Hola! Hoy les traje un capítulo má rápido de lo normal porque ya sólo me faltaban detallitos y sé que mucho están preocupados por Mushi :D así que los veo en los comentarios, todos me alegran el día cuando comentan sobre mi historia.

Nos leemos pronto!

*Personajes propiedad de Cartoon Network


Operación R.E.S.C.A.T.E

Rápida

Estrategia para

Salvar

Compañera caída en manos

Adolescentes

Tentativamente para

Experimentos


Pasaron un par de minutos sin encontrarse a nadie, pero al dar vuelta en un corredor, donde parecía que la luz había vuelto o nunca se había ido, casi chocaron de frente con seis ninjadolescentes de bata blanca, de no ser porque Cuatro logró arrastrarlos a tiempo detrás de una columna donde se ocultaron hasta perderlos de vista.

−Cuatro y yo ya habíamos pasado por aquí, ellos se dirigen al segundo piso, donde estaban los monstruos − les dijo Joey. Esperaron a que los adolescentes se perdieran por completo y caminaron por el pasillo de dónde venían, al final del corredor encontraron una puerta automática que los llevó a una especie de consultorio, en una esquina estaba Mushi dormida y amarrada a la camilla.

−¡Mushi!− gritó tres mientras corría hacia ella con Joey pisándole los talones y Cuatro cubriéndoles las espaldas en caso de que los adolescentes quisieran volver.

−¿Ves eso Cinco?− dijo el mayor de los Torres intentando enfocar lo que ocurría, sin respuesta.

−Nos pasó lo mismo antes de toparnos con ustedes, perdimos toda comunicación con la nave, creo que hay algo en el segundo piso que logra bloquear la señal de Dos, no pudimos adentrarnos mucho antes de que los monstruos nos persiguieran−comentó Joey cortando los brazaletes que apresaban a su amiga con lo que parecía una cortadora de pizza eléctrica

−¿Se encuentra bien?− Cuatro se acercó a Tres sin bajar de todo el arma.

−Tiene pulso, quizás esté sedada− Mushi comenzó a moverse mientras Tres intentaba cargarla, sin mucho éxito al sentir el tirón en su brazo lastimado.

−Tardaron siglos en venir− les dijo con los ojos entre abiertos y voz cansada al reconocer las siluetas− ¿Y esos trajes? ¿Van a un Halloween o qué?

−Lo siento− le dijo Joey ayudándola a incorporarse− de verdad traté… en serio intenté alcanzar la nave, pero…−el chico estaba al borde de las lágrimas− no volverá a pasar, nunca volveré a dejar que nadie te aparte de nosotros− la abrazó.

−No seas llorón− le dijo la asiática demasiado débil para protestar del todo y feliz de ese contacto con su amigo. La alarma del reloj de Cuatro sonó recordándole que debían volver.

−¿Les parece si nos reservamos esto para la nave? Tenemos menos de diez minutos para salir sin que nos maten− Tres asintió mientras 43 se agachaba para invitar a Mushi a subirse a su espalda al ver que la menor de los Kiut trastabillaba en su intento de caminar. Una vez que la tuvo segura en los hombros echó a caminar por donde habían entrado.

−Debo admitir que se ven muy tiernos hasta para molestarlos con eso− le dijo Cuatro a Tres, quien asintió recordando su infancia.

−¿Se quedarán allí o intentarán escapar?− les gritó Joey desde la puerta mientras ambos volvían a la realidad y corrían detrás de él.

Siguieron el mapa confiando en tener la misma suerte que habían tenido hasta entonces, pero al girar por una esquina vieron que de alguna forma el techo había colapsado bloqueándoles la salida.

−Saben que vinimos por aquí, nos están buscando−susurró Joey.

−Busquemos otra salida, rápido− dijo Kuki regresando por donde habían venido y entrando a pasillos aledaños, comenzaba a temer ¿Y si no lograban salir a tiempo? Los tres habían recorrido poca distancia cuando escucharon voces próximas a toparlos de frente.

−¿Algún plan D?− susurró Cuatro apuntando a la oscuridad.

−¿Darles sus pataditas?− preguntó 43.

−Distracción y dividir− dijo Tres− 43 quiero que regreses por donde veníamos, ustedes son pequeños, les será fácil pasar entre los escombros, vayan por los ductos y reúnanse con los demás.

−¿Y tú?− preguntó Mushi?−No voy a dejarte con ese idiota.

−Tácticas distractivas y fuerza bruta− dijo Joey− podría funcionar… no, funcionó miles de veces 34, seguro volverá a hacerlo.

−Váyanse… ah y 43, te encargo a mi hermana− el rubio echó a correr justo antes de que dos adolescentes aparecieran frente a ellos con linternas enormes que parecían faros.

−¿Y ustedes qué se supone que son? Tontos niños y sus disfraces, jamás igualaran nuestros trajes de batalla− dijo el más delgado.

−¿Ustedes dos hicieron esto? Van a tener que dar cuentas a nuestra Doctora por liberar a sus mascotas− los miró con atención− ¿No son muy altos para ser niños? − dijo el más fornido.

−Creo que serían muy enanos para ser adolescentes− rio el primero.

−¿Tú no eres muy idiota para salir de casa sin tu madre?− le dijo Cuatro con voz distorsionada.

−Te arrepentirás niño− el chico se lanzó contra Wally, pero él lo bloqueó con facilidad, tenía más que memorizada la forma de atacar de Evan y esta vez, no habría ningún profesor que llegara a salvarlo− Aprenderás que con Evan nadie se mete.

−Dame lo mejor que tengas− le dijo Cuatro soltándole un puñetazo en el estómago y esquivando, por poco, un cabezazo de su rival.

Tres miraba a James sin parpadear, era enorme, pero eso no le amedrentaba, esperaría a que hiciera su primer movimiento para saber cómo atacarlo.

−Nada como acabar con un Chico del barrio para cerrar mi semana− le lanzó una patada a Kuki, quien la esquivó haciendo un movimiento tipo Matrix, lo cual le permitió apoyar el brazo sano, impulsarse y darle una patada de tijera en la cara al moreno. James cayó al piso, sorprendido y enfurecido. Se levantó bramando como un toro y se lanzó en embestida contra la asiática, quien le dio una patada barrida haciéndolo caer por segunda vez, mientras más se enojaba, más sencillo era usar su propia fuerza contra él.

−¡No te creas tan listo niño!− Evan llegó por detrás, había logrado derribar a Cuatro cuando este se distrajo a ver a su compañera, le dio una patada descendente a Kuki, quien logró acomodarse de tal forma que en lugar de recibir el golpe en la cara, lo cual le habría quitado la máscara, la bloqueó con el brazo lastimado. El impacto le dio directo en el hombro haciéndola sentir un dolor tremendo, lanzó un grito desgarrador al tiempo que caía apretándose el brazo con la otra mano− ¿No que eras muy rudo? − sacó su arma de rayos magma y le apuntó− no te atrevas a jugar en las ligas mayores si no puedes con ello.

−¡No la toques!− gritó Cuatro embistiendo a Evan, tomándolo por sorpresa y haciéndolo lanzar el arma para protegerse el rostro ya que Wally lo golpeaba sin piedad. James se puso de pie dispuesto a ayudar a su amigo, pero un disparo lo hizo retroceder, Kuki se había hecho con el arma adolescente pese al dolor que sentía y le apuntaba.

−¡Vámonos!− le gritó a Cuatro− ¡Ya está inconsciente!− el rubio tenía el puño en alto y por dentro los nudillos ensangrentados, había sentido tal nivel de rabia que incluso él se había asustado de sí mismo.

Wally respiró fuerte para calmarse y se puso de pie, sin darle la espalda a James, era obvio que con tanto escándalo pronto llegarían más ninjadolescentes, se acercó a Tres y ella le dio el arma para tener la mano libre y tomar dos bolitas que colgaban de la bolsa de su cintura, las arrojó contra ellos y éstas se volvieron una masa pastosa que inmovilizó y amordazó a los adolescentes.

−Nunca creí que P.L.A.S.T.I.M.O.C.O (Pegamento Letal contra Adolescentes Sociópatas Terroríficos que Imponen Monstruosamente y Oligárquicamente su Completo poder Omnipresente) de verdad fuera útil en una pelea real, me disculparé con Dos− Kuki lanzó un sollozo al comenzar a caminar.

−¿Estás bien?− ella negó con la cabeza y él la tomó de la mano de la mano sana, debían salir de allí antes de que llegaran los refuerzos.

Mientras tanto Dos había hecho un par de maniobras para acercar lo más posible su nave al montacargas de la nave Reina; sin embargo, al menos 20 ninjadolescentes se habían hecho presentes y una encarnizada pelea se había desarrollado. Novecientos once y 8313 habían sido elementos decisivos para poner a los niños a salvo dentro de su propia nave mientras 83 y T, quien había abordado la nave con la intención de ayudar, les cubrían las espaldas. Uno y 84 estaban unos pasillos más allá cubriendo a 43 y Mushi, quienes habían aparecido por los ductos.

−¿Dónde rayos están Tres y Cuatro?− le dijo Cinco a Dos dentro de la nave mientras Kendra acomodaba a los niños en la bodega de la nave.

−Eso intento averiguar, pero no logro dar con su señal.

−Encuéntralos− le ordenó.

−Eso intento jefa, es mi primera semana en el trabajo, hago lo que puedo− ingresó un par de comandos y logró recuperar imagen de las cámaras de sus trajes.

−Intentaré ubicarlos en el mapa− dijo la morena sentándose a su lado mientras Kendra aparecía detrás de ellos.

−Debemos irnos ¿Dónde están Tres y Cuatro? − les dijo 911.

−Si lo supiéramos no nos verías tan preocupados− contestó Abby de mala gana− ¡Mira Dos! Aún están lejos, parecen tener todas las salidas bloqueadas por elementos adolescentes y están evitando enfrentamientos.

−¿Cuatro evitando confrontaciones?− preguntó Dos− a menos que… alguno de los dos esté herido…

−Tres− contestó Abby− mira cómo se mueve su cámara.

−No lograran llegar a tiempo− intervino 911− todas las tropas adolescentes están viniendo al hangar, debemos ponernos a salvo.

−No voy a abandonar a mi equipo− Cinco se levantó y tomó una pistola lanza mostaza mientras sacaba su máscara, un gato de la suerte que había decorado junto con Kuki− reglas del Sector V, o nos vamos todos o no se salva ninguno− le mandó a Uno las coordenadas de la asiática y el australiano.

−¿De verdad pondrás en peligro toda la misión y a todos los elementos por dos adolescentes?− le confrontó Kendra.

−Esos dos adolescentes son como mis hermanos e hicieron más por KND que muchos de los niños que están ahora en sus filas y sí Kenny, pondría hasta mi vida en peligro por ellos− se dispuso a salir mientras Joey y Mushi lograban entrar a la nave cubiertos por T y 83 que se replegaban detrás de otra nave, aún en el andén. Uno y 84 mantenían el área despejada, esperando a Tres y Cuatro.

−Eso no lo haría un verdadero líder.

−Suerte que yo no soy la líder− hizo ademán de salir cuando vio a Dos armándose con una pistola lanza cátsup− ¿Y tú qué pretendes?

−No vas a ir tú sola a buscarlos, siempre hemos salido de todo juntos, logré sacarlos vivos de más de mil misiones cuando éramos niños, hoy no voy a romper mi record− se giró hacia Kendra− si no lo logramos en cinco minutos sácalos a todos de aquí.

− ¿Qué tienes en la cabeza Dos? Es suicidio, son demasiados ninjadolescentes…

−No voy a dejar a Cinco sola y menos abandonaré a mi equipo− se puso la máscara de Godzilla y le hizo la seña a Cinco para que salieran.

−¿Y nosotros qué hacemos?− intervino Joey− nosotros aceptamos irnos sin ellos, si algo les pasa…

−Como quieran, ya sabía que aliarme con el Sector V era mala idea− intervino 911− a ver niño te necesito en las armas− miró a Joey mientras Mushi se recostaba en uno de los asientos− si ves que algo nos ataca tú le disparas primero, yo pienso salir pitando en cinco minutos ¿Quedó claro? Sólo cinco minutos− reiteró a Dos, quien asintió y salió siguiendo a Cinco hacia la nave Reina. Una vez entraron tuvieron que replegarse puesto que los ninjadolescentes estaban disparando.

−Uno y 84 fueron por Tres y Cuatro, nosotros debemos asegurarnos de que el área esté despejada para que ellos pasen− gritó Dos para oírse por sobre los disparos.

−¿Cuál es el plan?− gritó T.

−Dejar fuera de combate a todos los que puedas, activen su visión nocturna− le dijo Cinco lanzando granadas de gas mientras Dos la cubría y ella salía de su escondite, se quitaba los aretes y los convertía en cuchillas que comenzó a lanzar a diestra y siniestra mientras Dos disparaba a todas las manchas de calor que se le acercaban. T y 83 los siguieron, al parecer se habían acabado los planes, ahora sólo restaba resistir.

Unos metros más allá apareció 84 lanzando dos yoyos con cada mano y abriéndose camino entre el humo, con apenas tiempo de activar la visión nocturna, detrás de él apareció Uno con sus botas de jet embistiendo a cuatro adolescentes a la vez y recibiendo algunos disparos; sin embargo, el material con el que Dos había hecho los trajes sólo le permitía sentir los impactos.

Tres y Cuatro se acercaban corriendo, las municiones se habían terminado así que Wally había activado a P.U.N.C.H. (Paliza Única a Ninjadolescentes Con mal Humor) para encargarse de los ninjadolescentes; sin embargo, cada vez era más difícil alejarlos de Tres, quien no soportaba el dolor del brazo.

−No voy a lograr llegar hasta el andén− le dijo la asiática− de verdad me duele mucho, tengo ganas de vomitar y…

−Activa la visión nocturna, incluso Dos y Cinco están abriéndonos paso, podemos usar las botas, pero…

−Úsenlas− les dijo la voz de Joey en el comunicador− les diré a los demás que les den vía libre, entren directo a la nave y todos los seguirán.

−De acuerdo hermanito− contestó Wally sujetando a Tres de la cintura mientras ambos activaban las botas jet y se disponían a atravesar todo el andén. Disparos, aros voladores y hasta Uno embistiendo adolescentes fue lo que vieron pasar de reojo mientras salían de la nave Reina y entraban a un lugar seguro, se estrellaron contra un par de cajas de herramientas, pero Wally había cubierto a Kuki de forma tal que ella no sintiera absolutamente ningún dolor; tras ellos entró Sonia y Tommy, quienes corrieron a la cabina; después 84 y Uno; por último, Cinco seguida de Dos, quien tuvo que ser sujetado por Miguel y Abby al tiempo que la nave despegaba con rumbo al espacio desconocido.

−¿Están bien?− logró articular Uno quitándose la máscara y sonriéndoles con un rostro lleno de sudor y algunos moretones− extrañaba esta adrenalina.

−Me estoy haciendo vieja para esto nene− le contestó la morena y luego empezó a reír− y debo admitir que estamos muy locos si algo como esto nos parece divertido.

−¿Bromeas? No me había sentido así de vivo en años− logró decir Dos entre jadeos− y creo que es más fácil correr sin tantos kilos de sobrepeso.

−¿Estás bien Kuki?− le dijo Cuatro percatándose que seguía abrazándola contra él y sintiéndose abochornado− yo… yo sólo intentaba que no te lastimaras y…

−¿Están bien?− logró decir Abby corriendo hacia ella y quitándole la máscara sólo para ver a una pálida y mortecina chica regresarle la mirada.

−Mi brazo, me duele… logró decir a punto de desmayarse.

−Necesitamos a un doctor aquí atrás− logró decir Uno por el comunicador.

−Sonia está revisando a los niños− les contestó T− y nosotros intentamos escapar de las naves caza que nos persiguen, les toca solucionar lo que sea que ocurra.

−Gracias por nada− le contestó Abby− ok, mi papá es Doctor y en la Base del Ártico tomé el curso de enfermería hace como diez años ¿Qué tan difícil puede ser? −presionó un botón en la muñeca de Kuki para replegar el traje, dejándola en una playera verde de algodón color verde y lo que parecía una bola entre morada y azul, así como varios moretones a lo largo del brazo izquierdo.

−Ay no, pero que asco− mencionó Uno− ¿Qué es eso? ¿Se lo tenemos que cortar?

−Le dislocaron el hombro− susurró Abby e ignorando el pánico que comenzaba a sembrarse en su estómago− Ok puedo arreglarlo, no se preocupen, necesito hielo y algo para que muerda porque no será bonito− Uno y Dos se abalanzaron a una pequeña puerta corrediza donde tenían parte de las provisiones.

−¡Tenemos manzanas!− le gritó Dos.

−¡Y helado!− agregó Uno.

−Servirán− dijo Abby quitándose el traje también y la sudadera azul que traía para quedar en un top negro de licra, estaba bañada en sudor, parte por casi morir allí y parte por hacer algo que sólo había visto en libros y películas− ahora, Cuatro necesito que la sujetes bien de la cintura y evites que se gire, yo moveré el hombro y lo acomodaré, pero si se mueve puede que empeore− el rubio asintió mientras la asiática lloraba ya sin poder contenerse. Uno y Dos se acercaron, Abby le puso la manzana en la boca a Kuki y le pidió a uno que le pusiera el helado en la espalda y alrededor del hombro como intento de adormecer un poco la zona. Con un movimiento rápido y limpio la morena acomodó el hombro de Kuki quien mordió la manzana para suprimir el grito mientras se abrazaba a Cuatro y comenzaba a llorar− aun así, creo que deberías ir a un hospital, Dos ¿Puedes ver si en el botiquín tenemos algún desinflamante o analgésico? − el castaño corrió a buscarlo.

−Creo que deberíamos entrar− dijo Uno al sentir una fuerte sacudida en la nave, al parecer aún los estaban siguiendo− entre él y Wally ayudaron a Tres a levantarse y la llevaron a la cabina donde Uno le cedió su asiento por ser el más cómodo y amplio− ¿Reporte de la situación?

−No reconozco esta parte del espacio− dijo 911 mientras le hacía espacio a Dos para pilotear la nave − y tenemos naves caza buscándonos, si nos atacan juntos no tendremos posibilidad.

−¿Y si pedimos refuerzos a KND?− sugirió Cuatro poniéndole una manta a Tres quien parecía algo pálida y tenía el rostro surcado de lágrimas.

−Ah claro ¿Les pedimos ayuda antes o después de contarles todas las normas que hemos desobedecido? − contestó Dago, quien estaba en los misiles en ausencia de Joey, quien había ido a la bodega con el resto de los niños.

−¡Ey! Salvamos a los niños, cosa que ellos no han hecho, un poco de apoyo nos vendría bien.

−Están muy lejos Cuatro− contestó Dos− no llegarían a tiempo, aunque quizás puedan rescatar nuestros cuerpos− todos sintieron el impacto cuando uno de los proyectiles de una nave caza les dio de lleno.

−Dispárales Dago− gritó 911 mientras dejaba los controles en manos de Do se apresuraba a unirse a su compañero de sector.

−Nos comienzan a alcanzar− dijo Abby quien estaba en el radar− no tenemos suficientes proyectiles− Joey y Lee aparecieron por la puerta trastabillando.

−¿Alguien tiene un plan?− preguntó 84− se aceptan ideas− Uno se acercó a los radares con Cinco y miró cuidadosamente las coordenadas.

−Dos, gira a la derecha, verás un campo de asteroides, necesito que entres y los atravieses, eso quizás los aleje y nos dé una posibilidad.

−¿Atravesar asteroides?− preguntó 911 algo histérica− Memo es bueno, pero eso es suicidio, si uno nos golpea deshará la nave con el impacto.

−Claro que puede− sentenció Uno− lo hizo mil veces antes, como iba diciendo, una vez que los atravieses entra a velocidad luz a las coordenadas que te indicaré.

−U-uno me halaga que confíes tanto en mí pero… los asteroides…

−Cuando éramos niños jamás dudaste, no empieces ahora− le dijo Uno acercándose− no es cuestión de práctica sino de talento y eso mi amigo, tú lo tienes de sobra− Todos se aferraron a sus asientos al sentir otro impacto.

−Nuestros escudos no aguantarán un tercer impacto− informó T− si vas a hacerlo hermano… que sea ahora.

−De acuerdo− es castaño respiró profundo− agárrense de sus asientos porque la cosa estará fea− tomó el volante y se dirigió a los asteroides, sentía el sudor rodándole por la cara, pero no podía fallarles. La nave se adentró entre los asteroides, algunas naves caza se adentraron tras ellos, pero fueron incapaces de seguir de cerca a la nave piloteada por el castaño, ya que esta giraba a diestra y siniestra esquivando las enormes rocas por puro instinto, por otra parte, los adolescentes tenían problemas para evitar ser golpeados.

Unos minutos después se vieron lejos del campo de asteroides y giraron a la izquierda, activando la velocidad luz para dirigirse a las coordenadas dadas por Uno. Se encontraron con la nada, sin planetas o alguna otra señal de vida.

−Uno… no hay nada− dijo T con un nudo en la garganta− los adolescentes son lentos, pero… nos alcanzarán.

−Nos encontrarán, descuida− dijo Uno más para sí, nada se le escapa a GKND.

−¿Los Chicos del Barrio Galácticos?− logró articular 84 mientras todos se miraron sorprendidos.

−Sí, pero tampoco estarán contentos de vernos, eso se los aseguro, se supone que ustedes ni siquiera deberían saber de su existencia, aunque… creo que después de mi partida dejaron algunos cabos sueltos.

−Según lo que escuché− logró decir Dago− tienen una tecnología tan avanzada que podrían desintegrarnos de un solo disparo.

−Sí− contestó Uno algo distraído, mirando la quietud del espacio a través del cristal, había olvidado la quietud que había en el espacio y por primera vez en mucho tiempo se preguntó qué estaría haciendo su antiguo equipo.

−¿Qué carajos es eso?− exclamó Cuatro que seguía a un lado de Tres mientras señalaba a un costado del ventanal y una silueta que parecía un rombo verdoso con luces anaranjadas y que se acercaba cada vez más.

−¡No aparece en el radar! − exclamó Cinco confundida.

−Nuestros radares no son capaces de detectar sus naves, T pide autorización para contactar con los tripulantes de esa nave.

−Espero que sepas lo que haces Uno− le dijo T mientras tecleaba algunos comandos− listo, tienes micrófono abierto.

−O sea hello, uno, dos, tres, probando. Aquí Uno terrícola identificándose, pido permiso para dialogar.

−¿Uno terrícola?−se escuchó una voz femenina con un marcado acento de la letra "r"− ¿Qué haría número Uno terrícola tan lejos de su sistema solar?

−Necesito ayuda, tenemos un cargamento de niños terrícolas rescatados de las manos de ninjadolescentes, posiblemente fueron usados para experimentar, además venimos huyendo de…

−¿Nos pides ayuda?− dijo una voz muy similar a la primera− conoces las reglas, no deberías estar aquí y menos con compañía.

−Son mi equipo, ellos no dirán nada, no estaría pidiéndoles ayuda si no fuera una emergencia, una que además Los Chicos del Barrio Galáctico deberían tener en cuenta ya que creemos que están experimentando con armas genéticas, eso pondrá a todas las galaxias en aprietos.

−No quiero presionarte Uno, pero tenemos compañía adolescente−le dijo Cinco atenta al radar mientras Dago y 911 se ponían alerta con los cañones.

−De acuerdo, pero queremos una explicación de tu misión− dijo la primera voz. De la nave con forma de rombo salió un cañón enorme que disparó cuatro rayos rojos directo a las naves que les perseguían, inmovilizándolas mientras un enorme mata moscas salía de la nave y las golpeaba, mandándolas lejos.

−Qué bueno que están de nuestro lado−le susurró Tres a Cuatro al mirar lo que acababa de ocurrir. En la pantalla de la nave apareció entonces un mensaje donde la otra nave solicitaba entablar una video llamada, todos se miraron en silencio mientras Uno asentía.

−Hola Uno− gritaron dos niñas gemelas de piel verde esmeralda; antenas en la frente y unos vivarachos ojos marrones; tenían el cabello agarrado en dos coletas, una blanca y la otra violeta junto con un vestido plateado sintético.

−Hola XW66, XW99 ¿Cómo les va? − todos los presentes, tanto adolescentes como niños, se acercaron a la pantalla, jamás habían visto a alguien de otro planeta, Uno sonrió, él mismo no había logrado controlar su curiosidad la primera vez que estuvo en la Base Suprema Galáctica.

−Nos mandaron a investigar unas señales extrañas que recibíamos de estos confines de la galaxia, no pensamos que nos encontraríamos contigo ¡Rayos!− exclamó XW66− sí que luces viejo, algo así como un mini adulto, debe ser horrible ser terrícola.

−Bueno, supongo que ser de una raza que envejece hasta los 100 años, debe ser fenomenal− suspiró− cerca de aquí hay una Nave Reina adolescente, logramos infiltrarnos y rescatar a varios niños, aún no hago el cotejo de si están todos, quizás incluso haya niños que no estaban entre las filas de KND, el punto es que se están acercando demasiado al territorio de GKND y eso podría traerles consecuencias.

−¿Por qué los terrícolas tienen varios tamaños?− preguntó XW99− veo que algunos se ven viejos, como tú y los otros… bueno seguramente no comen suficientes plantas y por eso están tan pálidos.

−Somos niños, como ustedes− contestó 84− miembros de KND− las hermanas miraron al chico con curiosidad− ellos son adolescentes, como Uno, son su antiguo equipo.

−¿En la tierra es normal que ustedes trabajen juntos? En nuestra raza no existen los adolescentes, sólo creces, pero sé de otros planetas, a lo largo del Universo, donde tienen esa etapa intermedia llamada adolescentes y en casi todos, son una plaga.

−Existe la fracción para algunos adolescentes− intervino 911− Teens Next Door, quizás hayan escuchado algo de eso.

−Sí, aquellos que pertenecen a la Célula rebelde han mencionado algo al respecto, pero no pensé que trabajaran en conjunto− agregó XW99− aunque tampoco les presto mucha atención, Número Infinito es...

−Aburrido− agregó su hermana− entonces, esa nave es una amenaza potencial para los Chicos del Barrio terrícolas ¿No es así? −Uno asintió− bien, nosotras podemos encargarnos de las naves que los persiguen, cuidarles las espaldas hasta que lleguen a la Base Lunar, pero no podemos atacarla sin una orden directa del Líder D4RTH V4D3R. También, podemos hablarle sobre lo que has encontrado, si él considera que esta amenaza podría ser peligrosa para el resto del universo.

−Necesitamos primero hablarlo con nuestro Líder 587 o podría pensar que estamos pasando sobre su autoridad− explicó 84− pero lo que vimos en esa nave no creo que solo afecte a esta galaxia− las chicas asintieron.

−Nosotros cuidaremos nuestros límites y reportaremos cualquier anormalidad, si es deseo de nuestro líder le informaremos al de ustedes lo que ocurre aquí, pero a cambio deberán compartir con D4RTH V4D3R lo que hayan descubierto− Uno asintió− Muy bien, nosotras iremos primero para encargarnos de las naves caza, esperen unos minutos y vayan detrás de nosotros.

Casi 12 horas después, los adolescentes esperaban en la nave, habían logrado llegar a la Base Lunar y el pequeño Sector V había llevado a Mushi y los niños con los médicos mientras el resto de la tropa se quedaba oculta. Los escasos murmullos que intercambiaban entre ellos se apagaron al escuchar unos pasos que pertenecían a 587, quien entró con paso firme.

Miró con detenimiento a 911 y 8313 jugando ajedrez; Tres despertando de una siesta aún en el sillón de Uno y Cuatro poniéndole un poco de hielo; Dos dibujando algunos planos en un rincón mientras Cinco jugaba Candy Crush en su celular y Uno simplemente intentaba digerir todo lo que había ocurrido en ese fin de semana.

−¿Cómo están los niños?− preguntó Cinco.

−Algunos tienen signos de tortura, deshidratados, algo anémicos, es difícil saber su estado, han sido ingresados para hacerles estudios a profundidad y nuestros psicólogos están hablando con ellos; hasta el momento sólo tenemos claro que les sacaban sangre y les inyectaron cosas, no sabemos muy bien para qué, pero esperamos que todos los archivos que lograron sacar de las computadoras y la carpeta que trajeron nos ayuden a descubrir qué ocurrió allí dentro. El Sector V nos habló de todo lo que vieron allí dentro y tenemos los videos que tomaron los trajes de Dos− se acercó al castaño que se puso de pie y aunque era visiblemente más alto que el chico pelirrojo, se sentía pequeñísimo al saber que lo habían traído de vuelta sin su permiso− te felicito, a pesar de que hicieron todo esto en contra de mis órdenes y se metieron en una situación más que peligrosa no sólo para ustedes sino para toda la organización , creo que cubriste todos los posibles peligros a los que se pudieran enfrentar, eres el Dos que yo recuerdo.

−Gracias Señora… digo Señor, lo siento la costumbre… me recuerdas a "la pecosa" digo a 86... tu hermana− le dijo hecho un desastre a causa de los nervios.

−¿Mushi está bien?− intervino Tres con voz queda− estaba en una camilla.

−Igual que los demás− 587 se giró a verla− se quedará en observación, no te preocupes, el resto de su Sector se niega a separarse de ella hasta que puedan llevarla a casa, han pedido permiso para quedarse a dormir en el área médica y la última vez que los vi estaban buscando sacos de dormir para quedarse en el suelo− rodó los ojos− debo admitir que pocas veces he visto sectores tan unidos como este, en todas sus generaciones.

−¿Joey te contó de los monstruos?− preguntó el rubio.

−Sí, pero no tengo respuestas, quizás exista información en los documentos o tal vez la misión de 8313 y 911 nos lleve a esa respuesta, por ahora sólo podemos especular, pero eso no es su trabajo, tenemos más ojos, manos y cerebros que se encargarán de estudiar lo que ustedes consiguieron, eso ya lo saben. Ahora, quiero que me expliquen por qué su afán de contradecir mis órdenes y los de Nueve.

−Al final solo debería importar que no nos atraparon− explicó Cuatro− salvamos a esos niños y…

−Mi hermana nos necesitaba− añadió Tres.

−Vimos una oportunidad para actuar− intervino Cinco− no fue la mejor decisión contradecirte, pero este sector no puede quedarse fuera de la acción.

−Ya informé a Mauricio de esto, él confiaba en tu buen juicio para detenerlos de hacer una tontería, pero parece ser que sólo te dejaste arrastrar, igual que parte del Sector Y ¿Verdad? − miró a 911 y 8313 quienes solo agacharon la mirada.

−Les prestamos nuestra nave y ellos su plan, los necesitábamos para obtener la información que necesitábamos para nuestra misión, no hay ninguna excusa.

−Fue demasiado arriesgado− agregó el niño− si los hubieran descubierto todos nos veríamos en problemas.

−Los trajes de Dos son impecables− empezó 8313− tenían máscaras y armas, nosotros robamos un traje ninjadolescente y…

−Lo cual me recuerda que trajeron a un elemento sin memorias sin mi permiso o conocimiento, eso no fue solamente arriesgado sino subversivo, él no fue elegido para ser parte de TND, incluso fue sospechoso de estar coludido con Número Vivianita ¿Y si se hubieran encontrado con algo que no les gustara ver?

−Asumo la culpa de esa decisión− intervino Uno− y es porque estoy seguro de la lealtad de todo mi equipo a KND, ninguno los habría traicionado.

−Yo les pedí que me trajeran de vuelta− empezó Dos− y lo de Vivianita…

−¡Silencio!− gritó el niño− no quiero escuchar cómo se culpan unos a otros, yo no tengo jurisdicción sobre su destino, ese será Mauricio, quien ya hablará con ustedes. No estoy de acuerdo en que pasen sobre mí, pero trajeron a los niños y eso era la misión de Uno, así que a mí me basta. No estoy de acuerdo con sus métodos, pero me dan resultados y al menos por esta vez, pasaré lo demás por alto− los miró y luego sonrió− falta el protocolo y que Nueve se los diga personalmente, pero Dos, bienvenido a TND− Uno se acercó a darle unas palmadas mientras Cinco, 8313 y 911 aplaudían; Tres le sonreía.

−¿Y yo cuándo?− preguntó Cuatro−Soy el único que aún no recuerda nada de mi niñez.

−Paciencia Cuatro, pronto llegará tu hora− le dijo Abigail.

−Es mejor que se vayan, parece ser que Tres necesita atención médica− notó que la chica hacía muecas de dolor y se sostenía el hombro izquierdo con la otra mano− yo les informaré de lo que descubramos y sus próximas misiones− salió de la nave.

−Bien− Cinco rompió el silencio− creo que Kuki necesita ir a un hospital, puedo llamar a mi padre para que nos vea allá…

−Abby− empezó la asiática− mis padres no están en la ciudad, salí sin permiso. Este fin de semana fue su aniversario y tomaron un crucero en Hawái por dos semanas, yo les prometí no salir de casa, si ellos se enteran que no estoy donde debería estar… me despediré del celular, de nuevo.

−Necesitas un doctor Kuki− le dijo Abby− te acomodé el hombro, pero necesitan sacarte radiografías y todas esas cosas médicas.

−Mi nave no tiene una enfermería, no podemos hacer eso aquí− añadió Kendra− podríamos hacer alguna coartada entre todos, pero de todas formas llamarán a tus padres porque eres menor de edad

−Quizás pueda hablar con mi padre respecto a eso, pero necesitamos a un adulto responsable, allegado a la familia Kiut− agregó Abby.

−Su madre es la jefa de mi mamá− empezó Dos− quizás pueda decirle…

−Yo le caigo bien a su familia− dijo Cuatro algo avergonzado− podría pedirle de favor a mi padre que la lleve al hospital y tome responsabilidad por ella, confío en él, sé que nos ayudará si es que Tres está de acuerdo. − la asiática lo pensó detenidamente y asintió.

−Bueno, entonces hay que tener toda la misma versión de lo que ocurrió porque como mínimo Kuki tendrá que usar cabestrillo por unos días y Evan y James no son idiotas− Kendra lanzó una carcajada− ok, no son TAN idiotas, podrían sospechar. Veamos, todos habíamos quedado que les diríamos a nuestros padres que iríamos a acampar ¿no es cierto? − todos asintieron.

−Puedes decirle que se cayó intentando subir a un árbol− le sugirió Dago− yo me lastimé el hombro haciéndolo cuando era niño, es simple y creíble.

−Sí, puedes decirle que soy algo torpe−dijo Kuki− a tu papá.

−De acuerdo, eso le diré a mi padre y a él le pediré que diga que estábamos de campamento nosotros tres cuando Kuki se cayó de un árbol…

−¿Por qué estarían tú y Tres de campamento?− intervino Dos− eso no suena creíble, quizás si tu madre…

−Mamá está en Boston, una de sus alumnas de piano se casaba este fin y quería a mi madre tocando el piano en la ceremonia− suspiró− tienes razón, sería raro que estuviéramos los tres…

−No tanto− empezó 911− bueno ya todo mundo sabe que ustedes están saliendo− Tres se sonrojó y Cuatro apartó la mirada− digo sé que es algo así como una forma de pasar desapercibidos en el mundo adolescente porque son pésimos fingiendo ser una pareja cuando el mayor contacto que han tenido es ese supuesto beso…

−Ese beso fue real− le interrumpió Cinco.

− ¿Qué? O sea ¿Es en serio entonces? − los miró asombrada− digo con una pareja un tanto cliché, la niña bonita con el rufián escolar, pero, ya saben les falta un poco de más credibilidad a su mentira, hay demasiados huecos y los adolescentes empiezan a cuestionarse su relación.

−Estábamos en una misión y era una táctica distractiva− se defendió Cuatro− y hemos seguido la mentira porque Evan no deja en paz a Kuki y… eso no está bien, pero decías que no sería tan raro si…

−Ah sí, bueno… yo nunca he tenido que fingir tener novio pero sí sé de psicología adolescente, sería muy normal si tu padre hubiera querido pasar un tiempo de padre e hijo y tú, por el intenso y tóxico amor que sientes hacia tu chica hubieras pedido que ella fuera, a su vez, si tu padre es un tipo complaciente, quizás te pudo haber dicho que sí porque además, la chica en cuestión es bien vista y su unión mantiene contentas a ambas familias− todos se miraron repasando la historia− me gusta leer y escribir, por si se lo preguntaban.

−Ken tiene un punto, no se vería raro si eso ocurriera, claro si tu padre está de acuerdo en esa mentira o si sabe que ustedes salen. –agregó Dago.

−Mi padre no sabe nada de esa mentira adolescente, pero sí conoce a Kuki… ya saben… él si la recuerda− suspiró− creo que podemos hacerlo.

−Muy bien, pondré la nave en marcha− dijo Dos− iremos a la Casa del árbol y pídele a tu padre que te recoja allá, claro cuando entremos a campo terrestre donde funcionen los satélites, lo mismo para ti Cinco.

Una hora después el Señor Torres estacionaba la camioneta frente a la casa de Uno, casi enseguida salieron los siete adolescentes escoltando a Kuki, Wally le abrió la puerta de atrás y se subió él mismo adelante mientras saludaba a su padre de forma tímida, si bien había estado de acuerdo con seguirle la mentira, le había dado una buena reprimenda. La asiática sólo atinó a decirles adiós con la mano buena y reprimir el acceso de llanto que amenazaba con salir, de nuevo; con el paso de la adrenalina comenzaba a sentir mucho dolor pese a los analgésicos que le habían dado.

Cuando llegaron al hospital, el Doctor Olivera, padre de Cinco, ya los esperaba y enseguida pasó a Kuki con la enfermera para tomarle sus signos vitales mientras bromeaba con el señor Torres, a quien tenía un tiempo de no ver. Wally se mantuvo atento de su amiga, sólo se alejó un poco mientras su padre llamaba a los padres de Tres, una de las condiciones que puso para aceptar ser partícipe de la mentira había sido precisamente que informaría a los señores Kiut del estado de salud de la menor, tenían derecho a saber sobre su hija.

Un cuarto de hora más tarde, Wally caminó por los pasillos del hospital buscando la máquina de sodas, al menos ya sabían que Tres no tenía ningún hueso roto lo que era genial porque dolía horrible, si lo sabría él, sólo había sido el desacomodo de hombro y un esguince que tenía en el antebrazo.

La enfermera le había curado a él los nudillos, los cuales estaban raspados y sangrantes después de casi matar a Evan al verlo atacar a Tres, ni siquiera había sentido alguna clase de dolor hasta que la enfermera se lo hizo notar mientras estaba sentado junto a Kuki esperando a que el doctor regresara con las radiografías.

−Wally ¿Qué haces aquí? − escuchó que le llamaba una voz femenina. El rubio se giró y se encontró con un par de ojos verdes enmarcados por algunos mechones de cabello pelirrojo que se habían deshecho de un chongo hecho apresuradamente.

−Ahm… bebo una soda− dijo el chico intentando recordar el nombre de la chica, sabía que iban juntos a la escuela, pero ese suéter tejido gris y un pantalón con estampados de gatitos lo alejaban del tipo de ropa que estaba acostumbrado ver en sus compañeros.

−Ah claro, pero no creí encontrarte en el hospital un domingo por la noche− le sonrió y el chico la recordó entonces, ella era la líder de porristas, no estaba seguro si era Eva o Jena, pero recordaba haberla visto en las prácticas de Kuki y eso la convertía casi de inmediato en una ninjadolescente, una que, según lo que podía recordar, solía coquetearle cada vez que tenía oportunidad− ¿Todo bien?

−Ahm sí… ¿Jena no? − decidió probar− ¿Por qué estás aquí?

−Sí− le dijo sonriendo de nuevo mientras jugaba con sus mechones de cabello− mi abuela se cayó en la cocina y tuvimos que traerlo a urgencias, pero está bien, parece que sólo fueron unos cuantos moretones y se irá a casa con analgésicos ¿Y tú por quién estás aquí?

−Kuki se lastimó el hombro− dijo sin darse cuenta que la sonrisa se borraba del rostro de Jena y en su lugar sus ojos mostraban enojo.

−¿Estabas con ella?

−Ah sí, fuimos a acampar con papá y Kuki se cayó de un árbol, la trajimos de inmediato− comenzó a recitar de memoria la historia oficial.

−¿Entonces es en serio no? Lo de ustedes, si ya hasta tu padre lo sabe− le dijo fríamente.

−Ah bueno− el chico comenzó a sentirse incómodo y recordó las palabras de Kendra sobre qué tan en serio se tomaban su papel de espías con los adolescentes− nosotros… yo… se lo dejé en claro a Evan…

−Pero creo que les falta dejarlo claro a todos los demás, yo siempre he querido una oportunidad contigo y…

−Wallabee ¿Dónde te metes campeón? − escuchó Wally a sus espaldas, era su padre con Kuki a un lado, quien ya portaba un cabestrillo− ah te encontraste a una amiga− le sonrió a Jena, con quien Kuki intercambió una mirada de incomodidad− despídete hijo, Kuki se quedará en casa hasta que sus padres vuelvan, pasaremos a su casa por ropa y lo que necesite, Joey llamó para decir que dormirá en casa de su amigo Lee, puede quedarse…

−Estará más cómoda en mi habitación porque la cama es más grande− sentenció el rubio− yo dormiré en el cuarto de Joey, vamos, debe estar cansada, nos vemos Jena− le dijo el chico sin mirarla siquiera y caminando a la salida con su padre y amiga.

A la mañana siguiente los adolescentes fueron llevados a clases por el Señor Torres, los chicos llamaron la atención al llegar juntos y por la lesión de la asiática, pero dado que Wally tenía un carácter voluble y más en las mañanas, nadie se atrevió a cuestionarlos demasiado. No hasta que se encontraron con Evan, quien tenía el labio roto y un ojo morado por decir lo menos.

−Cielos Kuki ¿Qué ocurrió? − le dijo Evan al verla entrar a clase de geografía, donde también Wally estaba anotado.

−Me caí de un árbol− comentó Kuki sin darle importancia− soy un poco torpe, pero estoy bien.

−Creo que necesitas un novio que sepa cuidarte mejor.

−Ese asunto no te incumbe, por meterte donde no te llaman no es raro que llegues con la cara hecha plastilina− Evan hizo ademán de empujarlo y Wally de empezar una pela cuando Kuki intervino

−¡Basta los dos!− exclamó la pelinegra− parecen niños y no necesito que ningún hombre me cuide.− caminó hacia el fondo del aula y Wally, que cargaba la mochila de la chica, le siguió y se sentó a su lado.

− Kooks− se rascó la nuca− lo lamento, es sólo que me pone de malas.

−Estoy harta de verlos pelearse en todo momento.

−Es que él no acepta que tú y yo…

−Tu y yo somos amigos− espetó la chica aún en susurros− Kendra tiene razón, no podemos seguir con esta mentira intermitente que se cae a pedazos, poco a poco dejarán de creernos, quizás deberíamos… bueno hacerles creer que ya no somos…más que amigos− Wally la miró con la boca abierta y un escalofrío extraño en el pecho.

−Nadie corta con El güero Torres− le dijo visiblemente irritado.

−Yo no soy una de esas porristas tontas que babean por ti, somos amigos, lo demás fue un invento que no planeamos…

−Pues yo no creo que las cosas estén tan mal, si tan solo pusiéramos un poco más de nuestra parte…

−¿Poner de nuestra parte? Ni siquiera te han aceptado en TND aún, a mí no me han dado una misión directamente así que… no tendríamos por qué tener que esforzarnos en nada…

−Pues no me importa lo que digas, yo no quiero que esta mentira acabe porque… porque no, me sirve para quitarme a las bobas de encima y molestar a Evan− le dijo desafiante.

−Me gustaría no ser simplemente usada para tus fines egoístas o que creas que debes protegerme en todo momento, puedo hacer las cosas por mí misma− le dijo enojada mientras la profesora entraba a clases.

Sin embargo, una hora antes del receso, Cinco recibió un mensaje que traería de vuelta el drama a la vida del Sector V y que, a pesar de no conocer los pormenores, sabía que alteraría a Tres, por lo que comenzó a buscarla por los pasillos en cuanto la campana sonó, al fin la vio bajando de la segunda planta.

−¡Kuki!− se acercó a ella de forma cómplice− tengo noticias, no muy alentadoras y creo que debes estar preparada− caminaban por un pasillo casi vacío ya que todos habían corrido a la cafetería− Rachel me mandó mensaje, anoche los adolescentes contratacaron, entraron a la Prisión de la Base Lunar y rescataron a…a Rose.


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