-¿Conoces la canción de mamá también?-.
"¡Pikachu!"
-Entonces... ¿Quieres cantarla conmigo?-…
…
…
…
… Creo que a este punto debería cambiar la alarma, llevo escuchándola desde que tenía 10 años y por alguna razón la he estado aguantando hasta esta mañana... Tal vez fue la conversación que tuve ayer con Haruhi que me hace querer cambiarla ahora... De verdad no lo he superado...
Bueno, han pasado 12 años, para este punto estoy seguro que hay muchas personas que esperan que haya continuado felizmente con mi vida, encontrado trabajo y eso, y de cierta manera lo he hecho, pero aún es algo difícil olvidar...
… ¿A quién engaño? Pienso en lo que paso todos los días sin falta...
Pienso en ellos, pienso en el pueblo, y... Pienso en él...
Tengo que ponerme en contacto por lo menos con Takeshi, estoy seguro que se alegraría de escuchar de mi otra vez...
"¡Pika... CHU!"
¿Para que necesitaba una alarma? Tengo a Pikachu para rostizarme todas las mañ-…
…
-P-Pikachu... C-Creo que m-me paralizarte...- Ya me acorde por qué.
¿Cómo demonios Satoshi se levantaba después de esto?...
…
-Gou, estoy muy decepcionada de ti- Sonia me llamo antes de que llegara al colegio, pidiéndome que fuera a su oficina por un asunto importante, y sea lo que sea, no me gusta cuando está molesta, en especial cuando no sé por qué está molesta.
-¿P-Por qué?-.
-Por lo que hiciste ayer con Haruhi-.
… No puedo decir que no estaba confundido por un momento, hasta que me di cuenta de lo que podía estar hablando, en especial porque el dolor en el ojo aún estaba presente desde ayer... Se me olvido comprar el maquillaje para taparlo...
-¿E-Está hablando del hecho de que traje a Haruhi tarde a casa?-.
-Sus padres estaban muy molestos... ¿Seguro que no hiciste algo más con ella?-.
-¡N-No, claro que no! ¡Tú sabes que nunca haría eso!-.
-Lo sé, es que aún no puedo deducir porque te quedarías tan tarde con ella...- Bueno, no puedo culparla, si fuera ella también estaría confundido con toda la situación.
-… Es... Es una larga historia... Ella estaba preocupada por Pikachu y... Me quede con ella para que lo cuidara por un momento... Y al final le termine contando sobre Satoshi porque pregunto por las gorras y eso...- Si lo pensaba bien la situación era demasiado rara y especifica como para que alguien me creyera, lo bueno es que mi maestra le da el beneficio de la duda a muchas personas, y estaba feliz de no ser una excepción.
-…- Sonia se volteó un momento, frotándose la sien algo molesta, -Gou simplemente no te quedes tan tarde con los estudiantes a menos que tengas el permiso del padre, sabes cómo se pueden poner, ¿Verdad?-.
-Lo lamento...- Baje mi rostro apenado, volviéndolo a subir cuando note que ella me puso su mano en mi hombro.
-No te disculpes, solo ve afuera y enseña a los alumnos- Dijo levantando su pulgar y sonriéndome como siempre lo hacía.
Maldita sea, si no fuera porque ya está casada ya le hubiera propuesto matrimonio... Pero bueno, la vida a veces no funciona como queremos... Eso lo aprendí a la fuerza...
Por suerte para mí el resto del día fue relativamente normal, con los alumnos jugando con sus Pokémon en el almuerzo, quejándose de no entender nada la mayoría del tiempo, y en especial conmigo hablando sobre la anatomía de los humanos y Pokémon mientras escribía en la pizarra varias palabras que la mayoría de los estudiantes jamás habían visto antes.
Realmente, si lo pensaba bien, era bastante repetitivo, pero no me molestaba demasiado, era la rutina, y yo ya estaba acostumbrado a ella.
Acostumbrado a todo, la verdad...
Mientras escribía en la pizarra, agarre la tiza un poco más fuerte de lo normal, por lo que un pedazo de salió de esta y me dio directo en el ojo.
Decir que quemaba sería solo una parte de todas las cosas que sentí en ese momento, la más prominente siendo una terrible comezón gracias al polvo que se creaba por intentar abrir el ojo.
Para resumir, tuvieron que remplazarme hasta el final del colegio, pidiéndome descansar en la enfermería, y después ir a casa mientras el ojo dejaba de estar rojo y el dolor bajaba poco a poco.
Genial, ahora tenía dos ojos morados...
"¡Pika!"
La puerta de la enfermería se abrió, mostrando una figura que no sabía si estar feliz o asustado de ver.
Haruhi entro con Pikachu en sus brazos, con este teniendo unas flores en las suyas, dándome una señal para que me quedara en silencio, como si estuviera asustada de que la descubrieran siquiera acercándose a mí, lo cual no iba a cuestionar, en especial porque si de verdad la veían conmigo su padre me dejaría el ojo negro en vez de morado...
Oh por Arceus, no, por favor, no te acerques, no quiero morir hoy.
La chica se acercó de puntitas, para no hacer mucho ruido, levantando a Pikachu una vez llegaron cerca de mi mesita, poniendo las flores en el jarrón que antes no tenía nada, dándose cuenta que ahora necesitaban agua.
-Haruhi...- Quería decirle gracias por las flores y que se fuera lo más rápido posible, pero ella hizo otra vez la señal para que me quedara en silencio, viendo a su alrededor al terminar, y sonriendo al ver el lavamanos de la enfermería, acercándose lentamente hacia él.
Luego de ponerle el agua (Y casi darme un infarto al casi caerle el jarrón), la chica lo dejo otra vez en la mesita, sonriendo al ver su trabajo completado.
-Lamento lo que papá te hizo ayer...- Dijo quitándose la sonrisa un poco, volteando a verme con un rostro confundido, -No sé porque lo abra hecho...-.
No lo sé, ¿Que tal el hecho de que te deje tarde en tu casa? Nah no puede ser eso, el ojo morado de seguro que fue para decirme gracias por traerte...
Haruhi me sonrió junto con Pikachu una última vez, olvidándose de lo que acababa de decir, saliendo de la habitación tan callada como entró.
… ¿Desde cuándo ella es tan buena amiga de Pikachu? Si lo pensaba mejor, ella ayer se quedó hasta tarde porque estaba preocupada por él.
¿Me pregunto si ella siempre lo hace?...
…
…
…
Mi cama hoy estaba más cómoda de lo normal, y la verdad no podía estar más feliz por eso. Había sido un día muy largo...
Pikachu como siempre dormía al lado mío, pero en vez de estar tenso, parecía estar bastante tranquilo, cosa que no veía desde hace varios años...
…Necesito recordar comprar el maquillaje... Mejor escribo una nota para mañana...
…
…
…
…De verdad que hoy estoy muy cansado...
Muy... Muy cansado...
…
…
…
-¡Satoshi de Pueblo Paleta! ¡Te desafío a una batalla!-.
-¡De acuerdo!-.
Duro unos 45 minutos sin aceptar o pedir una batalla, un nuevo récord.
Pikachu se bajó de su hombro y se puso a su lado, viendo cómo se ajustaba la gorra sonriendo desafiantemente.
Todos los Pokémon de Satoshi en el laboratorio se empezaron a acercar para ver la batalla, algunos emocionados, otros molestos porque no los eligieron.
Ya nos habíamos encontrado con esa chica antes, en un enfrentamiento del Campeonato Mundial en la que Satoshi tuvo bastantes problemas para superarla, y en la batalla final contra Dande.
Iris, la campeona de Unova, una chica con la que Satoshi había viajado antes con una gran afinidad por los tipo dragón.
-¡Muy bien compañero, tengamos nuestra revancha!- La chica lanzó una Pokeball al aire, y de ella salió un dragón bípedo con gran escamas verdes y negras y una cabeza con dos picos por delante.
Haxorus, el cual parecía estar feliz de por fin tener una batalla contra Satoshi otra vez.
-Así que decidiste sacar a Haxorus primero, ¡Bien, entonces yo elegiré a este!- De la Pokeball que lanzó el chico, salió un pato blanco con un gran puerro como espada y varias hojas juntas que creaban un escudo.
-¡Sirfetch'd! Me sigue sorprendiendo que tengas uno, pero eso no será suficiente para derrotarnos, ¡Adelante Haxorus, empecemos con Pulso Dragón!- El dragón bípedo inhalo rápidamente, para después lanzar una gran energía de un color morado claro hacía el pato.
-¡Protégete con tu escudo!- Al escuchar esto, Sirfetch'd posiciono su escudo delante de él, protegiéndose por unos segundos, pero siendo mandado hacia atrás por la potencia del ataque, -¡Sirfetch'd! ¡¿Estás bien?!- El nombrado se levantó bastante molesto, pero aun teniendo mucha energía para continuar, volviendo a poner su escudo delante de él, en señal de que iba a detener el próximo ataque, cosa que puso a su entrenador más decidido a ganar el combate.
-Parece que llegue en buen momento- Detrás de mí una persona de avanzada edad apareció con sus manos por la espalda, viendo todo el combate con una sonrisa en su rostro.
-Qué bueno es volver a verlo, Profesor Okido-.
-El placer es mío Goh, y bueno, ¿Desde hace cuánto empezaron su batalla?-.
-No se preocupe, acaban de empezar- Le dije mientras volvía a poner atención al combate.
-Me alegra saberlo, aunque espero que no causen tanto alboroto, no quiero volver a tener que calmar a todos los Pokémon del laboratorio...- Dijo de manera sarcástica, pero al mismo tiempo algo asustado.
-No creo que pueda esperar tanto cuando se trata de Satoshi en estas situaciones...- Le responde mientras me rascaba la mejilla, poniendo al profesor algo nervioso, -¿No tendrá alguien que le ayude en estas situaciones?-.
-Bueno... Kenji debería volver de su viaje mañana para ver a Satoshi...-.
-¿Qué tipo de viaje fue?-.
-Le pedí que me trajera algunas cosas desde Unova, algo que de seguro me será útil para una investigación que estoy haciendo- Antes de que pudiera preguntarle qué tipo de investigación era, Iris había ordenado su siguiente movimiento, Psicocorte.
Satoshi no dejo que el movimiento acertara, pidiéndole a su Pokémon que usara Detección para esquivar el ataque, y después continuar con un Corte Furia.
-¡Deja que se acerque Haxorus!- El Pokémon de la chica asintió, preparándose para el golpe.
-¡Sirfecth'd, antes de golpear lanza tu escudo al aire!- Pensando rápidamente, el chico le ordeno al pato algo que dejo confundido a sus rivales, pero que no fue suficiente para que la chica le pidiera a su compañero que agarrara el puerro del atacante, lastimándolo un poco, pero sosteniéndolo con mucha fuerza.
-¡Ahora gíralo!- Poniendo un pie firme en la tierra, Haxorus empezó a girar junto con Sirfecth'd a una velocidad impresionante, preocupando un poco al chico.
-¡Mantente firme Sirfetch'd, no te sueltes!- El Pokémon blanco se seguía sosteniendo de su puerro con algo de dificultad, estando cara a cara contra su oponente, mientras este simplemente seguía girando sin ningún esfuerzo, con una cara estoica como si esperara pacientemente el momento adecuado.
-¡Lánzalo!- Y cuando ese momento llego, su cara cambio a una más agresiva, lanzando al pato por los aires, mientras este solo podía cerrar los ojos.
Pero, no parecía estar molesto, o aturdido, en cambio parecía que... Sonreía junto con su entrenador.
-¡Ahora Sirfetch'd, utiliza Giro Vil y golpea tu escudo hacia Haxorus!- El escudo, el cual seguía cayendo, llego a la altura donde se encontraba su dueño, y este fue mandado volando como un trompo hacía el Dragón gracias al fuerte golpe del pato.
Al golpear, el escudo reboto hacía el Pokémon blanco, mandando su ala izquierda hacia atrás, mientras que la derecha apunto su puerro directamente al tipo Dragón.
-¡Bien hecho Sirfetch'd!- Felicito el pelinegro a su Pokémon.
-¡Haxorus! ¡¿Estás bien?!- El mencionado agito su cabeza, quitándose el mareo que le dejo el escudo, volviendo a mirar a su rival con una sonrisa desafiante, quitándole la preocupación a la chica.
Los Pokémon que estaban viendo la batalla empezaron a gritar de emoción, haciendo que el lugar pareciera un estadio, mientras que el profesor y yo simplemente mirábamos con asombro como se desenvolvían todas las técnicas que cada combatiente lograba sacar de la manga.
No importaba cuantas veces viera una de sus batallas, siempre me sorprendía lo versátil que se podía volver en el campo de batalla.
-¡Eres increíble Satoshi, aunque yo también tengo mis propias estrategias!- La chica miro a su Pokémon y le sonrió, este también hizo lo mismo antes de volver a mirar al pato, preparando sus garras para atacar, -¡Haxorus, Enfado!- El tipo dragón lanzó un grito al cielo, lanzándose de frente contra su rival.
-¡Sirfetch'd, mantén apuntando tu puerro hacia adelante y corre contra Haxorus también!- El mencionado asintió, corriendo hacia adelante como su entrenador le dijo, poniendo su escudo cerca de su cuerpo para protegerse mientras se acercaba al tipo dragón.
-Te tenemos...- Musito Iris con una sonrisa triunfante, -¡Haxorus, ataca al suelo!- Lo que dijo sorprendió a todos, y no le dejo tiempo al chico para reaccionar a tiempo.
Con sus potentes garras, el tipo dragón golpeo el suelo antes de chocar contra el tipo lucha, levantando una capa de tierra que nublo la vista de todos los presentes.
-¡Sirfetch'd, rápido, Detección!- Grito el pelinegro bastante desesperado, sabiendo que Enfado aún estaba en curso.
-No creo que te sirva de mucho, si Sirfetch'd no ve el ataque no podrá esquivarlo, no importa cuánto lo intente- Dijo la chica con mucha confianza, -¡Ahora Haxorus!- Del humo de tierra salió disparado el tipo lucha, pudiendo detenerse al arrastrar su escudo por el suelo, aunque el ataque definitivamente le había hecho mucho daño.
Mientras el humo se disipaba, unos ojos de color rojo iluminaban desde adentro de este, y de poco a poco, la forma de Haxorus se mostró, caminando lentamente hasta su objetivo.
-¡Sirfetch'd! ¡¿Aún puedes pelear?!- El mencionado se levantó con dificultad, pero decidido a derrotar a su rival, mostrándole una sonrisa a su entrenador, -De acuerdo, ¡Si queremos ganar tendremos que acercarnos!-.
Aunque era obvio que lo que dijo el chico confundió a la chica, a este punto no le impresionaba que tomara una decisión así de imprudente, por lo que se preparó para lo que fuera.
-A veces me pregunto cómo puede tomar decisiones así...- Le dije al profesor, por lo cual me respondió.
-El parece tener un sexto sentido para estas cosas, pero sí, es cierto que impresiona no importa cuantas veces lo veas-.
-Es lo que hace a Satoshi, Satoshi- Respondí sonriendo.
-Así es- Asintió mientras reía, volviendo a tener su atención en la batalla al ver que Sirfetch'd y Haxorus se estaban viendo fijamente mientras caminaban a sus respectivos lugares junto a sus entrenadores.
Ambos sabían que el pato era el que estaba mayormente cansado, por lo que un golpe del dragón podría terminar el encuentro.
Pero... Satoshi no se iba a rendir, no importara que tan difícil fuera la batalla.
-¡Haxorus, Psicocorte!- El dragón ilumino sus dos picos y lanzó el ataque tipo psíquico hacia el pato, el cual, sin que Satoshi le dijera, utilizo detección, esquivando el ataque sin ningún problema, -¡Continúa atacando con Psicocorte!- Los picos de Haxorus se seguían iluminando y lanzando ataques sin parar hacía el tipo lucha, mientras que este seguía usando detección, cansándose más de lo que estaba antes.
-¡Sirfetch'd, usa Giro Vil y detén esos ataques!- El mencionado asintió mientras seguía esquivando, tomando la oportunidad de lanzar su escudo mientras que Haxorus cargaba otro ataque.
-¡Haxorus, Utiliza Vasto Impacto y devuélvele su escudo!- Antes de que el ataque diera contra su rostro otra vez, el Pokémon de Iris utilizo sus garras para cargar un ataque blanquecino y darle al escudo como si fuera una pelota, devolviéndola con mucha más velocidad a su dueño.
Satoshi tuvo que pensar rápido si no quería que su Pokémon perdiera gracias a su mismo ataque, dándose cuenta de algo que podría ser lo que terminara la batalla.
-¡Sirfetch'd, haz lo mismo con Tajo Umbrío!- El tipo lucha utilizo su puerro como bate y le devolvió el ataque una vez más a su rival, preocupando a la chica.
-¡Haxorus esquívalo!- Iris sabía que si continuaban golpeando el escudo se haría tan rápido que alguno de los dos no podría esquivarlo, optando por mejor dejar que siguiera su curso, arrepintiéndose rápidamente cuando su Pokémon lo esquivo, pero ni siguió recto, si no que di una vuelta para ir en dirección del pato.
-¡Hay una cosa que no sabias Iris, y es que el escudo de Sirfecth'd siempre volverá hacia él!- Satoshi sonrio desafiantemente, apuntando al escudo que se acercaba a su Pokémon, -¡Sirfetch'd! ¡Continua con Tajo Umbrío!- El tipo lucha volvió a golpear su escudo, mandándolo con más velocidad al tipo dragón.
-¡Intenta agarrarlo!- Grito la chica preocupada, haciendo que su Pokémon se preparara para atrapar el escudo, incluso si sabía que esto le causaría daño considerable, pero era la mejor opción si no quería que ese daño incrementara.
Haxorus abrió sus garras para atrapar el escudo, pero cuando este llegó, no solo no pudo detenerlo, el escudo lo empujo hacia atrás para después irse volando en dirección del pato otra vez.
-¡Ahora Sirfetch'd! ¡Termina esto con Tajo Umbrío!- Sirfecth'd sonrió y se posiciono como bateador, dándole de lleno al escudo cuando lo alcanzo, yendo con tal velocidad al tipo dragón, que este no pudo ni reaccionar para siquiera esquivarlo, golpeando esta vez su estómago y dejándolo en el suelo por unos segundos.
Al golpearlo, el escudo volvió con Sirfetch'd, que le costó un poco agarrarlo otra vez por su velocidad, empujándolo hacia atrás un poco.
Haxorus por su parte, se levantaba otra vez con problemas y una furia impresionante, poniendo sus dos manos en su estómago.
Ambos Pokémon se vieron fijamente, no parecía que ninguno iba a caer aún, sin embargo, el rostro del tipo dragón miro al cielo, lanzando un grito final antes de volver a tocar el suelo, terminando el combate.
El profesor Okido se acercó al campo de batalla, levantando su mano en dirección de Satoshi.
-¡Haxorus no puede continuar, el ganador de esta batalla es Sirfecth'd, lo que significa que el ganador del combate es Satoshi!-.
-¡Lo Logramos!- Satoshi saltó junto con Pikachu en celebración, yendo con el Pokémon tipo lucha para felicitarlo también, siendo detenido a medio camino por sus otros Pokémon, los cuales estaban eufóricos por la batalla, saludando al ganador con entusiasmo, pidiéndole una batalla para más tarde, e incluso levantándolo para felicitarlo.
Iris se rio ante la situación, felicitando a su Pokémon por la batalla y guardándolo en su Pokeball para que descansara, acercándose al chico que intentaba tranquilizar a sus Pokémon.
-Fue una buena batalla, Satoshi- Dijo Iris con una sonrisa, llamando la atención del azabache, el cual también le sonrió, y de Pikachy, el cual se le abalanzó encima cariñosamente.
-Muchas gracias Iris, la verdad es que me costó un poco idear algo para poder ganar, ¡Tú y Haxorus se han vuelto bastante fuertes!-.
-¡Puedo decir lo mismo de ti, campeón mundial!- Satoshi se sonrojo ante el comentario, riéndose nerviosamente mientras se rascaba la cabeza, -¿No me digas que te da pena que te digan campeón?- Pregunto Iris algo burlona mientras seguía acariciando a Pikachu.
-¡Claro que no! Es que aún me parece raro que hace no mucho estaba entrenando para la final... Creo que de cierta manera sigo sorprendido con todo, la verdad...- Respondió el chico algo apenado, cosa que no me sorprendía, el vuelo de vuelta a Kanto fue algo callado, como si estuviera pensando en muchísimas cosas al mismo tiempo.
-¿En serio? Pensé que estarías un poco más emocionado...- El semblante burlón de Iris desapareció, poniéndose bastante sorprendido y algo confundido.
-¡Claro que lo estoy! ¡La batalla fue increíble y todos mis Pokémon estuvieron asombrosos en el torneo!-.
-Pero...-.
-Pero... La verdad es que no sé qué hacer ahora...- Satoshi no lo noto, pero sus Pokémon dejaron de gritar al escuchar la conversación, volteándose para escuchar lo que decía.
El profesor se le acerco, poniendo su mano en su hombro para alentarlo.
-Acabas de llegar de un torneo mundial muchacho, obviamente estarás algo confundido en que hacer ahora- Le dijo con una sonrisa, -Tomate tu tiempo, tu sueño de ser maestro Pokémon aún está ahí, ¿Verdad?-.
-…- Satoshi miro a Pikachu, para luego voltearse al ver que sus Pokémon restantes salían de sus Pokeball y se unían a los otros que también lo veían; Todos sonriendo y animándolo.
-Todos tienen razón, llegaste hasta aquí con mucho esfuerzo y tiempo, no veo porque no tomarte un tiempo para que puedas pensarlo- Iris también se unió para apoyarlo, dándole una sonrisa comprensiva y dulce.
Yo fui el último en acercársele, poniendo mi mano en su hombro y alzando mi puño.
-Y sea lo que sea que vayas a hacer estaremos contigo hasta el final, porque nuestro futuro...- Satoshi por fin sonrió, sabiendo lo que tenía que hacer, alzando su puño también.
-¡Está en nuestras manos!- Chocamos nuestros puños, siendo acompañados por Pikachu, quien también imito nuestra frase a su manera.
Y así, el día se volvía cada vez más oscuro al caer la noche, con la luna iluminando nuestro camino, acompañada por varias estrellas que solo podían ser vistas en lugares como este, y el sonido de los Pokémon y humanos que se preparaban para dormir, yendo junto a Cresselia para tener sueños que completaban la experiencia nocturna.
Después de que el profesor curara a los Pokémon que combatieron, y nos despidiéramos de él, Satoshi, Iris y yo nos dirigimos hacia la casa del azabache, siendo recibidos por una enorme cena hecha por Hanako.
Siquiera recordar su pastel de frutas hace que mi boca se vuelva una cascada...
Satoshi fue el primero quedarse dormido, aunque Iris le acompaño rápidamente.
Yo la verdad tuve algo de dificultad para dormir esa noche, no sé si fue por la emoción de la tarde, pero definitivamente no quería dormir en ese momento.
Estuve mirando al techo unos minutos, teniendo la mente en blanco y simplemente esperando a que me diera sueño.
Creo que tenía un presentimiento de algo, porque cuando por fin logré dormir, Cresselia no fue la que me dio la bienvenida a mis sueños...
Fue Darkrai...
…
…
Pikachu miraba una colina...
Y él estaba solitario...
El cielo estaba anaranjado...
Y las nubes abundaban...
Él se volteó y me sonrió...
Parecía esperarme...
Pero cuando me acerque...
Él empezó a llorar...
Ahí me di cuenta que no era a quien esperaba...
Y no importaba cuanto le preguntara, nunca me decía quién era al que esperaba realmente...
…
…
Ese sueño me lleva acompañando desde que tenía 10 años, y cada cierto tiempo vuelve a aparecer, como si me intentara decir algo...
Por ahora lo único que sabía es que Pikachu me volvió a paralizar intentando despertarme...
FIN DEL CAPITULO 2: PRESAGIO
