ACLARACION: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a Masashi Kishimoto. Yo solo los uso para disfrute personal.
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Capitulo 2
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Ojos
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"Y tu piel, oh si,
Tu piel y huesos
Se vuelven algo hermoso..."
Yellow-Colplay
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Hinata abre los ojos sorprendida encontrándose con unos tan opuestos a los suyos, cuando siente algo suave sobre su labio, no reacciona con la suficiente rapidez de apartarse ni tampoco sabe cuánto tiempo ha pasado, pero cuando siente algo cálido y húmedo tratando de meterse en su boca, pone sus manos frente al pecho masculino y lo aparta de ella.
Con una mano en su boca, queda mirando al joven sentado a su lado sin creerse lo que acababa de pasar.
Estaba por empezar a gritarle o algo peor, cuando escucha al Uchiha quejarse y tocarse su labio partido.
- ¡U-Uchiha-san! ¿se encuentra b-bien? - Saliendo de su shock inicial, se acerca a su compañero tratando de verle su labio, cuando el Uchiha de nuevo se acerca más de la cuenta y siente de nuevo eso cálido y húmedo pasar sobre sus labios cerrados.
¡Uchiha Sasuke le había lengüeteado la boca!
-Dejas espacios muy abiertos, Hyuuga.- sonriendo ladino como un niño que acaba de hacer una travesura y salir victorioso, el Uchiha se pasa la mano por su labio inferior. - Y no deberías caer tan rápido en las mentiras.
Hinata se pone roja de vergüenza y algo de ira, cuando se da cuenta que el quejido que había soltado Sasuke eran mentiras hechas por él.
Iba a anotarse mentalmente no creer nunca más en las palabras de Uchiha Sasuke.
- ¿P-Porque hizo e-e-eso? - El chico que nunca le hablaba y cuando lo hacía no era más que casi con desprecio, el que era conocido por ser uno de los más guapos (si es que no era ya el más guapo) entre su colegio, el que era conocido por no ser amable y estar soltando puros "hmp" todo el día, acababa de besarla.
¡A ella! Y no era solo un beso, sino que fue el primer beso que había dado en la vida.
Esa no se la creía ni ella.
¿Por qué Uchiha Sasuke acababa de besarla?
- ¿Qué edad tienes? - Hinata frunce el ceño al no comprender la pregunta, pero que al fin y al cabo responde.
-T-Tengo 17 y en diciembre c-cumplo los 18.-
-Hmp no podía permitir que, a los 17 años, casi 18, no hubieras dado tu primer beso. - restándole importancia, Sasuke se apoya aún más en el sillón. - Además que tuve ganas y ya. -
-A n-nadie le entran ganas a-así porque s-sí. - Hinata dudaba mucho que esa fuera la verdadera razón.
-Está bien. Simplemente cuando dijiste que no habías dado tu primer beso, me intereso el dártelo. - Sasuke no tuvo más que admitir la verdad al ver que lo habían descifrado. - De hecho. - Corriéndose un poco en el sillón y se acerca el cuerpo a la Hyuuga, pero esta se aleja aún más hasta que choca con el reposabrazos del sofá y él pone su mano derecha e izquierda a cada lado de Hinata, dejándola encerrada y le habla mirándola a los ojos. - Eres alguien completamente diferente a quien pensé que eras. Eres mucho más interesante de lo que pensaba. - Hinata cierra los ojos cuando ve como el chico se acerca a su cara, pero después de un rato, siente un pequeño golpe en su frente. - Aunque sigues siendo una tonta. - abre los ojos tocando su frente donde Sasuke le dio un pequeño golpe con dos dedos y ve al Uchiha ya más alejado, y recogiendo sus cosas.
Hinata suelta un pequeño suspiro aliviada (creyendo que tenían lo necesario para el trabajo) cuando lo escucha hablar.
-Mañana nos pondremos de acuerdo en qué lugar seguimos. -
- ¿O-Otra vez? - Hinata, sinceramente, tenía miedo de lo que pasaría si se encontraba de nuevo a solas con el moreno.
-El profesor dijo que debíamos hablar y juntarnos lo bastante como para conocer TODO sobre la otra persona. - Sasuke sonríe malicioso al tener tan buena carta en su mano, ya después agradecería a quien fuera por dejarle ese trabajo. - Y yo no quiero sacar una mala nota, Hinata. -
A Hinata, no se le pasa desapercibido que era la primera vez que Sasuke le llamaba por su nombre, antes siempre era "Hyuuga" "La Hyuuga" o "Hyuuga Hinata", pero nunca Hinata a secas.
Una voz en su cabeza le recuerda que no era la primera vez que le decía Hinata. Antes de darle su primer beso, él la había llamado por su nombre.
Se pone roja de solo pensarlo, ya tendría tiempo para gritar en su almohada y lamentarse en tener que hacer el trabajo con el Uchiha.
Recordó a sus amigas que le habían dicho que era difícil olvidar su primer beso, ya que podía ser un total desastre o podía llegar a ser agradable.
A Hinata aquello no le quedaría grabado en la memoria, sino que sería con quien lo había compartido.
-Bien, me iré ahora. - Hinata sale de sus pensamientos cuando ve que el Uchiha se levanta para despedirse. Ella imitándolo, comienza a caminar hacia la puerta y la peli azul se la abre despidiéndose de él.
-N-Nos vemos Uchiha-san. - abre los ojos cuando lo escucha hablar.
-Sasuke. -
- ¿Cómo? - Hinata lo mira confundida cuando el moreno dice su nombre.
-Desde ahora dime Sasuke.- Observa como el Uchiha mira algo detrás de su espalda y sonríe maliciosamente, y ella tiene la intención de imitarlo y ver que era lo que le causaba risa a su compañero, pero el movimiento de la mano poniéndole un mechón azulino detrás de su oreja, la detiene.- Después de todo, ya tenemos esa confianza HI-NA-TA.- El Uchiha acaricia con su nudillo la mejilla colorada de la chica, y con una última sonrisa ladina, se marcha a su auto.
Hinata, todavía sorprendida y ruborizada, observa como el vehículo sale de las propiedades de su casa.
Y cuando cierra la puerta principal y se da vuelta, recién comprende que era lo que Uchiha Sasuke miraba y sonreía malicioso.
Su padre la miraba con total desaprobación en su mirada.
-A mi despacho. Ahora. - y dándose la vuelta, se pierde en el pasillo.
Había algo que reconocerle a Sasuke, en menos de 1 hora su padre la había llamado a su despacho dos veces.
Soltando un pequeño suspiro (no quería que su padre la oyera) se encamina al despacho.
Ya después podría asumir el hecho que Uchiha Sasuke la había besado.
…
Ya en su vehículo y algo alejado del territorio Hyuuga, en un semáforo en rojo Sasuke suelta una carcajada.
En meses, no se reía de esa manera.
Tuvo que secar las esquinas de sus ojos para que no salieran lágrimas de risa.
¡Pero qué cosas más divertidas eran los Hyuuga!
Con unas pequeñas palabras o acciones, podían hacer que quedaran sorprendidos o en total shock (en el caso de Hinata) o podían hacer que te dieran una mirada de muerte (en el caso de Hiashi)
No entendía por qué su padre los odiaba, simplemente tenía que saber cómo ocupar las palabras adecuadas para hacer la magia.
Además, que no sacaba de su cabeza la cara de Hinata cuando recibió el beso. A su mente le llego la oración de su profesor "Hay cosas que pueden estar ocultas a simple vista y pueden llegar a ser interesante".
Tenía razón, Hyuuga Hinata podía llegar a ser interesante, mucho más interesante de lo que creía.
Subiendo el volumen a su estéreo, escucha a "Asking alexandria-The lost souls" sonar por la playlist.
-Estamos tan jodidos. - repite con el vocalista.
Y cuando ve que el semáforo cambia, pisa el acelerador.
…
Hinata antes de entrar al aula, echa una ojeada para ver si cierto personaje pelinegro se encontraba en el aula.
Pensó en faltar a clases para no encontrarse con él, pero sabía que su padre no le creería si le decía que estaba enfermo, por lo que no quedándole otra, se levantó y se preparó para su colegio como lo hacía todos los días y al llegar a su colegio, antes de entrar veía hacia los dos lados antes de entrar a una habitación.
Sabía que no podía evitarlo por siempre, después de todo se sentaban juntos, pero durante la mayor cantidad de tiempo, quería poder evitarlo.
- ¿Hinata-chan? ¿a quién estas buscando? - Salta cuando siente un pequeño golpe en su hombro, y al mirar hacia su derecha, se da cuenta que unos ojos azules y otros negros como carbón la estaban mirando.
Sintió que se desmayaría ahí mismo, pero mordiendo su labio evitando el mareo, le hizo cara (con las piernas temblorosas) al Uchiha.
Vio como este sonreía divertido, y se odio a sí misma, parecía que con esos ojos negros Sasuke la podía leer como un libro abierto.
- ¿Entonces, a quien buscas Hinata? - Sasuke sabía que la ojiperla estaba viendo si él se encontraba en el aula, pero pregunto porque toda aquella situación le parecía lo bastante divertida.
-A-A nadie. - Agarrando con más fuerza la correa de su maletín, abre la boca de nuevo. -B-Buenos días N-Naruto-kun, Uchiha-san. - Sasuke levanta una ceja curiosa.
Creyó haberle dicho a la Hyuuga que le dijera Sasuke, pero antes de reclamarle, el tonto de su amigo comenzó a gritar.
-Buenos días a ti también, Hinata-chan. ¡Buenos días a todos! - Alegre, el rubio entro moviendo su mano al aula ya llena de algunos alumnos.
- ¡No necesitas gritar idiota! - Grito de vuelta Sakura, quien hizo callar a Ino con su mirada cuando esta murmuro "tú también estas gritando". Hinata vio como la ojijade ahora la miraba a ella. -Hinata, ven rápido a sentarte. - Y para recalcar su punto, golpeo el pupitre que era de los pelinegros y que se encontraba detrás del de Sakura e Ino.
Asintiendo, Hinata comienza a caminar, pero una mano en su brazo la detiene. Sorprendida, levanta su mirada encontrándose con unos ojos tan distintos a los suyos.
- ¿Creí haberte dicho que me dijeras "Sasuke"? -
-U-Uchiha-san, n-no es mome...- sin embargo, es cortada.
-Dime Sasuke. - Alguien alguna vez le dijo que Sasuke era obstinado y no estaba feliz ni contento hasta que alcanzara su objetivo u obtuviera lo que quería.
Para ella, eso le sonaba como un niño.
Sin embargo, sentía la mirada de sus compañeros en su espalda, sobre todo unos jades, y aquello al Uchiha o no se daba cuenta o no le importaba.
Creía que era la segunda opción.
Por lo que, no quedándole de otra, le da lo que quiere.
-B-Buenos días, S-S-Sasuke-san. - Sasuke sonrió, aún estaba esa formalidad, pero al menos ya no le llamaba Uchiha.
-Hmp, hola Hinata. - soltándola, mueve la cabeza indicándole que camine delante de él.
Hinata se hace más pequeña con cada paso que da, cuando se da cuenta del silencio total que hay en la sala que es cortado, solamente cuando ambos toman su lugar al final de la sala.
Hinata entendía que para muchos era sorprendente y hasta asombroso que entre ellos dos hubiera palabras de intercambio. La mayoría de las veces eran palabras dirigidas por el Uchiha, pero no eran más que un "muévete Hyuuga" o "estorbas Hyuuga" pero nada como lo que ahora estaba haciendo Sasuke.
Para nadie era desapercibido que los Hyuuga y Uchiha eran conocidos por su imperio y su enemistad entre ambos clanes.
Los Uchiha (Sharingan corp.) estaban en el mercado de petróleo y siendo dueños de tiendas de ropas e inversionistas en productos o accesorios. Mientras que los Hyuuga (De Byakugan) estaban en el mercado de minería y diamantes, además de ser dueños de algunos hoteles alrededor del mundo e, al igual que los Uchiha, siendo inversionistas en diferentes cosas.
Ambas empresas eran reconocidas mundialmente por su trayectoria y prestigio de cada una, pero con reconocimiento, venia la comparación entre ambas empresas. Hinata había oído toda la vida, tanto por su padre como por su abuelo, lo engreídos, odiosos y orgullosos que eran los Uchiha; ella también lo había pensado así, viendo como de engreído y orgulloso era su compañero, pero en una ocasión había conocido a Uchiha Itachi y se dio cuenta que no todos los Uchiha eran altaneros.
O al menos Uchiha Itachi no lo era, ya que él era todo un caballero.
No es que se hubiera enamorado de él (en su corazón solo existía una persona) pero había que reconocer cuando alguien era gentil y amable.
Su primo había dicho que el futuro patriarca Uchiha era un hombre letal en las finanzas y se esperaba un futuro provechoso para la empresa Sharingan corp. cuando tomara las riendas, y Hinata no dudaba en que el hombre era inteligente y perspicaz, solamente había que darle una mirada para darse cuenta de ello, pero ella también había visto gentileza y amor puro hacia su hermano menor. En lo particular, Uchiha Itachi jamás la había insultado ni hablado mal de ella, de hecho, en más de una entrevista hecha hacia el Uchiha y se mencionaba a la heredera de los Hyuuga, Uchiha Itachi siempre decía que ella era "una pequeña señorita, gentil y amable con modales refinados dignos de un Hyuuga" y aquello hacía que Hinata le tuviera un gran respeto y admiración hacia él, por lo que en cada oportunidad que tenía, siempre lo saludaba y le preguntaba por su día o padres y hermano o por su prometida. Este, a su vez se disculpaba si en algún momento Sasuke la insultaba o algo peor y cualquier cosa o pregunta, que fuera donde él.
Aquello le decía a Hinata el gran hombre que era Uchiha Itachi.
Esperaba, en un futuro, que ambos pudieran llevarse así de bien y no hubiera enemistad entre sus empresas.
-Hinata, almorzaras con nosotras hoy, ¿verdad? - Sale de sus pensamientos cuando escucha la voz de su amiga Sakura hablarle; estaba por aceptar, pero otra voz a su derecha habla por ella.
-Hinata almorzara conmigo, debemos hablar del trabajo. - Tanto Ino como Sakura y Hinata observan sorprendidas cuando el Uchiha termina la oración. Una cosa era que se saludaran, pero otra totalmente distintas era que el moreno se ofreciera a comer con ella.
-Que envidia Hinata, tú tienes a Sasuke-kun, mientras que yo tengo al idiota de Naruto, con lo poco que he hablado con él, lo he escuchado decir más de cincuenta veces la palabra "ramen" o "dattebayo". ¡Es que no hay nada interesante en esa cabeza hueca! - Quejándose, Ino mira con algo de esperanza a Hinata. - ¿Podrías cambiar conmigo, Hinata-chan? Sé que Sasuke debe ser mucho más interesante que el idiota de Naruto.
La morocha, que estaba por abrir la boca, se detiene cuando siente una mano áspera y grande ponerse sobre su boca.
-No digas ni una palabra Hyuuga. Con Ino no tendré tranquilidad si hace su trabajo conmigo. - Sasuke, sacando su mano de la boca de Hinata, simplemente ignora las miradas y bocas sorprendidas que le dirigen sus compañeras y alguna que otra persona en el aula que alcanzaron a ver su acción.
Hinata estaba en shock; ni siquiera son las 9 de la mañana y ya hay tantos cambios del Uchiha hacia su persona, ¡por Dios! Si antes ni siquiera le dirigía un "hola" y evitaba completamente el tocarla, aquello que estaba haciendo el Uchiha era algo que jamás se lo había imaginado, ni siquiera en 20 años.
Levanta su mirada cuando escucha a Ino reclamarle al Uchiha por su última oración, cuando ve a la peli rosa algo decaída.
Para nadie era desapercibido que Haruno Sakura había estado enamorada del moreno toda una vida, pero sus sentimientos jamás fueron correspondidos. Hinata admiraba a Sakura, esta jamás se daba por vencida y perseveraba en sus sentimientos por el morocho, además de ser dueña de una belleza envidiable, hacía que, para Hinata, Sakura fuera su tipo ideal de mujer. No entendía como el Uchiha no se daba cuenta o no aceptaba los sentimientos de una persona tan linda e inteligente como lo era Sakura, pero había varias cosas que no entendía de Sasuke y ella no se quería dar la tarea de entender los demonios que podía tener el ojinegro.
-P-Podrían comer con nosotros, S-Sakura-chan, Ino-chan. - Hinata tratando de darle aliento y ánimos a Sakura, le sonríe gentil siendo recompensada por la mirada agradecida de esta.
- ¿Ves, Sasuke? Deberías aprender de la amabilidad de Hinata. Hinata debe ser la diosa de la amabilidad. - Hinata sonríe algo incomoda cuando escucha las palabras de la rubia.
-Hmp.- Es lo único que dice Sasuke antes de ver entrar a su profesor, Sarutobi Asuma.
…
Lo que pensó Sasuke que sería un almuerzo tranquilo, quizás sí, con algunas miradas sorprendidas y curiosas de los alumnos del colegio, se vino abajo cuando vio a toda la persona en la mesa.
Primero, fue Hinata invitando a Ino y a Sakura a comer, quizás aquello lo habría aceptado, pero la muy idiota de Ino, que era conocida por conocer a todos y todas (más que nada por los chismes) fue e invitó a Chouji y a Shikamaru, y Naruto al escuchar que se sentarían todos ellos en una misma mesa, dijo "Soy el mejor amigo de Sasuke-teme, por lo que yo también voy" y luego Kiba y Shino que escucharon aquello, quienes eran de otro salón, dijeron "nosotros somos los mejores amigos de Hinata, por lo que también nos sentaremos con ella" y ya después se sumó un tipo llamado Sai, que Sasuke no lo conocía bien como los otros, quien murmuraba algo de "el libro menciona que para hacer amigos, hay que compartir con ellos".
Por lo que ahí estaba, en medio del parloteo de sus amigos y compañeros, quienes no habían dejado de gritar.
Le lanzo una mirada mortal a la Hyuuga.
Si tan solo se hubiera quedado callada, no tendría a todo ese circo de idiotas diciendo cosas como:
- ¡Naruto, te comiste mi pudin! -
-Pensé que no te lo querías comer, dattebayo.-
-Siempre se deja lo mejor para el final idiota.
- ¡No me digas Idiota, Kiba! Además, Ino, estas comiendo solamente ensalada, ¿Quién pensaría que te quisieras comer el pudin? No fue mi culpa, más bien fue tuya.
- ¡¿Mia?! Estoy a dieta y quería comer mi pudin al final. -
-Y por eso no adelgazas Ino-cerda. -
- ¿Qué fue lo que dijiste? -
-Tiene razón, ¿Por qué? Porque los estudios dicen que, si comes un producto bajo en calorías para después comer uno en altas calorías y azúcares, no te serviría de nada; ¿Por qué? Porque yo lo he probado y me he dado...-
- ¡Ya cállate Shino! Molestas con tu parloteo de siempre, maldita sea. -
- ¡Maldito Kiba!, ¡con tu golpe volteaste mi ramen! ¡me lo tendrás que pagar! -
- ¡No pagare un pepino, tonto! Pídele algo a Chouji, este tiene lo suficiente en su plato. -
- ¡Mi comida no me la tocan! -
-¡Chouji-teme! ¡Maldito egoísta, dame algo! -
Sasuke creía que a ese paso tendría dolor de cabeza por lo que restaba de día. Los únicos callados en esa mesa eran él, Hinata y Shikamaru, aunque este estaba mirando el ventilador en el techo que giraba y giraba y giraba. Casi ni pestañaba el cabeza de piña mientras lo miraba idiotizado.
Por lo que Sasuke, tratando de ser como el Nara y evitar e ignorar a todos, rompe los palillos y procede a comer su comida, echándole una ojeada a la persona sentada frente suyo.
Observa como saca su bento del pequeño bolso morado.
- ¿No compras comida, Hinata? - le pregunto curioso, la mayoría de los alumnos de ese colegio preferían comprar su comida en vez de traerla, pero le sorprendió que alguien como Hinata trajera el almuerzo echo de su casa.
-S-Si, me gusta más la comida e-echa en casa. - encogiéndose de hombros, Hinata abre la tapa y saca sus palillos de su estuche para comenzar a comer un takoyaki.
-Mmm.- Dice Sasuke observando el almuerzo de la Hyuuga, y al ver arroz y tomate, no puede evitar de estirar la mano con sus palillos y sacar un tomate y algo de arroz del almuerzo de la Hyuuga.- Hmp, ya no vivo con mi mamá por lo que jamás traigo almuerzo hecho en casa. - Lo más bien que podría hacerse el almuerzo él, pero se vería estúpido con un bolso donde trajera su comida.
-Mmm... s-si quiere, p-puedo traerle almuerzo a-algunos días. - Además que quería que Hinata se ofreciera a traerle el almuerzo.
Para nadie era desapercibido que la Hyuuga era amable y gentil.
-Hmp, si así lo prefieres. - Ve como Hinata comienza a apartar y acercar un poco más la caja del almuerzo hacia él, ofreciéndoselo, y Sasuke simplemente comienza a sacar del almuerzo de esta.
Ignorando completamente el silencio absoluto de la mesa y comedor y las miradas sorprendidas dirigidas a ellos.
…
Cuando salieron del colegio y subieron al auto, Hinata pudo sentir todas las miradas y susurros dirigidos a su persona, primero creyó que sería porque quizás su uniforme estaba mal puesto, quizás su falda estaba más corta o tenía algo en la cara, pero al verse reflejada en una ventana, se dio cuenta que su falda seguía estando bajo sus rodillas, su blusa y chaleco perfectamente abotonados, su corbatín perfectamente abrochados, su cara libre de cualquier maquillaje o alguna mancha y su cabello perfectamente lisado, sin ningún cabello fuera de lugar; por lo que no entendía porque tantas miradas dirigidas a su persona, pero al ver la fuerte y masculina espalda frente suyo, supo cuál era el motivo.
Tuvo que suspirar y darse ánimo, diciendo que después del trabajo, no tendría que pasar tiempo con Sasuke más de lo estrictamente necesario.
Se golpeo la cabeza recordando que se había ofrecido a hacerle el almuerzo al moreno. Su padre tenía razón, era demasiado débil, pero cuando escucho al Uchiha decir que como no vivía con su madre y no recibía almuerzo hechos en casa por ella, su corazón se ablando lo suficiente como para ofrecerle a hacer su almuerzo.
Hinata más que nada, hacia su almuerzo por Hanabi. Cuando era pequeña, su madre le decía que hacerle almuerzo a alguien que uno quería, siempre estaría delicioso y además le traería felicidad a quien lo comiese, además que su madre antes de morir, le dejo un libro con todas sus recetas especiales, por lo que a lo largo de su vida copio en su mente los ingredientes y procedimientos de ese libro, tratando de hacerle sentir a Hanabi y a ella misma, que su madre estaba de alguna forma con ellas.
Por lo que todas las noches, antes de acostarse le hacia el almuerzo a su hermana y está feliz se lo llevaba a su colegio.
Una vez, cuando era pequeña, se lo hizo a su padre para que se lo llevara al trabajo, pero este al volver le dijo, con una mirada que jamás había visto a su padre y nunca volvería a ver, que nunca más le hiciera un almuerzo, para después encerrarse en su despacho.
Y Hinata se prometió, que jamás haría un almuerzo a su padre, solo para no ver la mirada melancólica y hasta de infinita soledad en los ojos de su padre.
-U-Uchiha-san, ¿a-a dónde vamos? - tratando de salir de sus pensamientos amargos, Hinata le pregunta al ver el vehículo detenido en un semáforo.
-Sasuke. - le recordó el moreno, echándole una mirada.
-S-Sasuke-san. -
-Vamos a mi departamento. - Sasuke no pudo evitar soltar una sonrisa cuando vio como Hinata lo miraba con algo de miedo y tratando de apegarse a la puerta. - Tranquila, iremos para hablar sobre el trabajo, ya que, por culpa de alguien, no pudimos hablar con todo el griterío del almuerzo. - Hinata algo más relajada, se aparta de la puerta.
-F-Fue divertido, S-Sasuke-san. - Alisando su falda y con una pequeña sonrisa, Hinata ve como la luz cambia a verde.
-Mas bien molesto. - con una mueca, Sasuke pisa el acelerador. - Además que a tu padre no debe agradarle que vaya a tu casa.
-P-Pero podría haber i-ido a la biblioteca del colegio. - Hinata se recriminaba por hacerle caso en todo al Uchiha. Apenas sonó el timbre de termino de clases, Sasuke se levantó y le dijo un "sígueme" para que ella se levantara y siguiera sus pasos.
Detestaba en algunos momentos su personalidad.
-Hmp, ¿Con la mirada molesta de los demás? Ni lo sueñes, Hyuuga.- Girando en una calle en el centro de la ciudad y entrando en un edificio, Sasuke detiene su vehículo esperando que el portón automático comience a abrirse y después avanza con el vehículo deteniéndose en un espacio cerca del ascensor. -Ven. -
Hinata abriendo la puerta y agarrando su maletín con su bolsa de comida, sigue al Uchiha, escuchando detrás a la alarma del vehículo activarse.
Agradecía a su padre que no la pasara a buscar al colegio por las tardes y solamente iba a dejarla. Ya después pensaría en una mentira de porque llegó tarde.
Ve como, ya dentro del ascensor, el Uchiha ingresa un código y se elevan hasta el último piso; Hinata se preguntó que números había puesto el moreno, y que parecía como si fuera la fecha de nacimiento de alguien.
Incomoda, comienza a jugar con un mechón; estar nerviosa sentada al lado de Uchiha Sasuke era una cosa, estar encerrada en un espacio tan pequeño con él era otro nivel, mucho más cuando sintió como las yemas de los dedos de Uchiha pasaban por su mejilla para meter el mechón detrás de su oreja.
Sorprendida y sonrojada, dirige su mirada a este.
-Hmp, no estés nerviosa Hyuuga, no muerdo. - Hinata suelta un pequeño suspiro cuando escucha sus palabras, pero poco fue su alivio cuando lo escucho murmurar. - Por ahora.
Se prometía evitar que cuando terminaran el trabajo, estar a solas con el Uchiha.
Siente que le viene el alma al cuerpo cuando escucha un sonido y al elevador abrirse, pero vuelve a ponerse tensa cuando ve a dos pares de ojos negros devolverle la mirada.
Bueno, al menos no estaría tan sola con Sasuke.
…
Estaba lo suficientemente divertido con toda esa situación; Hinata era tan divertida, que le daban ganas de molestarla todo el día; era lo bastante interesante ver sus reacciones ante el más mínimo contacto suyo, no se le pasó desapercibido como jugaba con su maletín o soltaba pequeños suspiros o sus mejillas se ponían coloradas por cualquier cosa.
Miro el cuello de su blusa, ¿Hasta dónde llegaría el sonrojo? ¿Hasta la clavícula, o más abajo? Decir que no le causaba curiosidad el cuerpo de la Hyuuga era un eufemismo. Siempre la había visto con ropa 3 tallas más grandes y su uniforme no era la excepción, de hecho, la última vez que la vio con ropa un poco más ajustada, fue hace 3 años en una subasta sobre la hambruna mundial, pero la chica era tan menuda que no la observo más de lo necesario.
Se prometió hacer una oportunidad para ver que se escondía detrás de capas y capas de ropa.
Pero, todo pensamiento salió de su cabeza cuando observo a Itachi e Izumi parados en su sala de estar.
-¿Itachi? ¿Qué demonios haces aquí? - Detuvo sus pasos cuando los vio acercarse.
- ¿Sorprendido? - le dijo burlesco Itachi.- Quería sorprenderte, además cuando pasamos por la casa, mamá me pidió que te trajera víveres para la cocina; suponía que no tendrías ni te preocuparías de comprar cosas, y fue sumamente fácil saber tu código. - restándole importancia, su hermano se encogió de hombros. Esperaba que Itachi no haya dejado ver a Izumi el código, porque a la mujer se le sería extraño que el código del departamento del hermano de su prometido fuera el cumpleaños de ella.
Le hecho una ojeada y no la vio perturbada ni confundida, por lo que era buena señal.
Tratando de no verse tan tenso, relajo sus hombros.
-Pero no espere que llegaras acompañado. - dirigiendo su mirada a la persona a su lado, Itachi sonrió gentil. - ¿Cómo está hoy, Hinata-san? - Vio como esta hacia una reverencia hacia su superior.
-Muy b-bien, gracias por preguntar. ¿Y u-usted, Itachi-san? - Sasuke vio como esta le daba una mirada gentil a su hermano.
-Bien, algo ocupado con toda la empresa. Tengo entendido que Neji-san está en la sucursal de Estados Unidos. -
-S-Si, mi padre cuando supo que estudiaría allá, le dijo que ayudara al jefe de la sucursal. - Sasuke vio como con una mirada cariñosa, Hinata recordaba a su primo.
-Si, al superior de la sucursal Uchiha de allá le está dando dolores de cabeza, no hay duda que Neji-san es un genio como dicen los rumores. - Sasuke levanto la cabeza al escuchar como su hermano alababa a un rival.
-L-Le hare saber de sus halagos, Itachi-san. - Con una pequeña reverencia de cabeza, Itachi vio como la peli azul miraba confundida a la persona al lado suyo.
-Oh, Hinata-san, déjeme presentarla; ella es Uchiha Izumi, mi prometida. - Sasuke ve a Izumi dar un paso y hacerle una pequeña reverencia a su compañera.
-Mucho gusto, Hyuuga-san, siento no haberme presentado.
- ¡Oh! No, soy yo la que se disculpa por no haberle reconocido. - Con una reverencia más pronunciada que la de Izumi, Hinata se disculpa. No le sorprendía que Hinata no la reconociera, hace años que Hinata no había estado en una fiesta, y la cara de Izumi era casi completamente desconocida para los demás.
-Hola Sasuke-kun, ¿Cómo te fue en el colegio? - Se pone tenso cuando escucha ahora la voz de ella dirigida a él.
-Hmp, bien. - Trata de sonar natural, pero ve como Hinata lo observa algo confundida y se da cuenta que no lo hizo tan bien, pero ve que Itachi e Izumi o no se dan cuenta o simplemente lo ignoran.
Escucho la voz de su padre cuando dijo que "Dicen que los ojos Hyuugas pueden ver a través de todo" Al principio pensó que era una estupidez, pero varias veces se daba cuenta que Hinata parecía que lo leía como un libro.
No le sorprendería si supiera el porqué de su actuar.
-Pero, ¿Por qué esta aquí, Hinata-san? - Itachi sabía que la relación entre su hermano y Hinata no era buena, pero cuando los vio en el ascensor se cuestionó algunas cosas, pero al escuchar a Hinata, esas sospechas salieron volando.
-N-Nos encomendaron u-un trabajo junto a Sasuke-san- Hinata explico.
-Oh, bien. - Mirando su reloj, Itachi se dio cuenta de la hora. - Bueno, nosotros nos vamos y les dejamos solos, tengo que pasar a dejar a Izumi a su casa y yo debo irme a la empresa. Nos vemos Hinata-san. -
-Hasta luego, Hyuuga-san, cuídate Sasuke-kun- Se despide Izumi, agarrando el brazo de Itachi, todo ante la atenta mirada del Uchiha menor.
-Trátala bien, Sasuke. - le dice Itachi pasando a su lado y entrando al elevador, con una última reverencia, la Hyuuga ve cerrar las puertas.
-Q-Que amable es Izumi-san. Itachi-san tiene m-mucha suerte. - Sasuke apenas escucha a Hinata.
Un recuerdo lejano viene a su mente, de sus manos tomando la cintura de Izumi, penetrándola más fuerte y escuchándola jadear.
-Si, si la tiene. -
…
Hinata se mueve incomoda en el sillón. Hace un rato, después que se fueran los Uchiha mayores, Sasuke le dijo que lo esperara en la sala de estar y que él ya vendría, pero se perdió en el pasillo y Hinata no lo volvió a ver durante 30 minutos.
Algo curioso que observo, fue que cuando Itachi presento a su prometida, Sasuke se puso algo tenso y vio a Itachi darle una mirada algo dolida a su hermano, dudaba mucho que este se haya dado cuenta de la mirada del Uchiha mayor. Quizás había algún problema entre los 3 Uchiha, no queriendo intrusear, simplemente no pregunto ni dijo nada y aparento como si nada hubiera pasado.
Por lo que, tratando de relajar su mente, comenzó a observar todo a su alrededor, todo pulcramente ordenado y limpio; se preguntó si Sasuke lo ordenaba o tenia a alguien para hacerlo. Era de segundo piso y veía una cocina lo suficientemente grande con todos los artículos necesarios y en su sala de estar con 3 sillones rodeando una mesa de centro; tenía toda una pared de ventanales, dando paso a una terraza con algunos asientos y una vista espectacular de la ciudad; siendo el piso más alto del edificio, era normal que tuviera una hermosa vista y fuera lo suficientemente grande, pero tenía entendido que ahí él vivía solo, por lo que encontraba que era un desperdicio que entre tanto espacio viviera una sola persona.
Estuvo 10 minutos mordiéndose el labio, pero al final su curiosidad fue más grande y se acercó al piano que había estado desde hace tiempo mirándolo.
Le paso las yemas por encima hasta que se sentó y levanto la cubierta. Esperaba que Sasuke no se enojara porque ella tocara algunas notas.
"Hina-chan, el piano puede ser muy divertido si aprendes a tocarlo" Cerro los ojos y sonrió cuando escucho la voz de su madre en su cabeza.
Levanto los dedos y toco algunas teclas, conectado unas con otras formando la primera melodía que había escuchado de su madre.
No sabía cuánto tiempo toco, pero se detuvo cuando escucho su voz.
- ¿No crees que "Twinkle Twinkle" es muy de niños? - Sorprendida y algo avergonzada por tocar algo que no era suyo y sin permiso, Hinata mira a Sasuke.
Su rostro se vuelve escarlata cuando lo ve con una sola toalla alrededor de su cintura y otra en su cuello mientras estaba apoyado en la pared.
Jamás había visto a un hombre desnudo, y aquello era lo más cerca que había estado de ver uno, por lo que sonrojada aparta la mirada.
No es que considere que Uchiha Sasuke era feo ni nada, sino que la situación la ponía lo bastante incomoda. Sabia reconocer cuando un hombre era guapo, y aunque el moreno le causara pavor lo encontraba muy atractivo; una vez escucho a una compañera decir que todos los Uchihas nacen con la belleza en sus genes, y ella al observar a Itachi y Sasuke juntos, sí que se daba cuenta. Itachi tenía ese aire gentil y amable a su alrededor mientras que Sasuke tenía ese aire orgulloso y misterioso que te hacían no querer despegar la mirada de su persona.
Además, siempre por lo que alcanzaba a ver, Sasuke tenía un cuerpo firme y musculoso, no en exceso, pero si lo suficiente y ahora que lo tenía al frente suyo, no pudo evitar fijarse en el estómago y pecho construido. Quizás cuanto tiempo pasaba el moreno haciendo ejercicio.
-Hmp, ¿acaso te hago sentir incomoda, Hinata? - Con horror, Hinata vio de reojo como el Uchiha se acercaba. Quería pedirle que no se acercara mucho, sino podría llegar a desmayarse, pero contrario a sus pensamientos, Sasuke siguió acercándose y ella no pudo abrir la boca.
Sintió como el chico ponía su nariz en su cuello y comenzaba a olfatearla y ella se puso aún más tensa de lo que estaba.
-Hueles delicioso, Hinata. - Y con el ligero rose de su nariz contra la mejilla, Hinata supo que no había escapatoria.
Había perdido toda batalla contra el desmayo.
…
Sasuke lo retuvo por un segundo y luego lo dejo salir.
Sintió la ligera brisa del atardecer cuando escucho a alguien abrir la puerta corrediza de la terraza. Miro de reojo como la Hyuuga ponía sus manos alrededor de sus brazos; la chica era tan pequeña que creía que con una tormenta saldría volando.
-D-Disculpe Uchiha-san por haberme d-desmayado. - Vio como la ojiperla se ponía algo colorada de la vergüenza que le causaba aquello.
Sabía que se estaba sobrepasando con ella, sin embargo, no se pudo detener.
Hinata era una pequeña cosita fascinante. El jamás se había enterado de que ella sabía tocar el piano; se había ido a bañar para despejar la cabeza de recuerdos lejanos. Golpeo la cerámica en la ducha de la impotencia que sentía por ser Itachi el prometido de Izumi y no él. Ella había visto desde hace años, y de a poco los sentimientos fueron floreciendo a lo que hoy en día era. Un chico celoso de su hermano mayor por una mujer.
Detestaba los pensamientos que tenía, no quería ninguna enemistad con Itachi, sin embargo, sabía que era su culpa por haberse enamorado de Izumi aun sabiendo que sería la futura esposa de su hermano.
Simplemente ella le fascino de una manera que ninguna mujer lo había hecho, y durante años espero que sus sentimientos fueran correspondidos. Pero no fue así.
Había escuchado a muchas personas decir que la sangre de los Uchiha estaba maldita, ya que aman con locura y el perderlos era casi la muerte. A las personas que más amaba sin lugar a dudas cuando era pequeño, eran a su madre y hermano, a su padre también pero no de tal manera como lo hacía con los otros dos; el solo pensamiento de perderlos hacia que su corazón se apretara. Y con los años se sumó Izumi, por lo que no sabría qué pasaría o haría cuando esta se casara.
No quería herir ni hacer que Itachi se sintiera mal. Si tuviera que elegir a Izumi o Itachi, de seguro erigiría a su hermano, pero el sentimiento por Izumi todavía estaría ahí. No era como si el pudiera mandar sobre ellos, estos solo ocurrían.
Se sintió terriblemente mal cuando Itachi le dijo que él sabía de los sentimientos que tenía hacia la del lunar e incluso le había preguntado si Sasuke quería estar con Izumi; él no se enojaría, es más, les ayudaría para que su romance funcionara aun estando su hermano mayor casado con Izumi, pero Sasuke no quería conformarse con eso. Sasuke la quería solamente para él y no compartirla con nadie.
Todos le decían a él que no tenía capacidad ni de sentir simpatía o mucho menos de amar, pero si lo miraran bien y supieran más de él, se darían cuenta que podía llegar a amar, amar con locura y egoísmo y si amaba a una persona la quería para él, pero era algo que no estaba dispuesto a dejar que los demás lo supieran.
Ni siquiera la Hyuuga.
-Por suerte y tengo buenos reflejos, si no te hubieras dado contra el piano. - Sonríe ladinamente cuando le vino a la mente la figura de Hinata tocando el piano.
No sabía cuándo tiempo se había demorado en el baño, ni mucho menos cuanto estuvo pensando bajo la regadera, lo único que lo pudo sacar de ese lugar profundo que cada vez le pasaba cuando veía a los prometidos, fue el toque del piano.
Su madre le había dicho que era necesario un piano en un hogar, varias tardes cuando era niño, con su hermano se sentaban al lado de su madre para escucharla tocar piano, ya fuera una canción de cuna o una ya más complicada y Sasuke siempre que se daba vuelta, veía a su padre mirando a su madre con una mirada que solo Mikoto Uchiha le sacaba a alguien tan amargado como Fugaku Uchiha.
Amor.
Por lo que lo más tranquilo que pudo, camino hacia la sala de estar y se apoyó contra la pared mirando como la cabellera azul oscuro se movía al compás de los movimientos de su mano, con los ojos cerrados y una pequeña sonrisa.
Y aquella imagen no podía sacársela de la cabeza.
-M-Me disculpo por haber t-tocado sus cosas sin permiso. - Ve como con sus dedos índices, mismos dedos que tocaban con tanta delicadeza el instrumento, comienza a jugar como si fuera una niña.
-No importa, hace tiempo que no lo tocan, al menos no estaba desafinado. - en algún momento tendría que agradecerle a su madre por haber insistido en que necesitaban a alguien para que afinara el instrumento que no era tocado por nadie más que por su madre cuando venía, pero esas veces podían llegar a ser pocas.
-H-Hace tiempo q-que no tocaba. - vio como Hinata sonreía algo amarga.
- ¿Quién te enseño? - mientras aspiraba una bocanada del cigarro y la dejaba salir, vio como Hinata soltaba una pequeña tos. Agarro el cenicero y apago el cigarro.
-M-Mi madre tocaba cuando yo era niña y me enseño. - Sasuke vio como la sonrisa amarga, se convertía en una más feliz y cálida.
- ¿Y después ya no tocaste más? - pregunto curioso, la mansión Hyuuga era igual o más grande que la de sus padres, por lo que dudaba que no hubiera un piano en esa tremenda casa.
-M-Mi padre, después de la muerte de mi madre, prohibió e-el uso de pianos e-en la casa. - Tratando de quitarle importancia, y que a los ojos del Uchiha no funciono, se encogió de hombros. - Quizás le d-daba dolor e-escuchar un piano.
-Hmp, mi padre haría lo mismo si algo le llegara a ocurrir a mi madre.- No era que Uchiha Fugaku fuera mostrando grandes muestras de afecto con su esposa, el hombre era tan orgulloso que dudaba que le hubiera dicho a su madre "te amo" frente a otras personas, pero su padre lo mostraba en acciones; ya sea tomándola de la mano o cintura cuando un hombre se la acercaba, o cuando volvía de un día cansado del trabajo y aunque pensaba que nadie lo miraba-pero sus hijos si lo hacían- abrazaba a su madre por la espalda y respiraba inhalando el aroma de Mikoto tratando de relajarse.
Aquellas pequeñas cosas, hacían que Sasuke supiera que su padre amaba a su madre y la hacía feliz.
O al menos así lo pensó hasta hace unos años atrás.
-Aunque haya tanta enemistad, los Uchiha y Hyuuga pueden parecerse un poco. - Trato de salir de los pensamientos amargos que tenía en su cabeza y se concentró en la conversación de Hinata.
Escucho a Hinata soltar una pequeña carcajada detrás de su mano, mientras asentía afirmando lo dicho por el Uchiha, cuando un pequeño sonido de estómago la hizo detener y mirar con algo de pudor a Sasuke.
Esta vez Sasuke no pudo evitar soltar una carcajada cuando la vio sonrojada.
-Vamos Hinata, podemos cocinar antes de llevarte a tu casa. - Dijo agarrando el cenicero y moviendo la cabeza para que lo siguiera.
Sintió los pequeños pasos vacilantes detrás suyo y se adentró en la cocina, dejando el cenicero en el lavaplatos para después revisar las bolsas sobre la barra de granito. Comenzó a guardar todas las cosas que le había traído su hermano, desde una cantidad exagerada de carne a una también exagerada de verduras. Tendría que decirle a su madre que no le trajera tantas cosas.
Y también decirle a Itachi que no entrara, así como así a su departamento, no sabía cómo conseguía los códigos para ingresar, por Dios, si cada vez que llegaba tenía que cambiarlo; primero empezó con el cumpleaños de su madre, ya después tuvo que cambiarlo al de Naruto, ¡había tenido que recurrir al cumpleaños de Sakura! Y todas las anteriores veces su hermano lo había adivinado, y ya la última fue el cumpleaños de Izumi, pensó que jamás se le pasaría por la cabeza a su hermano que pondría el cumpleaños de su prometida y cuando vio que Itachi por primera vez fallo en su cometido, creyó haber encontrado un código con el que llevar toda la vida. Grande fue su sorpresa al verlo en su departamento.
-Hinata, ¿Cuándo es tu cumpleaños? - le dice cuando guarda el ultimo pedazo de carne en su refrigerador, dándole una mirada a la chica que estaba en la puerta.
-27 de diciembre. - confundida, Hinata gira la cabeza sin entender el porqué de la pregunta.
-Bien. Ve a ver hacer para que comamos. - le dice comenzando a caminar, cuando Hinata lo detiene.
-S-Sasuke-san, creo que es mejor que me vaya ya, no d-debería haberme quedado durante mucho tiempo. - Ve a la Hyuuga darle una mirada al reloj sobre la pared viendo la hora, 06.34 pm algo incomoda por ver que era suficientemente tarde.
-Hmp, comamos y solo con eso te iré a dejar, además que ya me dio hambre. - pasa por su lado cuando la escucha soltar un suspiro de derrota, luego entra a la cocina y decir un pequeño "permiso" comenzando a abrir puertas y gabinetes.
Le encantaba que Hinata fuera tan complaciente.
Después de un rato, y cambiar su código a "2712" se encamina a la cocina viendo como su compañera estaba moviéndose de aquí para allá con su pelo tomado en una coleta alta.
Debía admitir que Hinata tenía un cuello grácil; grácil y esbelto, junto a su piel hermosa y blanca como porcelana le hacía querer morder y chupar dejando marcas en su cuerpo.
Miro el cuello, perfecto para morder o dejar una mancha detrás de la oreja, y se preguntó si ese sería su punto débil.
- ¿Qué harás? - Le dice entrando por completo a la cocina y mirando sobre su hombro, haciendo que Hinata respingue por tenerlo a su espalda, ve un sartén con una salsa y una olla con algo parecido a pasta en ella.
-Y-Ya que a Uchiha-san le g-gustan los tomates, p-pensé en hacer una lasaña. -
-Dime Sasuke. - le dice este agachándose para quedar a su oído y sintiendo como ella se ponía tensa y detenía sus movimientos sobre la salsa con carne picada y alguna que otra verdura.
-S-Sasuke-san. - Le estaba aburriendo ese tono formal por lo que, impulsado por el momento, le muerde el lóbulo de la oreja.
-Sasuke. - le repite, y de reojo ve como la chica estaba como una granada con ojos abiertos a mas no poder mientras abre y cierra la boca igual a un pez. Cuando no escucha ningún vocablo de su parte, procede a dejarle un pequeño beso detrás de su oreja derecha.
- ¡Sasuke-kun! - Sasuke sonríe divertido, al menos ahora no estaba esa formalidad y quizás fuera lo más lejos que llegaría la Hyuuga.
Sin embargo, ya más adelante quería besarle ese mismo punto débil hasta que se acostumbrara a decirle "Sasuke" a secas. Ya sabía que ese era uno de sus puntos débiles, ¿Cuántos más tendría por descubrir?
Como dijo, Hinata era una pequeña cosita fascinante y divertida.
Con una carcajada pequeña, se aparta del cuerpo de la Hyuuga, sintiendo como ella se relaja, y va al lavamanos para lavar el cenicero sin antes botar la colilla de cigarro.
Estaba en esa tarea, cuando escucha el pequeño susurro de Hinata.
-G-Gracias. - levanta la ceja divertido cuando mira a la Hyuuga, quien a su vez miraba la salsa.
- ¿Por qué me agradeces? - Dudaba mucho que fuera por la muestra de atención que le había dado hace apenas unos segundos, ¡por Dios! Si Hinata se ponía tensa hasta con un rose.
-P-Por haber d-dejado de fumar cuando el humo me molesto. - Vio como Hinata giro su rostro a él y le sonrió con la misma sonrisa gentil, que le estaba mostrando de a poco más seguido.
-Hmp, no lo hice por ti. - Orgulloso como era, era imposible que admitiera que fue por aquello, por lo que, con algo de rubor en su rostro, giro el rostro hacia el lado opuesto mientras tallaba con más fuerza la esponja en el cenicero de vidrio.
A su mente vino la frase:
"...Los ojos Hyuuga pueden ver a través de todo"
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Bueno aquí tienen el capítulo 2
Siento que deben está odiándome por meter tantas curiosidades sobre el pasado de Sasuke, Itachi e Izumi. Ya más adelante explicare, no hay nada como algo de emoción por saber que pasara.
Son 7.500 palabras, no alcance a llegar a las 8000, pero la verdad pensaba terminar el capítulo donde aparecen Itachi e Izumi, pero cuando vi que en vez de darme 5 reviews (como pedí en el capítulo anterior) me dieron 10, me dije que se merecían algo más. ¡No saben lo feliz que estoy!
Ahora bien, vienen las ACLARACIONES de la historia:
-Muchos me dijeron que les encantaba que fuera del punto de Sasuke, sin embargo, como se habrán dado cuenta, Hinata también compartirá lo que siente o piensa.
-Hubo otros que dijeron que les encanto el combinar el pasado con el futuro (¿o presente? Ya que) sin embargo, esa ocasión solo ocurrió en el capítulo 1, por eso dije que era especial (además así atraía más ovejas a mi rebaño) matemáticas hijo.
- Esta historia tendrá 2 PARTES, ¿para qué? Para que la disfruten más y sepan que hay una línea entre cada una.
Bueno, ¿esas serán las aclaraciones importantes? Creo.
No les mentiré, estoy más emocionada por escribir la segunda parte, de hecho, cuando empecé este capítulo, lo empecé desde el punto de vista del futuro y tuve que borrar y empezar de nuevo. Tengo notas en mi celular por lo emocionada que estoy de llegar a esa parte (otra razón que me motiva a subir más seguido, mientras más rápido escribo, más rápido llego a la segunda parte) sin embargo, las personalidades de Sasuke y Hinata son tan complicadas que me pregunto cada dos por tres si ellos piensan o harían alguna cosa. (Sasuke, te he llegado a detestar) y para que estamos con cosas, Sasuke es algo egoísta, pero sé que puede llegar a amar (es como un niño) y Hinata es lo suficientemente complaciente y gentil para ayudar a alguien, no importando su personalidad.
Ahora, agradecer a quienes me escribieron: - Hakudoshigle - Cherrymarce - DAngel7 – xXAiKawaiiChanXx – Guest1 – Francisvict – Guest2 – Suiren15 – Esther 82 – Restia32.
Agradeceré a DAngel7 por haber escrito un comentario tan bien detallado, definiendo todo aquello que quería oír (o leer en este caso)
Si me salte a alguien, ruego que me disculpen. Y el que quiera escuchar la canción del inicio o simplemente saltar a la letra, espero que me recomienden diferentes tipos de canciones (aquí encontraran de todo, desde rock hasta pop)
Como dije en el capítulo anterior, estaré esperando 5 comentarios para actualizar.
Cuídense, no salgan de casa más de lo estrictamente necesario y lávense los manos seguidos.
Bai.
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