Habían pasado unas semanas desde que la señora Irasue estaba en palacio, era agotador, su día empezaba temprano, a lo cual estaba acostumbrada, pero luego tenia clases de historia, música, baile, modales, matemáticas y cuentas, y todas con la gran señora.
A ella le gustaba aprender, pero muchas de esas cosas ya las sabia y lo que más le irritaba es que las cosas que antes le salían tan bien ahora apestaba haciéndolas, cosas como música, baile o caligrafía no le salían con la precisión de antes, si bien manejaba casi por completo su cuerpo, no tenía las destrezas de antes, todo lo que había practicado y aprendido se había ido por el caño, de nada había servido su duro entrenamiento. Bueno no había olvidado nada, pero no podía realizarlo, ni siquiera una voltereta en el aire le salía y eso que era experta en eso, su forma de pelea se basaba en saltos y piruetas, no era tan fuerte, pero era rápida y flexible y una estratega, planeaba como derrotar a su enemigo con el menor esfuerzo posible, quizás estuviese exagerando con lo de que no había servido el esfuerzo, pero estaba taaan frustrada, y no quería decirle a la señora madre del amo que esas cosas ya las sabía, que le enseñase algo nuevo, no quería ser irrespetuosa, así que en sus tiempos libres se escapaba a la biblioteca y leía todo lo que podía. Se había hecho buena amiga del bibliotecario, el cual estaba acostumbrado a su presencia y la ocultaba en algunas ocasiones cuando se escapaba de clases.
No había visto prácticamente nada a su amo, los estudios acaparaban su tiempo, lamentablemente no había podido preguntarle qué significaba ser su hembra, lo había intentado con Shiori pero siempre la eludía de alguna forma, aggg estaba tan cansada, necesitaba unas vacaciones, y lo peor es que había estado espiando a su amo cuando se aburría y lo había encontrado varias veces practicando con la maldita tetona pervertida, nuevo apodo que le había dado luego de ver como miraba a su lord cuando este no la veía, aggg la odiaba, sabía que era ilógico ya que no la conocía y probablemente era importante ya que era la única que entrenaba con su amo.
Se moría de celos, pero no podía expresarlo, podría ser la esposa del amo, aunque había dicho que ella era su hembra, no sabía que significaba eso, ¿acaso la veía como una concubina o algo así? No sería raro, había leído que los lores, y más los inuyoukais, podían tener varias esposas, los youkais estaban acostumbrados a esas cosas, agg pero ella no, no quería ser su amante, no importaba lo mucho que lo amase, prefería quedarse como su protegida antes de rebajarse, ella nunca sería la segunda de nadie, no de forma consiente al menos.
Había estado con él porque pensaba que estaba solo, pero no lo volvería a permitir, no ahora que sabía que podría tener una pareja, era por eso que se estaba distanciando del lord, al menos en lo inapropiado, ya no le pedía dormir con él, ni lo seguía después de la puesta del sol, lo cual no servía mucho ya que siempre el lord se terminaba metiendo en su cama o llevándola cargando a su habitación. No le hacia las cosas más fáciles el que él la buscase, no entendía porque se comportaba así, no era el frio youkai que conocía, se comportaba como siempre había soñado que sería si estuviese enamorado de ella, pero probablemente no era así y ella no caería por él.
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Estaba frustrado, había estado con mucho papeleo esos últimos días y su pequeña con clases, apreciaba el trabajo de su madre pero le irritaba que la eclipsase todo el tiempo, no le dejaba tiempo para estar con él, aunque ella tampoco había hecho el intento de acercarse y eso lo molestaba aún más, ¿por qué diablos no iba Rin a buscarlo? ¿Por qué no iba a dormir con él? ¿Acaso su madre le había dicho algo? Estaba frustrado, quería a su pequeña hembra cerca, y para males no habían vuelto a hablar ni a ver juntos a sus cachorros, quería que Rin los conociera y que le dijese que opinaba sobre ellos, sería malo si no les agradaba, no quería echarlos del palacio, podrían ir con sus madres pero ellos no querían eso, tampoco quería a Rin disgustada, era un gran problema, ella tenía un gran control sobre él y eso lo irritaba, no podía negarle nada y mucho menos con su apariencia actual, nunca había sentido ternura por ninguna criatura, a Rin definitivamente le encantaba romper todas sus convicciones y su forma de ver el mundo.
-¿qué te pasa Sesshomaru? has suspirado al menos 3 veces en esta última media hora, y tu nunca haces eso.
-hum.- Takano podía ser una gran molestia cuando se lo proponía.
-¿algo te preocupa? ¿Acaso ha llegado una carta de guerra? ¿O es porque la pequeña señora te está ignorando?- ¿qué? ¿Acaso alguien más se había dado cuenta? Esto era malo.
-ella no me ignora solo está ocupada.
-sí, sigue creyendo eso…
-qué quieres decir- ok ya se estaba enojando.
-la he visto varias veces ir a la biblioteca y ahora mismo falto a una clase, la gran señora la está buscando muy molesta, y como no está acá… bueno puedes adivinar que no te busca.
¿Qué? ¿Qué diablos estaba pasando? ¿Porque Rin no había ido a verlo si estaba libre?
Esa fue la gota que rebalso el vaso, Sesshomaru se paró molesto, dispuesto a ir a buscar a la pequeña cachorra rebelde.
-¿eh? ¿A dónde crees que vas? ¡Hay mucho trabajo que hacer aún! ¡¿Sesshomaru me escuchas?!- ¡el maldito se fue sin hacerme caso!, maldito cachorro desgraciado, le había dejado todo el trabajo a él.
Sesshomaru buscó por todos lados al igual que su madre sin éxito, frustrado y enojado decidió cambiarse de prendas e ir a practicar con Suri para descargar stress, podría haber ido al harem también pero con Rin ahí no quería hacerlo, ya tenía hembra y aunque estaba necesitado ninguna otra hembra le atraía, lo cual era una gran molestia, por eso iba a descargarse al campo de batalla.
-Suri- dijo.
-mi lord- respondió la rubia contenta de verlo, llevaba una cola alta y tirante que le daba una expresión bastante severa, y sus ropas estilo ninja demasiado reveladoras, pero él sabía que era con el objetivo de hacerla más ágil y de paso distraer a su oponente.
Comenzaron a combatir en silencio como siempre.
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Rin había salido de la biblioteca y ahora estaba viendo a su amo combatir con la tetona pervertida, echaba humo por el traje que llevaba y lo cercanos que se veían, pero no solo estaba por eso, la estaba estudiando, quería competir con ella y mostrarle que era mejor, y para eso tenía que aprender cómo se movía, aunque la verdad es que era buena, debía admitirlo.
Takano estaba dirigiéndose al campo de batalla a controlar el entrenamiento de los soldados, había decidido dejarle el trabajo a Inutaisho, ya que según él estaba más familiarizado con el papeleo por haber sido lord en el pasado. Cuando vislumbra una arbusto con una cola peluda que se mueve frenéticamente golpeando el suelo, una expresión muy conocida para el en la pequeña señora, estaba enfadada se dijo, sonriendo por la pésima forma de ocultarse de la cachorra decide acercarse.
-¿qué hace?- dijo.
-estudio a mi presa.- contesto como si nada, parecía que estaba tan ensimismada que no se había dado cuenta que había sido descubierta.
-hum… ¿y qué hará luego?- dijo poniéndose a su altura y espiando también divertido.
-la matare-no pudo evitar soltar una risita, parecía que la señora estaba celosa, y era gracioso la forma en la que hablaba, estaba bastante seguro que no podría hacer algo así con su actual cuerpo, incluso dudaba que lo pudiese hacer con su cuerpo adulto. Claro, él nunca había visto a Rin combatir, era una guerrera impresionante no habían sido pocos los youkais que la habían admirado en el pasado, se había vuelto una leyenda en poco tiempo, era todo un misterio para los hombres y eso les atraía, nadie conocía la totalidad de las obras que había hecho... Bueno una persona sí que las sabía.
No había youkai que no hubiera escuchado de ella, la sombra nocturna, la 3 miembro del clan Sakura, un grupo de mercenarios, justicieros que solo aceptaban trabajos si estaban de acuerdo con la situación, la general del ejército del este y la segunda de mayor confianza del lord de esas tierras, sin mencionar sus múltiples participaciones como estratega y guerrera en numerosas guerras, todas ganadas, pero Takano no sabía todo eso y nadie sabía que ella era todo eso y mucho más.
Rin estaba muy concentrada, con los ojos como rendijas, mirando con odio a la acompañante de su amo.
-¿y cómo piensa hacerlo?
-hum, podría tirarla a un lago con esas tetas seguro que se hunde-dijo muy seria.
-jajajajaja- Takano no pudo evitarlo y se largó una risotada muy alta, se tiró al piso agarrando su panza, se había imaginado toda la escena, la pequeña señora arrastrando a una Suri atada y arrojándola al lago, frotándose las manos con una cara de satisfacción y esperando que la youkai se hunda, era simplemente ridículo, que imaginación que tenía la pequeña. Su risa logro sacar a Rin de su ensimismamiento, lo que provocó que se diera cuenta de lo que había dicho y en la posición que se encontraba, oculta espiando a su amo.
-¡Takano-san! ¿Qué hace aquí?-que verguenzaa pensó.
¿-san? Se dijo él ¿por qué tan formal de repente?
-Suri es amiga de la infancia de Sesshomaru, entrenaron juntos desde niños, no creo que pueda vencerla tan fácilmente.- explicó el mayor.
Pero Rin no había sido la única en desconcentrarse, Sesshomaru se había dado cuenta de la risa de Takano y lo extraño que era que estuviese en el piso y en ese lugar, cuando debía estar con los soldados, inmediatamente vislumbro un destello dorado entre los arbustos , cabello se dijo, Rin, asocio enseguida, con su súper velocidad llegó en un segundo frente a esos dos, que estaban distraídos y no se habían dado cuenta de lo ocurrido, Sesshomaru metió su mano en los matorrales, agarró a la cachorra por el obi y la levanto.
Takano empalideció apenas vio a Sesshomaru, al igual que Rin al ser levantada.
-¿qué haces?-dijo serio el youkai.
-amo yo…
Sin dejarla decir más, la cargo en su hombro y se alejó a paso tranquilo, Rin miro furiosa a Takano y le gritó.
-Takano ¡maldito! ¡Me vengareee!- estaba enojada, de no ser por él su amo nunca la habría encontrado, seguro ahora estaría furioso con ella por espiarlo.
Suri se había acercado y había visto toda la escena.
-aun no habíamos terminado ¿por qué se va?- preguntó en vos alta.
-hum parece que estar con la pequeña señora es más importante para el lord.- respondió Takano como si nada. Eso fue un golpe al corazón de Suri, había oído lo de la cachorra pero nunca lo había visto, ni a ella, no podía creerlo, y aún más ¡la dejaba por una cachorra! Sabía que nunca la había visto como prospecto amoroso, siempre la había rechazado, pero dejarla de esa forma… nunca había ocurrido y además por una cachorra, estaba furiosa.
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El lord la había llevado a su habitación
-¿qué hacías escondida?-le preguntó, no parecía enojado.
-nada.- contesto Rin, a lo que Sesshomaru la miro escéptico.
-Rin- le dijo con vos enojada, pero la cachorra volteo la cara y no dijo nada.
-Bien entonces ¿te importaría decirme porque me has estado eludiendo en estos días?
-¿mmnn? No he estado haciendo tal cosa.
-no has venido a verme- ¿en verdad le estaba preguntando eso? ¡Así no era su lord! aunque era verdad, pero no podía decirle que estaba molesto con él por entrenar con la tetona pervertida.
-¿no piensas hablar?- estaba molesto, Rin volvía a ignorarlo, debía pensar una forma de castigarla. Se dio la vuelta y suspiro. Estaba cansado y quería darse un baño, sin ningún pudor empezó a sacarse la ajustada prenda que se ceñía a sus pectorales, era negra de cuello alto y sin mangas propias de los ninjas.
Rin se sonrojo y se erizo toda, ¡su amo se estaba desnudando frente a ella! ¡¿Cómo podía?! ¡Que verguenzaaa!, ¡además estaba mal que tuviera tanta confianza con ella! ¡Ella ya había decidido no caer por el! ¡Que no le mostrara tanta confianza por favor! Haría todo más difícil para su corazón.
-a a a aaaamoooo, ¡¿qué cree que hace?!
-¿mn? Me quito la ropa, quiero darme un baño- Dijo como si nada.
-¡¿pero por qué en frente mío?!- no podía dejar de verlo, su pecho y abdomen musculoso, estaba todo sudado, era tan sexy que quería llorar, ¿qué mujer se podría resistir a eso? su cuerpo prácticamente le gritaba se acostase y le abriera las piernas, lo cual no podía hacer ni aunque quisiera, porque su cuerpo era el de una niña, esto era horrible, apestaba, era una tortura, por lo que decidió cubrirse los ojos.
Que inocente pensó con cariño Sesshomaru, se había dado cuenta que le afectaba pero decidió no parar, entro en el baño y preparo la tina, cuando salió Rin seguía con los ojos cubiertos así que se le ocurrió la forma perfecta de castigarla, se terminó de desnudar frente a ella, no lo veía pero sabía que lo escuchaba, sus nuevos desarrollados sentidos le permitirían perfectamente percibir la ropa que caía al suelo y su silencioso caminar, se acercó a ella y le desato el obi.
Rin sorprendida no pudo evitar descubrirse los ojos y mirarlo sorprendido, lo cual no duro mucho porque lo vio desnudo y de la vergüenza se los volvió a cubrir poniéndose más roja si era posible. Sentía como el lord la terminaba de desnudar.
-mmmiii looord ¿Qué hace?
-tomaremos un baño juntos.
-¡¿qué?!-gritó impactada y sin querer volvió a descubrirse los ojos.
-no veo el problema, no es la primera vez que estamos desnudos, en especial tú, que al parecer te gusta estar así –le dijo con picardía recordando que no tenía nada de pudor cuando estaba sola, varias veces la había encontrado en su habitación desnuda leyendo algo o yéndose a la cama en ese estado y sabía que no se cubría por nadie, ni Shiori, la cual se había acostumbrado a encontrarla así también, solo con el parecía ser tímida. Rin le miro roja, intentaba no desviar la vista de su rostro.
-vamos- le dijo y la cargó, Rin dio un gritito raro cuando sus pieles se tocaron e intento alejarse, le daba gracia, a pesar que estaban desnudos el no sentía ningún tipo de deseo, ni su cuerpo, ni su aroma le invitaban a nada, se sentía como cuando se bañaba con sus cachorros cuando estos eran pequeños.
Entraron en la bañera y Rin se sentó algo alejada de él, su bañera era realmente grande, redonda y no ovalada como la de ella y fácilmente entraban 4 personas.
Comenzó a bañarse como si nada, Rin lo miraba con desconfianza desde el otro lado, una vez que termino con su cabello volvió a mirarla, parecía que se había calmado y lo miraba ¿embelesada? Le dio gusto y se acercó a ella.
-¿qué esperas?- le dijo y prosiguió a lavarle el pelo, a lo cual volvió a ponerse tensa, le dio la espalda y se dejó hacer. Una vez terminado se volteó y le dijo.
-tállame la espalda-Rin se puso roja y agarro la esponja, el salió del agua y se sentó en el borde de la bañera, recogió su pelo con la mano y le ofreció su espalda, Rin trago nerviosa, era tan alto y musculoso y podía ver su trasero, quiso llorar de la frustración, maldito cuerpo, de seguro él no tenía ningún problema con ello, ella era la única que estaba sufriendo.
Terminaron de bañarse y una vez que la envolvió en el toallon, él se amarro la toalla en la cintura, le agarro el rostro y le dijo cerca de su oído.
-sé que me has estado evitando, no vuelvas a hacerlo.-dijo y se alejó con una sonrisa maliciosa y la diversión en sus ojos, fue a cambiarse a una habitación a la que ella nunca había entrado pero supuso que era el vestidor. Todo cayo en su lugar, ¡él lo había hecho a propósito! Estaba roja de la furia, ¡había estado jugando con ella! ¡Era una venganza por querer alejarse! ¡Maldito! Algún día se las pagaría.
