Hola, sólo quiero ser la aclaración de que este fic retomará los hechos ocurridos en Operación RELATO, pero omitiendo el hecho de que ellos son llamados de adultos para ser entrevistados por Padre ya que Uno volvió.

*Personajes propiedad de Cartoon Network


Operación E.L. P.U.N.T.O

Equipo

Liberal

Pone al descubierto

Una noticia que involucra

Niños

Tercos, raros y

Obedientes


─¿Cómo que han vuelto?─ Uno intentaba modular su voz pero sentía que una mezcla de preocupación y valentía estaba formandose en su interior, y adolescente como era, no tenía idea de cómo reaccionaría y si sería capaz de controlarse─ Cinco dijo que ellos estaban vigilados, que había alguien al pendiente…

─Y precisamente él también está aquí─ la pelirroja lo miraba con desdén─ pero tampoco es como que pueda prohibirles volver ¿no? Ya hizo bastante con decirnoslo a tiempo. Ellos apenas están en camino, él se adelanto.

─¿Vendrá a la fiesta?─ Cinco se veía sorprendida aunque intentaba disimularlo─ ¿él? Con tantos adolescentes…

─Eso dicen─ la pelirroja se encogió de hombros─ yo tampoco sé demasiado, nos acaban de informar y Rachel se movilizó para hablar con Chad y hacer especulaciones y un plan de contingencia; ya sabes que no es cualquier cosa el hecho de que él esté aquí. No se nos dio ninguna instrucción o precaución al respecto, así que nuestras órdenes siguen siendo las mismas, no deberían preocuparse de nada por el momento, ya 362 nos dirá como proceder con Los de la Otra Cuadra cuando se entreviste con él.

─¿Y quién es él?─ Dos se miraba harto del secretismo y de que hablaran como si no estuviera presente, claro que sabía quienes eran Los de la Otra Cuadra, Uno los había hecho memorizar villanos y puntos débiles hasta el cansancio, pero no tenía idea que había un "él" cuidandolos ni que fuera tan importante que volviera.

─Deberías saber que alguien de rango tan inferior como tú, que no pertenece ni siquiera a la fracción adolescente de KND, no tiene permitido inmiscuirse en este tipo de pláticas, no te corrí porque al parecer eres acompañante de Abby, pero más te vale que te andes con cuidado─ le dijo la pelirroja en susurros que le pusieron la piel de gallina al castaño─ ¿dónde están los otros dos idiotas? No me digan que los perdieron─ soltó un gruñido─ no puede ser, le dije a Rachel que era una estupidez dejarlos venir cuando con trabajos y pueden recordar su nombre ¡cierra la boca niñito! Pareces un tonto con esa mueca en el rostro ─regañó a Dos que aún no podía creer que esa linda chica tuviera esa boquita, parecía que no necesitaba respirar para seguir hablando y aunque no le había levantado la voz, algo en su interior le decía que no quería saber cómo eran sus gritos─ mucho menos iban a poder seguir órdenes. Pero claro, ella piensa que ustedes son algo más que unos tontos pubertos y ahora todos pagaremos las consecuencias.

─¿Se te acabó el aire? ─dijo Abby al ver que podía hablar─ porque intento contestarte pero no me dejas─ le dijo con hastío─ sería tonto que estuviéramos los cinco juntos ¿no crees? Esos dos pueden camuflajearse con las porristas y los jugadores, allí es donde están y donde los necesitamos.

─Más les vale que esos dos no lo arruinen ¿oyeron? O les aseguro que me las pagaran─ susurró al ver que Patton se acercaba.

─¿Algún problema?─ le dijo pasándole el brazo por los hombros sobreprotectoramente. El chico usaba una playera negra y encima una chaqueta verde militar que dejaba vislumbrar su musculatura, su cabello aún conservaba el peinado que usaba de niño, pero en esta ocasión no había ningún gorro. Traía unos pantalones de mezclilla y botas militares; seguía teniendo cierta precencia que le generaba el respeto de los demás; aunque quizás ahora no lo necesitaba en absoluto, sus años en el Ártico habían terminado.

─Ninguno, sólo hablaba con los amigos de mi amiga─ contestó ella jugando con uno de los risos que su cabello que llevaba suelto.

─Soy Patton Drilovsky─ el chico les ofreció una mano que Uno estrechó sin reparos mientras sentía como le tronaba los nudillos, ese chico estaba muy fornido.

─Miguel One, un placer─ se sobó la mano mientras Memo estrechaba la mano de Patton con cara de terror, pese a que ambos eran de la misma estatura, el grosor de su cuerpo sí que era diferente─ él es Memo y ella es Abby, parece ser que las chicas se conocen.

─La conocí en mi empleo de verano─ le dijo Fanny con una sonrisa tonta─ y me estaba presentando a sus amigos, no pasa nada "tigre".

─Un gusto Abby, sabes ahora que te veo siento como si nos conocieramos─ le dio un apretón menos fuerte─ y sabes, es la misma sensación que tuve cuando encontré a esta nena─ se corrigió al ver la mirada de la pelirroja─ digo a esta hermosa chica bailando en una fiesta.

─Que gracioso no, yo igual Patton─ bromeó Abby al tiempo que Memo caía en la cuenta que ese chico también había sido parte de KND, Tommy lo había mencionado en un par de ocasiones.

─Así que─ comenzó Miguel al ver que ya varias personas los observaban ya que llevaban mucho tiempo allí parados─ ¿ustedes están saliendo?

─Así es─ dijo el chico orgulloso mientras Fanny se sonrojaba para sorpresa de Abby, que estaba dispuesta a burlarse en cuanto pudiera─ llevamos un par de semanas, tiene un carácter fuerte y eso me gusta. Además es una chica atlética y ama el orden ¿puedo ser más afortunado?─ le mandó una mirada llena de afecto a la pelirroja mientras Abby se mordia la lengua y Uno se ponía azul sin saber cómo alguien podría ser feliz con el carácter de esa chica.

─Vaya─ atinó a decir Miguel─ que… que bien.

─Es mejor que entremos, me está dando sed─ le dijo la chica empujandolo─ ah por cierto Abby─ le dijo recordando de pronto al ver a Miguel─ ella también está aquí─ la morena la miró sin comprender pero unos segundos después abrió mucho los ojos y se quedó pensativa.

─Bueno, sabíamos que era una posibilidad latente que esto pasara, pero esperemos que recuerde su misión; después de todo, eso fue hace mucho tiempo─ la pelirroja asintió y se marchó con Patton.

─¿Hablabas de mi? ─le encaró Dos que había entendido la mitad de lo que allí había ocurrido.

─Es mejor que entremos, ya estamos llamando mucho la atención─ le ignoró Cinco

Cuando los tres chicos entraron, vieron con cierto asombro cómo en el centro de la pista Tres y Cuatro daban un espectáculo bailando; todas las porristas y atletas los miraban. Evan parecía dispuesto a entrar a matar al rubio a golpes mientras Eva y Lorena se secreteaban mientras señalaban a Kuki.

─Están llamando demasiado la atención─ Uno estaba apunto de detenerlos pero la morena se lo impidió.

─Está bien, de todas formas ella es experta en tacticas distractivas ¿no? De esa forma nos pondrán poca atención y eso nos combiene. Busquemos a Rachel y a Chad─ no tuvieron que buscar mucho puesto que estaban en un rincón hablando a susurros, se separaron cuando los vieron.

─Hola Rachel─ saludó la morena guardando las apariencias y evitando iniciar un duelo de miradas entre ella y Chad, que los miraba con superioridad.

─Hola Abby─ saludó la rubia dedicandoles una sonrisa radiante─ que gusto encontrarte por aquí, casi nunca sales a divertirte.

─Suficiente tengo con verles la cara a estos tipos en la escuela como para además dedicarles mi fin de semana─ rodó los ojos mientras saludaba a algunas personas que pasaban─ por cierto este es mi amigo Miguel, te hablé de él, y Memo.

─Un placer─ le sonrió ella siguiendole la corriente─ este es mi amigo Chad y…

─Descuida, ya nos conocimos─ se encargó de poner su mejor sonrisa─ en otra fiesta─ dijo al ver que la rubia le ponía mala cara─ ¿verdad Miguelon?

─Tu eres Chad─ Memo le había puesto mala cara ya que no tenía buenas referencias de él─ el amigo de Miguel ¿no? Nos encontramos en la fiesta de James.

─Buena memoria gordito.

─¿A quién le estás diciendo gordo?─ comentó molesto.

─Da igual─ Abby miró a sus líderes implorante─ ¿es cierto? ¿él vendrá? Después de tanto tiempo…

─Eso es lo que nos dijeron─ susurró Rachel mientras Chad verificaba que nadie los viera─ no sabemos mucho y este no es el lugar para hablarlo.

─Si nos toman por sorpresa─ comenzó Uno─ no tenemos un plan de contingencia.

─Miguel─ dijo Chad con poca paciencia─ acompañame afuera, hay algo que quiero hablar contigo─ lo tomó del hombro y lo guió entre la multitud.

─¿Es seguro?─ preguntó Abby.

─No me mires a mi─ se defendió ella─ pero el hermano de Fanny confía en él, así que no nos queda más que hacerlo nosotros también; después de todo fue el mejor chico del barrio, elegido para infiltrarse, igual que nosotros─ Abby rodó los ojos y asintió─ Vayamos a buscar una mesa y algo de comida, muero de hambre.

─Hasta que al fin alguien dice algo coherente─ objetó Dos ofendido por haber sido relegado a un segundo termino.


Chad había llevado a Miguel fuera del recinto, saludando a algunos conocidos y haciendo como que platicaba con él sobre su viaje a Canadá; no se detuvieron hasta que el rubio estuvo seguro de estar bien oculto por las ramas de los árboles y que ninguna parejita estuviera cerca.

─¿Y no has intentado entrar al equipo de futbol? ─preguntó ─ a tu edad se me daba muy bien, además les gusta a las chicas.

─No es lo mio─ contestó sin dejar de observar a 274, esperando que fuera al grano─ pero a Wally le va bien, quizás rompa tu record─ le provocó.

─Como siempre tan simpático ¿no niño?─ dijo con hastío─ en fin, supongo que recuerdas nuestra última conversación ¿no?

─Nunca nos traicionaste─ soltó de pronto─ era una misión que te dio número Infinito para infiltrarte con los adolescentes y así seguir protegiendo a KND─ el rubio asintió.

─En ese entonces no podía decirte de más, aunque parece ser que Abigail ya sabía algo por el estilo que incluía a Mauricio. Eramos contados los elegidos para infiltrarnos, pero conforme han pasado los años, cada vez es más necesario por el alto índice de traiciones. Cree fue solo el principio, pero un gran golpe, ya que con ella se fue un gran cerebro conocedor de nuestra tecnología.

─Te odie por mucho tiempo Chad─ agregó el inglés─ porque me sentí personalmente traicionado; siempre fuiste mi ejemplo a seguir, el que me motivó originalmente a pelear del lado de KND; incluso en el espacio, tuve mucho tiempo para pensar en lo ocurrido. Debo admitir que tu papel de doble agente fue llevado de forma magistral, nunca lo sospeché, pero también creo que en algún punto comenzaste a disfrutarlo─ 274 sonrió.

─Quizás, pero nunca traicioné a KND─ Uno asintió.

─ Ahora que es mi turno de fingir puedo comprender lo difícil que debió haber sido.

─No tienes ni idea Uno, porque tu sigues siendo un modelo a seguir para toda la organización, los niños creen que has vuelto de tu internado, otros que han escuchado los rumores de que fuiste al espacio piensan que al fin has vuelto después de cumplir tu misión. Pero también tienes a tu equipo de tu lado, manos amigas dispuestas a ayudarte, yo siempre tuve que trabajar solo─ negó con la cabeza─ pero esta noche no es el momento de hablar de eso, ni siqueira de escuchar tus memorias de Los chicos galácticos; escuché que tienes preguntas, escupelas ya.

─¿Por qué mi equipo no fue elegido? ¿por qué tuvieron que esconder mi casa del árbol cuando es una regla que debe pasarse a la generación futura?

─Quizás sólo número 88 podría contestar esa pregunta pero puedo especular que tuvo que ver con la traición de 363.

─¿El hermano menor de Rachel?─ recordaba bien que ese niño era como una piedra en el zapato.

─Así es, por tu rostro veo que no sabes nada, no es de extrañarse, nadie quiere recordar eso, incluso yo me ofrecí a darle una paliza a ese niño, pero claro que no me dejaron─ se encogió de hombros─ y claro que es algo que ella no va a contarte pero es la razón por la que no tuvo que fingir una traición a KND para poder involucrarse con los adolescentes, tal y como yo lo hice─ tomó aire y comenzó su relato─ Por lo general, los hermanos menores viven admirando a sus hermanos mayores y cómo pelean con adultos, están los casos como el de Cree donde es deber del menor detenerlo cuando los traiciona, pero es raro que pase al reves. Pues en este caso, ese niño tenía serios problemas de conducta y traicionó KND─ el chico miró las estrellas, pensando en ese acontecimiento─ pero ahora que lo pienso, quizás todo empezó con el robo del Módulo lunar por parte de Cree y la antigua número 12 ¿se llamaba Karen no? Ahora debe estar confinada en la prisión secreta de KND, por delitos que cometió después y que ahora no vienen al caso. Pero esto dio la idea a Padre para lo que se vendría después, cuando te fuiste él quería encontrarte, no podía con la vergüenza de que hubieras logrado burlarlo y robar su pipa, así que decidió robarlo de nuevo y configurarlo para localizarte, donde sea que estuvieres─ miró a Uno a los ojos y continuó─ Tu sabes que ese Módulo ha sido robado tantas veces que ahora está más protegido que mis carpetas de porno─ Uno lo miró sin comprender y Chad sonrió para continuar─ el punto es que nadie fuera de Fanny y Rachel sabian las contraseñas, y justamente esa fue la primera vez que Padre puso sus ojos en 363, su inconformidad por ser la sombra de su hermana, el odio que te tenía porque lo humillaste y claro, sus habilidades en batalla. Sé de esto porque yo me puse en contacto con este niño por órdenes de Padre, yo sabía que él era un traidor pero era demasiado pronto para actuar─ el chico se veía apesadumbrado─ dile a Abby que te cuente esa historia, aún tuvo que salvar el día en esa misión, una vez que lo haya hecho, te contaré otra historia ¿conoces el bar de la calle 22?

─ Soy nuevo en esto de los adolescentes─ le dijo con un susurro de voz ya que aún seguía sorprendido ante la noticia de que ese niño los hubiera traicionado y sintiendo algo de pena por lo que seguramente había sentido 362─ además no creo que me dejen pasar.

─ Se llama "Dalia negra", trabajo allí los fines de semana cuando no me mandan a misiones. Sí Uno, aún me siguen asignando misiones igual que a ti, alguien tiene que mantener vigilada a Cree y sus contemporaneos─ le pidió su celular y le escribió su número─ el cadenero es amigo mío, le ayudé con algunas materias en la universidad, así que me debe un par de favores, se llama Joseph, pregunta por mi o marcame, yo saldré por ti. Si quieres que nos veamos en otro lado, temo decirte que mi agenda está muy apretada.

─El bar está bien ¿pero no llamaremos mucho la atención?

─Descuida, ya he intercambiado información en ese lugar antes, ya lo verás, y ahora, te recomiendo divertirte antes de que llegue "el", se toma su trabajo muy en serio─ rodó los ojos y empujó a Uno para que comenzaran a caminar hacia el Punto, poco a poco empezaron a ver más y más personas; al final el rubio vio pasar a una simpática chica de cabello negro y ojos azules que respondía al nombre de Stacey y se marchó con ella. El inglés siguió caminando aun dandole vueltas al asunto de 363, el niño era desagradable, pero jamás lo creyó un traidor; ni siquiera miraba por donde iba hasta que escuchó una risa que él conocía demasiado bien, se paralizó y agudizó la vista buscando de donde provenía y entonces notó una cabellera roja en un peinado alto. La dueña de ese peinado era una chica curvilinea que usaba un vestido amarillo corto y unos botines café; no dejaba de reír con su acompañante, un chico alto y delgado de abundante cabellera negra, jeans negros y una chamarra de cuero, su madre lo llamaría "un rebelde sin causa".

─Lizzie─ dijo con una voz ronca que casi no reconoció─ Li…─ una mano le había tapado la boca y lo había jalado hacia una esquina de modo que la chica no pudiera verlo, él estaba a punto de usar sus artes marciales cuando reconoció la voz que le hablaba al oido.

─No se te ocurra llamar su atención porque se supone que no la recuerdas─ Rachel lo tenía bien sujeto por detrás─ ella sí sabe quien eres, no sabe que has vuelto y no nos combiene que precisamente hoy lo sepa─ el chico miró a la pareja irse mientras sentía que su corazón se partía de nuevo, su Lizzie, su chiquita.

─No la había visto en todo el tiempo que llevo aquí, no me atrevo a ir a su casa y pensé que quizás se habría mudado o algo─confesó.

─Lizzie asiste a mi colegio y aunque no lo creas es muy popular, quizás por eso no la has visto, nuestras escuelas no están cerca y como seguramente ya te dijo Abby, nuetro colegio es sólo para chicas.

─ Nadie me había dicho nada de ella…

─Ella cortó contigo, creímos que ya era cosa del pasado.

─Cosa del pasado─ le dijo herido─ para mi el tiempo ha pasado de manera diferente, jamás dejé de pensar en ella, claro que había chicos que me necesitaban, salí con otras niñas pero… ella era…ella fue mi primer amor.

─Lo entiendo Uno─ le dijo Rachel apenada por él y dándose cuenta de la rudeza de sus palabras─ pero ella no es un agente, no sabría guardar el secreto, tú mejor que nadie sabe cómo es, no podemos correr un riesgo así. Por eso vine a buscarte, no podíamos evitar que se encontraran pero no sabríamos como reaccionarías─ Uno asintió.

─Lo sé, tengo fija mi misión y ella… mi chiquita se ve feliz─ sollozó como perrito un poco─ y creo que eso es lo que en verdad importa. Fui un pésimo novio, ella quería tiempo y atención y yo siempre… siempre estaba ocupado, me arrepiento de que se sintiera sola pero yo me debía a mi público.

─ Uno─ la chica le apretó el hombro─ creeme que sé como te sientes, mis relaciones tampoco funcionan porque hay demasiados secretos, muchas aucencias. Nosotros elegimos esta vida, y el fracasar en el amor al parecer es un daño colateral, a todos nos ha pasado, en serio.

─Pero aún así duele─ le dijo él visiblemente acongojado─ no importa que tan genial sea, estas cosas son difíciles, no soy sólo un soldado, también soy humano.

─Es por eso que por lo general los agentes salen con otro agente─ le dijo tímidamente─ ellos entienden que a veces tenemos que salir corriendo de las citas o que las misiones son importantes y eso. Quizás si encuentras a la indicada las cosas serán diferentes, ya viste a Fanny y Patton y me atrevo a decir que Tres y Cuatro terminarán así y…

-Lo sé─ le dijo decaido─ ella ahora está a salvo, nadie la raptará o tratará de matarla─ suspiró─ quizás tengas razón pero yo creo que eso del amor ya ha muerto para mi, ahora debo enfocarme completamente en mi misión. A partir de ahora me le deberé completamente a mi público.

─No digas eso Miguel, no es como que puedas elegir enamorarte, ni tampoco de quién─ le dijo azorada─ es mejor que entremos, no es seguro quedarnos afuera─ lo tomó de la manga de la camisa roja que llevaba abierta sobre una playera negra y lo animó a seguirla, le partía el corazón verlo así.


Mientras todo esto pasaba Kuki y Wally habían estado largo rato en la pista, bailando y haciendo acrobacias entre risas. El güero era muy bueno bailando, él llamaba a esto otro de sus talentos inútiles y vergonzosos y odiaba hacerlo en público; sin embargo, con ella no podía negarse y aunque no lo admitiría, se estaba divirtiendo.

─Necesito usar el sanitario─ le dijo al momento que empezaba otra canción y se abrían paso hacia afuera de la pista.

─Te acompaño─ le dijo sin pensarlo─ o sea… ya sabes… yo te cubro la espalda y eso─ ella sonrió.

─Me parece bien─ ambos habían caminado hasta los aseos y ella entró despidiendose con la mano mientras el chico no podía evitar poner una sonrisa tonta en el rostro; suspiró y se recargó en una pared desde donde la entrada a los aseos fuera visible.

Wally era un chico sin mucha paciencia que usaba sus puños contra todo aquel que se burlara de su estatura, su torpeza y prácticamente cualquiera que lo molestara. A pesar de que no le gustara invitar a las chicas a salir era muy popular con ellas gracias a su acento australiano, sus ojos verdes, su cabello rubio y buen físico; eso sin contar la facha de tipo malo que tenía y que a la población adolescente se le hacía irresistible. Había salido con bastantes, iniciativa de ellas claro está, sin culminar en nada serio, porque a pesar de que como buen hombre le gustaban las chicas lindas y con buen cuerpo, bastaba una o dos idas al cine, a los videojuegos o al parque para darse cuenta que no estaban en la misma sintonía. Esas chicas no dejaban de hablar de ellas, de su cabello, su ropa, su maquillaje, los grupos de moda o bien sólo querían pasar el rato besándose, cosa que a él no le molestaba demasiado, para después ponerse insoportables con el tema de formalizar y empezar a exigir rosas, regalos y esas cosas cursis que no iban para nada con él. Odiaba a las chicas tontas y cursis, de esas que parecían salir de una revista, iguales la una a la otra, con la misma blusa rosa y el pantalon a la cadera y que pensaban que sólo por contonearse frente a él conseguirían algo más de atención.

Su madre le preguntaba seguido que cuando sería el día que llevaría una chica a casa, Joey solo se reía mientras su padre aseguraba que entonces sería momento de la "gran charla", algo que asustaba al Güero, aunque no sabía a que se refería. No tenía idea de como decirles que en realidad no estaba demasiado interesado en esas cosas, y entonces sin darse cuenta poco a poco comenzó a notar a una chica en especial, quizás la única que nunca trataba de llamar su atención cuando pasaba a su lado, es más, que ni siquiera lo notaba. Y la cosa no quedaba allí, era la niña más tonta y cursi de toda la escuela, aquella que caminaba con una mochila repleta de botones de los simios arcoíris, a la que otras chicas llamaban rara porque de pronto tenía ataques de ansiedad y hablaba de cosas sin sentido, soñaba despierta a diario y que ahora, además, era una porrista.

Pensaba que quizás sólo le intrigaba porque la chica en cuestión era bonita, una belleza diferente a la que él estaba acostumbrado que le siguiera por todos los pasillos. Kuki Kiut nunca usaba ropa entallada y provocativa, casi siempre traía ropa más grande que su pequeño cuerpo, el único maquillaje que le había visto era colorante en los labios y sus pláticas eran de lo más extrañas que alguien pudiera imaginar, pero terminó por darse cuenta que era muy buena peleando, inteligente, simpática y buena persona; y ahora que pasaba más y más tiempo con ella, no podía ignorar el hecho de que era demasiado entretenido estar con ella, les gustaban las luchas, los videojuegos, beber sodas, dibujar e ir a misiones, y aunque la molestaba mucho por sus gustos tontos sobre los simios arcoiris, también estaba dispuesto a golpear a quien se atreviera a burlarse de ella.

Y alli estaba, en esa fiesta-misión, pasando uno de los mejores momentos de su vida con aquella chica que no debería gustarle y que sin embargo, lo hacía. Llevaba mucho tiempo, y sospechaba que más del que quisiera admitir o pudiera recordar, intentando convencerse que eso que sentía al verla no era más que algún malestar estomacal que hacía que sintiera cómo el estómago se le contraía, le sudaran las manos, le diera taquicardia y se comportara más a la defensiva que de costumbre; pero cada vez era menos creíble hasta para él y eso le preocupaba, porque no sólo hacía que algo dentro de él se atemorizara de ser rechazado, sino que algo en su cabeza le decía que sólo traería más y más caos a la vida de ambos.

─Así que viniste con ella─ dijo una voz de mujer que lo sacó del extraño cause que habían tomado sus pensamientos.

─¿Qué?─ el chico tuvo que sacudir la cabeza para reconocer a Eva parada frente a él con las manos en las caderas y verdadera furia en su mirada.

─¡Viniste con esa chica extraña, Kuki Kiut! La capitana está encantada con ella, pero yo sé que no es más que una tonta.

─Es obvio que solo estás celosa porque tiene más talento que tú─ le dijo sin pensar, haciendo que la furia de la chica pudiera más.

─¡Claro que no! Ella no es tan cool como todos piensan, siempre está en la luna.

─Como sea ¿qué quieres?

─Yo te invité primero a venir y no me contestaste─ le dijo con voz chillona─ te deje una nota en el casillero y te lo pedí varias veces en los pasillos.

─Mira ¿cómo dices que te llamas?

─¡Eva! ─le gritó ofendida.

─Si, como sea, mira la verdad yo no vengo a estas cosas, el caso de hoy es una situación especial y…

─¿Por qué sería una situación especial Güero? ─Evan se había inmiscuido en la plática y pese a que intentaba sonar casual se le veía terriblemente molesto tras haber averiguado que Kuki había ido al Punto con ese tipo.

─No es tu asunto Evan─ contestó el chico─ ¿por qué no van a divertirse y dejan de preocuparse por nosotros?

─Te lo voy a poner muy claro Wally, ya sé que eres tonto y no lo has captado, pero me gusta Kuki y quiero que de una vez por todas te alejes de ella y nos dejes ser felices.

─Mejor piérdete y déjanos en paz.

─Ella jamás saldrá contigo Güero, entiendelo de una vez por todas.

─¡Esto no es una cita! ─le dijo poniendose nervioso y a la defensiva, sus emociones preferidas─ es una… una…─ los adolescentes lo miraban impacientes.

─Una salida de mejores amigos─ Kuki había aparecido y escuchado todo, a pesar de que le había dolido un poco escuchar a Wally negar que fuera una cita como si fuera algo malo, sonrió─ ¿no es obvio?

─Yo invite a Wally primero─ contratacó Eva que la miraba con odio puro.

─¿Y te dijo que si?─ la chica negó y se cruzó de brazos─ entonces no veo cual es el problema, vayan a divertirse, esto es una fiesta─ tomó a Wally del brazo intentando jalarlo y apartarse cuando Evan la tomó del brazo.

─A partir de ahora vas a bailar conmigo, es hora de que los adultos se diviertan.

─Quítale las manos de encima idiota─ con un solo movimiento Wally había empujado al chico con el hombro mientras la japonesa se zafaba y la había colocado detrás de él; los ojos de Kuki se habían vuelto rendijas y estaba preparada para pelear de ser necesario.

─¿No se estarán peleando o sí?─ Becca y otros adolescentes los miraban, habían llamado la atención con ese forcejeo─ ah pero si es el Güero Torres, que más se podía esperar.

─Fue Evan quien empezó─ le dijo Kuki mientras jalaba a Wally intentando separarse de los chicos que los habían incomodado─ vamos, me estoy muriendo de sed y hambre, veamos que hay de comer─ siguió arrastrandolo mientras el chico no dejaba de mirar a su nemesis con enojo, de no ser por Rebecca y porque debían permanecer con un perfil bajo, ya se le hubiera ido encima.

─Pásense a nuestra mesa después Kuki─ le gritó Becca─ ya no hay muchos lugares y ustedes son deportistas, demasiado populares para congeniar con los perdedores que frecuentan─ Kuki levantó un pulgar y se metió entre la gente arrastrando a Wally, ella también quería darle un par de golpes al tonto de Evan, pero sabía que sólo arruinarían la misión.


Abby y Memo estaban en una mesa grande en un rincón, comiendo papas fritas y hablando de la última película de Avengers, el castaño no podía con el asombro de que esa chica también leyera cómics, hubiera visto una infinidad de películas y supiera de cosas que él pensaba eran de "nerds". No habían dejado de reírse desde que Rachel había ido a buscar a Uno y aunque habían escuchado un rumor de que alguien se estaba peleando por los baños, habían decidido quedarse allí, fieles a sus órdenes.

─Kendra ¿qué haces aquí? ─dijo Abby de pronto al ver a la chica pasar a su lado usando un sencillo short de mezclilla negro con una blusa magenta y unos botines de tacón, junto a ella iba un chico de color con el cabello chino y corto, vestía una chamarra roja con negro, una playera blanca, jeans y unas botas de trabajo.

─Hola Abby─ les dijo ella robandoles algunas papas─ me sorprende verte por aquí, hola Memo─ el castaño le saludo, esa chica siempre era buena con él─ ¿están saliendo? ─ dijo sin inmutarse al verlos ponerse incómodos.

─Venimos juntos─ dijo Abby intentando salir por la tangente─ como amigos y eso.

─Ah ya, yo estoy aquí por culpa de mi madre─ rodó los ojos─ él es mi primo Dago─ el chico hizo un gesto con la cabeza a modo de saludo─ vino de visita al país por primera vez y mamá me dijo que le enseñara la ciudad, le presentara gente, ya sabes. Prácticamente estoy aquí de niñera.

─Hablas de mi como si no pudiera cuidarme por mí mismo─ le dijo con una voz grave─ además soy siete meses mayor que tú, querida Ken.

─Como sea, sabes que evito estos lugares a toda costa, pero hoy tuve que venir, y bueno supongo que tampoco está mal salir de vez en cuando.

─¿Quieren sentarse?

─En realidad me gusta esa cancion, vamos Ken, bailemos─ el chico la tomó de la mano y la arrastró a la pista mientras la chica se despedía y ponía un gesto de disculpa.

─¿Y esto no es una cita?─ se atrevió a preguntar Memo con más valor del que sentía.

─¿Por qué preguntas eso?─ contestó con incomodidad─ además es una misión, no venimos aquí a divertirnos─ el castaño estaba a punto de contestar cuando una voz los distrajo.

─Pero si es Abigail Olivera─ un chico moreno, de jeans azules, tenis rojos y playera azul marino se acercó chupando una paleta─ cómo has crecido.

─H-hola Mauricio─ contestó sonriendo─ no sabía que habías vuelto─ intentó sonar neutral pero se veía complacida.

─Ya sabes, me gusta mantener todo en secreto ¿vino tu hermana Cree? ─comenzó a mirar a los lados, esperando verla.

─No, le tocó guardia─ rodó los ojos con hastío─ ¿qué tal la universidad?

─Como si alguien con este rostro la necesitara─ Abby se recorrió y el chico se sentó a su lado sirviendose de la comida mientras Memo lo asesinaba con la mirada─ creo que me tomaré un semestre de descanso para replantear mi vida, ya sabes─ ¿Cree sale con alguien?

─Ni idea, a veces sale pero no creo que sea algo serio. Si te soy honesta no me incumbe.

─Probablemente vaya un día de estos a tu casa a verlas y─ estaba a punto de seguir con la canastilla de papas de Memo pero este se las quitó, irritado─ ¿Y este chico quién es?─ lo miró interesado mientras reposaba su cabeza sobre sus manos que había apoyado en la mesa─ ¿Alguna clase de apuesta? Tu no sales con este tipo de perdedores Abby.

─Es mi amigo Memo, practica atletismo, ahora el capitán es James ¿lo recuerdas?

─¿La mole con músculos? Mucho ejercicio poco cerebro, claro que lo recuerdo. Pensé que ese era más tu tipo.

─ En realidad no tengo un tipo─ bebió un poco de soda al notar que las miradas que Memo le lanzaba a Mauricio estaban a punto de volverse palabras─ ¿tú lo tienes?

─Bien sabes que sí─ sonrió algo más comodo─ y bien Memo ¿estás tratando bien a Abby? La conozco desde hace muchoo tiempo sabes, es como mi hermanita menor, incluso salí mucho tiempo con Cree, su hermana.

─Claro que la trato bien─ le respondió Dos huraño mientras Mauricio sonreía y dejaba caer sutilmente algunas canicas que se encargarían de desactivar cualquier micrófono que se hubiera colado entre ellos.

─¿Y dónde están?─ soltó la morena relajandose al ver que había usado la tecnología ante el asombro de Memo que lo miraba aún con el ceño fruncido.

─Aun no llegan, yo me adelante para preparar las cosas. Dejé elementos en Inglaterra que los vigilarán, pero es un hecho que volverán, se acaba de asignar al Sector V para que los tengan en la mira en cuanto arriven al país, al parecer se han enterado que Miguel volvió y Padre quiere su venganza─ Abby asintió algo más tranquila.

─Eso me tranquiliza, temí que se aparecieran por aquí y tuvieramos que lidiar con ellos, la verdad es que este equipo aún no está preparado para una misión de ese calibre─ había empezado a sonar una canción lenta y Tres y Cuatro estaban de nuevo en la pista.

─¿Al fin están juntos?

─Ojalá─ contestó la morena─ pero temo que no.

─¿Y tú y él?─ le dijo señalando a Memo que había empezado a comerse las papas sin quitarle la mirada de encima.

─No─ le dijo ella poniendo los ojos en blanco ¿por qué todos pensaban eso?

─Bromeo Abby, sé que es tu equipo─ le sonrió relajando un poco el semblante─ ¿Y dónde está? ─ en ese momento, como si hubieran esperado a ser nombrados, llegó Rachel con Miguel, que parecía acongojado pero en cuanto vio al chico el semblante le cambió.

─Hola─ dijo Miguel sin saber cómo reaccionar.

─Hola, soy Mauricio─ le guiñó un ojo a la rubia.

─Ella es mi amiga Rachel y él es Miguel, chicos él es Mauricio, un antiguo amigo de la familia.

─Tienes una cabeza muy extraña amigo, pero si eres amigo de Abby de seguro eres buena onda─ en ese momento la bola disco del lugar bajó y una canción más movida comenzó a sonar.

─Esa canción es la onda─ dijo el chico─ vamos Abby─ y sin esperar respuesta la tomó de la mano y se la llevó dejando a Memo trabado del coraje y a Miguel sorprendido, la única que parecía tranquila era Rachel que lo invitó a sentarse.

─Abby es mi cita, mi compañera de misión o lo que sea, no puede simplemente…

─Relájate Dos─ le dijo Rachel mirándolo con atención─ ah es cierto, que no tienes idea de quién es él─ la chica terminó con el vaso de soda que Abby había dejado─ él es número Nueve, antiguo líder del Sector V, cuando Cinco era muy pequeña, supongo que sabes que su hermana Cree traiciono a KND ¿no?

─Claro que sé cosas 362─ contestó molesto─ estoy harto de que me traten como si fuera idiota, a final de cuentas no es mi culpa no recordar nada, es la de KND. Y si ese tipo era un líder ¿por qué recuerda cosas? ah claro, él si fue lo bastante bueno como para conservar los recuerdos ¿no? Pero uno que vuela e inventa cosas geniales se tiene que conformar con una existencia patética donde todos roban mi almuerzo y me molestan─ explotó por fin.

─Déjate de berrinches Dos─ Uno había visto de nuevo a Lizzie y su acompañante y por primera vez había pensado en beber de esa cosa que les había dado James y que hacía olvidar quién era y qué les dolía─ lo verdaderamente importante es ¿qué hace aquí? Supongo que tiene sus asignaciones, igual que 274 pero…─Rachel comenzó a reír.

─Pues parece que su misión era cuidar a Los de la Otra Cuadra─ contestó Dos aún molesto─ vino a decirle a Cinco que ellos vendrán en unas semanas, él se adelantó para preparar todo y que el Sector V se encargará de vigilarlos, así que no son nuestro problema─ se cruzó de brazos.

─Los de la Otra Cuadra siempre son nuestro problema─ dijo Uno─ pero me tranquiliza saber que era él quien los tenía vigilados, la verdad es que en mi encuentro con los Chicos del Barrio ingleses me di cuenta que no se les puede confiar una misión tan importante─ resopló con frustración al recordar ese viaje de su infancia.

─También dijo que Padre sabe que has vuelto y quiere venganza─ contestó más tranquilo pero sin perder de vista a la pareja que bailaba ¿por qué no se le había ocurrido invitarla primero? Quizás se había cansado de sentarse a comer con él, tonta comida que lo distraía de las cosas importantes.

─Algo como Padre no se le dejaría a cualquier Sector─ Rachel al fin había dejado de reír─ quizás no deba decirte esto pero eres un chico de mi absoluta confianza, también tú Dos, aunque estes incompleto─ el castaño le miró feo─ Mauricio no sólo está asignado a cuidar de Los de la Otra Cuadra, Nueve es el líder de la fracción adolescente de KND.

─¡No juegues! ─ le dijo el inglés modulando la voz─ o sea sé que siempre fue bárbaro pero ser líder supremo es algo fuera de nivel, pensé que Chad…

─ Chad tiene sus propias asignaciones Uno, además no es demasiado popular entre aquellos que tuvimos que vernoslas con sus misiones como doble agente. Nueve no quería pero cuando supo que tú habías aceptado irte al espacio a luchar contra la tiranía adulta si vacilar, él se comprometió con la causa al cien, y es un líder genial, a pesar que casi nunca viene por estar en Inglaterra cuidando a Padre. También es doble agente para los ninja adolescentes, que creen que les sigue siendo fiel, aunque claro su actividad con ellos disinuyó a raíz de que entró a la universidad, también tiene que pensar en su futuro.

─Claro que genial, un líder siempre es mejor que un cadete incompleto no─ contestó Dos de malhumor─ digo si les estorbo me voy, aún puedo llegar a ver alguna repetición de Doctor espacio y tiempo y…

─Oye Rachel─ interrumpió Uno─ esos chicos de allá no se te hacen conocidos─ la rubia se giró hacia un par de mellizos con rasgos orientales, ambos con trajes sastre azules que desentonaban con la vestimenta relajada que todos llevaban.

─Son los gemelos detrás de la montaña─ le susurró tensandose─ pero ¿qué hacen de este lado del mundo? ellos siempre están con Padre.

─Bueno si él va a volver… quizás los mando a ver cómo están las cosas aquí y─ todas las ventanas se rompieron al impactarse una gran cantidad de proyectiles que lanzaron humo mientras los gritos no se hacían esperar, muchos, como Uno y Dos se habían lanzado al piso pero otros, como Rachel habían accionado su sostén y portaban el traje ninja que los caracterizaba.

─¡Son los chicos del Barrio! ─se escuchó que alguien gritaba mientras un gran número de niños con cazuelas en la cabeza y armaduras hechas de todo tipo de chatarra se empezaban a colar por las ventanas rotas y ya luchaban contra el enemigo. Uno sostuvo a Dos que se disponía a activar su arma al ver a Rachel perderse entre el caos, no era moomento de rebelar su identidad. Como pudo lo levantó e intentó vislumbrar a Tres y Cuatro para salir de allí, y entonces los vió cerca de la barra de comida, absortos en las peleas que tenían delante.

Miguel pasó entre decenas de peleas esquivando e intentando parecer neutral mientras arrastraba a Dos que tomaba nota de toda la tecnología que portaban ambos bandos, era la primera vez que veía a los ninjadolescentes en acción. Cuando estuvo a la altura de sus compañeros los hizo reaccionar y les ordenó seguirlo a la salida de emergencia, donde muchos chicos ya intentaban escapar.

─¿No deberiamos pelear?─ preguntó Wally al ver a un niño rodar a sus pies rodeado de una capa de lo que parecía tela de araña.

─ No con los gemelos aquí─ le dijo quitando a Kuki de un fuego cruzado─ aún no podemos rebelar nuestra identidad, además nos superan en número y habilidades, estos niños ni siqueira saben que estamos de su lado… bueno algunos sí─ dijo al ver que alguien desintegraba la mitad de una pared, al girarse vio que Mushi había disparado para brindarles una salida fácil, a su lado Joey había dejado fuera de combate a un par de ninjas que pretendían quitarle el arma a su compañera.

─¿Y Abby?─ preguntó Kuki reprimiendo las ganas de ir a ayudar a su hermana.

─Ella estará bien─ dijo Dos ayudandoles a pasar por entre los escombros de lo que había sido una pared─ seguramente su amiguito Mauricio la va a salvar, como es el chico más cool de todo el sistema solar, nosotros que estamos incompletos salimos sobrando.

─¿Me estás diciendo incompleto porque soy bajo? ─le preguntó Wally mientras se infiltraban con todos los adolescentes que intentaban escapar colina abajo.

─Sólo cállence y corran, ya saben a dónde─ les exigió Uno que comenzaba a tener migraña después de todo lo que se había enterado.


Una hora y media después los cuatro chicos estaban en la Casa del árbol, con la pijama, una cobija en los hombros y una taza de chocolate caliente con bombones mientras veían un maratón de Las nuevas Chicas superpoderosas; aunque todos estaban demasiado cansados, asombrados y asustados para poner verdadera atención, Uno había terminado de contarles todo lo que había descubierto. Escucharon ruidos y estaban a punto de saltar detrás de un sillón cuando vieron a Cinco aparecer, estaba despeinada, con la ropa sucia y rota y con cara de pocos amigos. Se acercó a Memo, le quitó su chocolate y se lo tomó de un trago, para después dejarse caer exhausta.

─¿Estas bien Cinco? ─le preguntó Uno sabiendo que no lo estaba.

─Nada está bien si Los gemelos detrás de la montaña están aquí, un dolor de cabeza más.

─¿Por qué no le pides a Mauricio de su chocolate en vez de tomarte el mío?─ le dijo Dos sin mirarla a la cara, visiblemente molesto.

─¿De qué hablas? Seguramente ya te dijeron que él es…

─Sea quien sea le echabas miraditas.

─Ay por favor, yo no le echaba miraditas a nadie, fue tu imaginación.

─Todos se dieron cuenta.

─Pues todos estan equivocados.

─Lo que no sé es para qué aceptaste ir conmigo si te ibas a ir con él de todas formas, a la próxima que él pase por ti a tu casa, seguro tiene una nave tan grande como su ego. Mi amigo Miguel y yo podemos ir y...─ Abby estaba a punto de sacar su enojo y frustración contra él cuando Wally silvó para llamar su atención.

─Oigan, no es como que quiera interrumpir algo que quizás termine en Dos llorando y en Cinco aplicandole una llave, pero Kuki y yo nos enteramos de algo y queríamos que estuvieran todos antes de decirles.

─¿De qué se enteraron?─ le dijo Uno con curiosidad mientras Dos y Cinco se cruzaban de brazos.

─Nos sentamos un rato con los chicos de americano porque uno de ellos sale con la amiga de Kuki y eso─ empezó Cuatro─ al principio fue insufrible pero dijiste que nos mezclaramos, y entonces empezaron a hablar de que iban a recibir nuevo armamento, supongo que sus sortenes y eso─ el rubio se encogió de hombros─ y que Roberto lo recibiría y se lo daría al líder adolescente cuando fuera el momento.

─Sí, yo había escuchado que iban a llegar planos─ Abby lucía pensativa─ pero no pensé que se los darían a Roberto, ese chico es… torpe.

─No los cuidará él─ aseguró Kuki─ desde que sale con Becca ella le lleva programada toda la vida, seguramente se los dará a ella.

─¿Que probabilidades crees que haya de que se los de? ─preguntó Abby.

─Como chorrocientas─ dijo sin dudar─ ellos hacen todo juntos y ella le guarda las llaves, las tareas, seguramente lo hará también con los planos.

─¿Y tienes ide de dónde los guardará?

─Si no es algo muy grande seguramente usará su casillero, no se lleva bien con su hermanastra, Mushi me dijo hace poco que la niña también pertenece a KND, así que no será tan tonta como para dejar algo en casa, pero la escuela es un lugar seguro, porque todos somos adolescentes, o eso cree ella─ dijo Kuki feliz de haber hecho algo bien.

─Seguramente usará un código cifrado para cerrarlo─ comenzó Uno─ es difícil Abby pero tengo fé en que…

─No sabes nada de chicas ¿verdad Uno?─ le dijo Abby con una media sonrisa─ Kuki ella es tu mejor amiga no?

─Solía serlo, ultimamente las cosas no marchan bien.

─Pero sabes la contraseña del casillero ¿no es así?

─Pues claro tontita ¿quién crees que corre a llevarle tampones en clase de deportes?

─Brillante─ espetó Uno sin saber qué era un tampón.

─Ahora sólo hay que pensar en un plan, ya que Nueve está aquí debemos probarle que ustedes merecen pertenecer a la fracción adolescente de KND, es su momento de probar que siguen siendo dignos─ comenzó Abby.

─Pensé que ya lo habíamos probado al salir con vida del ártico─ se quejó Dos.


FIN DE LA TRANSMISIÓN