—Ah, por fin me ha tocado —comentó Kyouka con una leve sonrisa y disimulando perfectamente que lo tenía todo bajo control.

Todos miraron expectantes a la joven, sobre todo Kaminari, el cual sabía perfectamente que su amiga tramaba algo.

—Y la orden es… —comenzó, dirigiendo su mirada hacia Kirishima—. El número 5 tiene que besar al número 3.


"En todas estas rondas, he estado tanteando el terreno e inspeccionando los palitos. Según mis cálculos, ahora mismo Ashido tiene el número 1 y Sero el número 2. Fijándome bien en el palito de Kaminari, puedo asegurar que es el número 3. Por lo tanto, eso deja de opciones como número 5 a Kirishima y Bakugou. No obstante, puedo ver la punta del palito de Bakugou y está más desgastada comparada con la de Kirishima. Antes tenía el número 5 y no estaba tan desgastada, así que puedo asegurar que Kirishima es el número 5." Pensaba la joven, segura de sí misma en aquella situación.

—¿Y bien? —inquirió Jirou con una leve sonrisa, dándose cuenta que las expresiones de ciertos jóvenes habían cambiado drásticamente—. ¿Quién es el número 5 y quién es el 3?

—Yo soy el 3… —confirmó Kaminari, levantando la mano bastante nervioso y enseñando el número de su palito.

"Bien… hagamos esto." Pensó Kirishima, levantándose para dirigirse hacia Denki.

—Yo tengo el 5 —sentenció el pelirrojo, enseñando su palito.

Antes de que Kaminari pudiera reaccionar, aquel pelirrojo se inclinó para ponerse a su altura y unir sus labios con los de su amigo durante unos pocos segundos, pillando totalmente desprevenido a Denki, el cual mantuvo los ojos abiertos por la sorpresa. Obviamente, también estaba sonrojado a más no poder.

Por un segundo, a Kaminari le pareció ver a Eijirou avergonzado cuando se separó y se levantó para irse.

—Tengo que ir al baño… —comentó el pelirrojo rápidamente, ocultando su rostro y abandonando la habitación.

Hubo un silencio de unos cuantos segundos, hasta que Ashido se animó a decir algo.

—¡Lo sabía! —exclamó, dirigiendo su mirada hacia Kaminari, el cual seguía sin poder procesar lo que acababa de ocurrir.

—¿Has visto su reacción? —añadió Kyouka, soltando un suspiro al ver que todo era demasiado obvio.

Denki estaba sin palabras. Necesitaba tiempo para organizar la repentina nueva información en su cabeza y tranquilizar sus sentimientos.


Kirishima pensaba que no iba a sentir nada. Por un momento, pensó que, a lo mejor, no estaba enamorado de Kaminari y simplemente estaba confundido. Que besarlo podría confirmar su idea y no se pondría nervioso al hacerlo, ni habría consecuencias de ello.

Pero estaba tan equivocado.

En ese mismo instante, se hallaba mirándose al espejo en el baño de su habitación y con su rostro totalmente rojo de la vergüenza.

Una y otra vez, su cerebro repetía el recuerdo de ese contacto al unir sus labios con los de Kaminari, esa suave sensación y lo mucho que le gustaría repetirlo.

Ya no lo podía negar por más tiempo. Todo este tiempo había estado enamorado de su preciado amigo. No recuerda cuándo comenzó, pero eso era lo de menos.

—¿Y ahora qué hago…? —suspiró para sí mismo, sin saber cómo afrontar la situación.

Amaba a Kaminari, y precisamente por eso no quería arruinar la amistad que tenían.

Además, había otro problema que a Eijirou le costaba afrontar.


Que Kirishima dijera que iba al baño y no volviera empezó a preocupar a algunos de sus amigos. Habían estado esperándolo por más de media hora, pero, al parecer, no iba a regresar para continuar el juego; y el mensaje que Ashido recibió por parte del pelirrojo lo confirmó.

Kirishima: ¡Lo siento, me ha surgido algo y no creo poder volver!

Mina puso un puchero al ser bastante obvio que Eijirou estaba inventándose una excusa.

—Supongo que podemos parar por hoy —comentó Jirou algo pensativa.

—¿Cómo que por hoy…? —dudó Sero, viendo que probablemente tendrían que jugar nuevamente otro día.

—¡Ha sido divertido, ¿no?! —exclamó Ashido con una sonrisa, decidiendo mirar a Kaminari al final.

Pero Denki había estado ensimismado desde aquel beso. Parecía perdido en sus propios pensamientos.

"¿Puede ser que a Kirishima… sí le gusto?"

—¡AHORA LARGO DE AQUÍ! —sentenció Katsuki al ver cómo, a pesar de que habían decidido dejar de jugar, seguían sentados en su habitación y parecían no tener la intención de irse.


Después de aquella noche, Jirou había decidido hablar con Kaminari para asegurarse de que aquel rubio se había dado cuenta. Que, por fin, tenía pruebas suficientes para confirmar que lo que Kirishima sentía por él era mutuo.

—No lo sé —respondió Denki, todavía pensativo—. Simplemente cumplió las órdenes absolutas del rey…

—Nunca especifiqué que tuviera que ser en la boca, pero Kirishima lo hizo —sentenció Jirou, sorprendiendo al joven eléctrico—. Podía haber sido en la mano o en la mejilla, pero tu amigo optó por besarte en los labios.

—¡Eso no tiene nada que ver, yo también pensaba que debía ser en los labios! —respondió Kaminari, todavía sin creérselo.

—De acuerdo, a ver… Si hubieras sido tú el que tuviera que besar a alguien, y ese alguien no fuera Kirishima, ¿le hubieras besado directamente en los labios? —continuó Kyouka, haciéndole entrar en razón.

—Uhm…

El rubio eléctrico se mantuvo pensativo durante varios segundos, cerrando los ojos y concentrado en ver lo qué haría en esa situación.

—Uh, no —respondió finalmente—. ¡Pero eso sigue sin significar nada! Además, Kirishima se fue al baño después de aquello y no regresó…

—¿Quizá porque estaba demasiado avergonzado?

—¡¿Y si le dio tanto asco que se fue al baño a vomitar?! —interrumpió el rubio todavía más paranoico.

Jirou soltó un largo suspiro y frunció el ceño.
No funcionaba. Denki seguía pensando que Eijirou no sentía lo mismo por él.

Por lo tanto, la joven dedujo que, a lo mejor, hablar con Kirishima sería mejor.