Declaro que los personajes no me pertenecen, esos son de Kishimoto
Sakura, el inicio de una kunoichi —
CAPÍTULO 7
Deidara, Zetsu, Tobi, Hidan y Kakuzu
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No podía creerlo, había entrado contra su voluntad contra una de las organizaciones criminales mas comprometedoras de todas ¿para qué? No para convertir grandes pueblos en cenizas, volver estrellas a personas con su hermoso arte o intimidar grandes naciones ninjas, ¡No! Se sentía ofendido de solo pensar que quizá peleó contra ese odioso Uchiha solo porque lo vieron como una niñera. ¡Una niñera! Apenas había llegado a la sede después de que lo integraron y lo mandaron una semana a hacer un encargo con Sasori en una prueba de compatibilidad porque su antiguo compañero de equipo decidió darle la espalda a Akatsuki, solo para que le dieran la obligación de cuidar a la niña de akatsuki porque todos estaban muy ocupados como para cuidarla.
Caminó por los pasillos de la sede central de Akatsuki buscando a la tal Sakura Haruno, de solo pensar en su nombre sus dientes rechinaron. Definitivamente cuando la encontrara iba a regalarle una de sus hermosas creaciones para que ella jugara y entonces ella accidentalmente jugaría demasiado con ella y accidentalmente terminaría desapareciendo en miles de pedazos y como es una niña y los niños cometen errores lo dejarían pasar porque fue un accidente.
Comenzó a reír por su ridículamente brillante plan. El único problema es que ya había recorrido mas de la mitad del edificio y no la encontraba. Si no la encontraba pronto estaba seguro que volaría el edificio aunque luego tengan que reconstruirlo de nuevo, pero como quería seguir viviendo sin la ira del líder decidió ir en búsqueda de su compañero Sasori para ver si el de casualidad sabía de las rutinas de la abominación que tenía que cuidar.
—Sasori, ¿sabes dónde se encuentra la niña? —preguntó abriendo la puerta de la habitación de Sasori.
Como siempre que no hacían algún trabajo, lo encontró sentado frente a su escritorio trabajando en sus marionetas. Esperó a que le contestara y al no tener una respuesta comenzó a frustrarse, cuando estuvo a punto de gritarle que dejara eso que no es arte y le contestara, Sasori habló.
—Estuvo aquí hace rato —comentó sin dejar de trabajar en el muñeco que estaba tallando.
Deidara frunció mas el ceño ante la duda, ¿por qué esa niña estaría en un lugar como este? Si algo sabía de Sasori es que no es muy paciente con su tiempo y los niños son escandalosos, mimados y molestos. Observó la habitación tratando de ver qué es lo que le llamaría la atención a la niña como para entrar, no encontró nada interesante. Lo que si notó fue una pequeña silla a la medida de un niño en un rincón y junto a una mesa pequeña habían dos muñecos, uno que parecía un duendecillo verde y el otro a medio hacer una figura de color negro. Sasori no hacía ese tipo de marionetas, entonces lo supo, la niña realmente ha estado yendo al cuarto de Sasori para aprender de el. Confundido pero sabiendo que no obtendría mas respuestas cerró la puerta y siguió buscando a la niña que tenía que encontrar.
Siguió murmurando distintos modos en que la hará desaparecer de la tierra "accidentalmente". Entró a la sala de estar deteniendose en seco al ver a Kakuzu que como siempre estaba contando dinero. La regla explícita que todos sabes es que nadie se le puede acercar cuando estaba contando dinero a menos que seas inmortal y no te importe ser despedazado. Sin embargo, ahí junto a el para sorpresa de Deidara ahí estaba esa niña de extraño cabello rosa que le habían encargado cuidar.
No podía dar crédito a lo que veía, ahí junto a Kakuzu la niña se encontraba junto a el, brillaba de inocencia y felicidad. Parpadeó varias veces e incluso utilizó la señal "Kai" un par de veces para ver si esto es de verdad, la niña no está muerta o desmembrada, en cambio estaba contando dinero.
Ella y Kakuzu contando dinero. Ella tocando el dinero de Kakuzu.
Nadie toca el dinero de Kakuzu.
—¡Cuatro mil doscientos cuarenta! Eso es lo que hay —dijo con voz burbujeante y orgullosa por haber contado perfectamente el monto de dinero que le había puesto Kakuzu.
—¿Estás segura? —dijo Kakuzu tan serio como siempre. Las cejas rosadas de Sakura se curvaron al sentir el atisbo de duda— siempre hay que estar uno seguro, el dinero es muy importante, hay que saber cuanto tiene uno y ahorrar lo mas posible-
—Evitando comprar cosas inútles —le interrumpió Sakura imitando la voz de Kakuzu antes de reír.
Deidara emitió un grito ahogado ante de la osadía de la niña. Ahora sabía que estaba en problemas, si Kakuzu la mataba por ser tan grosera los matarían a ambos, bueno a el solamente porque el otro tiene casi tantas vidas como un gato. Cuando vio la mano de Kakuzu alzarse, sintió su alma salir del cuerpo, este era su fin.
—Muy bien —dijo Kakuzu dándole palmadas en la cabeza a Sakura como a un perro— has mejorado. Es hora de que te enseñe a multiplicar, ¿sabes las tablas de multiplicar?
Deidara sin poder creer lo que pasaba frente a el cayo al piso de la impresión.
Ahí tirado en el piso por vez primera los ojos de Sakura se giraron a ver los azules de Deidara. Curiosa se acercó a verlo, sus ojos brillaban como si descubriese un nuevo animal.
—Tu cabello me recuerda al de alguien mas —dice tocando su cabello con descaro. Una gran sonrisa se deslizó por sus labios— eres una barbie.
¡La iba a matar!, si moría no importaba. Nunca nadie le había dicho así. Cuando abrió la boca para decirle una sarta de groserías habló Kakuzu.
—Tardaste mucho en buscarla —esos ojos verdes miraron tan intensamente a Deidara como si conociera sus negras intenciones que decidió cerrar la boca y evitar estremecerse— Sakura, ve con el que yo tengo que contar el dinero de la recompensa, de nuevo.
—¡Si!, nos vemos mañana budu-kun —dijo Sakura sorprendiendo aun mas a Deidara que esa niña le pusiera aquel apodo y el otro se inmutara— vamos Barbie, vayamos a jugar en el campo de entrenamiento.
Sin poder hacer nada, siguió a la chica. Lo único que había cambiado en todo esto es que estaba más molesto que antes. Si tenía de su lado a personas como Sasori y Kakuzu de su lado entonces sería mas difícil hacerla desaparecer para ser libre. Cuidadosamente comenzó a replantear como realizar el asesinato maestro, lo único malo es que por mas que intentara pensar en uno venían a su mente Konoha, Akatsuki, Itachi-nii, mamá, papá, cocinar, muerte, ropa... ¡Sakura no paraba de hablar!
Se giró a ver la niña que no paraba de hablar de ella y sus aventuras hasta el momento. Cada una de las palabras que decía ella martilleaban la mente de Deidara, si esto seguía así terminaría teniendo una enorme migraña.
Espera a matarla, espera a matarla, espera a matarla, se repitió una y otra vez. No podía hacerlo aquí y ahora. Tuvo que hacer una lista de pros y contras para no hacerlo en ese momento mientras que Sakura seguía hablando junto a el. Cuando llegaron al campo de entrenamiento techado Deidara podría entretenerla con algo mientras trataba de hacer su plan maestro. Se puso a pensar cuál podría ser ese.
Por ser la aldea de la lluvia, que la mayor parte del tiempo se encuentra lloviendo, para los que no son de aquí les cuesta mas trabajo acostumbrarse a entrenar siempre bajo la lluvia, Pain les administró un campo de entrenamiento bajo techo. El campo es un lugar austero rodeado de piedras, unos cuantos muñecos de entrenamiento, un par de árboles y un pequeño lago. Es mejor que estar siempre la lluvia, pero para Sakura es su cuarto de juegos y entrenamiento, desde hace unas semanas ha estado entrenando con Itachi en este lugar y Konan le ha enseñado a mover aviones de papel aquí para jugar.
—Y entonces Sharkie se enojo porque tontin le hizo orificios a su ropa interior, no debio usar un jutsu de fuego para secar la ropa —continuó hablando Sakura.
No le importaba ese tal Sharkie o tontin, su voz se volvía mas irritante. Si seguía así lo único que conseguiría es estar de mal humor el resto de la semana y el dolor de cabeza se estaba volviendo molesto.
—¡Ya cállate! —le gritó mas fuerte de lo que esperaba.
Sakura al instante cerró la boca y se quedó estática como un soldado. Deidara no podía creerlo, le había hecho caso con solo gritarle, se le quedó mirando y la niña seguía sin moverse e incluso parecía que se encogía en donde estaba parada. Una punzada de culpa atravesó su cuerpo cuando pudo ver unas pequeñas lágrimas acumularse en los ojos, de todos sus planes nunca había sido el de hacerla llorar. Nunca ha sabido lidiar con las personas que lloran. En la aldea de la roca uno debe ser fuerte y como fue discípulo del Hokage, las exigencias eran aun mayores, el miedo era dejado a un lado y la fuerza glorificada.
Y esta es solo una niña que no podía comprender mucho de eso. Los niños son débiles y no saben nada del mundo, solo viven en un mundo sin preocupaciones y cosas oscuras que ensombrecen sus vidas...
Miró de reojo de nuevo a Sakura, ahí parada seguía en la misma posición sin mover ni un músculo y sus lágrimas seguían siendo retenidas. Un niño normal de 8 años se hubiese molestado e incluso llorado, con ese cabello rosa y ojos verdes que irradiaban que ella no es mas que una consentida que no sabe nada daba a uno por sentado que es de las lloronas que asustan con facilidad. Pero en todo caso... Ella está en Akatsuki, por lo que escuchó llegó con Itachi por lo que no puede ser tan inocente como parece.
Quizá...
—Hey niña —cuando captó su atención le enseñó las palmas de sus manos. Las bocas en sus manos sacaron la lengua.
Al instante sus ojos brillaron y sin medo alguno se acercó a verlas mas de cerca. El cambio fue tan repentino que incluso Deidara sonrió ante la fascinación de la chica, normalmente cuando notas las bocas en sus manos la gente lo mira con desagrado y solo le pedían encargos luego de escapar de su aldea, en cambio ella no parecía tener repulsión sino una genuina curiosidad por saber mas y aprender. Por un momento se puso celoso.
—¿Comes con las manos? —preguntó divertida. Todo rastro de seriedad desapareció en ella.
Aunque la pregunta irritó un poco a Deidara decidió enseñarle quién es el mejor de todos. Si iba a desaparecer a la niña, entonces es mejor sorprenderla antes. Agarró un poco de arcilla y sus manos comenzaron a masticar hasta que las bocas sacaron un pájaro y una mariposa.
La boca de Sakura se abrió de sorpresa al ver lo lindas que eran, cuando intentó tocarlas jadeó al ver que las figuras de arcillas comenzaron a volar alrededor de ella, la carcajada que soltó hizo eco por todo el campo de entrenamiento.
—Es genial barbie, ¿cómo lo hiciste? —preguntó emocionada. Intentó atrapar al ave pero esta volaba muy rápido.
Inflo su pecho con orgullo al escucharla —espera y verás.
La mariposa y el pájaro alzaron vuelo hasta que fueron muy arriba hasta que finalmente, ¡explotaron! Deidara como siempre, sintió satisfacción ante lo que es el arte, un momento pasajero y esplendoroso. Orgulloso de lo que hace olió la pólvora y humo de su última creación. Lo que le llamó la atención fue la enorme sonrisa de Sakura mientras miraba los retasos de la explosión, sus ojos verdes obtuvieron un brillo rojizo hasta que de un segundo a otro, salto sobre su regazo para estar a la misma altura que el.
—¿Cómo hiciste eso? ¡Hazlo otra vez! Fue hermoso.
Sin poder resistirse Deidara comenzó a enseñarle a moldear arcilla. Los dos comenzaron a hacer figuras, las de Sakura al ser el primer intento sus animales eran amorfos, y aún así los realizaba con emoción. Pronto los dos tuvieron varios animales de arcilla en el piso junto a ellos. Tenían patos, aves, mariposas, arañas un lobo y un dragón que Sakura estaba haciendo.
—¡Esto es divertido! nunca había jugado a hacer animales —dijo Sakura mientras trataba de hacer el dragón que mas bien parecía una lagartija.
Deidara que hacía un pájaro miró de reojo a Sakura.
—¿qué hacías para divertirte? —la curiosidad le ganó.
—Antes de venir con Itachi-nii solo jugaba a escondidas. No podía jugar en casa, tenía que estar limpiando y aprender a obedecer o sino me pegaban —dijo como si fuera un tema mas del que hablar.
Deidara dejó de hacer su muñeco de arcilla y escuchó a Sakura hablar de lo que podía hacer y no hacer. Cuando un ninja deja su aldea normalmente deja a un lado sus historias de vidas a un lado, para alguno son dolorosas y otros solitarias. Ahora se daba cuenta que quizá ella también estaba aquí para dejar algo atrás y poder ser alguien nuevo. Los que se van son por una razón, algunos egoístas y otros no tanto...
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando una masa de arcilla que era el intento de un ave apareció frente a sus ojos.
—Hazlos explotar —dijo Sakura poniendo aún mas cerca el dragón/lagartija al rostro de Deirdara.
Quizá la matará mas al rato después de que se diviertan un poco mas.
Deidara se encargó de que los muñecos de Sakura de alguna u otra manera pudieran volar y explotar. Los destellos de luces aparecieron sobre ellos una vez haciendo eco a sus oídos como la risa de Sakura. Mas pronto de lo que esperaban se terminaron las explosiones, y en seguida siguieron haciendo mas muñecos con los qué jugar. Sakura retó a Deidara a hacer el monstruo mas horrendo de arcilla y quien lo hiciera explotaría el muñeco.
—¿Qué están haciendo? Tobi también quiere jugar con Sakura-chan —dijo Tobi apareciendo de rodillas en medio de ellos mientras apoyaba sus manos en su mascara.
Los dos dejaron de ver moldear la arcilla para ver a Tobi y a un metro a Zetsu aguardando distancia. Cuando Sakura vio a Tobi, se lanzó a sus brazos gritando el apodo de tontin antes de que los dos se pusieran a platicar sobre los muñecos de arcilla que Sakura estaba haciendo hasta que se dio cuenta de la presencia de Zetsu. Cuando lo miró los dos se quedaron viendo entre unos segundos sin pestañear ni decir nada hasta que Tobi se puso entre ellos.
—¿Por qué cada vez que se miran se quedan viendo así? —pregunta Tobi.
En ese momento los dos dejaron de verse directamente para ver a Tobi y Deidara que los miraban curiosos.
—Plantita-kun es igual de raro que yo.
Tobi y Deidara se quedaron espaciados hasta que comenzaron a reír por las ocurrencias de Sakura, ¿raros? Zetsu es el único hombre planta que conocen y en todo caso quien podría estar en la categoría de Zetsu es Kisame por ser medio tiburón.
—¿Por qué se ríen? Plantita-kun es el único plantita-kun del planeta y no he visto alguien de pelo rosa como yo.
Tobi y Deidara pensaron que Sakura tenía un punto, en todo el tiempo en que han vivido nunca habían visto una chica con cabellos rosados como el de ella y vaya que los dos han estado en muchos lugares, incluso algunos mas turbulentos que otros.
—¡Tobi quiere jugar con la arcilla! —gritó Tobi cuando se aburrió del tema.
Cuando las manos de Tobi estuvieron a punto de tocar la arcilla Deidara lo empujó.
—No, tu no tocarás mi arcilla, eres una desgracia para el arte.
Tobi comenzó a llorar mientras que Deidara regañaba a Tobi, cuando estuvo a punto de darle un segundo golpe en la cabeza a Tobi, él fue quier recibió un golpe. Al ver a su agresor se encontró a Sakura de pie con ambas manos en su cadera y una mirada que dejó a los tres hombres callados. Tal parece que estaba aprendiendo mas que origami de Konan.
—Ustedes parecen unos niños pequeños, dejen de comportarse así, tontin solo quiere jugar, barbie, deja jugar a tontin.
Tobi se tiró al piso para reírse mientras gritaba a todo pulmón el apodo de Sakura a Deidara. Esta vez Sakura se puso roja y golpeó tan fuerte como pudo a Tobi hasta dejarlo en el piso tirado.
—El se llama barbie porque tiene un bonito cabello como lo tenía mi única amiga en konoha—conforme fue diciendo esas palabras su tono de voz fue bajando hasta que terminó en un susurro.
Fue lo suficientemente claro para los otros para saber que este era un tema sensible, incluso tobi comenzó a sentirse culpable por haberse burlado. Esta vez Deidara comenzó a cuestionarse si realmente la mejor opción de Sakura fue el haberse ido de Konoha, por lo que estaba escuchando hasta el momento, no fue un buen lugar en el que estar. Incluso, si no mal recordaba no tuvo una mala infancia. Podía jurar que si estaba hablando tan abiertamente es gracias a que ha tomado confianza, porque no cualquiera que haya venido de una familia como la de ella tendría una enorme sonrisa en su rostro.
—Barbie —cuando Deidara volteó a ver a Sakura una de las arañas de su propia creación explotó en su cara.
Cuando el humo de la exploción se aclaró gruñó al ver a Tobi y Sakura salir corriendo muy divertidos por la travesura que acaban de realizar. ¡Esta vez iba a matar a los dos! se levantó del piso y comenzó a corretearlos mientras les decía en voz alta cómo los matará de manera lenta y dolorosa con pequeñas explosiones para que sea mas divertido! La ventaja que tuvo Sakura es que cuando Deidara estaba ganando ventaja Tobi la cargó en sus hombros y salieron corriendo aún mas rápido que antes.
Si una persona normal pensaría que los tres se estaban divirtiendo, pero por supuesto aquí no hay nadie normal, todos -menos Sakura- son criminales de clasificación S y ellos podrían ver que Deidara tenía intenciones asesinas contra los dos que le arruinaron el rostro.
Por estar tan entretenidos viendo correr a Deidara detrás de ellos no notaron cuando accidentalmente aplastaron algo blando que se quejo y terminaron dando el rostro al suelo. Quien sufrió todo el impacto fue Tobi que comenzó a llorar del dolor, Sakura se limpió las rodillas y fue a darle unas palmadas en la espalda a Tobi para reconfortarlos.
—¡Por Jashin! ¿Quién es tan estúpido como para no fijarse por donde caminar en un campo de entrenamiento —la masa blanda que habían pisado accidentalmente se sentó en el piso muy molesto.
Deidara tragó saliva. Es Hidan. Ahora si que estaba en problemas, si no era malo ver a Sakura con alguien como Kakuzu cuando la pusieron a su cuidado, que ahora se encuentre a nada menos que el inmortal y masoquista de Hidan llegaba el peligro aumentaba a niveles exorbitantes. Si Sakura moría en manos de Hidan para completar uno de sus rituales, el cuello que rodaría será el suyo y no el de Hidan o peor aún, los de ambos pero por su inmortalidad el sobrevivirá...
Sakura ignorando cualquier señal de supervivencia que su cuerpo le debió haber dado se acercó a Hidan hasta estar a la altura de sus ojos.
—¿Quién es Hashin?
El grito de indignación de Hidan resonó en todo el lugar, incluso tal vez, se pudo escuchar en toda la torre.
—¡Esto es un insulto! Quien no conoce a Jashin se irá al infierno, mataré a la persona y será maldecido 100 veces —evaluó a Sakura y las tres personas que tenía detrás de ella. Sabía quien era ella, ella hace la comida a veces y sabía que pasaba tiempo con algunos miembros de Akatsuki. En realidad nunca había estado tan cerca de ella hasta ahora, ¿había alguna razón?— como eres una maldita mocosa te perdono si te unes a la religión de Jashin.
Sonrió con satisfacción cuando Sakura, que es una ratón de biblioteca que amaba cuando le iban a enseñar algo nuevo, se sentó en el suelo y abrió sus ojos como el de una lechuza de ojos esmeralda lista para captar toda la información. Deidara y tobi en cambio dudaron un momento si dejaban que Hidan se acercara a Sakura -tobi sabía que intencionalmente no dejaban a Sakura acercarse más de lo indispensable a Hidan para que no le pegara sus malos hábitos de decir groserías- mientras que Zetsu simplemente se sentó mas lejos de donde se encontraban los demás.
Hidan comenzó a decirle a Sakura toda la religión de Jashin, le explicó sobre su dios, el ritual que hacían, lo necesario para hacer el ritual y finalmente la bendición que Jashin le dio para terminar siendo inmortal. En ningún momento Sakura se aburrió, incluso a veces jadeaba de emoción o asentía para darle a entender a Hidan que estaba escuchando. Fue hasta el final de la explicación de Hidan que Sakura pasó sus dedos por su mentón mientras meditaba.
—Entonces si te corto la cabeza, ¿seguirás hablando?
¿Qué clase de enseñanza le han dado a esta niña?, gritó en su mente Deidara al verla hablar de cortar la cabeza a alguien como si fuera algo normal. Aunque luego pensó que no debería sorprenderse cuando tuvo que recordarse que ella está rodeada de asesinos de sangre fría.
—Rayos, si, seguiré hablando y estaré vivo. Duh, por eso soy inmortal —dijo como si fuera lo obvio.
—¡Tobi quiere probar! —gritó Tobi agarrando un pergamino bomba de su bolsillo y lo lanza a los pies de alarmado agarra a Sakura en un segundo y al siguiente la bomba estalló, por suerte para Deidara tiene buenos reflejos y salieron a salvo. Si Tobi no moría en la explosión el lo mataba.
Cuando el humo se disperso vieron a Hidan que seguía sentado en el piso, una parte de su ropa estaba chamuscada y partes de su cuerpo ennegrecido por la explosión.
—Maldito, tu serás mi siguiente sacrificio —dijo Hidan antes de empezar a toser.
Sakura gritó de emoción, se bajó de los brazos de Deidara y se acercó a examinar a Hidan antes de verlo con los ojos brillantes como el de una estrella.
—¡Genial!, quiero conocer a ese Jashin, yo tengo un amigo, es la muerte, quizá pueda presentare a Jashin mi amigo —comenzó a decir mientras inspeccionaba la Hoz de Hiddan que trataba de quitarle de las manos— ¿me presentas a Jashin?, por favor.
Orgulloso de tener una nueva discípula dejó a un lado su sed por la sangre de Tobi se paró y agarró su hoz de las manos de Sakura.
—Bien, ahora tengo una misión así que ¿por qué no vamos juntos para que veas lo increíble que es ser parte de la religión Jashin?
Sakura chilló de emoción y se agarró de la mano de Hidan.
—Vamos abuelito, quiero ver cómo es ese ritual.
—¡Tobi quiere unirse! —gritó Tobi tomando la otra mano de Sakura balanceandola de adelante hacia atrás como niños pequeños.
—¿abuelo?, no soy tan viejo mocosa, en todo caso quien deberías decirle abuelo es a Kakuzu, el si es todo un viejo.
—Pero el es budu-kun... Y tu tienes el cabello plateado y eres inmortal así que eres mi abuelo —dijo convencida de que eran las razones mas válidas del porqué lo llamaba así.
Hidan se encogió de hombros y siguieron caminando hacia la salida.
Deidara estaba con la boca abierta viendo como todos lo estaban dejando atrás para llevarse a quien tenía que cuidar a una misión de asesinato. Si decía que no simplemente le iban a ignorar y seguir adelante. De solo pensar que le pasara algo a Sakura se estremeció al sentir las miradas de muerte de todos los demás recayendo en el. Sin otra opción salió corriendo para unirseles a la misión para evitar ni un solo raspón en Sakura en la misión de hoy.
El día terminó pasando más rápido que un parpadeo y para la fortuna de Deidara regresaron de la misión a salvo y Sakura sin ningún rasguño. El día había sido inesperadamente mas entretenido de lo que esperaba Deidara, terminó explotando muchas figuras de arcilla, golpeó al tonto de Tobi y si llegó a realizar una misión aunque el crédito se lo llevó Hidan con su extraño ritual que Sakura comentó ser interesante. Al regresar a la cede mandó a Sakura a bañarse mientras que el aprobechó para ir a su cuarto a hacer lo mismo. Cuando salió y la vio salir al ver frotar su mano en sus ojos decidió cargarla. Con el refrescante baño y la energía agotada por tanta diversión, Sakura terminó acurrucándose en los brazos de Deidara y cerrar sus ojos para dormirse. Con cuidado de no despertarla la acomodó en la cama hasta arroparla. Dormida no parecía ese diablito que quería explotar en mil pedazos, mas bien era como un ángel que nunca será despierta, sin poder contenerse le dio un beso en la frente.
—Barbie... mañana quiero ver figuras explotar —murmura entre sueños antes de caer de nuevo dormida.
No pudo evitar sonrojarse, quizá no será tan malo dejarla vivir un día mas antes de planear el asesinato perfecto. Si alguien apreciaba su arte puede tener ese privilegio.
Al darse vuelta para salir del cuarto se detuvo en seco al ver a Tobi asomado por la rendija de la puerta. A pesar de tener el rostro tapado por su máscara, claramente podía imaginarse que se estaba burlando de el. Con el poco orgullo que le quedaba puso la frente en alto y camino como si fuese él el dueño del mundo.
—Deidara, estas rojo. No sabía que eras un pedóofilo —si no fuera por la máscara definitivamente vería Deidara la malicia en su rostro— ¡Se lo diré a Itachi-san!
Al instante salió corriendo a darle un buen golpe a Tobi. ¡Ella solo es una tonta niña molesta que le hace perder su tiempo!
Bueno eso ha sido el capítulo hasta ahora. Quiero pedir perdón de que haya tardado tanto en subir el nuevo capítulo pero he tenido muchas otras cosas en mente, además de que ando haciendo pequeños resúmenes de cada capítulo de la historia "way down we go" porque se ha alargado mas de lo que esperaba y no quiero dejar cosas inconclusas o perder detalles que son importantes. Lo que puedo asegurar es que no he dejado a un lado ninguna de las historias.
Quiero agradecer los comentarios de apoyo que han dejado hasta ahora, como siempre digo, alientan al lector a escribir con mayor motivación.
Ahora si les dejo el Omake de esta vez.
OMAKE 2:
Deidara estaba en su habitación pintándose las uñas de color negro, ya había pasado un tiempo desde que se las había pintado y en lo particular prefería que, aunque fuera un criminal sanguinario psicópata que buscaba explotar todo debía tener impecable su cabello y sus uñas. Unas uñas mal pintadas se veían horrible, así que ahora con mucha calma se las despintó, se cortó las uñas e iba a comenzar a pintárselas, afortunadamente no había dado la primera pincelada cuando la puerta se abrió de golpe.
—¡Barbie! ¿Qué estas haciendo? —preguntó Sakura. Traía una pijama amarilla con conejitos rosas, pronto iba a ser la hora de dormir, esta vez Konan le ayudó a cambiarse de ropa.
Sin esperar respuesta de Deidara se sentó en la cama y vio que estaba pintándose las uñas.
—Estoy muy ocupado, no tengo tiempo para juegos tontos de niñas tontas —le contestó irritado.
Sakura infló los cachetes hasta que se percató de la pintura de uñas, corta uñas y acetona. Sin pedir permiso agarró el frasco a pesar de que Deidara se quejó.
—Yo también quiero pintarme las uñas, nii-san y oka-san me han prometido que me las pintarían pero están tan ocupados que no han podido, yo solo quiero ser
El rostro cabizbajo de Sakura combinada con aquella mirada de cachorro vagabundo hizo gruñir a Deidara.
—Está bien, yo te ayudo a pintarlas.
Sakura saltó sobre la cama y se abalanzó a Deidara para darle un sonoro beso en la mejillas. Finalmente, ignorando la sarta de palabras sin sentido que dejó en segundo plano, lo último que escuchó fue algo sobre una pijamada con barbie sería divertido, después de eso se desconectó para dar sus primeras pinceladas de color negro a sus uñas. Cuando terminó de pintar las manos de ambos se percató que Sakura en algún momento había dejado de hablar.
—¿Qué te sucede? ¿Ya te averiaste? —preguntó Deidara entornando los ojos al ver a Sakura tan concentrada en las uñas recién pintadas.
—Definitivamente eres una barbie.
—¿QUÉ?
Su cuerpo se erizó, ¿lo estaba llamando gay? no, no debía saber lo que era ese concepto cuando tenía apenas ocho años.
—Yo soy varonil, soy tan hombre como todos los demás. Si comprendieras sabrías lo que he hecho con muchas mujeres —se mofó a pesar de que sabía que ella no comprendería y no quería que le preguntara a el la pregunta del millón "cómo vienen los bebés al mundo"
Se inclinó ligeramente hacia atrás cuando Sakura se acercó para verlo con detenimiento, estaba tan cerca que incluso se sintió incómodo, sus ojos se fijaban en su cabello, en sus uñas, sus ojos y la pintura de uñas consecutivamente.
—sigues siendo una barbie.
La puerta se abrió de nuevo.
—¡Saku-chan, es hora de dormir!, ¿qué es esto? ¿por qué hacen una pijamada sin decirle a Tobi? ¡Tobi se siente ofendido! —gritó Tobi lanzándose a la cama.
En la puerta seguían parados Kisame e Itachi, habían ido en busqueda de Sakura, ya era hora de que se fuera a la cama, cuando Tobi se enteró simplemente se pegó a ellos, como resultado los dos veían a Sakura jugar con Tobi en la cama con las almohadas de Deidara murmurando algo sobre pijamadas a expensas de las quejas de Deidara.
—Bola de pelos con patas, es hora de que te duermas —dijo Kisame.
Tanto Sakura como Tobi se quejaron, después de todo se estaban divirtieron mucho. Deidara sonrió con triunfo al ver que los dos intrusos en su cama obedecieron a la primera y fueron con Kisame e Itachi.
—Te pintaste las uñas —comentó Itachi al notar que las uñas de Sakura estaban de color negro.
Una gran sonrisa se deslizó sobre los labios de la pelirosa, mostró con orgullo sus manos porque una vez mas tenía algo que la emparentaba con Akatsuki.
—Barbie me las pintó.
—Mira Sakura, Kisame e Itachi también se pintan las uñas y ellos son tan varoniles como yo —señaló Deidara como triunfo al ser retomado el tema de la pintura de uñas.
El cuarto se sumió en silencio cuando las cuatro cabezas se dirigieron a Deidara para verlo largo y tendido. Para Kisame, Itachi y Tobi no les fue muy dificil entender qué es lo que estaban hablando antes de que ellos entraran, la sola frase de Deidara decía todo.
—Ya he visto a Nii-san, Sharkie, abuelito e incluso a otou-san pintarse las uñas y ninguno se ve tan barbie como tu, ellos se ven varoniles —dijo con una gran sonrisa antes de tomar de la mano a Tobi e Itachi que no supieron que decir, solo siguieron a Sakura por el pasillo, Kisame les siguió después sin tapujos en carcajearse.
—¡NO SOY AFEMINADO! ¡SOY MUY VARONIL!
