Aquí me presento con el segundo borrador de las historias que aún están en votación. En esta ocasión, con el único crossover que hay en la lista.
Para el que no sepa nada sobre esto, tengo una encuesta en mi perfil de FanFiction que decidirá las dos próximas historias que publicaré cuando termine las que aún tengo vigentes. La encuesta estará abierta hasta que termine aquellas historias, así que tendrán mucho tiempo para votar.
En total son cuatro historias, y solo las dos primeras son las que desarrollaré en el futuro. Esto es un borrador, y no debe tomarse como el inicio de esta historia. Solo subiré un capítulo para que la gente sepa medianamente lo que va a votar. Soy consciente de que un solo capítulo no podrá abarcar toda la base de la trama, y que solo sería un vistazo bastante general, pero por lo menos podrán tener más idea a lo que les gustaría leer.
Habrá gente que le guste únicamente una de las historias que esté en votación (sea por los protagonistas, por el emparejamiento, o por el universo que estaría utilizando), pero les invito a leer los cuatro borradores, ya que podrían encontrarse con una idea que les guste más que otra.
Recuerden que este es un borrador. Si esta historia sale como ganadora, puede que se vean algunos cambios en el prólogo. Solo algunos, lo más probable es que no se note mucho la diferencia.
Volviendo a este fic, me gustaría explicar un par de cosas:
La primera es que será una trama que se guie específicamente en el romance, a diferencia de gran parte de mis historias que siempre se desarrollan con un balance entre el romance y la aventura. Eso no quiere decir que no haya aventura o acción, pero quedarán como enfoques muy secundarios. Creo que la única historia similar que tengo sobre esta temática es la de Pokémon.
La segunda cosa que debo explicar, es un tema que ya se a presentado en varios fics. Esta historia se basa después de los acontecimientos de los dos animes, en donde habrá varios cambios, en especial en Akame Ga Kill.
El tercer punto podría ser el más delicado, y el más cliché. No habrá NTR por parte de Hinata hacia Naruto, decidí que estaría bien romper esa temática. Básicamente ellos no serán una pareja, aunque digamos que el protagonista tendrá ciertas dificultades con Hinata. Aunque principalmente se verá como culpa de Naruto. Probablemente no entiendan muy bien a donde voy, pero no creo que deba explayarme de más o ya sería demasiado spoiler.
El cuarto punto, es que no esperen a una Esdeath que caiga rendida ante Naruto. Prefiero atarme bien a como era el personaje, y mostrar ciertas discusiones filosóficas entre ambos, llevadas principalmente a la guerra. Esto no quiere decir que se van a llevar mal, simplemente tendrán varias opiniones encontradas. También tendrá una evolución bastante grande, ya que ella y Naruto prácticamente son polos opuestos.
El quinto y ultimo punto, será una trama creada por mi mientras utilizo diversos componentes que estuvieron en otros fics que me gustaron, así que si ven ciertos parecidos en algunas cosas será por eso mismo.
Bueno, creo que ya no me quedaría nada más por aclarar. Solo espero que disfruten la lectura.
¡Comencemos!
"Yo también te amo. Me gustaría casarme contigo cuando la guerra entre el Imperio y los Rebeldes finalmente acabe."
"Mientras tanto, acepta este anillo."
Esas fueron las últimas palabras que Esdeath pudo escuchar antes de que todo se volviera oscuro.
Esa felicidad indescriptible que sintió en aquel momento fue destrozada cuando el ruido del hielo la ensordeció.
No podía ver nada, y apenas estaba consciente.
Su cuerpo se encontraba completamente entumecido, no podía mover ni un musculo.
Después de eso, no supo cuánto tiempo había pasado…
No era consciente del lugar donde se encontraba, ni mucho menos si era de día o de noche…
O cuantos días habían pasado…
¿Habían pasado días siquiera?
Solo recordaba una charla muy borrosa que su amado había tenido con otros.
"Matarla…"
"Hielo indestructible…"
"Romper…"
"Cordillera…"
"No liberar…"
Esas palabras aparecían en su mente desgastada, para que después se escuchara un fuerte sonido sordo que sacudió todo su cuerpo.
En ese momento, ella se quedaría completamente inconsciente…
En un sueño del cual no despertaría jamás…
O, por lo menos, eso es lo que los Rebeldes hubieran deseado.
…
…
…
…
…
…
…
…
…
Un año había pasado desde ese acontecimiento.
Un año para que ella volviera a conocer la libertad.
"¿En serio todavía planeas seguirme?" Cuestionaría un adolescente de 17 años con pelo azabache. Mantenía uno de sus ojos cerrados, mientras que el otro tenía un fuerte color ónix. Llevaba una túnica de color blanco que se encargaba de tapar todo su cuerpo, a excepción de su espada que sobresalía un poco.
El hombre detuvo su saltar en los árboles, volteando su mirada para ver como una cabellera dorada se posaba junto a él, exactamente con la misma vestimenta, quitando el hecho de que no llevaba una espada.
"¡Ya deberías saber que no es muy fácil deshacerse de mí, Sasuke!" Exclamó el rubio con una energética sonrisa entre dientes, logrando que el ahora reconocido como Sasuke negara con su cabeza mientras dibujaba una pequeña sonrisa.
"Eres muy molesto, Naruto." Contestó al mismo tiempo que saltaba hacia el suelo, haciendo que apareciera una vena en la sien de su acompañante.
"¡¿Qué dijiste?!" Recriminó Naruto, siguiendo rápidamente al que era su mejor amigo y rival.
"Ya estamos en los limites del País del Viento." Sasuke ignoró la rabieta de Naruto como era muy habitual en él en estos últimos días.
"Hmmm, ¿eso quiere decir que estamos cerca del País de la Tierra o del Fuego?" Naruto se frotó el mentón mientras formulaba su pregunta, logrando que Sasuke lo mirara con genuina sorpresa.
"No sabía que tu cerebro podía contener algo de geografía, impresionante." Ese comentario hizo que Naruto adquiriera un rostro realmente molesto. "Pero, estar en los límites de este país no significa estar limítrofes con los otros dos…" Concluiría, atravesando unos arbustos que tapaban la visión.
"¿Qué quieres decir?" Naruto lo siguió, y esa pregunta se respondería por si sola cuando sus mandíbulas se abrieron de par en par.
"¡QUÉ ALTAS!" Gritaría a todo pulmón mientras señalaba a unas numerosas montañas que estaban entre los 5000 y 6000 metros de altura.
"Esta cordillera separa al mundo Shinobi con lo que sea que esté detrás." Comentaría Sasuke mientras continuaba caminando, admirando la altura. "En los libros no se mencionaban tan altas…" Concluiría, estando de acuerdo por primera vez con Naruto.
"Espera, ¿me estás diciendo que existe otra Nación detrás de este muro gigantesco?" Le preguntaría Naruto, reanudando su caminata para igualar a Sasuke.
"Lo aprendimos en la academia. Es normal que ni lo recuerdes, ya que pasabas la mayor parte del tiempo durmiendo." Sasuke no pudo evitar sonreír al ver como lograba molestar a Naruto una vez más. "En la historia se recalca que nunca entramos en contacto con ellos, solo sabemos de la existencia del otro. Se dice que la carencia diplomática se debe a la gran cordillera que nos divide, además de que ambas regiones siempre se encuentran en conflictos internos como para preocuparse del exterior."
"Lo entiendo, ¿pero que hacemos aquí?" Preguntaría el rubio, viendo como su mejor amigo le miraba de reojo.
"Según el mapa del País del Viento, hay una pequeña aldea que se sitúa en los límites." Contestó, volviendo su mirada hacia el frente. "Como se encuentra tan aislada, lo más seguro es que aun no se hayan enterado del fin de la guerra."
La misión de ambos salió a resaltar con esas últimas palabras de Sasuke.
Naruto alzó su mirada, recordando como insistió en acompañar a su amigo con su viaje de redención hasta el punto del hartazgo. Al final, Sasuke no tuvo más remedio que aceptar, ya que sabía bien que simplemente lo seguiría, aunque no estuviera de acuerdo.
También tuvo varios días para despedirse, ya que tanto él como Sasuke tuvieron que esperar la construcción de un brazo nuevo por ciertos "altercados menores" que habían tenido en el pasado.
"¿Cómo crees que estará esta aldea?" Insinuó el rubio mientras colocaba sus manos detrás de su cabeza.
"De seguro será más de lo mismo." Contestaría, recordando a todos las aldeas alejadas que habían visitado hasta ahora. "La gente rica o de alto prestigio debe estar aprovechándose de la guerra para explotar los recursos de los más pobres e indefen…"
Naruto lo miró con ligera confusión cuando Sasuke se detuvo. Él pudo distinguir que estaba mirando hacia el suelo, por lo que siguió su mirada.
Eso solo hizo que Naruto se confundiera aún más.
"¿Nieve?" Se preguntó a si mismo, para luego mirar hacia el cielo. "Pero si está despejado…" Concluyó, viendo que no había ni una sola nube.
"Y no solo eso, detrás nuestro no había ni rastro de ella…" Dijo el azabache, mirando hacia atrás para ver como el camino estaba completamente despejado.
"Oye, ¿la aldea no se encontraba cerca de aquí?" Naruto no pudo evitar ponerse serio.
"Si, y esto no puede significar nada bueno…" Sasuke activó su Sharingan, introduciéndose en la nieve con cuidado. "No creo que sea nada mortal, pero mantente alerta." Le advirtió a su amigo.
La caminata continuó por varios minutos. Ambos pudieron distinguir como la vegetación y el bosque frondoso parecía estar muriendo progresivamente mientras se introducían más y más.
Lo primero que presenciaron entre tanta desolación, fue un gran humo que se alzaba a pocos metros de ellos.
"Una fogata." Comentaría Naruto, para luego extender una de sus manos para atrapar los copos de nieve que caían tranquilamente.
"Ya estamos cerca." Fue la simple respuesta de Sasuke mientras se adelantaba.
Naruto miró atentamente el copo de nieve que estaba sobre su mano. Su mirada se enserio y cerró sus ojos. Poco después, sus parpados se abrieron mostrando unos ojos de sapo.
El rubio no pudo evitar entrecerrar sus ojos cuando se percató de diferentes energías de la naturaleza que parecían ir exactamente al mismo punto. Naruto decidió ignorar esto por el momento, ya que ahora mismo quería saber como se encontraba la aldea.
Cuando llegó junto a Sasuke, su mirada se torció a una de incredulidad.
Habían viajado por casi un mes completo, pero era la primera vez que veía una aldea en tales condiciones.
Ambos comenzaron a introducirse entre las diferentes construcciones. Sasuke no pareció impresionarse ante el aspecto en el que se encontraba.
"Hay una completa escases de recursos que rodea por completo esta aldea." Pensaría el azabache, mirando a todos los residentes que se encontraban en completo silencio. "No es extraño que la condición sea tan precaria…"
Mientras tanto, Naruto llevaba su mirada de un lado a otro.
Los techos de las cabañas parecían estar a punto de caerse.
Los civiles lucían una condición horrible. A simple viste se podía presenciar que no estaban alimentándose bien, además de que los ropajes que llevaban para cubrirse del frio lucían realmente viejos y desgastados.
Las tiendas del lugar estaban casi vacías respecto a bienes.
Incluso había mucha gente moribunda apoyada contra los árboles cortados o en diferentes cabañas.
El silencio también era una clara prueba de la mala condición en la que se encontraban. Después de todo, el bullicio de los vendedores y civiles era algo bastante natural en cualquier sitio medianamente concurrido.
Esto le traía recuerdos al País de las Olas. Unos recuerdos que no eran muy bonitos si somos precisos.
Algunos de los civiles parecían mirarlos con gran confusión. Algo que llamó la atención de Naruto.
"¿Por qué nos miran de esa forma?" Le susurraría a su mejor amigo, haciendo que Sasuke le mirara de reojo.
"De seguro deben haber pasado una gran cantidad de tiempo desde que vieron extranjeros." Respondió.
Ambos siguieron caminando hacia la fogata, hasta que finalmente llegaron. Ambos pudieron distinguir que ese parecía ser el centro de la aldea. La fogata era bastante grande, y mucha gente que no estaba muy bien abrigada se encontraban sentados cerca para recibir el calor.
"Esto es malo, las reservas están a punto de agotarse…" Naruto y Sasuke miraron hacia el origen de la voz, notando que se trataba de un hombre.
Los dos intuyeron que se trataba del líder. No por las palabras que pudieron escuchar de él, sino por el hecho de que era la única persona que no parecía estar tan desalineado además de bien alimentado.
"¿Qué es lo que sucede?" El hombre calvo de mediana edad cruzó sus ojos con el de Sasuke, notando de inmediato que no eran de la aldea.
"¿Extranjeros?" Se preguntaría el hombre. "Lo sentimos, pero como ven, no estamos en condiciones para hospedar a nadie…" Su discurso se apagó cuando notó la bandana que Naruto llevaba en su frente. "Espera, ¿ustedes son ninjas?" Preguntó el hombre con un brillo esperanzador en sus ojos.
"Somos de Konoha." Naruto se ajusto la bandana con una sonrisa dentuda, como era costumbre en él. "Estamos viajando para anunciar a todas las localidades aisladas que la Cuarta Guerra Ninja ya ha terminado."
"Eso es un alivio." Comentaría el hombre, sabiendo que, si era de Konoha, significaba que la Alianza Shinobi había salido vencedora.
"Pero por lo que veo, la guerra no era el principal problema para ustedes." Comentó Sasuke, haciendo clara referencia a la condición de la aldea.
"Estás en lo correcto." El hombre asintió de inmediato. "No sabemos que sucede, pero nos hemos visto sometidos por un invierno que ya a perdurado un año." Explicaría con cierta desilusión. "No sabemos que lo esta provocando, pero desde luego entendemos que no es algo natural. Después de todo, el cielo suele estar despejado durante muchos días y aun así no se detiene. También sabemos que la zona afectada se limita hasta cierta parte del bosque, ya que hemos mandado a mucha gente para buscar alimentos y madera seca para reabastecernos." El hombre bajó aun más su cabeza mientras cerraba sus ojos con pesar. "El problema es que la nieve se extiende a varias millas y nosotros somos simples civiles. No es imposible mantener viajes tan prolongados durante gran parte del tiempo. La gente se ha ido enfermando, y las cosas se han puesto realmente complicadas." Concluiría.
"¿No han pensado en abandonar la aldea?" Preguntaría Sasuke.
"¿Con que medio de transporte?" Cuestionó el hombre. "Somos una aldea muy pobre, así que es imposible para nosotros hacer viajes tan largos. Ustedes deberían de saber que la conexión entre la villa más cercana es de unos 500 kilómetros, y el tiempo se alarga considerablemente por no tener caminos construidos, simplemente viajar por medio del bosque no trae ninguna garantía."
"Hum, es una situación realmente complicada…" Comentaría Naruto mientras se frotaba el mentón.
El rubio y el azabache observaron como el hombre se arrodillaba frente a ellos.
"¡Ustedes son ninjas!" Exclamaría el hombre, apretando fuertemente los dientes. "¡De seguro pueden ayudarnos!" Alzaría su rostro, viéndose como su expresión poseía un semblante cubierto de impotencia. "No poseemos ninguna riqueza, ¡pero juro que se los pagaremos de alguna manera!" El hombre volvió a enterrar su cabeza en la nieve, logrando que los civiles cercanos miraran la interacción con confusión.
El temblor del hombre se relajó cuando pudo sentir como una cálida mano se posaba sobre su hombro. Cuando alzó su rostro, fue recibido con una sonrisa brillante proveniente de cierto rubio hiperactivo.
"¡No te preocupes!" Exclamó, alzando un pulgar que solo otorgaba seguridad.
Sasuke solo cerraría sus ojos para entregar una pequeña sonrisa.
Si había algo que admiraba de Naruto, era su constante pensamiento de ayudar a todos los que necesiten una mano. Sin importar que estuvieran pidiendo ayuda o no.
Obviamente, nunca le diría esto, porque sabría que el rubio podría ponerse bastante molesto si le daba ese beneficio.
"¡Muchas gracias!" El hombre volvió a enterrar su rostro en la nieve, logrando que la sonrisa de Naruto pasara a ser un poco nerviosa. "¡Cuando encuentren algo, pregunten en la aldea por mí!"
"A todo esto, ¿Cuál es tu nombre?" Preguntaría Sasuke, haciendo que el hombre se levantara de la nieve.
"Mi nombre es Tanaka." Contestaría el ahora reconocido como Tanaka.
"De acuerdo, pongámonos en marcha." Comentó el azabache, pasando por al lado de Naruto.
"¡Oh…! ¡Nos vemos más tarde, viejo!" Exclamó con una sonrisa dentuda, para luego correr al lado de Sasuke.
""Viejo" …" Tanaka pensó en el sobrenombre mientras veía como el muchacho rubio alcanzaba al otro. "Espera, ni siquiera pregunté sus nombres…" Volvió a pensar en voz alta, viendo como el dúo extraño se marchaba de la aldea.
"¿Tienes alguna sugerencia por donde comenzar?" Preguntaría el azabache, mirando de reojo a su mejor amigo.
"Solo sígueme." Naruto se adelantó hacia las montañas, logrando que Sasuke lo mirara con cierta intriga.
Le pareció extraño que escogiera un sitio tan rápido, pero sabía que debía tener sus razones y por eso mismo le siguió sin rechistar.
Su paso acelerado entre los arboles muertos se detuvo forzosamente cuando el rastro de vegetación se redujo a cero. Su velocidad se vio reducida cuando se vieron obligados a correr entre la densa nieve. De hecho, era tan densa que les llegaba casi hasta por las rodillas.
La mirada de Sasuke no pudo evitar elevarse cuando Naruto se detuvo, ya que se encontraban a los pies de las gigantescas montañas.
"Esta allí, enterrado en la nieve." Naruto señaló un punto concreto, logrando que Sasuke le mirara con gran interés.
"¿Cómo sabes que esa es su ubicación exacta?" Le cuestionó, abriendo un poco su túnica para descubrir por completo sus labios.
"Hay algo que está emitiendo energía de la naturaleza. Desde que nos topamos con la nieve pude sentir esa presencia, así que es obvio que todo debe ser culpa de lo que esté enterrado aquí abajo." Explicaría Naruto, una explicación que pareció convencer a Sasuke.
"Muévete." Ordenó el azabache, haciendo varias señales con sus manos.
"¿Qué?" La mirada de Naruto se puso en blanco cuando reconoció las señales, y por esa misma razón saltó lo más lejos posible mientras daba un grito.
"¡Katon: Gōkakyū no Jutsu!"
Una enorme bola de fuego salió disparada hacia el frente arrasando a toda la nieve por completo.
"¡Podrías haberme avisado con más antelación!" Exclamaría Naruto con una vena en la sien.
"Mira eso." Sasuke ignoró su queja, señalando a algo que sobresalía del suelo infértil.
El enojo de Naruto se esfumó al instante cuando notó lo que su amigo estaba viendo. De hecho, era una vista bastante singular.
"¿Hielo?" Naruto no pudo evitar inclinar su cabeza hacia un lado cuando un pequeño pico de hielo sobresalía de la tierra agrietada por el anterior ataque.
"Mi jutsu no pudo derretirlo." Sasuke dio su punto. "Ayúdame a desenterrarlo." Naruto asintió y lo siguió al instante.
Naruto se agachó a pocos metros del hielo. Una de sus manos se mezcló con el elemento viento y procedió a ponerla sobre una de las tantas grietas que había en el suelo. El aire se liberaría con una presión enorme, logrando que las grietas se transformaran en escombros en cuestión de un segundo, escombros que salieron volando y dejaron el hielo completamente expuesto.
En ese momento, la mirada de los dos se ensanchó considerablemente.
Frente a ellos yacía una especie de caparazón de hielo que contenía algo.
"¿Una mujer?" Se preguntó Naruto muy extrañado al ver a una hermosa joven de cabello celeste y traje de general teñido de un color blanco y negro.
Un traje bastante curioso, ya que nunca en sus vidas habían visto uno igual.
Sasuke se acercó con cierta prudencia, para luego colocar una de sus manos sobre el hielo.
"Parece ser que esto la mantiene cautiva…" Dedujo el azabache en voz alta, sintiendo como el rubio se acercaba por detrás.
Naruto detuvo su mirada en el rostro de la mujer. En ese momento, sintió como el lamento y la empatía se apoderó de él.
No era por lo que reflejaba sus ojos. De hecho, estaban cerrados.
Pero…
Pero le era imposible ignorar esa lagrima cristalizada que se posicionaba por debajo de su parpado derecho.
Esos pensamientos fueron interrumpidos cuando Sasuke activó una parte de su Susanoo, logrando que Naruto le mirara con gran confusión.
"¿Qué haces?" Le cuestionó.
"¿No es obvio?" Sasuke le respondió con otra pregunta, al mismo tiempo que flexionaba el brazo huesudo del Susanoo hacia atrás. "Voy a destruirlo."
"Pero la matarás…" Comentaría el rubio con gran preocupación.
"No sé como llegó aquí, o porqué la encerraron de esta manera. Solo sé que deben haber tenido sus razones…" Las palabras heladas de Sasuke fueron interrumpidas cuando Naruto se posó en frente de él con un semblante completamente serio.
"No harás eso." Las palabras de Naruto sonaron totalmente desafiantes y cubiertas de confianza, algo que hizo fruncir el ceño de su mejor amigo.
"Naruto, sabes que puede ser muy peligrosa…" El Azabache intentó razonar con el rubio, aunque ya sabía que era algo imposible.
"Tú también te puedes considerar como alguien muy peligroso." Comentó Naruto con esa seriedad absoluta, que fue reemplazada por una sonrisa retadora por lo que estaba a punto de decir. "Sin embargo, aquí estamos."
Sasuke tan solo se dignó a mirarlo mientras tenía el Susanoo aun activado. Compartieron esa mirada por unos segundos, hasta que el azabache bufó y apagó su Mangekyou Sharingan, para luego darse la media vuelta.
"Has lo que quieras." Comentó, dando algunos pasos hacia atrás, para luego mirarlo de reojo. "…Siempre y cuando tomes la responsabilidad." Culminó, solo para cerrar su único ojo abierto cuando vio que Naruto le entregó una sonrisa dentuda.
"¡Puedes contar con eso!" Exclamó mientras alzaba el pulgar.
Naruto volvió a mirar a la mujer que permanecía cautiva bajo el hielo. Esa sonrisa boba en su rostro se apagaría prácticamente al instante tras verla.
Su mirada se desvió de su rostro a su mano que permanecía extendida. Para ser más concreto, veía el único anillo que la mujer tenía en sus manos.
Un anillo que tenía un color celeste y blanco que brillaba con una intensidad completamente anormal.
"La energía viene de ese anillo…" Naruto se frotó el mentón mientras intentaba deducir una manera para liberar a aquella mujer.
Una pequeña lampara se encendió sobre su cabeza, logrando que su sonrisa característica volviera a su rostro.
Sasuke solo se dignó a mirarlo con gran interés cuando vio como el rubio mordió uno de sus dedos para que sangrara, para que después comenzara a trazar algunos sellados sobre el suelo con su propia sangre.
"¡Kuchiyose no Jutsu!"
Una pequeña cortina de polvo se presentó en el lugar donde Naruto colocó su mano.
La sonrisa del rubio aumentó tras ver a un sapo con una estatura algo más grande de lo normal, sumando a su color de piel algo característico que era de un color naranja con líneas moradas. Su estatura no era lo único que resaltaba, ya que poseía una camiseta abierta de color azul.
"¿Me llamaste, Naruto?" Preguntaría aquel sapo con un tono amigable que desprendía despreocupación, quien recibió al rubio con una sonrisa.
"Así es, Gamakichi." Comentó el mencionado, entregándole su típica sonrisa. "Necesito ayuda con esto." Naruto señaló sobre el cuerpo de Gamakichi, haciendo que este se volteara con un salto para ver a lo que se debía enfrentar.
"Hmm…" El sapo tarareó mientras saltaba sobre el hombro de Naruto y miraba la capsula de hielo con sumo interés. "Esto es realmente extraño…" Concluiría, viendo el anillo que portaba la mujer.
"¿Qué descubriste?" Le preguntaría su invocador, logrando que Gamakichi se pusiera algo serio.
"Ese anillo proviene del Clan de los Lobos Blancos." Comentaría el sapo, logrando que Naruto se cruzara de brazos. "Es un anillo que sus invocadores utilizan para avanzar más rápido sobre el control del Senjutsu. Para poner una analogía que puedas entender, digamos que es como la Cascada de Aceite." Los ojos del sapo se entrecerrarían ligeramente. "Y podría decirse que este es el ejemplo de lo que te pasaría si no tienes control suficiente sobre el Senjutsu, aunque por lo menos no te conviertes en una estatua de sapo…" Concluiría, logrando que Naruto alzara una ceja.
"¿Eso quiere decir que es una invocadora?"
"Eso es imposible." La respuesta directa descolocó visiblemente al rubio. "Después de todo, el Clan de los Lobos Blancos se extinguió hace siglos. Solo quedan algunos recuerdos, y digamos que ese anillo es uno de ellos." Gamakichi no pudo evitar fruncir el ceño. "Eso quiere decir que alguien le hizo esto sabiendo lo que sucedería. Después de todo, me parece muy extraño esta posición…" El sapo dio su punto, mirando el panorama para hacer énfasis en sus palabras.
"¿Hay alguna forma de quitar el anillo?" Preguntaría Naruto con gran preocupación, sabiendo que esa era la única forma de salvar a aquella mujer.
"Normalmente sería algo imposible para cualquier persona, pero tú no eres cualquier persona." Gamakichi miraría a Naruto, entregándole una pequeña sonrisa. "Si combinas el Manto del Kyubi con tu Modo Sabio deberías poder hacerlo sin que te suceda algo malo."
"Entendido. Muchas gracias, Gamakichi." Comentaría el rubio con una sonrisa dentuda, logrando que el sapo asintiera.
"Bueno, si eso era todo, ya me marcho." Gamakichi desapareció en una nube de polvo, dejando a los dos amigos solos de nuevo.
Sasuke no hizo oído sordo a lo comentado por el sapo, por lo que sus grandes sospechas acerca de la mujer cautiva se confirmaron.
De todas formas, ya era algo que no le concierne, así que solo se apoyó sobre la nieve para ver como el rubio acudía y combinaba sus dos modos más poderosos.
Naruto colocó una de sus manos sobre el hielo, viendo como este se derretía lentamente. Su mirada preocupada se intensificó aun más cuando estudió más detenidamente a la mujer. Su ropa ajustada le hacia ver que su cuerpo había sufrido bastante al estar un año sin hacer ningún tipo de movimiento.
El hecho de que aun siguiera con vida era algo sorprendente.
Algo que indicaba que ella no era una simple civil.
De hecho, podía asegurar que era alguien fuerte por su vestimenta y el aura que le rodeaba.
Su mano siguió introduciéndose en el hielo, hasta que finalmente tocó su mano.
En ese momento, el sueño frio e interminable al que se había sometido Esdeath comenzó a desaparecer.
Ese frio horrible fue reemplazado con una calidez abrumadora que emergió desde su mano, que no tardó mucho tiempo en rodearla por completo.
Ella aun permanecía inconsciente. Pero podía asegurar que esa calidez tan hermosa la estaba abrazando con mucha amabilidad, como si algo o alguien la estuviera protegiendo entre sus brazos.
Naruto no pudo evitar sonreír con ternura al ver como la mujer inconsciente actuó por puro instinto cuando movió su brazo débilmente para aferrarse al abrigo blanco de su salvador.
"¿Ya nos vamos?" Sasuke se levantó del suelo, viendo que el rubio ya había terminado con su trabajo.
"Andando." Fue la respuesta del rubio, quien no quitó su manto de chakra al ver que la mujer parecía estar disfrutándolo demasiado.
Un momento más tarde, en la aldea…
Sasuke siempre solía ser una persona bastante fría y reservada, eso desencadenaba que sus emociones apenas salieran a la luz. Era muy difícil presenciar un cambio notorio en sus rasgos faciales, debido a que siempre sostenía una expresión estoica.
Pero, el líder anciano que estrellaba numerosas veces su cara contra la nieve hizo que la ceja derecha del azabache comenzara a temblar, denotando su nerviosismo.
"¡Muchas gracias, muchas gracias!" Gritaba, logrando que el semblante de Sasuke cambiara más y más.
Ni siquiera se había sentido tan incomodo ante las diferentes fangirls que le atormentaban en su época oscura de emo vengador.
Eso solo hizo que recordara algo muy importante.
El hecho de que las mujeres desagradables hayan dejado de molestarlo solo se debía a que no estaba rodeado de ninguna de ellas en primer lugar.
El azabache no pudo evitar palmearse el rostro con frustración tras pensar que debía enfrentarse a Sakura cuando regrese a la aldea.
Lo bueno es que la gran mayoría de la gente lo ve con miedo gracias a su pasado, por lo que probablemente no tendría tantos problemas respecto a eso en la actualidad.
"¿Señor ninja?" Sasuke despertó de sus pensamientos al ver como el anciano chasqueaba sus dedos en frente de sus ojos.
"¿Ya terminaste?" Comentaría el azabache, viendo como el hombre se quitaba restos de nieve que estaban en su cara.
"Solo quería preguntarle una cosa más…" Comentó, haciendo que Sasuke le prestara atención. "¿Qué sucederá con la mujer?"
"Solo la tendremos aquí hasta que se recupere." Aclararía al instante. "Naruto se hará cargo de cuidarla, así que no se preocupen por ese asunto." Sasuke desviaría su mirada a la gran cantidad de nieve que rodeaba el lugar. "Creo que el clima y la vegetación tardará bastante en volver a la normalidad." Aclararía, viendo como el anciano asentía con cierta tristeza.
Aunque esa tristeza no duró mucho, ya que vio como el joven había hecho un jutsu de invocación justo en frente suya.
"Iré a hacer un viaje rápido para reabastecerlos." Comentaría mientras acariciaba el ala de Geruda. "Ella es bastante buena para los transportes de cargamentos. Te entregaré suficientes bienes como para que puedan aguantar un par de semanas." Sasuke se montaría sobre su invocación, dándole una última mirada al anciano. "Una vez que reanudemos nuestro viaje, iremos con el Daimyo para que sepa sobre la situación actual. Seguro les ayudará." Concluiría, comenzando a iniciar vuelo.
"¡Muchas gracias de nuevo!" El anciano volvió a hacer una profunda reverencia, antes de volver a mirarlo. "Por cierto, ¿me darías el honor de saber sus nombres?"
"Sasuke Uchiha." El azabache se señaló, indicando que ese era su nombre. "Mi compañero se llama Naruto Uzumaki." Concluyó, emprendiendo un vuelo bastante rápido, haciendo que el hombre lo perdiera de vista en cuestión de segundos.
"Si no me falla la memoria, esos dos clanes son bastante famosos…" Pensaría el hombre en voz alta, para luego fijar su mirada en cierta cabaña donde se encontraba el rubio. "No me extraña que solucionaran el problema tan rápido." Alzaría su rostro al cielo, viendo que los copos de nieve finalmente habían dejado de caer después de un largo, largo año.
Esa era una clara prueba de que no le estaban mintiendo.
Volviendo con Sasuke, el azabache se acomodó en Geruda y comenzó a buscar dentro de su pequeña bolsa ninja para encontrar algo con lo que matar el tiempo.
En esos momentos, sus pensamientos se desviarían a su mejor amigo, por lo que no pudo evitar fruncir el ceño.
"Espero que ese idiota no cometa ninguna estupidez…" Pensó, sin poder evitar sentirse algo preocupado por culpa de la personalidad de Naruto. "Su amabilidad es su único punto débil..."
Su mirada se ensancharía ligeramente tras ver un libro de tapa naranja. Sacaría el libro y lo observaría por segundos, recordando algo bastante interesante que le había dicho Naruto no hace muchos días.
Según el rubio, comenzó a leer el contenido solo para saber porqué a Kakashi-Sensei le gustaba tanto. Pronto había encontrado que todo el contenido era principalmente basura, a excepción de los jutsus que se encontraban allí. Él le afirmó y reafirmó que nunca había oído hablar de jutsus iguales.
"Icha Icha Paradise"
Sasuke pareció pensar por varios segundos si debía abrir el libro o no, hasta que finalmente le restó importancia a ese hecho.
"Veamos si eso es cierto…" Pensaría para si mismo mientras comenzaba a leer la primera pagina del libro de Jiraiya.
Sin que él lo supiera, el rubio se encontraba leyendo ese mismo libro mientras se encontraba sentado en una de las sillas de madera.
"Ahora que lo pienso, quizás esto podría servir con ella…" Pensaría, tocando la pierna de la mujer inconsciente que estaba en la cama, notando que sus músculos estaban más contracturados que el maldito infierno. "Pero, lo cierto es que necesitaría varios días de rehabilitación. De hecho, lo más seguro es que ni siquiera pueda sentir las piernas por la poca circulación." Naruto cerró el libro, sin poder evitar mirar a Esdeath con mucha preocupación.
Su mirada se desvió al lugar, viendo que la cabaña no se encontraba en condiciones tan buenas como debería para tratar a alguien, pero era de las mejores que pudo encontrar en la aldea. Después de todo, era la única cama que contaba con colchones 0% húmedos y madera bastante resistente.
Por estar pendiente en otra cosa, no se pudo dar cuenta de como los parpados de Esdeath se apretaban con fuerza, indicando que estaba a punto de despertarse.
Después de un tiempo que pareció bastante largo, la General más temida de la región limítrofe sintió que se estaba despertando de un sueño que había durado una gran cantidad de días.
La oscuridad finalmente desapareció cuando sus hermosos ojos celestes se abrieron, para taparse el rostro casi al instante. Era extraño, estaba segura de que apenas llegaba luz en su habitación, por lo que el estimulo lumínico no debería de haber causado una reacción tan adversa en ella.
"¡Uh, por fin despiertas!"
La voz que escuchó no era de Tatsumi, ni de sus guerreros, ni de ninguna entidad que pudiera recordar.
Eso hizo que sus ojos se abrieran de golpe y descubrió su rostro en un rápido movimiento, distinguiendo como una cabellera dorada muy sonriente le estaba observando.
"¿Quién eres tú?" La mujer no pudo evitar entrecerrar sus ojos con gran sospecha. "¿Quién te dio permiso para ingresar a mi habitación?" Esdeath miraría a sus mantas, denotando que eso no era nada que ella tenía.
Su mirada se desvió al lugar bastante descuidado y otra pregunta se formuló al mismo tiempo que sus instintos asesinos comenzaban a brotar peligrosamente.
"¿Qué es este lugar?"
"¿No recuerdas nada?" Preguntaría Naruto, manteniendo algo de distancia al notar que Esdeath parecía querer matarlo con la mirada. "Por si no lo sabes, estuviste prisionera por culpa de este anillo." Naruto le mostró un anillo que estaba cubierto a través de un cristal, logrando que los ojos de Esdeath se ensancharan a más no poder tras recordar todo lo que pasó.
En ese momento, Naruto no pudo evitar preocuparse al ver como el rostro de la mujer cruzó diferentes emociones. La que más se remarcó en ella fue la tristeza y dolor.
Una tristeza y un dolor que parecían demasiado profundos…
Ambos se quedaron en silencio por un tiempo, viendo como Esdeath parecía querer cubrirse gran parte de su rostro con las mantas para que no pudiera ver como su alma y cuerpo se estaba destrozando continuamente ante la llegada de recuerdos.
"… ¿Cuánto tiempo?" Esdeath parecía mucho más susceptible y sumisa en estos momentos, a diferencia de antes que parecía tener claras intenciones de matarlo.
"No sabemos exactamente, pero creo que estuviste alrededor de un año encerrada dentro del hielo." Le respondió, viendo como la expresión de Esdeath apenas parecía cambiar.
No es que pudiera ver mucho, ya que se había tapado la mitad de su rostro con las mantas.
Igual pensaría que esa reacción era normal, ya que claramente le había pasado algo mucho más doloroso que haber estado un año sin conciencia.
Si tuviera que adivinar, Naruto diría que todo era obra de alguien muy cercana a ella que terminó traicionándola.
Pero no era alguien chismoso, así que le importó poco y nada la razón. Solo quería hacer que su rostro destrozado cambiara, aunque sea un poco.
"No tengo tiempo para esto, debo volver al Imperio…" Esdeath intentó moverse, pero se encontró bastante sorprendida cuando no podía sentir sus piernas.
Como si Naruto entendiera sus pensamientos, descubrió lentamente a la mujer para su vergüenza al darse cuenta que estaba en ropa interior. Iba a recriminarle bastante duro ante esa acción, pero dejó eso en segundo plano al ver la condición deplorable en la que se encontraba su cuerpo.
"Supongo que eso es lo que pasa cuando no mueves un musculo durante un año…" Naruto intentó ser gracioso, pero se dio cuenta que fue una broma de muy mal gusto cuando la mujer le fulminó con la mirada.
Si había algo de que ella se enorgullecía mucho, era de su cuerpo.
No por lo fuerte que era, si no que todo el tiempo le decían que era alguien hermosa.
Ahora solo poseía unos pechos caídos y un abdomen flácido. Sus brazos y piernas parecían haber corrido con la misma suerte para su horrenda desgracia. No podía ver como se encontraba su trasero, pero era obvio que ni siquiera quería verlo en estos momentos.
Al ver como ella se seguía viendo con gran vergüenza a si misma, Naruto decidió que lo mejor era desviar el tema para que ella no le diera tantas vueltas a eso.
"Por cierto, no nos encontramos en el Imperio." Esa respuesta hizo que Esdeath apartara sus pensamientos por un momento. "Por lo visto, alguien te arrojó de este lado de la cordillera con la esperanza de que te murieras con el impacto de la caída."
"Si, lo sé…" Ella gruñó y se tomó la cabeza con una mano cuando le llegaron algunos recuerdos borrosos.
"Si quieres, puedo ayudarte…" Naruto se acercó con la silla, deteniéndose en seco cuando vio como Esdeath le entregó una mirada de muerte.
"¡Ni se te ocurra tocarme!" Ella siseó con gran veneno, denotando que no confiaba ni un poco en él, sin importar el hecho de que era su salvador.
"Lo siento, pero aquí no hay ni un medico que pueda tratarte de una forma adecuada, prácticamente estamos en una aldea aislada." Esdeath no mostró ningún tipo de titubeo a pesar de las palabras de Naruto, haciendo que este suspirara. "Si fuera un doctor o no supongo que no importaría, dudo que te dejaras revisar…" Se susurraría para sí mismo, para después comenzar a buscar en su pequeña bolsa ante la mirada desconfiada y furiosa de su futura amante.
Esdeath se tensó aun más de lo que ya estaba cuando vio como Naruto sacó un kunai de su pequeña bolsa.
Él se acercó lentamente a la cama con su silla, hasta que finalmente estaba a su costado. Esdeath no pudo evitar apretar los dientes y cerrar fuertemente sus ojos cuando vio como acercó el arma peligrosamente a ella.
"Toma." Los ojos de Esdeath se abrieron con gran incredulidad cuando vio que el rubio le estaba ofreciendo el kunai.
En un principio pensaba que era algún tipo de truco, pero sabía bien que no tenía ninguna oportunidad en su posición actual. Después de todo, no tenía su Teigu, no sentía sus piernas, y apenas podía mover sus brazos.
Ella finalmente aceptó el arma, para luego mirar atentamente al rubio que estaba a su lado.
Naruto simplemente le sonrió, logrando que su protegida se sintiera un poco más aliviada, aunque eso no hizo que el agarre sobre el kunai se relajara.
El rubio tomó la mano de Esdeath y para su gran sorpresa la llevó hasta su cuello.
"Si hago algo innecesario, puedes cortarme el cuello." Comentó, al mismo tiempo que una energía azul brotaba de sus manos.
Esdeath le tomó la palabra prácticamente al instante y el borde frio del kunai se posó en la garganta del joven.
"¿Qué es esa energía azul?" El tono de Esdeath exigía una respuesta inmediata, o de lo contrario lo pasaría muy mal.
"¿No sabes lo que es el chakra?" Preguntaría con gran sorpresa. Ella simplemente se le quedó mirando, indicando la obvia respuesta. "El chakra es la energía vital de las personas. Por lo general, se utiliza para realizar ataques o estrategias bastante destructivas." Pudo sentir como el filo del kunai se apretó un poco más a su garganta tras esas palabras. "Pero, también suele utilizarse con fines médicos." El Chakra comenzó a reducirse en gran medida, dejando solo una delgada aura que se presentaba sobre las palmas de Naruto. "Este… ¿Podrías dejarme tragar?" Preguntaría con una sonrisa nerviosa.
Después de unos segundos, Esdeath pareció entregarle un poco de su confianza.
Naruto pareció centrarse más al mismo tiempo que frotaba sus manos imbuidas con chakra tras sentir como el kunai se relajó bastante y ya no tocaba su garganta.
"Este es un tipo de masaje que aprendí en un libro. Voy a tener que tocarte, así que, bueno…" Naruto se pausó, mirando a la mujer con una débil sonrisa. "No me mates."
"Si veo que intentas hacer algo extraño, voy a rebanarte el cuello hasta tu tráquea." Esdeath le dio permiso a su manera, logrando que Naruto sonriera.
Ella no pudo evitar mirar con ligera curiosidad como la sonrisa del rubio desaparecía por completo y su rostro adquiría una expresión de concentración absoluta.
Cuando las manos de Naruto se posaron delicadamente sobre sus pies, la sensación cálida y agradable no se hizo esperar.
Naruto pudo distinguir como el agarre en el kunai pareció vacilar por un segundo, algo que denotaba que esos masajes si funcionaban.
Y si que lo hacían, ya que sus manos subieron sobre sus pies y pudo ver como los dedos de la mano libre de la mujer se retorcían un poco ante el placer inmenso que le estaba proporcionando los toques delicados.
Los ojos de Esdeath temblaban un poco al sentir como todas sus articulaciones parecían liberarse un poco mientras las grandes contracturas cedían terreno.
Nunca pensó que un masaje podría ser tan jodidamente aliviador y placentero.
Podía sentir como cada fibra de su piel que era tocada por esas manos hacia que su sistema vibrara con una intensidad justa para generar el mayor placer que ha sentido en su vida.
Naruto continuó subiendo sus manos, completamente ajeno a todas las sensaciones que golpeaban a Esdeath. Finalmente llegó a sus bragas blancas y rodeó su cintura, logrando que los ojos de Esdeath se ensancharan cuando la golpeó un placer inmenso. Naruto pasó rápidamente de esa zona y continuó masajeando su abdomen.
Un delgado sonrojo manchó las mejillas de Esdeath mientras su respiración comenzaba a volverse irregular.
Se sentía fantástica como para que pudiera asimilar todas las sensaciones que su cuerpo le estaba trasmitiendo.
Pero, aunque su cuerpo le estuviera haciendo sentir tan bien, su mente permaneció completamente fría en todo momento.
Eso se demostró con bastante claridad cuando Naruto subió un poco más hasta moverse por debajo de sus pechos. El rubio se detuvo al instante cuando sintió como una gota de sangre se deslizaba sobre su garganta. El kunai se encontraba apretando más fuerte que las veces anteriores, mientras que Esdeath le estaba entregando una mirada de muerte.
"Si te atreves a subir más…"
"Si no descontracturas tu cuerpo por completo, entonces no podrás volver a hacer ejercicio. Sería muy doloroso." Naruto la miró con gran seriedad. "Puede ver que eres una guerrera, así que deberías saberlo bastante bien."
Esdeath se le quedaría mirando por un corto segundo.
La tensión se hizo palpable en la habitación. Lo único que se pudo escuchar fue como una gota de sangre caía sobre la cama tras descender por el borde del kunai.
"Solo será un segundo, ¿verdad?" Le cuestionó, sin quitar el arma de su cuello.
Naruto asintió lentamente, ya que no quería cortarse aún más.
Esdeath no pudo evitar suspirar cuando bajó el kunai.
"Si tardas tan solo un segundo más, voy a matarte." Aclararía la mujer, dándole el permiso a Naruto.
El rubio simplemente asintió con una sonrisa, para luego ponerse serio nuevamente.
Entonces, en ese preciso momento, las manos de Naruto pasaron sobre los senos de Esdeath y el chakra se introdujo en su cuerpo.
Como prometió, fue solo un segundo…
Pero ese segundo había sido demasiado para Esdeath, quien tuvo que taparse el rostro con su antebrazo para que no viera como sus ojos se cerraban fuertemente cuando su boca se abrió, aunque tuvo la suficiente fuerza para no emitir el fuerte gemido.
"¿Lo ves?" Naruto le entregaría una sonrisa inocente, viendo como Esdeath se descubría el rostro para entregarle una mirada agotada. "¡No era para tanto!" Concluiría, comenzando a tratar sus brazos.
"Si, no era para tanto…" Esdeath no pudo evitar burlarse del rubio internamente, ya que no parecía entender que estos masajes le estaban trasmitiendo un placer inmenso.
"Antes de seguir por tu espalda, quizás sería una buena idea que tomaras un baño." Comentaría Naruto, mirándola de reojo. "No te preocupes, sé muy bien que eso puedes hacerlo por ti misma." Esdeath simplemente asintió sin mediar palabras.
"Oye, ¿por qué te arriesgas tanto?" Preguntaría, denotando una mirada que por primera vez no parecía agresiva, asesina o triste.
"¿Te refieres al kunai?" Naruto no pudo evitar entregarle una sonrisa burlona mientras continuaba con sus manualidades.
La mirada de Esdeath se ensanchó de sobremanera cuando el rubio le arrebató el kunai de las manos sin que siquiera ella pudiera notarlo.
"Es porque no corría ningún riesgo en primer lugar." Concluiría con su típica sonrisa zorruna cubierta de confianza, logrando que Esdeath lo mirara con aun más interés. "Después de todo, no soy ningún idiota."
Por primera vez, Naruto pudo notar como la mujer parecía sonreír.
Desde luego no parecía una sonrisa amable, más bien parecía que estaba a punto de burlarse de él.
Pero, al fin y al cabo, era una sonrisa. Un objetivo que estaba buscando desde que la vio despertar.
"Eso último podría debatirse." Comentó Esdeath, para luego alzar una ceja. "No creo que las personas que le dan un kunai a una desconocida para presionarlo contra su propio cuello sea algo muy inteligente."
"¡Oye…!" Naruto intentó enojarse con ella, pero al ver esa hermosa sonrisa en su rostro simplemente no pudo hacerlo.
En vez de eso, él comenzó a reír. Ella le siguió poco después, aunque sus risas fueron mucho más leves y apagadas, aunque escuchar eso sonido era igual de hermoso que poder ver su sonrisa.
Una vez que ambos pararon con sus bromas, los dos volvieron a una sonrisa.
El rubio pudo notar al instante que su protegida finalmente había adquirido cierta confianza en él, y su mirada mucho más suavizada era prueba de ello.
"Por cierto, ¿cómo te llamas?' Comentaría Naruto, terminando su masaje para reposarse en la silla.
"Mi nombre es Esdeath." Contestó la mujer, fijando su mirada en el rubio, denotando gran interés. "¿Podrías decirme el tuyo?"
Naruto le entregó una gran sonrisa dentuda y ajustó la bandana en su cabeza para decir las siguientes palabras.
"¡Ni nombre es Naruto Uzumaki, no lo olvides!"
¡FINAL!
Eso es todo por ahora. Les recuerdo que deben votar en la encuesta de mi perfil de FanFiction si quieren que esta historia salga como ganadora.
Como mencioné anteriormente, lo más seguro es que habrá algunos cambios respecto al resultado final ya que esto es un borrador. Lo más probable es que solo haga unos reajustes de ciertos diálogos o acontecimientos, sumado a un capítulo más largo. Obviamente, hablando siempre de la hipótesis que esta historia salga ganadora.
También habrá otra historia de Naruto de la cual sacaré borrador dentro de no mucho tiempo por si es que quieren leerla. Es una pareja bastante inusual, pero creo que podría ser interesante su desarrollo.
¡Espero que nos veamos pronto!
