ACLARACION: Naruto no me pertenece ya que es de propiedad de Masashi Kishimoto, yo solo utilizo sus personajes para disfrute personal. LA HISTORIA SI ES MIA.
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CAPITULO 4
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Ella
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"...Entonces, ¿Por qué discutir?...
...Hombre, a la mierda tu orgullo..."
Kiss it better-Rihanna
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- ¡Hinata! - La peli azul al escuchar su nombre, dirige su mirada hacia la pelirosa.
-B-Buenos días, S-Sakura-chan. - le hace sonríe cuando su amiga se pone a su lado.
- ¿Le dirás a Naruto? - Hinata se puso sonrojada al solo saber de qué estaba hablando su amiga.
Mientras la semana había ido pasando, Sakura la había motivado a confesarse al Uzumaki, diciendo que Naruto también podría albergar ciertos sentimientos por la ojiperla, aludiéndolo a la forma amable en que la trataba y que jamás la había ignorado, de hecho, siempre que la veía la saludaba.
Hinata pensaba que todo aquello era simplemente la forma de ser de Naruto, quien tenía un alma tan pura que no despreciaba a nadie ni le deseaba el mal a ninguno, pero Sakura decía que no era así, siendo la pelirosa amiga de la infancia de Naruto, le había dicho que el rubio no era así con todos además que a nadie saludaba tan cariñosamente como cuando lo hacia con Hinata.
Hinata quería creerle, pero le era difícil al mirar lo amable y atento que era el ojiazul.
Por tanto, Sakura le había dicho que no había mejor momento para confesarse que en el cumpleaños de este y, además, tenía una excusa para llamarlo detrás del colegio, entregarle su regalo y de paso, decirle sus sentimientos.
Sakura ya le dicho toda la película a Hinata, quien, conforme habían pasado los días se había animado a hacerlo, pero luego venían las preguntas ¿y si la rechaza? ¿y si le arruina su cumpleaños y a la noche no esté tan contento con la fiesta sorpresa que habían organizado sus amigos? ¿y si ya no le volvía a hablar? Hinata dudaba que después Naruto la ignorara, pero aun así en su cabeza rondaba el bichito de "¿y si...?" dificultando la idea de confesarse.
-L-Lo hare en otro momento, S-Sakura-chan. Encuentro que a-ahora puede ser m-muy apurado; además no quiero a-arruinarle su cumpleaños-
Lo había pensado toda la semana y Hinata simplemente decidió no decirle sus sentimientos todavía, no quería arruinar un día tan especial para Naruto.
Pero Sakura no pensaba así.
-Pero Hinata, si le dices tus sentimientos, al final del día lo harás feliz y podrías ser su novia. -
-N-No estoy tan s-segura que mis sentimientos sean correspondidos. - Hinata agacho la cabeza con pesar. Lo que más deseaba era que el Uzumaki sintiera lo mismo por ella, pero si no era así, no sabía cómo afrontaría la situación después. Sabía que apoyaría y no se enojara con Naruto si es que este la rechazaba pero no podía negar que ella lloraría.
-Hinata- Sakura le puso sus manos en los hombros y la miro directo a los ojos. - Hay veces en las que debes saltar al vacío, incluso cuando no sabes que hay al final.
-Si. - le dijo Hinata mientras asentía y coincidía con la Haruno.- Pero para saltar, debo tener la valentía de hacerlo- El brillo esperanzador en los ojos de Sakura, cuando creyó que había convencido a Hinata, se apagó al escuchar lo último.
-Pero...- trato de objetar Sakura pero escucharon a su amiga rubia acercarse y saludarles.
- ¿Cómo estamos para la noche? - Soltó mirando a los ojos jade y a los ojos perla.
-B-Bien, yo debo ir a buscar mis cosas después de colegio y a-alguien me llevara a tu casa, Ino-chan- Era el cumpleaños de Naruto, por lo que días anteriores le dijo Ino a Hinata que se arreglarían en la casa de la rubia; Hinata encontraba aquello muy amable de su parte, pero Ino lo hacía para arreglar a Hinata de manera adecuada para la fiesta del Uzumaki.
Ino, como todos, sabían que la Hyuuga guardaba sentimientos por Naruto, por lo que quiere arreglarla de sobremanera para que el Uzumaki se fije en ella o cualquier otro, aunque quería apostar por esos otros ya que Naruto era tan despistado que ni siquiera se daría cuenta de lo hermosa que estaría la peli azul esa noche. En fiestas anteriores Hinata vestía una camiseta y unos jeans holgados e Ino se decepcionaba cada vez que encontraba que Hinata desperdiciaba las ventajas de tener un cuerpo hermoso como el suyo.
-Bien, las estaré esperando, ¿segura que no te quedaras en mi casa a la noche? Sasuke-kun dijo que él se iba a encargar de eso, pero yo no tengo problemas en dejarte quedar en mi casa. - Ino vio como la cara de Sakura se ponía tensa y apretaba los puños.
Los celos, sobre todo si venían de parte de Sakura, eran una cosa peligrosa.
-He p-pensado en irme contigo si no es m-molestia, Ino-chan. S-Sasuke-kun todavía no me ha dicho para donde me llevara después de la fiesta, por lo que es más seguro irme a t-tu casa. C-Claro, si me recibes. - Hinata movió nerviosa los dedos frente a las dos chicas sin levantar la mirada.
Si hubiera levantado la mirada, se hubiera dado cuenta que la postura de Sakura se relajaba y que Ino miraba a la pelirosa de forma reprobatoria.
-Claro que no hay problema, Hinata. Siempre eres bienvenida a ir a mi casa. -Ino había terminado de hablar cuando escucharon el timbre de inicio de las clases. - Mierda, llegaremos tarde.
…
- ¡Hinata, siéntate aquí! - La ojiperla con su almuerzo en mano y una sonrisa dirigida hacia la Haruno, tomo lugar donde esta le indicaba.
Sorprendida vio como Sakura luego se levantaba y se sentaba al lado del Uchiha, pero luego Hinata sonrió amable hacia la Haruno cuando se dio cuenta que quería estar más cerca del Uchiha.
¿Qué pensaría Sakura si le dijera que el moreno, del cual ella estaba enamorada, la había besado? ¿Qué le diría Sakura si supiera que en las noches pensaba en Sasuke?
Aquel pensamiento, le quito la sonrisa que tenía en la cara, siendo observada atentamente por Sasuke, aunque la morena no lo noto al estar perdida en sus pensamientos.
Claro, pensaba en Sasuke por las noches pero lo que pensaba era en el miedo que le daba de perder a sus dos amigas por culpa del comportamiento extraño del pelinegro. Así que muchas veces se había quedado hasta tarde pensando en la manera de hacer que no le prestará tanta atención.
Sakura fue, junto con Ino, las primeras que se acercaron a ella cuando recién llegaba al colegio; si bien, conocía a Kiba y Shino incluso antes que todos, se sintió bastante deprimida cuando estos estuvieron en un salón totalmente diferente al suyo; no era como si no se juntaran durante los recreos o fuera del colegio, pero la mayoría del tiempo se encontraba en las clases y Hinata se sentía sola. Sus temores más grandes eran que si debía hacer un trabajo, no tendría con quien hacerlo pues su timidez era tanta que temblaba solamente al dirigirle la palabra a alguien desconocido.
Pero Sakura e Ino le hablaron, y Hinata les agradecería por toda la vida el que lo hayan hecho.
Después de todo, gracias a ellas pudo hablar con Naruto y sentirse más cómoda con sus compañeros. Su padre le había dicho que no debía juntarse con una alumna becada, ya que a su familia no le traería ningún beneficio, pero Hinata al ver la amabilidad con la que la trataba Sakura, simplemente hizo oídos sordos a lo que le dijo su padre.
Fue la segunda vez que Hinata desobedeció en algo a su padre, la primera fue cuando su padre le dijo que no debía mimar mucho a su hermana, pero Hinata sabía que Hanabi buscaría de un modo u otro el amor de una madre.
Y Hinata, estaba dispuesta a ir en contra de su padre mil veces si con eso hacia feliz a su hermana.
Salió de sus pensamientos cuando escucho a Ino hablar.
-Bien, nadie le ha dicho a Naruto sobre su cumpleaños o la fiesta, ¿cierto? - Ino les había dicho que cuando fuera el cumpleaños de Naruto, no le desearan un feliz cumpleaños, que hicieran como que se les había olvida y así todo sería una sorpresa para la noche, entonces ahí podrían felicitar y abrazar a Naruto cuanto quisieran.
-Naruto ha estado molesto todo el día pensando que ninguno de nosotros se ha acordado de su cumpleaños. - Shikamaru pensaba que el "plan brillante" de Ino era una molestia después de todo, el Uzumaki había estado todo el día decaído y tirando indirectas como "que hermoso día, perfecto para un cumpleaños, ¿no creen?" aunque ahora que lo pensaba, eso casi ni era indirecta. Naruto iba al hueso, claramente.
Bueno que siendo Naruto como era, no había porque extrañarse.
-Si, pero en la noche se alegrara de sobremanera. - Dijo Sakura, observando por si el rubio se acercaba a su mesa para que no escuchara la conversación.
-Bien, tenemos que ver si todo está listo, Sasuke-kun, ¿está libre el lugar? - Sasuke se lo había confirmado el otro día, pero uno nunca sabe si el patriarca Uchiha puede cambiar de parecer, por lo que estaba preguntando por si acaso.
-Hmp, lo tenemos libre toda la noche. - Fugaku, cuando escucho la petición de su hijo se negó rotundamente, después de todo los viernes recibía a bastante gente; pero cuando Mikoto escucho que era para una fiesta sorpresa de Naruto, le dijo a su esposo que les pasara a los amigos de Sasuke el local por una noche.
Después de todo Naruto era alguien querido por la matriarca Uchiha, y ella siempre que podía le cumplía sus caprichos. Por tanto, que Naruto cumpliera 18 años era un hecho que debía ser celebrado en grande ya que Naruto al no tener padres, al menos tenía a sus amigos que se preocupaban por él.
-Bien, una cosa menos de la que preocuparse. Shikamaru ¿tendrán listo el pastel para la noche? - la rubia dirigió su mirada hacia el Nara.
-Me llamaron hace poco diciendo que lo tenían listo y que lo irían a dejar al local, Sasuke ya me dijo que habría alguien esperando el paquete. -
-Okay, Hinata, ¿te pusiste en contacto con Lee-kun y TenTen?-
-S-Si, dijeron que ahí iban a estar. - Hinata tuvo que llamar a su primo Neji para preguntarle el número de el de cejas y la chonguito, siendo el Hyuuga buen amigo de ellos. Naruto, antes que Lee se graduara, siempre hacia competencias con Lee o entrenaban juntos en el gimnasio, llevando sus cuerpos al límite. La amistad de Naruto y Lee, encontraba Hinata, era una amistad hermosa, ya que se apoyaban en todo momento.
-Yo llame a Gaara-kun y a sus hermanos. - Hablo la Haruno antes que la Yamanaka preguntara.
Apenas Sasuke escucho el nombre, no pudo evitar soltar una pequeña maldición.
Hinata no conocía a uno de los amigos más cercanos de Naruto, Sabaku no Gaara, pero supo que desde que eran niños eran amigos y que el Uchiha tenía una relación bastante mala con el Sabaku.
Lo poco y nada que Hinata sabia del chico, siendo informada hace tiempo atrás por Sakura e Ino, era que el mencionado era alguien guapo y que cuando era niño tenía una personalidad "oscura", pero que, gracias a Naruto se volvió alguien mucho más amigable. Sin embargo con el Uchiha se llevaban pésimo ¿Por qué? Hinata supo que cuando eran niños tenían muchas peleas.
Hinata supo por su padre que los Sabaku No, eran dueños de unas tierras en los países árabes y tenían una empresa que se encargaba de tener inversiones en vehículos y construcciones de edificios. No tenían tantas inversiones como los Uchiha y Hyuuga, pero sí eran conocidos por todos.
Con Gaara no estudiaban en el mismo colegio, pero si lo hacía en otro colegio de la ciudad, Sunagakure y los hermanos mayores de este estaban en la misma universidad que Tenten y Lee.
-Muy bien, yo ya avisé al colegio de la fiesta sorpresa y que no le dijeran feliz cumpleaños a Naruto hasta la noc-
-Hola Naruto. - Fue cortada por Sai, quien saludo al rubio que se acercaba a la mesa con su almuerzo en manos.
Este vio, como todos se pusieron tensos cuando se sentó en el único asiento disponible, al lado de Hinata, y les lanzo miradas extrañas a cada uno.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué están tensos? - Ino y la mayoría soltaron un suspiro aliviado cuando se dieron cuenta que el rubio no los había escuchado sobre la fiesta sorpresa. - No me digan que estaban hablando mal de mí.
-N-No, como se te o-ocurre. - Sakura, puso una mano en su boca y comenzó a reírse de forma nerviosa mientras que con la otra le restaba importancia al asunto.
Naruto simplemente los miro sospechosos pero cuando Shikamaru le pregunto qué iba a comer y el rubio le contesto "un maravilloso ramen" todo pensamiento sospechoso que tuviera sobre la conversación de sus amigos, salió de su cabeza.
Todos agradecían que Naruto fuera como era; un total despistado que en lo único que tiene la cabeza es en ramen.
Sin embargo, Hinata se puso colorada al tener tan cerca a Naruto, apenas podía mandar un trago a su comida sin sentir que su hombro o su muslo rozaba con el del Uzumaki.
Agradecía y al mismo tiempo detestaba que la mesa fuera tan pequeña para el tremendo grupo y ella se apegara más al Uzumaki.
Pero todo pensamiento salió de su cabeza, cuando mientras levantaba los palillos con un tomate, vio a otra boca tomarlo.
Sorprendida, y no solo ella, sino que sus amigos también alzaron la mirada hacia el Uchiha, quien se había estirado desde el otro lado de la mesa para comerse la comida de la ojiperla.
-Agrégame más tomates para la próxima, Hinata. Tu tenías más que yo. - Y este, ante la atenta mirada de todos, simplemente puso eso de excusa, no queriendo revelar que le había molestado que la Hyuuga le prestará demasiada atención a Naruto.
-E-E-Esta bien. - Hinata no podía sacar la mirada de los palillos que aún tenía en su mano, todavía no entrándole por la cabeza que recién en ese utensilio habían estado los labios del Uchiha.
Por Dios, eso era casi un beso indirecto.
El solo pensamiento la hacía jadear y respirar acelerada.
Sale de sus pensamientos cuando escucha su nombre.
- ¿Hinata? -
- ¿S-Sí? - Si Hinata hubiera estado más atenta a los ojos de la Haruno, se habría dado cuenta que esta contenía un poco de celos en su mirada, pero la peli azul todavía miraba los palillos como si fueran de otra galaxia.
-Te dije que te acordaras de llevar tu pijama para la casa de Ino. -
-A-Ah, lo t-tendré presente, g-gracias- Decidiendo a no ocupar esos palillos antes de lavarlos, Hinata simplemente comenzó a guardar lo que le quedaba de almuerzo, pero todo movimiento fue detenido cuando escucho al Uchiha.
- ¿Te quedaras a dormir con Yamanaka? - Hinata, sorprendida se preguntó porque se escuchaba una leve molestia en la voz de Sasuke.
-S-Si, creo que sería más c-correcto. - Sakura vio sorprendida como Sasuke cerraba los puños bajo la mesa; pero aquello lo pudo ver ella no más, ya que se encontraba a su lado.
-Hmp, como quieras. - Sasuke simplemente miro hacia otro lado mientras cruzaba sus brazos.
A Hinata y a los demás, les pareció que era igual a un niño que le habían quitado su juguete; pero todos sudaron frio cuando escucharon a Naruto hablar.
- ¿Por qué te quedaras en la casa de Ino, Hinata-chan? - Sakura se mordió la lengua, cuando se dio cuenta que a causa de su envidia había metido la pata y casi revela la fiesta sorpresa.
-A-Ah, p-p-porque v-vamos a t-tener una p-p-pijamada. - definitivamente, jamás debían dejar que Hinata los defendiera o mintiera por ellos, porque se le daba fatal.
Pero Naruto, como era de despistado, simplemente no siguió preguntando.
-Ah bueno. - y feliz como una lombriz, siguió comiendo su almuerzo.
Como dijeron, agradecían que Naruto fuera un tonto y un total despistado.
…
Hinata se bajó del taxi de la forma más "natural" posible.
Y, aunque trato, el vestido siguió subiendo por sus piernas. Cerro los ojos al solo pensar en la vergüenza que pasaría esa noche con un vestido tan revelador.
Aunque si miraba la ropa de Ino, se daba cuenta que el suyo gracias a Dios, no tenía mostraba tanta piel.
La Yamanaka siempre decía "hay que aprovechar lo que Dios me dio", por lo que siempre ocupaba o ropa reveladora o ropa ajustada a su cuerpo; y había que admitirlo, Ino tenía un cuerpo de ensueño; muchas veces la habían elogiado por eso pero además, más de una vez había escuchado a las mujeres decir malas palabras del cuerpo de la rubia por tenerle envidia o celos.
Claro, Sakura también le decía "Ino-cerda" pero la diferencia es que Sakura le tenía una envidia sana a la rubia, no como las demás mujeres que le deseaba lo peor a la Yamanaka.
Muchas veces había escuchado a los hombres decir que no había cuerpo que se le comparara al de la Yamanaka, y esta al ser modelo recibía muchos mensajes como esos, y lo que siempre decía, era que había mujeres mucho más hermosas en el mundo.
De hecho, más de una vez Ino le había dicho a la peli azul que era una mujer aún más fascinante que la rubia, pero Hinata se avergonzó tanto que le pidió que no lo volviera a decir.
Reprochándole, Ino le dijo que Hinata era aún más hermosa porque la peli azul era una japonesa completa, no como la rubia que por su madre llevaba algo de sangre alemana; así que siempre que podía, la ojiazul aprovechaba la oportunidad de cambiarla y arreglarla al gusto de la rubia, aún si tenía que amenazar a Hinata para conseguirlo.
Como esa noche, cuando le mostro a la Yamanaka la ropa que ocuparía para el cumpleaños de Naruto, y a la rubia y a la pelirosa casi les dio un infarto cuando vieron unos pantalones holgados, unas zapatillas y una blusa que no tenía ni gracia ni propósito en el cuerpo de Hinata. Esta solo había formado un puchero y había dicho que tenía un poco de brillito al frente que hacía a la blusa más bonita, pero aquello hizo enojar aún más a la Yamanaka, quien saco un vestido de su ropero y se lo mostro a Hinata y esta vez quien casi tuvo un infarto fue la peli azul.
"Apenas lo vi en la tienda, supe que era tuyo" le había dicho la ojiazul con una mirada que hizo que Hinata temiera por su vida cuando la vio acercarse con el objeto en manos.
Obviamente Hinata se negó, pero ante la amenaza de Ino "si no te lo pones, haré que esta noche pases la vergüenza más grande de tu vida frente a Naruto" no pudo seguir negándose.
El día de ella ya iba mal, ya que antes de salir de su casa había tenido una conversación no amigable con su padre, por lo que había tratado de poner su mejor cara cuando fue a la casa de la Yamanaka, pero cuando vio a esta y a Sakura felices mientras se cambiaban y arreglaban, simplemente se le olvido todo pensamiento de su padre y sintió feliz de poder compartir ese tiempo entre amigas. Además, se sentiría un poco mal mientras negaba un regalo que su amiga le había hecho.
Sakura había optado por un vestido recto holgado con escote en V color burdeo brillante y las combinaba con unos botines de tacón negros; cuando vio las tiras delgadas del vestido y lo corto que era, se preocupó que la pelirosa tuviera frio ya que estaban a principios de otoño, pero Ino le había dicho que para ser hermosa había que sufrir. Hinata podía decir que la pelirosa estaba deslumbrante, siendo la tela del vestido parecida a la seda, al caminar le acentuaba su figura. Su cabello estaba algo ondulado en las puntas, sus ojos con el maquillaje resaltaban aún más y llevaba una gargantilla negra en su cuello.
Ino, por el contrario, llevaba una falda negra de cuero que le llegaba un poco más arriba del medio muslo y un top corto blanco de encaje que le dejaba al descubierto su ombligo perforado combinadas con unas zapatillas de plataforma blancas que tenían algo de brillo. Su cabello, normalmente tomado en una coleta, caía libre y liso por su espalda y al igual que con Sakura, llevaba una gargantilla, pero en vez de ser negra, era blanca junto a unos aretes y una que otra pulsera. Sus ojos maquillados le daban la sensación a Hinata de estar en forma de gatos y se preocupó que al mostrar tanta piel la Yamanaka pudiera enfermarse, pero Ino le dijo que una vez se encontraran dentro del local ni siquiera sentiría que era octubre.
Así que a Hinata no le quedo de otra que llevar el bendito vestido que le había comprado Ino.
Era completamente negro, cubierto de lentejuelas en el frente y lo bastante corto para sentir que se le vería hasta el alma si daba un paso en falso. No era escotado ni nada, incluso podría pasar desapercibido si no fuera porque era completamente apegado al cuerpo; por Dios, si casi parecía que fuera de látex, pero Ino le había dicho "es apegado a los lugares correctos" pero ella lo dudaba ya que jamás había visto a su trasero tan grande, además que como no era escotado al frente y la tela le cubría hasta la clavícula, en vez de hacer que sus pechos se vieran un poco más pequeños o trataran de pasar desapercibidos, hacía que sus pechos se vieran completamente circulares y aún más grandes. Trato de pedir una chaqueta a Ino para tratar de ocultarlo, pero lo único que recibió fue una negativa de su parte. Sakura le peinó el cabello para que estuviera en una coleta alta y le había maquillado de tal manera que se preguntó si esas realmente eran sus pestañas, dado que jamás las había visto tan largas; por último, le pusieron unos aretes circulares algo grandes y unos zapatos altos de tacón aguja negros.
Hinata agradecía a las señoras de la casa Hyuuga que le habían enseñado sobre etiqueta y como ocupar tacones y no romperse el cuello en el intento, porque con los puros zapatos había crecido 10 centímetros mínimo.
-Deja de tirarte el vestido Hinata, te ves perfecta así. - la reprendió Ino cuando vio, por enésima vez, a Hinata tratar de bajarse el vestido.
-P-Pero está muy corto, y m-muestro todo. - avergonzada Hinata bajo la mirada a su ropa.
-Comparada con nosotras pareces una monja Hinata. -Soltó Sakura antes de reírse junto a Ino.
Y era verdad, el largo de los vestidos de sus amigas eran aún más corto que el de Hinata. Esta le había dicho a Sakura e Ino que no era necesario vestirse tan glamorosa (para Hinata, aquello era demasiado) pero ambas le dijeron que cuando entraran al local, se daría cuenta de porque tanto esfuerzo.
Se acercaron a su grupo de amigos, encontrando a todos vestidos para la fiesta de Naruto, mientras esperaban al festejado y a Sasuke.
- ¿Han hablado con Sasuke? - Les pregunto Ino, viendo que había un guardia en la entrada con una lista en sus manos mientras tachaba a quienes decían sus nombres y entraban al local. Ino le había pasado la lista de los invitados a Sasuke para que el guardia verificara que los invitados entraran y no personas desconocidas.
-Dice que viene en camino, no está a nada de llegar. - le comento el Inuzuka recordando que hace poco había llamado al Uchiha, pero todo pensamiento salió de su cabeza cuando vio a quien se ocultaba detrás de Ino. - ¿H-Hinata? -
Al tartamudear el nombre de la peli azul, todos los ojos de sus amigos se volvieron a ella y Hinata quería que se la tragara la tierra.
-H-H-Hola Kiba-kun- trato de seguir escondiéndose tras la Yamanaka, pero le fue imposible cuando esta y la Haruno la tomaron un brazo cada una, no quedándole de otra que estar en medio de ellas y a la vista de todos.
- ¿Q-Que te paso? - Aun sorprendido, Kiba no salía del shock de ver a Hinata vestida de esa forma. No era que no encontrara hermosa a su amiga antes, Kiba desde pequeño encontraba que Hinata era una cosa preciosa y tiernita, pero verla tan deslumbrante, lo dejo más que sorprendido.
-Te ves hermosa, Hinata. - Shino también estaba sorprendido, después de todo, Hinata era de las que quería pasar desapercibida con su vestimenta, pero esa noche dudaba mucho que hubiera personas que no le dieran una mirada a su cuerpo. Así que cuando vio a su amiga estar incomoda por el shock de Kiba, trato de alagarla y tratar de no hacerla sentir incomoda.
- ¿Cierto? Estuvimos toda la tarde con Sakura arreglándola. - Hinata se sintió aún más mortificada cuando escucho a todos darle la razón al Aburame, diciéndole a ella que se veía bonita y que estaban sorprendidos.
A Hinata no le quedo de otra que agradecer a sus amigos por los halagos. Su madre le había enseñado a siempre agradecer.
Claro que ella no fue la única, también le dieron cumplidos a las mujeres a su lado y Hinata vio que ambas recibían una que otra mirada por los hombres que caminaban por la acera o estaban esperando su turno para entrar, aunque la ojiperla no se dio cuenta que ella también recibía miradas de los transeúntes.
Ino le pregunto a todos y cada uno si estaba todo en orden y Shikamaru junto con los demás afirmaron que lo necesario estaba dentro del local.
-Oh, llego Sasuke. - Dijo Chouji cuando vio que el auto del moreno se detenía y de este salía el Uchiha. Hinata oyó un suspiro colectivo de parte de las mujeres cuando Sasuke avanzaba hacia ellos con nada más que unos jeans negros, una polera blanca y una chaqueta de cuero negra. Comparado a como ellos estaban vestidos, la ropa de Sasuke podía llegar a ser casual si es que él no la ocupara.
Y Hinata, debía admitir que se veía guapo.
El solo pensamiento de encontrar guapo al Uchiha hizo que se le sonrojaran las mejillas, por lo que trato de esconderse tras los grandes cuerpos de sus amigos esperando que el moreno no la viera con esa ropa tan reveladora.
Este se acercó a su grupo de amigos buscando con la mirada a Hinata pero lo único que vio fue la parte superior de su cabeza detrás de los hombros de Shino. Quiso apartar al Aburame para ver a la Hyuuga pero Ino le recordó por qué estaban ahí.
- ¿Naruto está en el auto? - Todos, incluidos el Uchiha, dirigieron la mirada al auto del moreno donde se encontraba Naruto con un antifaz tapándole los ojos y con unos audífonos más grandes que su propia cabeza en los oídos.
-Hmp, me costó sacarlo de la casa. - Sasuke recordaba como hace una hora atrás había tenido que ir a buscar a Naruto a la casa de su padrino, Jiraiya, y casi tuvo que arrastrarlo a su auto cuando este se negó en cooperar.
Ya habían hablado con Jiraiya sobre la fiesta sorpresa, por lo que el peliblanco, tratando de ayudarles, hizo que Naruto se arreglara y vistiera. "Vamos a ir a cenar" le había dicho Jiraiya antes de que llegara Sasuke y le puso un antifaz en los ojos.
Naruto pensó que lo estaban secuestrando cuando se vio a oscuras y a un cuerpo grande tratando de sacarlo de su casa, por lo que gritó y pataleo y solo se calmó cuando Jiraiya le dijo que no había problema y que estaba en buenas manos. Naruto claramente no sabía que Sasuke era el que lo había ido a buscar, por lo que cuando el Uzumaki trato de sacarse la venda, el Uchiha saco una cuerda escondida (la había traído de ser necesario) y le ató las manos, le puso un paño en la boca para que dejara de gritar y unos audífonos con música a todo volumen.
En esa corta media hora, Sasuke lo paso de maravilla cuando se dio cuenta que el Uzumaki si podía quedarse tranquilo y callado. Deseaba que aquello ocurriera todos los días.
Naruto era testarudo, pero más que nada, Sasuke no le tenía paciencia.
Todos curiosos, se acercaron al auto del Uchiha y abrieron los ojos cuando vieron la apariencia de Naruto.
-Habíamos dicho que cuando trajeras a Naruto hicieras algo para que no sospechara, pero no para traerlo secuestrado. - Shikamaru puso una mano sobre su frente cuando encontró demasiado problemática toda esa situación.
-Conoces al Dobe, no se hubiera quedado quieto con unas pocas palabras. Además, él se lo busco. - restándole importancia, Sasuke se encogió de hombros. -Ayúdenme a sacarlo- Con un suspiro, Shino y Shikamaru ayudaron al Uchiha a sacar al rubio del auto, y como dijo Sasuke, este apenas sintió que lo tocaban comenzó a removerse y a patalear mientras trataba de gritar con el paño aún en su boca.
- ¿Qué diablos de música está escuchando? - Le dijo Chouji cuando escuchaba perfectamente una gritería a todo volumen que venía de los audífonos.
-Hmp, simplemente le puse una música lo bastante agradable de mi celular. - Sasuke, claramente, estaba encantado con todo el sufrimiento que estaba recibiendo Naruto.
Ino, viendo que los hombres podían encargarse perfectamente bien de Naruto, se apuró junto a las mujeres a la entrada del local, diciendo sus nombres y el guardia las dejo entrar sin pedir sus identificaciones.
Sasuke, claramente, ya había hablado antes con él.
Ino, antes de dejar el regalo de ella y sus amigas en una mesa repleta de regalos, pidió que el sonido de la música bajara y que todos estuvieran en silencio mientras entraba el festejado acompañado de sus amigos. Más bien, siendo sujetado por estos.
Sakura le paso a Hinata el pastel mientras Ino prendía las velas que tenían forma del número 18.
Hinata miró curiosa a sus amigas ¿por qué le habían pasado el pastel a ella? pero quedo con las palabras en la boca cuando vio a sus amigos y al festejado detenerse frente a ella.
Se encogió de hombros cuando sintió la mirada penetrante del Uchiha recorrerla completa y se preguntó qué era lo que estaba pensando sobre su atuendo.
Pero todo pensamiento salió de su cabeza, cuando sus amigos le sacaron el paño de la boca a Naruto y este comenzó a gritar.
- ¡Yo no he hecho nada, dattebayo! ¡No sé porque me secuestran! - Sasuke procedió a sacarle los audífonos e Ino levantando tres dedos y bajando uno después de otro-indicándole a los demás el momento donde empezarían a cantar- le hizo la seña a Shikamaru que sacara la venda de los ojos de Naruto y comenzaron a cantarle cumpleaños feliz a Naruto.
Todo griterío de Naruto se detuvo cuando asimilo el lugar a oscuras y a sus amigos rodeándolo mientras le cantaban, apenas sintió a Shino soltándole las manos mientras veía maravillado todo lo que sus amigos le habían hecho por su cumpleaños.
-P-Pide tres deseos, N-Naruto-kun- Le indico Hinata cuando todos habían terminado la clásica canción de cumpleaños y sonrió cuando el rubio le sonrió de vuelta antes de soplar las velas.
-Gracias a todos, dattebayo- gritó Naruto antes de pedirle al dj que subiera la música y Hinata escucho por los altavoces la música y los cuerpos a su alrededor comenzaron a moverse.
En un momento alguien le quito el pastel de sus manos, un encargado supuso, y siente a la mano de Ino y Sakura llevarla a la barra del local.
- ¿Qué desean pedir, damas? - Hinata observo los interesantes dientes puntiagudos, la mirada violeta y el pelo blanco del chico que les atendían.
Jamás había visto unos dientes de esa manera, ¿se los habría afilado, quizás? Encontraba que se parecían a unos dientes de tiburón.
-Oh no, yo no bebo. - trato de negarse Hinata ya que encontraba que beber alcohol antes de los 20 era muy inapropiado, sobre todo siendo ella una Hyuuga y estar en un lugar público.
Si cometía un error o un fallo, y siendo famosos como eran los Hyuuga, no sabía de lo que sería capaz su padre con tal de castigarla.
-Oh, vamos Hinata, solo por esta noche. - Trato de animar Ino, mientras le pedía un shot de tequila al peliblanco.
-N-No lo encuentro prudente. - volvió a negarse Hinata.
-Ino no debes insistirle, Hinata jamás ha bebido y deberías respetar su decisión- Hinata le lanzo una mirada agradecida a Sakura, sobre todo cuando la Yamanaka dejo de insistir. - Suigetsu, dame uno de lo que pidió Ino. – Sorprendida tanto la rubia como la peli azul, miraron a la de ojos jade.
- ¿Lo conoces? - Dijo la ojiazul mientras hacia un ademán con la cabeza apuntando al peliblanco.
-Yo diría que me conoce lo suficiente ¿o no, cerezo? - Hinata se puso sonrojada al solo pensar a qué se refería el peliblanco.
-Deja de llamarme así, idiota. Lo conozco porque es amigo de Sasuke-kun, él y Juugo.- apunto con el dedo la persona que estaba atendiendo a otros jóvenes que se encontraban en la barra. - Sasuke-kun les consiguió empleo acá.
-Y no te olvides de Karin, cerezo- hablo el peliblanco mientras apoyaba su codo en la barra.
-Ugh, mejor ni la menciones. - trato de pasar por alto la mención de la pelirroja hasta que se dio cuenta. - ¿Acaso esta acá?- Dejando el vaso en la mesa, comenzó a observar hacia todos lados mientras buscaba una cabellera roja.
- ¿Tu qué crees? Si cuando supo que Sasuke vendría, se nos pegó como lapa. -
-Espero y no se aparezca frente mío.- Pidiendo otro trago, Sakura trato de sacarse de la cabeza a alguien tan desagradable como lo era Karin.
Hinata miro curiosa toda esa situación, Sakura ya había explicado que los conocía por ser amigos de Sasuke, pero ¿Cómo hizo Sasuke para ser amigos de ellos? Mientras más los veía, más se daba cuenta que no eran el tipo de persona que Sasuke frecuentaba, por lo que encontraba extraña toda esa situación. Lo poco y nada que ella sabía sobre Sasuke era que sus amigos más cercanos eran Naruto y Sakura, pero si Sasuke les había conseguido trabajo a esas dos personas, suponía que debían ser unas personas constantes en la vida del Uchiha.
Salió de sus pensamientos cuando el peliblanco le volvió a hablar.
- ¿Quieres una limonada, linda? - Un ojo morado se cerró cuando le habló , y Hinata se puso colorada tanto por el alago como por el guiño.
-S-Si, por favor. - Algo cohibida, dirigió su mirada hacia sus manos hasta que sintió a sus amigos rodearle.
-Suigetsu, ¿Cómo has estado hombre? - Por encima de la barra Naruto se estiro para abrazar un poco al peliblanco. - Juugo- estiro la mano hacia el otro joven recibiendo un ademan de saludo del peli naranjo.
-Feliz cumpleaños, idiota. - Le respondió el peliblanco mientras dejaba la limonada de Hinata en la barra. Hinata le agradecía e iba a sacar dinero de su bolso cuando una voz lo adelanto.
-Anótalo a mi cuenta. - Sorprendida, levanta la mirada cuando escucho la voz tan conocida del Uchiha.
-Oh Sasuke, nos pagarás a todos la cuenta, en ese caso yo quiero un poco de...- las palabras de Kiba se detuvieron cuando escucharon hablar de nuevo al Uchiha.
-Hmp, no hable por ustedes, Inuzuka. Solo fue la bebida de Hinata. -
Sasuke hizo una mueca molesta cuando escucho el parloteo de Naruto y Kiba diciéndole que debería pagar los tragos de todos, mientras decían que ellos también eran sus amigos. Sobre todo Naruto, diciendo que era su mejor amigo y el festejado.
Pero la cosa paso a mayores cuando vio un borrón verde comenzar a decirle "que los amigos eran lo más importante y que debía pagar la cuenta de todos".
Naruto, respaldado por las palabras de Lee, comenzó a asentir dándole la razón.
-Tsk, pídele a alguien que lleve tragos a la sala, Juugo.- Sasuke sabía que, si no cedía, hubieran estado toda la noche mendigando y jodiendo para que el pagara la cuenta, aun si todos los que estaban ahí eran completamente capaz de pagar la cuenta.-y unas limonadas - dijo mientras observaba el vaso que tenía Hinata en sus manos.
-Muy bien, Sasuke. - Asintiendo a sus palabras, Juugo comenzó a buscar a una persona para llevarle los tragos al grupo de amigos.
- ¡Bien! Vamos a festejar mi cumpleaños, dattebayo.- Liderando el camino, Naruto comenzó a caminar agarrando a un pelirrojo, que sin saberlo Hinata, la había estado observando durante todo el parloteo de Naruto pidiendo que le pagarán los tragos aunque ella estaba más pendiente del Uchiha que de otra cosa.
Aunque cuando sintió unas manos abrazarle el cuello, tuvo que concentrarse en la castaña.
- ¡Hinata! ¿Cómo has estado? - Tenten era, si podía decirlo, la mejor y única amiga de Hyuuga Neji. Era una mujer atractiva de ascendencia china; su familia tenía un dojo de artes marciales donde había conocido a Lee y Neji. "No hay quien domine mejor las armas chinas que Tenten" le había dicho una vez su primo.
Se conocieron entre todos cuando Neji comenzó a pasar más tiempo con ellos y siendo Naruto amigo de su primo, encontró en Lee una buena forma de ejercitarse y divertirse mientras hacían competencias, con Tenten pasaba lo mismo, pero esta le enseñaba a Naruto los diferentes tipos de armas chinas en las artes marciales.
-Bien ¿y tú Tenten?- Hacía un tiempo atrás la trataba de "usted" siendo la de chonguitos un año mayor que ella, pero la castaña le insistió tanto en que no la tratara de modo tan formal que con el tiempo se acostumbró a tratarla de una forma más cercana.
-Bien, bien, Neji me dijo que nos habías invitado por el cumpleaños de Naruto. - Mientras el grupo caminaba hacia las escaleras, Hinata y los demás tomaron los regalos que eran suyos antes de seguir al rubio a la sala vip. Sasuke ya les había avisado que esa sala seria solamente para su grupo, por lo que estarían más cómodos y se reirían con más libertad.
Cuando comenzaron a subir las escaleras, Hinata se preocupó que su vestido no llegara a subirse más de lo que debería. Echo una mirada sobre su hombro para ver quien subía las escaleras detrás de ella y grande fue su sorpresa cuando vio unos ojos completamente negros pegados a la parte baja de su espalda.
¡Uchiha Sasuke le estaba observando el trasero!
Completamente mortificada, volvió la mirada al frente cuando Sasuke elevo su mirada y le sonrió de forma ladina al saberse descubierto. Ni siquiera parecía arrepentido de haberlo pillado in fraganti.
- ¿Mm? ¿Hinata? - le pregunto Tenten cuando vio como su amiga trataba de bajarse aún más el vestido y estaba completamente colorada cuando llegaron a la parte superior de las escaleras.
- ¿S-Sí? - Dijo Hinata mientras maldecía internamente el dejarse chantajear por Ino de esa manera, quizás si se hubiera negado más, no tendría que pasar la vergüenza que estaba pasando.
Todos observaron la sala que tenía un sillón largo en forma de una "C" cuadrada, teniendo en medio 2 mesas de centro y 3 sillones rojos sueltos que conformaban un círculo. Básicamente, la sala estaba acomodada para un grupo grande y de tal forma que pudieran verse entre todos no dándole la espalda a ninguno.
Todos comenzaron a acomodarse en un lugar respectivo, obviamente dejando al festejado al centro del sillón, quedando en medio de Lee y un chico pelirrojo y Hinata, creyendo que Sasuke se sentaría cerca de su amigo, arrastro a Tenten a una punta del sillón mientras Ino y Sakura se sentaban en la otra punta quedando de frente pero bien separadas; pero grande fue su error cuando sintió al Uchiha sentarse a su lado izquierdo. Hinata observo los sillones y encontró que había lugar suficiente para que el moreno se sentara en otro lado, sin embargo, fue y se sentó junto a ella.
Y mientras todos se concentraban en el encargado que traía los tragos, Hinata mordió aún más sus labios cuando lo sintió poner un brazo en el respaldar detrás de su espalda y acercar sus labios a su oído.
- ¿Qué diablos llevas puesto? - Se puso aún más tensa cuando le escucho hablarle y sentir su aliento en su oído izquierdo.
Miro hacia Tenten esperando que la sacara de ese calvario, pero la de chonguitos estaba más pendiente de la conversación con Lee y el pelirrojo que en Hinata.
-I-Ino me lo regalo. - Hinata se sonrojo cuando lo sintió inhalar, no sabía si la estaba oliendo a ella o simplemente fue algo de reflejo.
-Bueno, tendré que alejar a los lobos. - Hinata lo miro curiosa, no entendiendo a que se refería; y quiso preguntarle, pero la voz estridente de Kiba sentado al lado del pelirrojo le hizo apartar su mirada.
-Un brindis por el idiota de Naruto- y levantando entre todos unos vasos, le desearon un feliz cumpleaños a Naruto.
- ¡Gracias chicos! Pensé que se habían olvidado de mi cumpleaños, dattebayo.- Naruto soltó un suspiro cuando se acordó que en todo el día había estado algo desanimado porque sus amigos no se habían acordado de su cumpleaños, pero ahora sabía que todo había sido un plan para hacerle una fiesta de sorpresa. - Incluso pensé que me estaban secuestrando. - Naruto recordó el mal rato que había pasado cuando le habían cegado la vista y lo había amarrado de manos, creyó que de verdad ese sería el último día de su vida.
-Hmp, era todo parte del plan, idiota- A pesar de lo molesto que había sido tener que buscar a Naruto, Sasuke admitía que le divirtió bastante tener que amarrar y amordazar a Naruto. Después de todo, el rubio estuvo todo el camino en silencio y lo que más deseaba Sasuke en compañía de Naruto era el silencio.
- ¡Teme! No tenías que ser tan brusco tampoco- alego el rubio mientras se sobaba las muñecas donde el Uchiha le había apretado más de la cuenta la soga.
-Tampoco fue tanto, todo fue para que no sospecharas nada- Todos cuestionaban aquello, ya que la mayoría sabía que Sasuke no le tenía mucha paciencia a Naruto. Quizás hasta se vengó por todos los años que le había hecho sufrir Naruto.
-Yo también creo que no deberías haber sido tan brusco, Sasuke- El moreno hizo una mueca cuando escucho la voz seca y casi de cadáver del pelirrojo sentado a la derecha de Naruto.
-No pedí tu opinión, Sabaku- Sasuke tenía una enemistad desde pequeño con Sabaku No Gaara, ya que cuando eran mocosos, hubo veces en que sus discusiones llegaban a los golpes y, aunque a Sasuke le costaba admitirlo, Gaara siempre salía vencedor. Pero no era su culpa, si el pelirrojo casi parecía un maldito lunático cuando era niño y se volvía loco al ver sangre o al golpear a alguien, el único que fue capaz de vencerlo fue Naruto, pero eso solo paso por que Naruto cuando peleaba en serio se volvía aún peor que Gaara. No es que se emocionara al ver sangre como el de ojos turquesa, pero si hacía que cualquiera le tuviera miedo.
Claro que aquello cambio cuando Sasuke gano más porte y masa muscular que el pelirrojo y cuando ya llegaban a los puños, el Uchiha siempre salía vencedor. Cualquiera habría pensado que la enemistad terminaría ahí, pero el orgullo Uchiha no dejaba que lo pisotearan de tal manera incluso si ahora el vencedor era él.
Hinata observo al muchacho sentado a la derecha de Naruto; miro curiosa el tatuaje en su frente y las ojeras que le rodeaban sus ojos, pero lo más interesante del pelirrojo, fueron sus ojos turquesa. Jamás había visto unos ojos tan hermosos como aquellos, claro, los de Naruto se podían asemejar al cielo, pero los del pelirrojo se parecían al océano de las playas caribeñas.
Ella nunca había visto unos ojos así, por lo que no midió su lengua cuando dijo por lo bajo:
-Que hermosos ojos- Se puso colorada al darse cuenta que lo había dicho en voz alta, esperando que nadie la haya oído pero el cuerpo tenso y la mirada enojada que le dirigían de su izquierda, le hizo ver que Sasuke si le había oído.
Espero su regaño, pero en cambio fue otra voz la que le hablo.
- ¿Eres Hyuuga Hinata? - Extrañada ante la voz casi desconocida, Hinata dirige su mirada hacia el ojeroso.
-S-Si, mucho gusto. - Sentada, Hinata coloca sus manos en sus muslos y hace una pequeña reverencia.
- ¿No conocías a Gaara-kun, Hinata-san? - Esta vez, quien le hablo sorprendido fue Lee.
-N-No, primera v-vez que lo veo. - le comento Hinata al de cejas. Rock Lee era conocido por toda la nación por participar en competencias de artes marciales representando a su país, pero antes que eso era estudiante becado de Konohagakure, colegio donde estudiaban todos ellos.
-Estaba seguro que estuviste en las artes marciales de hace 3 años atrás, ahí fue cuando la mayoría lo conocimos. - pensativo, Lee puso su mano en la barbilla recordando hace unos años atrás cuando había perdido contra el pelirrojo en una competencia de artes marciales ente los colegios de Tokio.
-Idiota, recuerda que esa vez Hinata tuvo que salir del país. - Shikamaru sentado en uno de los sillones sueltos junto a Chouji, le hizo recordar al de corte de tazón que en ese tiempo Hinata había tenido unos problemas en los ojos que hicieron que se fuera del país a recibir tratamiento médico durante un semestre en el extranjero.
Los Hyuuga eran conocidos por tener unos ojos tan peculiares pero la mayoría de los Hyuuga habían tenido problemas en los ojos, causándole cansancio, dolores de cabeza e incluso hasta ceguera. A Hinata le paso lo último, casi podría haber llegado a quedar ciega si no fuera porque lo detectaron a tiempo y tuvo que ir junto a su familia a EEUU para ser tratada y operada. Con ese tratamiento Hinata tuvo que estar prácticamente ciega durante unos meses, pero el tratamiento comenzó a avanzar y ella ya no tendría ningún problema de ceguera a futuro; claro, a veces debía ir a hacerse un chequeo, pero no ponía en riesgo sus ojos.
-Ah, cierto- Lee recordó que, desde esa vez, el corazón frio y duro como roca de Neji hacia su prima, comenzó a ablandarse y ahora era una persona completamente diferente.
- ¿Por qué tuvo que salir del país?- Gaara dirigió la pregunta a Hinata cuando no le quedó claro por qué no se habían conocido años atrás.
-A-Ah, tuvieron que o-operarme los ojos. - Hinata con un dedo se tocó el borde de un ojo.
-Los ojos Hyuuga.- susurro pensativo Gaara, cuando recordaba que la mayoría de la gente decía que esos ojos eran únicos en el mundo. - ¿es cierto que sus ojos pueden ver todo? - Sasuke levanto una ceja molesto cuando se dio cuenta que el ojeroso estaba prestándole demasiada atención a Hinata.
Si por el fuera, ni siquiera aceptaría al Sabaku en territorio Uchiha, pero el muy idiota de Naruto lo consideraba uno de sus más fieles amigos, por lo que no podía simplemente echar a patadas al pelirrojo ya que el lloriqueo del rubio sería interminable.
Y paciencia para el Uzumaki, Sasuke no tenía.
-Ah, yo encuentro que eso es un mito- Hinata rechazo tal idea que tenían los demás sobre los ojos Hyuuga, su padre también le había dicho que los ojos de la familia si podían ver más allá que un ojo normal, pero ella lo dudaba, encontraba que sus ojos además de ser plateados, no tenían ninguna otra cosa interesante.
-Hinata está siendo modesta, ella si puede observar más allá solo que no se da cuenta. - Para afirmar las palabras de Shino, todos asintieron con la cabeza.
Hinata con una cara completamente confundida sobre de que estaban hablando miro a todos sus amigos dándose cuenta que todos coincidan con el de lentes.
-Bueno, de todos modos, ten Naruto. - Le dijo Chouji mientras le entregaba una caja envuelta en papel de regalo.-Si no los quieres, puedes dármelos.- Todos miraron algo resignados al Akimichi, sabiendo todos que la caja ya contenía algo de comida.
-Gracias Chouji- le dijo Naruto con una sonrisa de oreja a oreja mientras abría la caja y sorpresa, eran distintos tipos de ramen instantáneos. Todos vieron algo incomodos como Naruto agradecía con lágrimas el "hermoso regalo" que le había dado el Akimichi.
-Feliz cumpleaños Naruto.- Ino le estiro la mano con otro paquete que contenía un perfume y así fueron entregando sus regalos al festejado, Hinata vio encima de la mesa diferentes tipos de regalos, una cabecera con una cara de zorro (regalo de Sakura) una chaqueta naranja (regalo de Kiba) unos cupones para comer en Ichiraku (regalo de Shikamaru) un libro que estaba escondido entre papeles de regalo (Naruto le grito a Sai por darle un regalo tan "indecente y pervertido" pero Hinata y los demás no supieron a qué se refería ya que Naruto no dejo que nadie viera la portada del libro) unas mancuerna (nadie tenía idea donde las había escondido Lee) un Karate-gi (Tenten dijo que supo que al rubio se le había roto su uniforme de karate, por lo que le compro otro) un libro de mariposas disecadas ("te servirá en el futuro" había dicho Shino, pero nadie sabía que propósito darle al libro) y unas zapatillas de deportes (regalo de Gaara).
Algo nerviosa, y viendo que era de las últimas que quedaban por darle su regalo, Hinata estiro la mano con su paquete.
-E-Espero que te guste, Naruto-kun. - Recibiendo una sonrisa igual de deslumbrante a la que les había dado a todos, Naruto acepto feliz el regalo.
- ¡Gracias Hinata-chan! - Dijo Naruto feliz cuando descubrió a un sapo en forma de monedero. Hinata, al igual que todos, sabían que Naruto tenía una obsesión por los sapos, por tanto, cuando Hinata vio en el centro comercial ese monedero, supo que debía ser de Naruto.
Feliz, Naruto saco todos los billetes y monedas que tenía en su billetera y comenzó a pasarlo al sapo, quedando maravillado cuando el sapo se agrandaba a la cantidad de monedas que le echaran. Pero levanto la cabeza cuando se dio cuenta que cierto pelinegro no le entregaba su regalo.
- ¿Y mi regalo, Sasuke? - pregunto mientras estiraba la mano, esperando un paquete.
-Mi presencia. - contesto sin más el Uchiha.
- ¡Teme!- A Naruto le bastaba con haberle hecho una fiesta sorpresa y no se hubiera enojado si nadie le entregaba un regalo, pero al ver que todos tenían algo para él y no su mejor amigo, hacía que le tuviera un poco de enojo.
-Tsk- Dijo Sasuke cuando todos lo miraron cara de reproche y el festejado casi lloriqueaba porque "su mejor amigo no le había dado un regalo" así que, metiendo su mano en la cartera de su chaqueta, le lanzo el paquete que escondía.
Naruto, dejando su lloriqueo detrás, comenzó a abrir el regalo encontrando dentro un reloj de muñeca naranja.
- ¡Gracias teme! - le grito feliz antes de ponérselo en la muñeca izquierda.
- ¡Sasuke!- todos levantaron la mirada sorprendidos a la voz chillona que había soltado el nombre de su amigo, encontrando a una pelirroja de lentes que se acercaba hacia el moreno.
-Karin- Sasuke solo vio molesto como se acercaba la chica.
- ¿Por qué no me dijiste que vendrías? Tuve que enterarme por Suigetsu.- Dijo la de pantalones cortos y blusa abierta en el estómago mientras trataba de darle un beso en la mejilla al ojinegro, quien corrió la cara lejos del contacto de Karin.
-Claramente no quería que supieras que estaría aquí, tonta. - Hinata miro a la otra punta del sillón donde se encontraba Sakura, quien miraba con enojo a la pelirroja.
- ¿Disculpa? ¿Acaso te pregunte a ti, tabla? - Con una mirada de reproche, Karin se giró para responderle a la pelirosa.
- ¿Cómo me llamaste? -Sakura estaba lista para pelear contra la de lentes, pero fue detenida por la voz del moreno.
-Sakura, siéntate.- Sasuke sabía muy bien de lo que eran capaces de hacer esas dos mujeres cuando se enojaban, sobre todo Sakura, por lo que trato de evitar cualquier problema. - ¿Qué quieres, Karin?
Contenta con el hecho de que Sasuke le prestaba atención, Karin lanzándole una mirada molesta a la peli azul sentada a la derecha de Sasuke, se mete a la fuerza entre ellos dos mientras abrazaba el brazo del Uchiha.
-Te eche de menos. - Apoyo su cara en el hombro mientras hacía círculos con su dedo en la polera del moreno, tratando de poner su mejor cara de perrito abandonado que pudo.
Exasperado, Sasuke pone su mano sobre sus ojos maldiciendo internamente a Suigetsu por haberle dicho a la loca de Karin que él se encontraría ahí; pero más que nada, se maldecía a si mismo cuando bajo los efectos del alcohol había terminado muchas veces entre las piernas de la pelirroja.
Karin se aprovechaba de encontrarlo ebrio para acostarse con él, ya que ella sabía que Sasuke estando en sus 5 sentidos no cedería tan fácilmente.
-Hmp, bueno yo no quería saber de ti. - saca su mano de los ojos cuando siente que todos comenzaban a pararse y empezar a caminar hacia la escalera.
-Teme, voy a dejar mis regalos aquí mientras vamos a bailar, ¿no hay problema? - Sasuke apenas escucho al rubio mientras dirigía su mirada hacia la pareja peli azul y pelirrojo que hablaban y se perdían en medio de sus amigos mientras bajaban las escaleras.
-No, no hay problema- contesto vagamente cuando los perdió de vista y a Naruto tratando de alcanzar a sus amigos.
Sasuke trato de levantarse, pero el firme agarre que tenía Karin en su brazo lo hacía imposible.
-Suéltame Karin. - en medio de los reflectores de distintos colores que alumbraban la sala, Sasuke vio como la pelirroja escondía el rostro en su cuello mientras le dejaba una hilera de besos.
- ¿Por qué? Si ahora nos encontramos solos. - Karin, no mediando el enojo de Sasuke, paso una pierna por encima de las del Uchiha y se sentó a horcajadas sobre este. - Te hare olvidar a tu hermano y a su noviecita. - Toda idea que Sasuke tenía en su cabeza de sacarse de encima a la pelirroja, salió volando cuando la escucho hablar.
- ¿De qué diablos estas...? - no termino de hablar ya que la de ojos rojizos lo detuvo.
-Sé todo Sasuke. - dijo mientras sus besos se acercaban aún más a sus labios. - Solo debes dejar que yo me encargue del resto. - Sasuke estaba preguntándose qué era lo que debía saber Karin y si había sido él quien había dicho algo, cuando los labios de la pelirroja se encontraron presionando los suyos.
Trato de decirle que se apartara, pero al tratar de abrir la boca Karin aprovecho para meter su lengua, claro que no llego muy lejos cuando Sasuke la empujo importándole poco que se golpeara en algún lado.
-Escúchame bien, Karin- sorprendida por estar en el suelo, levanto la mirada cuando sintió el aliento del pelinegro cerca de su rostro. - Lo que crees que sabes, no es más que una simple fantasía tuya. - para remarcar su punto, le dio unos golpes con el dedo a la sien de la pelirroja. - así que no me vuelvas a molestar con estas mierdas. - El pelinegro, viendo que su cometido estaba terminado, se limpió la boca donde habían estado los labios de la pelirroja y se dirigió al balcón que daba vista a la pista de baile buscando con sus ojos a cierta peli azul.
Soltó un pequeño suspiro cuando la vio rodeada por Sakura, Ino y Tenten, pero todo alivio se terminó cuando la Hyuuga miro hacia su derecha y le hizo señas al Sabaku.
Con una maldición, fue a bajar las escaleras.
…
- ¿Cómo te hiciste amiga de Naruto? - le preguntó el pelirrojo mientras se encaminaban a las escaleras.
-Oh, me juntaba con Sakura e Ino. - volvió la cabeza hacia atrás y lo único que vio fue al Uchiha junto a la pelirroja, mientras esta trataba de llamarle su atención. Con una mirada más, Hinata se volvió al pelirrojo mientras fruncia un poco el ceño- Y como Sakura era amiga de Naruto-kun, s-simplemente comenzamos a pasar más tiempo entre todos, ¿y usted? - le preguntó mientras volvía su cabeza para mirarlo.
-Una vez me escape de casa y llegue a un parque, donde se encontraba Naruto. - los ojos de Gaara, de algún modo, se oscurecían mientras le contaba los hechos a Hinata- Al principio peleábamos, pero después nos fuimos convirtiendo en amigos.
- ¿S-Sí? - Jamás había escuchado esa historia por parte ni de Naruto ni de sus amigos.
-Como ya sabes, Naruto era alguien energético y fastidioso, bueno todavía sigue siendo así- ambos miraron a su amigo que caminaba al frente del brazo con Lee- y cada vez que yo trataba de apartarlo, el siempre volvía.-
-S-Si, eso suena como N-Naruto-kun. - con una sonrisa cariñosa, Hinata miro hacia el rubio. - E-Entonces ¿Cómo se conocieron con Sasuke-kun? - Hinata todavía tenía esa duda.
-Una vez Naruto llego con Sasuke esperando que fuéramos amigos claro que no funciono. - Gaara sonrió un poco cuando la idea de Naruto no termino como quería.
-S-Sasuke-kun tiende a ser un poco terco y oscuro- Hinata sonrió algo tensa mientras recordaba la personalidad del Uchiha.
-Si- asintió el Sabaku cuando estuvo de acuerdo con ella. - De cierto modo, me recordaba a mi- lo dijo tan bajo que Hinata se preguntó si realmente lo había dicho, pero trato de preguntarle cuando sintió a sus amigas levarla a la pista de baile mientras dejaba atrás al pelirrojo.
Por los altavoces sonaba una canción, que Hinata supuso seria pop, e Ino la insto a bailar. No era la primera vez que bailaba ya que teniendo a sus amigos y mientras hicieran fiestas, en algún momento tuvo que aprender a bailar. Además, teniendo de amiga a Ino, imposible que no aprendiera a bailar.
"Solo mueve tus caderas y diviértete" le había dicho Ino, por lo que en medio de sus amigas comenzó a bailar.
-No puedo creer que haya venido. - Escucho decirle Sakura a Ino.
-Bueno, tienes que reconocerle su perseverancia con Sasuke. - le dijo Ino. Hinata no pudiendo evitarlo, levanto la mirada hacia el balcón donde se encontrarían el pelinegro y la pelirroja.
-Tch, yo quería bailar con Sasuke-kun. Ahora quizás se lo pase toda la noche con Karin haciendo Dios sabe qué. - Hinata no supo porque, pero ese solo comentario hecho por la pelirosa hizo que le sintiera mal al estómago.
Bueno, era lo que se esperaba del Uchiha después de todo, quizás con cuantas mujeres más había estado. Y Hinata, más de una vez, lo había visto irse con alguna mujer en las fiestas que organizaban sus amigos.
-Hinata, creo que Gaara-kun te está mirando- Ino claramente lo dijo para molestar a la Hyuuga, pero grande fue su sorpresa cuando la ojiperla le hizo una seña al Sabaku para que se acercara. Luego sospecho que quizás fue por el hecho de que Gaara estaba solo a un costado de la pista y Hinata estaba siendo amable con él, no había ningún otro significado oculto en el actuar de la Hyuuga.
Por tanto, mientras veía acercarse al Sabaku a su posición, le dijo a Sakura y Tenten que fueran a tomar un trago a la barra, dejando atrás a la Hyuuga.
Había invitado a unos amigos modelos, razón por la cual había arreglado de más a la Hyuuga esperando que esta se interesara en alguno o que ellos se interesaran en la ojiperla, pero Hinata había estado más pendiente de sus amigos que de las miradas que recibía en el local.
Pero si una persona como Sabaku No Gaara estaba interesado en la Hyuuga, se alegró de haber logrado en parte su cometido.
Sabía que Hinata estaba interesada en Naruto, pero este era tan despistado que ni siquiera se había dado cuenta, además que andaba como un perrito faldero tras el trasero de Sakura por lo que no encontraba nada de malo que la peli azul tuviera otro interés, sobre todo siendo Sabaku No Gaara guapo. Además, por lo que había visto, el pelirrojo había mostrado un leve interés en la Hyuuga, de otro modo, no la habría mirado ni se hubiera acercado a ella como lo había estado haciendo toda la noche.
E Ino siendo una experta en cosas del amor, sería el pequeño cupido entre su amiga y el Sabaku.
…
Cuando vio a la cabeza pelirroja y la peli azul demasiado juntas para su gusto, se hizo paso con su gran cuerpo entre todas las personas que bailaban; claro, no faltaron las mujeres que querían un poco de atención del Uchiha y comenzaron a llamarlo o a frotarse contra él, pero a él le importo en lo más mínimo mientras caminaba con un objetivo en su mente.
Vio los labios de ambos moviéndose, quizás estarían hablando de algo importante, pero le importo poco cuando estiro la mano y agarro el brazo de la Hyuuga.
Sorprendida, ella levanto la mirada encontrándose con sus ojos negros.
-Nos vamos- apenas le informo mientras la tiraba hacia la salida.
- ¿eh? S-Sasuke. - trato de objetar la peli azul, pero lo intentó en vano.
Cuando estuvo a punto de salir de entre todo el gentío de la gente, sintió a Hinata detenerse.
Se dio la vuelta, amenazando a Hinata de ponerla en su hombro si no cooperaba cuando vio que Hinata no se había detenido, sino que fue alguien que la obligo a detenerse.
-Creo que ella no quiere irse, Uchiha.- Molesto, Sasuke se encontró con los ojos turquesa Gaara.
-Y yo te lo vuelvo a decir, no pedí tu opinión, Sabaku.- Toda esa situación a Sasuke le estaba exasperando.
¿Qué mierda hacia Gaara tomando el brazo de Hinata?
-Bueno, te doy mi opinión igual. - Le contesto el pelirrojo, y Sasuke estaba a punto de hacerle callar la boca cuando una pequeña voz le detuvo.
-G-Gaara-kun, está bien. - Sasuke sonrió ladino cuando la Hyuuga detuvo al pelirrojo y este comenzó a apartar su mano del brazo de Hinata.
-Piérdete, Sabaku- Y con eso, se encamino a la salida, dejando atrás al ojeroso, pero el pequeño cuerpo que llevaba de la mano le detuvo.
-No tenías que ser t-tan duro con Gaara-kun- Le alego Hinata con una mirada molesta en sus ojos.
-No me importa, me lo puedes decir después.- Sasuke estaba lo suficientemente molesto como para que ahora Hinata tuviera que defender al pelirrojo.
Ni que fueran mejores amigos.
-No me i-iré a ningún lado contigo. - Hinata le frunció el ceño mientras ponía una mano delicada sobre la dura del Uchiha esperando que la soltara.
- ¿Ah no? - Su paciencia ya había alcanzado el límite cuando vio a la Hyuuga negar con la cabeza. - Bien. - le dijo antes de agacharse y tomarla detrás de las rodillas mientras la elevaba sobre su hombro.
-¡Kyaa!- soltó Hinata un pequeño grito cuando se vio sobre el hombro del Uchiha- B-Bájame- Le grito mientras trataba de estirarse para tirar el largo de su vestido, esperando que no se vieran sus braguitas.
-Dijiste que no irías, bueno, yo te estoy llevando. - Hinata se preguntó si Uchiha Sasuke era un niño con apariencia de adolescente.
- ¡S-Se me vera todo! - dijo mientras daba pequeños golpes a la espalda del Uchiha mientras este comenzaba a avanzar.
-No, todo está en su lugar- y para afirmar su punto, Sasuke le dio una pequeña palmada en una nalga y ella solo atinó a soltar un jadeo y revolverse inquieta en su hombro. - Si te sigues moviendo así, se te verán las bragas. - Y solo con eso, Hinata se quedó completamente quieta; lo que no sabía la peli azul, era que Sasuke se prometió que primero muerto que dejar que los idiotas le vieran las bragas a la ojiperla antes que él.
Hinata sentía que se moriría de la vergüenza cuando todos los ojos se volvían a ellos. Quizás su cabello azulado podría ocultar algo su rostro, pero todos conocían a Sasuke y podrían llegar a sacar conclusiones sobre qué mujer llevaba en el hombro.
Lo único que la distrajo lo suficiente, fue el aire algo helado que corrió por sus piernas; no levanto la cabeza, pero sabía que ya habían salido del local por el cambio de clima y por la acera por donde caminaba el Uchiha.
Sólo se detuvo cuando escucho una alarma desactivarse y a una puerta abrirse.
Soltó otro gritito cuando fue dejada en el asiento de copiloto del Uchiha, trato de levantarse de inmediato para poder escapar del pelinegro pero lo único que consiguió fue ser empujada de nuevo al asiento y una amenaza de Sasuke.
-Si no te quedas sentada en el maldito auto, hare algo incluso peor que llevarte en mi hombro. - ¿Qué les pasaba a todos que lo único que hacían esa noche era amenazarla? Enojada, cerro la boca mientras sintió que le ponían el cinturón de seguridad y veía al Uchiha dar la vuelta al auto para abrir la puerta y sentarse detrás del volante.
-No deberías m-manejar si has tomado- esa pequeña excusa era la última esperanza que le quedaba a Hinata de hacer que Sasuke volviera a la fiesta y la dejara sola o conseguir un taxi mientras ella escapaba.
- ¿Acaso me viste bebiendo? - Hinata hizo un pequeño puchero cuando se dio cuenta que el Uchiha había participado en el brindis pero jamás había bebido.
Y con eso, la pequeña esperanza de Hinata se fue por la ventana.
¡Pero oh maravilla! Los dioses le habían escuchado su clamor cuando se dio cuenta que su celular había comenzado a vibrar y vio el nombre de Ino en la pantalla.
Apurada, procedió a contestar.
-Hinata, ¿Dónde estás?- escucho que le decía su amiga rubia, pero apenas alcanzo a decir "Ino" cuando le quitaron el celular.
-Deja de molestar, Yamanaka- y así de rápido como hablo, así de rápido apago el celular y lo tiro en los asientos traseros, importándole poco si se rompía.
Hinata indignada, cerro la boca y miro hacia la ventana mientras el auto se ponía en marcha, prometiéndose que no le hablaría al Uchiha en todo el camino.
- ¿Por qué diablos estabas bailando con el Sabaku?- Le pregunto Sasuke con una voz que dejaba en claro que estaba molesto.
Pero por mucho que el estuviera enojado, ella lo estaba aún más.
- ¿No me responderás? - Sasuke la observo de costado y al no recibir respuesta simplemente resoplo. - Hmp, bien. -
En todo el camino no se escuchó ningún ruido además del motor del auto, ninguno de ellos dijo una palabra ni mucho menos encendieron la radio para que el ambiente se alivianara un poco; algo completamente diferente a las otras veces que se encontraban juntos en un vehículo, ya que ahí hablaban ya sea de música o simplemente de sus familiares.
Pero en ese momento no hablaron de nada, y aunque Hinata no era orgullosa, por primera vez en su vida trato de reunir todo el orgullo Hyuuga mientras evitaba al Uchiha.
Cuando Hinata vio el edificio conocido donde se encontraba la casa del moreno, se enojó aún más.
¿Quién se creía él para mandarla y traerla como él quisiera?
Con ese pensamiento indignante, se bajó del auto dándole un portazo a la puerta del auto del Uchiha y comenzó a caminar.
- ¿A dónde crees que vas? - le hablo el chico a sus espaldas.
-A conseguirme un taxi e irme a la casa de Ino-chan. - Con la barbilla alzada y con tanto orgullo Hyuuga como pudo reunir, comenzó a caminar hacia el elevador pensando que apenas estuviera en el vestíbulo del edificio, caminaría hacia la calle esperando un taxi.
Si su padre la viera ahora, se habría sentido hasta orgulloso por la caminata Hyuuga que estaba haciendo.
Pero todo el orgullo que reunió, volvió a quedar en el piso cuando se vio levantada de nuevo por el Uchiha.
Pensándolo bien, esperaba que su padre jamás la viera en esa posición.
-Oh no hermosa, no te escaparas- sin sentir el peso de Hinata en su hombro, pero si sintiendo ciertas curvas del cuerpo femenino, comenzó a caminar hacia el elevador y una vez dentro, ingreso su código.
- ¡Maldita sea, Sasuke! ¡Déjame ir! - Jamás había maldecido, pero toda esta situación estaba haciendo que perdiera los nervios.
Se suponía que disfrutaría la fiesta un poco más, compartiría más tiempo con Naruto y vería si había esperanzas para que ella se confesara, sin embargo, ¿Qué fue lo que paso?
Sasuke trato de apartarla de todos y la estaba llevando a su departamento, ¿con qué propósito? No tenía ni idea, pero, sin embargo, el moreno se sentía con el derecho de mandarla como quisiera.
-Uy ¿Con esa boca besas? - molesta, trato de golpear al Uchiha en la espalda, sin su celular en la mano, ahora podía ocupar las dos, pero dudaba mucho que le hubiera hecho algo de dolor a Sasuke.
- ¡Sasuke!- le grito, sintiendo que en cualquier momento llegarían al piso del Uchiha.
-Ah, verdad, solo a mí me has besado con esa boca sucia. - sintió los hombros del moreno moverse cuando soltó una pequeña risita.
- ¡Y no lo volveré a hacer! - Si solo recordara la vez en la que Sasuke le robo su primer beso, la hacía sentirse mortificada y, en este caso, increíblemente molesta. Escucho al elevador abrir sus puertas y al Uchiha comenzar a caminar.
- ¿Ah no? - Aún en su hombro, Hinata escucho el sonido de unas llaves ser dejadas en un platillo en la mesita de entrada antes de sentir al Uchiha deslizar su cuerpo hasta tocar el suelo, incluso estando ella con zapatos altos, aun así, Sasuke le sacaba unos buenos centímetros, por lo que trato de apartarse del Uchiha sin éxito cuando este la tomo de la nuca. - yo no estaría tan seguro.
- ¡Que no lo volveré a ha-! - todo grito de Hinata se vio tragado por la boca del Uchiha.
Puso sus manos en el pecho de este esperando apartarlo y consiguió su libertad apenas unos centímetros, pero cuando volvió a abrir la boca para reclamarle, Sasuke aprovecho la oportunidad y salto al ataque de nuevo, esta vez mientras introducía su lengua en la cavidad femenina.
Hinata, al sentir ese intruso cerro los ojos y trato de seguir apartando al Uchiha mientras golpeaba el pecho de este, pero en un momento, no supo cuando, sus manos que antes estaban planas tratando de usar su fuerza para alejarlo, esta vez agarraron las solapas de la chaqueta para acercarlo.
No supo que fue, si la adrenalina de la pelea o la sensación agradable de tener a una persona besándola, la hizo olvidarse de todo y concentrarse en el moreno, ¿todas las personas se sentían así de bien cuando besaban? ¿incluso cuando la persona que le besaba no era agradable? ¿Acaso el besar debía ser así de placentero? Hinata no supo las respuestas a ello ya que solo había besado a Sasuke en su vida, pero tratando de saber más sobre lo que sentía, se puso de puntillas mientras trataba de imitar los movimientos de lengua del Uchiha claro que había una gran diferencia entre la lengua experimentada de Sasuke y la lengua novata de Hinata.
Soltó un pequeño gritito cuando las manos del Uchiha bajaron hasta su cintura y la levantaron para dejarla sentada en la mesita de entrada, mientras Sasuke le abría las piernas y se metía en medio de ellas, acercando sus cuerpos sin dejar jamás el contacto de boca con Hinata.
Salto un poco cuando él bajo sus manos hacia la curva de su trasero y se posaron ahí, y Hinata se sorprendió cuando el cuerpo duro de Sasuke se apretó contra el cuerpo suave de ella. ¿Todas las mujeres se sentían bien cuando un cuerpo duro se apretaba a ellas? ¿Todas las mujeres se sentían así de bien cuando un hombre las tocaba? ¿Todas las mujeres sentían un calor dentro de su cuerpo cuando la besaban?
¿O solo le pasaba a ella?
Tampoco lo sabía, pero sintiéndose algo más osada, levanto su mano derecha hacia la nuca del moreno. Ella soltó un gemido y apretó su mano en el cabello de Sasuke cuando este movió sus caderas de tal manera que sintió algo duro empujando su centro, y la ojiperla casi se preocupó de que le hubiera tirado de más el cabello y pudiera haberle hecho daño, pero un satisfactorio, aunque extraño sentimiento se instaló en ella cuando lo escucho gruñir.
¿Acaso le gustaba que le tocara el cabello?
No aguantándolo, lo volvió a hacer, aunque esta vez en vez de escuchar un gruñido, las manos del Uchiha apretaron y abarcaron por completo sus nalgas.
Esta vez la que gimió fue ella.
Sintió la sonrisa del ojinegro en sus labios, pero poco le importaba si él se estaba burlando, en ese momento no tenía otro pensamiento que seguir con lo que estaba experimentando ya que a pesar de ser extraño y desconocido para ella todo lo que estaban haciendo, no pudo sacar de su cabeza la sensación agradable y placentera de besar al moreno.
Tratando de estar más cerca de él, pidiendo su cuerpo algo que no sabía que era, trato de mover su trasero para acercarse, pero el movimiento hizo que la mesa se tambaleara un poco y el platillo que contenía las llaves cayó al suelo provocando un fuerte ruido que hizo que Hinata se apartara jadeante de los labios del Uchiha.
La ojiperla miro al suelo, donde se encontraba el platillo que contenía las llaves y un jarrón completamente quebrados. Se sonrojo al pensar en que había sido ella la que había causado ese desorden; abrió la boca para disculparse por el desastre que había hecho, cuando la oración del Uchiha la detuvo.
-Mm, no me molesta para nada besar esa boca sucia. - se volvió aún más colorada cuando lo vio lamerse el labio inferior y lanzarle una sonrisa ladina.
-I-Idiota. - Casi violeta de la vergüenza, Hinata bajo su rostro y toco sus labios cuando lo escucho reír. Pero la volvió a levantar sorprendida cuando, contrario a lo que pensaba del Uchiha, este le dio un pequeño beso en la mejilla derecha.
-Espérame aquí, voy a recoger los pedazos rotos. No te vayas a lastimar los pies. - Extrañada por la ultima oración, Hinata vio a Sasuke apartarse mientras se encaminaba a la cocina, quizás buscando una pala y una escoba.
¿Lastimarse los pies? Pero si tengo zapatos pensó Hinata antes de mirar sus pies desnudos. Sorprendida por eso, los comenzó a buscar con la mirada y su mortificación se elevó aún más cuando los encontró cerca de las puertas del elevador.
¡Se le habían caído los zapatos y ella ni enterada por estar pendiente del beso con Sasuke!
Mordió su labio cuando sintió que la sensación de desmayo parecía llegar a ella dada la bochornosa situación en la que se encontraba. Tomo respiraciones lentas y uniformes, y una vez calmada, quiso bajarse de la mesita, pero se dio cuenta que los pedazos rotos todavía se encontraban ahí, por lo tanto, solamente le quedaba esperar al Uchiha.
No paso mucho antes que el moreno volviera con los instrumentos necesarios y comenzó a recoger los restos del jarrón y el platillo; en todo momento Hinata trato de mirar hacia otro lado y evitar la mirada del Uchiha, pero cuando este dejo las llaves del auto al lado de su trasero y el piso estaba completamente limpio con los restos rotos aun en la pala, la peli azul miro hacia arriba cuando lo sintió agarrarla de la parte trasera de sus muslos y levantarla.
Hinata, quien soltó un grito por la sorpresa, no le quedo de otra que agarrarse con sus manos a su cuello y con sus piernas a las caderas del Uchiha. Este no le dijo nada y comenzó a caminar llevándola con él mientras Hinata escondía su rostro en el cuello del moreno.
¿Estaría enojado? ¿estaría frustrado por haberse detenido? O ¿acaso estaba esperando algo más? Hinata se puso tensa de solo pensarlo, sabiendo que todavía no estaba lista o preparada para dar ese paso.
Y los besos que le diste al Uchiha ¿era porque no estabas preparada? le dijo una voz en su cabeza, a lo que ella se sonrojo al solo pensar en la forma tan desvergonzada en la que se había frotado y acercado contra el Uchiha.
Claramente le había dado bandera verde al muchacho para que hiciera con ella lo que quisiera.
¿Quizás eso estaba pensando el Uchiha? ¿Estaría pensando en llevársela a la cama? Quizás se detuvo ahí para estar en un lugar más cómodo y terminar lo que empezó. Las manos de Hinata tiritaron al solo pensarlo, pero sorprendentemente no era de miedo por el Uchiha, sino que de nervios y ansiedad.
Al menos sabía que si Sasuke trataba de llevar las cosas a otro nivel, ella se negaría. No estaba para nada preparada a dar ese paso.
Cuando llegaron a la habitación, Hinata inconscientemente apretó su cuerpo alrededor del cuerpo de Sasuke, pero se extrañó cuando lo vio caminar al ropero y sacar un pijama de ahí, con Hinata todavía en sus brazos mientras se encaminaba al baño de la habitación.
Cuando llegaron al baño, Hinata vio a su alrededor encontrando una tina lo bastante grande con una ducha al lado, un inodoro y un lavamanos. Hinata se preguntó qué hacían ahí ¿acaso la gente también lo hacía en el baño? No llego a profundizar mucho en ello cuando sintió al Uchiha dejarla encima del inodoro y ella se separó de él con una mirada confusa en su rostro.
-Aquí tienes para que te cambies y en el mueble hay toallas y un cepillo de dientes embalado, yo me iré al otro baño- Con una última mirada, Sasuke sale del cuarto y cierra la puerta tras él.
Hinata todavía confundida mira a su alrededor, esperando que salga alguien diciéndole que había una cámara escondida o que todo era producto de un sueño
Pero al pasar los minutos y ver que nada pasaba, Hinata comenzó a sacar su ropa y accesorios con la idea de darse una ducha y que relajara algo su cuerpo cansado. Cuando sintió el primer chorro de agua caliente en su piel desnuda, sintió que estaba en el cielo, por un momento pensó en bañarse en la tina, pero lo creyó inapropiado al estar en una casa que no era suya.
Cerro los ojos mientras se aplicaba el shampoo del pelinegro en su cabello, le dio un poco de vergüenza ya que olería como él, pero al ver que no había ningún otro shampoo, no le quedo de otra.
¿Uchiha Sasuke realmente era así? ¿Un caballero que dejaba que ella se relajara y que no le había reclamado por dejar las cosas a medias? O ¿simplemente ella tenía un mal concepto de él?
Claro, sabía que Sasuke era amable ya que muchas veces este se lo había demostrado, pero pensó que con asuntos de intimidad podría llegar a ser diferente. Se suponía que Sasuke era una persona fría y algo oscura por lo que jamás espero que el moreno fuera así.
"Todos ocultan algo de amabilidad en su interior, Hina-chan" sonrió un poco cuando recordó a su madre, le hubiera encantado tenerla con vida para preguntarle sobre cosas que estaban pasando con el Uchiha y recibir su consejo.
Negó con el rostro cuando la imagen de su hermana vino a su mente.
No debía sentirse deprimida; aunque había sido poco el tiempo que había tenido con su madre, al menos tuvo algo no como su hermana que nunca llego a conocer a su progenitora.
Con ese pensamiento, se envolvió con unas toallas que encontró en un mueble mientras buscaba el pijama que le había dejado Sasuke.
Se sonrojo cuando vio que solamente era una camisa azul marino de pijama, trato de buscar por la habitación si se veían los pantalones, pero no los encontró por ningún lado.
Resignándose se volvió a poner las bragas (no quedándole de otra) y la camisa, recordando que su pijama y sus cosas se encontraban en la casa de Ino donde supuestamente iba a pasar la noche y todo el día de mañana.
Si no hubiera sido por Sasuke, a esta hora quizás estaría todavía en la fiesta o yéndose para la casa de la rubia. Esperaba que su amiga no se preocupara, pero supuso que cuando el Uchiha le contesto el celular, la de ojos celestes se daría cuenta que no estaba en peligro o al menos no estaba con una desconocido.
Termino de abrochar los botones del frente y se dio cuenta que, gracias a su baja estatura, la camisa grande del moreno le llegaba un poco más arriba de la rodilla. Definitivamente era más largo que el vestido que le había regalado Ino.
De repente, se preguntó cuánto tiempo había estado en el baño y temiendo haberse demorado demasiado, doblo rápido su ropa y saco el cepillo de dientes que le había indicado el Uchiha.
Se cepillo y escupió rápido en el lavamanos, con sus manos trato de peinarse el cabello y salió del baño con sus cosas en manos, encontrando a Sasuke sentado en la cama mientras cargaba su celular con solo una lampara a un costado encendida.
Se sonrojo al verlo solamente con unos pantalones azul marino de pijama y con su pecho descubierto, luego se dio cuenta que ella llevaba la parte de arriba del pijama que usaba el Uchiha, por lo que, no tratando de pensar mucho, dejo sus cosas encima de un mueble que había y se mordió el labio pensando en donde dormiría.
Sin poder evitarlo, miro la cama grande donde perfectamente cabían dos personas e incluso les sobraba espacio, pero ella jamás había dormido con un hombre por lo que, sin saberlo, quedo mirando la cama sonrojada.
Sasuke que vio aquello, sonrió ladino mientras dejaba su celular en el pequeño mueble y estiraba la mano.
-Ven. - Le indico, y aunque Hinata dudo un poco, a pasos calmados se acercó al cuerpo del Uchiha mientras le tomaba la mano y ella se ponía en medio de las piernas de él.
Tembló un poco cuando una mano del moreno le acaricio la mejilla y algo dudosa, miro hacia abajo donde se encontró con los característicos ojos Uchiha.
Su pelo largo hacía que se formara una cortina a su alrededor y Hinata vio sorprendida como el de ojos negros le sonreía.
-Vamos a acostarnos- y para afirmar su punto, Sasuke se levantó haciendo que Hinata diera un paso hacia atrás dándole espacio y el Uchiha apago la lampara y comenzó a sacar todas las mantas de la cama mientras se acomodaba en un lado y le invitaba a la Hyuuga a acostarse.
Todavía tensa como una cuerda y algo nerviosa la peli azul levanto sus piernas mientras se acomodaba en la cama y se tapaba con las mantas hasta la barbilla mientras miraba el techo.
Estuvo en silencio, no sabiendo si estaba esperando algo o si el Uchiha se había quedado dormido, y ella no pudo evitar preguntar.
- ¿P-Porque no...? - Dejo su frase a medias esperando que el moreno supiera a que se refería ya que sabía que ella no sería capaz de decir la frase completa, se moriría antes de completarla.
-Porque te desmayarías- le soltó el de ojos negros, sabiendo bien cuál era la naturaleza de Hinata. - Y ni muerto pienso quedarme con las bolas azules y a medio camino, Hyuuga-
Hinata no pudo evitarlo y soltó una carcajada, ¿había pensado que Sasuke era caballero? Quizás si lo era, pero para ciertos momentos.
Todavía se seguía riendo cuando sintió al Uchiha acercarla a su cuerpo y aunque estaba algo relajada con la risa, se puso algo tensa cuando Sasuke hizo que quedaran de frente, él con sus labios en la cabellera azulada y ella con la cabeza enterrada en el pecho del moreno.
Pasaron unos minutos, todavía estaba algo tensa con las manos de Sasuke rodeándola y sin poder conciliar el sueño, que no pudo evitar soltar.
-Jamás he dormido con un hombre. - El dormir y el sexo eran algo completamente diferente, por lo que sabía que Sasuke entendería a que se refería.
Y supo que el moreno lo entendió cuando él soltó una carcajada.
-Y yo jamás me había ido de una fiesta antes de las once de la noche. -
Y esta vez, la que se rio y puso sus pequeñas manos alrededor del cuerpo grande, fue ella.
Y el que era "frio" apretó sus brazos alrededor del cuerpo de ella.
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JODEEEEEEEER
Pensé que jamás acabaría el capítulo, fueron 25 pg., 14.000 palabras.
¡NEW RECORD! Ustedes se preguntarán ¿Por qué tantas palabras? Bueno, primero estoy de cumpleaños entonces este es un regalo que les doy, además del hecho que me dieron 10 reviews (algo de lo que estoy agradecida) y esta una muestra de mi amor por ustedes. Claramente MIENTRAS MAS COMENTARIOS ME DEN, MAS LARGO SERA EL CAPITULO. Obviamente esta vez fue más largo porque era mi cumpleaños y además porque me había demorado en actualizar.
Casi 2 meses que no lo hacía, aunque dije que me demoraría menos, realmente me tomo más tiempo de lo que pensé (Universidad, ustedes entenderán).
Bien, ahora agradecer a las personas que comentaron en el capítulo anterior (recuerden que dije que lo haría)
Comentarios capitulo 2: Suiren15-xXAiKawaiiChanXx-esther82-Francisvict-Guest1-Cherrymarce-Guest2-Guest3-Guest4
Ahora, los comentarios del capítulo 3: DAngel7-Restia32-Guest1-Guest2-Guest3-Andrea Uchiha-Setsuki C-KattytoNebel(2)-michaelis aro.
Agradecer a todos ustedes, sobre todo a aquellas personas que me animan a seguir escribiendo.
Ahora bien, ACLARACIONES LA HISTORIA:
1: Ya vieron que el capítulo estuvo más largo ya que integramos a personas como Gaara o Karin, Suigetsu y Juugo, y quizás algunas personas encontraran que era innecesario, pero para la historia de Sasuke era necesario. Todo lo que incluyo en mi historia no es porque me dio la gana, sino con un propósito.
2: Hubo quienes me preguntaron si la traducción estaba correcta (a los lectores que hablan inglés) con respecto a la indirecta que Sasuke se había acostado con Izumi y solo puedo decir que si, la traducción esta correcta.
3: Las preguntas más comunes de ustedes eran si "Itachi había muerto", "como terminaron Sasuke con Izumi", "acaso si Sasuke e Izumi se acostaron a las espaldas de Itachi" (y si fue una sola vez o habían ocurrido varias veces) y "que había pasado con Hinata". Sinceramente chicos, me encantaría responderles las preguntas, pero la idea de esto es que ustedes y yo nos divirtamos mientras vamos descubriendo los secretos. Lo siento, pero no puedo darle las respuestas a ninguna de esas preguntas.
4: Como lo dije la vez pasada, si encuentran que voy demasiado rápido entre la relación de Hinata y Sasuke, sepan que es necesario para poder llegar luego a la segunda parte (sé que muchos están esperando esa parte para volver a leer) y obviamente si voy muy rápido, por favor díganme.
5: COMETI UN ERROR, EN CAPITULOS ANTERIORES PUSE QUE LA EDAD DE BEBER DE LOS JAPONESES ERAN A LOS 18, PERO DESPUES ME ENTERE QUE ERAN A LOS 20. AL IGUAL QUE ME EQUIVOQUE CUANDO PUSE "PRESIDENTE" EN VEZ DE "EMPERADOR" COMO HABRAN VISTO, YA HE ARREGLADO AMBOS ERRORES, PERO SE LOS PONGO PARA QUE NO TENGAN QUE RETROCEDER EN LOS CAPITULOS.
Sinceramente, no sé qué otra pregunta tendría ustedes (les pido que me escriban) y lo que voy a hacer ahora, es un juego imposible para ustedes, pero divertido para mí.
¿DE QUÉ TRATA EL JUEGO?
Ha habido personas que me piden una parte del futuro y aunque me había negado al principio, estoy cambiando de opinión cuando veo que muchas personas lo piden, por lo que proponte esto: SI EN ESTE CAPITULO USTEDES ME HACEN 25 COMENTARIOS, YO EN EL CAPITULO 5 PONDRE UNA PARTE DEL FUTURO (¿O PRESENTE? BUENO COMO SEA) Sé que somos poquitos, pero por eso mismo dije 25 comentarios, porque así ustedes no llegan a la meta y yo no tengo que escribir una parte del futuro (estoy pensando en hacerlo o no, si por mi fuera, ni siquiera lo haría ya que quiero guardar todo para la segunda parte, pero entiendo que hay personas que quieren leer algo del futuro, por eso les estoy dando esta oportunidad)
Como ven, me encantan las apuestas.
Bien, no sé más que agregar, ya saben que con 5 comentarios actualizo.
espero se cuiden, no salgan más de lo estrictamente necesario y lávense las manos.
Bai.
REVIEWS?
