Hola amigos, ahora no me tarde tanto en traer continuación, espero que la disfruten. La realidad es que acaba de salir del horno y creo que deje algunos errores de ortografía por ahí pero espero que no les moleste, de todos modos los iré cambiando en un rato. Sin más los dejo con la lectura.


Ambas chicas caminaron tranquilamente tomadas de la mano, caminando de regreso por el mismo camino que ya había recorrido Umi. Aun que a decir verdad nuestra protagonista se sentía algo incomoda por la cercanía tan repentina que tenia con Honoka, pues ni con sus amigas mas cercanas había llegado a tomarse de las manos, la realidad era totalmente diferente, Umi sabía perfectamente que el simple hecho de tener la mano de Honoka junto con la suya le generaba una calidad inusualmente cómoda, lo único con lo que podía comparar era cuando salía con su hermana a comprar dulces o algún festival cuando estaba en primaria, o cuando salía al parque con su madre, a ambas las tomaba de las manos con la misma seguridad con la que lo estaba haciendo ahora con esa extraña chica.

—Oye, Umi-chan—Algo que también le resultaba raro, era la naturaleza con que ella de un momento a otro Honoka usaba el "chan", y a ella tampoco le incomodaba.

—¿Si?

—¿Qué te pareció nuestro concierto?

—¿Uh? Bueno—Umi se quedó callada un momento, pensando en las palabras correctas pero no tuvo problemas para encontrarlas, aun que el leve apretón que dio Honoka a su mano estaba claro que eran muy importantes—Fue, fabulosa.

—¿Enserio?

—Si, su música es fabulosa y su actuación muy divertida—La fuerza del agarre de la chica de ojos azules se calmo un poco—. Además tu voz es muy linda, Kousaka-san—Umi, olvidando su timidez por unos instantes, vio directamente a los ojos a Honoka.

—Gracias, Umi-chan—Honoka sonrió, fue entonces que Umi giró la mirada al suelo, la vergüenza le había ganado una vez más.

El resto del camino ambas chicas estuvieron en silencio, pero un silencio que resultaba reconfortante y con el que Umi no para de sonreír en los momentos que miraba por el rabillo del ojo a Honoka. Su corazón, aun después de un momento tan conmovedor con el de hace unos segundos, no paraba de latir con alegría. No pasaron más de cinco minutos cuando ambas chicas habían entrado en un pequeño restaurante familiar, el local parecía era bastante acogedor, las mesas eran bastante grandes, la iluminación era lo suficientemente buena como para pasar un rato tranquilo, la música jazz sonaba por todo el restaurante.

—¡Bienvenidas!—Dijo la mujer detrás del mostrador, que parecía ser la dueña del local.

—Hola señora—Saludo Honoka tranquilamente.

—B-buenas tardes—Umi intentó saludar, pero su naturaleza no ayudaba mucho. La señora simplemente sonrió.

—¡Honoka-chan! ¡Por aquí!

El grito vino de una mesa en la parte derecha, ambas muchachas dirigieron su mirada a aquel lugar, para encontrarse con las chicas de antes: La castaña de ojos purpura con su bajo a un lado y la chica de ojos dorados con el cabello color gris sentadas juntas con una bebida a medio terminar, era claro que llevaban un tiempo esperando. Honoka soltó la mano de Umi para caminar entusiasmada, la chica de cabello azul solo caminaba detrás de ella.

—¿Por qué te tardaste tanto?—Dijo la chica de cabello azul—Estábamos a punto de ordenar sin ti.

—Lo siento es que tarde un poco en encontrar a mi invitada—Honoka tomó asiento y justo en el momento decía eso, llegaba a la mesa pero no tomaba asiento.

—Un gusto conocerteSaludó la chica de cabello gris con una cálida sonrisa—. Gracias por salvarnos con las entradas.

—N-no fue nada—Umi se inclinó de la misma manera que siempre lo hacía cuando conocía a una persona nueva—. Fue todo un placer ver su concierto.

—Vamos, tenemos la misma edad, no tienes que ser tan formal—Le dijo Kotori.

—L-lo siento, es una vieja costumbre que tengo.

—Pero no te quedes ahí, vamos toma asiento.

—S-si.

Umi se quito la funda de la guitarra y la bolsa escolar, dejándolas en el suelo a un lado de ella, al fin no estorbarían a nadie, pues el local no parecía estar concurrido para nada, solo un par de personas aparte de ellas cuatro. Tomó asiento junto a Honoka, que no esperó ni un segundo más para tomarla del brazo.

—Bueno ahora que estamos todas, déjame presentarte a mis amigas—Agrego Honoka. Umi no pudo decir nada, aun estaba procesando lo que había pasado—. Primero esta nuestra pequeña kouhai pero gran bajista—Honoka miraba a la chica de ojos purpura, Umi hizo lo mismo pero por reflejo.

—U-un gusto conocerte, mi nombre es Hanayo Koizumi.

—Y, aun que ya hayan hablado antes, déjame presentarte a la mejor baterista de todo Japón—Ahora los ojos de Honoka y Umi estaban postrados sobre la chica de ojos dorados.

—Hola, mi nombre es Kotori Minami, y aun que ya lo había dicho, es un gusto conocerte Umi.

—Esto, gracias, también es un placer conocerlas. Me llamó Umi Sonoda.

—¿Sonoda?—Dijo Hanayo en voz alta—¿Cómo el dojo Sonoda?

—S-si, mis padres son dueños del dojo.

—¡Oh! Así que estamos hablando con una celebridad local—Agregó Kotori.

—N-no es para tanto.

—¡¿Qué dices Umi-chan?!—Ahora quien intervino fue Honoka, quien por cierto aun no dejaba el brazo de Umi—. Todos en Akihabara conocen el dojo Sonoda y los muchos campeones de kendo que a entrenado.

—Esto… Gracias—Umi no supo que mas decir.

—Pero veo que ser una maestra de la espada no es lo único que sabes hacer—Kotori fue la que decidió sacar otro tema a flote—¿Desde hace cuanto tocas la guitarra?

—Yo… D-desde hace año y medio.

—Es un buen tiempo, Honoka-chan lleva menos de un año tocando y ya quiere buscar una disquera.

—Es que me emocione mucho—Honoka se llevó una mano detrás de la nuca con una sonrisa algo torpe—Pero, creo que vamos por buen camino para que escuchen nuestra música—Al decir aquello, la mirada de la chica se tornó a una mas seria y decidida.

—Bien dicho Honoka-chan, solo que espero que no te saltes los ensayos como la semana pasada, sabes que eso nos pudo a ver metido en un gran problema.

—No digas eso Kotori-chan, me haces quedar mal frente a Umi-chan—Honoka soltó del brazo a Umi para poder hacer algo parecido a una rabieta.

Con aquella respuesta parecida a la de una niña de primaria, las otras tres chicas no pudieron evitar reírse, incluida Umi que no pudo aguantar, y aun que por un momento la de cabello jengibre parecía estar molesta, rápidamente se acoplo al ambiente de las demás.

—P-por cierto Sonoda-san—Ahora era el turno de hablar para Hanayo, una vez que todas pararon de reír—¿Tocas en alguna banda o eres solista o solo tocas por hobbie?

—Estoy en una banda con mis amigas, nos llamamos Lily White—Dijo Umi de una manera menos rígida.

—¿Lily White? Creo que me suenan—Continuó Hanayo—¿No son las mismas que tocaron en el Cherry Bomb la semana pasada?

—Si, fuimos nosotras.

—¡Genial! Me encanto su concierto, especialmente cuando cantaste Love trial, amé esa canción.

—M-muchas gracias, aun que es un poco vergonzoso que lo digas.

—¿Tu escribiste esa canción?

—Por lo menos de la letra, la música la hacemos entre todas.

—Genial, espero que en el futuro puedas ayudar a Honoka-senpai, a veces tenemos que corregirla mucho y creo que una clase o dos de cómo escribir letras no le caerían mal.

—¿Tu también Hanayo-chan? ¿Por qué hoy todas quieren hacerme quedar mal?—Una vez mas todas las chicas rieron, pero ahora de una manera mas breve.

Luego de eso, las chicas se dispusieron a ordenar: Kotori pidió una rebanada de pastel de queso junto con una cappuccino, Kanayo pidió Onigiri (Algo que solo sorprendió solo a Umi) junto con un refresco de cola, mientras que Honoka pidió un combo de hamburguesa con queso y papas fritas, por su parte Umi pidió una tasa de té junto con una rebana de pastel de chocolate que en un principió no tenia pensado pedir pero al ver que las demás pidieron postres o comida, ella hizo lo mismo dándose un pequeño placer. El tiempo pasó rápidamente entre bromas y comentarios que hacían las chicas, aun que Umi no participaba mucho, las demás intentaban que no se sintiera desplazada, incluso la igualmente tímida Hanayo de momentos intentaba sacar algún tema en el que ella pudiera entrar a la conversación.

—Por cierto Sonoda-san, olvide preguntarte—Dijo Hanayo llamando la atención de Umi—¿Lily White piensa entrar al Love Fest?

—¿Love fest?

—Si, es una competencia que se hacen todos los años para buscar al talento que Sunrise producirá por todo un año. Muchos artistas y bandas reconocidas han ganado.

—¿De verdad? Lo siento pero nunca había oído de ello. Lily White tiene menos de un año de existir.

—Ya veo, aun que creo que deberían entrar, me gustaría tocar en el mismo escenario que ustedes. Es más déjame darte un folleto—Hanayo tomó la funda de su bajo y se puso a rebuscar en la bolsa de enfrente.

Mientras Hanayo buscaba, Kotorí comentó—Deberían considerar entrar, nosotras lo haremos, sería divertido tener rivales, como en esos mangas de deportes.

—Sería interesante, aun que primero debo hablarlo con mis amigas.

—Por favor hazlo—Hanayo regresaba a la conversación, mientras le extendía un folleto algo arrugado a Umi, cosa que ella tomó con mucho cuidado.

—Gracias.

—Aun que hazlo pronto, las inscripciones cierran en una semana.

—Lo tendré en cuenta.

Umi pego su mirada al folleto, era una propuesta interesante pero ¿Estarían listas para algo como ese concurso? Ella no dudaba del talento que tenían, menos cuando Nozomi y Rin estaban a su lado, claro que también incluía a su inigualable equipo técnico Chika y You. El verdadero problema de confianza era ella, aun cuando su canto había mejorado sentía que le faltaba un gran camino por recorrer y verdaderamente tenia nervios por si quiera pensar en el hecho de entrar al concurso.

—¿Umi-chan?

—¿Eh? ¿S-si?

—Pareces preocupada ¿Estas bien?

—No, no pasa nada, estaba pensando en algunas cosas.

Fue entonces que el teléfono de Umi comenzó a vibrar en el bolsillo de su saco, la chica de ojos dorados lo sacó, encontrándose con un mensaje de Nozomi: "¿Ya estas en casa Umichii? Creí que te gustaría saber que Rin lo esta haciendo bien" junto con aquel mensaje se adjuntaba una selfie donde salían todas sentadas en la mesa del comedor de la bajista de Lily White. Chika y You parecían tan unidas como siempre, siendo la pequeña de cabello mandarina quien estaba bastante abrazadita de You, definitivamente esas dos estaban más que destinadas a estar juntas y aun que a Umi le incomodaba un poco el asunto, la verdad era que ya se había acostumbrado al ambiente tan amoroso de esas dos. Luego de eso estaba la pobre Rin con una cara de frustración absoluta, así como una banda sobre la cabeza que ponía la frase: "Máximo esfuerzo", y como último esta la autora de la foto, Nozomi tenía una gran sonrisa mientras giñaba un ojo en la foto, dándole un aire coqueto a la chica.

—¡Oh es una chica muy linda, Umi-chan! ¿Es tu novia?

—¿Eh? ¿C-cómo?—Sin que se diera cuenta, Honoka estaba muy cerca de ella.

—¡Lo siento, Umi-chan! Es que te perdiste en tu celular y tuve curiosidad de que pasaba, no era mi intención espiarte.

—N-no, no pasa nada...—Eso fue lo que dijo, aun que por dentro la chica de cabello azul estaba algo molesta por la invasión a su privacidad—. La verdad es que ella es una amiga, solo me mando un mensaje para saber como estaba.

—Y-ya veo…

—Si…—Un silencio medio incomodo se genero entre las dos al no saber que más decir, Umi miro otra vez a su celular y vislumbro la ora, ya eran casi las siete de la noche. Estaba en problemas, definitivamente estaba en problemas—Bu-bueno, chicas fue un gusto conocerlas pero, y-ya tengo que irme, tengo algunas cosas que hacer en mi casa.

—El gusto fue nuestro Sonoda-san—Dijo Kotori con una sonrisa—. Nos vemos después, y no se te vaya olvidar hablar con tus compañeras sobre el Love Fest!

—Lo haré, gracias.

—No sé, algo me dice que se te va a olvidar, ya se—La de cabello gris miró a la chica frente a ella— ¿Por qué no cambias números con Honoka-chan? Ella puede recordarte mañana, es de lo único que se la pasa hablando en la escuela.

—Pero Kotori-chan, yo tengo pésima memo… ¡Ay!—La de ojos azules había soltado ese grito, llamando la atención de la gente alrededor—¿Por qué me pisaste Kotori-chan?

—No se de que hablas—Kotori respondía con una enorme sonrisa, y una mirada de inocente. Finalmente no dijo más, junto sus manos frente a ella y repitió—. Vamos Honoka-chan, que Sonoda-san tiene que irse.

—E-esta bien—Por alguna razón que Umi no comprendía Honka parecía estar bastante asustada. Fue entonces que la de cabello jengibre sacó su teléfono—Umi-chan ¿Intercambiamos contacto?

—Si, claro—Umi solo estaba confundida por la repentina sugerencia de Kotori, pero la verdad es que si tenia algo de prisa, aun tenia que leer y contestar todas esas cartas, además de estudiar. Así que sin pensarlo mucho, saco su teléfono y lo más rápido que pudo, intercambio contacto con Honoka.

—Vale, esto, bueno gracias por invitarme—Umi se colgó la guitarra a la espalda y su mochila en el hombro—. Nos vemos.

—Hasta luego Sonoda-san.

—Nos vemos Umi-chan.

—Nos vemos pronto.

Sin mirar atrás y con el paso algo apresurado, Umi Sonada salía de aquel restaurante familiar y retomaba la ruta de siempre, aun que ahora mucho más apurada que de costumbre. Mientras daba cada paso, su cabeza maquilaba una ingeniosa (o tal vez no) excusa que decirle a sus padres, ¿tal vez decir que si teléfono se quedó sin batería? No, ellos seguramente verificarían que fuera verdad, ¿se quedó dormida en casa de Nozomi? Era una opción, su amiga seguramente la ayudaría pero conociéndola al día siguiente le daría una reprimenda por usarla de chivo expiatorio, y no quería un Washi washi max, no otra vez, ¿Qué tal…? Nop, se había quedado sin ideas, si les decía que estuvo con Chika, Rin o You el resultado llevaría a Nozomi ¿Cómo se le pudo olvidar algo de vital importancia como avisar que llegaría tarde? Y más importante aun ¿Cómo es que no tenia más amigas para cosas como estos? Una vez más se reclamaba internamente por ser tan tímida. La chica miró una vez más su teléfono para ver la hora: siete y cuarto.

—¡Ay no!

Sin importar que llamara la atención y que tal vez golpearía a alguien con su guitarra, la chica comenzó a correr con dirección a su casa, los minutos parecían horas y a sus ojos, lucía como si no avanzara nada, pero al final lo logró, cruzo rápidamente el portón de la entrada principal, entró a su hogar mientras se quitaba los zapatos y los dejaba torpemente en la entrada, descalza, pues olvido completamente ponerse las pantuflas , corrió hasta la sala y sin mirar prácticamente gritó.

—¡Lo siento! ¡Es que se mi hizo tarde y…!

—Umi, tranquila, mamá y papá aun no llegan a casa

—¿Eh?—Umi por fin puso atención, la sala estaba prácticamente vacía, a excepción de ella y su hermana, una hermosa mujer de cabello negro, ojos grises y delicadas facciones similares a las de Umi, vistiendo de la forma más casual posible, una blusa de manga corta color blanco pegada al cuerpo, con unos jeans azules que remarcaban sus bien formadas piernas. Ella se encontraba tomando una taza de té con toda la calma del mundo—¿Onee-chan? ¿Qué haces aquí?

—¿Qué no puedo venir de visita?

—¿Eh? No, no quise decir eso, pero me refiero…

—Tranquila, tranquila, ven siéntate, relájate un poco—Aquella mujer le sonrió a su hermana menor, la cual solo soltó un gran suspiro. Se quitó la guitarra y la dejó recargada sobre una de las paredes, así como su bolso de la escuela—Vaya que hoy tuviste suerte—Aiko tomo la otra taza y le sirvió un poco a Umi.

—Menos mal—Dijo Umi aceptando la taza y dando un pequeño sorbo—No sabes lo asustada que estaba.

—Me imagino, prácticamente azotaste el portón y la puerta de la entrada—La mujer lanzó una pequeña risilla—Mamá y papá aun son muy estrictos contigo ¿No?

—Si, no sabes cuanto. Sino fuera por el club de música, tendría que estar aquí al mismo tiempo que la campana de la hora de salida.

—Me imagino.

—Y bueno ¿Dónde esta Kaoru?

—Fue gracias a él que nuestros padres no están.

—¿Cómo?

—Es que a nuestro pequeño hermanito, parece que tenía dolor de estomago, y bueno, mamá y papá lo llevaron al medico.

—Ya veo…—Umi pensó un momento— ¿Hanako-chan y Haru-san? ¿Vinieron contigo?

—¡Oh, mi pequeña esta tomando la siesta en el cuarto de huéspedes!

—¿Y Haru-san?

—¿Quién?—Respondió Aiko con una sonrisa que parecía tranquila

—Haru-san…—Ahora lo entendía, esa sonrisa de su hermana y la "tranquilidad" con la que respondía, solo significaba una cosa—¿Te peleaste con él de nuevo?

—No se de que hablas, pequeña Umi-chan—Su hermana seguía "tranquila", aun que el tic nervioso en la ceja no le ayudaba a su actuación.

—¿Esta vez por que fue? Otro mal entendido con su secretaria, la vecina de al lado o, déjame pensar—Umi se llevaba una mano al mentón—¡Ya se! La joven y hermosa maestra de Hanako-chan.

Aiko se quedó callada un momento, Umi previendo lo que venía y cuidando su futuro en la música, ósea sus oídos, se tapo estos con la ayuda de sus manos. Fue entonces que la impasible mujer explotó.

—¡Lo encontré con la mosca muerta de Yumeko Uehara!—Le había atinado, la maestra de Hanako esta vez era la manzana de la discordia—Ese infeliz que tengo por marido la estaba cortejando frente a mis narices.

—¿Eh? ¿Enserio?—Umi no le creí ni jota de lo que estaba diciendo, seguramente era otro mal entendido, pero sabía que parte de la terapia de "me voy con mis padres" consistía en hacer que se desahogara.

—Si, ambos fuimos por Hanako al jardín de niños, entonces el bajo para ir a recogerla, algo que ya me parecía sospechoso pero decidí confiar en el—Su hermana seguía, aun con la sobre exageración tan característica de ella—. Pero se tardó mucho en llegar, cuando fui a buscarlo solo encontré a mi pequeña en los columpios esperando a papá y entonces los vi, ellos estaba muy juntos, ella sujetando el brazo de él, ambos lucían muy felices… No aguante más, tomé a Hanako, el auto, fui por algunas cosas del departamento y vine aquí.

—¡Que extremista!—A Umi le parecía muy surrealista toda la historia—¿No te parece que exageraste un pelín de más?

—Para nada, no es la primera vez que pasa, y siempre es con Yumeko Uehara. Al menos con su secretaria y la vecina todo quedó claro a la primera. Pero con ella es otra historia o explícame ¿Cómo es que un medico del famoso hospital Nishikino, tiene tiempo para reuniones de improviso en el jardín de niños o "pasar de sorpresa por Hanako" en pleno horario laboral?

—No, lo sé… ¿Quiere ser un buen padre?

—Puede ser, pero es demasiada coincidencia—El puchero de su hermana no le daba el aspecto de una ama de casa de veintisiete años, sino más bien de una colegiala de quince—. De todos modos no planeo perdonarlo… Por ahora.

—Siempre dices lo mismo.

Antes de que Aiko respondiera, la puerta corrediza de la sala sonó una vez más, dando entrada a una mujer muy parecida a Umi, de cabello azul y ojos dorados, solo que claramente ella se veía mucho mayor que nuestra protagonista. Solo que ella vestía, al igual que Aiko, una sencilla blusa de color celeste y una falda larga de color blanco, su mirada lucia algo cansada.

—Estoy en casa.

—Bienvenida a casa, madre—Dijeron Aiko y Umi al mismo tiempo

—¿Cómo esta Kaoru?—Preguntó Umi.

—Esta mejor, el medico dijo que fue una infección en el estomago por algo que comió, tuvo que inyectarlo y darle algunos antibióticos pero ya esta mejor, ahora mismo tu padre esta con él en su habitación.

—Menos mal.

—¿Y tu Umi? ¿Por qué no te haz cambiado el uniforme y que fue eso de dejar tus zapatos tirados en la entrada?

—Perdón, es que estaba algo emocionada de que Onee-chan nos visitara que no pude controlarme y vine corriendo a saludarla.

—¿Cómo es que sabías que tu hermana estaría en casa?— Miércoles, Umi había metido la pata.

—Yo le avisé—Aiko salió al rescate—. Es que, quería desahogarme con alguien, ya sabes, por el tonto de Haru-san.

—¿Ahora que pasó?

—Es una historia muy divertida, pero mejor que te la cuente ella—Dijo Umi, solo para luego susurrar—. Creo que se va a quedar unos días, ya sabes, tuvo otro "ataque" de celos.

—Entiendo—Dijo la madre con una sonrisa burlesca—. Umi, yo me quedó con Aiko, tu ve a cambiarte y hacer tu tarea.

—Si, madre.

—Y llévate esa guitarra, si tu padre la ve por aquí se va a poner verde.

—Si.

Sin decir más Umi tomo sus cosas y fue directo y sin escalas a su habitación, donde sacó su 335 de su funda y la colocó sobre su respaldo con cuidado, afortunadamente durante su pequeña carrera, la guitarra no se había golpeado con nada ni nadie. Umi se estiró un poco, no sin antes contestar a Nozomi, pidiéndole perdón y usando como excusa a su hermana, algo que sus amigas comprendían completamente, luego de eso se cambio de ropa a algo más cómodo, se sentó en su escritorio e inició su sesión de estudio.

Pasaron unas dos horas y por fin la chica había decidido detenerse, afortunadamente eran pocos los temas que tendría que repasar para esta completamente lista durante la semana de exámenes, estiro los brazos y por casualidad vio el sobre de la tarde sobresaliendo de su bolsa.

—Creo que mejor comienzo con eso, si quiero terminar de contestar esas cartas.

Tomo la misiva, abrió el sobre para poder ver la hoja que venía dentro, y comenzó a leerla, era lo de siempre: Aquella chica que se la había enviado le decía cuanto la admiraba, lo bella que le parecía y todas esas cosas que le solían escribir antes de poner un "te amo" o un "me gustas". Al terminar, de uno de los cajones de su escritorio Umi sacó una hoja de papel en blanco, tomó su lapiz y comenzó a pensar, que responder. Pasaron cinco minutos, luego diez, luego veinte y finalmente treinta, pero siempre que ella intentaba iniciar la carta algo no le gustaba y terminaba borrándolo, tantas veces lo había intentado que los borrones constantes habían manchado la hoja. Umi suspiró.

—No se me ocurre nada…—Y eso era verdad ¿Cómo responder a esos sentimientos que ella no alcanzaba a comprender? Simplemente le resultaba muy difícil por no decir imposible, era más que obvio que lo mas sencillo era escribir algo como "Lo siento no puedo corresponderte, por que no siento lo mismo, espero que me perdones" pero hasta ella le sonaba demasiado seco, además de que eso la hacía parecer como una villana.

La chica de cabello azul dejo la hoja de papel y su lápiz sobre la mesa, tomo la carta, la metió en su sobre, camino hasta su armario y rebuscando entre sus ropas encontró una vieja caja de zapatos color azul, la abrió y dejo aquella carta junto con un bonche de estas, solo para dejarla en el mismo lugar donde la había encontrado. Umi siempre se aseguraba de esconderla cuidadosamente, si sus padres se enteraban que chicas le mandaban cartas de amor, seguramente les daría un ataque al corazón y en menos de lo que dices "adiós" ella estaría en la calle, no en ese orden necesariamente.

Umi se hecho sobre su cama y se quedó mirando al techo de su habitación, le seguía dando vuelta al asunto de las cartas ¿Cómo responder sin que pareciera una desalmada sin corazón? Al día siguiente, le preguntaría a Nozomi, ella siempre tenia un consejo para casos como esos. Sin embargo, eso era lo de menos, lo que de verdad le daba vueltas era el hecho de que era sentir amor ¿Cómo era que alguien te gustara? ¿Había diferencia entre la admiración y el amor? ¿Cuál era? ¿Cómo sabias distinguir una de otra? Claro que ella había escrito algunas letras de amor, pero todo lo hacía basándose en las novelas de romance que había leído o simplemente en lo que los personajes daban a entender que sentían. Sin embargo ella jamás había tenido a "alguien que le gustara", ni aquellas chicas, ni los senpai de la secundaria que se le habían declarado, simplemente no tenía a nadie que le generara algo parecido a los sentimientos que estaban en aquellas cartas.

—Ah… Las emociones son complicadas—Su teléfono sonó, le había llegado un mensaje, ella confundida se levanto de su cama y caminó hasta su escritorio, era poco común que alguna de sus amigas le mandara mensaje a esa hora, su sorpresa fue ver que se trataba de Honoka Kousaka.

Honoka: Hola Umi-chan, solo quería pedirte disculpas una vez más por mirar tutelefonor, de verdad te prometo que lo hice sin querer.

Debajo de aquel corto mensaje, estaba un sticker de conejo con las orejas agachada con las palabra "Sorry" debajo.

Umi involutariamente sonrió. Y una vez mas se hecho sobre su cama mientras contestaba el mensaje de Honoka.

Umi: No te preocupes, la verdad solo me sorprendí un poco, pero no pasa nada.

Honoka: Menos mal, estaba algo preocupada de que comenzara a caerte mal. En fin solo era eso.

Umi: ¿Solo eso? No ibas a mencionarme lo del Love Fest!

Solo unos segundos después de ese último mensaje, otro Sticker llegó solo qu estaba vez era el de un conejo sorprendido.

Honoka: ¡Lo había olvidado, perdón!

Umi: Supongo que no tienes que hacerlo ahora.

Honoka: Creo que no, bueno ¡Espero que Lily White entre! De verdad lo espero con ansias ¡Faito dayo!

Umi: ¿Faito Dayo?

Honoka: Si, así es como te estoy dando animos. De verdad, verdad quiero tocar contigo, busqué grabaciones de algunos de tus conciertos y suenan genial, especialmente tu voz Umi-chan, es muy hermosa.

Umi se sonrojó al leer ese mensaje y su corazón acelero de cero a cien en solo un momento. Con toda la calma que podía conservar la chica contestó.

Umi: Gracias. Bueno tengo que irme, mi mamá me esta esperando, nos vemos después.

Honoka: Oh, claro, no te quieto más el tiempo. Que tengas buena noche

Umi : Igualmente, ten linda noche, Kousaka-san.

Eso fue lo último que envió Umi antes de bloquear su telefono y finalmente dejarlo a un lado. El calor del sonrojo no desaparecia y los latidos de su corazón parecian no querer detenerse ¿Qué era lo que le estaba pasando? Llevó su mano derecha a su frente pero esto le trajo otro recuerdo la extraña calidez de la mano de Honoka. Umi la miró y así se quedó un rato pensando en la sensaciones que le había dejado esa chica tan extraña, aquel dia, algo muy raro pero que a ella le provocaba nada más que una sonrisa. Fue entonces que se llevó la mano al pecho y dijo.

—Buenas noches Honoka—Sin saber por qué, simplemente por que si.


Respondiendo a las review del capitulo pasado.

Dobomir: Thanks for the review. I hope you like this new story,even if our girls are rivals and lovers in the future. I will try to make a good story for them.

Ninja Britten 11: Gracias por pasarte y la verdad es que Aneki (Tenshi) me a ayudo mucho en algunas historias que no me animo a terminar o publicar y pues quería pagarle con algo bonito, pero espero a que todos les guste. Gracias por pasarte a leer, espero leerte seguido por esta historia.