Es sábado y aún así Elle debió presentarse en la oficina. Han pasado casi dos semanas desde la visita a Sachiko y desde entonces la convivencia con Light ha sido complicada, llegando incluso a afectar su ámbito laboral. Fueron varios los días que no se presentó a trabajar porque el castaño no podía ni salir de la cama, pero la mayoría de las veces como hoy, lo ha acompañado a la oficina porque se niega a quedarse solo.

Elle suspira mientras se pasa la mano con pesadez por el rostro, está cansado y bastante atrasado. Necesita distraerse de tanto papeleo, es entonces que se encuentra con cierta mirada color miel enmarcada con esos anteojos que al menos ha logrado que use a diario. Light lo observa aunque no puede asegurar que realmente lo esté viendo. Lo escucha tararear muy bajo desde el cómodo sillón que tiene en su oficina, uno que él antes usaba para descansar. La canción es aquella que cantó acompañado de la guitarra, la tararea día y noche, en ocasiones incluso lo escucha hasta en la madrugada.

Elle se pone de pie y Light inmediatamente se incorpora.

—¿¡A dónde vas!? —Pregunta el castaño con un deje de pánico.

Esa es una de las principales razones por las que Elle no ha sido tan constante en su trabajo, a pesar de lucir ausente Light está atento a cada movimiento que hace.

—A sentarme un ratito contigo. —Responde Elle con calma mientras sonríe y se deja caer a su lado— ¿No quieres que pida algo para que comamos?

—No tengo hambre.

Elle sigue sonriendo, sin embargo está preocupado. Es consciente como Light desmejora cada dia, han pasado dos semanas y ha perdido bastante peso, eso sin mencionar que sus ojeras han vuelto, pero más allá del aspecto físico está su estado de ánimo: habla poco, no quiere salir y mucho menos estar solo, también puede contar con los dedos de una mano las veces que lo ha visto sonreír y siempre fue una sonrisa débil.

—Bueno, yo sí tengo hambre. Pediré algo para los dos. —Con la misma calma saca su celular del bolsillo mientras con el otro brazo le rodea los hombros para acercarlo a él.

Trata de sacarle charla, hoy es el cumpleaños de Matt e irán a cenar así que le pregunta si ya sabe qué ropa usar, después le dice que deberían ver una película al volver y que si está emocionado porque este mes también será su cumpleaños, incluso le comenta hasta del clima. Lo único que recibe como respuestas son monosílabos.

Elle vuelve a suspirar antes de darle un beso en la frente y ponerse de pie. Light repite sus acciones de inmediato.

—¿¡A dónde vas!? —Debido a que se pone de pie muy rápido es víctima de un leve mareo, pero eso no le impide aferrarse al brazo del otro.

—Solo voy al baño. —Explica despacio y parpadeando confundido.

—Yo también.

—Solo será un segundo, Light. —Intenta soltarse sin ser muy brusco, sin embargo no logra hacerlo ceder.

—Yo también quiero ir.

Al principio Light se quedaba en casa, pero comenzó a llamarlo constantemente solo para saber qué hacía o cuánto le faltaba para volver, luego en la noche no quería ir a la cama si no lo acompañaba y ahora es casi imposible que de un paso sin que esté pegado a él.

Elle traga saliva y luego asiente despacio. Ni siquiera tiene que salir de la oficina ya que está cuenta con un baño privado.

—Está bien, vamos.

Elle se abre el cierre incómodo, no es como si el otro no conociera lo que tiene entre las piernas, pero este escenario es diferente. No puede evitar sentir que todo se le está yendo de las manos, no solo está angustiado por esa dependencia asfixiante sino que también está preocupado porque Light se niega sistemáticamente a recibir ayuda de un terapeuta. Nada de lo que le diga parece llegar a él y poco a poco su relación comienza a marchitarse.

oOo

La incomodidad en la mesa es casi tangible, conversan poco y el sonido predominante es el constante golpeteo de los cubiertos contra la porcelana. Se supone que festejar un cumpleaños es un momento divertido, pero ni siquiera estar en el restaurante favorito de Matt puede arreglar este desastre.

—¿Y entonces irán al club o algún bar después? —Pregunta el mayor de los Lawliet para romper el silencio. Mail dijo que tenía ganas de una salida nocturna luego de la cena, él rechazó la invitación porque está cansado y porque duda que su novio tenga ganas de salir.

—No creo —El pelirrojo se limpia los labios con una servilleta y se acomoda el enorme gorro de cumpleañero que le han puesto en el restaurante—. Mejor vamos un día que podamos todos, ¿no? —Agrega lo último porque puede ver en el rostro del otro que se siente culpable— La otra vez Light se la pasó bien bailando, quizá un día de estos podemos repetir. —Sonríe mientras pone una mano sobre el hombro del castaño al tenerlo a la par.

El aludido alza la mirada al sentir que lo tocan, no está prestando atención pero no significa que no haya escuchado nada así que asiente y luego de acomodarse los anteojos intenta sonreír para después continuar con su comida. No ha hecho más que mover las verduras de un lado a otro y dar pequeños mordiscos de vez en cuando.

Elle también sonríe un poco, no lo hace sentirse mejor que Matt haya decidido no salir, sin embargo en el fondo sabe y agradece que a su manera está intentando animar Light.

—¿Y cómo va Be DeliCake? —Cuestiona mientras enrolla un poco de pasta en el tenedor, su intención es evitar los silencios prolongados.

En otra ocasión esta sería la oportunidad perfecta para que Beyond le haga drama al castaño por haberlo abandonado, eso los hubiera hecho reír, sin embargo todos en la mesa tienen claro que no es el momento de bromas y tampoco están con el ánimo para hacerlas cuando el aura que Light emana es tan deprimente.

—Bien. Diciembre fue un buen mes, en enero las ventas bajaron un poco, pero aún así hubo ganancias —explica mientras pincha un tomate cherry con el tenedor.

—¿No me piensas dar crédito? —Rezonga Mello, dándole un puñetazo en el hombro al tenerlo al lado.

—Ah sí, la rubia me estuvo ayudando. El trabajo de mensajero le dejaba bastante tiempo libre y eso me benefició, pero ya empezó la universidad. Además el quince comienzo con el curso de repostería, así que no sé cómo haré para hacer todo… —ríe, sin embargo este es un tema que le ha quitado el sueño. Su negocio es aún demasiado pequeño, no obstante quiere hacerlo crecer y eso le sorprende porque él nunca se había preocupado por nada.

—¿Lograste ahorrar todo el dinero necesario? —El mayor continúa con la sección de preguntas.

—Puff, ¿con quién crees que estás hablando? Ya lo pagué —dice con arrogancia, acto seguido su semblante cambia a uno melancólico y el siguiente comentario los hace reír a casi todos al menos un poco—. Ahora ya soy pobre de nuevo.

Elle se muerde los labios, reprimiendo las ganas de saltar la mesa y abrazar a su hermano para decirle lo orgulloso que está de él, es muy probable que Beyond no aprecie el gesto en público así que prefiere guardarlo para más tarde.

—¿Y a ti cómo te está yendo en la universidad? —Está vez su mirada se dirige a Mihael.

—Pareces un padre que se está poniendo al día con sus hijos. —Bromea Matt, dándole una mordida a su pan tostado.

—Pues es que todos andan perdidos últimamente. —Responde Elle y es cierto, entre que todos trabajan y algunos han empezado también a estudiar ha habido semanas en las que verse fue imposible.

—Como que la adultez nos está pegando fuerte, ¿verdad? —Comenta Mello antes de beber un poco de refresco—. Y yo no tengo mucho qué decir todavía, apenas empecé esta semana, es como que me estoy adaptando y todavía no han dejado nada muy difícil. —A pesar que lo dice como si fuera cualquier cosa, la manera en la que le brillan los ojos es imposible de ocultar.

—¡Ahora voy yo! —Matt levanta la mano como si fuera un niño pidiendo su turno ante lo cual Elle asiente alentándolo a hablar— Al igual que Beyond, las ganancias de las apps también bajaron en enero, peeeero todo ese dinero lo he estado ahorrando desde que empecé y quiero comprarme un auto nuevo —da unos mini aplausos emocionado mientras se balancea un poco en la silla—. Todavía tengo que ahorrar, pero no sé si comprarme uno nuevo o invertirle al mío, el que tengo está muy chulo, ¿no? Tiene un aire como de proxeneta respetable ¿no creen?

—Iba a decir que me sorprende cómo han crecido —comenta Elle meneando la cabeza—, hasta que dijiste lo de los proxenetas.

Esto alivia un poco la tensión, pero antes que Elle pueda seguir con su interrogatorio el teléfono de Matt comienza a sonar y el rostro que aparece en la pantalla pertenece a la única persona que falta en la mesa

—Es una videollamada de Nate.

Al escuchar eso Mello casi se atraganta, sin perder tiempo traga y toma una cuchara para usarla como espejo, asegurándose que no hay nada entre sus dientes y que se encuentra presentable.

—¡Matt! —Near sonríe tan pronto la llamada se conecta, en Italia es medianoche por lo que su iluminación no es la mejor. Ya estaba dormido, puso una alarma para despertarse y apenas puede abrir los ojos, pero eso no le impide transmitir su alegría. —¡Feliz cumpleaños a mi gamer favorito!

—Gracias, pensé que no me ibas a llamar, estaba a nada de hacerte drama.

—¿Cómo crees? Estaba esperando la hora en que ya estuvieras en casa para no molestarte en tu trabajo.

—Pero hoy es sábado, no trabajo.

—¿¡Qué!? —Esas palabras son suficientes para que se incorpore en la cama y cualquier rastro de sueño se esfume— ¿¡Pude haberte llamado en cualquier momento del día!?

—Eeeemm, sip. ¿La universidad ya te quemó el cerebro?

—Argh síí, lo estoy detestando. —Se rasca la mejilla con cierta desesperación, de verdad está disfrutando esta etapa universitaria, pero eso no significa que sea fácil.

—Ya puedo oír a cierta persona quejándose de lo mismo pronto.

—Ay no, a Mello le irá bien. No le eches sal antes de tiempo.

Con solo escuchar su nombre Mihael comienza a removerse nervioso en el asiento.

—Pásamelo a mí, pásamelo a mí… —insiste entre susurros, estirando un brazo para llegar al celular sin éxito, Beyond está justo en medio de ellos y eso le impide alcanzarlo.

Pese a que Mello está ansioso por verlo, Matt sabe que chatean a diario y que ellos pueden hacer una videollamada en cualquier otro momento, así que decide pasarle el celular a alguien más.

—Light te quiere saludar.

El aludido levanta la cabeza de inmediato, esta vez no está muy al tanto de lo que sucede y antes que pueda preguntar le ponen en la cara. Mail cree que hablar con la pelusa le hará bien al castaño.

—Hola, Near.

Sin embargo la forma tan poco entusiasta y fría con la que da inicio a la conversación le demuestra lo contrario.

—Hola… —Responde Near tímidamente, no obstante intenta sonreír a pesar que siente un dolor inmenso al ver a su amigo así — ¿cómo has estado?

El de cabello blanco no entiende por qué han pasado cosas tan graves justo las dos veces que él ha decidido irse. Pensó seriamente en volver, agradece que Alex siempre haya estado ahí para ayudarlo a ordenar sus pensamientos. Logró inscribirse casi al último momento, regresar ahora sería posiblemente perder el semestre y el dinero. Tampoco es como que pueda comprar tickets de avión cada vez que se le da la gana, Elle siempre lo ayuda y está seguro que lo ayudaría de nuevo, pero no puede estar dependiendo de él todo el tiempo. Ryuuzaga lo apoya en cualquier decisión que tome, pero también le ha hecho ver algo que es muy cierto: él no es un centro de rehabilitación. Sigue queriendo demasiado a Light a pesar que éste contesta cada vez menos sus mensajes, sin embargo entiende que más que cariño su amigo necesita ayuda terapéutica con urgencia.

Light no es la persona más animada en estas últimas semanas, pero trata de seguir el hilo de la conversación. Quiere mucho a Nate y sigue siendo su mejor amigo aunque últimamente no tenga ganas de hablar con nadie.

Elle aprovecha que el castaño está ocupado para ponerse de pie.

—Voy al baño. Beyond, acompáñame.

—Pero yo no…

—Que me acompañes. —Interrumpe tajante sin detener su andar.

El menor suelta un suspiro y pone los ojos en blanco antes de ponerse de pie y seguir a su hermano. Sin embargo se da cuenta que el camino que sigue es el contrario al de los sanitarios.

—Oye, los baños están por allá. —Señala con su pulgar hacia atrás mientras lo alcanza.

—Necesito aire. —De nuevo la respuesta es tajante y ni siquiera voltea.

Beyond frunce un poco el ceño, encontrando extraña la actitud de Elle, sobre todo cuando salen del restaurante y lo primero que hace su hermano es sacar una cajetilla de cigarros del bolsillo. El único fumador es Matt mientras que los demás, a excepción de Nate, se han fumado uno o dos en una noche de juerga, no es un vicio al punto de cargar cigarrillos con ellos todo el tiempo.

—¿Desde cuándo fumas? —Pregunta enarcando una ceja.

—No hace mucho —da la primera calada y deja salir el humo despacio, como si lo relajara, luego su semblante cambia a una amplia sonrisa que no coincide con su cara de hastío—. No te lo quise decir en frente de todos, pero estoy orgulloso de ti —abre los brazos invitándolo a acercarse pese a que el cambio repentino es extraño—, ya que estamos en la época donde no me odias, ¿puedo tener un abrazo?

El menor sonríe de lado y menea la cabeza mientras los sostiene entre sus brazos. —Yo no te odio, idiota.

—Debes admitir que muchas veces no has querido ni verme.

—Ush, ¿tienes que recordarlo? —Hace un mohín con los labios y aparta la mirada avergonzado— ¿No tenemos todos un pasado oscuro que superamos cuando llegamos a la vejez?

—No estás viejo, tenemos la misma edad.

—Por eso.

—¿Me estás diciendo viejo? —Elle se lleva una mano al pecho indignado, luego ríe, realmente necesitaba este respiro— No piensas irte, ¿verdad? —Su hermano enarca la ceja, no entiende de qué está hablando— Me refiero a que siempre que te estableces un poco decides volar.

—Sí, bueno, en este momento estoy más interesado en no morir de hambre —se encoge de hombros— Creo que… ya superé esa etapa o la estoy superando.

—¿La de compararte conmigo? —Le da otra calada al cigarrillo y lentamente vuelve a sacar el humo.

—Tampoco lo digas así —frunce el ceño incómodo—. Ponte en mi lugar, ser tu hermano era una gran presión y todos esperaban algo de mí, porque si tú podías hacerlo, ¿cómo yo no iba a poder?

—Mi situación fue diferente. Además, sabes que hasta el día de hoy Roger y Watari están pendientes de todo. Todavía pueden destituirme en cualquier momento.

—Lo estás haciendo bien —le da un apretón en el hombro a manera de apoyo—. Y todo eso algún día será tuyo, solo hay que esperar a que se mueran.

—Es más probable que tú y yo muramos antes que ellos lo hagan con todos esos jugos verdes que se toman —bromea codeándolo— Tampoco es que me emocione mucho tener a mi cargo algo tan grande, es demasiada responsabilidad.

—Bueno, pero esa era o es la idea, ¿no?

—La idea era que Alex y yo estuviéramos a cargo mientras eso pasaba, es un traidor. —Ríe meneando la cabeza.

—Vamos Elle, es obvio que Alex decidió que fueran a estudiar a Italia para alejarse de los viejos y pensar por su cuenta, tomar su propio camino y tú deberías haber hecho lo mismo.

El mayor suspira antes de darle una larga calada a su cigarro, extinguiéndolo casi por completo. —Creí que era demasiado tarde para mí, toda mi vida me prepararon para esto y no me imaginé haciendo nada más.

Beyond asiente despacio, asimilando lo que acaba de escuchar. Su hermano incluso habla con una leve sonrisa en los labios, como si tener que resignarse a tener sueños propios y seguir con el legado de los viejos siempre hubiera sido su única opción.

—Lo estás haciendo bien —insiste, poniéndole de nuevo la mano en el hombro—. Yo creo que los vejetes reconocen que eres más que bueno en tu trabajo y por eso confían tanto en ti.

—¿Cómo no confiar en alguien que dejó a su novio por hacer lo que ellos querían? —Dice con ironía—. Debería odiar a Ryuuzaga por dejarme en esto y él a mí por dejarlo por ellos, ¿no crees?

—Pues los exes usualmente se odian, ustedes raritos que se la quieren llevar de amiguitos. —Opina encogiendo los hombros.

Elle ríe antes de darle una última calada al cigarrillo. Sin embargo, a pesar de esa sonrisa Beyond comienza a encontrar extraña esta conversación. Hay detalles que tal vez desconozca de la vida trazada de su hermano, pero todos están al tanto de la mayoría de las cosas que ha atravesado para llegar hasta donde está. No tiene sentido que lo saque del cumpleaños de Matt para hablar de temas que ya conoce.

—Algo te pasa. —Suelta sin dudar, sobre todo al verlo tirar y pisar la colilla del cigarro para sacar uno nuevo.

—¿Tan obvio soy? —Sonríe al mismo tiempo que tiene dificultad para usar el encendedor, su mano tiembla.

—Deja te ayudo. —Pese a lo desconcertante que es verlo de inmediato intentando prender otro, le sujeta el encendedor y espera hasta que lo enciende— Ahora dime qué te pasa.

Elle menea la cabeza, indicando que no es nada. —Es una tontería… bueno, no pero…

—Suéltalo.

—Es… —aprieta los labios, sintiendo su tráquea escocer— no puedo…

—Está relacionado con Light, ¿verdad? —Dice Beyond sin titubear y sabe que da en el clavo al verlo abrir los ojos por completo.

—¿Có-cómo… es decir…

—No se necesita ser la persona más perspicaz para notar que ustedes dos no están en su mejor momento.

—Lo de su mamá lo afectó bastante… —murmura carraspeando la garganta.

—Te creo, Lucecita anda en modo zombie, nunca una salida nuestra había sido tan incómoda.

—Y no es solo eso… —suspira, viendo como las cenizas caen.

—Algo escuché, tuvo roces con Kiyomi, ¿verdad?

—¿Cómo te enteraste? —Frunce el ceño confundido— Bueno, no importa… —encoge los hombros, suspirando— Hace unos días no le contestaba los mensajes así que decidió ir a la oficina, pero estaba en una junta y ella no podía dejar pasar a nadie sin tener autorización.

—¿Se puso muy feo el asunto? —Frunce los labios cuando lo ve dejar salir el humo por la nariz.

—Hizo un escándalo, comenzó a decirle que si no sabía quién era él y qué relación tenía ella conmigo…

—Que fuerte… —murmura, mientras el otro le da una calada honda al cigarro.

—Según él yo le estaba siendo infiel con mi secretaria y de seguro todavía lo piensa porque no hay día que no se pegue a mí para irnos juntos —se pasa la mano por el rostro con notable hastío—. Te soy sincero, estaba molesto, quería decirle tantas cosas, pero me callé porque quiero tenerle paciencia. A Kiyomi le ofrecí un sinfín de disculpas y a él le di un gafete para que pueda entrar y salir cuando quiera sin que lo detengan. Preferí hacer lo que creí más fácil, ya cargo con demasiado estrés como para sumarle uno más.

—Entiendo lo de querer tenerle paciencia, sabes que me cae bien y creo que todos estamos intentando apoyarlo de alguna u otra forma. Pero no puede llegar a gritarle a tu secretaria e insinuar que es tu amante, ¿lo hablaste con él?

Elle suelta una breve risa irónica. —¿Lo viste en la mesa? ¿Crees que él escucha a alguien? En el apartamento apenas hablamos. Yo lo veo y no encuentro rastros de Light en él.

—Pues lo que me contaste de su mamá tampoco es fácil. —Comenta Beyond, enarcando una ceja.

—Lo sé, lo sé. Por eso le he dicho sobre ir a terapia, hasta le dije que puedo entrar con él, pero no quiere y si insisto se pone un poco histérico diciendo que lo quiero abandonar. O sea, le estoy diciendo que puedo ir con él ¿y lo que me responde es que lo quiero dejar solo?

—¿Qué te puedo decir…? —Encoge los hombros, él nunca ha estado ni cerca de ser un buen consejero— Estás jodido, hermanito.

Elle ríe, viéndolo desconcertado. —¡Qué profundo! Gracias por tus palabras, sabía que podía contar contigo.

—¿¡Qué quieres que te diga!? Se me hace una situación jodida porque Lucecita no me cae mal y quiero entenderlo, pero también te entiendo a ti.

—Lo sé, solo te estaba molestando y tienes razón, es una situación jodida. —Suspira, dejando caer la colilla del cigarro para pisarlo.

—¿Y qué piensas hacer?

—La verdad no sé, solo aproveché que Near lo estaba distrayendo para salir un rato.

—¿Tan mal está todo que tienes que huir de él ante la más mínima oportunidad?

Elle agacha la cabeza, sintiendo un sabor amargo expandiéndose por su lengua. —Vaya, ya me sentía mal, pero ahora me siento mucho peor.

—No, no —agita las manos—, no me refería a…

—No, no, tranquilo —interrumpe, sus párpados se vuelven cada vez más pesados por las lágrimas que intenta retener tras ellos—. No hay necesidad de adornar las palabras, es lo que es… —se relame los labios, desviando la mirada— Lo amo demasiado, pero me estoy ahogando. Light me está asfixiando… —Lo último lo dice con la voz demasiado débil y temblorosa, acorde con el par de lágrimas que logran escapar.

—Con más razón deberías pensar en algo, no pueden seguir así.

—He pensado en cortar —dice de una estocada, provocando que el otro trague saliva por lo fuerte de la declaración. Elle se limpia las lágrimas buscando recobrar la compostura, ignorando que sus palabras acaban de ser escuchadas por un tercero—. La desesperación me ha llevado a pensar en eso un par de veces, sin embargo no es lo que deseo, yo quiero seguir con él. ¿Pero cómo se supone que ayudas a alguien que no se deja ayudar?

—En eso tú eres el experto, ¿no? —Beyond deja salir una suave risa mientras el otro le suelta un golpe en el hombro.

Ambos se dedican una sonrisa de complicidad, sin darse cuenta que alguien más alcanzó a escuchar parte de su conversación. Lamentablemente lo último que dijo el mayor de los Lawliet es algo que quedó solo entre ellos dos.

Elle había tardado demasiado según Light, entonces decidió ir a buscarlo sin que Matt o Mello pudieran detenerlo, pese a que lo intentaron. No lo encontró en los sanitarios ni en el patio interno del restaurante y como un cachorro perdido se dirigió casi desesperado hacia la salida, creyendo que no había otro lugar en el que pudiera estar. Fue un alivio vislumbrarlo mientras se acercaba a la entrada principal, sin embargo lo que alcanzó a escuchar lo dejó frío. Por acto reflejo se llevó las manos a la boca mientras retrocedía un par de pasos antes de salir corriendo hacia los baños.

Se encierra en un cubículo, las manos le tiemblan tanto que le es casi imposible trabar la puerta. Cae sentado en la taza del inodoro, sus pupilas se mueven erráticas por el espacio reducido, intentando comprender lo que escuchó. ¿Elle quiere dejarlo? No, él no lo haría, él no lo abandonaría ¡Se lo prometió! ¡No puede hacerlo!

Su cabeza comienza a llenarse de ideas, espirales de pensamientos negativos se instalan en cada rincón, provocando que comience a hiperventilar. La desesperación lo lleva a empezar a rascarse la cabeza y tironearse el poco pelo que tiene, es algo que últimamente hace muy a menudo, porque es la única forma que encontró para algunas veces lidiar con el dolor o la ansiedad.

Se quita los anteojos con poca delicadeza para retirar las lágrimas, su vista se está nublando al igual que su cabeza y eso lo lleva a remover el reloj con brusquedad e instintivamente clava las uñas en esa zona. De pronto tiene una urgencia terrible de rascar y sacarse la tinta de ese estúpido tatuaje, detesta tanto habérselo hecho, no sirvió de nada, no significa nada, porque alguien como él no puede tener esperanza. Llora con amargura al ver los pequeños rastros de sangre en su muñeca, se siente solo, perdido y ya no se reconoce a sí mismo. Las lágrimas continúan distorsionando su visión y sus pensamientos lo están aplastando, guiado por su angustia comienza a deslizar el dedo índice de forma vertical sobre las venas de su muñeca, sintiendo como ese roce sobre ellas le traen a la mente una idea que creyó enterrada desde hace varios años…

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Notas de autor

Volvemos con el fic que todos esperaban porque aquí todos somos masoquistas :3

Ya habían sido muchos capítulos tranquilos así que podemos decir que desde el anterior estamos de vuelta al drama. No veo una mejor manera de iniciar el año :) aunque ya estamos casi a la mitad jaja.

No tengo mucho qué decir, así que usen este comentarios como su cajita de quejas, sugerencias, teorías conspirativas, parte favorita

Nos vemos a la próxima ! Los quiero !