Aclaraciones: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto. La historia si es mía.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Capitulo 8

.

Segura

.

"Siento el fuego que arde en mi lengua.

Entonces, ¿Qué es lo que me detiene de lo que quiero?"

Tonight i run - Astraea

.

- ¿Qué les parece si esta tarde vamos a ver los disfraces para el 31? - Todos los que estábamos comiendo, nos detuvimos cuando escuchamos a la Yamanaka hablar.

- ¿Y porque deberíamos ir todos juntos? ¿No sería mejor que sea sorpresa de qué vamos vestidos? - Le dijo Sakura, quien estaba sentada frente a la Yamanaka.

- ¡Pero hay veces en las que necesitas una segunda opinión! – Reclamo Ino- Además, ¿no dijimos que iríamos todos vestidos de ninjas?- Nos recordó Ino.

-¿Acaso no fuiste tú la quiso que fuéramos vestidos de ninjas? Además yo ya se de que quiero ir vestido.- Dijo Kiba mientras se encogía de hombros.

¿La verdad? Hasta yo ya había visto de qué ir vestida para la fiesta de disfraces de Ino. Y si, sé que ayer le dije que la acompañaría a ver disfraces para la fiesta de Halloween, pero fue para buscarle uno a ella, no a mí.

Por un momento había pensado en la idea de vestirme de ninja, pero cuando busque imágenes de disfraces en Internet, me di cuenta que podría llegar a mostrar demasiada piel, por lo que fui por algo más básico.

Y no había nada más básico que un disfraz de Pucca.

Era fácil, cómodo y lo más importante, no mostraría nada de piel ni mucho menos incitaría a los hombres a saltar sobre mis huesos, por lo que simplemente compré unas calzas y una camiseta grande roja para el disfraz.

Cabe recalcar que el atractivo del disfraz fue la gran camiseta, ya que ocultaría cualquier curva que pudiera tener.

-Hinata, tú me prometiste que me acompañarías, ¿cierto? - Ino, quien había recibido casi una total negativa de todos los que se encontraban en la mesa, me mira a mí.

Sé que Ino puede ser una loca por las compras, pero sabía lo emocionada que estaba Ino por la fiesta de disfraces y ver algún disfraz en el centro, por lo que simplemente abrí mi boca.

-Si, yo te a-acompañare.-

Sé que muchos me han dicho que soy demasiado blanda o complaciente, pero la verdad es que me da mucha alegría cuando veo feliz a la otra persona.

Levanto la mirada sorprendida cuando un brazo pasa sobre mi hombro y deja una bebida al lado de mi bento.

Miro curiosa a la sonrisa zorruna que me devuelve la mirada.

-Espero y te guste el café, Hinata-chan. – Parpadee sorprendida, preguntándome si podría ser un sueño o algo por el estilo, ya que jamás en el tiempo que he sido amiga de Naruto, él me ha comprado algo.

Pero no por eso, no le iba a agradecer a Naruto.

Sin embargo, una voz ronca, que ya conocía tan bien que hasta me perseguía en los sueños, habló.

-No le gusta el café, idiota. - Muerdo mi labio cuando mi corazón salta al encontrarme con su mirada.

-Oh, ¿No te gusta el café? - Vuelvo a mirar sus ojos azules, aquellos que hacían respingar a mi corazón y con los que soñaba cada noche.

Si tan solo tiempo atrás Naruto me hubiera comprado una bebida, hubiera sido tan feliz.

Me hubiera imaginado que era porque ya me estaba prestando atención, me hubiera dicho que ocurrió algún milagro y él se dio cuenta cuales eran mis sentimientos por él; pero ahora puedo ver que solamente es una muestra de cariño.

Una muestra de cariño para su amiga.

Por lo que, como amiga, le sonrió y le agradezco.

-No importa, s-se le puede echar azúcar. - Me levanto cuando él se sienta a mi lado mientras agarro el café. - Gracias por comprármelo Naruto-kun. - Lanzándole una última sonrisa, me dirijo a pedir azúcar.

Ni siquiera espero que Naruto me diga que él puede ir a buscarla, prefiero ir yo; primero para no molestarlo más de lo que ya lo hice al traerme azúcar y segundo porque así podía ir probando cuanta azúcar puedo echarle al café para que no esté tan amargo.

Cuando acabo de echarle una bolsita de azúcar al café, una mano pasa por el lado de mi brazo hasta que se apoya en la barra donde se encuentra la sal y el azúcar junto a palillos o cubiertos que pueden ocupar los estudiantes.

Y cuando siento una respiración en mi oído, sé bien quien roza su frente contra mi espalda.

-Debiste haberle dicho que no te gustaba el café.- Inhalo, cuando al hablar hace que sus labios rocen con mi oído.

Puedo apostar que está cubriendo con su gran cuerpo el mío y tiene su cabeza algo inclinada para que esté hablando en mi oído y pueda ver mi perfil.

Trago pesado, tratando de encontrar mi voz, pero después de unos segundos, sé que me será difícil.

Aunque no por eso Sasuke se va a apartar de mí, claro que no, sino que se mantiene en su sitio y espera paciente mi respuesta.

No sé cuánto tiempo pasa antes de poder aclararme la garganta y responderle.

-No p-podía negarle a-algo que me compro.- Mi cuerpo da una sacudida cuando su nariz se pierde detrás de mi oreja y me inhala.

-¿No puedes negar algo que te compro un amigo?- Veo como su mano se mueve lentamente hasta llegar a la mía y la cubre con la suya.- O ¿No puedes negar algo que él te ha comprado?-

Suelto un pequeño jadeo, casi inaudible, cuando él me muerde la parte superior de mi oreja y su cuerpo se pega aún más al mío, sintiéndolo en cada espacio de mi espalda.

En cada espacio de mi.

Ni siquiera me di cuenta del momento en el que puso su mano en mi cintura, obligándome a quedarme quieta y en mi lugar. Para no dejarme escapar.

-Yo...- Si antes creía que era difícil encontrar mi voz, ahora fue imposible, ya que, aunque quería poder responder, simplemente no podía. Sasuke hacía que fuera casi imposible pensar.

-Permiso. - Pero cuando un estudiante nos interrumpe al sacar unos palillos de la canasta, hace que yo salte y me aparte de Sasuke.

Logrando que mi café se volcara.

Jadeo cuando el contenido cae de la barra y llega a rozar mis pies.

Por suerte y me aparte a tiempo, sino me hubiera quemado las manos y parte del estomago o los pies.

Giro para ver si Sasuke se manchó o algo, pero cuando veo que sonríe burlón hacia el café en el piso, sé que su idea original fue esa.

Hacerme voltear el café.

Quizás para él también fue una sorpresa cuando el estudiante nos interrumpió, ya que le lanza una mirada molesta, pero también sé que, si no hubiera sido el estudiante, hubiera sido Sasuke quien volcaría el café a propósito.

¿Por qué lo haría?

Sin embargo, no obtengo una respuesta ya que el solo me da una mirada de "esto no ha terminado" y se dirige a la mesa junto a nuestros amigos.

Viendo el desastre que provoque, tengo la intención de pedir un trapo o buscar servilletas para limpiar, sin embargo, un caballero bastante amable que creo es el conserje, me dice que no me haga problema y que él arreglara el desastre.

Agradeciéndole y volviéndome a disculpar, me dirijo hacia la mesa donde mis amigos están enfrascados en una conversación con respecto a los disfraces.

No me sorprendería que no me hayan visto junto a Sasuke al lado de la cafetería.

Y, cuando tomo asiento al lado de Naruto, procedo a disculparme.

-Naruto-kun, lo siento, s-se me volcó el c-café que me diste.- Le digo con una mirada apenada, ya que, aunque Sasuke tenía ese propósito, aun así, fue mi mano la que volcó la bebida.

-Oh.- Espero que haya una mirada molesta o de pesar en Naruto, sin embargo, sonríe como si le importara poco el que haya desperdiciado su dinero.- No importa, podre invitarte otro día a comer algo que sí te guste.-

Abro los ojos y parpadeo sorprendida, no sabiendo si me está pidiendo una cita o si acaso lo está diciendo para que vayamos todos juntos.

Aunque conociendo a Naruto, bien puede ser la segunda opción.

-C-Claro.- Aunque no sepa bien con que intención me dijo aquello, sí sé que no puedo negarme ya que podría hacer que se sienta mal.

Después de todo Naruto ha sido bastante amable como amigo al decir que me comprara algo ¿No?

Pero la mirada enojada que me dirigen desde el otro lado de la mesa me hace preguntarme si me he equivocado al aceptar.

...

Levanto la cabeza cuando suena el timbre que anuncia el termino de clases y escuchamos a la maestra que podemos retirarnos.

Guardando mis lápices y cuadernos, levanto la mirada cuando veo a Naruto parado al lado de Sasuke mientras me sonríe.

Yo le sonrió de vuelta, pensando que irá junto a Sasuke a algún lado, porque ¿Qué otro motivo puede tener para que se quede parado ahí y este esperando? Asique cuando Ino, que se levanta de su asiento al frente de nosotros me pregunta si estoy lista, yo le digo que si mientras cuelgo mi bolso en mi hombro.

-¿A dónde van?- Pregunta Naruto.

-Vamos a buscar disfraces con Hinata para el 31.- Girándose hacia Sakura, le habla.- ¿Segura que no quieres ir?

Toda la tarde Ino ha tratado de convencer a Sakura de ir con nosotras a comprar disfraces, sin embargo, la peli rosa ha seguido negándose.

Y, cuando veo que vuelve a negar con la cabeza, sé que estaré toda la tarde solamente con Ino.

Hasta que escucho una voz a mi derecha.

-¿Puedo ir con ustedes?.- Miro sorprendida a Naruto, ¿No iba a ir con Sasuke a algún lado? - Se me ha olvidado comprar disfraz. - Dice, riéndose nervioso mientras pasa la mano por su nuca.

-Pero ¿N-No ibas a ir con Sasuke-kun a algún lugar? - Le digo, tratando de hacerle recordar que Sasuke todavía está ahí.

- ¿Mm? Noo, jamás me puse de acuerdo con el teme. - Frunzo el entrecejo, extrañada porque todavía no entendía que hacía ahí. - De hecho, había venido para acompañarte a tomar un taxi o para dejarte en tu casa. - Restándole importancia al asunto, coloca sus dos manos detrás de su nuca mientras su sonrisa de oreja a oreja vuelve.

Vuelvo a abrir sorprendida los ojos cuando me doy cuenta que Naruto pensó en acompañarme a mi casa, ¿Aquello cuando había pasado?

Estoy por decirle que no se podrá porque iré con Ino, cuando una voz me interrumpe.

-Su casa queda al otro lado de la ciudad. - Sasuke, que hasta ese momento se había mantenido al margen y sentado en silencio, coloca con algo de fuerza su maletín sobre la mesa mientras se levanta y mira en toda su altura a Naruto. - Y tiene cosas más importantes que hacer que compartir tiempo contigo.

No se me olvida la mirada extrañada tanto de Naruto como la de mis amigas mientras observan a Sasuke casi poniendo una muralla entre Naruto y yo.

Quiero abrir la boca y decir algo, pero sé que, si salgo en defensa de Naruto, Sasuke se molestara conmigo y si salgo en defensa de Sasuke, Naruto podría sentirse ofendido.

Por lo que prefiero mantener la boca cerrada, rogando a todos los dioses que Ino pueda ayudar con esa atmosfera tan extraña y tensa.

¿Acaso había algún problema entre Naruto y Sasuke?

-Bueno, puedes venir con nosotras a comprar disfraces. - Miro extrañada a Sakura, ¿No que no iba a ir con nosotras a comprar disfraces? - Siempre es bueno tener una segunda opinión con respecto a que se nos ve mejor. - Vuelve a repetir las palabras que había dicho Ino en la cafetería.

-Bueno. - Naruto sonrió como si le hubieran dado cien platos de ramen gratis. - Entonces las acompaño y de paso veo algún disfraz.

Y, cuando me volteo a ver y él sonríe aún más feliz, me pregunte que estaba pasando.

¿Quieren una sorpresa aún más grande que Sakura nos acompañara? ¿Sí?

Bueno, Sasuke también lo hacía.

No dijo una palabra mientras tomaba su maletín y nos seguía a todos nosotros, más bien dicho, se mantenía a mi izquierda caminando en completo silencio. Y a mi derecha estaba Naruto, quien no dejaba de hablar sobre qué tipo de disfraces se le podían ver mejor o si habría disfraces para su tamaño.

Y yo estaba al medio.

Lo bueno de tener tu colegio cerca del centro era que no pasarían ni veinte minutos hasta que llegaras a las calles más transcurridas; la parte mala, era que todos nos estaban mirando.

No bastaba el hecho que tu amiga fuera una modelo ni que tu otra amiga tuviera el pelo rosa; no, claro que no, sino que también tenías que sumarles los dos hombres altos y guapos a mis costados.

El hecho que lleváramos nuestros uniformes no ayudaba mucho.

Una vez había escuchado que el uniforme de Konoha era el más lindo de la ciudad, con la falda color azul marino, la blusa blanca con el logo del colegio, la corbata del mismo color que la falda y la chaqueta color rojo oscuro.

En todo Tokio no hay ningún colegio que tenga la chaqueta de color rojo oscuro, lo cual nos hacía más destacables para los demás.

El uniforme de los hombres era el mismo, claro que ellos ocupaban pantalones azules marinos.

Generalmente cuando ya pasábamos a la temporada de otoño-invierno, nos poníamos un suéter bajo la chaqueta, que al igual que la chaqueta, tenía el logo del colegio en el lado izquierdo del pecho. Hasta las calcetas que ocupábamos las mujeres tenían un pequeño logo del colegio.

Aunque con este frio, había preferido unas medias a medio muslo y había dejado el chaleco del colegio para ponerme un abrigo blanco. Era mi favorito, ya que me mantenía calentita por horas.

Sakura e Ino, por otro lado, llevaban abrigos rojo y azul respectivamente; y Sasuke y Naruto llevaban abrigos negros y azul oscuro.

Por lo que podías suponer qué tanta atención estábamos recibiendo por parte de todos.

Pero, cuando veo a un hombre sentado en la acera con la mirada ida y observando todo a su alrededor, pero no viendo nada realmente, hace que mi pequeño corazón se apriete.

No hay que ser un genio para saber que esta drogado o que es un drogadicto.

Ni siquiera me doy cuenta que me detengo y que mis amigos siguen avanzando, hasta que siento una voz familiar hablarme.

-Hyuuga, debemos irnos. - Vuelvo a mirar al hombre, quien detiene su mirada sobre nosotros y nos da una sonrisa algo bobalicona y sus ojos rojos se arrugan en las esquinas. Mi corazón se aprieta aún más cuando veo que anda con pantalones de mezclilla, unas sandalias y una camiseta. Parece que ni siquiera siente el frio que ha estado cayendo en la ciudad. - No puedes ayudarlo dándole dinero, ya que sabes muy bien que con aquello comprara más drogas. - No sé cómo explicar la voz de Sasuke, pero parece como si fuera melancólica y algo molesta.

Como si aquello ya lo hubiera visto.

-Lo sé. - Susurro, mordiéndome el labio inferior cuando lo veo reírse de nada en particular. - Pero quiero ayudarlo de alguna manera. - Quizás ahora no hace tanto frio como lo hará en un mes, pero si hace suficiente frio como para que no andes en camiseta ni en sandalias por las calles.

Me pregunto si esa es toda la ropa que tiene.

Y, cuando estoy por sacarme mi abrigo para dárselo a él, la mano grande de Sasuke detiene mi movimiento.

-Ni se te ocurra.- Me dice mirándome de frente, y yo aparto la mirada del hombre para mirarlo a él.

-¿Por qué no? En un tiempo más tendrá frio.- Incluso no queriendo, mi voz suena como si estuviera defendiendo al hombre y acusando a Sasuke por detenerme de darle algo de calor al hombre.

-Porque todo lo que le darás lo venderá para comprar más drogas y aquello no es ayudarlo, sino empeorar las cosas. - Dándome una dura mirada, continua.- Ellos solo piensan en las drogas. Nada mas, nada menos.-

Me muerdo el labio, impotente porque sé que tiene razón y en estos momentos no hay forma de ayudar a alguien que tiene un vicio.

Cuando asiento y mis ojos se quedan en la acera, Sasuke aparta su mano de mi brazo, quizás viendo que me di por vencida. Pero el sentimiento de impotencia y de inutilidad no se va de mí, por lo que, levantando la mano, saco de mi maletín una bufanda blanca que ando trayendo por si acaso y me acerco al hombre.

Sasuke no me detiene, por lo que creo que aprueba que le de mi bufanda, pero sé que se mantiene a un pie de distancia por si el hombre se vuelve violento o algo.

Con los drogadictos nunca se sabe cómo reaccionaran.

Sonrió con algo de lastima cuando termino de envolver su cuello con la bufanda y el hombre apenas se da cuenta que hay una persona que lo está abrigando, estando demasiado ido como para tomarme en cuenta.

Con una última mirada, me aparto y comienzo a caminar hacia mis amigos, quienes se han detenido en un semáforo y no pasa mucho hasta que siento a Sasuke a mi lado.

-Podría ayudarlos. - No tengo que girarme para ver a Sasuke mirarme curioso, preguntándose a que se refiere. - Desde pequeña he querido ayudar a niños sin hogar y a personas que necesitan ayuda. - Tomando un aliento, me giro a mirarlo viendo que su mirada se concentra completamente en mí. - En unos años más podré ayudarlo.

Se que el "algún día" puede ser demasiado tarde, pero ante la sociedad y ante mi padre soy demasiado menor y con nada de experiencia para hacer todo aquello. Así que lo mejor que puedo hacer será prepararme completamente y darle el mejor tratamiento que merecen aquellas personas que lo necesitan.

-...Eres demasiado amable para tu propio bien.- Pero, aunque haya susurrado esas palabras que deberían ser algo duras, su mirada se vuelve más suave mientras nos detenemos con nuestros amigos, mirando hacia el semáforo esperando que dé el verde.

Y cuando giro mi cabeza hacia el hombre que acabamos de dejar atrás, no me sorprende ver una chaqueta negra de deporte en sus hombros.

Ahora me pregunto quién es demasiado amable.

Estoy a cinco segundos de estrangular a alguien. Tal parece que la que se llevará el premio será Ino.

Hemos estado 3 horas, 3 malditas horas y la muy idiota de Ino aún no se decide.

Siento que en cualquier momento voy a estallar.

No estaba apurada por los disfraces, ya que podía ocupar cualquier cosa (ser pobre te da creatividad) por lo que sólo acompañe a todo este grupo solo y únicamente para ver si lo que sospecho era cierto.

Miro a mi izquierda, donde un Naruto sentado está a punto de dormirse.

Más bien, ya tiene baba corriendo por su boca.

Habíamos llegado hace unas horas atrás a esta tienda, ya que Ino la había recomendado diciendo que era la que estaba mejor equipada de toda la ciudad, por lo que no me sorprendí cuando abrimos la puerta y vimos 2 pisos con escaparates llenos de disfraces y sus complementos.

Sin embargo, cuando me interesó un disfraz y me acerqué a ver cuánto costaba, sentí que sudaba frío. Ese precio no era correcto para un disfraz que ocuparía una sola vez.

Por lo que mejor decidí mantenerme al margen y ver que se traía entre manos Naruto.

Pero cuando lo vi recorriendo la tienda mientras llevaba a Hinata a cuestas y le preguntaba que disfraz se vería mejor en él, supe desde ese momento que toda sospecha que tuviera con el Uzumaki se confirmó.

Naruto le estaba prestando atención a Hinata.

Y tal parece que quiere que Hinata le preste atención a él.

Pero mala suerte para él por ser demasiado idiota, ya que Hinata estaba más pendiente de Sasuke.

Y maldita sea si aquello no hacía que mi corazón se estrujara de dolor y de celos.

Por mucho que me haya dicho a mí misma que era Sasuke quien estaba persiguiendo a Hinata, el hecho que Hinata levantará la mirada cada vez que Sasuke la rozaba o lo seguía con sus ojos cuando caminaba, hacía que me diera cuenta que no era solamente Sasuke quien tenía interés en Hinata.

Y temblaba de impotencia y dolor.

Porque quiero a Hinata, de verdad que si, ha sido alguien que siempre me apoyo cuando lo necesite, jamás me miro en menos por mi condición social ni mucho menos me trato mal por ser ella una Hyuuga.

No, claro que no, Hinata había sido un total ángel conmigo, jamás me había hecho sospechar de nada y siempre había sido más que amable conmigo.

Pero el hecho que se esté metiendo con la persona que me gusta hace como si tuviera un puñal en el corazón y que, cada vez que los veo juntos o compartiendo una mirada, hace que se retuerza para hacerme sangrar aún más.

El solo hecho que Sasuke me dijera que me metiera en mis asuntos no ayudaba, sino que me doliera aún más.

¿No se supone que soy amiga de ambos? ¿No se supone que deberían haberme tomado en cuenta para todo esto que estaba pasando entre ellos?

O quizás, ¿yo soy demasiado egoísta?

Giro la cabeza y mi vista se posa en un maniquí que tiene el disfraz de un pirata.

Rechino los dientes al solo ver su ojo tapado por el parche.

"Sasuke no te ha amado en estos diez años ni te amara en los próximos diez"

Cuando lo vi hoy campante y muy feliz enseñarnos matemáticas, tuve que contenerme para no saltar encima de él y decir que es un completo pervertido que salta sobre sus alumnas a la menor oportunidad.

Si hizo eso conmigo siendo yo una de sus estudiantes más cercanas, ¿Qué habrá hecho con las demás?

El solo pensamiento hace que mi columna se estremeciera.

Tendré que hablar con Tsunade sobre esto, ya que un pervertido como Hatake Kakashi no debe estar paseándose tranquilamente por los pasillos de una escuela.

- ¡Bien, me he decidido! - No solamente yo salté en el sillón ante el grito de Ino, sino que todos los demás que se encuentran en la tienda miran sorprendidos hacia la Yamanaka quien feliz, camina siguiendo a la vendedora para pagar los disfraces que lleva.

Porque claro, Yamanaka Ino no estará feliz con solamente un disfraz.

-Por favor dime que hemos terminado. - Escucho a una voz en mi derecha y cuando giro a ver, Naruto se limpia la barbilla por donde cayó la saliva y se frota los ojos para despertar por completo.

-Aunque no lo creas, parece que si.- Incluso Sasuke, que dio unas vueltas por el local y se encontraba sentado en otro sofá junto a Hinata, se estaba frotando el cansancio y sueño de los ojos.

Había estado todo el tiempo pegado a Hinata, ya sea caminando o sentándose uno al lado del otro. Y, cuando Hinata se levanta para acompañar a Ino a la caja, Sasuke también va con ella apartándose de nosotros.

-Espero y no sea muy tarde para llevar a Hinata-chan a su casa, dattebayo.- Giro a mirarlo sorprendida cuando lo escucho hablar.

-¿"Llevar a Hinata-chan a su casa"?- Repito incrédula.- ¿Qué mosca te pico?-

-Jeje, ¿Es muy raro? - Pasa incómodo, su mano por la nuca.

-Demasiado.-

-Solo estoy tratando de ser mas amable, dattebayo.-

-Amable es saludarla y hablarle todos los días. - ¿Acaso me ve la cara de idiota? - Raro es comprarle café y querer acompañarla a su casa. Por lo que vuelvo a preguntarte ¿Qué mosca te pico?

Soltando un suspiro, Naruto comienza a hablar. - Una mosca llamado sabio pervertido. - Quizás vio mi cara de incredulidad por lo que habla lo bastante rápido.- Kankuro me dijo algo que no debía y yo estuve todo el fin de semana no sabiendo que hacer pero cuando le comente la situación al sabio pervertido me hizo comparar las cosas entre Hinata y las demás, pero mientras más lo hacía más cuenta me daba cuenta que he estado demasiado ciego y que debería haber mirado hacia el lado, pero como soy un idiota despistado simplemente quise ver lo que tenía delante de mí incluso cuando el sabio pervertido dijo que era imposible ignorar los atributos de Hinata, pero Hinata siempre ha sido una amiga por lo que jamás la vi con otros ojos y es comprensible que ahora este hablando como un lunático y haciendo cosas que jamás he hecho con alguien y ni siquiera sé cómo actuar porque jamás he tenido una novia pero no quiero darme por vencido con Hinata y que sea demasiado tarde para cuando quiera darle una oportunidad así que me estoy tirando de cabeza al vacío pero no sé si para Hinata esto será demasiado raro, si al final es como probar un plato de ramen con condimentos que jamás has probado ¿Lo entiendes?-Cuando no le respondo pasa sus manos por su cara antes de frotarse el cabello mientras lloriquea. - ¿Lo ves? Ni siquiera tú lo entiendes.

Miro extrañada a mi amigo, preguntándome si es que acaso respiro en todo ese rato que estuvo hablando y yo entendiéndole muy poco que quiso decir.

-Bieeeen...- Alargo la palabra mientras todo lo que me dijo Naruto ronda por mi cabeza tratando de darle algún sentido. - Ósea que no quieres que sea demasiado tarde para darle una oportunidad a Hinata.

Para ninguno de los dos se nos pasa desapercibido la duda en mi voz, ya que, si no es aquello a lo que se refería Naruto, no sé qué demonios era lo que me quería decir; y ni sueñe con decirme lo mismo por segunda vez.

- ¡Eso! ¡Eso es! ¡Pudiste comprender completamente cual es mi dilema! - Feliz, Naruto me apunta mientras asiente con la cabeza.

-Bueno, en ese caso solamente deberías dar todo de ti para que no sea demasiado tarde. – "Y Sasuke se apartará de Hinata".

Me mordí el labio, ya que sabía que aunque no debía, aún así mantenía las esperanzas, porque si Naruto lograba que Hinata estuviera con él, Sasuke ya no tendría nada que hacer en meterse en la relación de su mejor amigo.

Sobre todo, si Hinata está enamorada de Naruto, ya que ya no le volvería a tomar tanta atención a Sasuke como antes.

¿Está bien mantener las esperanzas?

- ¿Cuál crees que se me verá mejor, Hinata? - Sin quererlo, mi cuerpo se encoje de miedo al ver que Ino todavía no se decide por alguno de los disfraces que ya había elegido.

Ella en cualquier momento puede decir que los disfraces no cumplen con sus expectativas.

Pero cuando una voz interrumpe cualquier respuesta que puedo dar, agradezco a los cielos que Sasuke no tenga pelos en la boca ni le cause pesar hacer enfadar a una persona o mucho menos hacerla sentir mal.

-Te juro que si comienzas de nuevo a decir que ningún disfraz se te ve bien, agarrare mis mierdas y me largare con Hinata. - Bueno, tampoco debía decirlo de una manera tan dura ni tan brusca.

-Bien, me llevare estos cinco. - Ino levanta las manos como si la hubieran encontrado culpable de algo y se gira hacia la cajera para pagar lo que compro, pero no se me pasa desapercibido ella levanta la ceja y nos mira de manera confusa.

¿Quizás se está preguntando porque Sasuke dijo "me largare con Hinata"?

Porque yo también me lo estoy preguntando.

Pero por mucho que me lo pregunte, eso no detiene el que mi estómago revolotee cuando me doy cuenta que Sasuke no se irá sin mi.

- ¡Eso! ¡Eso es! - Giramos la cabeza cuando escuchamos el grito de Naruto, quien apunta con su dedo a la cara de Sakura y afirma con su cabeza con sus ojos brillantes. ¿De que estarían hablando?

-No miren, la idiotez es contagiosa. - Negando con la cabeza, Ino decide ignorar al par mientras Sasuke le hace caso al consejo de la Yamanaka.

Yo por otro lado, los veo conversar a ambos estando sus cuerpo demasiado cerca, y cuando veo que en ningún momento Sakura levanta la mano para pegarle o gritarle a Naruto, sonrió.

Tal parece que de a poco las cosas van avanzando entre Naruto y Sakura.

Siempre he querido que las personas a mi alrededor sean felices e incluso cuando estaba enamorada de Naruto y soñaba despierta con él; aún en esos momentos yo deseaba que Naruto fuera feliz estando yo o alguien más a su lado.

Porque, ¿De eso se trata el amor, ¿no? Que todo sea lo mejor para la persona a tu lado.

Y si esa persona es feliz con otra que no eres tú, por mucho que pueda doler, aun así, te sentirás feliz por él.

Desde hace un tiempo ya que solo deseaba la felicidad de Naruto incluso si no era yo quien se la daba.

"Eres demasiado amable para tu propio bien".

Abro los ojos, sorprendida cuando me doy cuenta que pensé que desde hace tiempo que deseaba la felicidad de Naruto, ¿eso quiere decir que desde hace tiempo que mis sentimientos por Naruto se fueron yendo y recién ahora me daba cuenta?

Porque, si era así, Sasuke no tuvo nada que ver en el hecho que mis sentimientos por Naruto fueran más débiles que antes.

Quizás fue mucha la espera, quizás fue mucha la decepción cada vez que veía a Naruto perseguir a Sakura que en algún momento mi corazón habrá dicho "Lo de nosotros nunca será".

Pero, ¿Por qué recién me doy cuenta? ¿Acaso estaba tan acostumbrada a los sentimientos de Naruto que ni siquiera me di cuenta del momento en que se fueron? O, ¿Quizás fue el hecho de saber que se siente ser tocada y atendida por otro nombre?

Miro de reojo a Sasuke, quien comienza a reclamarle a Ino que elija de una maldita vez, y mi corazón da un pequeño salto.

Quizás, y solo quizás, me estaba dando cuenta ahora que mi corazón comenzaba a saltar por otra persona.

Y no se si sentirme feliz o preocupada por eso.

Cuando Ino paga y les dice a los demás que nos podemos ir, todos terminamos en la acera fuera de la tienda mientras vemos que se ha oscurecido y el cielo comienza a nublarse.

Pareciera como si en cualquier momento podría comenzar a llover, pero aquello es raro, ya que la temporada de lluvias ya paso, pero cuando se trata del clima de Japón nunca tienes idea.

-Mierda, será mejor que tomemos luego un taxi para nuestra casa. - Dice Ino, antes de apretar sus bolsas de compras a sus costados y levanta la mano para llamar la atención de algún taxi.

No pasa mucho hasta que se detiene un taxi en frente e Ino le dice a Sakura y a Naruto que pueden irse juntos, ya que viven un poco más cerca que yo y Sasuke.

-Pero yo quería llevar a Hinata-chan a su casa...- Dice casi con pesar Naruto, mientras pone una carita de perro magullado.

-Yo tengo que pasar al colegio a buscar mi auto, así que aprovecho de dejarla en su casa. - Por mucho que quiera complacer a Naruto cuando veo su mirada de tristeza, sé muy bien que su casa se encuentra en dirección opuesta a la mía, por lo que sería mejor compartir taxi con Sasuke y cuando el Uchiha llegue al colegio, irme sola hasta mi casa.

Pero, tanto Naruto como Sakura parece que están por protestar, pero cuando el cielo se abre y comienza a caer tanta lluvia que en poco tiempo nos va a tener empapados, tanto Ino como Sakura gritan "¡mi cabello!" antes de agarrar a Naruto del brazo y obligarlo y forzarlo a subir en el vehículo antes de perderse calle abajo.

Lo último que veo es a Naruto mirando hacia atrás mientras hace pucheros como si fuera un bebé.

Aunque no es mucho lo que me preocupo por él, sino que más importante es buscar luego un taxi o resguardarse de la lluvia.

Y tal parece que Sasuke piensa lo mismo, porque apenas levanta la mano para detener un taxi, este se detiene de inmediato y me apresuro a entrar siendo seguida por Sasuke.

- ¿Cómo diablos se puso a llover tanto? - Murmura por lo bajo el moreno, antes de dar la dirección del colegio.

Y, aunque caminando nos tomó un tiempo llegar al centro, en taxi nos tomó la nada misma llegar al colegio. Solo espero que puedan permitir entrar a Sasuke para sacar su vehículo ya que la mayoría de todos se habrán ido a sus casas para estas horas.

Claro, exceptuando a los porteros y guardias.

Cuando veo que Sasuke le está pagando al taxista una vez que ya llegamos al colegio, abro la boca para despedirme.

-Nos vemos mañana, Sasuke-kun. - Le sonrió cuando ya está sacando un pie fuera del vehículo, pero su mirada extraña se gira hacia mí.

- ¿No vienes, princesa? - Me sonrojo solo al escuchar el sobrenombre que ha estado ocupando conmigo durante todo el día y parece que no se aburre.

Pero, al ver que aparentemente ya pago mi parte en el taxi y que él siempre pensó que nos bajaríamos juntos en la escuela, agarro mi maletín mientras me despido del taxista.

Tal parece que será Sasuke quien me llevará a su casa.

Pero apenas pongo un pie en la acera, tengo que poner mi maletín en mi cabeza para que pueda amortiguar un poco la lluvia y corremos buscando el vehículo.

Y, cuando lo veo dar un traspié, no puedo contenerme y suelto una carcajada.

¿Quién pensaría que Uchiha Sasuke casi toca el piso con sus dientes?

Incluso cuando llegamos a su vehículo, sigo riéndome; y aunque el trate de parecer enojado, bajo sus pestañas mojadas veo que hay risa en su mirada.

-No sé qué es lo chistoso, Hyuuga.- Dice antes de sacar las llaves del vehículo de su bolsillo y desactivar la alarma.

Esta vez no me apresuro a entrar al vehículo, ya que estoy tan mojada como si hubiera entrado a una piscina con ropa y no importara si me demoro un segundo mas en entrar, pero ni si quiera eso detiene mi risa.

Lo único que lo hace, es la boca de Sasuke que apenas me siento y ya está encima de la mía. Suelto un gemido cuando sus manos van detrás de mi nuca mientras me acerca más a él y yo, claramente, no pongo resistencia.

Todavía no se bien como besar, pero cuando abro mi boca para que su lengua pueda recorrerme a fondo y él suelta un gemido ronco, sé que aun con mi inexperiencia, a Sasuke le gusta la forma en la que le correspondo.

Y, también sé, que le encanta cuando paso mis pequeñas manos por los mechones desordenados de su nuca; como lo estoy haciendo ahora mientras su mano baja a mi rodilla y comienza a subir la falda por mis muslos.

Suelto un jadeo cuando sus dientes muerden mi labio inferior y baja a mi cuello dejándome pequeños besos donde sea que toque, pero la sensación de su piel mojada y fría contra la mía es algo tan placentero que hace que mi corazón salte y mi estomago revolotee.

Porque me gusta todo lo que me hace.

Pero el sonido de mi celular vibrando en mi maletín hace que me hable al oído.

-No contestes. – Quizás tratando de distraerme, vuelve su boca a la mía.

Si hubiera sido otra persona la que me llamara, sé muy bien que me olvidaría completamente del celular, pero ese es el tono de mi casa, por lo que no puedo ignorarlo y continuar como si nada.

-D-Dame un segundo. - Le digo apartando mi boca de la suya.

-No me hagas esto Hinata. - Me causa algo de gracia cuando lo escucho gruñirme casi como si tuviera dolor.

-Tengo que contestar, p-puede ser una emergencia. - Quizás Hanabi tuvo un accidente o mi padre, por lo que, aun estando pegada a su cuerpo, comienzo a buscar a tientas mi celular.

Y cuando contesto la llamada, Sasuke apoya su frente en mi hombro y suelta un gruñido antes de apartarse.

Es como un niño que le quitaron un juguete porque ya es hora de dormir.

Me causa gracia y ternura solo mirarlo.

- ¿S-Sí? - Me aclaro la garganta cuando mi voz suena ronca y sin aliento y de reojo veo la sonrisa engreída de Sasuke.

Claramente pensado que él hizo que mi voz estuviera así.

-¿Nee-sama? ¿Cuándo vendrás a casa? - Me muerdo el labio al ver que son las 8 de la tarde y ni siquiera había avisado a mi casa que saldría con mis amigos, por lo que es normal que estén llamando.

-E-En unos minutos estoy allá. - Después de tranquilizar a mi hermana, Sasuke enciende el vehículo y yo corto la llamada con mi hermana.

El portero, aunque pensé que nos podría detener o algo, simplemente le echo una mirada al auto y nos dejó salir.

Quizás nos vio pasar la cerca corriendo, por lo que no nos dijo nada.

-Me encantan los días así.- Le digo a Sasuke cuando ya estamos en la calle y apoyo mi cara en la ventana, mientras veo las gotas caer.

- ¿Por qué? - Me dice de vuelta el, mientras gira en una calle.

-Me encanta el olor a tierra o cemento mojado por la lluvia y me encanta el dormir y despertar con la lluvia en mi ventana. - De algún modo, el solo sonido de las gotas contra el suelo o el techo hace que me relaje y sienta que pueda dormir por horas.

-Hmp, ¿Acaso dormir y despertar con mi voz ya no es satisfactorio? - Lo miro de reojo cuando sonríe ladino, haciendo alusión a todas las noches en las que nos dormimos siendo lo último que escuchamos por las noches y lo primero que escuchamos por las mañanas.

Por lo que, sin contenerme, aun cuando con otra persona podría haber sentido vergüenza o incomodidad, con Sasuke, de algún modo, ya estoy en confianza.

-También me encanta eso. - Lo veo echar una sola mirada a mi rostro, y aunque el suyo sea difícil de leer, sus ojos me demuestran que están sorprendidos por atreverme a decir aquello.

Incluso yo estoy sorprendida de haberle dicho la verdad y no haberme desmayado o tartamudeado en el proceso.

De alguna forma, Sasuke saca una personalidad de mí que jamás se la había demostrado a nadie.

No sé si lo hace para que no piense en cosas o para llenar el silencio en este espacio vacío, pero prende la radio mientras suena alguna canción que jamás en mi vida he escuchado.

Vuelvo a mirar por la ventana al pensar que me pude sobrepasar, que pude haberlo hecho sentir incomodo con mis palabras, porque después de todo nosotros no somos nada, con suerte y somos amigos que tienen una relación más especial. Pero sé cómo es Sasuke Uchiha, sé que toda esta situación puede molestarlo, sé que jamás me dirá palabras amorosas ni me prometerá el mundo entero.

Porque sé que con Uchiha Sasuke no hay un futuro.

Ya que él es así.

Pero, cuando su mano encuentra la mía y me da un ligero apretón antes de mantenerlas unidas, mi corazón que estaba deprimido al saber la realidad, comienza a saltar y revolotear como antes.

Y, mientras le aprieto la mano de vuelta, mi rostro que antes estaba decaído, vuelve formar una pequeña sonrisa feliz en mis labios.

Porque creí conocer como era Uchiha Sasuke, pero mientras más pasa el tiempo, más rápido me doy cuenta que Uchiha Sasuke es una persona completamente diferente.

Una persona que me puede llegar a gustar.

Tengo que tragarme un suspiro de asombro apenas llego a la casa de Ino.

Tengo que revisar bien si es que realmente he llegado a su casa o quizás me he equivocado, pero cuando veo el apellido "Yamanaka" junto a la reja, sé que estoy en el lugar correcto.

Vuelvo a mirar hacia atrás, despidiéndome del chofer que acaba de dejarme en la acera, frente a la casa de mi amiga y no pasa mucho hasta que lo veo perderse calle abajo.

Inhalo una bocanada de aire, antes de tocar el timbre y cuando doy mi nombre, el portón comienza a deslizarse y yo entro al terreno de mi amiga.

Si creía que la reja que rodeaba la casa estaba bastante decorada, tenía que ver la casa.

Salté cuando de un ataúd se asomó un esqueleto, antes de reírse y volver a esconderse para después de un tiempo, volver a hacer lo mismo una y otra vez. Había calabazas decorativas por todos lados, arañas y telarañas de mentiras, una bruja sentada a un costado de la puerta y pequeños fantasmitas en las escaleras.

Hasta los árboles que rodeaban la casa tenían diferentes decoraciones colgando de las ramas.

La casa de Ino, a diferencia de la mía que era estilo japonés, era estilo europeo, básicamente era una mansión con escaleras en el porche, pilares que sostenían un balcón sobre la entrada y grandes ventanales.

Como dije, una completa mansión.

Por lo que le venía de maravilla la oscura decoración de Halloween y me preguntaba si es que así estaba por afuera la casa, no podía imaginar cómo estaba por dentro.

Bueno, lo descubrí cuando fue Ino quien me abrió la puerta mientras gritaba "¡dulce o truco! " antes de echarme confeti naranja y morado en la cara.

Le di una sonrisa, un gracias por invitarme y le entregué algunas bebidas que había traído, ya que creía que Ino podía tener más que nada cervezas y alcohol, por lo que traje jugos o sodas por si alguien (como yo) no quería tomar alcohol.

Cuando vi decorado el gran salón, esta vez no me aguante y solté un jadeo sorprendido, al ver por todos lados decoraciones y el salón brillaba con luces parpadeantes color naranjas o moradas.

-Oh Ino, e-esta genial la decoración.- De hecho, me preguntaba cuánto dinero tuvo que gastar en esa decoración, ya que todas las cosas se veían en buena calidad, nuevas y de gran valor.

Me dio hasta miedo tocar una araña de juguete y romperla.

"Eres una Hyuuga" Me recordó una voz, pero aun teniendo ese apellido y suficiente dinero para vivir más que cómodamente por toda mi vida, aun así, tenía miedo de romper algo de lo que había en ese salón.

Lo bueno de las mansiones de estilo europeo, es que cuando entras te puedes encontrar con un salón tan o más grande que en el que estoy parada. Veo una zona donde creo que se pondrá la música, aunque ya había un hombre arreglando cables y era más que obvio que sería el Dj.

Ino me había dicho que viniera temprano para prepararnos con Sakura, por lo que era de suponer que el salón estuviera completamente vacío.

Cuando íbamos hacia la escalera para llegar a su habitación, Ino dejo en una mesa las bebidas que traje y le pidió a un empleado que las acomodara, pero sonreí un poco cuando vi dulces o pasteles con forma de arañas o con caras de personajes conocidos de películas de terror. Había algunos aperitivos salados, pero más que nada había dulces repartidos en una gran mesa, con cervezas o hasta ponche rodeándolas.

-Sakura ya está aquí, de hecho, ya se está cambiando ya que nos queda hora para que comiencen a llegar todos los invitados. - Asiento cuando subimos las escaleras y aprieto más el bolso con mi ropa a mi costado.

Había traído mi pijama por si la fiesta terminaba tarde, Ino me había dicho que podía quedarme a dormir con ella, pero si deseaba irme antes, siempre lo podía hacer.

Llegamos a la puerta de Ino cuando siento vibrar mi celular; viendo que Ino no me prestaba atención, le eche una ojeada a la pantalla.

"Esta noche te vienes conmigo"

No necesitaba saber quién me lo había enviado, ya que la sola manera en la escribió el mensaje me hizo ver que era Sasuke. Muerdo mi labio, indecisa si aceptar o rechazar la invitación, pero sabía que, al fin y al cabo, si me iré con Sasuke.

Bien podía echarme en su hombro como la otra vez si me negaba a irme con él.

Le lanzo una mirada a Ino, no sabiendo si decirle que me quedaría hasta tarde pero que no me quedaría a dormir con ella.

Aunque no podía negar que necesitaba hablar con alguien de todo lo que estaba pasando con Sasuke. Me haría bien liberarme y de paso escuchar un consejo.

Y no hay mejor persona para consejos de amor que Ino.

Después de todo, ella se decía que era una "romántica empedernida".

El librero lleno de novelas románticas es una buena prueba de ello.

Por lo que, creo yo, sería la mejor opción que tengo para preguntarle sobre todo lo relacionado con Sasuke. Si le preguntara a Sakura, por ejemplo, sé que el corazón de ella se partiría y la amistad se quebraría por completo, así que prefiero hacerlo con alguien que ya no siente nada por Sasuke.

-I-Ino. - Sin poder evitarlo, mi voz llego a titubear un poco. - Q-Quisiera hablar d-de c-c-ciertas cosas contigo, por favor. - Mis perlados ojos se encuentran con sus ojos azulados, y no sé si vio desesperación en mi mirada o vio que estaba bastante nerviosa, pero puso una mano en mi hombro, quizás tratando que me calmara.

-Hinata, puedes hablar conmigo de cualquier cosa. - Lanzándome una última mirada de aliento y consuelo, ella abre la puerta de su habitación.

La primera vez que vi la habitación de Ino, no pude evitar compararla con la de una princesa. Las paredes eran moradas, el piso era alfombrado y todo gritaba a femenino.

Tenía una gran cama en el centro de la gran habitación, había unos sillones junto a una mesa de centro, un escritorio con una laptop en él, un tocador con más maquillaje del que nunca vería en mi vida, y una gran estantería con novelas románticas.

La primera vez que me aventure a ver los libros, vi que había clásicos como Jane Austen o Edith Wharton, por lo que me imagine que todos podrían ser clásicos conocidos.

Grande fue mi error cuando agarré uno y lo abrí en una página al azar y me encontré con una escena de sexo en todo su apogeo.

"¿La gente realmente escribe estas cosas?" Fue lo primero que pensé cuando había una oración donde decía "Cuando su pene entro en mí, sentí que todo mi ser se estremecía y solté un gemido que parece que lo excito ya que soltó un jadeo ronco".

En serio, ¿Cómo podía la gente escribir de estas cosas?

Está de más decir que me desmayé y cuando desperté, me prometí nunca más tocar o leer las novelas de Ino.

Y, cuando la puerta de su armario se abre, saludo a Sakura.

-B-Buenas tardes, Sakura. - Le digo con una amable sonrisa a ella, quien estaba sosteniendo un vestido de enfermera.

-Hola. - Me lanza una sola mirada, antes de girarse enojada a Ino. - Ni creas que voy a ocupar este vestido, Ino-cerda. - Le dice mientras sostiene el disfraz más cerca de la cara de Ino.

- ¿Por qué no? ¿Acaso tu no quieres estar en el área de medicina? - Ino inclina confundida su cabeza.

-Si, para estudiar, no para disfrazarme como una ramera. - Niega con la cabeza la Haruno.- Además, esta cosa tiene demasiados listones y ni si quiera se parece a un uniforme de enfermera. - Lo único que tiene de enfermera, creo yo, sería que es blanco con rojo, pero de ahí a un verdadero uniforme de enfermera no tiene nada.

-Esa es la idea, idiota. Que te veas sexy. - Casi con malicia, la rubia sonríe.- O ¿es que acaso no te quedara porque estas gorda? - Poniendo su mano en su barbilla, niega como si estuviera arrepintiéndose. - Quizás debí pedir una talla más grande.

Aquello, claramente, hace que Sakura quiera ponerse el vestido para probarle a Ino que no está gorda.

- ¡Ya verás que me quedara perfecto! - Dice antes de perderse en el armario de nuevo, cerrando ruidosamente la puerta.

-Siempre cae. - Me dice Ino, antes de girarse por completo a mí. - Bueno, ahora quiero saber de qué querías hablar. - Sonriendo amablemente, vuelve a abrir la boca. - Generalmente, cuando me piden que hablemos a solas, es por consejos de amor.

Me sonrojo; Ino parece que puede leer de maravilla el corazón de una dama.

-B-Bueno... sí. - Lo último, lo suelto como un suspiro mientras acepto la realidad.

Ino sí que sabe sobre el amor.

- ¡Oh por Dios! ¡Siempre espere el momento que pudieras venir a mí a buscar consejos! - Me toma de las manos y me obliga a caminar hasta su sofá mientras me siento al lado de ella. - Cuéntame y pregúntame todo lo que quieras. -

Me muerdo el labio indeciso, ¿es bueno decirle que esa persona es Sasuke o que es uno de sus amigos? Pero si le dijera aquello a Ino, ella podría encontrarse en una posición incómoda, ya que estamos hablando del interés romántico de su mejor amiga, no querría que Ino se preguntara sobre a quién apoyar, si a mí por ser más que amigos con Sasuke o a Sakura por estar enamorada de Sasuke.

-B-Bueno, hay un c-chico. - No sé qué pasa por la mirada de Ino, pero casi es como si ella ya conociera de quien se trataba. Quizás cree que es Naruto y mejor le dejo creer que es el antes de decirle de mi boca que es Sasuke. - Y con e-ese c-chico t-tenemos...- De mi boca no pueden salir las palabras "besos" o "toques subidos de nivel", por lo que prefiero juntar repetidamente las puntas de mis dedos índices.

Ojalá y capte la indirecta.

- ¡Están teniendo relaciones sexuales! - Bueno, claramente Ino no capto la indirecta.

- ¡No!- Le digo demasiado fuerte mientras pongo mis manos frente a ella y niego con la cabeza. - Simplemente nos estamos b-besando y tocando d-de o-o-otras m-maneras. - Sé que dije que jamás diría esas palabras, pero mejor decir aquello que dejar que Ino crea que tengo relaciones sexuales con otra persona.

Aunque si me era sincera, tal parece que Sasuke quiere llegar a ese punto.

Se que él no es un santo, se nota de lejos, por lo que sé que en algún momento me pedirá algo más, pero la pregunta es si yo estaré preparada para ello.

Una cosa es que te toquen los pechos y otra completamente diferente es que te toquen o inserten algo ahí abajo.

Confió en Sasuke, claro que sí, pero no sé si quiero darle algo más a alguien del cual no estoy enamorada.

¿Es normal que ocurra esto cuando apenas conoces al chico por poco más de un mes?

"Lo has conocido desde que tienes memoria" Me dice una voz.

Si, quizás desde que supe cuál era mi apellido es que he conocido a Sasuke. Conocía quien era, como se comportaba y cuál era su personalidad.

Pero jamás lo vi a él.

Jamás vi lo que se ocultaba detrás de toda ese orgullo y esa arrogancia.

Y, para que estamos con cosas, Uchiha Sasuke puede ser muy arrogante y demasiado orgulloso cuando se lo propone; creo que eso es parte de su esencia.

Sin embargo, Uchiha Sasuke es más que todo eso.

Mucho más.

Simplemente que yo no veía esa parte o no era lo suficientemente cercana para poder ver esa parte que me gusta.

Si hubiera sido más cercana a él años atrás, me hubiera dado cuenta que es amable; si hubiera sido más cercana a él, hubiera sabido que le encantan los tomates; si hubiera sido más cercana, me habría dado cuenta que puede darle su chaqueta de deporte a una persona que lo necesita cuando nadie lo está mirando.

El recuerdo de aquello siempre hace que mi corazón salte dos latidos más rápido.

Hubiera sabido que cada vez que yo le abro mi pequeña boca para que entre su lengua, él suelta un gruñido.

Un gruñido que hace que todo mi ser cosquillee y anhele más de él.

Y, aunque me cueste admitirlo, me gusta.

Me gusta demasiado todo lo que me hace sentir.

Me gusta estar emocionada en la noche esperando por su llamada y me gusta despertar en las mañanas sabiendo que me llamara en unos minutos.

Me gusta su humor sarcástico y me gusta que sepa que cosas me gustan y que no.

Me gusta que cada vez que vaya a ser algo un poco "indebido" me diga "¿Confías en mí?"

Me gusta que me respete y me pida permiso.

Me gusta como sus manos agarran mis caderas o muslos, como agarran mi nuca y me hacen encontrar mis labios con los suyos.

Me gusta que me tome como si no tuviera suficiente de mi.

Me gusta él.

Sin saberlo ni haberlo predicho, Sasuke hizo que me gustara.

Sí, sé que te pueden gustar personas, como me gusta Sakura o Chouji, pero me gusta él como hombre.

Muchos dirán que estoy loca o que simplemente es la emoción del momento, ya que a Naruto lo había amado durante años y simplemente son las hormonas adolescentes las que me tienen así, pero sé que no es así.

Se supone que es mi cuerpo, mi organismo, y debería conocerlo más que nadie, por lo que aunque me digan que puedo estar equivocada o que simplemente es porque estoy descubriendo un mundo nuevo, sé que me gusta Sasuke como persona y me gusta todo lo que me hace sentir.

Tampoco es como si me hubiera enamorado del Uchiha; no, el enamorarse es mucho más profundo que decir un "me gusta ese hombre".

Muchos dirán, entonces si te gusta él, ¿Por qué te costó tanto admitirlo? Después todo, el gustar es algo completamente diferente a enamorar.

Me costó admitir que me gustaba Sasuke por Naruto.

Ha sido alguien del que he estado enamorada por años, es común sentirse confundida y muchas veces negar el hecho que me llego a gustar otra persona.

Sin embargo, cuando me di cuenta que me gustaba el Uchiha, también me di cuenta que los sentimientos que tenía por Naruto habían comenzado a flaquear.

Comenzaron a enfriarse.

Si me preguntan si fue por Sasuke, entonces diría que no.

Simplemente fue porque el tiempo pasa, y si en ese tiempo tus sentimientos no son de alguna manera correspondidos, comienzan a irse, comienzan a debilitarse y te das cuenta tarde de aquello por que estabas tan acostumbrada a esos sentimientos que ni siquiera te habías dado cuenta.

¿Me hubiera dado cuenta sin la ayuda de Sasuke? Yo creo que no.

Si Naruto me hubiera demostrado algo más que una amistad, si Naruto hubiera coqueteado conmigo, si Naruto me hubiera visto de otra manera, sé que mis sentimientos por él hubieran durado años.

Quizás hubieran sido para siempre.

Pero mientras más tiempo pasaba con Sasuke, más me daba cuenta de lo que tenía con Sasuke y no tenía con Naruto; los besos, las caricias, las llamadas a media noche y las llamadas en las mañanas, los pequeños roces o las pequeñas miradas, no era para nada comparado con lo poco que tenía con Naruto.

Para los ojos de Naruto, yo no era nada más que una amiga.

Nada mas que la amiga de la chica que él estaba enamorado.

De la que él ha estado enamorado por bastante tiempo.

He esperado mucho, mis esperanzas se elevaron y mi imaginación voló, pero todo aquello fue en vano porque yo no hice un esfuerzo en buscar a Naruto ni él hizo un esfuerzo en mirar hacia otro lado.

¿Está mal que yo me dé por vencida y pueda ser feliz y gustar de otra persona?

Acaso, ¿Aquello me hace una mala persona?

Tampoco es como si le hubiera echado toda la culpa a Naruto, después de todo, yo jamás me esforcé, era demasiado tímida y me ponía demasiada nerviosa en su presencia, por lo que jamás di ese paso para coquetear con él.

Jamás di ese paso para conocerlo mejor.

Por lo que no era culpa de Naruto solamente.

Mayormente era mía.

Porque no fui lo suficientemente valiente para hacer que miré a otro lado ni para decirle mis sentimientos.

No sé si los sentimientos que ya tengo por Sasuke vayan a ser algo más (dudo que este simple gustar pase a ser amor) por lo que no me siento completamente convencida de entregarle mi cuerpo a una persona que puede ser un ligue de verano.

"Es invierno, idiota"

Si, sé que es invierno, pero ya saben, en verano es cuando tienes un ligue que solo durara unos meses ya que después se separaran y aquella es exactamente la posición que tengo con Sasuke.

¿Vale la pena entregar mi cuerpo a una persona con la que apenas tendremos unos meses para estar juntos antes de separarnos?

Yo creo que no.

Aunque quizás Sasuke se pueda aburrir o fastidiar porque no conseguirá nada de mí, pero bien puede buscar otras maneras.

...Algo como una chica más.

Mi corazón se estruja dolorosamente cuando me imagino a Sasuke liberando sus tensiones en otra persona si es que no consigue lo que quiere de mí.

"¿Quién te dice que en estos momentos no estará acostándose con otra mujer?"

Abro mis ojos cuando mi voz interior me susurra aquello.

Porque recién me doy cuenta. Sasuke jamás dijo que nosotros fuéramos exclusivos.

Jamás me dijo que no me metiera con nadie más ni yo le había dicho que no se besuqueara y algo más con otra mujer.

Quizás en el tiempo en el que no lo veo ni hablo con él, Sasuke tendrá las piernas de una mujer rodeándolo.

El solo pensamiento de aquello me hace querer vomitar.

Quizás Sasuke está viendo a otra persona que sea más hermosa, más atlética y alta. A mi mente vino cierta pelirroja que se encontraba en la fiesta de Naruto y no puedo evitar recordar como de cercanos se veían, como si se conocieran íntimamente.

Y, aunque no quiera, mi estómago se retorcija de celos.

"¿No que era un simple gustar?"

-Ino-chan. - Le digo, con más seriedad de la que quiero. - Quiero verme bonita para ese chico esta noche. -

No sé si Ino se dio cuenta que básicamente había dicho que el "chico" del que estábamos hablando se encontraría esta noche en la fiesta de disfraces, pero, de cualquier manera, se levanta contenta mientras me dice que justo me había comprado un disfraz perfecto para mí.

Quiero verme bonita para que Sasuke no tenga que mirar hacia otra persona. No quiero que ocurra lo mismo que con Naruto.

Supongo que tendría que decirle adiós al disfraz de Pucca.

...

-Te dije que no comieras esa comida de porquería.- Le gruño a Naruto.- Si no hubiera sido por eso, hubiéramos llegado más temprano.

- ¡Jamás pensé que me caería tan mal!- Niego con la cabeza, recordando las veces que le dije que le caería mal si comía ramen y tomaba leche al mismo tiempo.

¿Me hizo caso? Por supuesto que no.

Así que cuando llegamos a la fiesta de Ino, su salón estaba repleto de gente; del colegio, amigos de Ino de otras instituciones o más modelos de los que jamás he visto en mi vida.

De más está decir que fuimos los últimos en llegar.

Chasqueo la lengua cuando me reclamo el hecho de haberme olvidado de mi celular en mi casa, ya que, si lo tuviera en mis manos, por último, le habría mandado un mensaje a Hinata preguntándole donde puede estar.

Y si a eso le sumamos el disfraz ridículo que lleva Naruto, se puede decir que mi paciencia está por terminar y volar.

Bueno, no es que tenga mucha paciencia para empezar.

"Llevemos disfraz a juego" había dicho Naruto cuando entramos a la misma tienda de disfraces de Ino días atrás, y no nos fuimos hasta encontrar disfraces de ninjas.

Mientras el mío era una camisa lavanda abierta en el torso y un pantalón azul oscuro con un hakama tubular azul que cuelga desde la mitad de mi estomago hasta mis rodillas, afirmado por un cinturón de cuerda morada que sostenía una katana en mi espalda; el de Naruto, por otro lado, era naranjo.

En serio, ¿Qué ninja llevaría en su vestimenta el color naranja? Se supone que, si eres un ninja, debes ocupar ropa oscura o suave, que haga que sea fácil mezclarte con los árboles; pero el idiota de Naruto había elegido un chándal naranja con negro (más naranja que negro) y unos pantalones completamente naranjos junto a unas sandalias ninjas negras.

En serio ¿No pudo escoger un disfraz azul?

Claro que no, estamos hablando de Naruto, después de todo.

Así que apenas salimos de mi casa, después de cambiarnos, me prometí no estar demasiado cerca de Naruto.

La estupidez es contagiosa.

-¡Chicos, pudieron llegar!- Escuchamos la estridente voz de Ino antes de verla. Siempre he sabido que Ino tiene una obsesión con mostrar su vientre y ombligo, por lo que no me sorprende el disfraz que lleva.

Va vestida de odalisca, sus pantalones y el top de un color celeste, casi como el color de sus ojos; su boca y nariz oculta tras una pequeña tela transparente del mismo color que su vestimenta y algunas joyas colgadas en su pecho y cintura, que cada vez que se mueve, tintinean y suenan.

Su cabello lo lleva recogido como siempre.

Pero mientras muchos se quedan mirando el sensual disfraz de Ino, yo comienzo a mirar hacia su derecha o izquierda por si se encuentra por ahí Hinata.

Y al ver que no se encuentra, me pregunto donde diablos podrá estar.

Suponía que para una fiesta tan grande, ella estaría pegada al costado de Ino.

Ignoro completamente la charla que hay entre Naruto e Ino, alagándose entre ambos por sus disfraces, pero Ino debe ver que estoy buscando a otra persona, por lo que me hace un movimiento con la cabeza, apuntándome al otro lado de la habitación.

Específicamente a donde los cuerpos se mueven al ritmo de la música y a una pareja que está lo suficientemente pegada, aunque la chica deja ver que esta algo incómoda con tanta muestra de afecto.

Pero cuando me fijo bien, suelto el aire que tengo contenido en mis pulmones.

Es Hinata disfrazada de bruja.

Y no cualquier bruja, no tiene una verruga en la cara ni su piel está pintada de color verde. No, claro que no.

Esta vestida como una bruja sexi.

-Cristo.- Susurro por lo bajo mientras recorro mi mirada por su cuerpo.

Su cabello esta ondulado y con un sombrero de bruja en su cabeza, sus manos tienen guantes de encaje que llegan al codo y su mano tiene una pequeña escoba; el pequeño vestido que lleva, porque no encuentro otra palabra para un vestido de ese tamaño, es negro.

Negro es mi color favorito.

Ella esta vestida de mi color favorito.

Su vestido es demasiado apretado en la cintura, haciendo que sus pechos parezcan aún más grandes de lo que ya son y con sus hombros descubiertos; mirando con más atención me doy cuenta que es el corsé alrededor de su cintura lo que hace sus pechos se eleven, y su falda, que está mucho más arriba de lo que nunca le he visto ocupar.

No se como denominar esa mierda, pero es una falda pequeña con tul, como las faldas de las hadas, haciendo que su cintura se vea mas pequeña.

Pero son las medias hasta el muslo con franjas negras y verdes las que me hacen salivar.

Jamás pensé que unas medias de ese color me harían poner duro, pero la dureza que siento en mi entrepierna me hace darme cuenta que estaba equivocado.

Muy equivocado.

Suelto un pequeño jadeo, casi doloroso, cuando Hinata se agacha a recoger la pequeña escoba que tenia en sus manos, pero que hace que su falda se eleve y se deje ver que lleva ligas.

No hay nada más excitante que unas medias con ligas.

Sobretodo en aquellos muslos cremosos.

No sé si Ino se dio cuenta de mi reacción o no, pero me importa una mierda cuando comienzo a caminar hacia la pista de baile cuando veo que el amigo modelo de Ino, que está bailando con Hinata, pone una mano en su cadera.

Casi rozándole el trasero.

Y con un carajo que voy a permitir que su mano baje mas de ese nivel.

-Después puedes agradecerme.- Escucho que suelta Ino, antes de reírse.

Pero me importa poco, ya que solo tengo un objetivo en mente.

Tener esas piernas con las medias rodeando mis hombros antes de comerme la cereza que se encuentra bajo esas capas de tul.

Me revuelvo incómoda cuando el amigo de Ino, que me dijo que trabajaba con ella en la empresa de modelaje, vuelve a poner sus manos en mi cadera.

No sé si será paranoia o de verdad está pasando, pero siento que sus manos de a poco van bajando y me da pánico que yo le haya dado a entender que quiero que me toque el trasero.

Solamente acepte bailar con él porque Ino me lo presento y me dije a mi misma que debía ser amable, pero mi grado de amabilidad y el suyo, parecían ser completamente diferente.

Había esperado bailar y hablar con Sasuke, pero cuando vi que la hora avanzaba y no se veía rastro de él, llegue a pensar que no vendría.

Quizás encontraría que disfrazarse es muy complicado.

Además, le he enviado mensajes preguntándole donde se encuentra, pero no me ha respondido.

Salto cuando, quizás aprovechando que me encontraba perdida en mis pensamientos, el chico vuelve a bajar las manos a mi trasero, aunque esta vez sí que se sintió como que las había bajado.

Por muy amable que pueda ser, siempre hay un límite, así que abro mi boca y voy a poner mis manos en su cuerpo, para apartarlo y pedirle que se aparte de mí.

Pero unas manos en mis caderas me detienen.

Porque conozco bastante bien el cuerpo que me toma por la espalda.

Inhalo una bocanada de aire, sintiendo su característico aroma que me rodea, a bosque y a hombre. ¿Es normal que una persona huela a bosque cuando toda su vida ha estado en la ciudad? Tal parece que para Uchiha Sasuke es posible.

El solo oler su aroma, me llena de una sensación de libertad.

No sé si sintió que mi cuerpo tenso se relajó bajo el toque de sus manos, pero de algún modo u otro me aprieta más contra sí, haciendo que las manos desconocidas se aparten de mí.

-Piérdete. - Con una sola palabra de su profunda y ronca voz hace que el amigo de Ino, de quien ni siquiera me acuerdo el nombre, hace que se pierda entre el mar de gente.

Me quedo quieta, no sabiendo que hacer con mis manos a mis costados, pero incluso si no hago nada, Sasuke no se aparta de mi.

Muerdo mi labio inferior cuando comienza a sonar otra canción más lenta, más sensual, que hace que la mayoría de los de a nuestro alrededor comiencen a pegar sus pelvis y a moverse contra sí.

Con sus ojos prometiéndose cosas que hasta ahora no he descubierto.

Inhalo mas de su aroma cuando baja su cabeza hasta el costado de mi cuello, antes de inhalarme detrás de la oreja.

-¿Qué mierda llevas puesto?- Aunque sus palabras pueden ser duras y pueden dar a entender que esta enojado, en realidad se que es el efecto contrario.

Se que le gusta lo que ve.

El paquete duro que roza mi trasero me lo dice.

Mientras pueda él disfrutar el esfuerzo que hice por verme más linda. Mas sensual.

Y dejare que disfrute cuanto quiera, ya que me atreví a vestir de tal manera solamente para que Sasuke me mire.

Para que sea la única a la que mire durante todo el tiempo que dure la fiesta. Para que no mire a ningún otro lado.

No le respondo, sino que muevo mi cadera y trasero, haciendo que su agarre se apriete aún más en torno a mi cadera y su boca suelte una bocanada de aire.

Dejare que el saque sus propias conclusiones.

Siento un pequeño cosquilleo por mi cuerpo cuando su dureza se pega más a mis nalgas.

Y cuando vuelvo a hacer el mismo movimiento, sus caderas se encuentran con las mías.

Deslizo una mano por mi cuerpo, subiendo y llegando detrás de mí, hasta que me encuentro con su nuca, obligándolo a mantener su cabeza junto a mi cuello. Suelto un pequeño jadeo cuando me inhala antes de plantar un pequeño beso en mi oreja.

No sé durante cuánto tiempo nos hemos estado moviendo y frotando, pero en algún momento mi cuerpo tiembla cuando lo escucho soltar una pequeña risita.

-Ya sé porque te vestiste así.- Una de sus manos sube hasta debajo de mis pechos, casi tocándolos, pero a diferencia del amigo de Ino, con quien me sentía incomoda que tocara tanto, con Sasuke no es así.

No, con Sasuke prefiero que toque mas.

Que sean sus manos las que recorra mi cuerpo, y no las de alguien más.

- ¿A-ah sí?.- No sé si mi voz tiembla por nerviosismo o por expectación por saber cuál será su próximo movimiento, pero creo que es un poco de cada uno.

Su voz se vuelve un susurro en mi oído y me sorprende que aún entre tanto ruido y gente pueda oírla. - Porque querías que yo te viera. - Mi cuerpo cosquillea cuando da un pequeño mordisco a mi lóbulo. - Porque quería que yo te tocara. -

Inhalo una bocanada de aire cuando su mano que estaba bajo mis pechos, sube hasta mi quijada, obligándome a girar mi cabeza y encontrar con su mirada oscura.

No se que es lo que ve en mis ojos, pero los suyos se vuelven aun mas negros de lo que ya son.

Deseo.

Eso es lo que refleja su mirada.

Eso es lo que me hace darle una respuesta.

- ¿Y si es así?-

Apenas digo esas palabras, nos detenemos por completo y nos miramos directo a los ojos, sin apartar ni parpadear para no perdernos la mirada del otro.

Hasta que su mano encuentra mi muñeca y me obliga a caminar entre el tumulto de gente, dirigiéndonos hacia la escalera.

Aunque siento miradas de mis amigos en mi espalda, yo solamente me concentró en él, que me lleva hacia donde él quiera.

Y yo lo dejo.

¿No me había dicho a mi misma que no subiría de nivel con Sasuke? ¿No me dije que no debía ir tan rápido, que quería las cosas lentas?

¿Estoy preparada para lo que sea que Sasuke quiera hacer conmigo?

Pero cuando siento a una puerta cerrarse en mi espalda y el cuerpo de Sasuke cubriéndome en una habitación vacía y oscura, solo sé que lo deseo.

Lo deseo como nunca a nadie he deseado.

No me habla ni me dice que me aparte, tampoco me acerca ni me insta a hacer algo, por lo que soy yo quien lo encuentra.

Soy yo quien lo besa.

Soy yo quien lo acerca.

Porque necesito de él.

Y cuando él me devuelve el beso, sé que también necesita de mí.

Y mis mejillas hormiguean cuando sus suaves labios se encuentran con los míos. Me presiono contra él y cuando sus labios se movieron sobre los míos, cuando sus manos bajaron a mi cintura, yo envolví los míos alrededor de su cuello. El hormigueo que había comenzado en mis mejillas se extendió por todo mi cuerpo, cada toque suyo era como leña para el fuego.

Si en algún momento pensé en apartarme de él e irme hacia la fiesta de abajo, donde las paredes retumbaban por el sonido de la música, salió volando ese pensamiento cuando lo sentí moviendo sus manos a mi espalda, acercando mi pequeño cuerpo al grande de él.

Todo lo que sentía era a Sasuke.

Solo a él.

Lo atraje hacia mí enterrando mi cabeza en su cuello, besándolo y mordiéndolo.

-Hinata.- Soltó Sasuke con voz entrecortada.

Jamás había sido tan osada, tan atrevida en mi vida, pero si en algún momento tuve vergüenza, esta se fue volando por la ventana mientras pensaba que todo lo que podría hacer, le iba a gustar a Sasuke.

Incluso si me apartará ahora y dijera que no estaba preparada para todo lo que él quisiera hacerme, sé que Sasuke no me odiaría.

La fogata en mi vientre se había convertido en una hoguera en mi interior.

Había visto su disfraz, y en lo poco y nada que vi, me encantó. Se veía tan atractivo en él.

Así que viendo que su pecho estaba algo descubierto, mis pequeñas manos pasan por entre sus capas de ropa, recorriendo lo más que pueda su pecho esculpido antes de volver a pasar mis manos por sus hombros y llegar a su nuca.

Me encantaba jugar con su cabello desordenado.

Vuelvo a mirar su rostro, preguntándome si todo aquello que estaba haciendo le gustaba tanto como a mi.

Pero su mirada reprimida me hace tomar una bocanada de aire.

Porque se preocupa por mi. Lo veo en sus ojos.

No quiere hacer algo que yo no estoy dispuesta a hacer aún. No quiere tomar algo que yo no estoy dispuesta a dar.

Y ese solo pensamiento, que en vez de preocuparse por saciar su sed se está preocupando por mí, hace que mi corazón revolotee aún más de lo que ya lo hacía.

-No voy a parar. – Le susurro y tal parece que fueron las palabras correctas, porque fue como si hubiera apretado un interruptor dentro de él.

Un interruptor que necesitaba ser soltado.

Sus labios vuelven a encontrarse con los míos, esta vez más hambriento, con más fuerza, antes de tomarme al agacharse y me levanta del suelo. Envolví mis piernas alrededor de su cintura mientras nos acercaba a la cama de la habitación.

Nos bajó y puse mis manos en el cuello de su chaqueta, halándolo conmigo.

Ni siquiera me importa que esta pueda ser la habitación de los padres de Ino o que en cualquier momento pueda entrar alguien que nos interrumpirá y nos verá en una posición comprometedora.

De lo único que me preocupo es de lo que él y yo necesitamos.

Y yo necesito mas.

No se que es ese mas, solo que lo necesito.

Y sé que lo encontraré en él.

Mis manos tiemblan cuando busco detrás de mi el cierre de mi vestido y cuando lo bajó suficiente para que se vea el sostén que llevo, sus ojos se fijan en ellos.

Se fijan en mi.

-Eres tan hermosa. - La esquina de su boca se convierte en una pequeña sonrisa y mi corazón revolotea aún más cuando sus labios bajaron a las copas de mis pechos.

Lo miró hacia abajo, como besa el contorno del sostén que él me compró y que justo está noche ocupaba.

A juego con la bragas.

Y mirándome con sus ojos tan profundos, con su índice baja una copa dejando un pezón al descubierto.

Lucho con la urgencia de cubrir mis pechos, pero cuando veo su mirada hambrienta dirigirse a ellos, hace que mantenga mis manos a los lados, sintiéndome bien que Sasuke mire con tanta hambre una parte de mí que nadie más a mirado, pero lo miro confusa cuando suelta una pequeña risita.

-Sabía que serían rosa claro.- No sabiendo a qué se refiere, abro mi boca para preguntarle, pero cuando envuelve su boca en torno a mi pezón, hace que todo pensamiento se vaya.

Hace que suelte un gemido y me arquee hacia él.

-Sasuke.- Digo con voz ahogada.

Su boca quema la piel en mi seno y su mano izquierda, que se encontraba apoyada a un lado de mi cadera, sube para bajar el sostén y masajear mi otro pezón.

Si antes pensaba que besar a Sasuke era como sentir lava líquida recorriendo mis torrentes sanguíneos, el sentir su toque y besos en mis pecho era algo completamente distinto.

Algo inexplicable.

-Sabes tan dulce, princesa. – Ni siquiera me molesto con el hecho que haya ocupado ese sobrenombre, solo quiero que continúe con todo eso que estaba haciendo conmigo.

Porque lo necesito cerca de mi.

-Me pregunto si sabrás igual en otras partes.- No sabiendo a que se refiere, lo veo bajar por mi cuerpo.

Estoy a nada de decirle, de rogarle que no se aparte de mí, que no me deje así, pero cuando su aliento se encuentra con el centro de mi cuerpo, hace que el latido que tenía en mi centro cuando me besaba el pezón, fuera más constante.

Más demandante.

Trató de cruzar mis piernas, esperando que no vea ni sepa que siento algo raro ahí.

Como si estuviera húmeda.

Pero aquello solo hace que sus brazos agarren ambas piernas y las ponga en sus hombros.

Con su cara bajo mi falda.

Salto cuando da un pequeño beso en la parte interna de mi muslo izquierdo.

-Algún día te tomaré con estas medias.- Para probar su punto, levanta la liga que las sujeta en su posición antes de soltarla y dejarla caer sobre mi piel. Me trago un gemido cuando esa zona hormiguea con el pequeño dolor que me hizo la liga.- Solamente con estas medias.

Di un grito ahogado por el toque de su beso encima de su ropa interior.

Vuelvo a mirarlo, asustada por todo aquello que me hacía sentir, pero cuando si mirada conecta con la mía, sé muy bien que es lo que me están preguntando sus ojos.

"¿Confías en mi?"

Una pregunta tan sencilla, pero que abarca tanto.

Y el solo hecho que él me pregunte aquello, hace que confíe completamente en él.

Así que asiento.

No pierde ni un segundo, no sé si porque estaba apurado o porque tenía miedo que me arrepintiera, pero de todos modos su lengua vuelve a mis muslos, besando y lengüeteando, antes de darme cuenta que me había sacado mi ropa interior por mis piernas.

Ni siquiera me había dado cuenta, solamente pensaba que el pulso entre mis piernas comenzaba a doler y necesitaba aliviarlo.

Solo él podía aliviarlo.

Por mucho que me haya dicho que no estaba preparada para cualquier cosa que Sasuke pudiera darme, sabía que no era así. Sabía que mi cuerpo confiaría completamente en él.

Cerré mis ojos, había tratado de dar batalla, ¿no es así? Estaba bien rendirse ahora.

Tire de las copas de mi vestido y sostén más abajo, para que Sasuke pudiera ver cuanto quisiera.

Porque confiaba mi cuerpo a él.

No tenía que verlo para saber que sus ojos estaban pegados en mi, en lo que tenía para ofrecerle.

-¡Oh!- Mis ojos se abrieron de golpe y mi cuerpo se sacudió cuando sentí su lengua correr a lo largo de mi sexo.- ¿Q-Qué estás h-haciendo?- Había esperado que ocupará sus manos o algo por el estilo, jamás me imagine que ocuparía su boca directamente ahí.

Pero se sintió increíble.

Aún si fue un puro lengüetazo en mi centro, se sintió como si 10 mil voltios estuvieran prendidos en esa zona.

Inclina la cabeza hacia un lado, lanzando su característica sonrisa ladina mientras sus ojos me veían con algo de alegría.

-No sabes lo mucho que me gusta que seas virgen.- Pero antes de que pueda acomplejarme ante mi falta de experiencia y ante la más que vasta suya, su boca vuelve a mi centro.

Haciendo que vuelva a tambalear mi pequeño cuerpo.

En clases de biología nos informaron las partes del sexo masculino y del femenino, por lo que siempre pensé que aquello servía solamente para necesidades básicas o para reproducirse.

Jamás pensé que el sexo femenino pudiera contener tanto nervios que harían que los dedos de mis pies se envolvieron dentro de mis botas.

Jamás pensé que recibiría tanto placer.

Su boca de algún modo, se movió hacia un punto donde sentí que casi podía ver estrellas y apenas supe que me besaba ahí, supe que lugar era.

Sasuke estaba besando mi clítoris.

Oh mi Dios.

Todo se sentía tan bien, tan extraordinario. Casi no podía soportar tanto placer. Su lengua lamia todo de mí y volvía a chupar mi clítoris. Sin saberlo, mis piernas se envolvieron en torno a su cabeza, manteniéndolo ahí cuando cada gramo de energía y deseo se agrupó dentro de mí.

Mis pezones estaban duros cuando Sasuke subió una mano para amasar un pecho mientras trabajaba entre mis piernas.

-Eres jodidamente hermosa.- Jamás nadie me había llamado de tal manera, nunca en mi vida, además de mi familia, pero el que él me lo dijera, hacía que mi cuerpo se llenará de confianza.

Hiciera que me sintiera más segura de mi misma.

Hizo girar su lengua alrededor de mi, y mi boca soltó un gemido lo bastante fuerte como para que cualquiera supiera que es lo que estaba pasando aquí.

Cómo para que todos supieran que Uchiha Sasuke estaba entre las piernas de Hyuuga Hinata.

Así que me obligo a poner una mano en mi boca, para tratar de cubrir cualquier gemido o jadeo que sale de mi boca, pero aquello hizo que mi centro hormigueara aún más.

Ya que se sentía como si estuviéramos haciendo algo sucio.

Algo que no debía saberse nunca.

Pero cuando ya no podía escucharme a mí misma soltando jadeos o gemidos, me hizo darme cuenta de lo mojada que estaba.

De lo húmeda que me encontraba.

Y aquello solo hizo que fuera más fácil alcanzarlo.

Alcanzar ese algo que estaba esperando.

-Saca tu mano, princesa.- Me ordena, apartándose un poco de mi centro.

Y aunque quiero reclamarle, me doy cuenta que mientras más rápido le hable, más rápido volverá a donde lo necesito.

-M-Me o-oirán. - Ni siquiera sé si las paredes han sido suficiente para contener mis gritos, pero espero que haya sido así, ya que me desmayaría de la vergüenza si no fuera así.

-Déjalos que oigan.- No se si aprovecho el hecho que había sacado mi mano para responderle o el que sepa que esta seguro que no habrá problema, pero de cualquier manera vuelve a mi centro.

Y cuando me penetra con su lengua, echo la cabeza hacia atrás mientras me arqueo más hacia el.

Incluso si tuviera mis manos en mi boca, no creo que serian suficiente para amortiguar el grito que solté al correrme.

Mi cuerpo temblaba mientras cada ola de éxtasis recorría mi cuerpo, casi haciendo que quisiera llorar por él. Sasuke simplemente siguió trabajando en torno a mi sexo hasta que salieron los últimos estremecimientos de mi cuerpo.

Fue como si llegara al cielo y viera las estrellas.

Miles y miles de ellas.

-Mierda Hinata. - Sasuke volvió a subir hacia mi cara, su excitación empujando mi centro. - No sabes lo hermosa que te ves cuando te corres. - No sabía si lo decía para que no me sintiera incómoda o para alagarme de verdad, pero de cualquier manera hacía que mi cuerpo brillara.

Porque alguien hermoso y guapo como Uchiha Sasuke encontraba hermosa a alguien torpe y simple como Hyuuga Hinata.

Para demostrarle mi agradecimiento por esas palabras y por todo lo que me hacia sentir lo bese.

Esperando que mi beso dé a entender todo lo que quiero transmitirle sin palabras.

Y cuando él corresponde mi beso, suelto un gemido cuando siento un sabor extraño en su lengua. ¿Ese es mi sabor? Aun cuando debería sentirme asqueada, solo hace que me arquee aún más contra él y Sasuke suelte un gruñido, quizás sabiendo que no me importa que me esté besando con mi sabor en su lengua.

Como si le gustara que fuera algo más atrevida. Por lo que no me sorprende cuando su bulto vuelve a rozarse contra mi centro.

Quizás debería agradecerle con algo más que un beso.

Muerdo mi labio inferior, no sabiendo que hacer con respecto a ese asunto.

Si a mí me llego a doler mi centro cuando no podía encontrar mi liberación, no podía imaginar cómo se estaría sintiendo Sasuke. Debe ver mi duda cuando bajo la mirada hacia su entrepierna, pero en vez de obligarme a hacer algo para satisfacerlo, simplemente suelta una carcajada.

Mis pezones vuelven a erguirse cuando lo escucho susurrar en mi oído. - Podemos irnos a mi casa y ahí te encargaras de mi problema. - Lo miro dudosa, no sabiendo si seré capaz de poder satisfacerlo de la misma manera en la que él lo hizo conmigo, pero de todos modos quiero hacerlo sentir bien.

Si aun en mi inexperiencia hago que Sasuke se sienta bien, no tendré problemas en explorar mucho más.

Por lo que, con gran timidez y mortificación, asiento.

Los ojos de Sasuke parece que se están burlando de mí, ya que claramente dicen "¿Ahora se te ocurre comportarte tímida?"

Con un último beso, se levanta y me ayuda a levantar de la cama, indicándome que me de vuelta.

Y con gran pavor, me doy cuenta que mis senos todavía están descubiertos, así que apurada, coloco mis manos sobre ellos esperando no mostrar más de lo que ya he mostrado.

A mi espalda puedo escuchar la voz de Sasuke que me pide que arregle mi ropa para que él me suba el cierre.

- ¿Te he dicho que me encantas en este vestido? - Dice cuando comienza a subir el cierre.

No me lo ha dicho, pero me lo dio a entender con la reacción que tuvo esta noche al mirarme con el disfraz.

Ni siquiera espera mi respuesta, solo sube mi cierre y me besa por última vez en el hombro.

Comienzo a buscar por la habitación mis bragas, pero no las puedo encontrar por ningún lado. Sasuke, que debe ver mi pánico, saca unas bragas negras de encaje del bolsillo del pantalón.

- ¿Acaso buscabas esto? - Antes de decirle que me las entregue, las pone bajo su nariz, mirándome mientras las inhala. - Hueles exquisito. - Boqueo como un pez fuera del agua cuando dice aquello. - Por mucho que me gustaría quedarme con estas, no dejare que andes con tu coño desnudo bajo esa falda tan corta. - Frunce un poco el ceño, quizás pensando que es una lástima que vuelva a ponerme mis bragas, pero también entiendo a qué se refiere.

Si hiciera un movimiento en falso y no tuviera mis bragas, haría que todos vieran aquello que nadie ha visto.

Bueno, excepto Sasuke.

Mi rostro vuelve a colocarse colorado cuando recuerdo que hace pocos minutos atrás era Sasuke quien estaba besando mi centro como si de un helado se tratara.

Me siento mortificada cuando pienso que mi vagina estuvo tan cerca a sus ojos, y me gustaría preguntarle si es que le gusto lo que vio, si incluso encontró atractiva esa parte de mí.

Pero soy demasiado tímida como para decirle.

Veo cuando se agacha y despliega las bragas, instándome a pasar cada pierna por el hueco correspondiente, antes de que el las suba por mis piernas y me las ponga.

Pero su mano, quizás algo traviesa, pasa y abarca todo mi coño, antes de susurrarme al oído.

-Cuando lleguemos a mi casa, volveré a comerme este coño. - Da una pequeña palmada a mi centro, haciendo que yo jadee, antes de continuar. - Contigo montando mi cara. -

¿Y yo me estaba preguntando si le gusto mi vagina? Bueno, creo que con aquello quedo más que claro.

Asiento cuando el calor vuelve a agruparse en mi interior, sabiendo que esta noche haremos algo más que dormir en la cama de Sasuke.

Me da un último beso en la boca, antes de encaminarse a la puerta, pero yo le digo que tengo que pasar al baño para limpiarme y arreglarme un poco, así que me dice que me estará esperando al pie de las escaleras.

Salgo al pasillo y camino hacia el baño de visitas, agradeciendo que no esté ocupado ni con una fila para ocuparlo. Así que, sin más complicaciones, entro en él.

Pero cuando veo mi rostro en el espejo, suelto un jadeo.

Mi boca esta hinchada con mi labial disperso en todos lados, mi pelo que antes tenía suaves ondas, esta vez está como si tuviera un nido de pájaros y mi rímel esta algo corrido.

¿Realmente Sasuke me había dicho que me veía hermosa? ¿Con esta apariencia?

"Eres jodidamente hermosa"

Siento como si caminara en el cielo cuando recuerdo como estábamos hace unos minutos atrás, con sus jadeos y mis gemidos llenado la habitación. Mi cuerpo se siente más relajado que cuando tomo un baño calentito antes de acostarme en una cama con las sabanas recién puestas.

Se siente mucho más placentero que todo aquello. Siempre había escuchado que el sexo de alguna manera te hacía sentir así, relajada y menos tensa, pero jamás creí que con el sexo oral sería posible.

Recién ahí me doy cuenta que en el trayecto del salón a la habitación se me cayeron el sombrero y la escoba que complementaban el disfraz. Mientras me arreglaba mi cabello y vestido, esperando que no se vea nada que no se deba ver, me prometo tratar de buscarlo antes que me vaya con Sasuke.

Pero cuando salgo del baño, todo pensamiento de buscar el sombrero o la escoba, sale de mi cabeza cuando me encuentro con una peli roja sensual vestida de angelito. Claro que de angelito bueno no tiene nada, ya que ese disfraz en vez de dar a entender que puede ser puritano, está dejando ver más piel de lo que muestra el mío.

Mas específicamente, es la misma chica que le hacía ojitos a Sasuke en la última fiesta. Si recuerdo bien, su nombre era Karin.

Y si soy buena leyendo las reacciones de la gente, sé que ella y Sasuke en algún momento se han acostado.

Han tenido sexo.

El pensamiento de aquello, hace que mi interior se llene de celos.

Porque no me quiero imaginar a Sasuke de esa manera con otra persona. Pero cuando recuerdo que tiempo atrás era yo la que tenía mis piernas en sus hombros, hace que todo sentimiento de celos se vaya.

Porque Sasuke me encuentra hermosa a mí.

Le doy algo parecido a una reverencia mientras la paso y espero perderme por los pasillos y encontrar a Sasuke.

Pero su voz es la que detiene todo andar.

-Nunca serás suficiente para él. - Giro a mirarla cuando sus palabras son claras con respecto a mi relación y a la de Sasuke. Pero prefiero hacerme la tonta.

-N-No sé de qué hablas. - Lo digo ahora y lo diré siempre.

Mentir no es mi fuerte.

Tal parece que decide ignorar mi comentario, quizás no me creyó, por lo que sigue hablando. - En algún momento se aburrirá y entonces no serás más que un ligue más en su vida. - Se acerca a mí, quedando a un par de pasos. - Un ligue del que ni siquiera recordara su nombre. - Y vuelve a acercarse, y al ser sus tacos más altos que los míos, hace que tenga que levantar un poco la cabeza para encontrarme con su mirada. - Porque así es Uchiha Sasuke. Cuando se aburra, cuando vea que ya no le darás placer, cuando encuentre otra persona para pasar el rato, te olvidara. Ni siquiera hará el esfuerzo de buscarte, y dejará que te retuerzas en agonía esperando y anhelando por sus brazos. -

Muerdo mi labio, esperando que no vea mi mirada de duda.

Mi mirada de temor.

Por qué una pequeña parte de mi mente me dice que Karin puede tener razón.

"Son solo dudas que te planta para que le dejes el camino libre a ella".

Con ese pensamiento que me da algo de valor, me separo de ella antes de darle la espalda y comenzar a caminar, pero sus palabras vuelven a detenerme.

-Pregúntale por Izumi.- Me dice con una voz más alta, al encontrarme casi al final del pasillo. - Veamos si tiene el valor de decirte. -

¿Izumi? ¿Qué tiene que ver Izumi en todo esto? ¿Qué tiene que ver la prometida de Itachi en todo esto?

Niego con la cabeza, siguiendo mi camino, mientras me digo a mí misma que Karin inventara cualquier mentira para estar de nuevo en los brazos de Sasuke.

No la conozco ni se cómo es, pero está más que claro que quiere volver a estar con Sasuke. Además, que ella no me conoce, no tiene por qué darme consejos de algo que no le incumbe.

"Hinata" La voz de Ino en mi cabeza me detiene de bajar un peldaño más en la escalera "Debes tener cuidado con Sasuke".

"¿Con Sasuke-kun? ¿Por qué?"

"No confíes en él, ¿de acuerdo?"

Porque por mucho que me diga que Karin no es alguien que me conozca, Ino si lo es. Ino me conoce tanto a mi como a Sasuke y sabe bien como somos cada uno.

Y sé que ella no me diría aquello porque si o porque no quiere que este con Sasuke.

No, ella me lo dijo para advertirme, para que en un futuro mi corazón no sufra cuando las cosas se pongan feas.

Si tan solo no hubiera escuchado a Karin, si tan solo hubiera bajado sin más las escaleras junto a Sasuke, si tan solo nos hubiéramos ido juntos a su departamento.

Si tan solo hubiera hecho eso, mi mente no tendría dudas.

A mi mente no hubieran venido las palabras de Ino, a mi mente no hubieran venido las imágenes de las chicas que lloraban rogando por otra oportunidad con Uchiha Sasuke.

Si tan solo pudiera retroceder el tiempo 10 minutos atrás, cuando sentía la dicha del post-orgasmo. Si tan solo hubiera hecho aquello, no sentiría que camino sobre espinas en vez de nubes.

Si tan solo hubiera seguido de inmediato a Sasuke, no me hubiera encontrado con la mirada dolida de Sakura al pie de la escalera.

Aun cuando tengo todas mis dudas en mi cabeza, le doy una pequeña sonrisa a ella, fijándome en su sensual y hermoso disfraz de enfermera. Ino había dado en el clavo al saber las medidas de Sakura.

Estoy por volver a decirle que se ve guapa en ese vestido, cuando es ella la que abre la boca.

-No me lo quites. - Frunzo el entrecejo, no sabiendo a que se refiere. - No lo apartes de mi lado.

Su mirada dolida se dirige hacia el otro lado de la habitación, donde esta Sasuke reclamándole de algo a Naruto; quizás por eso no estuvo esperándome al final de la escalera.

Pero cuando vuelvo a mirar a Sakura, ya sé de qué habla.

Ella lo sabía.

Sabía que tenía una relación de más que amigos con Sasuke. Sabía que me besaba y me encontraba a escondidas con él. Sabía que estuve bastante tiempo con Sasuke en el segundo piso. Sabía lo que habíamos estado haciendo en una de las habitaciones de Ino. Ella me vio subir las escaleras con Sasuke.

Quisiera ser más valiente, decirle que para empezar Sasuke nunca fue suyo, pero cuando vuelvo a mirar su mirada dolida y algo apagada, simplemente hace que mi boca se cierre.

Vuelvo a mirar al otro lado de la habitación, donde Sasuke se ríe de algo que dijo Naruto antes de girar su mirada hacia mí.

Como si supiera que yo lo estaba mirando.

Me muerdo el labio cuando las dudas asaltan mi cabeza, deseando que sea Sasuke quien me rodee con sus brazos y aparte de mi mente cualquier pregunta que tenga, que me diga que no les haga caso a las palabras de Karin.

Pero mi conciencia me sigue diciendo que Sasuke es así.

Sasuke toma lo que quiere y se va.

Sasuke toma lo que quiere y abandona.

¿Vale la pena arriesgar mi corazón y mi amistad con Sakura por una persona con la cual no tengo futuro?

Porque por mucho que me diga que Sasuke puede ser alguien amable, también sé que puede ser alguien egoísta.

Alguien que solamente pensara en él.

Y quizás, jamás piense en mí de la forma en la que pienso en él.

Hace unos días estaba lo suficientemente segura que Sasuke había cambiado, que Sasuke no era solamente las cosas que las demás personas decían de él, pero también sabía que, si el río suena, es porque piedras trae.

Si había palabras malas del comportamiento de Sasuke, sabía que era porque podría haber cierta verdad en eso.

¿No sonaba tan segura días atrás? ¿No sonaba tan segura cuando le dio su chaqueta al drogadicto? ¿No sonaba tan segura cuando puso su mano sobre la mía?

Ahí me doy cuenta lo peligrosa que son las dudas, como en cosa de minutos puede cambiar completamente tus pensamientos.

Porque mis pensamientos eran claros, mis pensamientos eran de estar con Sasuke, de tener algo más con Sasuke, pero el hecho que una mujer que ya estuvo con el me dijera que yo jamás sería suficiente o el que mi amiga me diga que no lo aparte de ella, hacía que todo pensamiento se pudiera desmoronar.

Como una casa de naipes.

Que peligrosa pueden ser las dudas.

No sé qué ve Sasuke en mi mirada, pero de alguna manera su mirada que antes estaba relajada, se llena de algo que no puedo explicar mientras trata de cruzar el mar de gente.

Aunque le tomará una eternidad llegar a donde me encuentro. Pero será el tiempo suficiente para que Sakura me vuelva a hablar y vuelva a hacerme sentir peor de lo que ya me siento.

-Por favor. - Aun si no suelta un sollozo, lo escucho en su voz. - No lo apartes de mí.

Y el pensamiento de que estabas segura de algo pero que después tengas tus dudas, hacen que te sientas más confundida de lo que nunca te sentirás.

Y lo peor, es que ya no te sientes tan segura de ese algo, solamente te hace cuestionarte si de verdad todo aquello que sentías, no sería más que una ilusión.

Que peligrosas pueden ser las dudas, ¿no?

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Hey, ¿Cómo están?

Me disculpo por la demora, pero el cargador de mi laptop murió y tuve que esperar a comprarme otro. Bueno, el punto es que esta vez les traje un capítulo más largo, para disculparme por los dos meses de espera.

¡Feliz 2021 gente! Espero que todos puedan cumplir cada una de sus metas.

Ahora bien, ACLARACIONES:

-Hubo quienes me preguntaron cuanto le quedaba a la historia y sé que al principio dije que serían 10 o 15 capítulos, pero me doy cuenta que será mucho más, ya que me doy cuenta que todavía quedan cosas por revelar. Solo les diré que se asusten cuando a la historia lleguemos al mes de diciembre. Vamos en octubre, así que comiencen a cruzar los dedos. Es lo único que diré.

-En el capítulo anterior le dije al comentario n° 100 que le daría un premio (Nana) y ella me dijo lo que quería, pero para escribir esa parte, tendrán que esperarme un poco, ya que estoy ideando el momento exacto donde ponerla. Yo creo que en 2 capítulos más, en todo caso, avisare con anticipación.

No sé qué más decir, agradecer a todas aquellas personas que me apoyan aun cuando me demoro en escribir y que siguen esta historia. Hubieron algunas que saltaron a mi historia "Good Girl" o "Under the Moon" pero para los que estaban esperando actualización de Good Girl, ya no se hará, ya que me decepciono la respuesta del público, teniendo más fav que comentario y para nosotros, los escritores, son mejores los comentarios (Al menos para mí lo es) Por lo que, si veo que no suben los comentarios, lamentablemente la dejare hasta ahí.

En fin, espero y se animen a pasar a "Under the Moon" ya que será con una temática COMPLETAMENTE DIFERENTE a cualquier cosa que he escrito antes.

Cuídense, y nos estaremos viendo pronto.

¿Comentarios?