*Personajes propiedad de Tom Warburton
Operación M.E.M.O.R.I.A.S.
Mantener
Elementos a salvo de
Mercenarios que
Ocultan
Rapaces
Intenciones es
Altamente difícil pero
Satisfactorio
─ ¡Largo!─ gritó el hombre sombra.
Padre dio un puñetazo que llenó todo de llamas; los agentes lograron esquivarlas lanzándose a distintas direcciones y cayendo precipitadamente al vacío en un intento de salvarse. Ochenta y cuatro lanzó su yoyo y se asió de una gran rama desde la que pudo balancearse y atrapar a 83 en el aire; sin embargo no fue lo suficientemente rápido para frenar la caída de T, quien siguió descendiendo al vacío. Por suerte, una de las ramas se enganchó en su chaqueta y aunque rasgándose, logró darle el tiempo suficiente para detenerse, sentarse y salvarse.
Mushi y Joey siguieron cayendo sin lograr asirse a nada. El rubio veía el suelo cada vez más cerca e intentó alcanzar a su amiga para intentar protegerla del golpe en lo posible, abrió los brazos y su sudadera formó unas alas parecidas a las de las ardillas, planeó hasta ella esquivando ramas; sin embargo, apenas había logrado rozarla cuando sintió el impacto con una superficie fría.
─ ¿Estás bien Joey?─ escuchó una vocecita cerca de él. Se incorporó en la superficie que le había salvado, adolorido y buscando a Mushi con la mirada, estaba en un deslizador a su lado junto a un chico larguirucho con cabello rubio paja y que manejaba el vehículo que había atrapado a su amiga─ ¿Joey?─ el chico meneó la cabeza intentando comprender qué pasaba a su alrededor y mirando a la niña que manejaba su propio deslizador, usaba un vestido de cuadros rosas y blancos junto con una diadema rosada que le ayudaba a que su cabello rizado y castaño no se le fuera a la cara.
─Sí 79, gracias─ logró balbucear mientras la niña le dedicaba una aliviada sonrisa.
─Yo también estoy bien Keyla─ susurró Mushi que se había sentado y miraba la escena con los brazos cruzados─ pero ¿qué hacen aquí?─ se giró a ver al chico que le había salvado─ ¿78.2?─ el chico la miró y estaba por responder cuando otro deslizador manejado por una chica castaña con trencitas, se acercó con T sobre él.
─Salvándolos de la muerte, como siempre─ contestó la chica que respondía al nombre de Vania y al número clave de 80. Otros dos deslizadores llegaron, uno con 84 acompañado de una chica de color con enormes gafas, chaleco verde y pantalón de mezclilla, encargada de la tecnología del sector, con número clave 81.14 y de nombre Lili; y el otro con 83, acompañada de un chico pelirrojo y pecoso que no se veía feliz, ya tenía el arma en la mano.
─ ¿Ochenta y cinco?─ balbuceó Mushi sorprendida.
─Te dije que era una misión demasiado peligrosa para ellos solos─ dijo 80 con impaciencia.
─Esta vez debo aceptar que tuviste razón─ agregó 85─ mi hermano les tiene demasiada fe, suerte que decidimos vigilarlos. Enfrentarse a Padre no es algo que puedan tomarse a juego, lo sé por experiencia ¿dónde están sus armas? 83 y 84 me sorprende que tengan errores de novatos.
─No nos esperábamos que Padre nos tomara por sorpresa, además sólo debíamos espiarlo, no confrontarlo─ replicó T─ por cierto ¿A dónde se fue?
─Charlemos de esto después─ advirtió 78.2, también conocido como Alphonse─ ya perdimos el factor sorpresa, ahora saben que están vigilados.
─Padre volvió con sus hijos, no creo que este interesado en pelear con KND por el momento, de otra forma, ya estaríamos en peores problemas─ comentó Paddy tirándose del cabello en un tic nervioso que le había quedado después de aquél horrible corte.
─No podemos dejar esto así─ Joey quería revancha.
─Nuestra misión era observar, no pelear─ aclaró 84─ y como ya dijo 85 nos hemos expuesto, si Padre hubiera querido darnos una lección ahora mismo estaríamos llorando, es mejor irnos y replantear nuestra estrategia─ el rubio suspiró mientras los deslizadores del sector W se ponían en marcha antes de que les volvieran a encontrar con la guardia baja.
Las cosas para el antiguo Sector V se calmaron en las semanas siguientes. No hubo indicios de que alguien hubiera notado que la memoria había sido robada y dado que Becca había comenzado a actuar como si Kuki no existiera, todos pensaban que podían darse un respiro. Sin embargo, dado que Evan no aceptaba negaciones por respuesta, el resto del grupo se turnaba para ir a recoger a la asiática a su salón. Gracias a esto, los rumores sobre ella y el australiano se habían esparcido, para disgusto del rubio, quien tenía mala fama con las chicas y no quería que se viera envuelta en eso.
Por otro lado, la llegada de los de la Otra Cuadra fue todo un suceso en la escuela. Nadie pudo dejar de notar la limosina que se había detenido frente al edificio y de la cual salían cinco adolescentes en perfecta sincronía; algunos lograron reconocerlos y los murmullos sobre el tema llenaron los corredores. Uno se obligó a actuar lo más normal posible pese a sentir que los vellos de la nuca se le erizaban cada vez que les veía entrar a las mismas clases que él o caminando por el pasillo, tan juntos y despreocupados, tan no naturales. Advirtió al resto de su equipo de adoptar la misma actitud; sin embargo Kuki había proferido gritos la primera vez que los vio y Dos y Cuatro no dejaban de hacer chistes sobre cómo irían al baño. Cinco lo tranquilizó alegando que para ellos, eso era comportarse normal y mientras no hicieran el intento de entablar una conversación de ellos, todo estaría bien.
Los cinco encantadores adolescentes veían al antiguo Sector V con cara de autosuficiencia, como si supieran cosas que los agentes no; a pesar de que esta actitud le molestaba al inglés decidió pasarlo por alto, ya le habían contado el encuentro que habían tenido los niños con Padre y no quería que su equipo perdiera también el factor sorpresa. Por ahora era mejor que siguieran pensando que no recordaban nada.
Miguel se encontraba una tarde de viernes en el comedor de la Casa del árbol releyendo el informe de lo que contenía la memoria que habían ayudado a robar. Al fin les habían reasignado su papel de espías con los de la Otra Cuadra y la búsqueda de los cadetes; según la Base lunar, ya estaban lejos de la mirada pública. El inglés llevaba unos minutos soplándole a su té y esperando a Cinco, que recién entraba, se servía soda y tomaba algunos dulces de una repisa.
─ ¿Estas lista?─ le preguntó con seriedad ganándose una sonrisa de la morena.
─La historia que me pediste contarte es bastante larga─ se sentó a su lado mordisqueando una galleta─ tuve que poner mis memorias en orden y recordar poco a poco los detalles de aquél incidente─ su mirada se perdió en la pared mientras le daba un trago a su soda─ pero después de pensarlo, de acordarme de las cosas que ocurrieron en ese entonces, me doy cuenta que ese suceso en particular desencadenó muchas fatalidades que ocurrieron en KND. Ya sé por qué Chad te pidió que te lo contara, seguramente él vio todo desde fuera, sabiendo que no podía hacer nada; solamente esperando─ suspiró─ no le tengo simpatía a ese chico ni a nadie que se haya atrevido a mentir sobre nuestra edad y hacer que nos borraran la memoria, pero quizás comienzo a sentir algo como lastima. En fin, voy a contártelo Uno.
─ ¿Dónde están los demás?─ preguntó preocupado de que llegaran con alguna cosa absurda para interrumpirlos.
─Descuida, la última vez que chequé si no habían incendiado nada, Dos estaba metido en su laboratorio trabajando en esa armadura que quiere crearnos; Tres y Cuatro estaban en el cuarto de entrenamiento practicando, aunque si me lo preguntas Wally se tragaría una col antes de lastimarla.
─Perfecto, entonces comienza─ le apremió poniendo toda su atención.
─Esto ocurrió varios meses después de que te fueras y me encargaras al Sector V. Unos días antes habíamos vencido a la liga de la decencia que estaba planeando poner en oferta las corbatas para que nuestros padres nos obligaran a vestir bien; debo admitir que logramos vencer gracias a Tommy y su primer prototipo de dron de combate a distancia.
FLASH BACK
Cinco estaba sentada en la sala de controles de la Casa del Árbol pasándose de una mano a otra unas gafas oscuras que habían pertenecido a su mejor amigo y preguntándose si en el espacio habría suficiente helado de chocolomo para hacer feliz a número Uno.
En definitiva no le gustaba ser líder. Mientras más meses pasaban más odiaba su posición y la responsabilidad de elegir entre la paz infantil o la seguridad de sus amigos. Diariamente los exponía a corbatas rabiosas, adultos malvados y la incertidumbre constante de si llegarían a la adolescencia por causas naturales o por el invento de algún villano demente. Suspiró prolongadamente y guardó las gafas entre su ropa, de uno de los bolsillos sacó una arrugada hoja de papel con el sello de KND, la desdobló y la releyó por décima vez. Era una invitación al cumpleaños número trece de 362, su líder suprema.
A pesar de que sería un día devastador para toda la organización, pues despedirían a una de las mejores líderes en toda la historia, a Cinco la preocupaba la propuesta que le habían hecho de ocupar el lugar de la rubia como la comandante de toda la flota que le había dado los mejores años de su vida, pero que también le había arrebatado a su mejor amigo, vuelto enemiga de su hermana y de Mauricio. Echó la cabeza hacia atrás lanzando otro suspiro ¿debería aceptarlo o rechazarlo? ¿Qué habría hecho Uno?
La computadora principal se encendió sin previo aviso y 65.3 apareció dedicándole un saludo militar.
─Hola Cinco ¿cómo te va?
─De fábula nene ¿qué sucede ahora?─ contestó con hastío─ ¿Quieren que vayamos por el pastel de cumpleaños o algo así? Aún faltan un par de días…
─Temo que nanai─ le contestó el chico con su característico acento─ tengo una misión especial y extra urgente mandada por 86─ revisó sus notas─ al parecer alguien se llevó el Módulo de Códigos y…
─ ¿De nuevo?─ soltó la morena─ ¿Qué rayos tiene esa caja que todo mundo se la roba? ¿Y qué Fanny no entiende que debe mantener en secreto su ubicación, mandarla al espacio, echarle una maldición o rociarla con vinagre para que nadie se le acerque?─ preguntó histérica ¿qué no podían dejarla pensar en paz?
─Se pasa ¿verdad?─ aceptó el chico.
─ ¿Y ahora quién fue?
─Eso es lo que debes averiguar, te mando las últimas grabaciones que tenemos del pasillo.
─ ¿Y cómo se supone que vamos a saber dónde buscar? Es obligación de 86…
─Ese no es mi problema mi chava, cambio y fuera─ la comunicación se cortó dejando el archivo enviado en pantalla donde se apreciaba una figura encapuchada entrando y saliendo con la caja de códigos.
─Hola jefa─ Dos entró despreocupado con un helado en la mano─ los chicos están aburridos y se preguntaban si estás de humor para ir a la playa.
─No hay tiempo Dos, alista el S.C.A.M.P.E.R. y llama a Tres y Cuatro, tenemos trabajo que hacer─ se quedó parada en seco y pensó unos momentos─ vamos a la mansión de los de la Otra Cuadra.
─ ¿Y ahora qué hicieron?
─Alguien robó el Módulo lunar, de nuevo─ agregó al ver la cara de su compañero─ y algo me dice que ellos están implicados ¿Crees que Tommy esté libre para acompañarnos? Nos vendría bien algo de ayuda extra.
─Está en casa con un resfriado─ se disculpó el chico─ y ya sabes lo que 362 piensa de que lo llevemos a nuestras misiones ─Cinco asintió─ es tan injusto que haya tenido que sacar su ADN del módulo para salvar a todo KND y como premio lo hayan expulsado─ se quejó por centésima vez.
─Sabes que te apoyo en eso pero no hay nada que podamos hacer.
─Si fueras Líder Supremo…
─ ¿Acaso quieres que me valla?─ le espetó dolida.
─No, claro que no─ se mostraba avergonzado─ pero si decides aceptar creo que hablo por todos al decir que nos sentiríamos felices por ti e intentaríamos apoyarte en lo que pudiéramos. Además la luna queda más cerca que algún lugar perdido en el espacio─ se miraron en silencio.
─Aún no decido nada─ se encogió de hombros─ y te pido que no se lo digas a Tres y Cuatro, ya sabes que aún no superan lo de Uno, si piensan que me voy… podrían ponerse susceptibles.
─Claro jefa, ahora enfoquémonos en encontrar el Módulo.
La alarma de emergencia sonó por toda la Casa del Árbol. Dos, Tres, Cuatro y Cinco llegaron al área de despegue a través de los tubos de escape y subieron a la nave con gritos de guerra.
─ ¿Y cuál es el plan?─ Cuatro observaba los radares a lado de Tres, encargada del armamento por si alguien les emboscaba.
─Primero vamos a dialogar ─Cinco estaba sentada en un sillón rojo que había sido de Uno.
─ ¿Dialogar? Sabes que nunca nos dirán nada y si lo hacen es una trampa─ Dos puso el piloto automático mientras se giraba al resto del equipo.
─ ¿Tienes un mejor plan?─ cuestionó su líder.
─Yo digo que entremos a patear cinco traseros y si se niegan a hablar les hagamos calzón chino ─agregó Cuatro mientras Tres se reía.
─Lo que en realidad quiero averiguar es por qué su afán de robar el Módulo, todas las veces que lo consiguen sus planes fallan ¿por qué no intentan otra cosa?
─En realidad─ agregó Tres─ el convertirnos a todos en animales casi les funciona.
─De hecho han tenido buenos planes─ agregó Dos─ ¿recuerdan cuando Padre fue Líder Supremo?─ Cuatro apartó la mirada molesto, no le gustaba esa historia.
─Ese es mi punto─ agregó Cinco─ han tenido mejores planes ¿por qué siempre el Módulo de códigos?
─Estamos por colisionar ─advirtió Dos.
─El radar de calor informa que hay una mancha rojita viva allí dentro─ señaló el radar─ y que hoy hará sol y las aves cantarán mucho.
─ ¿Cómo puede decirte eso una máquina?─ preguntó Cuatro intentando ver el radar.
─ ¡Prepárense!─ gritó Dos─ estamos por comenzar negociaciones hostiles─ agregó al ver los cañones del tejado apuntándoles y casi de inmediato disparando hacia el S.C.A.M.P.E.R. que activó su escudo dándole tiempo a la tripulación de salir impulsados hacia las ventanas de la mansión, haciéndolas añicos.
─ ¡No se muevan y nadie saldrá herido!─ Cinco apuntaba con un arma de soda a los Chicos de la Otra Cuadra que habían estado jugando solitario y que tenían las manos arriba debido a la sorpresa.
─ ¿Qué?─ contestaron a coro─ pero si son ustedes quienes han venido a molestar.
─No actúen como si no supieran nada─ agregó Dos apuntando con un lanzador de bolas de helado─ dénoslo y nos iremos, si nos apresuramos aun llegamos a la playa.
─ ¿Así que se les perdió algo?─ contestaron a coro y con una sonrisa de suficiencia.
─Y parece que ustedes no lo tienen─ siguió Abby─ pero sé que saben algo.
─Quizás, pero ya que se han tomado la molestia de visitarnos, deberíamos invitarlos a jugar ¿no? Jajaja─ un magneto apareció en la habitación y les quitó las armas mientras los muebles cobraban vida y comenzaban a ensamblarse en un robot alrededor de los de la Otra Cuadra.
─Creo que no iremos a la playa─ Cuatro se tronó los dedos─ pero siempre se agradece un buen entrenamiento.
Cinco minutos después los cinco encantadores niños estaban amarrados junto con su robot mientras Cuatro los nalgueaba con el S.P.A.N.K.L.E.R.
─Voy a preguntar una vez más─ Cinco caminaba frente a ellos con los brazos en la espalda─ ¿dónde está el Módulo?
─No lo sabemos─ dijeron a coro mientras Tres y Cuatro les pegaban─ ¡Aguarden! Nosotros no lo tenemos pero escuchamos a Padre hablar con Cree sobre el asunto, ella le aseguró que configurándolo adecuadamente podrían localizar a Uno, ya que su ADN nunca fue sacado del mismo─ otra tanda de nalgadas─ ¡Lo juramos, no sabemos nada más!
─ ¿Les creemos?─ Dos miró fijamente a Cinco.
─Tienen el beneficio de la duda, pueden pensar en lo que hicieron mientras nosotros visitamos a mi hermana.
─ ¿Iremos a tu casa?─ preguntó Tres emocionada─ amo las galletas que prepara tu papá.
─Vamos al centro comercial─ negó Cinco─ le haremos una visita a su empleo de medio tiempo.
─Oh-oh─ intervino Tres mientras salían de la mansión dejando atrás a los chicos amarrados ─ ¿podemos pasar a la tienda de los Simios arcoíris? Acaban de sacar nuevas cazuelas para el Simio comiditas.
─Como si esa cosa pudiera cocinar algo─ Cuatro rodó los ojos.
─Tu quemaste el cereal en el día libre de Cinco─ arremetió la asiática.
─No lo quemé, me gusta crujiente y algo carbonizado─ peleó él mientras cruzaban el jardín en dirección al centro comercial.
─Debimos irnos a la playa cuando pudimos─ se quejó Dos.
─ ¿No estás contento por ir a ver a mi hermana?─ Cinco caminaba por la calle a lado de Dos mientras Tres y Cuatro seguían discutiendo frente a ellos.
─La verdad no mucho─ Dos se encogió de hombros─ sé muy bien que sale con Mauricio y tengo el presentimiento que desde entonces le molesta verme. Y si tengo que admitirlo─ había comenzado a jugar con sus dedos─ sé que él es un buen chico… o lo era, era genial y… hará feliz a mi Diosa.
─ ¿Estas llorando? Ay por favor─ la chica rodó los ojos─ todos los hombres son idiotas─ contestó molesta, últimamente le enojaba más que de costumbre el enamoramiento de su amigo con su hermana.
Veinte minutos después los cuatro chicos se encontraban frente al mostrador de una heladería, apuntando con sus armas a Cree que los veía con burla pese a usar un sombrero con forma de barquillo de helado.
─ ¿Y por qué crees que yo tendría tu tonto juguete, hermanita?─ preguntó burlonamente.
─Porque estás loca y eres malvada─ le dijo la morena con decisión─ ahora dánoslo.
─Para tu información he estado trabajando aquí desde las diez de la mañana y antes de eso estuve con mamá en su clase de yoga, así que no he tenido tiempo de tomar tus absurdos juguetes Abby.
─ ¿Y piensas que vamos a creerte?─ le espetó Cuatro─ danos el código y un helado doble de chocolate y galleta o hasta aquí llegaste.
─Estos helados son demasiado caros y sabrosos para terminar en el paladar de mocosos como ustedes, sólo los adolescentes y adultos somos merecedores de este festín ¡Ahora largo que estoy trabajando!─ los gritos impacientes de otros clientes se sumaron a la orden de la chica.
─ ¿Alguien te está molestando nena?─ Mauricio asomó la cabeza desde uno de los refrigeradores que estaba llenando.
─Ma-Mauricio─ balbuceó Abby─ ¿qué haces aquí?
─¿No te lo conté hermanita?─ Cree la miró con burla─ trabajamos aquí los dos, es lo que los novios hacen, pasar cada segundo de su tiempo juntos, pero claro, tú no sabes de qué hablo─ tomó de la mano al antiguo Nueve mientras Abby rodaba los ojos con hastío─ eres tan molesta que dudo que tengas un novio algún día─ miró a Dos que estaba algo incómodo con la situación─ a menos que sean mis admiradores que al no tenerme se conforman contigo─ esas palabras fueron más de lo que la morena estaba dispuesta a permitir.
Abby se subió al mostrador apuntándole en la cabeza a su hermana preparada para armar un jaleo pero miró a Mauricio a los ojos y notó su casi imperceptible movimiento de cabeza; se obligó a calmarse y recuperando el dominio de sí misma se bajó y comenzó a caminar a la salida, si su hermana seguía provocándole no podría controlarse.
─Vámonos, hay trabajo que hacer.
─ ¿Qué?─ rezongó Dos mientras Tres y Cuatro se miraban extrañados─ ¿nos vamos así como así?─ todos la siguieron─ ni siquiera nos dio un cono gratis por ser tu hermana.
─ ¿Ahora a dónde vamos Cinco?─ preguntó Tres unos minutos después mientras se sentaban en unas bancas alrededor del panel de anuncios─ parece que nadie sabe nada.
─Es culpa de 86─ Cuatro se dejó caer junto a su amiga asiática─ es incapaz de cuidar nada, seguramente abrió la boca con las personas equivocadas, otra vez.
─Es extraño─ agregó Cinco con los brazos cruzados─ seguro que por muy descuidada que sea hay demasiadas medidas de seguridad ¿cómo es que nadie notó que Cree o los de la Otra Cuadra entraron a la Base?─ perdió la vista en los anuncios pegados en la pared que iban desde perros y gatos extraviados hasta ventas de autos.
─ ¿Acaso has visto a Chilaquil?─ la cuestionó Dos al verla sonreír ante el anuncio de un perro perdido.
─Nos han estado distrayendo, sabían que nos darían la misión a nosotros porque 86 no admitiría ante nadie más que no pudo con la responsabilidad de sus funciones─ se giró a sus amigos que la miraban extrañados─ ¿no lo ven? Nos han estado manteniendo lejos de donde se celebra la acción─ los otros tres niños se miraron confusos─ miren─ descolgó una hoja con el sello de la preparatoria─ hoy se celebran las pruebas de porristas, Cree no dejaba de hablar de ello─ sonrió─ se ha vuelto lenta, venir a trabajar un día tan especial para ella y que tiene marcado en el calendario, ella adora humillar a las chicas nuevas, no se perdería algo así por nada.
─Entonces ¿vamos a la escuela?─ preguntó Dos inseguro.
─Exactamente. Cuatro contacta a la Base Lunar y pide refuerzos, Dos necesito que te infiltres en el sistema y averigües qué medidas de seguridad tenía esta vez el módulo y Tres, ve a comprar palomitas, las necesitaremos para el viaje─ todos hicieron un saludo militar y se esparcieron mientras Cinco sonreía para sí misma.
Una hora después el Sector V se dirigía junto al Sector W en el S.C.A.M.P.E.R. con rumbo a la escuela.
─¿Sólo estaban ellos disponibles?─ Cinco miraba como 83 y 84 recargaban las armas y 85 intentaba repasar el plan con Tres, quien se distraía cada tres segundos y se llenaba la boca de palomitas. En una esquina Cuatro miraba la escena con molestia a lado de un pequeño niño pelirrojo que seguramente era nuevo en la organización. También iban cinco hámster disfrazados de cada integrante del Sector V con su respectiva arma y cuchicheando entre ellos.
─Los demás sectores están algo ocupados con los preparativos por el cumpleaños de la Líder Suprema─ contestó 85.
─Hasta Tommy tuvo que venir─ el niño estaba sentado junto a su hermano en los controles usando un cubre boca y visiblemente pálido.
─Somos buenos elementos Cinco─ agregó 85─ no nos juzgues por lo que hizo nuestro líder, él está… un poco loco y su afán por vencer a Uno lo hizo tomarse esa búsqueda de tesoros demasiado en serio─ se encogió de hombros─ déjanos ayudar a arreglar los errores de mi hermana.
─¿Y dónde está ese niño?─ preguntó Cinco echándolo en falta por primera vez.
─Él y mi hermana se encargan de que la Líder Suprema no se entere de su fiesta sorpresa.
─Nuestra hermana─ susurró el niño pelirrojo que estaba a un lado de Cuatro.
─ ¿La "pecosa" es tu hermana?─ preguntó el australiano.
─Soy Shaunie Fulbright y mi número clave es 587. Me acabo de graduar de la Base del Ártico─ el chico parecía temeroso.
─Espero no nos estorbes─ murmuró Cuatro poniendo los ojos en blanco.
─Calma nene─ Abby se acercó al pelirrojo y le puso una mano en el hombro─ todos fuimos novatos y tuvimos una primera misión importante, sólo quédate a mi lado y todo saldrá muy bien─ el niño la miró con admiración.
─En mi primera misión salve a todo KND y perdí mi lugar en la organización─ exclamó Tommy haciendo que el pelirrojo sintiera un escalofrío─ pero ahora me llamo El Tommy y salvo al mundo desde las sombras, si algo sucede quizás necesite un compañero─ el chico se puso pálido bajo las pecas.
─Impacto contra la escuela en dos minutos─ agregó Dos.
─ ¿Todos tiene claro el objetivo de la misión?─ les preguntó Cinco a los dos sectores de niños y al de hámster ─ nos vamos a enfrentar contra un sinfín de adolescentes y por lo general necesitaríamos un equipo especial que hiciera esto, pero sólo estamos nosotros─ comenzó a pasear frente a ellos─ Uno decía que era preferible tener a un chico dispuesto a dejar su mesada con tal de salvar al mundo que mil niños llorones; y espero por nuestro bien que tenga razón.
─Lo lograremos─ intervino 83─ nunca fallamos misiones.
─Hay algo que no deja de rondarme la cabeza─ agregó 85─ hace poco escuché de mi hermana que el Módulo de Códigos estaba protegido por dos códigos, uno lo tenía ella y el otro 362, sólo metiéndolos al mismo tiempo podrían abrir la compuerta ¿cómo lograron entrar?
─Eso ya lo hicieron─ agregó Cuatro─ y engañaron a 86 para obtenerlo.
─Eso es incorrecto─ agregó 587─ el día de mi graduación ella me hizo un recorrido por la Base Lunar y me enseñó la habitación donde tenían el Módulo, me confió que era mentira. Ella no tenía ningún código, sólo 362 sabía cómo abrir esa compuerta, habían decidido que les harían creer a todos que se necesitaba de dos passwords como trampa─ todos lo miraron.
─ ¿Estas acusando a nuestra líder?─ preguntó 84.
─Sólo les digo lo que sé─ dijo tartamudeando al sentirse el centro de atención.
─Ochenta y seis es conocida por cometer esos errores pero 362 no─ Dos lo pensó detenidamente.
─Quizás se lo dijo a alguien─ agregó Tres─ así como tu hermana te lo dijo a ti.
─Y como ya lo llevamos sospechando un tiempo, hay traidores en nuestras filas─ agregó Cinco─ si alguien escuchó a 86 hablándote de eso seguramente encontró la forma de hackear el sistema para robarlo, no sería la primera vez─ se sentó en el sillón de Uno y lo pensó─ bueno, ahora mismo no importa saber cómo o quién lo hizo sino recuperarlo.
─La nave de los de la Otra Cuadra está en el gimnasio─ agregó Cuatro observando los radares.
─Bueno chicos─ empezó Abby─ basta de charla, ya saben lo que tenemos que hacer ¡Chicos del Barrio a sus posiciones!─ gritó la morena mientras todos se llevaban la mano a la frente y tomaban sus armas y máscaras anti gas al tiempo que colisionaban contra un costado del edificio y bajaban gritando, los ataques de los adolescentes no se hicieron esperar. Dos, Cinco, T y 587 se separaron del resto con rumbo al gimnasio, si la nave de los encantadores niños estaba allí, significaba que las negociaciones importantes estaban cerca.
Los hámster se encargaron de lanzar bombas molotov rellena de su excremento para cegar al enemigo mientras los miembros de KND, con su debida máscara anti gases disparaban, amarraban, golpeaban, mordían, hacían calzón chino y picaban los ojos de todo aquél mayor de 12 años que se les pusiera enfrente.
Mientras tanto, el grupo que se había separado del resto se las habían tenido que ver con un par de adolescentes que custodiaban la zona; sin embargo, las habilidades en combate de Cinco los mandaron al suelo en cuestión de minutos mientras 587 la miraba con la boca abierta ¿cómo podía moverse tan rápido?
─ ¿Es buena no?─ le preguntó Dos al pelirrojo al tiempo que dejaba fuera de combate a un puberto castaño que había intentado tomar desprevenido al menor, 587 solo atinó a asentir mientras se agazapaba detrás de Tommy, quien gracias a su bazuca de bolas de boliche había dejado mal heridos a dos gemelas que ya se acercaban con el traje ninjadolescente.
─ ¿No les da miedo salir lastimados?─ logró balbucear el menor.
─Es un riesgo latente en este negocio─ le dijo Dos jalándole de la chamarra marrón que usaba y siguiendo de cerca a Cinco, que ya iba delante─ pero por eso somos un equipo, debe preocuparte más la seguridad de los otros que la tuya, tú debes mantenerte a salvo para que ellos lo estén.
─Dos necesito que me cubras aquí─ le gritó Cinco al ver que un grupo les cerraba el paso.
─Allí voy jefa─ el chico corrió a apoyar a su líder mientras Tommy le hacía señas a 587 para que lo siguiera mientras tomaban otro pasillo.
─ ¿Sabes a dónde vamos?─ le preguntó el pelirrojo dudoso.
─El Tommy lo sabe todo─ le dijo de forma misteriosa.
─ ¿Ellos van a estar bien?
─Claro que sí, son los mejores─ le hizo señas por unas escaleras y tanteando una pared sacó algo parecido a goma de mascar, la pegó y le dijo que retrocediera, ambos se escondieron al tiempo que se cubrían lo oídos y la pared volaba en pedazos─ sabes que ella es hermana de Cree ¿no? Se dice que fue esa chica quien le enseñó a pelear a Cinco, por eso son rivales.
─Ustedes son tan valientes, yo…
─Habla menos y actúa más─ se giraron a ver a Dos y Cinco corriendo hacia ellos─ deprisa por aquí─ el castaño les hizo señas y se metieron a un salón vacío, no pasó mucho para escuchar el ruido de pisadas yendo hacia donde habían volado la pared.
─Era una distracción─ susurró 587─ no íbamos a ningún lado.
─Aprende bien esto─ le dijo la morena─ siempre que te superen en número evita una confrontación, mejor utiliza las tácticas distractivas. Tu hermana y muchos líderes subestiman el poder de una distracción bien empleada, incluso creen que los sectores deberían prescindir de los agentes que se encargan de ello, pero esto es falso. Un buen plan tiene que tener una buena distracción para que funcione, todos somos necesarios, no hay nadie débil ¡vamos!─ les hizo señas de que la siguieran por donde habían venido y caminaron rumbo al gimnasio.
─Cinco─ Dos les paró en seco─ si vamos por los ductos de aire acondicionado será más rápido─ le señaló una rejilla.
─ ¿Memorizaste los planos?
─ ¿Con quién crees que tratas nena?─ ella le dedicó una sonrisa mientras trepaba en un improvisado escalón que el castaño había hecho entrelazando sus manos. Uno a uno fueron entrando a los ductos.
─Dices que todos son importantes en el equipo─ susurró 587─ pero yo no, eran mis hermanos los que querían ser héroes, yo solo tengo ganas de ir a esconderme bajo mi mantita del Hombre araña cada que ocurre algo, siempre tengo miedo. Fanny dice que debo volverme fuerte y valiente para plantarle cara a papá, pero no tengo su carácter, a veces creo que debería renunciar a esto y…
─Todos tenemos miedo─ le contestó Cinco que iba gateando por delante de él─ solo los tontos no lo tienen, yo he visto a tu hermana corriendo como niñita en diversas ocasiones e incluso a mi propio líder hacerlo en más de una ocasión─ sin querer se le escapó una sonrisa─ si me lo preguntas yo le tengo fobia a los piojos, Tres a todo lo que se mueva, Dos a los bravucones, Cuatro a la furia de Kuki y Uno… a casi todo en realidad, pero ¿sabes qué hacemos con nuestros miedos?
─ ¿Los dejan de lado?
─Claro que no, hasta la fecha uso un shampoo especial y Dos toma el camino largo para ir a la escuela.
─ ¿Entonces?
─Los enfrentamos en equipo, si es necesario. A veces las cosas que te dan miedo son menos amenazadoras cuando tu mejor amigo está a tu lado y eso es un Sector, tu mejor amigo. Seguramente tu líder no piensa eso, pero los demás se ven buenas personas, tu hermano no dejaría que nada te ocurriera.
─ ¿Y si un día necesita que yo lo ayude y me paralizo?
─Entonces piensa en que todas las veces, te necesite o no, tienes que estar preparado para ayudarlo a enfrentar sus miedos. Muchas veces les darán una paliza, pero al menos estarán juntos─ el chico se quedó callado y luego sonrió un poco.
─ ¿Podrías enseñarme a pelear? Eres genial.
─Ey niño─ se quejó Dos─ Cinco es nuestra líder, consíguete a la tuya.
─No le hagas caso─ le dijo Cinco─ claro 587, será un placer, pásate a la casa del árbol cuando quieras, te enseñaré algunas cosillas; seguramente tu hermana se enfurecerá─ les hizo una seña con la mano al dar vuelta y ver que esa rejilla los separaba de su misión.
Dentro del gimnasio se podían ver a los de la Otra Cuadra parados muy derechitos y sosteniendo el Módulo, esperando a alguien que por lo visto se había retrasado.
─¿Están listos?─ Cinco se giró a ver los hermanos González quienes sonrieron─ nosotros dos entretendremos a esos niños mientras ustedes se hacen con la caja y corren de regreso a la nave.
─Esa poción los dejará dormidos por horas─ Dos había estado trabajando esas semanas en un tónico potencializador del sueño que los niños pudieran administrarles a las niñeras mientras ellos cenaban golosinas, se acostaban tarde y veían televisión hasta medianoche; esperaba que estuviera terminado para la próxima feria de ciencias de KND.
─Pero a quien sea que esperan no, 587 y yo nos encargaremos de hacerle frente.
─ ¿Segura que estarás bien con él?─ Dos miró al niño con algo de desconfianza.
─ ¿Segura que quieres que yo me quede?─ 587 había palidecido de nuevo.
─Sí, ahora hagámoslo─ Dos se encogió de hombros y sacó una cerbatana, se la pasó a Cinco quien sacó un extremo por la rejilla, apuntó al cuello de Lenny y sopló el pequeño proyectil, dando en el blanco. En cuestión de segundos los cinco niños empezaron a tambalearse, soltando el Módulo.
Cinco y los otros bajaron de su escondite y se abalanzaron sobre el Módulo, Dos lo tomó y le hizo señas a Tommy para que le siguiera mientras Cinco revisaba a sus enemigos, parecían estar profundamente dormidos.
─Oye nuevo─ le gritó Tommy antes de irse─ cuida a Cinco, si algo le pasa por tu culpa mi hermano mayor no va a perdonártelo─ el chico echó a correr tras su hermano hacia la nave, a la que llegaron sin demasiados contratiempos.
─Sostén esto─ le dijo Dos a Tommy en cuanto alcanzaron la seguridad de la nave. Le dio la caja mientras él la conectaba al tablero de su vehículo y comenzaba a teclear.
─ ¿Qué haces? Se supondría que deberíamos estar huyendo o…
─Ya emití una señal de alerta a la Base Lunar─ le señaló con la cabeza un botón rojo que prendía y apagaba a un costado del tablero─ yo no me voy a ir sin mis amigos.
─Pero Cinco…
─Cállate y déjame concentrarme─ le espetó mientras sudaba copiosamente.
─ ¿Qué haces?─ le dijo un par de minutos después.
─Regresándote a donde perteneces─ dijo con autosuficiencia mientras el código se encendía y un compartimento se abría─ ahora introduce tu ADN.
─P-pero creí que… yo no…
─ ¿Quieres ser un chico del barrio o no?─ le dijo enojado al ver que las alertas de la nave se encendían, alguien estaba intentando acceder.
─Esa pregunta ni se pregunta─ le dijo el chico bajándose el cubre boca, sacándose un moco verde y viscoso y dejándolo embarrado en la abertura que inmediatamente se cerró.
─Tu hermano es un genio─ le dijo a Tommy mientras tomaba un arma larga y ponía a su hermano detrás justo en el momento en que Padre hacía aparición envuelto en llamas, seguido por un ninjadolescente.
─ ¡Denme esa caja, ahora!─ gritó haciendo crecer el fuego que le rodeaba.
─Permíteme Padre─ Cree caminó frente a él accediendo a la nave─ yo me encargaré de este par de hermanos tontos y gordos─ la chica su traje ninja para que mostrara su rostro y se acercó a Memo.
─No te cambiaría esta caja ni por diez besos tuyos.
─Ni quién quisiera besarte, albóndiga─ dijo la chica con asco─ tú y tu equipo son unos losers.
─Pues tu besas genial nena, pero no por eso voy a rendirme─ el chico se lanzó hacia ella pero en solo tres movimientos se vio en el suelo y desarmado, con la morena aproximándose a él y su hermanito quien seguía abrazando la caja de Códigos. De pronto apareció Cinco embistiendo a su hermana mayor e iniciando una pelea.
─¡No toques a mi equipo!
─Te juntas con puros perdedores y te lo voy a demostrar─ gritaba la mayor bloqueando por poco las patadas de su hermana, jamás admitiría que estaba mejorando.
─ ¡Basta!─ gritó Padre─ denme esa maldita caja y lárguense─ las llamas volvieron a rodearlo mientras se acercaba a los Gonzáles y Cinco, quien había sido mandada al suelo por su hermana en un momento de distracción. De pronto varios globos de agua impactaron al hombre por detrás comenzando a apagarlo─ ¿¡Quién osa atacarme a traición!?─ 587 estaba detrás apuntándole, tenía algunos arañazos y la chamarra algo quemada pero a pesar de que las manos le temblaban su rostro mostraba decisión─ ¡conocerás mi furia!─ gritó al tiempo que intentaba volverse a llenar de fuego pero el niño retomó sus ataques a los que se le unieron los de los hámster, con pistolas idénticas.
Después de un cuarto de hora, los adolescentes que aún intentaban contener el ataque sorpresa de los pocos elementos de KND habían huido, Padre estaba apagado bajo varios globos de agua y Cree, junto a otros adolescentes, amarrada y esperando ser trasladada, de nuevo, a la prisión de la Base Lunar. Una gran nave había aterrizado con varios agentes envueltos en su traje de cumpleaños, 362, 363, 60 y 86 encabezaban el grupo, sorprendiéndose al ver toda la destrucción y la nave del Sector V en medio del panorama. Ochenta y Cinco y Cinco se acercaron a poner al tanto a su líder de lo ocurrido mientras al resto se les ordenaba poner bajo estricta vigilancia a los recién capturados.
─Te lo agradezco Cinco─ Rachel le dio el Módulo a los gemelos 44A y 44B para que la pusieran a salvo─ estamos investigando cómo fue que Padre logró colar a sus secuaces a nuestras instalaciones.
─Quizás deberían buscar otro lugar para esconder el Módulo─ le dijo Cinco─ no voy a estar siempre para cuidarlo.
─Oye jefa, creo que deberías ver esto─ Dos se acercó a la conversación─ tu igual 362.
─¿¡Qué no ves que tus líderes están platicando algo muy importante!?─ gritó 86 que pasaba por allí llevando bajo arresto con la ayudad de Patton a una chica con la cara cubierta de mostaza.
─En serio es importante─ dijo Dos avergonzado mientras las chicas y 85 le seguían.
En una parte del campo de futbol, donde varios adolescentes estaban siendo esposados se encontraba 587 intentando tranquilizar a una chica que no dejaba de gritar histérica, amarrada por uno de los yoyos de 84.
─Número Vivianita─ la líder suprema le reconoció enseguida─ ¿qué significa esto?
─Estaba entre los que nos atacaron─ afirmó 83 que en ese momento recibía primero auxilios ya que tenía un golpe bastante feo en el ojo─ yo solo disparé y no me di cuenta enseguida.
─ ¿Eso es cierto?─ inquirió la rubia─ ¡contesta!
─Claro que es cierto─ dijo la niña con ropajes pasados de moda─ haría lo que fuera para irme del lugar al que me mandaron, cuando me uní a KND me prometieron la mejor tecnología que podría imaginar y me la he pasado ordeñando vacas y sesgando trigo, si vuelvo a despertar un día más con olor a excremento de caballo en el aire me volveré loca─ gritó─ soy un genio, debería estar en la Base Lunar, comiendo helados, viendo maratones de Doctor espacio tiempo sin tener que esconderme ¡Díselo Dos! Diles que soy un genio, que esa maldita prisión es insufrible─ Dos la miró con lástima y aunque abrió un par de veces la boca, no dijo nada.
─Tu sacaste el Módulo─ susurró Rachel apoyándose en Cinco─ traicionaste a KND.
─Robar un Módulo─ dijo la niña con desdén─ ¡Yo no soy una vulgar ladrona! Ni siquiera he pisado la Base desde que me mandaron a ese retrogrado Sector, fue como si la organización me hubiera olvidado, sin tecnología, sin buena comida, sin agua caliente, habría hecho lo que fuera por largarme de allí.
─Si tú no lo robaste ¿sabes quién fue?─ preguntó Cinco.
─Claro que sé quién fue, pero no soy una delatora─ le dijo muy seria─ me prometieron aceptarme entre los adolescentes, darme un traje y toda la tecnología que pudiera soñar, incluso uno de los chicos me dejó subirme a su moto─ comenzó a reír de forma histérica─ fue el mejor día de mi vida. Seguramente saben que en unas semanas es mi cumpleaños número 13 ¿no? Así que sólo aceleré las cosas.
─ ¡Traidora!─ gritó 363 que se había acercado con 86 y 60─ sólo son pretextos para mostrar que eres débil, que no tienes honor, debo apresarte y…
─A ver, a ver, niño─ le atajó 60─ el único calificado para apresar adolescentes y traidores es mi escuadrón─ le hizo señas a 53 para que se acercara─ así que déjale este trabajo a los profesionales─ le dijo mirándolo desafiante.
─ ¡No puedes hablarme así!─ le dijo con altivez─ 362 es mi hermana y…
─Harvey─ le atajó Rachel con mala cara─ Patton tiene razón, es su equipo quien se encarga de los prisioneros y traidores ¿por qué no le ayudas a 86 a vigilar que todos estén bien esposados y no nos den una sorpresa?─ el chico la miró con enojo pero no se atrevió a decir nada y se marchó detrás de la pelirroja. La rubia lo miró irse con mucha atención, su cerebro viajaba a mil por hora e intentaba convencerse de que ese sentimiento que comenzaba a embargar por su hermano menor era debido a su próximo cumpleaños, seguramente las hormonas tenían que ver con ello. Ella adoraba a Harvey aunque todos pensaran que era insufrible; sin embargo, tenía semanas notándolo raro y ese incidente la había puesto alerta pero seguramente sólo era un coincidencia.
─ ¿Dónde están Tres y Cuatro?─ le preguntó Cinco a Dos al buscarlos con la mirada─ ¿están bien?
─Vigilando a Cree con Tommy─ le señaló con la cabeza un lugar donde había diez agentes apuntándole a la morena, que estaba amarrada y otros tantos intentaban meter a Padre a un tanque de agua para llevarlo a prisión─ Cinco… lo hice.
─ ¿Hiciste qué?─ le dijo dudosa pero entonces sintió al chico acercarse a su oído en forma confidencial y el corazón le dio un vuelco, tuvo que usar todo su autocontrol para no apartarse de él.
─Recalibré el Módulo para que Tommy pudiera…─ Cinco le tapó la boca rápidamente al entender de qué hablaba y observó a 362 para ver si les prestaba atención, por suerte la rubia intentaba una vez más sacarle información a Vivianita.
─ ¿Funcionó?─ le murmuró.
─Eso parece, no lo sabré hasta que pueda enlazarme a la computadora central de la Base Lunar.
─Sabes que entrar al sistema sin autorización es un delito ¿verdad?─ le susurró con cara de circunstancias.
─Sí… al igual que recalibrarlo─ le dijo algo avergonzado─ pero fue por una buena causa, Tommy es bueno y útil, tú misma lo has admitido y…
─Cállate o te llevaran a prisión también─ la chica le puso una mano en la boca y miró a todos lados buscando una solución─ de acuerdo yo me encargo pero tú no hables de esto con nadie.
─Pero Cinco, si alguien debe asumir la responsabilidad…
─Con nadie─ su mirada se endureció─ yo me encargo, ahora ve y ayuda en algo─ miró a 587 dándole un poco de agua a Sonia─ intenta no meterte en problemas hasta que solucione esto─ Dos protestó un par de veces más antes de marcharse.
FIN DEL FLASHBACK
Dos, Tres y Cuatro habían proferido gritos de terror y emoción ante cada palabra de su amiga, aunque no entendían del todo qué pasaba. Uno a uno había ido llegando a la narración aceptando todo como una verdad que no recordaban pero que seguramente había sido épica. Uno los miraba de reojo con una sonrisa llena de orgullo y algunas lágrimas, sin duda eran su orgullo, pese a que las misiones los superaban en dificultad Cinco había encontrado la forma de sobreponerse a ello. No había duda, había elegido a una líder excepcional para su Sector, mientras el que llegaría a ser el Líder Supremo quería ponerse a llorar y darse por vencido, Abby había logrado organizar un plan con pocos elementos y los había llevado a la victoria.
─Y eso es todo─ finalizó la morena─ recuperamos el Módulo, como siempre, Dos logró reintegrar a su hermano a KND y supongo que eso le ayudó a crear lo que sea que les regresará la memoria─ se levantó a servirse más soda─ después de aquello, como seguro ya sabes, no acepté ser la Líder Suprema, demasiadas responsabilidades y eso incluye soportar los errores de 86; además aunque me sacaran de quicio, estos chicos hacían mis días más divertidos─ les dedicó una sonrisa─ Pero si hablé con Rachel sobre lo que Dos había hecho, en un principio no me creyó que eso fuera posible, pero cuando accedió a la computadora principal y vio que Tommy aparecía como si nunca hubiera sido borrado no le quedó más remedio que reconocer el talento de nuestro amigo. Le pedí como un favor especial que le dejara quedarse, después de todo el más pequeño de los González nos había salvado a todos, ella aceptó con la condición de que Dos jamás revelara cómo hacerlo y que el secreto solo quedara entre nosotros.
─Si tú no sucediste a Rachel ¿quién lo hizo?
─Ochenta y ocho ¿lo recuerdas? Era uno de los allegados a 362, conocía todo el protocolo y era un espía grandioso. Seguro recordarás que fue él quien vigilaba a Padre cuando robó el Módulo lunar y nos convirtió en animales─ Uno asintió sintiendo un escalofrío.
─Pero ¿quién robo el Módulo? ¿Fue Vivianita?
─No─ la chica se sentó─ seguro Chad te lo contará mejor, pero más tarde supe que había sido 363 y Rachel lo supo en cuanto se enteró del robo, pero no quiso creerlo. Le había contado que sólo ella tenía el código para entrar, no se lo dijo pero ese niño era listo, encontró la forma de obtenerlo. Cuando yo me rehusé a ser su sucesora, estoy casi segura que ese niño vio la oportunidad de ascender en posición, él deseaba ser el mejor de todos, no un simple líder de Sector, ni siquiera un puesto como el de 60, él quería ser lo máximo─ la chica negó con la cabeza─ para cuando salió de las sombras yo ya tenía 13 años pero seguro que muchos ya lo sabían y quizás Chad quiere hablarte sobre ello.
─ ¿Él reclutó a Vivianita?
─Seguramente─ se encogió de hombros─ muchos niños se sentían estancados y temerosos de llegar a los 13 años, pocos estaban dispuestos a perder sus privilegios, seguramente Padre o Cree o quien sea que haya corrompido a Harvey le dijo lo que él quería oír y él a su vez hizo lo mismo con los eslabones débiles de KND.
─ ¿Dónde está ahora?
─No lo sé, seguramente sólo fue un peón. Los padres de Rachel se separaron poco después de su "destitución"─ hizo comillas con las manos─ ella se quedó a vivir con su madre aquí mientras Harvey y su padre se mudaron a Vancouver. No sé nada más de él, sólo que se libró del castigo por alta traición.
─Creo que va siendo hora de hablar con el buen Chad─ Uno se cruzó de brazos─ esto parece más complejo de lo que creía.
Mientras tanto, en la Base Secreta Subterránea cinco niños con túnica negra se habían congregado alrededor de una mesa con forma de simio arcoíris; todos con hojas y crayolas. Su líder los miraba con seriedad absoluta mientras hacía que su yoyo subiera y bajara distraídamente por su mano.
─Quinientos ochenta y siete nos ha dado el permiso de activar S.A.R.N.A. (Súper Artefacto Recuperador de Niños Adolescentes) ─ les dijo 84─ en tres días debemos traer a alguno de vuelta, le dije que tenemos los planos y las piezas pero no podemos hacer pruebas, lo que ocurra será definitivo.
─No creo que tengamos inconvenientes en el armado─ aseveró T─ 43 y yo hemos estudiado los planos y con ayuda de 34 hemos checado los códigos para activarlo, si mi hermano mayor lo hizo, funcionará.
─Entonces lo único que debe preocuparnos en este momento es a quién traemos primero─ miró a sus compañeros uno por uno─ sé que son sus hermanos pero deben tomar una decisión procurando el bien del Sector. Estamos enterados de lo que han hecho desde que Uno volvió y han dado muestras de lealtad, incluso hay vestigios de su valía, ahora quiero que escriban en esas hojas su voto y cuando yo diga, todos la volteamos al mismo tiempo y el que tenga más votos será el primero.
Los niños asintieron y tomaron una hoja y una crayola, algunos tapaban sus hojas con un brazo para evitar que el de a lado copiara, otros mordían distraídamente la crayola intentando elegir a alguno, al cabo de cinco minutos todos tenían su hoja volteada y esperando las instrucciones de su líder.
─Ahora─ dijo girando su hoja mientras todos lo imitaban. Miraron el resultado de sus compañeros y algunos se alegraron mientras otros no tanto.
─Hay tres votos para─ comenzó Mushi pero 84 la interrumpió.
─No hay tiempo que perder, empiecen a armar a S.A.R.N.A sólo tenemos tres días, iré a informar a 587─ suspiró─ más vale que todo esto funcione o le habremos dado falsas esperanzas a Uno desde el principio.
Fin de la transmisión
