Aclaración: Los personajes de Naruto no me corresponden si no que a Masashi Kishimoto, yo solo los ocupo para mi disfrute personal.

La historia SÍ ES MIA MIA MIA MIA.

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Capitulo 6

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No debiste

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"¿Recuerdas cuando aprendimos a volar?

Jugaríamos que éramos jóvenes

Y teníamos el tiempo de nuestro lado"

Battle Scars-Paradise Fears.

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El golpeteo en su ventana hace que comience a abrir los ojos, e incluso con los ojos cerrados, sabe qué era lo que le habían despertado.

Sin poder evitarlo, suelta una sonrisita y abre los ojos a un nuevo día.

Está muy cómoda en su cama, pero al ver el reloj en su repisa, se da cuenta que es mas tarde lo que normalmente despierta, y quizás por eso la despertaron los pajaritos.

No les había dado su porción diaria de comida. Animándose con aquello, se estira y va a su tocador donde tiene la cajita con la comida para aves y abre las puertas francesas de su balcón y les sonríe a los animales que la miraban impacientes.

-Lo siento- dijo- Anoche me dormí un poco tarde. - Sus mejillas se colorearon cuando recordó que la noche anterior se había quedado hasta tarde conversando con cierta persona.

Jamás había pensado que Uchiha Sasuke fuera hablador, pero podía afirmar que la noche anterior se había quedado hasta tarde conversando con él, y cuando pensó que había pasado poco tiempo, se dio cuenta que iban a ser las 3 de la mañana.

No supo cómo 5 horas habían pasado tan rápido.

Si recordaba bien, habían hablado de películas, de música, de comida, de sus recuerdos cuando eran pequeños y se habían reído cuando hablaron sobre las costumbres "sin sentido de sus familias".

Si alguien le hubiera dicho hace 4 semanas atrás que todas las noches hablaría con el Uchiha por celular, no sabía si se hubiera reído o hubiera mirado a esa persona atónita y le hubiera preguntado si se encontraba bien.

Sin embargo, aquí estaba, en una relación de más que amigos con su compañero.

Sin poder evitarlo, sus mejillas se sonrojaron mientras sentía a su corazón acelerarse.

Sasuke resulto ser alguien completamente diferente a lo que pensaba que era, no la ignoraba, le prestaba atención, cada vez que iban a la cafetería le compraba unos rollos de canela y siempre esperaba que ella terminara de comer y luego él se paraba, aun cuando eran de los últimos que quedaban en la mesa.

Aprendió mientras crecía que a Sasuke le gustaba andar rápido y no tomarse las cosas con calma, pero no sabía si en el interior de su compañero le gustaba tomar las cosas con calma o ahora andaba con calma porque ella andaba a ese paso.

Apostaba por la segunda opción.

Su corazón se aceleraba cuando Sasuke caminaba lento por los pasillos con ella a su lado, no dejando que ella se quedara atrás o algo así. Si recordaba bien, Naruto casi tenía que correr para estar a la par con el Uchiha, sin embargo, Sasuke sí la esperaba a ella.

El reclamo de los pájaros la saca de sus pensamientos, y apurada comienza a dejar la comida en la cajita que tenía en la barandilla de su balcón.

Observa feliz mientras apurados, las aves comienzan a comer de la comida, pero el sonido de su celular la hace ir hacia su cuarto.

Levanta el móvil y sin poder evitarlo, sonríe sonrojada cuando ve quien la estaba llamando.

-H-Hola- tartamudea cuando contesta.

- ¿Cómo dormiste? - Por la voz ronca del moreno, daba por sentado que estaba recién despertando.

Su cuerpo se calentó cuando se dio cuenta que apenas había despertado, Sasuke la había llamado.

-B-Bien, los pájaros me despertaron para darles comida. - Miro a la ventana donde seguían comiendo los animales. - ¿Y tú?

-Hmp, bien. - escucho que se frotaba algo y creyó que se estaría frotando los ojos para sacar el sueño y despertar un poco. - Solo tú te puedes despertar temprano para darle de comer a los pájaros, aun cuando anoche nos dormimos tarde. -

-Pero si tu t-también te estas despertando a esta hora- Indignada, Hinata inflo sus mejillas.

-Tonta, desperté a esta hora porque sabía que te despertarías temprano- Hinata no supo si sorprenderse o alagarse por las palabras del Uchiha. ¿La conocía hasta ese punto? Aunque el que Sasuke se hubiera despertado temprano por ella aun cuando tenía sueño, hacía que su pequeño corazón revoloteara en su pecho.

-De todos modos, ¿Qué harás hoy día? - Miro de nuevo el reloj antes de responderle al pelinegro.

-En un rato más, h-hablare con Neji-niisan- Hace unos días atrás, su primo les había dicho a ella y a su hermana que podrían hablar el sábado en la noche, bueno, el sábado en Estados Unidos mientras que en Japón seria domingo en la mañana.

Después de todo habían 13 horas de diferencia entre ambos países.

Había pensado que podría despertar temprano y hacer su rutina diaria pero ya que había dormido tarde, tendría que saltársela.

-Yo tendré que ir a almorzar a la casa de mi madre- Hinata recordó que Sasuke le había dicho que una o dos veces iba a comer a la casa de sus padres y que la mayoría de las veces iba a comer los días domingos.

-¿Itachi-san e-estará ahí? - La ojiperla se mordió el labio, preocupada por si no debía haber hecho esa pregunta ya que sabía que mientras el hermano de Sasuke estuviera en la mesa las cosas serian un poco tensas.

-¿Itachi? Quizás, aunque si él está también estará Izumi.- La ojiperla espero que fuera así, de ese modo quizás la comida no sea tan tensa.

Quiso decirle a Sasuke que si después del almuerzo con su familia se encontraba o se sentía mal podrían juntarse en la tarde, pero unos pasos por el pasillo hicieron que se apurara en cortar la llamada.

-S-Sasuke-kun, te llamo después, ya viene mi hermana. -

-Bien, hablamos después. - Pero mientras apartaba su celular de la oreja, lo escucho murmurar- Tsk, quien pensaría que la mocosa se despertaría temprano...-

Corto la llamada mientras se reía bajito de los alegatos del Uchiha.

Su hermana siempre había sido mala para despertar temprano, pero cuando tenía que hablar con Neji, siempre estaba lista a la hora acordada.

-¡Nee-sama! - Sonríe cálidamente cuando el torbellino que era su hermana le grita apenas entra en la habitación. - ¡Te has despertado tarde! -

-Lo siento Hanabi, me dormí tarde. - le contesto mientras dejaba su celular en la cómoda y buscaba su ropa para entrar al baño y bañarse.

- ¡No hay tiempo! Ya llamé a Neji-nii y nos está esperando. - Sin esperar que su hermana se arreglara antes de ver a su primo, la toma del brazo mientras la tiraba para sacarla de la habitación.

- ¡P-Pero Hanabi!- Trato de detener a su hermana, ya que ni siquiera se había peinado ni mucho menos se había lavado los dientes, pero toda protesta cayo en oídos sordos y la Hyuuga menor la siguió tirando hacia la planta baja.

En algún momento mientras bajaba la escalera, se le cayó una pantufla, pero ni con eso su hermana se detuvo y solo lo hizo cuando se detuvieron y obligo a su hermana mayor a sentarse en el sillón mientras en la mesita de centro estaba la computadora abierta donde se veía su primo.

-Buenos días, Hinata-sama. - Hinata sin poder evitarlo, le sonrió a la pantalla.

Hacía tiempo que no veía a su primo y dado que ambos eran muy unidos, sintió que le faltaba una parte del cuerpo cuando su primo se fue del país. Todo heredero Hyuuga estudiaba en Inglaterra, y aunque su padre tenía la intención de mandarlo a ese país, Neji le dijo que no, ya que él no era heredero y prefería ayudar en la sucursal de Estados Unidos.

Por lo tanto, su primo trabajaba y estudiaba en Boston.

Si fuera por ella, hubiera preferido que su primo se fuera a Inglaterra, así después de un año y cuando ella se graduara ambos podrían estar en la misma ciudad y podrían ir a la misma universidad, pero, aunque le dolía la decisión de su primo, la respetaba.

Quizás en Estados Unidos Neji se sentiría más libre y más cómodo que estudiando en Inglaterra.

-Buenas noches, Neji-nii-san. - Le contesto cuando vio que allá debían ser las 8 de la noche.

- ¿Durmió bien? La noto algo cansada. - Hinata indecisa, se muerde su labio, su primo sabría si miente y no quiere contarle que se quedó hasta tarde hablando con Uchiha Sasuke.

Aquello seria como darle un paro cardiaco a su primo.

-Claro que está cansada-dijo Hanabi- Si anoche estuvo hasta tarde hablando por celular y parece que se divirtió bastante- La Hyuuga menor recordó como la noche anterior se había tenido que levantar para ir al baño y mientras pasaba por la puerta de Hinata escucho risas de su habitación.

Supuso que estaría hablando por teléfono con alguien.

Y aunque el comentario que hizo Hanabi sobre el por qué su hermana estaba cansada era para molestar a Hinata, aquello hizo que su hermana mayor sudara frio cuando recibió la mirada aguda de Neji.

- ¿Hasta tarde? ¿Y con quien se quedó hablando hasta tarde? - Neji entrecerró los ojos mientras esperaba una explicación por parte de Hinata.

-F-Fue con I-Ino-chan. - Hinata trato que su mentira se escuchará lo más normal posible, pero sabía que ante los ojos suspicaces de Neji era imposible que este le creyera.

Y supo que este no le creyó cuando le hablo a Hanabi.

-Hanabi-sama, creo que Hinata-sama no ha tomado desayuno, ¿podría ir a buscarle algo de té?- A los Hyuuga se le habían enseñado que existían dos ramas: la rama principal y la rama secundaria; ella y su hermana pertenecían a la rama principal que era la rama que mandaba, la que llevaba los negocios del clan y de donde salía el heredero junto a los ancianos del consejo, mientras que la rama secundaria, era la rama que atendía las necesidades de la rama principal, siempre estaban por debajo de estos y cumplían todas las ordenes que dictaban los jefes.

Neji era de la rama secundaria.

Por lo tanto, desde pequeños se les enseño la costumbre en su familia, grabándole en la memoria a Neji que él debía hacer todas las cosas que sus primas mandaran, ya que se había convertido en el protector de ellas y que ellas debían ordenar sobre Neji.

Lo que no imaginaron los ancianos del consejo fue el hecho que Hiashi le tuviera un gran cariño a su sobrino y que entre los primos hubiera confianza y amor fraternal.

Por lo que, tanto Hanabi como Hinata le dijeron a Neji que no era necesario que fuera un sirviente con ellas, sino que fuera su hermano mayor, aquel que las cuidara y siempre estuviera ahí para ellas, y que no pensaran en ellas como sus amas o sus dueñas e incluso si ellas le llegaban a pedir algo a él, seria con un "por favor".

Y dado que existía esas confianzas entre sus primas, Neji no tuvo problema en pedirle a Hanabi que trajera una taza de té a Hinata, aunque aquello era como un tabú dentro de la rama principal y secundaria.

Por ejemplo, si alguien de la rama secundaria le pedía a Hanabi por una taza de té, esa persona seria desterrada y echada fuera del apellido Hyuuga. Pero para todos era conocido que Hyuuga Neji era una excepción a la regla impuesta, después de todo, su tío le pagaba la universidad y dejaba que estuviera dentro de las reuniones de oficina que solamente debían operar los de la rama principal.

Aunque claro, Neji aún mantenía su comportamiento respetuoso hacia sus primas, tampoco quería sobrepasar la confianza puesta en su persona.

Ya que, aunque le dieran la mano, él no les agarraría el codo.

Hinata se mordió el labio cuando vio a su hermana levantarse del sillón y verla encaminarse hacia el pasillo que daba a la cocina, dejando a la peli azul completamente desamparada ante su primo.

Agradecía que estuviera al otro lado del mundo, porque si lo tuviera en carne y hueso, confesaría todo lo que ha experimentado la semana.

Confesaría que se duerme, sueña y despierta con unos ojos negros en su mente.

Se toca las mejillas cuando siente un sonrojo al pensar en Uchiha Sasuke.

-Hinata-sama- Levanta la mirada sorprendida cuando se dio cuenta que por un segundo se le había olvidado que estaba frente a su primo. - ¿Anoche hablo con Naruto? - Arruga la cara confundida mientras observa a su primo al otro lado de la pantalla.

- ¿N-Naruto-kun? ¿Por qué lo dices? - Escucha a su primo soltar un suspiro mientras se saca la corbata y afloja el cuello de su camisa.

Hinata supuso que recién había salido del trabajo antes que Hanabi le llamara.

-Porque por un segundo puso la misma mirada que cuando comenzó a gustarle Naruto- Hinata boqueo sorprendida ante las palabras de su primo.

¿A qué se refería con poner la misma mirada que cuando comenzó a ver con otros ojos a Naruto?

-Aunque por su reacción, tal parece que no fue Naruto con quien hablo por celular- Mordió con más fuerza su labio cuando se dio cuenta que su primo la leía como un libro abierto, y agacho la mirada mientras ponía sus manos entre sus muslos, no negando ni afirmando lo dicho por Neji- ¿Me dirá como se llama esa persona? -

La ojiperla deseaba contarle a su primo todo lo que le pasaba, pero la relación entre Uchiha Sasuke y Hyuuga Neji no era la mejor, más que nada empezando por el hecho que Sasuke era un Uchiha y terminando por el hecho que Sasuke era un Uchiha.

Prácticamente, Sasuke por tener el apellido Uchiha, lo hacía alguien detestable ante los ojos de los Neji.

Por lo tanto, con gran pesar, simplemente negó con la cabeza, no queriendo contestar a lo preguntado por su primo.

Escucho al castaño volver a suspirar.

-No soy quién para decirle qué es lo que debe hacer o a quien debe o no debe ver, Hinata-sama; solamente le pediré que sea cuidadosa. - Hinata levanto la mirada y observo a Neji quien la miraba con amabilidad y le daba una pequeña sonrisa- No me gustaría verla sufriendo más tarde. - La ojiperla le sonrió feliz al darse cuenta que Neji la quería y aun cuando no debería, se preocupaba por ella, incluso por cosas tan tonta como los intereses amorosos de su prima.

-Neji-nii ¿Tienes novia? - Le dijo Hanabi a su primo mientras se sentaba y dejaba una taza con té al lado del computador.

- ¿Por qué la pregunta, Hanabi-sama? -

-Porque tengo unas amigas que quieren conocerte ya que, según ellas, eres alguien "increíblemente hermoso y sexy" y yo les dije que estabas disponible- Comento mientras se acomodaba el cabello a un lado de la cara.-A menos que tengas alguna novia escondida por ahí.

Hinata se rio cuando vio a su primo apoyar la frente en su mano mientras murmuraba "Hanabi-sama me llevara a la cárcel".

Pero la frase de "puso la misma mirada que cuando le comenzó a gustar Naruto" quedo rondando en su cabeza.

¿Acaso podía llegar sentir algo más que atracción hacia Sasuke?

¿Incluso si hace poco comenzaron a pasar tiempo juntos?

Deja los palillos sobre el platillo con arroz cuando se da cuenta que ya no tiene ni ganas de comer bocado alguno. De algún modo, cierta ojiperla había hecho que comidas que antes encontraba deliciosas, ahora no supieran tan bien comparadas con la comida que recibía todos los días en el colegio.

Mira a su alrededor donde están sentados sus padres y hermano y ya después mira a Izumi y a los padres de esta, quienes conversan entre ellos sin prestarle para nada de atención al Uchiha menor.

Sin poder evitarlo, mete su mano en el bolsillo izquierdo del pantalón y saca su celular viendo que son las 2 de la tarde y Hinata todavía no lo llama.

Se acordó de cuando la llamó en la mañana y la Hyuuga le había dicho que ese día hablaría con su primo, pero ¿de qué tanto hablaban? No podía creer que les tomara tanto tiempo; sabía que Hinata tenía una buena relación con su primo, pero jamás espero que fuera para tanto.

Estuvo tentado a llamarla o enviarle un mensaje, pero quizás Neji se daría cuenta de aquello y le preguntaría con quien estaba hablando, y Hinata sin poder evitarlo, le contaría toda la verdad a Neji.

Si Hyuuga Neji sabia aquello, bien era capaz de tomar un avión en ese mismo instante y apartaría a Hinata de su lado y lo amenazaría con dejarlo sin hijos si seguía juntándose con su prima.

Y, aunque lo negara, se sentía como un niño, ya que Hinata era como un juguete que esperaba que nadie se lo quitara ni mucho menos se lo pidieran prestado.

Así que, simplemente prefirió esperar a que la Hyuuga terminara con su llamada y así le mandaría un mensaje diciendo que ya estaba desocupada, pero ya eran las 2 de la tarde y nada de nada.

Sin poder evitarlo, se le formo una pequeña sonrisa ladina cuando se dio cuenta de lo cercanos que se habían vuelto los dos. Ya se estaba volviendo algo cotidiano el hablar por las noches. Entre las 10 y 11 de la noche, le enviaba un mensaje a Hinata preguntándole si estaba desocupada y ella siempre le respondía que estaba libre o a veces era ella la que le llamaba, y luego, hablaban hasta que a uno de los dos le daba sueño; generalmente era ella la que le comenzaban a pesar los ojos y cortaban la llamada para después verse al otro día en el colegio y aparentar que no eran tan cercanos como la mayoría creía.

De algún modo, era excitante todo aquel juego, ya que mientras los demás no miraban, podía poner una mano bajo la mesa y rozar por "accidente" la pierna de la Hyuuga y sentirla ponerse tensa mientras miraba hacia todos lados, esperando que nadie viera la interacción entre ambos; o cuando se quedaban solos, no podía evitar atraerla a su cuerpo y besarla y después sonreír victorioso cuando ella le decía que no lo volviera a hacer, mientras que los ojos perlados pedían por otro beso.

Sabía que si le decía en ese mismo instante a su padre que se veían a escondidas y hablaba todas las noches con la primogénita Hyuuga, ardería troya y toda aquella cena y atención que estaba recibiendo Itachi e Izumi se iría por el caño.

Se mordió el labio aguantándose las ganas de cometer una travesura, pero ya no era un niño y sabía que, si soltaba la lengua, apartarían a Hinata de su lado.

Y eso, él no lo quería.

Estaba por guardar su celular en su bolsillo, cuando sintió que vibraba y pensando que sería Hinata quien le había mandado un mensaje, bajo la mirada para ver.

Pero grande fue su decepción cuando vio que el mensaje venia de Karin.

"Te extraño. Quiero verte"

Ni siquiera se dignó a responder y mientras guardaba su el aparato, presto atención a la conversación de los adultos.

-Estábamos pensando en comprar una casa en el centro de la ciudad. - Al escuchar esa oración, presto aún más atención a la conversación- No queremos estar muy lejos de la empresa, ya que Itachi tendrá que viajar todos los días y así no llegara tarde a su trabajo. - Aprieta el puño cuando la ve cubrir la mano de Itachi que estaba encima de la mesa y sonreírle feliz.

Después de todo, el sueño que había tenido desde que era una niña, faltaba poco por cumplirse.

Conocía a Izumi desde que tenía uso de razón, según Itachi, cuando era apenas un bebé rechazaba a Izumi como una plaga y no dejaba que ella jugara con él, sin embargo, conforme iban pasando los años, se volvió más cómodo con ella.

La del lunar siempre había sido una persona presente en su vida y en la de Itachi, ya que siempre que podía, iba a la casa Uchiha para estar con Itachi, pero ya que el Uchiha mayor siempre estaba pendiente de su hermano, fue inevitable que Izumi se volviera amiga de Sasuke.

Los sentimientos que tenía hacia la castaña cuando era un niño, eran de celos, ya que no quería que nadie le quitara la atención que le demostraba Itachi, ¡Por Dios! Si hasta se sentía celoso de su primo Shisui, quien siempre jugaba y era como un hermano mayor para Itachi; pero mientras crecía la chica que jugaba con él ya sea a los autos o en el barro, se convirtió en una persona hermosa de la cual estaba enamorado.

No supo en qué momento se enamoró, pero cuando se dio cuenta, los sentimientos ya estaban ahí. Quizás fue la vez en que fueron a un festival de año nuevo y ella se veía hermosa con un kimono o que lo trataba sin filtros y no caminaba alrededor de Sasuke como si hubiera agujas en el piso o quizás fue cuando hubo una fiesta en la mansión Uchiha y a él lo empujaron cayendo a la piscina, fue ella quien salto primero a sacarlo, no importándole su maquillaje ni su vestido, salto a rescatarlo.

Claro, después se dio cuenta que Uchiha Sasuke sí sabía nadar, pero cuando ella le explico que no había pensado en ello, sino que su único pensamiento fue salvarlo, hizo que su frio corazón latiera.

Al final, se enamoró de lo amable y hermosa que era Izumi.

Claro, sabía que había muchas más personas que eran amable y hermosas en el mundo y que tenían aún más cualidades que la del lunar, pero no sabía exactamente porque se había enamorado y fijado en Izumi.

Pensaba que simplemente el cariño que le tenía como amigo, paso a algo más cuando se dio cuenta que Izumi era una mujer.

Pero, Uchiha Izumi estaba enamorada de Uchiha Itachi.

Se concentro en masticar la comida para apartar ese pensamiento.

-Pero Izumi, una vez que ustedes sean marido y mujer y los patriarcas Uchihas, esta casa les corresponde. - la mansión Uchiha, había pasado de patriarca en patriarca, había pertenecido a su abuelo y ahora pertenecía a su padre; claro, había sido remodelada muchas veces debido a desastres naturales que ocurrían en el país, pero la mansión Uchiha había permanecido en su lugar y solo los patriarcas podían heredarla. Existieron patriarcas que preferían hacer su casa en otros lugares de la ciudad, pero sus descendientes, de un modo u otro, volvían a la mansión Uchiha.

-No queremos vivir en esta casa en los primeros años de matrimonio. - Sasuke se dio cuenta, que por la mirada que le dirigía su hermano a Izumi, ellos ya habían hablado de aquello. - Queremos pasar los primeros años apartados y ya más adelante, cuando sepamos como ser líderes, nos estableceremos aquí; además, no queremos quitarle la casa tan pronto- le dijo Itachi a su madre y padre.

-Bueno, siendo jóvenes deben aprovechar su matrimonio y luego criar a sus herederos en la casa Uchiha- La comida que tenía en la boca, le supo a basura cuando escucho las palabras del padre de Izumi.

-Tienes razón, Yashiro.- Le dio la razón Fugaku- Espero tener nietos iguales de brillantes que mi hijo-

Sasuke apretó el puño esperando que toda esa cena terminara pronto.

La primera vez que Sakura vio el colegio, se sintió maravillada y al mismo tiempo asustada; maravillada por la hermosa estructura que formaba el colegio y asustada porque pensaba que ahí no encajaría.

Toda su vida había estudiado en colegios públicos, y entre esos colegios y el colegio Konoha había una gran diferencia. Una clara diferencia era el terreno que ocupaba el colegio.

Mientras los colegios públicos ocupaban una plaza de la calle, el colegio privado ocupaba dos.

Mientras que en los colegios públicos se tenían que ocupar un tipo de zapatos diferentes para estar en el interior del establecimiento, en los colegios privados se ocupaban los mismos zapatos con los que se salía de la casa; de hecho, una vez vio a Ino con unos zapatos altos caminar como si nada por los pasillos del colegio.

Mientras en los colegios públicos se hacían actividades como excursiones hacia el campo o festivales para atraer a los jóvenes a sus colegios, en los colegios privados no se hacían ninguna de esas cosas ya que decían que "era una pérdida de tiempo y dinero".

Mientras en los colegios públicos sus uniformes podían llegar a ser aburridos y hasta feos, en los privados los uniformes eran llamativos y hermosos.

Pero la gran diferencia, eran los alumnos.

En los públicos eran todos iguales, no estaba uno por encima del otro, pero cuando llego al colegio privado, se dio cuenta de la gran diferencia entre las clases sociales, ya que había estudiantes que estaban unos por encima de otros.

Muchos no sabían cómo alguien como Sakura, siendo ella becada y sin el respaldo de una gran familia en sus hombros, se hizo amiga de los herederos de las empresas más importantes de Japón, pero la peli rosa podía echarle la culpa a Ino y a Naruto.

A Ino la conoció cuando era pequeña, ambas habían ido a la misma prescolar y estuvieron juntas durante la primera mitad de la secundaria, hasta que supo que la rubia tenía que cambiarse de colegio ya que debía rodearse y familiarizarse con aquellos con los que "podía hacer conexiones en un futuro".

Cuando le pregunto porque siendo ella una Yamanaka había ido a colegios públicos cuando bien pudo haber ido a los privados, Ino le contesto "Porque mi madre quería que supiera de ambos mundos"; después ya se enteró que mientras el padre de Ino, Yamanaka Inojin, había crecido con todos los lujos, la madre de Ino había crecido de una manera simple y completamente diferente a la de su esposo, pero ambos se conocieron en la universidad y se enamoraron no importando las diferencias sociales y 20 años después seguían siendo felices sin importarle las opiniones del público.

A Naruto lo conoció cuando este se escapaba de Jiraiya y se toparon en un parque, y como ambos se encontraban solos comenzaron a jugar entre ellos y después de algunos años, Naruto trajo a un pelinegro.

Haruno Sakura se enamoró a primera vista de Uchiha Sasuke.

Cuando antes esperaba impaciente para jugar con su amigo rubio, ahora lo único que deseaba era que Naruto trajera a su amigo para ella poder llegar a acercarse a él y que ojalá, este correspondiera sus sentimientos.

Habían pasado 10 años de aquello, y hasta el día de hoy sus deseos no han sido cumplidos.

Siempre le habían dicho que ella era impaciente, que quería hacer las cosas rápidas y aceleradas, sin embargo, cuando veía cuanto tiempo había estado esperando por el amor de Uchiha Sasuke, se daba cuenta que ella sí era paciente y tolerante.

Aunque cuando veía la nueva interacción entre Hinata y Sasuke lamentaba el haber sido tan paciente; debería haber actuado con más valor, con más fuerza y ser más insistente para que el Uchiha se interesara en ella.

Hyuuga Hinata es la primogénita de una de las empresas más importantes tanto nacional como internacional, pero más allá del peso que llevaba su apellido, el atractivo de Hinata era otro.

Sabía cómo era la personalidad de Hinata, era una joven amable, afable y cariñosa, no le deseaba el mal a nadie y solo deseaba lo mejor para el prójimo; jamás había sido egoísta ni maliciosa y sumándole a ello era una joven respetuosa, jamás le había visto faltarle el respeto a nadie, y era hermosa, aun si se escondía tras grandes cantidades de ropa, Hinata Hyuuga era hermosa, no necesitaba ocupar maquillaje ni mucho menos resaltar su físico para darse cuenta de la belleza que había en la de ojos perla.

Si era así; si ella sabía cómo es la personalidad de Hinata, ¿Por qué sentía celos cada vez que Sasuke le dirigía la mirada a la peli azul?

Sakura sabia cuanto se esforzaba Hinata por sus amigos y sabía que la peli azul no era una persona altanera, por lo tanto se hubiera sentido más que feliz si su amiga hubiera encontrado el amor en una persona, en cualquiera; la hubiera ayudado con consejos sobre amor, le habría dicho qué ropa ocupar para que se viera más linda y que esa persona girara a verla y le dijera lo bonita que se veía, la habría apoyado en todo momento, como amiga que era, Sakura le habría enseñado y apoyado en muchas cosas más.

Entonces, ¿Por qué no podía apoyarla ahora que recibía interés masculino? Se cuestionaba, aunque ya sabía la respuesta.

Es porque esa persona era Uchiha Sasuke.

Uchiha Sasuke le dedicaba esas miradas de interés a Hinata, Uchiha Sasuke era quien le hablaba al oído cuando creía que nadie los veía, Uchiha Sasuke era el que la hacía sonrojar ahora cada vez que le sonreía.

Si hubiera sido Naruto quien le mostrara ese tipo de afecto a Hinata, los hubiera apoyado a ambos, le habría dicho y amenazado a Naruto de no tratar mal a la Hyuuga, que la tratara como una mujer debe ser tratada, que le comprara y mimara a Hinata con las cosas que a ella le gustan.

Sin embargo, ahí estaba, mordiendo su labio mientras una gran bola de celos se retorcía en su interior cada vez que los veía juntos.

Porque por mucho que lo negara, se sentía herida y traicionada. Hinata es su amiga, ella sabía que el dueño del corazón de la peli rosa es el Uchiha, por lo tanto, se supone que debió haberse mantenido alejada del ojinegro.

Sabía que el pelinegro debió haber convencido de alguna manera a Hinata para que ella no le ignorara ni lo mantuviera alejado, pero, aun así, la envidia estaba ahí, aun cuando tratara de convencerse a sí misma que entre Uchiha Sasuke y Hyuuga Hinata no había nada más que una amistad recién descubierta, ese sentimiento de traición y envidia todavía estaba.

Miro a sus amigos, quienes estaban sentados al lado de la cancha de futbol, esperando que el receso terminara mientras sentían unas pequeñas brisas otoñales y dirige su mirada hacia Ino.

Aunque la rubia no le había dicho nada, la de ojos claros sabía que entre Hinata y Sasuke pasaba algo, quizás no lo decía para preocupar innecesariamente a Sakura o para que no hubiera problemas entre el grupo, pero Ino no era tonta y ella ya se había dado cuenta que entre los morenos ocurría algo de lo que no querían hablar.

Los demás de sus amigos, simplemente creían que era una amistad que se había forjado hace poco, pero que había sido influenciada por conocerse mutuamente gracias al trabajo que les toco juntos, quizás Shikamaru y Shino se habrán dado cuenta de algo más y, o simplemente lo ignoraban o no le importaban lo suficiente como para meterse en medio y cuestionar que ocurría.

Creía que era un poco de ambas opciones.

Sale de sus pensamientos cuando escucha a su amiga rubia hablar.

-Chicos, aquí tienen sus invitaciones. - sorprendidos y desconcertados, todos agarran unas tarjetas que les entrego Ino para cada uno.

Sin demora, todos comienzan a leer lo que dice.

- ¿Una fiesta de disfraces? - Curioso como es, Naruto pregunta primero.

-Si- Le contesta Ino emocionada. - Ya que la próxima semana será Halloween, quiero hacer una fiesta de disfraces-

-Oye, ¿No tuvimos hace poco una fiesta y ahora quieres otra? - Cansado, Shikamaru se masajea la nuca. -Que flojera

- ¡Pero esta es de disfraces, es mucho más divertido! - Sakura conocía tan bien a Ino que sabía que en la mente de la rubia giraban los disfraces que podría ocupar o cuanta iluminación y adornos debía poner en su casa, etc. - Además que el próximo año entraremos a la universidad y será difícil que nos podamos juntar en esas fechas. - Ve a algunos amigos darle la razón cuando piensan que ya para el próximo año estarán en diferentes carreras y les será difícil hacer tiempo para juntarse de la misma manera.

Ella estudiará medicina, quiere ser una medico reconocida como Senju Tsunade, directora del colegio y una de las médicas más conocidas a nivel nacional. Ahora ya no ejerce tanto su título de medico ya que quiere ejercer un tiempo como directora, a pedido de Hiruzen Sarutobi, el emperador, pero si hay una cirugía o situación de vida o muerte, Tsunade estará ahí.

El colegio Konohagakure fue creado por un emperador hace años atrás, para que los hijos de sus aliados más importantes pudieran crecer en un ambiente donde todos se podrían conocer, por lo tanto, el emperador tenía un contacto directo con el colegio más prestigioso de Japón.

Hace un tiempo, había escuchado que Tsunade le decía a escondidas a Shizune que había aceptado el trabajo porque tenía que vigilar y cuidar a alguien, pero ¿Quién podía ser? Sakura no lo sabía con exactitud, ya que podía ser cualquiera de los estudiantes que se encontraban en el colegio.

Pero lo que, si podía suponer, era que esa persona debía ser alguien importante y crucial para el emperador, ya que este le había pedido a la de senos grandes que lo vigilara.

Y aunque lo pensara mucho, no podía saber de qué persona se tratara.

Por un momento, había pensado que sería uno de su grupo de amigos, pero todos de algún modo u otro estaban relacionado con el emperador y de por sí ya ocupaban grandes cargos para un futuro, claro, exceptuando a Sai, Naruto y ella, pero si podía llegar a ser uno de los 3, ¿para qué sería importante para el emperador?

Naruto era un tonto que lo único que tenía en la cabeza era ramen, era huérfano y su tutor era Jiraiya, y quizás sí, este había sido alumno del emperador, pero Naruto no tenía ningún uso especial para Hiruzen Sarutobi.

Sabía bien que no podía ser ella, ya que no tenía ninguna relación con el emperador, lo más cerca que lo había visto había sido por televisión, por lo tanto, no era ella a la que tenían que vigilar.

Del que más se podía sospechar seria Sai ya que, si lo pensaban bien, de este no se sabía casi nada, ni de donde venia ni quienes eran sus familiares, por lo tanto, era de suponer que se sospechara de él, pero había ese algo que le decía a ella que el pelinegro no era el indicado.

Por lo tanto, llego a suponer que podía llegar a ser cualquier otro estudiante del colegio, después de todo, sus amigos no eran los únicos con importantes cargos.

Quizás y Tsunade tenía que vigilar a alguien que será de futura confianza para el emperador o quizás hasta podía llegar a ser Sarutobi Asuma a quien debían vigilar; aunque aquello también lo dudaba.

Cuando se dio cuenta que estaba dando vueltas en círculos, detuvo su tren de pensamiento que no llegaría a ninguna parte.

-Para Sasuke será imposible- todos miran confundidos al rubio, no sabiendo a que se refería. Sabían que sería difícil que se reunieran, pero no imposible.

-Para Hinata también. - esta vez las miradas curiosas se dirigieron hacia el Inuzuka.

- ¿A qué te refieres? - Fue ella la primer en preguntar, todavía no sabiendo a que se referían.

Pero esta vez quien respondió, fue Sasuke.

-Hinata y yo el próximo año no estaremos en Japón. - Sin poder contenerse, abrió los ojos sorprendida como muchos otros de sus amigos, esperando una explicación. - Tsk, al ser el hijo menor de Uchiha Fugaku, me corresponde ir Estados Unidos para después ayudar al futuro CEO en la empresa.

-Y-Yo al ser la primogénita Hyuuga, m-me corresponde ir a I-Inglaterra para empeñarme en el papel de posible futura CEO de Byakugan de. - Sakura junto las cejas, curiosa por aquella información que recién ahora se enteraba.

Se sintió triste cuando se dio cuenta que en el próximo año tanto Hinata como Sasuke, siendo ellos sus amigos, estarán en lugares diferentes a todo su grupo.

Aunque después se dio cuenta que aun si los dos morenos se convertían en algo más que amigos, no serviría de nada ya que el próximo año estarían en diferentes partes del mundo.

-Ciertamente, Sharingan corp. y Byakugan de. están en un lugar completamente diferente a las demás empresas. - Dijo Chouji mientras seguía comiendo de sus papas en bolsas.

-Se les echara de menos, chicos. - Soltó Ino con un puchero.

-P-Pero podremos volver cada año, d-después de todo aquí están nuestras familias. - Trato de animarlos Hinata, pero todos sabían que ya no sería lo mismo.

-Pero Hinata-chan, ¿tu sabías que Sasuke se iría a otro país el próximo año? ¿Acaso Sasuke te lo dijo? - Naruto miro curioso a su amiga de ojos perlas, quien recibía las miradas de todos los demás.

-N-No me lo dijo, pero lo supuse al ser él el segundo hijo Uchiha- Sakura se dio cuenta que cuando antes Naruto le hablaba a Hinata, esta se sonrojaba hasta las orejas; sin embargo, esta vez el sonrojo estuvo en su rostro, sí, pero no tanto como antes ni tampoco jugaba ya con sus dedos cada vez que recibía la mirada del Uzumaki.

Apretó los puños cuando se dio cuenta que cierta persona quizás había influenciado en ello.

-Mi tío también tuvo que ir a estudiar a Estados Unidos cuando mi padre estaba por ser líder del grupo Uchiha- Explico para más detalles Sasuke.

-Básicamente es un deber. - Dice Sai, quien había estado callado todo el rato mientras recibía una afirmación por parte del Uchiha.

-Entonces esta vez debemos hacer la fiesta aún más grande de lo normal. - Ino puso sus manos en puños mientras se le veía con una mirada determinada en su rostro- ¡De hecho había pensado en que nuestro grupo se disfrazara con un tema en concreto! -

- ¿Un tema en concreto? ¿Nos quieres ver a todos disfrazados de flores o qué?- Pregunto la peli rosa cuando pensó que Ino podía llegar a dar miedo con todas las tonteras que podían pasar por su cabeza.

Ya los imaginaba a todos vestidos de hadas o mariposas.

-No, idiota. - Se contuvo de darle un puñetazo cuando la escucho llamarla de ese modo- Había pensado en vestirnos de ninjas-

- ¿Ninjas?- Sin poder contenerse, todos hablaron al mismo tiempo.

- ¡Claro! Imagínate que seamos ninjas que protegen una aldea de aquellos que quieran atacarla- Sakura juró ver estrellas en los ojos de Ino.

-Si fuera así, ¡Shino sería el idiota raro de los bichos! - Muchos trataron de morderse los labios para no reírse a carcajadas como lo hacía Kiba de su amigo, pero algunos fallaron y soltaron una que otra risa.

-Y tu serias el idiota de los perros- Esta vez, las risas se dejaron escuchar a lo dicho por el de lentes.

- ¡Y Sasuke sería el emo vengador! - Grita Naruto mientras apunta al moreno, quien por poco y le pega-

-Y tu serias el idiota que va a las misiones con uniforme naranja- Esta vez todos estuvieron de acuerdo con el moreno, ya que todos sabían que Naruto ocupaba ropa ostentosa que podía llamar la atención de cualquiera.

Estaban discutiendo aquello, cuando escucharon los gritos.

- ¡Esta vez te ganaré, Kakashi!- Todos vieron resignados al par de hombres adultos que corrían dando vueltas por toda la escuela.

Uno pensaría que a los 32 años de edad los hombres debían ser maduros, serios y no hacer cosas sin sentido, sin embargo, ese par seguía del mismo modo y lo único que cambiaba en ellos era que le agregaban un año más a su edad, y más allá de eso, no había nada de madurez ni seriedad en sus acciones.

Si parecían niños cuando hacían cada cierto tiempo competencias estúpidas sobre quien comía más platos de ramen, o quien corría más rápido por toda la escuela o quien le podía llegar a sacar una foto a Tsunade mientras esta se encontraba dormida (mala decisión ya que salieron de la oficina de la directora con sus rostros hinchados y adoloridos).

Lo único bueno de sus acciones era que mantenían su amistad contra viento y marea, algo que no se veía todos los días, ya que según lo que sabía Sakura, Might Guy y Hatake Kakashi habían sido amigos desde pequeños y ya teniendo una edad tan avanzada, era sorprendente ver que su afecto y cariño por el otro seguía vigente.

Conocía al de la máscara desde que tenía 13 años, cuando un día junto a Naruto y Sasuke decidieron ir al cine y en la fila posterior a los asientos de ellos, se encontraron a un hombre enmascarado que sonreía bastante feliz mientras leía un libro anaranjado.

¿Pervertido? Claro que sí, después de todo el cine estaba oscuro y ¿a quién se le podía ocurrir leer con tan poca visibilidad? Sobre todo, mientras tenía una máscara que le tapaba la mitad del rostro dejando al descubierto solamente sus ojos negros. Y cuando este sintió la mirada de un trio tricolor, levanto la mirada mientras les sonreía y los saludaba.

Gran error, ya que Naruto grito que era un pervertido antes de comenzar a golpearlo junto a Sasuke y le decían a Sakura que se mantuviera alejada de ese "viejo verde calenturiento".

Después ya llego un amigo de Kakashi, un tal Uchiha Obito, quien al conocer a Sasuke (según Sasuke era un familiar lejano) les dijo que había un malentendido y que, aunque el de pelo blanco era un pervertido, no era un asaltador de cunas.

Con aquello, el trio se calmó un poco, pero como eran unos niños curiosos, estuvieron siguiendo a Kakashi para ver si era o no un roba niños.

Pero al pasar el tiempo, se dieron cuenta que el Hatake no era nada como aquello y aunque dejaron de seguirlo para descubrir si robaba a los niños, después comenzaron a seguirlo porque les causaba curiosidad ver qué se escondía tras la máscara.

En algún momento, se dieron cuenta que eran bastante cercanos, y hubo muchas veces en las que Kakashi los invito a comer, les enseño a pelear y les dio consejos sobre la vida.

Ellos lo veían como un amigo algo mayor que ya era constante en su vida, mientras que él los veía a ellos como los hijos que jamás quisiera tener.

"Teniendo paciencia, no molestándolo y estando ahí para el cuándo lo necesite".

Las palabras de Kakashi seguían rodando en su cabeza, lo habían estado haciendo toda la semana mientras veía que la relación entre Sasuke y Hinata se acercaba más, y aunque se decía que debía seguir el consejo del enmascarado, aunque se decía que debía esperar y no molestar al moreno, aun así, las ganas eran grandes de apartar a Hinata de Sasuke.

Sabía que estaba mal, era malo tener celos o envidia, pero no podía evitarlo. Siempre se preocupó de tener el pelo en perfectas condiciones, no se perfumaba demasiado, su maquillaje era perfecto y discreto, trataba de comportarse como una señorita y tratar de no gritar mucho (aunque teniendo como amigos a Naruto e Ino quienes harían gritar a un monje, le era difícil) todo con tal de agradar al Uchiha y que este la voltee a ver.

Que viera la gran mujer que era ella.

No tenía un cuerpo feo, se consideraba bonita con su pelo rosado y sus ojos color jade; quizás sí, su pecho no era tan pronunciado como el de Ino o de Hinata, pero aun sin eso ella se consideraba hermosa. Era inteligente, siempre se esforzaba por sacar buenas notas, era fuerte y se llevaba bien con la mayoría de la gente.

Entonces, ¿Qué era lo que le faltaba para que Uchiha Sasuke se fijara en ella?

Mientras miraba al par de morenos, quienes estaban pendientes de la conversación entre sus amigos, sintió una mirada en su persona.

Giro la cabeza encontrando a unos ojos negros completamente diferentes a los que ella esperaba que la voltearan a ver, mientras el consejo que le había dado pasaba por su cabeza.

-Quiero enviarle una invitación a Gaara y sus hermanos, pero la mayoría de ustedes están ocupados. - escucho a su amiga quejarse mientras, suponía, sostenía tres invitaciones más.

Por lo que, sabiendo que estaba mal a todo lo que le habían aconsejado, sabiendo que Sasuke se podía molestar con ella o que Kakashi después le dijera que ella se equivocó al hacer esa elección, abrió la boca.

- ¿Por qué no va a dejarle las invitaciones Hinata a Gaara? Después de todo, se hicieron muy amigos en el cumpleaños de Naruto. - Trato de no prestarle atención a los ojos recriminadores de Ino o a los ojos molestos de Sasuke o hasta los ojos confundidos de Hinata, y simplemente se quedó mirando al otro lado de la cancha.

Y Kakashi negó con la cabeza, resignado cuando se dio cuenta que, por primera vez, Sakura no iba a seguir su consejo.

-Tú te vas en el maletero- Le dijo el pelinegro al rubio.

- ¡Teme! ¿Cómo se te ocurre llevarme en el maletero? -

-Que yo sepa, fue a Hinata a la que le dijeron que llevara las invitaciones; yo la voy a llevar así que tú no tienes por qué ir. -

-Mmm, y-yo puedo ir en taxi, Sasuke-kun, no es n-necesario que me lleves. - Hinata acordó que el Uchiha, al saber que sería ella la que le llevaría la tarjeta de invitación al Sabaku no, se ofreció inmediatamente a ir con ella.

Ni muerto Sasuke dejaba que Hinata se encontrara a solas con quien había mostrado suficiente interés por ella en la fiesta del rubio. Hubiera preferido que fuera cualquier otro, pero los demás estaban ocupados con "ir a modelar" o "que tenían que estudiar" o "que debían ayudar en la clínica" y una tirada más de excusas.

Dejando como desocupados a Hinata, Sasuke y Naruto.

Casi le grito a Sakura cuando esta ofreció a Hinata a dejar la invitación, sabiendo muy bien que era lo que se proponía la de ojos jade, pero el tiro le salió por la culata cuando se dio cuenta que la ojiperla iría acompañada por el Uchiha.

Tal parece que las palabras que le había dicho a Sakura la semana pasada le habían entrado por un oído y salieron por el otro. Sasuke se dio cuenta que Sakura podía llegar a ser alguien celosa y envidiosa, por la cual debería tener cuidado si quería seguir en la relación que tenía con Hinata.

Así que, ahí estaba, alegando con Naruto para que se fuera en el maletero si es que quería ir con ellos.

Amaba su Audi R8 negro, regalo de su madre, pero para los demás podía llegar a ser incómodo, ya que podía llevar a dos personas solamente, pero para él era conveniente ya que así tendría que soportar solamente a una persona en un espacio tan cerrado.

En ese día, era poco lo que había compartido con Hinata; claro, en la noche anterior se habían llamado y esta le había comentado de su día con su primo, pero era una cosa diferente tenerla en frente y no poder besarla o agarrarla a su gusto.

Siempre le habían dicho que los Uchiha no se volvían adicto a algo ya que no eran dependientes, pero él debía admitir que la boca y el cuerpo de Hinata tenía ese algo que lo obligaba a volver y pedir por más.

Claro, hace unos años atrás había inhalado y metido ciertas sustancias a su cuerpo, pero jamás se había considerado como un adicto e incluso si los demás le decían que era un adicto, él simplemente lo negaba ya que se acordaba que él era un Uchiha y los Uchihas no se volvía adicto a las cosas.

Aunque, quizás, por Hinata haría una excepción.

Y ahí estaba el inconveniente con Naruto, ya que Sasuke le decía que fuera otro día y que dejara a ambos morenos solos para completar la tarea que le había dicho Ino.

El pelinegro estaría feliz de llevar a su amigo en el maletero mientras le daba un agradable paseo en auto, pero el rubio se negaba a cumplir.

-Puedo llevar a Hinata en mis piernas, así no habría problema, ¿cierto Hinata-chan? - Naruto trato de buscar apoyo en su amiga mientras giraba a verla y le sonreía, pero solo consiguió que Hinata se sonrojara en gran manera y que su amigo se enojara aún más de lo que estaba.

-Solamente iremos yo con Hinata- Sasuke dio por zancado el tema, molesto cuando se le vino a la mente a Hinata sobre las piernas del rubio. - Además, no se para que mierda vas. - Si la idea era entregar las invitaciones; no un maldito paseo de campo.

- ¡Yo voy porque Gaara es mi amigo y quiero verlo! - Igual a un niño de 5 años, Naruto formo puños a los costados de su cuerpo mientras pisoteaba el suelo. A Sasuke le dio vergüenza juntarse y llamarlo mejor amigo cuando atrajeron todas las miradas de los estudiantes que estaban revoloteando por ahí.

-Perfecto, ve otro día entonces. - Sasuke camino hasta el lado del conductor del vehículo mientras escuchaba los griteríos de Naruto.

- ¡Teme! - Le grito esperando conseguir algo de piedad por parte del Uchiha; pero claramente estaba pidiendo lo imposible, así que no le quedo de otra. - Lo siento, Hinata-chan. - Le dijo antes de agarrar el bolso de la morena mientras corría hacia la calle para esperar a un taxi.

Hubiera preferido viajar en el auto de Sasuke en vez de un taxi, pero se dio cuenta que era una guerra perdida.

Giro su cabeza cuando escucho a la ojiperla gritarle que le devolviera su bolso y más atrás de ella estaba el Uchiha cerrando de un portazo su vehículo mientras seguía molesto a ambos jóvenes.

Su plan iba a la perfección.

Hinata miro el colegio que tenía en frente, no era tan grande como Konoha, pero aun así tenía un aire de prestigio. No faltaron los alumnos que se iban a sus casas y miraban su uniforme, reconociendo de que colegio provenían, mientras ellos se habrían paso en la entrada.

El guardia que cuidaba la entrada y salida de los alumnos, los había detenido, pero ellos simplemente dijeron sus nombres y pudieron entras sin problemas. Apellidos como Hyuuga y Uchiha merecían respeto.

-Conociendo a Gaara, debe estar en el gimnasio, sino me equivoco, su club irá a las finales este año. - Naruto, con sus manos en la nuca, caminaba despreocupado ignorando completamente las miradas curiosas y de interés en su persona; mientras que ella trataba de esconderse lo más que podía estando un paso detrás de ambos hombres, aunque después se dio cuenta que Sasuke comenzó a caminar más lento para estar a la par con ella, dejando que Naruto liderara el camino.

Esa simple acción hizo que su corazón se calentara.

En algún momento cuando estuvieron en el taxi, Naruto le había devuelto su bolso mientras se disculpaba de nuevo y le gritaba a Sasuke que "era un mal amigo" y que "si tengo amigos así, para que quiero enemigos".

Ella no dijo nada y simplemente se dedicó a observas sus manos, sabiendo que el viaje podría durar 40 minutos más o menos; después de todo, el colegio Suna estaba casi en los límites de la ciudad, mientras que el Konoha estaba casi en el centro de Tokio.

Aunque no pudo ignorar que su pierna cada cierto tiempo chocaba con el muslo musculoso del Uchiha, ya que el taxi podía haber sido algo pequeño para los dos cuerpos grandes de los muchachos a sus costados y ella apenas cabía en el centro. Ella había pensado que el Uchiha se iría en el asiento del copiloto, ya que como ella y Naruto habían llegado primero al vehículo se habían sentado en la parte trasera, pero el pelinegro se hizo espacio a su lado derecho mientras le decía que se corriera un poco, pero murmurándole lo bastante bajo para que solo ella escuchara, que no se ganara demasiado cerca de Naruto.

Quiso convencerse que se había puesto nerviosa por que iba al lado del rubio en un espacio tan reducido, pero la voz al fondo de su cabeza, le decía que se sonrojaba por la cercanía con el moreno.

No sabía que le pasaba a su cuerpo últimamente, la noche anterior pensó que podía dormir tranquila después de haber hablado con Neji, pero las palabras de su primo seguían dando vueltas en su cabeza.

¿Realmente estaba sintiendo más que atracción por el Uchiha?

La propia respuesta de esa pregunta le daba miedo.

Había pensado que podía llegar a amar a Naruto por toda la vida, que siempre que el rubio quisiera, ella estaría ahí para él con los brazos abiertos, pero ahora se daba cuenta que los sentimientos podían llegar a cambiar demasiado rápido.

¿Acaso era tan débil ante una cara bonita?

Jamás se había considerado alguien que se fijara solamente en las apariencias, así que podía llegar a decir con firmeza que aquello no era así, que a ella no le había comenzado a gustar el Uchiha por su cara, sino que fue porque Uchiha Sasuke estaba tras grandes murallas de cemento que ocultaban la verdadera naturaleza de su personalidad.

No sabía cuánto había avanzado ella para ver el verdadero interior de Sasuke, pero hasta el momento lo que había visto le había gustado.

Antes no pensaba en el moreno como alguien molesto u odioso, pero aun así no podía decir una buena cualidad de la personalidad oscura de Sasuke; pero ahora que le había demostrado que él sí podía llegar a ser amable (a su manera claro) alguien que podía reírse y no estar serio todo el rato, alguien que la respetaba y que no la obligaba a hacer nada que ella no quisiera, hacía que Hinata sí pudiera decir que la personalidad de Sasuke, antes fría, podía llegar a ser cálida.

Ella se preguntaba si mientras más destruía los muros que lo rodeaban, mientras más se acercaba a su interior, ¿encontraría esqueletos en su armario o no le gustaría lo que descubriera?

Pero la verdad es, que mientras más rompía esos muros, más le gustaba el Uchiha, hasta el punto en que le daba más miedo lo que podía llegar a sentir su corazón que aquello que ocultaba Sasuke. Después de todo, el corazón de una persona podía llegar a ser muy frágil, y a ella le daba miedo que cuando viera la verdadera persona que era Sasuke, no hubiera vuelta atrás.

Había tratado de poner distancia ese día entre el Uchiha y su persona, pero de algún modo u otro, Sasuke siempre se las arreglaba para que terminaran juntos, estando ellos con amigos o estando solos.

Por lo tanto, ¿Valia la pena abrirle su corazón y aceptar cualquier demonio que tuviera Uchiha Sasuke escondido?

Cuando sintió un pequeño golpe en su mano y levanto la mirada para ver unos ojos negros algo preocupados, quienes le preguntaban si estaba bien, ella se mordió los labios cuando su corazón revoloteo en su interior y supo inmediatamente la respuesta.

Si, si valía la pena.

-No esperaba verlos aquí- Fue lo primero que salió de la boca del pelirrojo cuando vio al trio de amigos que se encontraba esperándolo en un costado del gimnasio.

-Aw Gaara, yo también te eche de menos. - Dijo Naruto antes de sonreírle y darle una palmada en la espalda sudada del Sabaku no.

-B-Buenas tardes, Gaara-kun. - Hinata le hizo una pequeña reverencia al pelirrojo cuando este se apartó del partido de practica mientras pasaba una toalla por su rostro.

-Ha pasado tiempo, Hinata- Naruto vio curioso como su amigo se había dirigido a Hinata a secas, sin llamarle por su apellido ni mucho menos con algún sufijo. ¿Quizás se habían vuelto cercanos en su fiesta?

Aunque lo más curioso fue ver a Sasuke apretar la mandíbula; aunque aquello lo relaciono con el hecho de que Sasuke odiaba estar en presencia del Sabaku.

-Sasuke- Saludo el de ojos claro al moreno, pero este solo le quedo mirando sin dirigirle ninguna palabra, aunque si a Gaara le molesto o no, no lo dejo ver. - Entonces, ¿Qué los trae por acá? -

-Bueno, Ino te manda una invitación con Hinata y junto a Sasuke la acompañamos. - Relajado, volvió a poner sus manos en su nuca mientras él sonreía a su amigo pelirrojo.

-A mí y a Hinata nos dijeron que le entregáramos, tú te colaste que es diferente- Ante las palabras de su amigo, giro su cabeza para comenzar a gritarle.

- ¡Bueno, yo también quería ver a Gaara!- Muchos le habían dicho que tratara de no comportarse tan aniñado cuando peleara con Sasuke, pero es que era imposible, el Uchiha hacia que hasta buda perdiera la paciencia por lo que siempre terminaba peleando o discutiendo con su mejor amigo.

Habían sido amigos desde pequeños cuando mientras caminaba por la calle se tropezó con un Sasuke malhumorado y desde que se habían conocido hasta ahora, siempre se la pasaban peleando.

Naruto creía que se conocieron peleando y morirían peleando.

Había veces en que las peleas había pasado a los golpes, sobre todo cuando eran pequeños, ya que ahí Naruto le tenía unos celos profundos al Uchiha, pero mientras pasaba el tiempo, habían llegado a un punto intermedio donde ahora solamente eran riñas de niños las que tenían, más que nada porque Sasuke le respondía mal y porque el rubio molestaba demasiado al pelinegro.

Lo más lejos que habían llegado en peleas, había sido hace unos años atrás cuando mientras trataba de sacar al Uchiha de sus vicios, se enfrascaron en una pelea donde ambos terminaron con un brazo roto, Sasuke con el brazo izquierdo mientras que él con el derecho; claro, sin contar en ambos sus moretones y costillas rotas.

Tuvieron que hacerle cirugías y estar algún tiempo en el hospital, pero Naruto lo haría de nuevo si con ello volvía a sacar a Sasuke del lugar oscuro en el que se encontraba.

Después de todo, el que tu padre engañara a tu madre podía volver oscuro a cualquiera, sobre todo siendo Sasuke tan apegado a su madre.

Claro, el moreno le había dicho que, si le contaba a alguien aquello, habría mucho más roto que una mano y algunas costillas, pero el rubio jamás dañaría de tal manera la confianza de su amigo; aun si lo amenazaran, él jamás contaría el secreto de su mejor amigo a alguien más.

Aunque creía, que además del engaño de su padre a su madre había algo más que había desencadenado aquello, sin embargo, por mucho que se preguntara qué era lo que escondía Sasuke y que a él no le había contado, no podía hallar la respuesta. Tampoco le preguntaría ya que, si lo hacía, el Uchiha se podía molestar ante tanta insistencia.

De algún modo, después de aquello, ambos se habían acercado más y sabían que siempre estarían ahí para el otro, ya que, aunque Sasuke no lo decía, este le agradecía con sus actos el haber sido buen amigo y haberlo sacado de ese lugar oscuro donde se encontraba.

Su espalda se estremecía cada vez que recordaba como lucía un Sasuke a los 16 años.

Por lo tanto, esperaba que su amigo nunca más volviera a caer en un lugar tan bajo y oscuro como aquel.

-Ten, Gaara-kun, para ti y t-tus hermanos. - Salió de sus pensamientos cuando la amable voz de Hinata se escuchó por sobre el ruido de estudiantes corriendo para todos lados mientras se iban a las duchas u otros se quedaban entrenando aún más.

-Muchas gracias por traerlas, y díganle muchas gracias a Ino por invitarnos. - El pelirrojo le echo una ojeada a una de las invitaciones donde se decía el día y la hora y el requisito era que debían ir con disfraz. - Confírmenle que ahí estaré y durante la semana les confirmare si mis hermanos van- Dijo antes de dejar las invitaciones en un pequeño bolso en las bancas. - De hecho, Kankuro vendrá en un rato más a buscarme y ahí le preguntare. - Naruto se acordó que el hermano mayor de Gaara, Kankuro, iba a la universidad y hace un rato que no lo veía.

- ¿Que, necesitas niñera acaso? - Se escucho la burla de Sasuke, pero antes que el pelirrojo le respondiera, se escuchó la voz de una mujer.

- ¿Ya termino su entrenamiento, Gaara-sama? - Cuando la castaña se acercó al Sabaku no, se dio cuenta que este no se encontraba solo. - ¡Oh! Buenas tardes Naruto-san- le saludo al rubio primero antes de presentarse a los morenos. - Mucho gusto, soy Matsuri-

-M-Mucho gusto Matsuri-san, yo soy Hyuuga Hinata- Hinata, educada como era, le hace una pequeña reverencia a la castaña mientras escuchaba al moreno presentarse.

-Uchiha Sasuke. - Sasuke, seco como era, no agrego nada más mientras giraba el rostro.

Si hasta en eso eran diferentes ambos morenos.

-Hola Matsuri-chan. - Saludo Naruto a la chica recién llegada.

- ¡Oh! Tu eres la primogénita de Hyuuga Hiashi-san- Vieron como la de pelo corto, junto las manos mientras le dirigían su mirada hacia la de ojos perla. - Si no te molesta, ¿puedo hablar un momento contigo? - Hinata, no sabiendo que hacer, miro a los chicos que le habían acompañado, no sabiendo si ellos se irían inmediatamente o si estarían un tiempo hablando con el pelirrojo.

-Ve Hinata-chan, Sasuke y yo estaremos con Gaara- La tranquilizo Naruto y Matsuri sin perder el tiempo, le dijo que estarían en la biblioteca mientras llevaba a Hinata del brazo, quien apenas y le podía seguir el paso. - Bien, ¿Por qué no jugamos un poco basquetbol? Hace tiempo no juego contigo Gaara-

Gaara miro hacia atrás, a los jóvenes que todavía revoloteaban por ahí y dio su consentimiento.

-Bien, podemos jugar un rato. - Feliz, Naruto agarro su bolso de gimnasia (hubo muchas veces donde Sasuke y él se agarraban a pelear, por lo tanto, siempre andaban con ropa deportiva aparte ya que su ropa terminaba en pedazos, sucia y sudada) y se encaminaba a los camerinos.

Pero cuando giro el rostro, se dio cuenta que el Uchiha no se había movido de su posición.

- ¿Que pasa Sasuke? ¿Acaso tienes miedo de perder? - Y solo con esas palabras, Sasuke se molestó y agarro su bolso con ropa de repuesto mientras iba hacia los camerinos.

¿Qué Uzumaki Naruto era un niño? Uchiha Sasuke lo era aún más ya que reaccionaba al menor reto.

Volvieron a la cancha con pantalones cortos deportivos, unas camisetas y unas zapatillas. Ni muerto volvía a su casa todo sudado y oloroso con la misma ropa del colegio.

Gaara les pregunto a algunos de sus compañeros si querían jugar y no paso mucho hasta que estaban jugando un 3 contra 3 y ocuparían la mitad de la cancha.

Él, Sasuke y un chico más contra Gaara y dos compañeros de este.

Se dijeron las reglas y aquel equipo que llegara a los 15 puntos, ganaba; hubiera traído a Shikamaru si iban a jugar a basquetbol, después de todo, el Nara sabia el ángulo perfecto para siempre anotar 3 puntos.

Esperaron el pitido que daba inicio al juego y no paso mucho hasta que vio la pelota en las manos del Uchiha. Recordó que tiempo atrás, junto al Uchiha habían estado en el mismo equipo de basquetbol hasta que Sasuke se salió del equipo y Naruto, quien había entrado para competir con el moreno, se salió al ver que su motivación por el basquetbol se había ido. Por lo tanto, se preocupaba que ambos pudieran estar un poco oxidados con ese juego, pero cuando vio a Sasuke correr, saltar y anotar 3 puntos, se le fue la preocupación.

Uno del equipo rival trato de tapar al moreno cuando tenía la pelota, pero era tan coordinado con Sasuke para algunas cosas, que este no tuvo problemas en pasarle el balón y cuando lo tuvo en sus manos, lo lanzo hacia el tablero, anotando 2 puntos más.

No supo cuánto tiempo habían jugado, de hecho, se tenía que recordar constantemente que en su equipo no estaban solamente Sasuke y él que no se dio cuenta cuando se habían reunido suficientes jóvenes alrededor de la cancha quien apoyaban a ambos equipos.

Miro de reojo y se dio cuenta que iban empatados, por lo que el último lanzamiento podía finalizar el juego.

Cuando fue Sasuke el que lanzo y los puntos subieron a 16, levanto la mano mientras chocaba con la mano del Uchiha ante de pedirle una botella con agua al Sabaku no mientras este junto con Sasuke se dirigían hacia las duchas, escuchando al moreno murmurar que después iría a buscar a Hinata.

Le alegraba que el moreno hubiera encontrado en Hinata alguien en quien confiar.

Hinata era alguien linda y cariñosa, se podía decir que era la mujer más amable que jamás había conocido y que dudaba que podría conocer a una persona en el futuro tan bondadosa como la ojiperla por lo que sabía que Sasuke podría ablandarse un poco con alguien tan dulce como Hinata.

Hasta el hombre más duro podía encariñarse con alguien como la Hyuuga.

La ojiperla era esa jovencita que te daban ganas de proteger y esperabas que nada malo le pasara, sabiendo bien que jamás pasarías un mal rato con ella, sino que todo lo que podía traer Hinata era paz y tranquilidad.

Y alguien oscuro y frio como Sasuke, necesitaba de la luz y calidez que había en Hinata.

- ¡Naruto!- Levanto su cabeza cuando escucho su nombre. - ¡Hombre! ¿Cómo has estado? Hace tiempo que no te veía.- Sabaku no Kankuro se acercaba a su posición mientras le sonreía a su amigo rubio.

-¡Kankuro!- Le dijo antes de abrazarlo, importándole poco al castaño si el rubio estaba todo sudado o no- Yo he estado bien, ¿Y tú? ¿Cómo ha estado Temari?-Naruto se acordó de la hermana mayor de sus amigos, a quien no había visto desde hace meses.

-Bien, Temari tuvo que viajar esta tarde con mi padre a una de sus empresas, así que no volverá en un tiempo. - Le explico Kankuro cuando termino de abrazar al mejor amigo de su hermano.

-Oh que pena, entonces no podrá estar para la fiesta- Ante la mínima palabra de fiesta, Kankuro salto.

- ¿Fiesta?- Para todos era sabido que Kankuro era un fiestero, quien andaba de fiesta en fiesta incluso si era una noche de semana y al otro día tenía clases temprano en la universidad. Naruto y los demás no sabían qué metabolismo tenía el castaño para soportar tanto alcohol en su cuerpo y tener las energías suficientes para ir a fiestas todos los días.

-Si, Ino hará una fiesta de disfraces para Halloween así que quería que ustedes 3 pudieran ir. - Miro alrededor encontrando las tarjetas que le había pasado a Gaara y le entrego una a Kankuro.-Bueno, con la invitación de Temari puede ir Matsuri en su lugar. - Naruto se acordó que hace un tiempo atrás la castaña se había perdido llevando a cuestas a la Hyuuga.

-Oh, claro que iré.- Dijo Kankuro cuando vio el día y la hora que debía estar presente en la casa de la rubia. - A todo esto, ¿Dónde está Matsuri? Se me hace raro que no esté dando vueltas por acá.- Naruto no podía decir que Matsuri era su amiga, pero si podía decir que era una conocida cercana, ya que la había visto muchas veces al lado de Gaara cuando se juntaba a compartir con su amigo.

-Fue a hablar con Hinata-chan a la biblioteca. - Explico mientras recogía la botella del pelirrojo y se encaminaba junto a Kankuro a las duchas.

-¿Hyuuga Hinata? - Cuando recibió una afirmación por parte de Naruto, Kankuro siguió hablando. - ¿Y porque quería Matsuri hablar con tu novia? -

Al escuchar eso, Naruto lanzo una carcajada.

- ¿Novia? ¿Hinata-chan mi novia? ¿De dónde has sacado eso? - Naruto negó con la cabeza mientras soltaba una que otra risita.

-Ah, entonces ¿todavía no le has pedido ser tu novia? - Extrañado, Kankuro giro su cabeza para mirar a su amigo rubio. - Gaara conoció a Hyuuga Hinata en la fiesta y dijo que podía llegar a ser tu novia muy pronto ya que ella tiene sentimientos por ti.

Ante aquello, toda risa se detuvo en la boca de Naruto y paro su caminata a media cancha mientras miraba con los ojos como platos al castaño.

- ¿H-Hinata-chan? ¿Por mí? - No sabía bien que oración fue la que se formó en su boca, pero parece que Kankuro capto el mensaje.

-Hyuuga Hinata, ¿Qué acaso hay otra? - Extrañado, Kankuro detuvo sus pasos y miro hacia atrás al rubio quien lo miraba con los ojos abiertos como platos. - Según Gaara, se nota de lejos que te ama-

"¿Hinata-chan? ¿Hinata-chan siente algo por mí?" Ante sus pensamientos, apareció la imagen de una Hyuuga sonrojada que jugaba con sus dedos cada vez que le hablaba o se desmayaba cuando la tocaba o se acercaba mucho a ella. En ese tiempo lo había asociado con el hecho que Hinata era demasiado tímida y se ponía nerviosa ante el menor contacto o que no quería ser el centro de atención, por lo que se sonrojaba cada vez que sus ojos azules se posaban en ella.

Aunque, cuando escucho lo dicho por Kankuro, una voz al fondo de su mente le dijo que ahora sabia porque Hinata se ponía tan nerviosa y tímida en presencia suya.

"Se nota de lejos que te ama"

¿Acaso podía ser posible? ¿Hinata-chan lo amaba?

Aun si se decía que Kankuro se equivocaba, la voz en su cabeza le decía que no era así y que el castaño solo había dicho la verdad.

- ¡Oh mierda! - Jadeo el castaño- Gaara me dijo que no te dijera nada- Ignorando completamente en el dilema y el shock en el que se encontraba Naruto, Kankuro le puso una mano en el hombro- Solo olvídalo; no debería haber dicho aquello- Pero ya era tarde y no se podía retroceder el tiempo ni mucho menos deshacer lo dicho.

"Tienes razón, no debiste haberlo dicho" Pensó el Uchiha a un costado de la cancha.

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Bueno, ahí tenéis otro capítulo.

Quizás sí, no hubo tantos momentos SasukexHinata, pero se revelaron algunas cosas, espero y ya no tengan tantas dudas.

Agradecer a quienes me dejaron comentarios, dado que esta vez fueron muchos más que las veces anteriores: Ambarinski – UchihaHyugaAmit(2) - Hanako-chan95 – michaelis aro – annie-nyu(2) - Guest1 – Nana (5) - Ivon – Eliii – Mel Blackstone – Restia32 – Guest2 – DrizzleDay – Guest3 – HinataUchihaKurosaki(2) - Luna07(2) – Mimi(5) - Vchristell – Guest4 – hinamel – Guest5 – Guest6

Agradecimientos especiales y de corazón a Mel Blackstone y a HinataUchihaKurosaki por haberme dicho qué tipo de autos les conviene a Sasuke (Me costó elegir, pero para esta primera parte tendrá el auto que recomendó Mel y en la segunda parte tendrá un auto que recomendó HinataUchihaKurosaki, se los prometo).

Ahora bien, se habrán dado cuenta que incluimos a Naruto y Sakura y conocimos algo más de ellos o de sus puntos de vistas y les puedo asegurar que ellos serán puntos importantes para esta historia, no lo duden.

El capítulo es un poco más corto que los demás, pero estoy en los finales de mi universidad por lo tanto no tengo tanto tiempo libre, no se sorprendan si el próximo capitulo es también algo corto, peor es nada ¿no creen?

Cuídense, espero que se encuentren bien con sus familias y ya saben que con 5 comentarios actualizo.

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