La luz fue entrando poco a poco en la habitación, primero a través de las ventanas y luego bajo la puerta… y Bruce se movía en su cama, intentando volver a la cómoda oscuridad de la noche.
Había pasado la noche en vela, y aunque deseó que llegara pronto el amanecer, la luz estaba haciendo de la suya en sus ojos. Decidió levantarse y caminar un rato por la torre para tranquilizarse, pues las horas anteriores se debatía en llamar de nuevo a Steve o a Fury.
Si Steve no contestaba seguiría preocupado, pero si Nick no lo hacía…
Entonces era preferible no llamar.
Nashira ya había conocido a Hulk, y no pretendía que lo viera una segunda vez de forma personal. Si, la había protegido, pero nadie le quitaba de la cabeza que de ser peores las circunstancias… si el la llegara a lastimar…
Deambuló por los pasillos hasta llegar a la cocina, donde se encontraba Tony preparando chocolate caliente con bombones.
— ¿Nashira?—preguntó con suavidad para no espantarlo.
—Sí, al parecer tuvo pesadillas anoche. Llegó llorando y durmió con nosotros pero pensábamos que estaba bien hasta hace unos minutos, que despertó asustada.
No creo que sea la única que está asustada, pensó Bruce.
Se recargó en el comedor, aun con los pensamientos rondando a sus dos amigos. Tony parecía haberle leído la mente porque lo siguiente que dijo fue:
—No te preocupes, estoy seguro de que ambos están bien— sonrió con suavidad.
Era impresionante el cambio en el ingeniero desde que había nacido su pequeña. Si ya era el millonario con complejo de padre (porque siempre otorgaba a los demás, aunque él lo negara) fue muchísimo más evidente conforme pasaron los años. Al final de cuentas, se había hecho experto cuando empezó a consolar a su princesa cada vez que ésta se raspaba o tenía pesadillas, como aquella noche.
— ¿Tienes alguna noticia?
—Creo que tú estás más informado que yo en ese aspecto. Vamos Brucie, dales unas horas más.
Banner lo miró, un poco decepcionado, pero pareció funcionar. Suspiró y salió de la cocina en dirección a la enorme sala, donde se dejó caer en uno de los sillones, recargando su cuello en el respaldo y cerrando los ojos.
Por supuesto, no vio a Tony salir de la cocina y subir de nuevo a su habitación, chocolate en mano.
Cuando llegó al cuarto, Nashira ya no estaba llorando pero aún tenía las pestañas húmedas. Estaba acurrucada en Pepper, quien acariciaba amorosamente su cabello. Tony no pudo evitar sonreír.
—Adivina lo que te traigo, Princesa.
El decir eso logró que su niña volteara (por fin) a verlo. Tener apellido Stark significaba tener grabada la curiosidad en los genes.
— ¿Qué es?— preguntó con voz ronca, pues llorar tanto le había resecado la garganta.
Su padre le enseñó su taza favorita (cuyo mango era pelo de unicornio de porcelana) y la colocó a su altura, enseñándole su contenido. La carita de Nashira se iluminó de alegría al ver los bombones y el chocolate y extendió sus manitas a la taza. Tony se acomodó del otro lado de Nashira, de manera que ella quedara en medio de ambos, acunada dulcemente por sus cuerpos, mientras le hacían suaves caricias para hacerle olvidar la noche.
Por alguna razón, ella jamás les decía sus pesadillas. Al parecer recordarlas hacía que tuviera miedo de nuevo, entonces dejaron de insistir. Pero Stark se preguntaba qué tipo de pesadillas podría tener una pequeña de solo seis años.
Una vez se hubo terminado el chocolate, saltó de la cama, lista para empezar el día. Pepper estaba aliviada de que por fin estuviese su pequeña feliz, aunque eso significara que tal vez atacaría el pelo de Thor. Por si las dudas, decidió que sería buena idea seguirla e intentar evitarle un pequeño sufrimiento al semidiós, y Tony se levantó de la cama siguiendo a su esposa, aprovechando que Bruce no estaba de ánimo para hacer ciencia.
En realidad a él también le preocupaban Steve y Natasha, pero no era propio de él decirlo, y evitaba hacerlo a toda costa para no alterar más a su amigo.
Quien por cierto, había encendido las noticias en la sala. Era lo más cercano a una llamada que tenía por el momento.
Le ordenó a JARVIS que buscara las noticias de la zona en la que había localizado a Steve, y justo cuando Nashira brincó a su estómago sacándole el aire y Tony y Pepper se habían sentado en otro sillón, una de las noticias llamó su atención.
"Tenemos reporte desde Washington con nuestra corresponsal…"
Tony y Bruce intercambiaron miradas antes de regresar sus ojos al televisor. El ingeniero subió un poco más el volumen y Nashira ya estaba intentando voltear, a pesar de que Bruce no se lo permitía.
Tony empezó a tener un rostro desencajado conforme pasaban las imágenes, Pepper se cubría la boca por la sorpresa y angustia del momento y Bruce por su parte quería alejar a Nashira de todo lo que estaba ocurriendo en ese momento, tomando un audífono de la mesa para no perder detalle alguno.
"Son momentos de tensión aquí en la capital de país, hay incertidumbre aún y no sabemos si se trata de un ataque terrorista o es algo más. Ya laboran los servicios de emergencia en el lugar"
Las imágenes de los Helicarrier cayendo a tierra destruidos cómo titanes se repetían una y otra vez durante el tiempo que estuvieron viendo el televisor.
En realidad, tener noticias no era NADA reconfortante en ese momento, aunque Bruce pensó que era mejor que nada. Aun así, no confirmaban ni la vida ni la muerte de sus compañeros. Escuchó a Tony murmurar.
— ¿J?— inquirió Tony, con voz temblorosa.
La IA no necesitó preguntar nada en realidad. En pocos segundos se encontraba buscando cualquier novedad relacionada a los dos héroes, información que no tardó mucho en encontrar.
—Toda la información de SHIELD se ha vuelto pública, señor. Sin embargo aún no tengo datos de la Agente Romanoff o el Capitán Rogers.
Tony se levantó con rapidez del sillón, hincándose y sosteniéndose de la mesa de centro para intentar recuperar el aliento que empezaba a faltarle.
— ¿Cuánto tiempo?
JARVIS vaciló al contestar.
— Media hora.
Media hora. No era mucho tiempo, no era como si el mundo se fuese a acabar si la organización que se encargaba de guardar los secretos más importantes del mundo ahora no los tuviese.
Excepto que Stark si sentía que se acababa.
SHIELD a veces era lo único que se interponía entre ellos y quien quiera que le quisiera hacer daño a su pequeña. ¿Qué pasaba si Nick había guardado los datos de Nashira sin decirle? Si el mundo sabía que su pequeña no era alguien normal, que tenía un poder único…
La sensación que no había tenido en años regresó con una fuerza que él no recordaba. El pecho se le contrajo, empezó a respirar en muy cortas inhalaciones y el cuerpo le temblaba. Pepper se acercó con cuidado a él, posando una mano muy suavemente en su espalda, sin invadir del todo su espacio.
—Yo… Nashira— empezó a balbucear—. SHIELD no puede…
Pepper lo tomó de los hombros, hincándose frente a él, intentando que su esposo se tranquilizara un poco.
—Tony, Nashira está bien.
Los ojos de Tony estaban desorbitados, sin poder fijarlos en nada, presos de la ansiedad.
— ¡No lo entiendes! Sin SHIELD ella… nosotros no podemos… Pep… Tengo que ver a Nashira, tengo que ver a Nash…
El ingeniero sentía la imperiosa necesidad de correr por su pequeña, tomar a su esposa y salir volando a donde nadie jamás los encontrara. Y sin embargo estaba ahí, entrando en pánico, sintiendo que la seguridad de la torre no sería suficiente para proteger a su niña.
— ¿Y si todos ya saben que Nashira tiene poderes? Dios, Pep, es todavía pequeña, ¿qué vamos a hacer?— dijo Tony frenéticamente, al punto que casi no se le entendía. Se estaba quedando sin aire y definitivamente su ataque de ansiedad estaba incrementando.
—Tony, Nick jamás ingresaría información de Nashira. Y si lo hubiera hecho Natasha nos habría dicho.
—No estoy listo para...
—Tony…
—Si nos atacan no creo...
—Tony...
—No quiero...
— ¡Tony!— exclamó Pepper, sosteniéndolo ahora con fuerza y agitándolo un poco. Las manos del ingeniero temblaban, definitivamente era la peor crisis que había tenido en la vida.
Stark no estaba mejor en absoluto, no parecía escuchar. Entonces Pepper metió la mano bajo la mesa, sabiendo que Bruce escondía tranquilizantes en caso de un cercano código verde, e inyectó con rapidez a su esposo, que ni siquiera se dio cuenta de lo que había pasado hasta que se le nubló la vista y después perdió el conocimiento.
Bruce dejó a Nashira con Thor (quien no estaba enterado de nada), para volver con rapidez a auxiliar a Pepper. Encontró a Tony y la jeringa en el piso, y a Pepper llorando en silencio, con la cabeza de Stark en sus piernas.
— Oh Bruce, jamás lo había visto así…. — dijo con suavidad, acariciando el cabello de Tony.
— Lo sé — Banner estrechó a Pepper en sus brazos antes de levantar a Tony del suelo y llevarlo al sillón.
Se quedaron sentados unos minutos, viendo sin ver realmente las noticias, hasta que Banner no lo aguantó más.
— ¿Crees que sirva de algo ir a Washington…? — preguntó, realmente sin saber qué hacer.
— Creo que es mejor esperar un poco, Bruce. No sabemos realmente como están las cosas.
— Pero… — empezó a protestar.
— Sólo unos minutos—. Pepper miró a los ojos al físico— ¿Por favor?
En realidad él ya no escuchaba las noticias, simplemente pasaban las imágenes en la pantalla sin que le pusiese atención alguna, eso hasta que…
"Nos han informado que el Capitán América está siendo trasladado a un hospital particular, no se tiene aún información de cómo han sucedido los hechos, pero está relacionado con el incidente de…."
Y luego lo que dijo pasó a segundo plano, porque en la pantalla podía ver a Steve en una camilla y a Natasha acompañándolo.
Estaban vivos.
Bueno, Rogers en un camastro pero Bruce estaba seguro de que se pondría bien, después de todo Steve era el mítico Capitán América, por el cual incluso Hu… el otro sujeto, tenía respeto. Bruce se levantó del asiento y antes de atreverse a alejarse, miró a Pepper buscando su aprobación. Cuando ella asintió, se dirigió al hangar, en busca del -bautizado por Nashira- bebé Quinjet, que era exactamente como uno pero tres veces más pequeño.
Se sentó y simplemente dijo al aire:
— ¿JARVIS?
— ¿Sí, Doctor Banner?
—Vamos a traerlos a casa.
N/A: ¡Personitas! He venido a traerles el capítulo 14, dos días antes de año nuevo :3 Honestamente pensaba actualizar mañana pero luego me di cuenta que lo más seguro es que no recordaría hacerlo hasta después de año nuevo entonces aquí está.
Efectivamente isabelele, era Capitán América : Winter soldier :3! A Tasha se le ocurre que era buena idea destruir su celular (mejor eso que ella evidentemente) pero me puse a pensar que sería interesante si alguien intentara contactarla en ese lapso de tiempo.
Gracias a todas las personitas que se han interesado en mi fic! Y a las que se han tomado el tiempo de dejarme algo escrito (de verdad no saben como lo aprecio, tiendo a re leer los reviews porque si se emocionan ustedes me emociono más yo)
¡Felices fiestas!
