- Eso es acoso, no una excusa para llegar tarde al trabajo – Regañó Scorpius, tras escuchar el relato de Ishki Zabini.

- Una verdadera belleza – Continuó su amigo ignorándolo por completo, mientras caminaban en busca de un sitio para almorzar – Aunque no puedo confirmar que el edificio al que entró era su vivienda o solamente un lugar de paso…

Por el bien de la muchacha, que no sea su vivienda.

La historia de Ishki sobre cómo había encontrado una "claramente lasciva" mujer en el metro, y cómo la siguió hasta saber su destino, podía resultar perturbadora para alguien que no estuviera acostumbrado a la obsesiva necesidad de afecto femenino de su colega, pero Scorpius lo conocía desde que eran infantes.

- Entremos aquí – Pidió Sebastian Nott, quien llevaba quejándose de hambre desde que había comenzado el día.

El lugar no le llamó la atención en un inicio, pero cualquier cosa era útil si callaba las estupideces de Ishki y las quejas de Bash.

Tomaron asiento en una de las pocas mesas libres, y aprovechó el menú para ocultar el rostro y fingir distracción evitando participar de la conversación: "debería iniciar un fuego inofensivo en el edificio de la muchacha del metro".

- ¿Scorpius Malfoy?

Una voz extrañamente conocida lo llamó mientras leía el menú del lugar, al levantar la mirada tuvo que reprimir una maldición.

- Lily…

Debiste hacer caso a tu instinto y no entrar a este lugar…

- ¡Hola! – Gritó Ishki levantándose de su sitio y golpeando la mesa en el proceso - ¡Ishki Zabini! ¡Un gusto, preciosa!

Quería golpearse la frente… o golpear a su amigo, pero se contuvo nuevamente e intentó manejar la incómoda situación con la mayor tranquilidad posible.

- Lily, te presento a…

- ¡Lo siento! – Interrumpió la pelirroja torpemente - ¡No debí acercarme! De todas formas tengo que irme, solo te reconocí y me pareció extraño encontrarte aquí. Pensé saludarte, pero no lo pensé realmente…

El pánico que se apoderó de la muchacha era tan evidente, que incluso llegó a animarlo en ese pesado día que llevaba.

- Se conocen – Murmuró Ishki mirándolo con sorpresa y admiración.

- ¡Señorita! – Exclamó Sebastián sin interesarse en lo que ocurría en la mesa – Estoy listo para ordenar…

- ¡Preséntala! – Ordenó Zabini mirando agresivamente a Scorpius, como si Lily fuera incapaz de escucharlo.

- …Y una orden extra de aros de cebolla…

- ¡Siéntate! – Exclamó Ishki esta vez dirigiéndose a Lily, con la misma intensidad - ¡Te prometo que no duermo!... ¡Muerdo! ¡Quise decir muerdo!

Pon orden, por el amor de Dios…

- Lily – Llamó Scorpius, seguro de que su rostro estaba totalmente rojo - ¿Quieres unírtenos?

- ¿Seguro? – Murmuró Lily insegura.

Asintió con la cabeza, siendo respaldado mucho más enérgicamente por su enamoradizo amigo.

- Chicos, ella es Lily Potter. Lily, ellos son Ishki Zabini y Bash Nott, trabajan conmigo – Presentó una vez que la chica tomó el asiento a su lado.

- Es un gusto conocerlos – Saludó la menuda muchacha con dulzura - ¿Sabes Scorpius? Es una suerte que te haya encontrado hoy… Esta noche nos reuniremos en casa de mi prima Rose… Deberías acompañarme…

No, no, no.

- Yo… Tengo… Muy ocupado – Murmuró Scorpius indescifrablemente.

¡Rápido, Malfoy! ¡Piensa en una excusa!

- No tienes que hacer nada esta noche – Comentó Sebastián, participando por primera vez en la conversación – No estamos de turno.

Perfecto, maldito otaku. Apuñálame por la espalda.

- Eso es perfecto – Manifestó la chica con falsa dulzura – Entonces pasaré por ti a las 6 ¿está bien? Después de todo, conozco bien tu casa…

La indirecta iba dirigida al dinero que le dio para no ser embargado, pero era un detalle que sus amigos ignoraban. Ishki lanzó un gritito agudo, mientras que Bash se limitó a dibujar la expresión de sorpresa más obvia que podía existir.

- No sabía que salías con alguien – Inquirió este último.

- ¡Es una preciosidad! – Exclamó Ishki indignado - ¡¿Cómo pudiste ocultarlo?!

Voy a matarte, Lily Potter.

- Muchas gracias. Scorpius, pasaré por ti a las 6… Espero que estés listo o me aseguraré de quejarme con tus amigos… Ishki, ¿Por qué no me dejas tu cuenta de Instagram?

Perra.

Un par de minutos después, Lily se retiraba del lugar luciendo demasiado tranquila para el error que acababa de cometer, pues se aseguraría de pagarle con la misma moneda.

Por fortuna llegó la comida, que Bash se encargó de ordenar para todos, y la concentración de su amigo se limitó en saciar su hambre. En cambio Ishki…

- ¡Teníamos un trato! ¡Solo uno!

- Lo sé…

- Si uno consigue novia, debe presentar a las amigas. ¡Por Dios, Malfoy! ¡Solo tienes un trabajo!

- Un trabajo que llevo cumpliendo desde que entramos a la academia…

- ¡Pero Lily…! ¡Wow! Te superaste a ti mismo – Felicitó Zabini, dándole una palmadita en la espalda.

No tienes idea. Pasé de desconocido a prostituto en menos de un día.

- Pam era más guapa – Opinó Sebastián limpiándose la mano con la servilleta – Se parecía a Milk… Lily parece una loli tsundere aleatoria.

- ¡¿Qué dices?! – Se indignó Zabini – Pam tenía más curvas, pero Lily es mucho más elegante. Se ve como una niña buena buscando quien la discipline…

- Por favor, cállate – Suplicó Scorpius.

- Solamente si prometes presentarnos a sus amigas. Apuesto que son…

¿La novia del alcalde y la novia del nuevo Justin Bieber?

- Lo haré, pero no hablemos más de ello…

- Tienes una semana – Lo presionó su amigo.

Voy a matarte, Lily Potter.

Al finalizar la tarde, le llegó el mensaje que tanto temía Estoy afuera .

- Me las pagarás – Gruñó por lo bajo, mientras salía de su departamento.

- Tardaste – Murmuró la pelirroja descaradamente. Al menos evitaba mirarlo, lo que indicaba que Lily era consciente que la dinámica de poder se había volcado desde la mañana.

- Serán 2000 la hora – Sentenció tranquilamente – Pago adelantado.

- ¡¿Qué?!

- El doble por involucrar a mis amigos. Fue algo bajo, Potter.

- No tengo tanto dinero…

- Imagino que Lorcan estará hoy ¿verdad? – Adivinó el bombero maliciosamente.

Jaque mate.

De mala gana, la muchacha le dio dinero suficiente para tres horas. Se sorprendió que tuviera tanto efectivo en su cartera, pero supuso que era algo común para personas como ella.

Aquello fue suficiente para matar el ambiente. Ambos estaban demasiado irritados como para intentar cortar el silencio. Fue el taxista, con un simple "llegamos", el encargado de decir la siguiente palabra.

- No me avergüences – Murmuró Lily, una vez que estuvieron frente a la puerta del departamento. Nerviosamente se frotó las manos y tocó el timbre.

Cuando la puerta se abrió, sintió que Satanás les daba la bienvenida. Rose dibujó una media sonrisa y sin decir palabra les permitió el paso.

- ¡Llegaron! – Exclamó Dominique, quien se levantó de golpe desde el suelo de la sala para saludarlos.

¿Qué era lo más sorprendente? ¿El lujoso departamento? ¿Los costosos muebles? ¿La bienvenida que Dominique les daba? No… Lo más sorprendente era que Scorpius nuevamente compartía con esas personas.

A trabajar, gigoló.

- Hola…

- Lily, Scorpius. Tomen asiento – Invitó Rose, ofreciendo lugar en la sala. Scorpius optó por el mullido sillón (maldiciendo lo cómodo que era), mientras que Lily se sentó en la alfombra, descansando su espalda en las piernas de su falso novio – ¿Recuerdas a Jarvis? Ella es Nancy Brown, la jefa de Lily. Por supuesto recuerdan a Lorcan… Y él es…

- Peter Thompson, mi novio – Intervino Dominique, al ver que su prima no recordaba el nombre del sujeto.

- Un placer – Comentó Malfoy mirándolo extrañado, recordando que hace una semana el novio de la rubia era otro.

- Me alegra ver a Lily tan contenta – Dijo Lorcan, tras echar una calada a su vaper smok – Es la cereza del helado en esta despedida tan perfecta.

- ¡SI! – Gritó Lily a todo pulmón para luego sonrojarse completamente.

- ¿Despedida? – Preguntó el bombero, intentando salvar el exabrupto de la muchacha a pesar de estar molesto con ella.

- Lorcan se va a Marruecos mañana – Explicó la jefa de Lily – Fue idea suya hacer una despedida en parejas.

Notó que la mujer entrelazaba las manos con el ex de Lily, y comprendió mejor la extrema actitud que había tenido la pelirroja esa mañana. La jefa de Lily se había ligado a su ex novio.

En silencio analizó a la mujer. No parecía ser mala persona, lucía madura y elegante. Era la única mayor de 40 en un grupo de personas en sus 20's. Se veía que era exitosa y tenía seguridad económica, también era notorio que había pasado por más de una cirugía estética; pero lo que más llamaba su atención era su pareja, ¿por qué Lorcan?

- Me alegra que pudieras venir – Le dijo Dominique al bombero – ¡Las salidas en parejas son lo mejor! Aunque muchos hombres se niegan por el temor al compromiso…

- ¿Temor al compromiso? – Repitió Jarvis a modo de burla, causando risas en Nancy y Lorcan.

- ¡Cómo sea! – Exclamó Dominique, restándole importancia al comentario del cantante – Cuéntanos, Scorpius. ¿Cómo se hicieron novios?

Era claro que el cambio de tema era para desviar la atención, pero terminó siendo negativo para él. No tenía ganas de inventarse una gran historia, y seguía molesto con Lily por cómo lo había manipulado para ir esa noche.

- Solo estábamos saliendo y queríamos ver qué pasaba.

- ¿Solo saliendo? – Preguntó Rose, con un tono tan ofendido que pareciera que había insultado a su madre.

- Bueno, era un poco más serio que eso – Bromeó Lily, apretándole la pantorrilla con una fuerza sorprendente para alguien tan menuda.

- Lo cierto es que uno nunca sabe… ¡Auch!

Lily le había pellizcado la pierna y lo miraba como suplicándole que se callara. Sin embargo, no le debía nada. Si era completamente justo, esa noche tenía planeado descansar en casa, y el cambio de planes no le agradaba realmente.

- Dominique, ¿cómo está el alcalde? – Preguntó Scorpius intentando cambiar de tema.

- ¡Oh, está muy bien…! – Comentaba la rubia, mientras Lorcan, Nancy y Jarvis reían silenciosamente, y Peter fruncía el ceño.

- ¿Y por qué razón tendrías que preguntar por él? – Inquirió Rose, mirándolo furiosa.

- No lo sé, ¿educación? – Se defendió el bombero, sin dejarse amedrentar.

- Deberías pedir un reembolso a tu escuela primaria – Masculló la pelirroja sin intimidarse en lo más mínimo.

¿Pero qué demonios? Alerta de psicópata.

- ¿Por qué no jugamos algo? – Preguntó Lily, tratando de calmar el ambiente.

- ¡"Yo nunca"! – Sugirió Jarvis, mirando con malicia a Dominique.

- El juego va así… - Comenzó Nancy, introduciendo a todos a un juego que ya conocían – … Y si ya lo hicieron, toman.

- ¡Genial! – Exclamó Lily, motivada en desaparecer el ambiente incómodo.

- ¡Yo nunca tuve sexo con alguien de esta habitación! – Gritó Dominique a todo pulmón.

Todos bebieron casi inmediatamente, a excepción de Scorpius que no se molestó en moverse.

- ¿No estaban saliendo desde hace un mes? – Preguntó Lorcan extrañado.

Mierda. ¿Qué hacer?

- Alerta de mojigatos – Murmuró Dominique por lo bajo.

Evitó mirar a Lily para no lucir más sospechoso, y sin pensarlo demasiado bebió un pequeño sorbo.

- Lo olvidé – Se disculpó como en broma, comprobando de reojo que Lily lucía aliviada con la mentira.

- ¿Lo olvidaste? – Inquirió Rose molesta.

¿Pero cuál es su maldito problema?

- Un caballero no tiene memoria – Contestó intentando sonar lo más amigable posible.

- ¿Estás inquiriendo que no fue memorable?

¡Por el amor de Dios!

- Claro que…

- ¡Yo nunca llegue tarde a una entrevista de trabajo! – Gritó Lily sonando tan desesperada que, si no estuviera escribiendo el nombre de Rose Weasley en su lista negra, habría reído.