Aquí les dejo el siguiente capitulo, espero que les guste, a mi me gusto. Por favor dejen el anonimato y posteen sus reviews, son muy importantes para mi!

No se cuanto me demore en subir el próximo capitulo así que por favor tengan paciencia! espero no decepcionar

Honeydukes Malfoy :D


CAPITULO 13

Hermione estaba tumbada boca arriba en su cama, tenía las manos fuertemente apretadas sobre su pecho y su mirada fija en el techo. Aun estaba tratando de asimilar lo que acababa de vivir con un "ex enemigo". Y era precisamente eso lo que tenía tan consternada a la castaña, ella había notado el innegable cambio de Draco Malfoy luego de haber vivido con el, tan intensos momentos en aquella cabaña, pero lo que había sucedido unas horas antes la había descolocado por completo:

- Oye, Draco. De verdad lo siento-. Le había dicho la Castaña ya estando instalados en la pequeña cafetería que estaba a escasas dos cuadras del Bam. No era tan lujoso como el restaurante, de hecho era un local muy pero muy sencillo, un lugar donde Hermione no esperaría encontrar a un Malfoy. Pero se equivocaba y no solamente en eso sino en otras "minúsculas" cositas-. Se que no he sido muy educada contigo pero las circunstancias me han impedí…

- Hermione, no te disculpes. Yo se exactamente lo que pasa-, la interrumpió el muchacho y ella de inmediato enmudeció. Sin embargo le lanzo una mirada interrogadora-. Lo que pasa es que tú no confías en mí. Lo cual es completamente lógico, pero esta noche quiero decirte varias cosas y espero que no me interrumpas antes de que pierda el valor para hacerlo.

- De acuerdo-. Dijo Hermione algo confundida.

- Veras, en nuestros tiempos de Hogwarts era mas que sabido que yo no era una buena persona, lo demostré una y otra vez, en especial contigo. Yo actuaba de la manera que creía correcta, pensaba que no había nadie superior a mí y eso me hizo cometer una cantidad absurda de errores. Estaba tan equivocado que nunca pude reconocer que de hecho habían muchas personas mejores que yo en todos los aspectos. Principalmente tú-. Hermione le miraba atentamente tratando de mostrar un rostro impasible aunque tenía un revoltillo de emociones en su interior.

- Tú me superabas académica, moral, emocional y éticamente. Eras mucho mejor persona que yo, siempre mostrando una madurez que me frustraba y me maravillaba a partes iguales, aunque esa última nunca la quise admitir. Poco a poco la frustración que me causabas se fue convirtiendo en curiosidad, quizás no notaste que en los últimos tiempos, mi mayor muestra de rechazo hacia ti, se había reducido a una mala mirada, si acaso. Mi mente y mi cuerpo ya no respondían de la misma manera hacia ti, ya no me causabas repulsión, ni antipatía, y a veces me sorprendía a mi mismo caminando por donde sabia que tu ibas a pasar, trataba de ponerme cerca de ti en las clases, cruzarme contigo en los pasillos. Luego un día las cosas cambiaron súbitamente. Tú, Potter y Weasley no regresaron a Hogwarts y yo tuve que quedarme en casa siguiendo órdenes que no me gustaban en absoluto. Un día ustedes aparecieron justo allí, frente a mí y yo tuve la oportunidad de mi vida para joder a Potter de una vez por todas. Pero no pude. Tu mirada me lo impidió. Algo dentro de mí sabía que si los delataba tú nunca me lo perdonarías y aun entonces yo no entendía que importancia tenía eso para mí, pero de todas maneras no pude hacerlo, no pude delatarlos. Por ti, pero igual no sirvió de nada -. En este momento era mucho mas difícil para Hermione no mostrar sus emociones, tenia los ojos muy abiertos y una mano sobre la boca-. Pero cuando mi tía Bellatrix comenzó a torturarte los nervios y la impotencia se apoderaron de mí y me paralizaron aunque se activo una alarma en mi interior, así que hice lo único que estaba a mi alcance. Naturalmente dentro de la Mansión había una cantidad de hechizos de seguridad que lo cubrían todo por órdenes de Voldemort. Pero la magia ancestral que había en la casa solo permitía que los hechizos fueran realizados por los Malfoy, los que tuvieran Sangre Malfoy así que ni el mismo Voldemort ni mi tía los podían conjurar. Solo mi padre y yo. Entonces quite las restricciones mágicas que estaban en el calabozo del Sótano, donde estaban Potter y Weasley con Ollivanders y Lovegood. De esa manera fue como Potter pudo pedir ayuda y entonces llego Dobby que aunque era un elfo Libre, gracias a su naturaleza no pudo dejar de cumplir la última orden que le dí.

- Que orden?-. dijo la castaña mostrando ahora autentica confusión-. Jamás te acercaste a Dobby, recuerdo ese día como si fuera ayer.

- Cuando tus amigos salieron del Sótano y me arrebataron mi varita quede absolutamente imposibilitado de todo así que solo me quedaba mi magia interior pero no tenía idea de cómo usarla a tu favor. Estando en esas circunstancias revelarme a mi familia era un suicidio, pero afortunadamente Dobby apareció al final de las escaleras y me vio directamente a los ojos, entonces aproveche para usar la Legeremancia y le pedí que atacara a mi tía Bellatrix rogando con todas mis fuerzas que olvidara su libertad por un memento y me obedeciera, lo que paso después ya lo sabes.

- No lo puedo creer

- Luego ustedes fueron a Hogwarts a pelear contra él y mi madre trato de que yo estuviese alejado de allí, mas no lo logró. Cuando Voldemort supo que Potter iba detrás de sus Horrocruxes le ordenó a mi padre que me enviase a buscarle y a matarle. Yo no estaba solo, de haberlo estado quizás hubiese huido, pero ni eso podía hacer. Escapar sería muestra de alta traición y mis padres pagarían las consecuencias. De manera que alli estaba, en la sala de los menesteres dispuesto a hacer lo que debía, pero otra vez tu estabas alli y no lo hice, luego Crabbe murió y ustedes salvaron mi vida, me sentía como una cucaracha y realmente ya no tenía ganas de vivir. Ustedes siguieron luchando y yo anduve por todo el castillo sin encontrarle el verdadero sentido a todo aquello, estaba en una batalla que no era mía, luchando por unos ideales que yo no compartía y eso me hacía sentir peor aun. Me encontré a un mortífago que quería matarme, pienso que quizá el intuyo que ya yo no pertenecía a su bando, pero finalmente le rogué por mi vida y entonces ustedes aparecieron y me salvaron otra vez. Vague por el castillo evadiendo inconscientemente las maldiciones que debían matarme y entonces sucedió. Tu estabas allí en uno de los pasillos prendada del cuello de Weasley y el te besaba como si se le fuera la vida en ello. Ese fue el momento en el que mi alma se partió definitivamente. El momento que me hizo comprender que estaba estúpidamente enamorado de Hermione Granger.

- Por supuesto que ninguno de los dos se percato siquiera de mi presencia, se fueron tomados de la mano y con una sonrisita estúpida que me revolvía el estomago. Odiaba más que nunca a Weasley pero me odiaba mucho mas a mi mismo. Me escondí. Estuve en uno de los armarios para escobas hasta que la batalla hubo terminado. Cuando salí de allí todo eran ruinas y desgracias, no tenía idea de si mis padres estaban vivos hasta que les vi llegar con Voldemort y el supuesto cadáver de Potter. Cuando mi padre me llamo para que fuese hasta el y mi madre lo dude. Quería estar de tu lado, a tu lado, pero solo tenias ojos para el, te tenía de la mano aun y ambos estaban con la vista fija en el cuerpo de Potter. Yo no tenía lugar en tu vida, no había ni la más remota posibilidad y por eso me fui con ellos. Al menos eso fue lo que pensé hasta que te volví a ver no hace mucho en la tienda de Madame Malkin, más hermosa que nunca pero la misma en esencia. La Hermione de la que me había enamorado. Entonces pensé que me odiarías, pero me diste otra lección al demostrar que no era así y después de lo que sucedió en esa cabaña entre nosotros… yo solo pensé que…-. Y por primera vez durante su largo monologo el rubio cambio el tono y la actitud, ahora estaba removiéndose en su silla, sudando y visiblemente aturdido, Hermione en cambio parecía de piedra, su expresión era muda y solo lo miraba directamente a los ojos-. Pensé que habría una oportunidad para un "nosotros". Pero ahora la verdad es que no estoy tan seguro de ello. Tu no has demostrado mucho interés hacia mi después de eso, aunque dijiste que querías que nos siguiéramos viendo, pero yo no quiero volver a entrar a tu vida solo para acostarme contigo, Hermione... Si entro a tu vida espero no salir de ella nunca mas, ahora depende de ti.

El rubio por fin había terminado y tras beber de un solo sorbo todo el café que quedaba en la taza, se levanto de la mesa y salio del café Saici, dejando tras de si a una estupefacta Hermione.