Scandalous
By: HybridVirus
Disclaimer: Hetalia y sus personajes son pertenencia de sus respectivos dueños, solamente soy dueña de Rafaela y no hay ninguna ganancia con esto, más que darles amor a las relaciones de mi país con otros países; solo soy una fan que escribe para fans.
Pd: Se aceptan donaciones en PP :La descalabran:
::◊::◊::◊::◊::◊::◊::◊::◊::
Capitulo X
La tensión en el ambiente se vuelve palpable, apenas unos cuantos segundos del chillido del silbato. Las serpientes se miran de reojo al empezar a tomar sus posiciones correspondientes, pero los movimientos de los leones son diferentes a lo usual. Mathias continua al frente de su equipo, mientras que Alfred se acomoda frente a los aros, tomando de ese modo la posición del guardián que usualmente es ocupada por el danés.
Los dientes de Julchen se aprietan al entender que Mathias, está dispuesto a jugar como un cazador en este encuentro. Pero… ¿Por qué? Desde ese partido en el que había cambiado su posición de juego, el rubio no había vuelto a ser un cazador. La mirada de la albina se dirige hacia Emmet, quien asiente al tomar su puesto frente a los aros del equipo de las serpientes.
Los orbes del belga se entrecierran al posarse en la socarrona sonrisa, que Mathias ni siquiera se preocupa por disimular en lo más mínimo.
–Dirijan las bludgers hacia Kohler…
La mirada de Emil se desliza hacia Julchen, entendiendo que mientras el capitán no vea problema alguno en las palabras de la mujer. Deberán de acatarlas mientras el pelirrojo se concentra en buscar la snitch dorada en el campo de juego.
Los ojos lilaceos se posan sobre la formación de los felinos, encontrándose con Francis, Mathias y Natalia como los cazadores del equipo rojidorado, mientras que David y Antonio… quien no deja de arrojarle miradas fulminantes a Mathias, tomaban las posiciones de los bateadores.
El revoloteo de Arthur en el fondo le hace recordar que no es el único nervioso, o al menos eso supone al ver como el rubio rehúye, de la penetrante mirada de su hermano mayor. Curiosamente Emil está seguro de que hay algo extraño en los ojos de anko, algo que parece arder y salirse de control, algo que le dice que Mathias en verdad no piensa darles la menor oportunidad de ganar este encuentro.
Las manos de Emil se aferran al mango de la escoba, que tuvo que tomar prestada de Rafaela por haber olvidado la suya gracias a los nervios. Las miradas escarlata y verde, pertenecientes a Gilbert y Noah se colocan sobre su persona, al mismo tiempo que le dirigen un gesto repleto de confianza para apaciguarlo.
–Serpiente bebé mantente cerca de Julchen y Seamus, tu mamá no nos perdonara si te alcanzan las bludger.
El repentino eco de risitas a su alrededor le hace arder el rostro, al mismo tiempo que jura puede sentir como la tensión empieza a desaparecer de sus músculos. Haciéndolo que se concentre en otra cosa que no sea, el grupo de fulminantes miradas que se encuentra frente a él.
Una discreta exhalación escapa de los labios del chico, mientras espera por el siguiente chirrido del silbato del profesor Germania en el suelo. ¿Cuándo volvería a tener la oportunidad de jugar con el equipo campeón? Rafaela le había dado la oportunidad de unirse y no la desperdiciaría con ninguna duda o miedo, se encargaría de hacer incluso un mejor trabajo que la bruja en su puesto.
Encontraría el modo de traer la victoria para la casa esmeralda, así tuviera que enfrentarse a anko y esa extraña emoción en sus ojos. La voz de Julchen y Seamus resuena en sus oídos, dejándole saber que no tendrá que enfrentarse a los leones el solo.
–Tranquilo niño, te dejaremos brillar para que tu mamá vea que eligió bien.
(¯ `v´¯ )
`.¸.´
Los orbes miel se encuentran fijos en el caos, que se ha apoderado del estadio después de que iniciara oficialmente el partido. La forma en que Julchen arroja la quaffle con una ira desmedida, es notoria para todos los espectadores del estadio. Incluso Rafaela jura que puede ver la forma en que los ojos de Alfred, se abren en un gesto de sorpresa al ver como la esfera se dirige directamente hacia su rostro.
La misma que es atrapada en el aire por un sonriente rubio, el grito de 'Mathias' proveniente de las gradas de los leones, le confirma que el danés está luciéndose por completo en el campo de juego. El capitán del equipo escarlata se apresura a arrojar la esfera en la dirección del francés, para unirse en su trayecto hacia los aros que protege el basilisco belga.
No sin antes asegurarse de guiñar coquetamente, al encontrarse con la mirada de Rafaela. Francis arroja la quaffle en la dirección de Natalia, intentando no gruñir al sentir el codazo de Seamus presionándose contra su costado.
–¡Emmet!
Los ojos del europeo se fijan sobe la esfera, intentando percatarse de cuál de los dos leones libres será el que intente anotar. La visión de Julchen hundiendo su codo en el costado de Natalia, le hace dirigir la mirada hacia el capitán del equipo contrario. Las manos de la bielorrusa arrojan la quaffle en la dirección de Mathias, permitiéndole a Emmet concentrarse de lleno en la figura del escandinavo.
Las manos de Mathias se mueven para arrojar la esfera, haciendo que la piel de Emmet se erice al saber que debe detener la quaffle a como dé lugar. El rubio cenizo no puede hacer más que prepararse, al percatarse de la velocidad de la pelota que se dirige hacia el aro central. El grito de los leones resuena en los alrededores, esperanzados a que su capitán finalmente haya podido burlar la defensa de Emmet. Las miradas celeste y verde se posan en ese instante sobre las pálidas manos, que se aferran a la quaffle y que evitan el avance de la misma hacia los aros de los basiliscos.
–¡Eso Emil, es tu momento!
El grito del nombre del islandés resuena sobre las quejas provenientes de las gradas escarlatas, la mirada de Mathias se posa sobre la emocionada sonrisa en el rostro de Rafaela, al mismo tiempo que escucha los gritos que le indican a Emil que no se detenga y haga una anotación. Las cejas del nórdico se fruncen, al ver como su primo le roba la atención de su novia con sus acciones.
El siseo de una bludger pasando realmente cerca de él, le hace apresurar el paso para detener al reemplazo de Rafaela. Los ojos del capitán se posan sobre sus compañeros cazadores, Natalia está siendo cubierta por Julchen quien se rehúsa a separarse de ella, mientras que Seamus se encarga de presionar a Francis para evitar que se acerque al portador de la quaffle.
–¡Alfred!
Los ojos del estadounidense se posan sobre la silueta del escurridizo islandés que evita como puede la bludger, que es golpeada en su dirección por el bate de David. Quien es repentinamente empujado por la silueta del peliblanco, que se apresura a golpear la hechizada esfera, hacia el único cazador sin marcar para no arriesgar a sus compañeros de equipo.
Los ojos de Mathias se encuentran sobre la espalda de Emil, intentando evadir las bludgers que son arrojadas en su dirección. El forcejeo de Antonio y David resuena en sus oídos, junto al repentino grito ofendido que escapa de la garganta de Alfred. La quaffle se encuentra en la línea de anotación, así que probablemente Noah o Gilbert, han arrojado alguna bludger en la dirección del guardián.
El brazo de Emil se hace hacia atrás, dejándole ver la esfera que amenaza con ser arrojada hacia el aro central, ahora que Alfred ha tenido que evadir el ataque de los bateadores del equipo esmeralda.
–¡Arthur!
Grita a todo pulmón el capitán de la casa rojidorada, intentando informar al Breton que apresure su búsqueda por la snitch. La silueta del inglés intentando escapar del alcance de Allister, revolotea en la parte superior del campo de juego. Demostrando que todos los jugadores se encuentran peleando con uñas y dientes, para asegurarse de conseguir la victoria para sus respectivas casas.
El repentino grito emocionado de las serpientes, le hace posar la mirada sobre la silueta de Emil que se aleja con uno de sus brazos alzado en el aire, después de conseguir haber hecho su anotación. Los dientes de Mathias se aprietan con fuerza ante las emociones en su estómago, por una parte… se siente orgulloso de Emil, mientras que por la otra… se siente listo para arrojar la quaffle en contra de Emmet, para asegurarse de tomar la ventaja en cuanto Arthur atrape la snitch.
(¯ `v´¯ )
`.¸.´
Un gesto de sorpresa se apodera de las facciones de la serpiente cobriza, mientras los nerviosos gritos de las gradas esmeralda resuenan a su alrededor. Sus pasos la acercan hacia el borde de la torre, donde se encuentran todos sus compañeros de casa. Los brazos de Rafaela se apoyan sobre la madera, al mismo tiempo que sus ojos se mantienen fijos sobre la bludger, que ignora a todos los jugadores para seguir únicamente a Emil.
Los confundidos rostros de los jugadores del equipo rojidorado, resplandecen ante sus ojos dejándole saber que no ha sido ninguno de ellos, quien ha hechizado el objeto para que se concentre en deshacerse de la serpiente platinada. Los gritos del equipo esmeralda resuenan en el campo, junto al nervioso movimiento de los leones intentando salir del camino del islandés.
–¡No te detengas Emil!
Un sinfín de voces revolotean contra los oídos del nórdico, a la par que intenta perder a la insistente esfera en el campo de juego. La repentina aparición de Gilbert a uno de sus costados, acelera el corazón del joven al ver la forma en que el dueño de los orbes rojos, mece el brazo con toda su fuerza para intentar alejar la bludger de su objetivo.
Los ojos de Noah se entrecierran al ver la forma en que el esférico objeto, evade el golpe del bat de Gilbert para retomar la cacería por su objetivo.
–¡Julchen!
El grito de la serpiente belga llama la atención del equipo verde platinado, al notar como a pesar de la situación en el campo de juego, dos de los cazadores escarlatas se encuentran dirigiéndose hacia los aros del equipo contrario. La molestia en las facciones de la peliblanca, se convierte en algo palpable para todo aquel en los alrededores.
El eco de las casas exigiendo que el partido se detenga, resuena en sus oídos mientras el resto de las serpientes aprietan los dientes. Los orbes lilaceos miran sobre su hombro para adentrarse entre las columnas debajo de las gradas, intentando así que el objeto hechizado se golpee contra algo con la suficiente fuerza como para detenerse.
La respiración de Emil empieza a salirse de control, al escuchar el eco de la madera cediendo detrás de él. ¿Si salta de la escoba esa cosa igualmente buscaría seguirlo? Las manos de Emil tiemblan mientras intenta no perder su agarre, sobre el mango de la escoba ¿Debería arriesgarse?
–¡Anko!
Grita el escandinavo al posar su mirada sobre la pálida mano, que se aferra sin el menor deje de duda a la escoba de la serpiente. Las facciones de Mathias se encuentran fijas en gesto de total concentración, al mismo tiempo que intenta tranquilizar al menor de sus primos. La sensación de la magia en su mano, le hace fruncir el ceño al percibir el encantamiento en el objeto.
Emil aún se encuentra aprendiendo, por lo que es normal el suponer que no es capaz de percibir el embrujo en la escoba. Es algo que alguien con más experiencia podría notar fácilmente, y que hace que los dientes de Mathias crujan con molestia, al saber que alguien ha hecho esto a propósito. Sabiendo de sobra que no podrían escapar de esa bludger y continuar en el partido en caso de que golpeara correctamente al jugador.
–¡Emil, tienes que dejar la escoba!
¿Cómo es que alguien sabría que Emil jugaría, como para poder adelantarse y embrujar su escoba? Si no recuerda mal, solo las serpientes y él estaban conscientes de que Emil participaría en el partido de quidditch. Los orbes azules se abren en un gesto de sorpresa, para después dirigir la mirada hacia la oscura madera entre sus manos, y deslizar sus dedos sobre la parte inferior de la misma.
Sus dígitos pueden percibir un grabado en el material, uno que reconoce por años de encuentros y enfrentamientos a lo largo de diversos partidos, el mismo que ha visto gracias a la cercanía que comparten un cazador y un guardián.
El eco del 'No puedo, tengo que devolverla' resuena en sus oídos haciéndole saber que su teoría es correcta. No es que quien embrujo la escoba, supiera que la misma le pertenecía a Emil. Si no que… no tenían idea de que sería él quien la utilizaría.
–¡Apresúrate Emil, esa cosa se encuentra cada vez mas cerca!
El pánico se apodera de las facciones del islandés, mientras aferra su mano al hombro del león para pasar su pierna por el mango de la escoba, y bajar de aquella que le fue prestada. Los irises del chico se abren desmesuradamente, al notar la forma en que Mathias se mueve, para tomar control del objeto mágico que ha liberado de su agarre.
Es apenas una cuestión de segundos, pero puede notar la forma en que el rey de la casa escarlata se apresura a alejarse de él. La bludger pasa a toda velocidad a su costado, ignorando por completo su existencia. Al mismo tiempo que los dedos de Mathias se aferran con fuerza a la madera, para redirigirse hacia el campo de juego. Necesita saber quién hizo esto, porque Emil nunca fue el verdadero objetivo de esta trampa.
No, desde el inicio del partido el embrujo había sido para la verdadera propietaria de la escoba, la única serpiente que no tenía el menor problema para anotar, cuando él se encontraba frente a la línea de aros. No permitiría que semejante afrenta contra Rafaela, se quedara sin castigo. Inclusive si quien lo hubiera hecho, fuera uno de los miembros de su propia casa.
Continuara…
::◊::◊::◊::◊::◊::◊::◊::◊::
Hybrid-Virus
Yo! Como están lectores, espero que estén teniendo un excelente ombligo de semana. Ya tocaba actualizar esta historia, pero es que he estado muy emocionada con Burning Stardust. Como para detenerme a escribir sobre algún otro fandom, pero finalmente aquí tienen una actualización. El siguiente capítulo casi se encuentra listo, así que espero que sea publicado en el transcurso de estos días.
Pero bueno, aquí tienen un capitulo nuevo para esta parejita de locos que tanto quiere este fandom. Cuando el resto de las serpientes dicen 'Tu mamá' es una especie de referencia a que Emil fue apadrinado, es decir está jugando porque un miembro del equipo oficial, lo ha reconocido como alguien capaz de unirse a ellos. Es por esta razón que todo el equipo, se refiere a Rafaela como la mamá de Emil.
El maleficio en la escoba de Rafaela era para ella, lamentablemente Emil es quien termino usándola y por eso estuvo bajo riesgo. Algo que Mathias ha resuelto, al ponerse el mismo bajo la línea de fuego. El maleficio se activó en el momento en que Emil consiguió anotar, algo que el mismo Mathias reconoce Rafaela puede hacer fácilmente cuando es él, quien se encuentra en los aros.
Julchen suele ser quien dirija al equipo en el momento en que Allister, se pierde para buscar la snitch dorada. Al no saber dónde se encuentra su capitán, es más fácil guiar al resto ella misma que esperar por indicaciones.
Sin más por el momento, dejen un review y nos vemos en la próxima actualización.
¿Dudas? ¿Comentarios? ¿Critica? ¿Etc.? ¡Ya saben qué hacer, envíen un review!
"Formemos parte de la línea de reviews, cuando leamos un fanfic con un personaje que nos gusta y no es muy común ver, de un fandom olvidado o de una historia que nos guste; dejemos un review, porque esa persona escribe para nosotros y que mejor forma de inspirarla y darle combustible para seguir"
