¿Me podrían explicar qué es esto? —vi como Deidara sostenía la tableta de mi hermano, mostrándonos un video muy reconocido por ambos.

Resulta que entrar a la fuente de un centro comercial está prohibido… y pelear es más prohibido aún. Y resulta también que fue tan gracioso que algún idiota lo subió a sus redes sociales y se hizo muy popular, y pues, heme aquí: expulsado de por vida del centro comercial y de rodillas junto con el idiota de Itachi mientras Deidara está sentado una reina juzgándonos…

¿Por qué mi vida no puede ser normal?

T-te juro que no es nada, bombón, s-solamente es un video tonto—y el héroe de todos sale a la luz. Buena suerte Itachi.

¿Crees que soy idiota, Itachi?—yo no contestaría eso, quiero conocer a mis hijos— ¡Es obvio que son tú y Sasuke peleando dentro de la fuente del centro comercial!—no sé, pero creo que Deidara está enojado…

¿Estás enojado? — ¿Es que eres idiota, Itachi?

No, fíjate que estoy feliz y con ganas de saltar entre las flores de la pradera—ni siquiera debió haber preguntado eso— ¿Por qué no debería estar enojados con ustedes? ¡Ustedes arruinaron nuestra salida de compras! ¡Apuesto que hasta Naruto está enojado!—en eso, escuchamos un montón de risas viniendo desde el comedor.

Los tres nos miramos con duda, y caminamos rápidamente detrás de un Deidara ultra-mega-híper-molesto, hasta encontrarnos con una escena un poco extraña.

Mamá y papá estaban sentados a ambos lados de Naruto, quien sostenía una tableta, mirando atentamente el video de nosotros en la fuente.

En estos momentos me arrepiento de no haber tomado el veneno que me dio Deidara…

¿Ya viste este video, Dei-nii? ¡Está súper divertido! —esta vez ver la cara sonriente de mi hermoso ángel no me dio los ánimos para enfrentar lo que venía.

¿Por qué, porque me haces esto Naruto? ¿Acaso no te das cuenta de que te estas burlando de tu propio novio?

¿Por qué estás viendo eso, Naruto? —el tic que Deidara tenía en el ojo mostraba que estaba frustrado, algo iba a pasar aquí y creo que va a doler.

¿Qué? A si, pues… estaba viendo varias cosas de bebes con Fugaku-san y Mikoto-san en la tableta, cuando Gaa-chan me envió el link de este video, él me dijo que estaba muy divertido y pues lo vimos—hablo con su típica voz de inocencia, y sonrió con mucha ternura— ¿Acaso hice algo malo? —

¿No te diste cuenta de quienes son los que aparecen en el video? —

¿Algún famoso? —

No, alguien muy, pero muy cercano a ti… Vuelve a reproducir el video y mira bien sus ropas—

Bueno… a ver…—

Volví a escuchar las risas de mis padres y mi novio como unas cinco veces.

No sabía si lo hacían a propósito o si no podían distinguirnos en medio del video… tal vez sea eso… si…

Espera, yo podría reconocer esas nalguitas en donde sea—¡MAMÁ! No frente a Naruto…

Necesito un descanso…

¡Aja! Este par de zopencos estaban peleando en la fuente principal del centro comercial, ¿No cree que es malo, Mikoto-san? —Deidara abrazo a mi madre, sentándose a su lado, mientras ella le acariciaba suavemente el cabello.

Ya, ya, no te preocupes, querido, de seguro fue un accidente—

También nos iba siguiendo por todo el lugar…—dijo, mirándola a los ojos, asintiendo suavemente—Y no nos compraron nada—.

Bien, eso cambia las cosas; ¿No es así, mi cielo? —mi madre miro a mi padre, quien le dio una sonrisa de cómplice.

Gracias, Deidara, gracias…

No te preocupes, querida, te aseguro que les dolerá—ay no—Desde este momento, Naru y Deidara dormirán en la misma habitación, junto con Kurama—la sonrisa de mi padre me dio escalofríos, dándome a saber que eso no era lo peor—Y ustedes, par de mocosos, les quitare la clave del internet, por toda una semana—

¡No papá! ¡Por lo que más quieras! ¡NO!—Itachi estaba de rodillas frente a él, rogándole que no hiciera eso.

Espera, ¿Y dónde vamos a dormir nosotros?

Y dormirán en el patio—¡NOOO!

¿Por qué les pone castigos tan crueles, Fugaku-san? No creo que haya estado mal lo que hicieron—gracias, ángel mío, gracias…

¿Qué dices, Naru? Por supuesto que hicieron algo malo, mira que no ayudarlos a cargar con sus cosas y no comprarles aunque sea un caramelo a mis tres adorables criaturas… no, eso sí que no está bien—¿Por no cargar sus cosas? ¿Por eso no tendría ni a Naruto ni Internet por una semana?

Aguarden… ¿No somos muy mayores como para que nos castiguen?

Pero unos chicos muy amables nos ayudaron con nuestras bolsas, y también nos cuidaron todo el camino… no creo que Ita-nii y Sasu hayan hecho algo malo para merecer ese castigo—

¿Y qué dices del video? ¿Eh? ¿Qué no te da vergüenza? —y Deidara siempre tratando de arruinar las cosas, ¿Qué le pasa a ese oxigenado?

No, en verdad, me da mucha risa… hace mucho que no reía así—dijo, mostrando una enorme y hermosa sonrisa.

Todos callamos ante lo dicho por mi lindo rubio, borrando el rastro de maldad que había en el aire.

Bueno, al menos la mayoría.

Bien, tienes razón, les quitare el castigo—mi padre acaricio los cabellos de Naruto, y le dio una sonrisa—Pero de ahora en adelante te referirás a mi como "Otto-san", ¿Entendiste? —

Sí, sí, Otto-chan—vi el brillo en los ojos de papá, y lo acerco hacia él con un abrazo.

¡KYAAAA! ¡Dime "Okaa-san"! ¡DIME "OKAA-SAN"!—

Mmm… ¿Okaa-chan? –

¡KYAAAA! ¡Eres tan mono!—mi madre se unió al abrazo de Naru y mi padre, creando una pequeña escena familiar encantadora…

Lástima que eso solo ocurría con los donceles de esta casa.

Deidara se despidió, dándole un beso en la mejilla a cada uno, y se llevó a Itachi como costal de papas, adulando que tenía que "hablar" con él. Espero y no le duela su "charla".

Mamá, ¿Puedo llevar a Naruto a descansar? Ya casi es media noche, y es malo para él quedarse despierto por tanto tiempo—

Tu padre y yo lo llevaremos arriba, tu ve a cambiarte y a la cama, te resfriaras si sigues con la ropa mojada—

Pero mamá…—

Sin peros, Sasuke, estamos pasando tiempo de calidad con Naru y nada arruinara este momento—las miradas de mis progenitores me causaban escalofríos, por lo que decidí huir de ahí y esperar a ver cuándo soltaban a Naruto.

Creo que los padres no dejan de ser padres aunque ya tenga 35 años y un empleo estable… necesito mudarme lo más pronto de aquí…

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/

¿Podrían dejarme comer en paz? Juro que los despediré a todos si siguen con esto—me sentía muy, pero muy enojado. Tanto que ni siquiera puedo saborear lo que preparo Naruto para mi almuerzo.

Lo siento, lo siento… es solo que…—los intentos de Sai por dejar de reír no daban resultados, y mis ganas de encajarle un cuchillo iban en aumento.

Lo siento mucho, Sasuke-san… es que era demasiado gracioso para no grabarlo—Gaara trataba de enmendar sus acciones, pero eso no quitaba las millones y millones de reproducciones que había de mi triste vergüenza.

Sí, sí… perdona a Gaara, yo fui el que le dijo que lo subiera a internet, no lo metas en esto—

Tranquilízate Sasuke, tranquilízate… si sigues así, te quedaras sin cardiólogo y tendrás que pagarle una indemnización a Gaara.

Bien, bien… ya cambiemos de tema… Díganme que por fin le darán nietos a mi tío—vi como sus sonrisas se apagaban, yo y mi gran boca—L-lo siento, yo no quería…—

Lo entendemos, Sasuke, sé que no lo hiciste por mal—Sai abrazo a Gaara por los hombros, consolándolo levemente.

¿Han pensado en tomar medicamentos o algo para aumentar la posibilidad de fecundación? –

Queremos que todo sea por medio natural, aunque si no sucede nada, recurriremos al tratamiento—

Hablando de eso…—saque un trozo de papel que me había dado Naruto en la mañana, me había pedido que se lo diera al pelirrojo si lo veía—Ten, te lo envía Naru, dijo que lo encontró en internet—

¿Eh? –vi como su cara se enrojecía al leer la nota, y escuche que murmuro un "creo que lo intentare esta noche"—B-bueno caballeros, yo termine mi turno por hoy, te veré en casa Sai—dijo, dándole un beso a mi primo—Hasta mañana, Sasuke, dile a Naruto que gracias—se fue diciendo adiós con la mano, y bailando por todo el pasillo.

Bien… ¿Qué demonios escribió Naruto para ponerlo así? Desde mi octava luna de miel que no lo veía así—

No tengo ni la menor idea, y honestamente, también me da miedo preguntar—

Estoy de acuerdo contigo—

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/

¿Deidara?—preguntaba un muy agotado pelinegro en medio de la noche, aún con una mano esposada a los barrotes de la cama.

¿Si? ¿Qué sucede, Itachi?—el rubio se movió un poco para mirarle a la cara, moviendo un poco las sábanas para tapar el extraño traje de cuero que usaba.

¿Cómo convenciste a esos yakuza de que cargaran tus cosas?—

Oh, eso, fue sencillo—decía, mientras se levantaba y sentaba sobre el torso del moreno—He molestado a ese chico desde que tengo memoria, me tiene miedo desde la vez que lo arroje por un acantilado en nuestro viaje escolar—conto, mientras comenzaba a besar el cuello de su novio—Fue divertido ver su mirada de terror cuando me vio—

¿P-pero porque hacías eso?—

No sé, por diversión…—dijo, mientras comenzaba a moverse sobre la entrepierna de Itachi— ¿Y sabes que quiero hacer ahora? Quiero divertirme…—murmuro en su oído, dando una pequeña mordida en su oreja.

D-Deidara, t-tengo que ir a un juicio mañana…—era obvio que le estaba gustando, pero su sentido de responsabilidad estaba tratando de ganar la batalla.

Como ya dije, Itachi…—su voz comenzó a parecer más sensual a los oídos del otro, causando que se estremeciera—Quiero divertirme, así que no te vas a levantar o ir de aquí hasta que esté satisfecho—Deidara simplemente se abalanzo sobre él, e Itachi solo se dejó hacer.

Creo que sobra decir quien ganó la batalla, ¿No?

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/

2 meses más…

Sasu… me siento raro…—

No te preocupes, Naru, es solo una etapa más del embarazo—y era de las que más me gustaba.

Pero me siento raro, muy caliente, no me gusta—

¿Quieres que te haga sentir mejor, Naru? —

Si, por favor…—

No me hizo falta que respondiera, yo simplemente me coloque encima de él, quitando las mantas que envolvían a mi precioso Naruto…

Dime si no te gusta—

Comencé a besarlo levemente, sintiendo como me seguía el paso a cómo podía. Comencé a abrirme paso en su boca, saboreando por completo y disfrutando del calor que emanaba.

Eres tan hermoso, mi Naru—

M-más, S-Sasuke, m-más…—

Lo que ordenes, mi amor—

Seguí con el beso mientras metía mis manos debajo de su pijama, acariciando sus pezones mientras soltaba ligeros quejidos y espasmos. Me encantaba ver como se derretía ante mi toque, se veía muy sensual…

Ah, ah, ah, ah, ¿Sasu? —

Shhh… no digas nada, mi amor, esto apenas comienza—

Comencé suavemente a besar su cuello, causando lindos espasmos en él.
Sus jadeos se hacían cada vez más sonoros, llenándome de lujuria cada vez que decía mi nombre.

Mira tus lindos y rosados botoncitos—acaricie un poco sus pezones, haciendo que gimiera un poco.

¿Q-que? ¡AHH!—metí a mi boca uno de sus pezones, mientras escuchaba los lindos gemidos que hacia mi Naruto—N-no, S-Sasuke… mmm…—

¿Qué no te gusta, Naruto? —mordí suavemente su aureola, mientras pellizcaba un poco su otro botoncito.

M-me gusta, ¡Me gusta! —

Bien dicho, ahora pasemos a un siguiente nivel—volví a besarlo, acariciando lentamente su boca con mi lengua; mientras bajaba rápidamente su pantalón a la par que su bóxer—Mira que aquí ya estás muy duro…—solté su pezón, y dirigí mi mano hacia donde estaba su pequeño miembro—Eres un pervertido, mi Naru—

N-no s-soy un p-pervertido—me decía gimiendo entre palabras, tratando de ignorar lo bien que la estaba pasando.

Si, como digas, pero…—tome su miembro con mi mano, moviéndola lentamente de arriba hacia abajo—No creo que eso te vaya a durar por mucho tiempo…—

¿Q-que haces, S-Sasu? Mmhg…—

Solo hare que te sientas mejor, Naruto—mis movimientos se hicieron más rápidos, sacando sonoros gemidos de su boca; sumamente hermosos.

Y-ya, Sasu… Ah, ah, ah, p-por favor—

¿Más rápido dijiste? Como digas, amor—

¡No, no! ¡Ah, ah, ah, ah! ¡M-me corro, me corro! —pare con mis movimientos, mientras él se corría en mi mano y arqueaba su espalda de placer.

Espero que mis niños estén dormidos, porque lo que sigue es para mayores de 18 años—

¿Eh? —

Cambie rápidamente de posiciones, colocando sus piernas sobre mis hombros, dejándome ver su pequeña e inexperta entrada.

Tranquilízate, Naru, te daré la mejor primera vez que pudiste haber tenido—

Mire un poco su gesto de miedo, que rápidamente cambio a uno de placer.

S-solo ten cuidado…—

Descuida, amor… seré muy cuidadoso—

Su entrada estaba a borbotes de su lubricante natural, por lo que fue sencillo introducir el primer dedo en su entrada.

¡Ahh! —

¿Te duele? —

N-no, s-solo se siente extraño—

Moví mi dedo levemente, tratando de encontrar su punto débil desde el principio.

Y-ya... S-Sasuke…—

Introduje un segundo dedo dentro de él, moviendo mis dedos cuál tijera por su entrada.

Ah, ah, ah, ah…—

¿Te gusta? Si te gusta dímelo…—

S-si… me gusta…—

No te escuche, ¿Podrías repetirlo? —dije, metiendo mi tercer dedo dentro de él.

¡Si! ¡ME GUSTA! —

Ya no podía esperar más, quería estar dentro de él AHORA.

M-mételo…—

¿Qué? —

Pon tu cosa dentro de mí, ¡AHORA!—su lujuria despertó, y eso era algo que me gustaba.

Como ordenes, su majestad…—saque mis dedos de su apretada entrada, causando un quejido de parte de mi rubio.

Coloque suavemente mi miembro fuera de su entrada, posicionándome rápidamente para darle el placer que quería.

Rápido, Sasuke, te quiero sentir dentro de mí—

Ya voy, cariño… comenzare suave, dime si te duele—

¡Por fin! ¡Di adiós a tu virginidad!

Entrare en cuatro… tres… dos… uno…—y no pude terminar…—E-espera un poco, Naru… Ahh… v-vuelvo rápido—

Corrí rápidamente hasta el baño, vaciando toda mi cena dentro del váter.

¿¡Porque en este momento tenía que tener náuseas!?
¿¡Porque cuando estaba a punto de hacerlo!?

Me di un rápido lavado de dientes, y fui corriendo hasta la cama, encontrando la escena más sensual y decepcionante de mi vida.

Naruto se había dormido, con el cabello revuelto y su camisola abierta… se veía realmente tranquilo y dulce, a la vez que hermoso y sexy…

Dime, mundo, ¿Es que acaso hice algo malo en mi vida pasada?
¡ESTA ES LA QUINTA VEZ QUE PASA ESTO EN LA SEMANA!

¡Malditas nauseas, maldito mundo, MALDITO TODO!

¿Ahora como haría para deshacerme de "esto"?

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/

¿Qué es lo que harás la próxima semana? —exclamo Sai, colocando algunos panfletos encima de mi escritorio.

¿Próxima semana? ¿Qué hay la próxima semana? —

Sí que eres idiota, ¿Qué no cumples cuatro meses de novio con Naruto? —

¡CLICK!
¿Cómo demonios había olvidado eso?

Seguro mamá me ahorca si se entera de que lo olvide.

Bueno, en realidad cumplo dos años con él, ya sabes, por la mentirilla que le dijimos a nuestros padres—no sé si fue una buena idea o no, pero ya no había marcha atrás.

Lo entiendo, lo entiendo; ¿Qué le darás a Naru? ¿Joyas, un auto, un anillo de compromiso? —solo de oír eso me dieron escalofríos.

¿Un anillo de compromiso? ¿No crees que es muy pronto para eso? —O sea, lo amo y todo, pero debemos reforzar nuestra relación antes de casarnos…

No lo creo… tú lo amas, ¿cierto? ¿Por qué tienes que esperar más? —maldito Sai y sus pocos pensamientos racionales.

Lo pensare un poco… aún tengo que planear más cosas…—si se supone que es una cita de aniversario, tenía que ser la mejor.

Bien, te dejare con tus problemas existenciales, iré a con Gaara, tal vez y ya le den los resultados del análisis—vi sus ojos brillando con intensidad, se veía demasiado feliz, ¿Y quién no con su situación?

Espero y sean positivos, mucha suerte de mi parte—

Gracias, Sasuke… yo también quiero eso…—Sai salió corriendo y cantando canciones infantiles… estaba emocionado por todo lo que pasaba…

Ahh… ¿Qué voy a hacer? —no podía trabajar en mi estado, y menos con una semana encima de mí.

¿Qué podía hacer para que mi Naruto no se arrepintiera de salir conmigo?

¿Debería darle una sortija de compromiso?
¿O solo llevarlo a cenar por ahí…?

Ahhhh… que complicado…

¿Qué puedo darle a la persona que más amo en esta vida?

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/

Exactamente 7 días después, 6:30 p.m.

Y ahí estaba yo, parado frente a la puerta de mi casa con un girasol y una caja con los chocolates favoritos de Naruto. Aunque ahora con el embarazo todo era la comida favorita de Naruto…

Se preguntaran, ¿Por qué si vives de gorrón con tus padres estas tocando la puerta de tu propia casa? Pues digamos que mi madre me obligo a dormir en un hotel, supuestamente para darle una mayor sorpresa a mi Naruto.

Ahh… no sé por qué, pero tengo el presentimiento de que esto va a salir mal…

¡Aguarda! No seas pesimista, Sasuke; piensa en positivo, piensa en positivo…

P-perdón por la tardanza, Sasuke…—dijo Naruto, saliendo de la casa a paso lento— ¿Sasuke? —

T-te vez muy hermoso…—casi tiraba baba de solo verlo.

Ahora que no podía usar trajes, Naruto siempre se encontraba en pants, yukata o incluso en bata de baño. Entonces, siguiendo eso, nunca lo había visto vestido de esta manera…

Mi Naru tenía puesto un hermoso kimono color azul eléctrico con diseño florar de hilo de plata, atado con un obi en moño color celeste. Los colores resaltaban el bello color azul de sus ojos y realzaban su lindo cuerpo con 6 meses de embarazo.

Ahh… tan lindo…

G-gracias…—

Toma, te traje esto… espero y te guste…—

S-son mis favoritos, m-muchas gracias, Sasu…—me dio un pequeño beso en la mejilla, y no pude siquiera esconder una sonrisa.

De nada amor, ven, es hora de irnos—ofrecí mi brazo como todo un caballero, y el correspondió muy suavemente.

Lo llevé a paso lento hasta mi auto, y abrí la puerta de copiloto para él.

Pase por aquí, su señoría…—

G-gracias…—

¡Quiero que lo devuelvas a las 10! ¿Entendiste? —grito mi padre desdé la puerta.

¿Qué no soy yo tu hijo? ¿Y porque debía devolverlo a las 10?]

Sí, no hay problema…—ni loco hare caso a esa advertencia.

¿Qué dijo Otto-san, Sasuke? –

Nada, solo que disfrutáramos de la velada…—

Que dulce de su parte…—

Si…—

Había planeado toda la noche para que fuera mágica…

Primero lo lleve a comer a un pequeño pero muy elegante restaurante a las orillas del mar, se veía muy contento cuando le comente que podía pedir cualquier cosa del menú, aunque creo que entendió algo como "puedes comer todo el menú", pero detalles…

Nos mirábamos a los ojos de vez en cuando, y se veía hermoso cuando intentaba ocultar el ligero sonrojo de sus mejillas. Lamentablemente no fui el único en haber notado su hermosa sonrisa.

Malditos comensales y meseros… los odio a todos…

Después de haber cenado (y de armado una escandalosa escenita en medio del restaurante) le lleve a dar un ligero paseo por la playa.

Pase mi mano por su cintura, sosteniéndolo para que no cayera mientras caminábamos por la arena y el agua. No paro de decir que me quería todo el camino, mientras me daba pequeños besos en los labios… La luz de la luna le sentaba perfecto, yo no podía quitar mis ojos de su hermosa presencia…

Ahora mi lindo zorrito, ven, tengo una sorpresa para ti…—

¿Otra sorpresa? —

Sera el broche de oro de la noche, te lo aseguro—

¡Que emoción! —

Lo tome suavemente de la mano, guiándolo hasta llegar a la carretera.

Bien, ahora quiero que no te asustes, te pondré una venda en los ojos—

Amm… ¿Y exactamente qué vas a hacer con eso? —

Ya veraz… confía en mí…—

Bien… confiare en ti…—

Ya con la venda puesta sobre sus bellos ojos, lo lleve de la mano hasta llegar a nuestro próximo destino…

¿A dónde me llevas, Sasuke? —

Ya casi estamos ahí…—saqué la llave de mi pantalón, y abrí suavemente la puerta que estaba frente a mí, llevando a Naruto al otro lado del portal.

¿Dónde estamos? ¿Sasu? —solté su brazo, y rápidamente acomodé las cosas que había conseguido para la ocasión, preparándome para dar el siguiente paso.

Naruto… no sabes cuánto te amo… te veo en todos lados, en cada cosa que miro… llenas mis mañanas de luz y alegría, y por las noches me arrullas con tu dulce voz y caricias… eres la persona a quien más amo en mi vida, y no existe ni existirá nada en el mundo que me haga cambiar de opinión…—me sentía un maldito cursi, pero ver como sonreía y limpiaba sus ojitos me daban la sensación de que estaba haciendo lo correcto.

G-gracias, Sasuke, y-yo también te amo… y mucho… más de lo que puedo expresar ahora mismo…—río un poco de lo nervioso que estaba, tomé sus manos entre las mías, y di un ligero beso en sus nudillos.

Sé que nuestro inicio no fue del todo hermoso, pero te prometo que todo esto va a cambiar…—me puse de rodillas, sacando una pequeña caja de terciopelo de mi bolsillo.

¿Sasu? —

Eres lo más bello que he visto en toda mi vida, me cautivaste con solo una sonrisa, con solo una risa, con solo una mirada… traté de ignorar todo eso, pero mi corazón no podía dejar de pensar en ti… pues, me di cuenta, que desde el primer momento en que te vi, yo ya era tuyo…—

Q-que c-cosas dices… Sasuke…—se veía nervioso, muy nervioso… pero yo lo estaba más.

Quítate la venda—obedeció lentamente, dando una mirada rápida a todo el entorno, para después verme a los ojos.

¿Q-que es todo esto? ¿Sasuke? —

Había decidido que todo debía ser perfecto, por lo que, a la luz de la luna, las velas y el aroma a pétalos de rosa que estaban por ahí, abrí la pequeña cajita que tenía conmigo…

Naruto Namikaze-Uzumaki, la luz de mis días, el arrullo de mis noches; ¿Quisieras hacerme el hombre más feliz del mundo, dándome el honor de casarte conmigo? —

Sus ojos de sorpresa se llenaron de lágrimas, lágrimas de felicidad…

¿Quisieras quedarte conmigo, para toda la vida? —

Sí… sí quiero…—me puse de pie, y coloqué el anillo en su dedo— ¡Oh, Sasuke! ¡Es hermoso! —dijo, mientras me abrazaba fuerte entre sus brazos…

Decidí que mi Naruto tenía que tener lo mejor, por lo que diseñe el anillo perfecto para él. Era un precioso anillo hecho a mano, de oro blanco de 18 quilates, con un pequeño diamante azul tallado a mano en forma de corazón y con diminutos diamantes blancos alrededor del mismo.

Gracias por decir que si… te amo, te amo, te amo, te amo tanto que siento que mi corazón estallara en cualquier momento—me aferre a él, tomándole de la cintura o parte de lo que me permitía su lindo vientre—Te juro, te juro que te amare toda la vida, no importa lo que pase… te amare a ti y a los pequeños…—

Yo también, te juro que te amare por toda la vida… o hasta que demuestren que el ramen es malo para la salud…—

El ramen es malo para la salud…—

No es cierto—me reí en voz baja, nunca me cansaría de todas sus ocurrencias.

¿No puedo ganarte nunca, cierto? —

Nop—

Nos comenzamos a besar, cada uno demandando más que un simple beso…

Beso a beso, seguimos el camino de pétalos de rosa rojos y blancos que estaban en el piso, llegando hasta una habitación iluminada por la luz de las velas…

Te amo, te amo, te amo…—comencé a desatar con cuidado su kimono, dejando un rastro de besos a lo largo de su cuello hasta su hombro—Eres tan hermoso…—

Ah, ah, Sasuke…—

Te prometo que te amare para siempre, a ti y a los niños… no importa si el padre no soy yo…—sentí como se iba el rastro de lujuria de sus ojos, dándome una mirada de duda.

Espera, ¿Qué? —

¿Eh? —

¿Y ahora que hice?