Declaro que los personajes no me pertenecen, esos son de Kishimoto
Sakura, el inicio de una kunoichi —
Capítulo 17
"Sin vuelta atrás"
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Un sueño es sólo uno cuando te quedas en la fantasía deseando poder tener o ser eso que sueñas, por eso, aunque crea en ellos prefiero las metas. Esas si se cumplen si uno pone de su parte.
Casi medio año había pasado desde que había regresado a Konoha y entró a la academia. Pronto iban a comenzar las vacaciones de medio año, faltaba una semana para ello. Los alumnos lo sabían y estaban más emocionados que nunca. No exámenes, ni maestro que te grite o tener que poner atención a clases.
Muchos de ellos estaban emocionados, todos excepto Sakura. De solo pensarlo hacía que suspire con pesar. Al menos en la escuela podía mantenerse lejos de sus padres por medio día.
El día que la habían castigado por culpa de Naruto afortunadamente no había sido descubierto por ellos, Iruka-sensei había sido lo suficientemente bondadoso como para castigarlos pero no hacerle saber a sus padres. Por si no fuese poco, la escalofriante mujer ninja de cabello púrpura que descubrió por casualidad que se llamaba Anko Mitarashi, tampoco mandó una amonestación. Desde ese día prometió tener el perfil lo más bajo posible para no meterse en problemas y seguir con sus planes sin ser descubierta.
—Repartelo a tu fila, Sakura —dijo Iruka dándole a Sakura tres pequeñas hojas de papel.
Se la pasó a Hinata que estaba al otro lado de la mesa y luego despertó a Shikamaru quien le miró con ojos adormilados antes de tomar el papel en mano y volver a enroscarse para dormir. Sakura puso los ojos en blanco entre divertida y asombrada por la capacidad de Shikamaru de dormir por horas.
La gente en el aula comenzó a hablar y susurrar entre ellos con euforia mientras agitaban el papel que Iruka les había mirar su papel en mano sus ojos se abrieron ligeramente.
—Deben de rellenarlo y entregarlo al final del día —comenzó a decir Iruka una vez que volvió a pararse frente a la clase—, tienen que poner qué es lo que quieren ser una vez que terminen la academia para que el resto del año tengan la orientación apropiada.
Qué es lo que quieren ser. Aquel papel se sentía de plomo, en su mente comenzó a pelear entre lo que quería y lo que debía hacer. Finalmente había llegado el momento de decidir su futuro. Algunos no habían dudado un segundo en escribir antes de bajar e ir a entregárselo a iruka como por ejemplo Hinata, Ino, Sasuke, Naruto e incluso Sakuna que al subir le lanzó una lasciva sonrisa.
—Nos vemos después del receso —se despidió Iruka antes de salir.
En cuanto Iruka salió del aula una mano azotó en su mesa despertando de un susto a Shikamaru que estaba a un lado con la cabeza recostada en la mesa.
—¿Qué tan difícil es poner que serás mi sirvienta? ¿ya perdiste la capacidad de escribir? —dijo Sakuna. A sus espaldas sus amigas se rieron.
No podía decirle nada o tendría severas consecuencias. Cada que sucedía esto recordaba las palabras de Sasuke. ¿podía hacerle frente a su hermana? La imagen de su padre molesto aún ronda por su mente y sueños.
—Hum, hasta para eso eres inútil —al ver por el rabillo del ojos que Ino se acercaba a pasos agigantados se dio la media vuelta y se fue de la habitación.
Como todos los días anteriores Ino llegó y comenzó a rumiar sobre lo molesta que era Sakuya por molestar a su mejor amiga, Hinata trató de animar el ambiente infructuosamente y entonces las tres se fueron a comer solas. Hinata todos los días traía más de una caja de comida para que entre la comida de Ino y ella comieran las tres con tranquilidad, y así pasaron el receso, aunque, Sakura a pesar de que reía, hablaba y jugaba con ellas su mente no podía evitar terminar pensando en el papel que tenía en su bolsillo.
En estos meses había usado los libros de Hinata e Ino cuando ellas estaban ocupadas en entrenamientos con Iruka. Aprendió a caminar lo suficientemente silenciosa como para no ser detectada para mirar desde la puerta cuando Iruka impartía las clases de artes ninjas a sus compañeros de clase e incluso aprendió a abrir las cerraduras de su casa, para su provecho en las noches cuando todos dormían abría la puerta y tomaba un refrigerio nocturno, algo pequeño como para no ser notado.
Lo que por varios años sus compañeros aprendieron ella tenía que aprenderlo en poco tiempo por lo que en la biblioteca tuvo que estudiar muy duro para aprender todo lo que sus compañeros aprendieron desde los seis años.
A veces le hacía preguntas a Ino y Hinata sobre qué hacían en sus clases de meditación, ellas no dudaron en decirle e incluso enseñarle al ver su curiosidad por lo que en las noches intentaba concentrarse en el chakra, para su infortunio no pudo ver el chakra como ellas decían que a veces veían.
En momentos como estos pensaba en Goron, el hombre que la había ayudado a escapar de Akatsuki a costa de su vida. Le había enseñado una que otra cosa sobre los ninjas para sobrevivir.
¿estaría de acuerdo que su sacrificio haya sido para terminar como la esclava de alguien más? Ya había tenido suficiente suerte con que saliera viva y completa de Akatsuki por lo poco que había logrado investigar sobre ellos.
—Sakura, Sakura, ¡Frente! —gritó Ino finalmente sacándola de su imaginación.
No es tonta, desde que les dieron el papel de escoger la carrera se veía un poco más apagada de lo usual. Como futura líder del clan Yamanaka no se podía imaginarse lo que es tener una vida atada a la servidumbre, pero al menos podía tratar de animarla.
—Vamos clase. Por cierto, mis padres quieren que vayas a mi casa este fin de semana. Tu familia no podrá decir nada porque es más poderosa la mía que la suya —rió Ino con maldad al recordar los deliciosos momentos en que sus padres se acercaban con ella a casa de Sakura para invitarla a quedarse incluso hasta a dormir. La cara de disgusto de Sakuya era casi tan hermoso ver a Sasuke—, tú también puedes venir, Hinata.
Sakura sonrió y se fue con ellas. La siguiente clase era grupal, Historia, Konoha a través de los tiempos. Una de sus clases favoritas y aún así se la pasó ausente con la mirada en su libro sin realmente leer o tomar apuntes. Incluso se había perdido lo raro que es ver a Shikamaru realmente leyendo y escribir en vez de usar las páginas de su libro como almohada.
De pronto, pequeñas bolas de papel comenzaron a caer en su cabello, un poco irritada miró hacia atrás encontrándose que era Sakuya junto a dos amigas que le lanzan las bolas de papel. Con las manos le hizo señas para que abriera uno de las bolas.
Sirvienta.
¿Cómo no lo había visto venir? Casi quiso reírse por lo infantil que era su hermana si no fuese por la pequeña punzada en su pecho. La realidad, el destino y la responsabilidad le indicaba que debía hacer lo que sus padres dictan.
Se volteó hacia el frente e ignoró las bolas de papel que continuaron lanzando a su cabeza, a su libro y espalda. Prefirió pensar en lo que harían sus compañeros, quizá Hinata haría lo mismo que ella, Ino de seguro se pondría a lanzarle de vuelta bolas papel de vuelta mientras le decía "dulces" palabras con su lengua afilada; Sasuke simplemente les lanzaría su mirada de muerte que las congelaría al instante y quizá Naruto se pondría a gritar cosas sobre no dejar que le hagan esto, lanzaría bolas de papel y luego haría alguna de sus bromas para vengarse ¡puff!
Desde aquella vez en la biblioteca ha intentado involucrarla en sus problemas alegando que es divertido, claro que ella se negaba y lo golpeaba por lo tonto que era si quiera invitarla a ser su cómplice aunque a veces veía cómo se divertía con Kiba, Shikamaru y Chouji cuando los cuatro intentaban escapar de clases.
—Hey, ¿podrían dejar de lanzar bolas de papel? —la voz de Shikamaru la sacó de su imaginación. A su lado, Shikamaru había volteado su torso hacia su hermana y las otras, por el ceño ligeramente fruncido parecía que estaba un poco molesto, en su coleta tenía una que otra de las bolitas de papel que eran para Sakura—, esto es demasiado problemático, si van a estar lanzando bolas de papel a una persona deberían de primero tomar el tiempo suficiente para mejorar en clases de puntería porque claramente no todas están cayendo en el blanco.
Los rostros de las tres se sonrojaron mientras que los que están a su alrededor se rieron. Claramente no estaba defendiendo a Sakura pero aún así fue un alivio que detuviera a Sakuya o el escritorio de la pelirrosa se iba a llenar de muchos papeles.
—¿Algún problema, Sakuya? —preguntó Iruka.
Sakuya comenzó a balbucear intentando encontrar una excusa creíble pero no tuvo el tiempo suficiente antes de que la arrastrara afuera y para hablar con ella. Al bajar las escaleras para salir le lanzó una mirada venenosa a Sakura antes de salir con Iruka para recibir su castigo.
—Problemático —volvió a balbucear Shikamaru antes de mirar a Sakura que tragó en seco—, aunque sea tu hermana o seas lo que seas de ella no deberías dejarte molestar o es problemático para los demás.
Dejó sus apuntes a Sakura y finalmente se acostó sobre su libro a dormir.
Sakura parpadeó varias veces antes de mirar las notas que Shikamaru le dio.
Una pequeña sonrisa se deslizó en su rostro. Aunque el propósito de Shikamaru era para que no le molestaran indudablemente le ayudó a recordar su orgullo menguado por su familia.
Ella había decidido.
Con cuidado de que no la vieran sacó el papel que seguía en su bolsillo y escribió, y entonces esperó al terminar las clases que todos y cada uno de sus compañeros salieran.
Ahí en su escritorio estaba Iruka guardando algunos papales.
Se levantó de su asiento y comenzó a caminar hacia él, cada paso que daba era más pesado que el anterior y aún así sentía una gran energía rugir de su interior. ¿Estaba en lo correcto? Bueno, no sabían si Ino se case con Sasuke o Sakuya lo haga, si Naruto finalmente se volverá Hokage, Hinata dejará a un lado su timidez o Shikamaru ser responsable. Nadie sabe lo que pasará en el futuro, pero al menos puede hacer algo con el presente.
—Iruka-sensei —dijo Sakura.
—Ah, Sakura, ¿qué necesitas? —le preguntó Iruka con una sonrisa.
Tragó en seco antes de levantar el pequeño papel en sus manos.
—… Por poco no se lo doy.
—Ah, que bueno. Muchas gracias…. —al tomar la tira de papel sus ojos se abrieron ligeramente al desdoblarlo, se quedó sin palabras al ver que era todo menos lo que que esperaba, alzó su mirada para encontrarse con sus ojos esmeralda—, ¿estás segura de que esto quieres ser?
Ya no había vuelta atrás. Lo que había empezado como un sueño finalmente se abría camino como un hecho que traerá grandes consecuencias. Tanto Sakura como Iruka lo sabían en solo pensar en la reacción de sus padres.
—Si, quiero ser un ninja.
Con cada paso por pequeño que sea cuando mires atrás verás que en realidad es un paso más cerca a la meta.
N/A: Ok! si está muy corto el capítulo, pero era muy necesario para dar paso al cambio en Sakura a su decisión a ser ninja no quede como solo un deseo sino ya formarse como uno. Y no prometo que el siguiente capítulo sea más largo que este por el tema que se tratará.
Y aparte tengo que decir gracias a todos los que me estuvieron animando por la pequeña depresión por la que pasé. Ahora estoy mejor y he decidido que es momento de retomar mis estudios y meterme a una maestría así que los exámenes se acercan! así que no podré escribir más que los sábados o veré si puedo en otro momento pero no prometo nada. Muchas gracias por esperar y les prometo que no dejaré abandonada la historia a menos que sean causas catastróficas o fuerza mayor.
Próximo capítulo: Ser.
Omake 7
Después de pasar casi todo el día encerrada en la oficina de Pain trabajando en los pendientes que tenían sobre la aldea, finalmente Konan decidió tomar un descanso.
Camino por los pasillos decidida a tomar una vuelta por la aldea. Aunque sea un descanso no podía evitar el velar por la ciudad y vigilar su estado. Habían sacrificado tanto que le gustaba ver los avances que han hecho para lograr la tierra prometida.
—Repítelo de nuevo, esta vez incluso tendrás que firmar —escuchó la voz de Tobi desde una de las puertas.
—¿Otra vez? —al escuchar la voz de Sakura se detuvo.
—Siempre hay que tener un papel que respalda acuerdos, tratos o misiones. Nunca lo olvides —cuando escuchó la voz de Kakuzu dentro de la habitación decidió entrar.
Ahí dentro de la habitación estaban todos los miembros de Akatsuki menos Pain y Zetsu rodeando a Sakura que parecía ya estar aburrida. En un sillón miraban con cara seria Itachi y Sasori lo que hacían los demás que estaban más cerca de Sakura.
La pobre chica que desde hace rato estaba ahí suspiró una vez más y asintió.
—Yo prometo que cuando sea grande no tendré novio y casaré con un niño o con ni-san —recitó con solemnidad antes de firmar el papel que decía exactamente lo mismo.
—¡Maldición! deberíamos tener una cámara para poder grabar esto —dijo Hidan.
—Si alguien no fuera tan tacaño como para no dar el dinero y comprar una —dijo Deidara mirando hacia Kakuzu.
Uno a uno fue a firmar el papel como testigo de lo que acaba de prometer Sakura.
—… Quizá no sea mala idea —dijo Kakuzu.
Si fuese otra persona Konan se hubiese sorprendido que por decisión propia Kakuzu estaba pensando realmente gastar en algo que no sea lo mínimo indispensable.
Cuando Sakura miró a su madre estar en la habitación sus ojos centellearon como las de una estrella.
—¡Mamá! —gritó antes de lanzarse a ella en un abrazo.
Cuando Sakura alzó la mirada vio en silencio cómo le suplicaba que la sacara aunque fuera a rastras de la habitación. No es como si no lo hubiese pensado cuando vio lo que estaban haciendo.
—Vamos a caminar —tomó su mano y se la llevó.
En el fondo escuchó las quejas de la mayoría y uno que otro diciendo que aún faltaba que escribiera y dijese que tampoco se casará o besaran a los tontos de Renji y Shiro.
Una vez en la ciudad bajo un paraguas y un palo de dango que le había comprado a Sakura decidió hablar con Sakura.
—¿Por qué aceptaste decir que no ibas a tener novio?
Sakura le dio una sonrisa que Konan conocía muy bien, es la que hace cuando ha hecho una pequeña travesura.
—Porque no dejaban de quejarse de que paso mucho tiempo con Renji-kun y Shiro-kun, así que decidí decir eso. Mamá, los niños son muy inmaduros y tontos, yo no tendré un novio y mucho menos un esposo que sea un niño, yo quiero un hombre —dijo con seguridad.
Konan sonrió ante la sensatez de su hija al burlarse de unos de los más infames ninjas de la actualidad. Además quizá esta viendo muchas series con Kisame, tendrá que supervisar qué es lo que muestran en ellas para decidir cuáles puede ver a su edad.
—¿Y qué pasa con Itachi?
Esta vez Sakura se rio.
—Renji-kun y Shiro-kun dijeron que es raro decir que me casaré con un hermano así que Itachi ya no es mi hermano. Además, yo quiero casarme con Itachi, con papá y contigo para estar sieeeempre juntos.
Sin duda aún es una niña.
—Siempre estaremos contigo no importa quien sea tu novio y esposo —le acarició la cabeza antes de hacer volar una hoja de papel que se convirtió en una rosa y se posó en su cabeza.
—¡Si!, entonces tendré muchos hijos para que así tengan más nietos con quien jugar y papá no tenga que pelearse con los otros papá como le pasa conmigo —se rió.
Konan siguió caminando con Sakura a su lado mientras ella describe cómo serían sus hijos con aquel imaginario esposo que a veces era Itachi e incluso otro desconocido. Por experiencia no sabía qué les deparará el destino, sin embargo, estaba de acuerdo con Deidara de comprar una cámara para grabar estos momentos con su hija.
07/Septiembre/2019
