Hola aqui esta el nuevo cap, gracias a quienes siguen la historia... espero no defraudar y espero los reviews!
CAPITULO 4
Hermione entró en la tienda y de inmediato una de las vendedoras se acerco a atenderla, la castaña le indicó que quería el suéter que estaba en la vitrina y le dio la talla.
Cuando la chica fue a buscar la prenda, Hermione se acerco a los espejos que estaban fuera de los vestidores, justo donde estaba lo que le llamo la atención.
- Nos volvemos a encontrar, Malfoy.
El rubio que estaba mirándose en el espejo, se viro de inmediato y quedo frente a ella. Llevaba puesto un extraordinario traje negro con delgadas líneas blancas verticales, tanto en el saco como en el pantalón, zapatos negros de vestir, camisa blanca de mangas largas, una corbata roja y un pañuelo a juego saliendo del bolsillo del saco…se veía hermoso. El le sonrió.
- Así es, Granger. Nos volvemos a ver. Y en una tienda de ropa otra vez. Que casualidad no?
- No creo mucho en las casualidades-. Dijo ella.
- Entonces debe ser el destino, o quizás será que nos hemos vuelto adictos a las compras.- Ella sonrió esta vez.
- Me inclino por la primera opción, en realidad no vengo mucho por aquí.
- Y a que viniste hoy? Si se puede saber, claro-. quiso saber el muchacho.
- Es el cumpleaños de mi mama y olvide comprar su regalo antes. Hace unas semanas pasábamos por esta tienda y me dijo que le gustaba mucho un suéter que tenían en exhibición. Así que vine por el. Fue una suerte conseguirlo todavía.
- Si, al parecer hoy es un día de suerte-. Contesto el muchacho.
- Porque lo dices?-. inquirió ella, pero justo cuando el iba a contestar, llego la vendedora de la tienda.
- Señorita esta listo su pedido, lo pondré en la caja numero dos para que pase a cancelarlo.
- Muchas gracias-. Le dijo la castaña a la vendedora mientras esta se alejaba con el paquete en la mano-. Debo irme, Malfoy, fue un placer verte de nuevo.
- El placer fue mío, Granger, nos veremos después.
- Si…bueno, adiós-. Dio media vuelta para salir y dio algunos pasos, pero luego giro sobre sus talones y noto que el rubio aun la miraba sin moverse ni un centímetro de donde estaba antes, así que le hablo-. Por cierto, te queda muy bien el traje, cual es la ocasión?
- Boda-. Dijo simplemente el rubio.
- Oh…bien, entonces… adiós-. Repitió y se fue rápidamente.
Se fue a la caja, con un sopor extraño en el cuerpo, pago y salio de allí sin volver a mirar hacia atrás. Llego a la salida del centro comercial y se subió a otro taxi. Se sentó en el asiento trasero y le indico al chofer la dirección de su casa, ya no le apetecía volver al trabajo. Saco un chocolate grande de su bolsito de cuentas y comenzó a comerlo lentamente mientras miraba por la ventana.
Así que Malfoy se casaría. Bueno no era algo tan descabellado, alguien como el no podía estar menos que comprometido, tenia fortuna y un buen físico…. Muy buen físico en realidad. Ya no era aquel flacucho que conoció, Era mas alto que entonces y ahora era un hombre, con manos fuertes y grandes, con anchos hombros y espalda recta, con un rostro perfecto que parecía tallado por los Ángeles, unos labios finos y tan… el cabello tan liso y limpio como siempre pero peinado de una manera rebelde que lo hacia ver muy bien.
Era lógico que tuviera novia. Aunque esa idea de pronto le incomodo a Hermione. Y se iba a casar. Le incomodo más. Pero… que rayos? Es Malfoy. A ella que le importaba si el se casaba o se moría. Era Malfoy. Aunque… debía admitir que era una lastima que el mundo de la soltería, perdiera un partidazo como ese. Tener un hombre como aquel debía ser un lujo. Un lujo que por supuesto ella no se daría nunca. Salio de sus pensamientos cuando el taxi se detuvo frente a su casa y ella (después de pagar) bajó.
Al entrar a la casa se quito los zapatos en la puerta y allí los dejó, se fue directo a la cocina y montó en la hornilla una olla con agua para hacer café, salio a la sala y prendió su equipo de sonido, poco a poco iba quitándose la ropa, dejando cada pieza en donde caía. Ya después la recogería. Hizo el café y tomo una taza grande, sentada en el sofá solo con la ropa interior y con los ojos cerrados mientras escuchaba la música, mas dentro de ella, que desde afuera.
Seguía imaginando a Malfoy, pero ahora de otra manera. Pensó en su cuerpo alto, atlético, su piel blanca y suave, sus manos fuertes y tersas…acariciándola a ella, explorando sus curvas sin el más mínimo reparo al ritmo de la música, aunque ahora fuesen las de ella las que recorrían su propio cuerpo, en la fantasía que estaba desarrollando, solo podía mirar los labios de Draco, se veían suaves, rosados, apetecibles, los besó. Al principio suave para disfrutarlos y después de manera desenfrenada como si no quisiera separarse de ellos, mientras las manos del chico recorrían lugares muy íntimos de la castaña, con un talento que ella no sospechaba que el joven tenía para esos menesteres. Realmente estaba disfrutando pensar en Malfoy de aquella manera y no le importaba perder la compostura en esa fantasía, nadie podía saber lo que pensaba, solo ella.
La canción termino y ella dejo la taza sobre la mesita de centro y se fue al baño. Debía ir a ver a su mama y darle su regalo. Abrió la ducha. Antes de quitarse la ropa interior y entrar al agua, ya estaba mojada.
Draco estaba quitándose el traje dentro del vestidor de la tienda. Definitivamente se lo llevaría. No podía creer su buena suerte, justo el día que llega el dichoso sobre, vuelve a ver a Granger. Eso lo alegro, muy en el fondo, lo alegro. La verdad era que no esperaba encontrarla allí.
Al llegar a su casa dejo el paquete con el traje sobre su armario y se tendió en la cama pensando en ella. Esa chica había roto todos sus estereotipos. Era una mujer valiente y eso lo sabía desde hace mucho tiempo. Contrario a lo que parecía, era extrovertida y no le tenia miedo a decir lo que pensaba, eso le gustaba de ella. La seguridad con la que expresaba sus ideas y lo inteligente que era. Hace años le parecía insoportable, insufrible…. pero porque? Por ser una sangre sucia? Por no estar a su altura? No. Era sencillamente porque era mejor que el y el lo sabia. Ahora eso no le molestaba. Por el contrario lo encontraba….gracioso. Sabía que la volvería a ver. Y no faltaba mucho tiempo para eso.
Se pregunto como estaría ese día? Seguramente se vería espectacular, no podía ser de otra forma, ella ahora estaba bellísima.
Solo se preguntaba…. Bueno eso ya no importaba.
Cerró sus ojos. Imagino su rostro sonriéndole y se estremeció, un escalofrió en la nuca lo hizo cambiar de posición en la cama. La imaginaba bailando sola sensualmente frente a un espejo de una manera muy desinhibida, el relamió sus labios, imaginaba que bailaba para el y… a decir verdad no era la primera vez, solo que hace mucho que no lo hacia. En sus pensamientos ella se iba quitando la ropa lentamente y poco a poco iba quedando solo con un sugerente conjunto de ropa interior negra con encajes. Era perfecta, sus movimientos eran coordinados con la música que solo existía en la cabeza del rubio, le daba la espalda y lo veía seductora por encima del hombro, luego sonreía y le seguía bailando. Se aproximaba a el lentamente caminando de espaldas, sin dejar su sensual faena y cuando estuvo lo suficientemente cerca se viro y quedo frente a el. En su fantasía, el estaba sentado en una solitaria silla y ella con los ojos llenos de fuego abrió sus piernas y se sentó sobre las de él quedando frente a frente, acercaba cada vez mas su rostro, entre abrió la boca y se lanzaba a la de el, sus labios se rozaron y entonces…. Sonó el timbre de la puerta.
Draco maldijo por lo bajo y como pudo fue a abrir.
- Buenas noches señor Malfoy, aquí esta su correspondencia como siempre-. Dijo el conserje del edificio, quien todos los meses se encargaba de esa tarea.-. Veo que tiene frió, señor.
- Si, estoy un poco resfriado, muchas gracias-. Dijo el rubio quien antes de abrir la puerta se había puesto un gran sobre todo negro para tapar el "resfriado" que tenia entre las piernas.
Hermione llego a la entrada de su edificio casi a las once de la noche. Había pasado una velada espectacular con su madre, ella no cabía de la emoción cuando recibió el regalo de Hermione, aunque muy en el fondo sabía que eso era exactamente lo que le iba a regalar. Cenaron juntas y luego tomaron un helado en la avenida, como ya era bastante tarde, la señora Granger agradeció nuevamente a su hija con un tierno y largo abrazo, la sermoneo de lo tarde que era y que no podía estar en la calle sola a esas horas. Así que luego de acompañarla de nuevo a casa, Hermione se desapareció hasta la entrada del edificio donde vivía sola desde hacia 3 años en un bonito apartamento con vista a la avenida. Al entrar al apartamento, encendió la luz y vio en el piso las facturas de los servicios que la conserje siempre metía bajo su puerta. Los recogió y siguió su camino hasta la cocina, sirvió un vaso de leche y fue hasta el mesón con sillas altas que estaba en medio de la cocina para revisar las facturas. En ese momento sintió algo grande y peludo que le rozo los pies y se sobresalto lanzando los papeles al aire. Era Crookshanks. Se bajo de la silla y lo saludo cariñosamente, luego se puso a recoger los papeles y algo llamo su atención. Entre las facturas había un sobre dorado con un lazo fino de color sangre que lo sellaba, lo viro, en la parte de atrás tenia entrelazadas las letras W y P. Lo abrió y leyó rápidamente:
RONALD WEASLEY Y PANSY PARKINSON
Tenemos el placer de comunicarles nuestro próximo enlace matrimonial que se celebrará el 15 de Enero a las ocho de la noche en la Capilla de Godric's Hollow.
Deseamos que nos acompañe en este día y que esté presente en la celebración que tendrá lugar en el Número 12 de Grindmauld Place, Londres.
Después de unos segundos en que su rostro estaba inexpresivo, comenzó a sonreír. Ahora entendía muchas cosas.
Esa noche tuvo un sueño extraño en el que ella estaba vestida de novia, caminando hacia el altar. Allí la esperaba un sonriente Ron y a su lado estaba Harry, ambos estaban con trajes negros muy elegantes. Llego y la ceremonia comenzó, cuando llego el momento de preguntar si alguien se oponía (al mas grande estilo muggle) llegaba Malfoy en un caballo blanco y tomándola por un brazo la montaba en el corcel y escapaba muy lejos con ella en brazos.
Despertó bañada en sudor y de inmediato se fue al baño para refrescarse, cuando se vio en el espejo noto que estaba roja como un tomate. Se dio un baño y se fue rápidamente al ministerio. Debía hacer todos los pendientes de ese día y salir temprano a comprar el regalo para la boda que era esa misma noche, así que de inmediato se puso a trabajar.
Draco termino su trabajo en la oficina bastante tarde ese día, ya su secretaria se había ido a su casa y solo estaba por allí la señora que hacia la limpieza. Abrió la puerta de la oficina para asegurarse de que en realidad no había nadie y, tras comprobar que la señora de la limpieza estaba 2 puertas más allá, cerró la suya y se desapareció hasta su departamento. Cuando llego, se dio un baño y comenzó a arreglarse para ir a la boda. Se coloco su traje nuevo y peino su cabello hacia atrás, se aplico un poco de perfume y después de darse un vistazo en el espejo de su cuarto, tomo el regalo que llevaría a los novios y su varita para desaparecer de nuevo, rumbo al Valle de Godric.
Llego a las ocho menos cuarto, ya había una gran cantidad de personas en la entrada de la capilla pero el miraba de un lado a otro como buscando a alguien, que no encontró.
Se acerco a la entrada y allí se consiguió con sus padres, quienes por su puesto también estaban invitados por parte de la novia. Varios conocidos se acercaron a saludarlos, otros simplemente los ignoraban olímpicamente. En 10 minutos el lugar estaba repleto de gente, todos ataviados con elegantes trajes y caros vestidos. Harry Potter se acerco a los Malfoy y les estrecho las manos. A pesar de que no eran amigos se podía decir que llevaban una relación cordial. Unos magos que llevan trajes blancos, se acercaron a los invitados para indicarles que debían pasar a la capilla pues la ceremonia ya iba a comenzar.
Los Malfoy fueron ubicados, por uno de los magos, en los primeros tres asientos, de la tercera fila a la derecha del altar. Solo hasta entonces Draco pudo ver al novio quien solo hizo un movimiento de cabeza al verlo, a manera de saludo. Ellos dos si que no llevaban siquiera una relación cordial. Al mirar a su izquierda vio a Fleur Delacour quien estaba con su esposo Bill y lo saludo sonriente con la mano. El seguía mirando de un lado a otro, esperaba ver a Hermione, pero no estaba en ninguna parte. Eso lo incomodó, estaba casi seguro de que la vería allí. Claro que tampoco sabía en que condiciones había terminado su relación con Ron, así que, ahora que lo pensaba no podía estar seguro de que ella asistiera a la boda.
La ceremonia comenzó y se hizo el silencio de inmediato. El hombre que oficiaba el evento llevaba puesta una túnica color malva, era bajito y medio calvo, pero tenía una cara alegre y amigable. A Draco le aburrían horriblemente las bodas, consideraba que se hablaba mucho y se hacia poco. Así que se puso a ver la decoración del lugar mientras el hombrecito hablaba y hablaba. Cuando estaba concentrado en el decorado de la alfombra del pasillo, pudo observar unos tacones negros de punta que pasaron rápidamente La dueña de aquellos zapatos que hacían juego con un ceñido vestido del mismo color hasta las rodillas, le lanzo una fugaz mirada acompañada de una tímida sonrisa y se fue a sentar en la primera fila. Ella no lo miro de nuevo pero el sabia que seguía sonriendo. Sin embargo el no podía dejar de mirarla.
- Ronald Billius Weasley, Tomas a Pansy Helena Parkinson por esposa?-. Draco escuchaba las palabras del hombrecito muy lejos, su mirada estaba fija en los rizos castaños que estaban delante de el y en realidad no le interesaba mucho el matrimonio de esos dos. Ya después se encargaría de averiguar como era que habían terminado juntos ese par, que eran como el vinagre y el aceite. Tal cual como lo eran el y Hermione y, sin embargo no podía dejar de pensar en ella.-. Entonces los declaro unidos de por vida…-. Se sobresalto al ver que todos los presentes se ponían de pie y estallaban en aplausos, así que los imito. Poco a poco los invitados iban acercándose a los recién casados para darles el Enhorabuena, pero el decidió que lo haría después en la recepción. Llegaron una docena de mesoneros con bandejas llenas de copas de Champán y le indicaron a los invitados que luego de un pequeño brindis, en la parte posterior de la capilla los estarían esperando algunos trasladores para llevarlos hasta el lugar de la recepción de tres en tres. Una vez que todos tuvieron su copa y estaban reunidos en un gran circulo en torno a los novios, el señor Weasley dijo en voz alta:
- Por la unión Weasley-Parkinson!
- Por la unión Weasley-Parkinson!-. gritaron todos y alzaron sus copas. En ese momento Draco miro al frente, en donde estaba Hermione y esta le sonrió y bebió de su copa. El también sonrió.
Cinco minutos después, los tres Malfoy tomaban un traslador hasta el Numero 12 de Grindmauld Place.
