- Es que no lo entiendo – Lloraba Rose con un moco colgando en su nariz - ¿Qué hice mal?
Lily, concéntrate ¡No veas ese moco!
- No lo sé…
- ¡Yo le di todo! ¡Todo!
Solo dile que se limpie la nariz y podrás concentrarte… "Rose tienes un moco en la nariz". Es fácil, solo dilo.
- Lo sé, Rosie…
La puerta del departamento de su prima se abrió, y Dominique entró como si pudiera salvar alguna vida. Parte de ella quería reírse por la seriedad con la que se tomaban el asunto, y parte de ella se sintió aliviada porque ahora había una persona mucho más apta para consolar a Rose.
- ¿Qué paso? – Preguntó la rubia abrazando a su prima, quien ocultaba el rostro entre los pechos de silicona de Dominique.
- Jarvis… Yo… Rompió… ¡Dominique!
- ¡Oh, Rosie! ¡Lo siento tanto!
¿En serio? ¿Acaso Dom podía traducir aquello?
- Supongo que ahora un bombero no suena tan mal ¿eh? – Se atrevió a bromear, ganando una mirada de espanto por parte de Rose y una mirada de odio por parte de la conductora de noticias.
- ¡Por un demonio, Lily! ¡Ten un poco de tacto! – Regañó la rubia molesta.
Se mordió la lengua para no decir más. Después de todo, ¿Cuántas veces habían pasado por lo mismo? Desde que Rose y Jarvis se hicieron novios, la cantidad de "rupturas definitivas" que había atravesado la pareja probablemente era mayor a los dos dígitos.
¿Qué pasó? ¿Todo está bien?
Leyó el mensaje de Scorpius y aprovechó para distraerse un poco con eso.
Es el peor momento para decir que rompimos. Rose y Jarvis cortaron
¿Quieres restregarle nuestra felicidad en la cara? Me apunto
Dibujó una sonrisa maliciosa. Sabía que estaba mal burlarse del sufrimiento de Rose, y era algo que negaría hasta el fin de los días, pero si alguien tenía derecho a hacerlo era Scorpius. El pobre había tenido que tragarse el carácter elitista de su prima solamente por ser bombero. El hecho de que su prima estuviera con un moco colgando de la nariz y el corazón destrozado parecía una especie de justicia divina.
- Tengo una idea – Decía Dom con tono maternal – Un viaje en el yate de Kevin.
- ¿Quién… es… Kevin? – Gimoteó Rose, sorbiéndose la nariz.
- Kevin Thomson, el primo de Peter… Mi ex Peter… El sujeto que traje para la despedida de Lorcan.
- Oh, si…
- Escribiré a Kevin ahora mismo.
- ¿Qué acaso no salías con Goyle? – Cuestionó Lily sospechando lo que estaba a punto de pasar.
- Esto es lo que pasará – Sentenció Dominique con autoridad – Lily te encargarás de los invitados… No, mejor encárgate de hacer el papeleo para que Nancy y yo no tengamos que trabajar el viernes. Yo me encargaré de los invitados y de pedirle a mi nuevo novio Kevin su yate… Rosie tu tarea es no llamar, escribir o tener ningún tipo de contacto con Buckle ¿entendido?
La pelirroja con profundas ojeras y cabello despeinado asintió con la cabeza. Al momento en que Dominique tomaba su celular para encargarse de la logística del fin de semana, es decir cortar con Goyle y arreglarse con Kevin.
De cierta forma admiraba la capacidad de Dominique de establecer relaciones con un simple mensaje. Era una clase de poder completamente distinta a la que ella tenía…
¿Qué poder tienes, Potter? ¿Gastar tu dinero para tener un novio falso?
