Declaro que los personajes no me pertenecen, esos son de Kishimoto

Sakura, el inicio de una kunoichi

CAPÍTULO 4

Promesas y una sonrisa

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Gaara se encontraba junto con varios ninjas de Suna y su padre a una distancia prudente con la mirada seria. Se estaban despidiendo de Itachi y Sakura, aunque solo Gaara es quien realmente estuvo ahí para despedirse y no encargarse de ver que aquel peligroso criminal junto con la extraña niña se fueran por siempre de Suna. El Kazekage nunca olvidará y perdonará que Itachi Uchiha lo haya metido tan fácilmente en el genjutsu y que solo el pudiera sacarlo del mismo no sin antes amenazarlo con que no se atreviera a lastimar a la chica de cabellos rosados o a su hijo porque lo pondría en un genjutsu del que nunca saldrá.

Gaara se encontraba a unos pasos adelante de la puerta con el rostro serio y casi inexpresivo si fuera por el tinte rojo en sus mejillas. Aferraba con fuerza en su puño cierta cinta roja que Sakura habituaba ponerse en el cabello que le regaló.

A pesar de que solo podía ver dos puntos en la lejanía el no se movería hasta mas tarde. Nunca los olvidará, esta vez se iba a volver tan fuerte para estar a la par de Sakura aunque tenga que recurrir a su padre en el proceso.


Unos días antes

Itachi y Sakura decidieron quedarse en Suna por un par de día para pasar el tiempo con Gaara una vez que decidió Sakura que ella sería su primer amigo. Itach sospechaba que si bien Gaara no es el primer amigo de Sakura quizá si el segundo, le tomó tanto cariño por el chico que tuvo un amargo sabor de boca si se iban en ese instante, sobre todo por la mirada dulce y triste que a veces le lanzaba a Gaara como si recordara el fantasma de su pasado antes de que la encontrara.

Cuando el chico se veía mas tranquilo y Sakura trataba de animarle a hablar mas que monosílabos decidió que quizá era momento de sacar al Kazekage del genjutsu que lo encerró. Una vez que lo tocó el Kazekage abrió los ojos salvajes mirando a todos lados y su respiración se volvió mas agitada de lo que estaba dentro del jutsu. Le amenazó de que si en algún momento se atrevía a hacerle algo a Sakura o Gaara el mismo se encargaría de acabar con el en ese mismo instante. Su mirada y su tono de voz dio a entender lo realista que era aquella amenaza, el kazekage sudando asintió por lo asustado y aturdido que estaba.

Después de aquella noche a Sakura no le fue muy difícil convencer a Gaara que pasara las noches con ellos. La habitación que habían alquilado por suerte eran dos camas por lo que en una dormía Itachi vigilando que no hicieran algún movimiento tonto los de Suna mientras que en la otra durmieron como ángeles la chica de cabellos rosados y el chico de cabello rojo, todas las noches que estuvieron juntos mantuvieron sus manos agarradas o se abrazaban sin despegarse mucho uno del otro.

El primer día Sakura le pidió a Itachi si podían ir al mercado a conocer, como poco a poco se iba abriendo a hacer peticiones o realizar cosas sin detenerse para mirar con cautela para esperar su aprobación Itachi no pudo decir que no. Gaara estuvo renuente en un principio por miedo a las personas.

Dicho y hecho cuando llegaron las personas se detenían momentáneamente para ver primero con sorpresa al Bijuu de 1 cola caminar de la mano de una extraña chica de cabellos rosados y luego con odio por lo que era. Sakura al notar la incomodidad de Gaara y las miradas de odio que le lanzaban ella apretó la mano llamando su atención, le daba la sonrisa mas grande que en su vida había hecho.

—No temas, Itachi-nii y yo estamos aquí. Somos tus amigos.

Poco a poco en el día la incomodidad y el miedo de Gaara fue desapareciendo cambiando a mirar con curiosidad el pueblo del que nunca se atrevido a explorar por los aldeanos. Gracias a ITachi que se mantuvo detrás de ellos comprando comida u otras cosas para el interés de los chicos la gente no se atrevió a lanzarles cosas o negarse a venderles; la mirada punzante que el les mandaba es una gran motivación.

Los dos niños jugaron, corrieron y exploraron hasta que finalmente la fría noche cubrió todo el desierto incentivando a todos a resguardarse dentro de la comodidad de sus casas. En cuanto entraron a la habitación comieron en sus respectivas camas mientras Sakura y Gaara comenzaban a platicar sobre ellos y sus vidas, las cosas interesantes por las que habían pasado y las cosas triste y oscuras por las que tuvieron que atravesar. Hubo risas, llantos y enojo en toda la noche, inclusive Itachi habló sobre el y su hermano en los buenos tiempo, hasta que finalmente acabó aquel día.

Al segundo Sakura estaba tan motivada por tener la compañía de Gaara que se puso a entrenar en el cuarto, Gaara curioso trató de imitarla por lo que Itachi le explicó lo que podía enseñarle sobre los ninjas, obviamente como buena estudiante Sakura le ayudó a Itachi a contestar a algunas cosas de teoría y trepó con sus pies la pared del cuarto impresionando a Gaara. Al instante intentó a imitarla y decidió que quería ser un ninja como ella.

En tan poco tiempo Sakura pudo descubrir como se sentía Gaara debajo de aquella fachada seria que tenía todo el tiempo.

En los siguientes días, los chicos hablaron, entrenaron y comieron junto a Itachi. Los dos son excelentes aprendices, pensó Itachi. Gaara aprendió muy rápido aunque no tan rápido como el o Sakura a trepar las paredes y poco tiempo después les enseñó a usar clones de sombra y comenzaron a lanzar kunais a una diana para mejorar en la puntería. Itachi miraba con interés el excelente control de chakra que Sakura poseía, es algo que incluso a su edad no poseía.

Finalmente, Itachi le enseñó la dura lección a Gaara que el día que llegaron le enseñó a Sakura, esta vez Sakura estuvo a un lado de Gaara como apoyo, le enseñaron que las cosas no son blanco y negro, el deber de un ninja, el honor y las metas que Sakura quería encontrar en su camino ninja.

Los días siguieron pasando, los dos niños se fueron acercando y hasta Gaara se apegó a Itachi llamándolo Itachi-nii como Sakura. Cuando pasaron 5 días finalmente tenían que irse; aquella noche los dos niños se mantuvieron en silencio, incluso Sakura que comenzaba a sonreír mucho lo dejó de hacer, se aferraron uno al otro, a altas horas de las noches los dos niños despertaron a Itachi cuando sintió el peso de los dos en su cama, sin decir nada simplemente se volvió a dormir.


Antes de irse

Varios guardias y el Kazekage junto con Gaara se colocaron en la entrada del pueblo para despedirse de Itachi y Sakura.

Gaara y Sakura se encontraban uno en frente del otro. Sakura derramaba lágrimas de sus ojos como cascada y Gaara traía su máscara inexpresiva.

—T-te voy a extrañar —balbuceó Sakura poniendo una de sus manos sobre el hombro de Gaara—, No te sientas mal, sé que quieres irte con nosotros pero debes quedarte, ya lo hablamos.

Itachi a pesar de que estaba serio como Gaara se reía por dentro al ver que Sakura lloraba amargamente mientras que Gaara le miraba serio. Sabía que eso es porque su padre estaba con ellos por lo que andaba en guardia.

—No te pongas triste —dijo Sakura.

Gaara seguía serio.

—¡Ya se! —de pronto el semblante triste se tornó alegro. Sus manos se dirigieron a su cabello hasta que encontró la cinta roja que todos los días diligentemente amarraba a su cabello. Gaara e Itachi miraban esta acción esperando ver que es lo que iba hacer, la sorpresa pasó brevemente por los ojos de ambos cuando Sakura extiende el listón a Gaara—. Tómalo, es para que recuerdes cuando estas triste o solo que siempre estaré contigo sin importar dónde esté —lo apretó brevemente a su corazón antes de mirar con determinación a Sakura—, Ino-cerdo fue quien me lo dio por lo que es muy preciado para mi, ahora quiero que lo guardes tu.

Gaara parpadeo varias veces al ver el listón que le estaba ofreciendo por largo rato hasta que finalmente lo tomó.

—Así está mejor, me gusta mas cuando te vez feliz que triste. Este no es el final, se que nos volveremos a ver, la próxima vez quiero ver que tanto has avanzado, es una promesa —lo abrazó con fuerza.

Gaara seguía igual de serio.

Cuando Sakura se separó de Gaara le dio otra sonrisa antes de volverse a Itachi.

—Itachi-nii, estoy lista —le dijo e Itachi asintió. Sakura dio un paso hacia adelante cuando se detiene un instante para voltearse y correr hacia Gaara nuevamente para darle un beso en la mejilla— nos vemos pronto Gaa-kun.

Itachi entrecerró los ojos molesto por la acción, Gaara miraba serio aunque un ligero sonrojo coloreó sus mejillas. Sakura satisfecha volvió hacia Itachi y tomó su mano.

Cuando los dos siguieron su camino hacia el desierto, desconocido para ellos Gaara deslizó una pequeña sonrisa.


Actualmente

En el desierto caminaban a paso tranquilo Sakura e Itachi. La próxima parada es Amegakure: su nuevo hogar.

—Itachi-nii —supo que le escuchaba cuando inclinó ligeramente la cabeza—. me esforzaré para que te sientas orgulloso y para que Gaa-kun sea feliz, seré la kunoichi mas fuerte de la historia.

Itachi sonrió ligeramente.

—Ya veremos.


Kakashi había llegado hace poco a Konoha, actualmente estaba viendo su nuevo encargo: Uchiha Sasuke. El chico había ido al camino del ostracismo, constantemente estaba de mal humor y se negaba a hablar con los adultos.

Definitivamente iba a dejar el rango ANBU, se estaba volviendo muy cansado. Miró el cielo para darse un punto de referencia, era hora de irse y al parecer el Uchiha estaba bien en lo que cabía.

—...Juro por mi vida Itachi —comenzó a murmurar Sasuke llamando la atención de Kakashi, su voz goteaba como el veneno—, te mataré y luego reconstruiré mi clan.

Kakashi que se encontraba en un techo lanzó una mirada ausente al cielo antes de saltar hacia otros edificios. Por hoy había terminado de velar por el Uchiha como le encargaron hasta que esté "estable", cosa que no esperaba que pasara pronto. Ahora tenía que ver su otro encargo.

Salto en varios techos hasta que acabó en la rama de un árbol, a una distancia prudente estaba un niño de pelos rubios alborotados de ojos azul cielo. Sus mejillas estaban empapadas con lágrimas y su cara llena de suciedad y raspones como su ropa. Entre cerró los ojos; nuevamente lo habían golpeado.

El niño se veía solo y triste mientras se tambaleaba por la calle.

—Oji-san —murmuró el niño dirigiendo su mirada hacia la torre del hokage, lugar al que se dirigía ahora.

—Si que da rabia, ¿no? —dijo Soku apareciendo a un lado de Kakashi que no se sorprendió al verlo ahí— No debería ser tratado así el niño por algo que no fue su culpa.

Hace poco el Hokage pensó que sería mejor que Naruto se trasladara del orfanato a su propia casa y desde entonces Kakashi y Soku se turnaban por velar que no le pasara nada grave, aunque a veces como ahora no podían evitar que lo molestaran los aldeanos, no podían estar con el las 24 horas.

—¿Tu familia como está con el tema de Sakura? —preguntó dando señal que no iba a responder.

Soku sabiendo esto suspiró adolorido por el tema sensible que era hablar de su hermana pequeña.

—Como era de esperar, no les importó mucho —miró hacia el cielo brevemente antes de mirar a Naruto—, desde pequeña la han tratado mal, solo por las reglas de la familia: una sirvienta y solo por ser de la segunda rama. Siempre que me encontraba en casa evitaba que le hicieran algo pero... Es mi culpa por ausentarme 2 años que pasase esto.

Kakashi siguió en silencio, hablando de culpas no es un tema que le guste y Soku lo sabía. Nuevamente los dos vieron a Naruto que no dejaba de ver el cielo, su mirada apagada y su boca apretada en una linea recta; estaba vacío y solo, su mirada se dirigió a las caras de los Hokages. De pronto frunce el ceño y aprieta las manos en un par de puños.

—Abuelo, me convertiré en ninja y me convertiré en Hokage para que todos me vean y reconozcan, ¡deberas! —gritó alzando su puño mientras delizaba una sonrisa de mil voltios.

Naruto volvía a tener vida.

Soku y Kakashi se le quedaron viendo. Soku sonrió mientras que Kakashi solo lo vio.

—Vaya, que sorpresas nos dará este muchacho —dijo Soku feliz de ver que el niño quería seguir adelante sin importar lo mas que lo trataban.

Una niña sola que escapa y termina con la determinación de ser la mejor Kunoichi de la historia.

Un niño que busca superar y matar a su hermano en venganza para luego restaurar su clan muerto.

Un niño con la intención de ser el mejor ninja de la aldea para ser el más fuerte y así acabar con el odio de los aldeanos hacia el para ser respetado.

Un paso más hacia el futuro, un paso más para que estas almas solitarias crucen sus caminos.

¿Qué es lo que les deparará el destino?

Reeditado 22/febrero/2018