- Lo siento – Murmuró Lily con la voz cortada.

La velada había terminado (había durado más de las tres horas por las que su "jefa" había pagado), y ya se encontraban en el taxi de vuelta a casa.

- Al menos ya terminó… Espero que para siempre.

- ¡Estaba desesperada! – Gimoteó la muchacha – Lorcan se va. Me presionaron para llevar una cita a la despedida "en parejas". Mi novio falso es más caro que el alquiler de mi piso. Mis primas te odian. ¡Todo apesta!

Descuida, Lily. No puedes lucir más patética, no importa lo que hagas.

Estaba demasiado dolida como para percatarse de la molestia que tenía Malfoy en ese momento. Sus pensamientos se limitaban a Lorcan. Se iría al día siguiente, quien sabe por cuánto tiempo, y la dejaba una vez más con una sensación de vacío en el pecho.

Eso sin olvidar que se acostó con tu jefa.

Demonios. ¿Cómo mirar a Nancy a la cara? Su jefa ni siquiera le había pedido permiso para andar con su ex… Probablemente, a ojos ajenos, un mes de relación no era suficiente como para ganar la lealtad femenina, pero aun así…

- Llegamos.

El tono tan irritado que utilizó el bombero, la despertó del trance.

- Scorpius… - Murmuró tímidamente, sin saber de dónde salía ese temor a que el platino se molestara con ella – Te pagaré por las horas extras… solo necesito tiempo para conseguir el dinero… y si puedo hacer algo por ti…

La sonrisa maliciosa que dibujó el hombre, aceleró su corazón. Quizá no era tan buena idea consagrarse con el bombero.

- Quizá si hay algo que puedas hacer…

.

.

.

Tenía que ver el lado positivo de la situación.

La absurda petición de su falso novio, no solo apoyaba la mentira de su relación (de forma gratuita), también la distraía de la ausencia de Lorcan en su vida.

- ¡Bomberos! ¡Que emocionante! – Decía Nancy entusiasmada por la cita grupal.

Ingresaron al café que acostumbraban (donde se encontró a Scorpius pocos días atrás), y reconoció al grupo de bomberos que conversaba desinteresadamente en una mesa con lugares vacíos.

- ¡Scorpius! – Exclamó Dominique, saludando con efusividad al rubio, como si fuera ella quien organizaba la salida.

- Dominique… Tomen asiento…

Resultaba extrañamente gratificante ver al rubio tan incómodo, a pesar de que todo ello había sido petición suya.

Se sentó al lado de su falso novio, viendo de reojo a sus amigos mientras se presentaban con Dom y Nancy.

Ishki parecía haber utilizado todo el gel de su casa, su entusiasmo era tan grande que compensaba la incomodidad de Scorpius y Sebastián. Éste último no había tenido la mínima intención de ocultar que era un nerd, llevaba gafas y una remera con el estampado de algún anime.

Perfecto, Lily. Perdiste toda credibilidad para citas a ciegas.

- Sebastián, ese diseño es muy interesante – Dijo Nancy señalando la playera del mencionado - ¿Algún filme independiente?

¡Vamos! Incluso ella sabía que esa caricatura no era rescatable en ningún sentido.

- ¿No conoces a Sasuke Uchiha? – Preguntó Bash extrañado.

- No me suena familiar… ¿Estuvo en el festival de Cannes?

- Es de la Aldea de la Hoja…

- Parece ser un director interesante…

Definitivamente esos dos no se estaban entendiendo, y el resto no se veía interesado en aclarar la confusión.

- Preciosura – Susurró Ishki mirando fijamente a Dominique, como si no pudiera contenerse.

- ¿Eres fan del canal? – Preguntó su prima al sujeto que no dejaba de mirarla.

- ¡Claro! No me pierdo ningún episodio…

Bueno. Estaba más que claro que Ishki no tenía idea de lo que decía Dominique. Tenía que hacer algo pronto para reparar daños, pero no podía hacerlo ahí mismo.

- Debo ir al baño… ¿Me acompañan? – Preguntó a sus amigas.

- Pero no ordenaron nada – Señaló Sebastián sin entender la situación.

- Pidan por nosotras.

Se levantaron sin mirar atrás, encerrándose en el baño que por fortuna estaba vacío.

- Dominique, quiero cambiar – Sentenció Nancy directamente.

- Como sea – Aceptó sin mostrar el mínimo interés, mientras sacaba su celular – Le diré a Rose que nos saque de ésta.

- ¡Espera! – Exclamó Lily, viendo con horror la rapidez con la que Dominique escribía el mensaje – Scorpius me pidió el favor y…

- Estará aquí en media hora – Comentó la rubia sin escucharla.

Oh, no…

- Regresemos – Suplicó Lily.

- Tienes razón – Coincidió Dominique – Al menos disimulemos hasta que Rose nos rescate.

No pasaron ni cinco minutos. ¿Cómo podían declarar el fracaso tan rápido?