nietos Sesshomaru, no en cincuenta o cien años, los quiero ahora!
-en un año volverá a su edad real.
-¿Cómo es eso siquiera posible?
-algo paso que la volvió al estado de una cachorra youkai, pero el medico aseguro que crecería de manera rápida, un año por mes, por lo que en un año volverá a ser adulta.
-mnn, bien esperare, pero debes prepararla para su puesto, trae instructores, yo misma supervisare sus clases, no permitiré que ponga en vergüenza al oeste con un comportamiento de niña salvaje, y cuando llegue a esa edad debes preñarla ¿me entendiste?
-humm-eso último le había disgustado, Rin era libre de ser como ella quisiera, ¿cómo se atrevía a llamar a su niña una salvaje? Y a imponerle el tener cachorros, aunque sabía que Rin no se negaría. Por el momento no contradeciría a su madre, no quería entrar en guerra ahora que había decidido estar con Rin, después de todo lo que decía era lógico, era bueno que supiese comportarse en reuniones, el resto del tiempo podía ser como quisiera.
Dando por concluida la conversación ambos se dispusieron a tomar el té en silencio.
