*Personajes propiedad de Tom Warburton


Operación: M.I.S.I.O.N

Mismos adolescentes se

Inmiscuyen en

Sociedad malvada

Intentando liberar de la

Opresión a los

Niños del mundo


Wallabee Torres llegó a la escuela la mañana siguiente en su vieja bicicleta hablando pestes de la institución, de su padre y del vehículo que montaba. Habían tenido de nuevo una discusión sobre el auto que él quería y su papá se negaba a comprarle, debido al historial de problemas que cargaba y la poca responsabilidad que mostraba. El güero había intentado tener empleos para ahorrar un poco pero no duraba mucho en ellos porque su mala suerte siempre lo metía en aprietos. Suspiró resignado a seguir llegando en esas dos ruedas que poseía desde que tenía memoria, le puso la cadena y entró a la escuela listo para otro aburrido día dentro de esas cuatro paredes.

Abrió su casillero para preparar sus libros de la primera clase y una nota cayó de él, estaba por ignorarla creyendo que sería alguna de esas tontas y empalagosas cartas de amor que recibía de vez en vez, cuando alcanzó a ver el borde de una hoja decorada con simios arcoíris tomados de la mano y el corazón le dio un vuelco. Se apresuró a recogerla mirando a todos lados para saber si alguien había visto ese momento de desconcierto, pero el pasillo estaba desierto, había llegado con tiempo de sobra gracias a las ganas de alejarse de casa después de la discusión, además que no había tenido entrenamiento de futbol.

Tomó aire y se escondió tras la puerta de su casillero intentando controlar lo que pasaba en su corazón. Él sabía, y no porque fuera un acosador extraño, que sólo Kuki sería tan tonta como para usar hojas de carpeta decoradas con esos simios ridículos. Se sintió atontado por unos segundos, embargado por la emoción y seguido por el pánico que era cada vez más frecuente cuando se descubría pensando en ella o imaginando cosas tontas y cursis al verla ensayar con las porristas o intentando huir de los robots asesinos del ártico; jamás le admitiría eso a nadie porque él era un chico rudo y podía mandar a la enfermería a quien dijera lo contrario.

Abrió la hoja, esperando ver alguna tontería como un mensaje motivacional de buenos días o quizás algún recado de la señora Kiut que lo invitaba de nuevo a cenar, pero en vez de eso se leía:

"Reunión en los baños feos del gimnasio, 3".

Se desilusionó un poco tras el mensaje pero casi al mismo tiempo se sintió aliviado, si hubiera encontrado algo extraño escrito, tipo "nos vemos detrás de la cafetería en la salida", donde todos los adolescentes se besaban después de clase, seguramente habría fingido su muerte antes que presentarse, o quien sabe, cuando ella estaba involucrada su cerebro actuaba raro. Tomó su cuaderno de geografía, una pluma, arrojó la mochila hacia adentro y cerró de un portazo.

Intentó caminar normal hasta que llegó a las escaleras que bajaban a los vestidores, las pocas personas que encontró se alejaron de él apresuradamente; sabían que siempre estaba de mal humor por las mañanas. Una vez que se sintió seguro de no ser observado ni seguido por nadie echó a correr pasando la bodega del material de deportes y los vestidores hasta llegar al baño de mujeres que estaba al final del pasillo; ese lugar era visitado muy poco debido a lo viejo de sus instalaciones.

Los vestidores de hombres y mujeres poseían baños en su interior; por lo que estos estaban de sobra y era muy raro que alguien entrara; además, siempre había fugas en las tuberías.

Se quedó afuera mirando la puerta sin atreverse a entrar, dio un par de golpes con los nudillos asustándose un poco del eco.

─O sea hello─ se escuchó que le respondían.

─Soy Wally.

─¿Código?

─Ahmm ¿Cuatro?

─Bien dicho─ la puerta se abrió y una mano lo sujetó de la chaqueta y lo jaló al interior de los baños donde Tres y Cinco ya estaban sentadas sobre los lavamanos; Dos estaba recargado en la puerta de una de las cabinas, parecía que no había dormido nada ¿quién lo culpaba? El propio Wally no había dejado de tener pesadillas donde brazos robóticos lo atrapaban.

─Ya era hora─ le dijo la morena─ número Cinco comenzaba a pensar que no sabías leer o algo así.

─¿Cómo sigue tu tobillo? ─preguntó sin ganas de pelear.

─Sobreviviré nene, pero tendré que usar muletas un par de días─ las señaló a un lado de los lavabos─ ¿tú estás bien? ─él se encogió de hombros, suponía que había estado peor.

─Bueno equipo─ Uno estaba recargado en la puerta de baño con los brazos cruzados, observándolos─ ahora que al fin estamos todos reunidos y después de haber revisado cuatro veces este lugar en busca de micrófonos y cámaras, debo advertirles que es prudente mantener un perfil bajo, mantener la atención fuera de nosotros─ la morena puso los ojos en blanco─ no debemos usar nuestros números clave frente a otros adolescentes; cuando niños no había problema porque éramos sus héroes, ahora ni siquiera sé que somos─ suspiró─ entre otras noticias, esta será nuestra sala de juntas por las mañanas si es que es necesario tratar algo relevante, como nadie viene no corremos peligro, pero debemos tener mucho cuidado y no confiarnos─ comenzó a caminar con las manos en la espalda─ ahora vayamos a las asignaciones, Tres y Cuatro requiero que se infiltren con las porristas y los jugadores de futbol para mantenernos informados de lo que estén planeando.

─Pero─ comenzó Kuki─ ¿y si se ponen agresivos? ─recordó su último encuentro con adolescentes.

─Pues sacas el arma que traías en el ártico─ contestó Cuatro─ no eres una damisela en apuros, ya te vi.

─Ni siquiera sé dónde la dejé con todo lo que ocurrió─ se llevó el dedo al mentón y lo pensó detenidamente─ además me vería sospechosa con eso oculto entre los pompones.

─Creo que Tres tiene un buen punto─ intervino Cinco─ cuando éramos niños era muy fácil cargar armas en la mano, en las loncheras y juguetes, porque como dijo Uno fuimos unos héroes para los niños, ahora no tenemos esa ventaja, no podemos traer un arma de soda en la mano.

─Dos─ el castaño se sobresaltó al escuchar su nombre─ necesitamos que arregles ese problema, necesitamos armas que podamos ocultar─ dijo su líder.

─¿Y se supone que yo hago eso? ─su cara mostraba desconcierto─ ¿por qué siento que yo hacía todo en este equipo?

─Porque eres el encargado del área de tecnología y armamento, podemos ayudarte pero necesitamos que nos muestres cómo; nunca te gusto que entráramos a tu laboratorio.

─¿Tenía mi propio laboratorio? ─sus ojos se iluminaron tras las gafas─ muy bien veré que puedo hacer con mis limitadas capacidades ¿también quieres que me infiltre con los de atletismo?

─Si puedes sí, pero no lo tomes como una prioridad hasta que tengamos forma de defendernos ¿Cinco, averiguaste algo más de 30C? ─ ella negó rotundamente.

─Cree ya no juega en las ligas menores, ahora es una villana completa por lo que ya no está tan involucrada con los ninjadolescentes, así que no la he escuchado mencionarlo. En estos días me veré con Fanny y Rachel para ponerlas al tanto de lo que descubrimos, de igual forma le mandé un correo a mi contacto encargado de vigilar a Los de la otra cuadra, por si sabe algo.

─Si quieres puedo acompañarte a ver a 86 y 362 para…

─Negativo, ellas asisten a un colegio sólo para chicas, sería muy raro que vayas conmigo, ya encontraré una forma de que las veas sin que nadie sospeche.

─De acuerdo Cinco, lo haremos a tu manera─ suspiró─ bueno ¿y alguien sabe algo del sector V? ─los adolescentes se miraron incómodos.

─Mamá cree que Mushi se quedó todo el fin de semana con su amiga Sonia.

─Y la mía cree que Joey está en tu casa.

─Se supone que Tommy está en casa de Lee─ añadió Dos─ seguramente él y Sonia dijeron que estaría con alguno de los demás.

─Espero que estén bien─ agregó Kuki preocupada─ le he estado mandando mensajes pero Mushi no contesta.

─Seguramente están bien─ la tranquilizó Cinco─ démosles hasta esta tarde antes de empezar a buscarlos, si no hay noticias investigaremos.

─ Estoy de acuerdo─ asintió Uno─ es mejor que vayamos a clases o podrían sospechar─ miró sus tres relojes─ Dos sal tu primero y trata de aparentar serenidad.

─Luego los veo─ dijo el chico y salió rumbo a su salón─ tengo ganas de una buena siesta en clase de francés.

─Wally y yo tenemos geografía juntos─ aseveró Kuki.

─Pues váyanse juntos─ aconsejó Uno mientras Cinco se reía por lo bajo─ los veo en el receso─ les abrió la puerta y los dejó pasar.

─Parece que sólo quedamos tu y yo, ayúdame con esas muletas─ Uno se apresuró a ayudar a su amiga.


Memo estaba en el entrenamiento de atletismo después de clases. Intentaba acortar sus tiempos mientras el entrenador no paraba de gritarle que no fuera haragán, que le faltaba más motivación; el entrenador era conocido por hacer que los nuevos se quedaran al último y dieran hasta el último suspiro.

James estaba descansando un poco puesto que él era el más rápido y capitán del equipo. Abby caminaba hacia las gradas con Kendra a su lado, que no dejaba de susurrare algo muerta de risa.

─Abby─ gritó James─ saludándola con la mano y corriendo a saludarla─ ¿qué estabas haciendo que te ocurrió esto? ─le señaló el tobillo.

─Ya me conoces, no puedo estarme quieta─ sonrió con inocencia─ fui a un fin de semana en el bosque para reencontrarme conmigo misma y sólo conseguí caerme de un árbol y lastimarme el tobillo.

─¿Cuándo comenzarás a comportarte como una chica delicada? ─ bromeó James mientras Kendra estallaba en risas.

─Sería más fácil pedirle que deje de ponerse esa gorra roja tan vieja ─le comentó Kendra.

─Ya me la pongo menos seguido─ rezongó Cinco─ hoy no la traigo─ le sacó la lengua en broma.

─Claro, claro, ahora comienzas a tener más estilo, puedo verlo─ rodó los ojos─ debo irme a trabajar ¿está bien si te dejo aquí con tan buena compañía? ─ella asintió─ te la encargo James, está algo herida pero aún puede ponerte en tu lugar si te pasas de la raya ─ dio media vuelta y se marchó corriendo mientras James le ayudaba a Abby a sentarse en las gradas.

─¿Cuánto tiempo estarás fuera de combate?

─Dice mi papá que en una semana debería poder caminar sin muletas, pero quien sabe, de todas formas al parecer estaré al menos dos semanas fuera de las prácticas de basquetbol.

─¿Y qué harán ahora sin ti?

─Kendra puede cubrirme perfectamente, debiste verla hoy, se tomó muy en serio ser la capitana suplente─ le guiñó un ojo mientras su mirada se posaba en Memo, quien estaba siendo regañado por el entrenador.

─¿Escuchaste lo que ocurrió el fin de semana? ─ preguntó James de forma seria, su jovial sonrisa se había borrado, ella lo miró a los ojos y negó con la cabeza─ al parecer ocurrió algo en la Base del ártico de esos mocosos, hubo un derrumbe.

─¿Lo hicimos nosotros? ─le dijo con cautela─ ¿los ninjadolescentes? ─James tardó unos segundos en responder, se encogió de hombros.

─No lo sé. Es decir no fuimos nosotros o alguien que conozca los que fueron allá, me parece que fueron robots ─Abby puso cara de sorpresa─ pero nadie sabe quién los envió o por qué─ tomó uno de los risos que se habían escapado de la coleta que usaba Abby y la acomodó detrás de su oreja─ aunque hay algunos rumores de que iban en busca de algo, los mandaron a atrapar algo.

─¿Y sabes qué era? Según Cree esa base está vacía, no estoy muy segura del por qué pero he escuchado que… ─James negó.

─Yo también he escuchado esos rumores cada vez más fuertes, pero ya te lo dije, no sé nada de esos cadetes que se supone han desaparecido ¿por qué algún adolescente se llevaría a un puñado de niños escandalosos? Yo quisiera enviar a mi hermana a Arabia y no verla nunca más entrando a hurtadillas a mi cuarto ─rodó los ojos─ no imagino para qué los querrían, pero ya sabes, si quieres saber más deberías hablarlo con Evan.

─Sabes que me odia desde que le dije que sólo ayudaría en las misiones que me diera la gana, que a mí nadie me daba órdenes─ James soltó una pequeña risita─ además no está pasándola muy bien ¿no? Escuché que Kuki Kiut sigue negándose a ser reclutada.

─No es sólo que se niegue a ser reclutada─ se burló James─ creo que ese chico está perdiendo la cabeza por ella ¿es tu amiga no? Quizás podrías…

─Error─ le sentenció─ hablo con ella pero no es mi "bestie", creo que es una buena chica pero hasta allí, no hemos llorado en el hombro de la otra, pintado nuestras uñas o algo por el estilo. Si la quieren reclutar háganlo ustedes mismos, yo paso.

─Ni siquiera nos ayudaste a reclutar a Kendra, esa chica sería un elemento genial.

─No seas idiota─ puso los ojos en blanco─ Kendra trabaja por las tardes seis días a la semana para ayudar a su madre con los gastos. Sabes que tiene uno de los mejores promedios para además de eso tener una beca porque apenas y logran pasar el mes ¿cómo va a importarle acabar con los niños cuando además es hija única? Simplemente tiene otras cosas que hacer con su vida, si dijo que no es porque no le interesa y quizás Kuki sea algo similar, no es como que el grupo en realidad las necesite, somos bastantes y…

─Mira yo me mudé hace tres años pero al parecer algunos tienen ciertos intereses en reclutar a Kuki, son órdenes de más arriba.

─Ese no es mi problema de todas formas─ volvió a enfocar su vista en un Memo tirado en la línea de meta mientras el entrenador le daba unas palmadas en los hombros y silbaba, dando por terminado el entrenamiento.

─Bueno Abby─ se alisó el cabello pintado de rubio hacia atrás con un movimiento nervioso─ y ya que estás aquí no te gustaría…

─Sabes bien que no─ le atajó ella─ además no vine a verte a ti─ el chico la miró estupefacto y entonces notó que la morena tenía la vista fija en alguien más─ para que yo piense en si quiera tomarte en cuenta tendrías que dejar de ser tú, nene.

─Ay no─ le dijo con burla─ no me vas a decir que andas detrás del torpe de Guillermo González Junior, eso es caer muy muy bajo.

─¿Tú crees? ─ella no se inmutó.

─Había oído que se andaban juntando mucho tú, Kuki, el güero Torres, el idiota de Memo y ese chico pelón que tiene poco de haber llegado ¿son ciertos?

─Es algo así como un grupo de estudio─ le dijo recordando la excusa que Kuki había dado─ pero de todas formas no es tu asunto.

─¿Estás diciéndome que prefieres salir con ese nerd perdedor antes que conmigo?

─No estamos saliendo─ le dijo ella mirándolo con severidad─ al menos no en el sentido que piensas, pero ese nerd idiota, como le llamas, es capaz de hacer mi tarea sin que tenga que usar la violencia ¿tú la harías?

─Bueno… sabes que tus notas son mejores que las mías.

─Exacto, y así deben seguir, y si para eso debo hacerme amiga de Guillermo González Junior o fingir que el güero Torres, el Pelón y Kuki me simpatizan, entonces lo seguiré haciendo. Se llama visión, nene─ le dijo ella con dureza.

─Tu sabrás lo que haces─ contestó James con enojo antes de ponerse de pie y marcharse─ ¡Memo! Aquí te buscan─ le gritó al castaño, quien se puso de pie de inmediato y se acercó a la morena.

─ ¿Está todo bien? ─se notaba preocupado.

─Si, algo así ¿tienes algo que hacer?

─N─no─ balbuceó.

─Perfecto, ya que ahora soy una damisela herida ¿me llevas a casa?

─C─claro─ siguió el chico balbuceando sin podérselo creer─ sólo me baño rápido ¿está bien? ─la morena se lo pensó.

─Si me haces esperarte, aparte de llevarme a casa tienes que comprarme una hamburguesa─ le sonrió al castaño quien le regresó la sonrisa sintiendo la cara arder.

─Lo que quieras─ le dijo intentando parecer confiado y casual mientras sentía las piernas de hule y se marchaba hacia los vestidores, la chica solo lo miró alejarse, no muy segura de qué estaba haciendo.


Esa tarde Uno fue llamado con urgencia a la Base secreta subterránea, al entrar deslizándose por el tobogán notó la destrucción que había quedado después de la batalla. Sonia y Mushi estaban recogiendo los escombros mientras Tommy y Joey reparaban la computadora central y fortalecían la seguridad. Lee salió a recibirlo y lo invitó a seguirlo hacia su cuarto, la sala de juntas había terminado completamente deshecha y no era muy cómoda para una reunión entre líderes.

El cuarto de Lee estaba casi al fondo de la base, había que usar varios toboganes para llegar a ella. A entrar Uno se maravilló de todos los yoyos que colgaban del techo, de diferentes colores, tamaños y decorados. Había bastantes trofeos en los anaqueles, otorgados por la organización gracias a los torneos de manejo de yoyo y videojuegos. La cama era un yoyo gigante y alrededor había una alberca de pelotas, a un costado había una mesa llena de papeles y junto a ella un computador antiguo conectado a una impresora que en esos momentos imprimía lo que el adolescente pensaba que era alguna clase de misión. Varias ventanas estaban dibujadas a los lados de las paredes, una mostraba una montaña y un paisaje oriental, el otro un sol sonriendo con lentes de sol.

─Siento no habernos reportado antes─ se excusó el niño al tiempo que lo invitaba a sentarse en un gran puff en forma de balón de futbol─ pero tuvimos que hacer una parada en la Base lunar y ciertos tramites, ya sabes─ se encogió de hombros─ ¿tuvieron éxito en su visita al Ártico?

Uno se tomó casi un cuarto de hora para contarle a Lee los detalles de su más reciente aventura, así como las sospechas que ahora caían sobre 30C y lo que los había atacado.

─Conque robots─ repitió Lee─ jamás nos hemos enfrentado a algo así, pero me da gusto que tu antiguo equipo haya sabido actuar ante una emergencia, le comunicaré al equipo los avances que has tenido con el antiguo sector V, de igual forma te informaré si sé algo de esos robots que mencionas.

─¿Descubriste algo al visitar a los sectores a los que pertenecían los cadetes desaparecidos?

─No hay mucho─ se disculpó─ nada que no hayas leído antes, pero tengo la descripción de la nave que dicen haber visto cuando desaparecieron los niños─ le mostró unos dibujos que Mushi había hecho gracias a las descripciones dadas, parecía una dona gigante.

─Dicen que lo que sea que se los llevó tenía una fuerza inmensa, no están seguros de saber si eran ninja adolescentes porque usaban unas túnicas negras y sus movimientos y ataques vencieron por completo a la tecnología existente.

─Ya tengo los videos del Ártico, estoy seguro que 30C está detrás de su secuestro pero ¿los ninja adolescentes le habrán ayudado o quiénes eran los que captó el video? Quizás nos enfrentamos a un enemigo más peligroso, dado que él sabe de nuestra tecnología no es disparatado pensar que hizo armas que contrarrestaran las nuestras─ se quedó pensativo.

─Creo que necesitamos prepararnos─ advirtió Lee─ sea lo que sea que venga, no va a ser como los villanos comunes─ Uno asintió y miró detenidamente los planos.


Unos días después Abby se encontraba en una banca en la entrada del colegio para señoritas St. Remus, veía con algo de aburrimiento a las chicas cuchichear sobre los artistas de moda, las fiestas a las que asistirían ese fin de semana y sus problemas amorosos. De pronto una cabellera rubia cubrió su campo de visión.

─¿Esperaste mucho? ─preguntó Rachel con una diadema roja en la cabeza y usando una falda negra, chaleco negro sobre una blusa blanca de manga tres cuartos que conformaba su uniforme.

─No del todo─ le calmó─ aproveché para tomarme unas selfies y actualizar mis redes sociales ¿Y Fanny?

─Tuvo que quedarse más tiempo con el grupo de debate, la próxima semana tendrán un encuentro con otra escuela y ya sabes lo competitiva que es─ Abby sonrió un poco─ ¿te apetece ir por un café conmigo? O prefieres… ─agregó a ver las muletas a su lado.

─Perfecto, mi cuerpo necesita una buena dosis de cafeína.

Cuando las chicas estuvieron en una cafetería cercana, rodeadas de más chicas del instituto y en un lugar que las ocultaba del campo de visión; la rubia con un café late y la morena con un capuchino que sabía no iba a tocar, entraron en materia.

─Lamento lo de tu tobillo, Fanny me contó del ártico, a ella le contó ya sabes quién─ miró a ambos lados para asegurarse que nadie les prestaba atención─ su hermano.

─No es nada, fue bastante productivo, de hecho. Sé que quieres oír los detalles, pero ahora mismo tengo preguntas que quizás sólo tú puedas resolver.

─Hazlas, si puedo ayudarte, ten por seguro que lo haré.

─Quién es el líder actual de los ninjadolescentes ¿quién ocupó el lugar de mi hermana?

─No lo sé Abby─ le dijo con pesar─ Fanny y yo hemos intentado descubrirlo pero hasta el momento no lo sabemos, al parecer muy pocas personas lo conocen, el líder de tu sector es Evan, como bien sabes y mi líder de sector se llama Gloria, es una chica que está en el equipo de debate y con quien Fanny tiene buena relación; sin embargo no sabemos quién está hasta arriba del organigrama.

─¿Crees que 30C podría serlo?

─¿El chico loco que nos traicionó? ─preguntó la rubia intentando recordar─ bueno, yo aún no era la líder, era Chad, así que no le conozco demasiado, siempre hay algún niño que se niega a crecer, ya lo sabes.

─Pero no todos secuestran cadetes─ Abby sacó su celular y le mostró el video que habían obtenido de la Base del Ártico. Rachel perdió color mientras lo veía.

─¿587 ya lo vio? ─Cinco negó con la cabeza.

─No tenemos forma de ir a la Base Lunar y no es seguro mandar esto por correo─ sacó de su chamarra una memoria y se la puso en la mano a la rubia─ por favor dáselo. Y esto no es todo, a parecer en algún momento alguien robó información de KND durante el cumpleaños de los de a Otra cuadra y con ellos parte de nuestra tecnología─ Rachel asintió.

─Yo ya no era la líder, pero me enteré─ suspiró─ los científicos de KND habían estado investigando el poder del cerebro, buscaban la forma de hacer que el cerebro detuviera el crecimiento antes de los 12 años, así seríamos niños para siempre. No conozco en su totalidad los avances, pero sé que robaron todos los archivos.

─¿Podría estar relacionado?

─No lo sé─ aceptó Rachel─ pero lo vamos a averiguar. Ahora cuéntame ¿qué y cómo los atacaron?


Habían pasado un par de semanas desde el accidente del Ártico y la vida de los cinco adolescentes parecía hasta cierto punto normal. No habían tenido más pistas de lo ocurrido por lo que se habían concentrado en infiltrarse con los adolescentes, como Uno lo había pedido.

Wally Torres disfrutaba jugar futbol, tenía permitido taclear al contrincante sin problemas. A pesar de que Uno les había pedido actuar como adolescentes normales él no sabía cómo hacerlo, ya que reconocía nunca haber encajado con ellos. Hasta hace un par de meses comía solo casi a diario, siempre estaba de mal humor y pocos se atrevían a hablarle, incluso las chicas le huían y con las pocas que había salido lo habían aburrido, ya que en realidad no sentía nada por ellas.

No podía sacarse de la cabeza la cena con la familia Kiut y estaba seguro que la última vez que había estado en una situación similar había sido con esa misma familia, pero no lo recordaba.

─¡Deja de estar pensando en tonterías y haz 100 flexiones, Torres! ─gritó el entrenador dándole una palmada en la nuca, el güero le hizo una mueca y se tiró al suelo para empezar.

─Con el entrenador no eres tan rudo ¿verdad güero? ─preguntó Evan cuando el entrenador se había alejado hacia otro grupo para corregirles los pases; Ace y otros dos chicos comenzaron a burlarse.

─Cállate estúpido─ resopló el australiano.

─¡Mackdowell y Torres, si tanta energía tienen para hablar entonces pueden darle diez vueltas al campo, andando! ─les gritó el entrenador antes de hacer sonar su silbato.

Cuando terminaron las vueltas, los chicos se unieron al resto del equipo que ya estaba practicando los pases largos. A Wally no le representaba ningún trabajo ya que siempre había sido bueno en las cosas físicas; siempre y cuando no fueran los ejercicios que Miguel les había puesto en el ártico. Evan miraba ceñudo al chico que pese a no ser el chico más alto y fornido, derrochaba talento y cierta chica asiática volteaba a verlo de tanto en tanto desde donde las porristas llevaban a cabo su práctica matutina.

Sin que Wally se diera cuenta, en un momento de descuido del entrenador, Evan le lanzó un balón directo a la cabeza, haciéndolo perder el equilibrio y caer, ante las burlas de todos. El güero se llevó las manos a la cabeza e intentó ponerse de pie, no sin antes esperar que su visión dejara de moverse, cuando logró su cometido miró al adolescente con ira y sin decir nada se le fue encima con los puños por delante. El entrenador corrió a separarlos, pero necesitó de la ayuda de Ace y otros dos chicos para obligar al mayor de los Torres a soltarlo. Wallabee terminó expulsado del entrenamiento por el resto de la semana mientras el otro chico fue mandado a la enfermería.

El güero caminaba por el pasillo rumbo a los vestidores lanzando maldiciones por lo bajo contra el entrenador y contra Evan, se limpió la sangre que le escurría, ya sin saber si era suya o no, y se llevó de nuevo la mano a la nuca, donde aún le punzaba el golpe recibido por el balón; se detuvo unos momentos y entonces escuchó los pasos tras él. Se giró para encarar lo que fuera, ahora sí nadie iba a interrumpirlos.

─¿Kuki? ─dijo extrañado al ver a la chica aun en traje de porrista y con cara de preocupación.

─¿Te encuentras bien? ─le dijo angustiada y respirando con dificultad, al parecer había corrido para alcanzarlo─ es una pregunta tonta, claro que no lo estás─ lo tomó de la mano y lo arrastró a los baños del final del pasillo, en donde tomó papel, lo humedeció y se lo puso en la nuca. Lo obligó a sentarse con la cabeza hacia atrás y le rellenó las fosas nasales con más papel. Él se limitaba a contemplarla, ya que desde que sintió su mano entrelazada con la suya, había dejado de pensar.

De su maleta de deportes sacó una toalla facial y la humedeció; comenzó a limpiarle la cara de tierra, sangre y sudor, el chico la sentía demasiado cerca y eso le ponía nervioso; ella había terminado sentándose de rodillas frente a él.

─¿Por qué haces esto? ─le preguntó sin mirarla mientras ella le pasaba suavemente la toalla húmeda por el rostro─ y no me digas que porque somos amigos, hasta hace unas semanas nunca habíamos hablado y ninguno de los dos recordamos nada de esa supuesta amistad que teníamos─ ella lo miró un momento bajó la toalla.

─Bueno, Abby dijo que soy la enfermera del equipo y eso ¿qué tipo de enfermera sería si te dejo así? ─ Wally le puso mala cara.

─No necesito que hagas esto sólo porque Abby…

─No es solo por eso─ se defendió─ yo… bueno es que sí te considero mi amigo, aunque llevemos poco tiempo de serlo de nuevo─ explicó─ siempre quise acercarme a ti pero no sabía cómo. Siempre parecías enojado, como si no quisieras que nadie se acercara.

─¿Por qué estaría enojado contigo si no me habías hecho nada? No tenías nada de que temer─ se incomodó.

─Lo sé pero…─ la chica suspiró─ no sé explicarlo pero aunque tenía muchas ganas de acercarme y esas cosas, tenía un presentimiento extraño─ negó con la cabeza─ sólo olvídalo, ahora somos amigos ¿no?- Wally asintió pero paró al marearse de nuevo.

─¿No deberías estar preocupada por Evan?

─Obvio no, es un completo idiota─ le dijo molesta─ tenía ganas de lanzarle un pompón al rostro cuando te aventó el balón. Ojalá me dejara en paz, no me gusta, es un tonto─ rebuscó en su maleta de deportes hasta encontrar una cosmetiquera de los simios arcoíris que contenía agua oxigenada, curitas y algunas vendas─ en karate siempre se lastima alguien.

─Si tú lo dices─ rodó los ojos y trató de parecer que no le importaba, pero por dentro se sintió aliviado e incluso un poco feliz, ni siquiera sintió a la chica comenzar a pasarle papel con agua oxigenada sobre el labio ni cuando presionó las banditas en uno de sus pómulos.

─Por cierto, sé que no fue tu culpa pero no ayudas mucho a Uno metiéndote en problemas.

─Ya debería saber que es para todo lo que sirvo─ le dijo volviendo a la realidad.

─Yo no lo creo, eso que hiciste para salvarlo fue muy heroico─ le sonrió mientras el chico sentía que la sangre se le iba al rostro─ además hay algo que quiero pedirte, ya les conté que mis amigas piensan que somos algo así como un grupo de estudio, y es cierto que las matemáticas se me dan muy mal ¿podrías explicarme?

─¿No deberías pedírselo a Abby o a Memo? Ellos son los mejores en eso ¿no?

─Pero a ti te da el señor Proud, tenemos al mismo profesor─ se cruzó de brazos─ a Rose le ibas a enseñar…

─Ni siquiera sé cómo terminé diciendo que sí en aquella ocasión.─ se defendió─ De acuerdo voy a enseñarte pero debes saber que no soy un genio ni nada por el estilo, no esperes obtener un diez ni nada.

─Gracias─ le dijo ella con una sonrisa radiante, de pronto el chico se dio cuenta de lo cerca que estaban uno del otro, en un baño, ellos solos y sintió su corazón agitarse, apartó la mirada mientras le limpiaban las manos con la toalla, no se atrevía ni siquiera a decirle que se apartara.


Dos estaba en la cochera con diversos electrodomésticos y partes que había encontrado acumulados por toda la casa. Miraba una y otra vez los dibujos que había estado haciendo desde que volvieron del ártico y le pidieron armamento, aún no entendía como esas cosas que le gustaba dibujar podrían volverse realidad. Se llevó la mano al cabello y lo revolvió, llevaba horas allí y no tenía idea por dónde empezar ¿cómo le hacía para hablar con su genio interno? No quería desilusionar a nadie, menos a cierta morena que al fin parecía prestarle algo de atención.

─¿Qué haces hermano mayor? ─Tommy había llegado a casa y al escuchar ruidos en la cochera se acercó curioso, hacía años que su hermano no pasaba el rato allí.

─La verdad es que no tengo idea─ se sinceró─ Uno me pidió armamento que se adapte a la vida adolescente pero, no imagino qué necesitamos, no sé si andar por allí con una pistola que lance tapitas sea suficiente, sirvió contra los robots.

─¿Quieres un poco de ayuda? ─se ofreció el menor de los González estudiando los diagramas esparcidos por la mesa.

─¿No deberías estar en tu base?

─Nah, estoy harto de limpiar el desastre que el ex de Mushi dejó a su paso, prefiero quedarme a evitar que te maten a ti y los demás, está bien si voy un poco más tarde ¿quieres mi ayuda o no?

─Sería genial ─aceptó─ tú al menos sabes contra qué se supone que peleamos.

─¿Cuál es el problema con las armas lanza tapitas? Tienen un buen grado de precisión y en las manos correctas son temibles.

─Uno me explicó que el problema con el armamento que solíamos usar es que es muy vistoso, si eres un niño está bien andar con eso en la mano, pero nosotros que se supone no debemos ser descubiertos nos veríamos sospechosos─ el niño lo pensó detenidamente y luego asintió.

─Entiendo el problema, pero creo que hay ciertos inventos que deberían conservar, como los comunicadores─ le señaló su reloj de Snoopy─ los celulares son creados para despertar el consumismo adolescente, seguramente pueden interferirlos fácilmente. Pero enfoquémonos en el armamento, veamos tus ideas y quizás algo salga de esto.


Esa noche todos los miembros del Sector V se habían reunido en la sala de juntas, o lo que habían rescatado de ella, usando una túnica negra, estaban esperando que su líder se hiciera presente y cosa extraña en ellos, estaban en silencio.

─Ya estoy aquí─ número 84 entró vistiendo su propia túnica, cuando entró todos se pusieron de pie─ vengo de la base lunar y tengo malas noticias, 587 me ha advertido que nos hemos involucrado demasiado con los adolescentes y en un futuro eso podría traerle problemas a KND.

─Pero no podemos darles la espalda─ protestó Tommy.

─Tampoco arriesgar a toda la organización─ le reprochó su líder.

─Son demasiado idiotas para dejarlos a su suerte─ intervino Mushi─ Uno y Cinco no podrán cuidarlos todo el tiempo.

─84, sabes que prometimos protegerlos, se lo prometimos a ella y…

─Lo sé 43─ le respondió el niño─ sé que son sus hermanos, y créeme que yo también los quiero, fueron mis líderes, mis héroes; aun lo son. Pero es una orden del líder supremo, no podemos seguir permitiendo que se reúnan aquí, no es natural.

─¿Y entonces qué hacemos? ─intervino 43─ también es peligroso que los vean juntos por allí en alguna cafetería adolescente.

─Precisamente expuse esa preocupación al líder supremo, esto es un caso sin precedentes en KND─ comenzó a jugar son su yoyo con nerviosismo─ por lo cual creímos conveniente hablar de eso personalmente. Le dije que para mí, la mejor solución era regresarles la casa del árbol y con ello comenzar a hacer preparativos para devolverles la memoria, si es que tal cosa es posible.

─¿Y está de acuerdo? ─preguntó 43 preocupado─ ¿puso peros?

─Le expliqué lo que nosotros hemos visto, lo que Uno nos ha contado y de lo que él mismo ya recibió reporte, dijo que nosotros fuimos los que estuvimos más cerca del sector V y sabríamos reconocerlos, saber si es verdadera su lealtad a KND.

─Jamás nos traicionarían─ aseguró Sonia─ tuve mis dudas, pero ya no. Pero necesitan sus recuerdos si es que hay algo allá afuera que roba cadetes.

─ Lo sé 83─ le dijo el niño─ y 587 también lo sabe, por eso nos autorizó para empezar con los preparativos. 43 y T, necesito que empiecen a armar esa máquina que dejó Dos, no puede haber fallas. 34 y 84 encárguense de los planos para rebelar la casa del árbol.

─¿De verdad lo haremos? ─Mushi se veía radiante─ yo crecí en esa casa y hay un par de golpes que debo repartir ¡consumaré mi venganza! Vamos Sonia, vayamos por los planos─ tomó a la chica del brazo y la arrastró a llevar a cabo las órdenes de su líder, quien le sonrió, él también se moría de ganas por volver allí.


Uno veía por centésima vez los archivos encontrados en su visita al ártico y cotejaba la información que 84 le había brindado, no podía asegurar que la tecnología robada a KND hubiera desencadenado en esas naves, puesto que no era un experto en tecnología; pero podría apostar que estaba en lo cierto. De pronto su televisor se encendió y un chico pelirrojo apareció en pantalla con una sonrisa radiante.

─Hola Uno ¿cómo te va?

─Bien, creo que aunque son pocas, hemos encontrado pistas─ el niño asintió.

─Así es. Estoy investigando el por qué se encriptaron esos videos, pero todo da a entender que el traidor de 30C logró acceder a nuestras computadoras con sus antiguos códigos. Hablé con el líder de la fracción adolescente de KND, ya se han mandado espías a buscarlo y seguirlo, si él sabe algo o es el culpable, lo atraparemos.

─Me he enfrentado con él antes, es astuto y sabe mentir muy bien.

─¿Qué propones?

─Deja que mi equipo se involucre con los adolescentes a ver que logran averiguar.

─Tu equipo no recuerda nada.

─Pero la máquina de Dos…

─No ha sido activada─ le atajó el niño─ Uno, sabes que eres mi héroe y el Sector V es una leyenda dentro de KND pero no puedo confiarle esta misión a un par de adolescentes.

─Pero si ya te mandé un reporte detallado de lo ocurrido en el ártico y Rachel te entregó personalmente la memoria con el video ¿no?

─Sí Uno, pero tu mejor que nadie sabes que las cosas no se hacen así, no puedo simplemente darles una misión que podría ponerlos en peligro. Si esa cosa funciona tendrán toda mi confianza, incluso ahora les agradezco haber expuesto así su vida para conseguir esa pista pero no puedo dejarlos tomar todo el control de esto, lo lamento─ el adolescente suspiró.

─Lo entiendo, pero te aseguro que ellos volverán, son mis chicos, el Sector V, los he visto. Puede que les hayan borrado las memorias por regla general al cumplir los 13 años, pero nunca podrán sacar a KND de su corazón.

─Espero que tengas razón.

─Hay algo que quisiera preguntarte 587, verás yo sé que las casas del árbol o las bases de cada sector se heredan a la siguiente generación ¿por qué la mía no fue el caso?

─No lo sé─ el chico parecía pensativo─ yo no era el líder cuando Tres fue destituida, fue hasta unos meses después que tomé el cargo, antes de eso estaba en el Sector W a cargo de mi hermano y… ya sabes, el resto del sector. Tampoco sé el por qué les borraron las memorias, si es que me ibas a preguntar, siento no ser de ayuda.

─Descuida, tengo otra duda ¿cómo es que funciona la fracción adolescente de KND?

─Es muy parecido a KND como la conoces, yo soy el líder supremo, de ambas fracciones, pero dado que sería un inconveniente que los adolescentes se paseen por la Base lunar, ellos tienen a su vez un líder supremo al cual dirigirse en caso de problemas y a través del cual les mando sus órdenes. Pero también hay algo parecido a sectores, según la escuela en la que estudien o las misiones en las que estén involucrados. Por ejemplo, tú y Cinco tienen como líder directo a 362, a pesar de no ir en el mismo colegio se puede decir que trabajan en el mismo sector. Como ya te habrás dado cuenta los adolescentes no trabajan demasiado en grupo, pero sí tienen a uno detrás por si necesitan refuerzos. Intento que todos sepan poco de los otros involucrados, ya sabes, para evitar traiciones─ Uno asintió.

─¿Quién es el líder supremo de la fracción adolescente? ─el niño solo sonrió y negó con la cabeza.

─Ya tendrás tiempo de verlo, eso me recuerda que necesito que me ayudes con algo.

─¿Una misión? ─contestó extasiado.

─Supongo que puedes llamarla así─ suspiró─ el próximo sábado hay una fiesta en El punto, tenemos informes de que una gran población adolescente estará presente y por lo general cuando eso pasa, terminan con algún plan para quitarnos las caricaturas. Necesito todos los ojos y oídos que pueda allí dentro.

─¿Puedo llevar a mi equipo?

─Sí, no hay problema─ accedió él─ además allí estará Chad y creo que él podría resolver tus dudas sobre el porqué de muchas cosas. No me gusta admitirlo pero él sabe más que cualquier líder sobre KND, ya sabes, solía ser el menor─ Uno sonrió.

─Comprendo─ Uno hizo un saludo militar.

─Cinco será informada de más detalles en cuanto me ponga de acuerdo con 362, hasta entonces, cambio y fuera.


=Transmisión interrumpida=