- Lily, encárgate de todo – Ordenó Nancy desde su escritorio, quien parecía más concentrada en mirarse las uñas que en la misma Lily.
Con un "entendido", la pelirroja salió de la oficina sacando humos.
Un día para planear una fiesta de celebración por el ascenso de Sebastián, donde todo sea lo más íntimo posible.
Hubiera querido decir "eso no está en mi manual de funciones" o "planéalo tu misma, cougar roba novios", pero no quería quedar desempleada. No tuvo más opción que salir de la oficina mordiéndose la lengua, y maldiciendo el momento en el que Scorpius había decidido dejar de hablarle, pues ahora más que nunca le hubiera resultado útil su ayuda para planear algo que deje satisfecho a su amigo y, por lo tanto, a Nancy.
Demostrando ser bastante eficaz; en 24 horas Lily logró contactar el servicio de catering que llevaría la comida a la casa de Nancy, convencer a Dominique de no llevar ningún desconocido a la reunión y hacer que Rose prometiera no ser grosera con los bomberos. Si consideraba el tiempo y la personalidad de sus primas, se trataba de un logro sin precedentes.
Cuando llegó el día de la cena, decidió comenzar a alistarse con más tiempo de lo usualmente necesario, sabiendo que tardaría más de lo normal en escoger su vestuario.
Con ese vestido no impresionarás a Scorpius.
No quería impresionarlo, se aseguraba mentalmente mientras inspeccionaba su aspecto por doceava vez, solamente quería darle una lección por no haberle hablado desde hace casi una semana. ¿Cómo se atrevía a llamarla inmadura?
Ciertamente eso te hace ver madura.
Tacones, falda alta y crop top a juego. Lo suficientemente atrevido para que se vean las piernas, estómago y escote. Lo suficientemente elegante para no parecer una prostituta que se autoinvitó a la fiesta. Era perfecto.
Cuando llegó la hora, llamó al taxi, respiró hondo y trató de relajarse mentalmente durante todo el camino. No era una tarea sencilla; por alguna razón confrontar a Scorpius la hacía sentir incómoda.
- ¡Lily! – Saludó Ishki abriéndole la puerta de la casa de Nancy- ¡Estás preciosa!
- Hola – Saludó ella mientras sentía el abrazo entusiasta del novio de su jefa - ¿Llegó alguien más?
- Eres la primera. Pasa.
Poco después llegó el servicio de catering, seguidos de los exclusivos invitados…
Rose y Jarvis habían vuelto y, como en todas las reconciliaciones post-ruptura, estaban más presumidos por su perfecta relación que nunca. Dominique había llegado sin pareja, como se lo había pedido, y se notaba que no estaba acostumbrada a no tener alguien que la atienda o trate con deseo. Sin embargo, no se sintió verdaderamente agitada hasta que llegó el homenajeado, no por Bash, sino porque éste había llegado junto con Scorpius.
Se supone que son novios. Salúdalo o el resto comenzará a sospechar.
- ¿Qué tal? – Murmuró la pelirroja, sintiendo que la confianza que tuvo al vestirse había desaparecido por completo.
- ¿Todo en orden? – Preguntó Scorpius evitando mirarla.
Te odia. Claramente te odia.
- Como los documentos de una oficina en el ayuntamiento.
Idiota.
Ante el estúpido chiste, Scorpius la miró extrañado, pero no hizo ningún comentario. Luego de saludar al resto, el rubio finalmente caminó hasta volver a su lado.
Esto es incómodo. Esto es incómodo.
- ¿Todos listos? – Preguntó Nancy como buena anfitriona – Pueden acompañarme al comedor, la comida ya está lista.
La siguieron hasta el comedor, donde la comida ya estaba lista para servirse y el decorado realmente había quedado bien a pesar de ser algo sencillo.
- Todo se ve genial, Nan – Alagó Rose una vez que se sentaron en la mesa.
- Gracias, fue un poco complicado llevarlo a cabo, pero simplemente teníamos que celebrarlo.
Bruja hipócrita. ¡No hiciste más que depilarte las piernas mientras yo me encargaba de todo!
- ¡Así es! – Exclamó Ishki quien parecía más contento de lo normal, posiblemente por haberse sentado entre Nancy y Dominique - ¡Por Bash!
El restó levantó sus copas, uniéndose al brindis de Ishki.
La comida estaba deliciosa, la bebida con mucho alcohol (acertadamente pensó que lo necesitaría) y todos parecían haberse puesto de acuerdo para ser amables. El ambiente perfecto, de no ser porque Lily sentía que su lado izquierdo estaba paralizado, justo donde estaba sentado Scorpius.
¿Debería hablarle? ¿Decir algo para romper el hielo? ¿Tratar de amistarse sin que el resto note que algo andaba mal?
- Todo quedó muy bien – Le susurró Scorpius sorprendiéndola, al parecer su rostro fue demasiado evidente porque el rubio se apresuró a aclarar – Estoy seguro que Nancy hizo que te encargaras de todo.
- Que perceptivo – Contestó con una sonrisa. ¿Acaso estaba alegre porque alguien hubiese reconocido su trabajo? ¿O estaba alegre porque Scorpius volvía a hablarle?
Lily Potter, ¿Cuándo te importó tanto si alguien reconocía tu esfuerzo o si dejaba de hablarte? ¿Acaso estás traicionando a Lorcan?
No. Claro que no, ella amaba a Lorcan. ¿Cierto?
- Estoy segura que todos tuvieron un gran desempeño en la evaluación – Dijo Dominique jugando con su copa, mientras veía directamente a un sonrojado Ishki.
- ¡Sí! En cuestión de resistencia física el mismo supervisor quedó impresionado. Asegura que nunca vio alguien con mi capacidad en todos sus años de servicio – Alardeó Ishki.
- Impresionante – Dijeron Nancy y Dominique a la vez, la primera tomando la mano de su novio y la segunda con una sonrisa traviesa en el rostro.
Tanto Sebastián como Scorpius volcaron los ojos con diversión, pero no dijeron nada al respecto.
- Lo siento, es mi agente – Se disculpó Jarvis viendo la pantalla de su teléfono. El famoso cantante salió del comedor para hablar en privado.
- ¿Por qué regresaron? – Le preguntó Sebastián a Rose, quien pasó de tener una expresión de inseguridad a una de molestia rápidamente.
- No es que sea de tu incumbencia, pero Jarvis y yo somos más felices que nunca – Defendió su prima con una mirada altiva.
- Si tú lo dices – Contestó el bombero encogiéndose de hombros; logrando que el resto de los comensales admiraran su valentía (o su estupidez).
- Si tienes algo que decir, habla claramente, bombero – Escupió Rose, enfatizando la última palabra con desprecio.
- No me parecías tonta, pero pude haberme equivocado.
Lily se cubrió la boca con ambas manos. Nancy observaba a Rose con miedo de que haga algo y arruine la cena. Dominique e Ishki no prestaban atención al resto, más concentrados en comer la comida de forma provocativa para el otro, que en escuchar la conversación. Scorpius parecía capaz de besar a su amigo sin titubeos si éste se lo podía.
- Regresé – Dijo Jarvis cortando el silencio que se había instalado y tomando asiento junto a su novia, quien no apartaba la mirada del festejado de la noche - ¿De qué me perdí?
- Nada, cariño. ¿Regresamos a casa temprano?
Como habían advertido, Rose y Jarvis se fueron ni bien terminaron de comer. Dominique e Ishki se habían sentado juntos en la sala, hablando en voz baja e ignorando por completo al resto. Por fortuna, Nancy no pareció percatarse de ello, puesto que se encargó personalmente de embriagar al nuevo cabo de la estación de bomberos, posiblemente para que agradarle al amigo de su novio o porque temía que sus pocas habilidades sociales provocaran otro descontento en su cena.
Scorpius tomó asiento junto a Lily, cosa que la pelirroja agradeció puesto que no tenía ganas de formar parte del coqueteo de Dominique o de estar junto a la ex de Lorcan.
¿Segura que esa es la razón de tu alegría? ¿Segura que no tiene nada que ver con que un hombre ridículamente atractivo se sentó a tu lado?
No. Ella no tenía quince años. No tenía el nerviosismo de una adolescente.
- Esta reunión resultó más entretenida de lo que pensé – Bromeó Scorpius como para que solo ella lo escuche.
- Bash tiene un punto. Rose y Jarvis rompieron y regresaron más veces de las que puedo contar – Contestó Lily intentando no inhalar el aroma del rubio de forma descarada. ¿Desde cuándo respirar se había vuelto tan difícil?
- ¿El número es mayor a las películas de James Bond? – Trató de adivinar el rubio, sacándole una carcajada.
- Definitivamente.
- ¿Mayor a la edad de Nancy?
- Si – Reía Lily, tratando de ahogar la carcajada con la mano.
- ¿Mayor a las parejas que tuvo Dominique?
- ¡JA! – Estalló la pelirroja, provocando una carcajada en el bombero y que por un segundo los otros cuatro invitados los miren con curiosidad – Creo que se trata de un empate.
Scorpius lanzó un silbidito burlón, lo que provocó que Lily nuevamente estalle en risas.
Un segundo. ¿En qué momento se habían acercado tanto?
De repente Lily dejó de reír. Observó la casi nula distancia que los separaba e, inevitablemente, una alarma se prendió en su cabeza.
Estuviste encaprichada por Lorcan toda tu vida.
Era cierto. No podía ser tan amistosa o terminaría confundiéndolo y dañando su amistad. Tenía que tomar distancia o Scorpius pensaría que Lily quería algo con él.
¿Acaso no quieres algo con él?
Diablos…
- ¿Lily? – Preguntó Scorpius, notando que la pelirroja se había quedado en blanco.
Admite que alguien como él jamás estaría con una chica tan sosa como tú. No sirve de nada enamorarte de él, solamente terminarás sufriendo por un segundo Lorcan.
- ¿Lily? – Continuó Scorpius moviendo la mano frente a los ojos de la chica.
¿Un guapo bombero lleno de confianza y que exuda carisma con una chica como tú?
- Tierra llamando a Potter – Se burló el rubio, sacudiendo el hombro de la muchacha y callando, finalmente, su debate interno.
- Lo siento. Me quedé pensando en Jarvis y Rose – Mintió ella – ¿Qué me decías?
