CAPÍTULO 1:

"Sirena."

"Mmm... un viejo clásico."

"Siempre me parecieron fascinantes, ¿sabes?"

"Yo… bueno, no puedo decir lo mismo. Es difícil encontrárselas en estos días."

"Sí, sí… ha sido así desde hace un tiempo. Aunque me hace recordar…"

"¡Por supuesto! Recuerdo que pasabas la mayor parte de tu tiempo estudiando cerca de ese lago. ¡Deberías haber visto una en más de una ocasión!"

A decir verdad, su amigo no estaba equivocado. Sin embargo, Tomás no quiso confirmar eso, preferiría quedarse callado mientras se le venía un nuevo tema del que hablar a la cabeza. No obstante, no necesitaba hacer más que mirar el vaso de agua que estaba a punto de beber para que recuerdos más profundamente enterrados emergieran a la superficie rápidamente.

Apenas se podía decir que era un estudiante cuando empezó a ver sirenas en ese lugar, eso es, de una forma muy particular. Ella se presentó simplemente como una sombra en el rabillo del ojo la primera vez que esto sucedió, y desapareció tan pronto como se dio la vuelta. Había "perdido" su varita a propósito solo para no ser emparejado con el matón de la clase para las tareas grupales de la semana y tuvo éxito en eso, esto hizo que pasara el resto de la tarde meciendo las piernas hacia adelante y hacia atrás mientras estaba sentado en el muelle y tratando de culpar a la soledad por esa extraña sensación que sintió en ese momento.

Lo que en un principio fue algo temporal terminó convirtiéndose en un hábito, al fin y al cabo, el muelle era un gran refugio. Pasaría la mayor parte de su tiempo allí sin saber que tan cautivante era realmente para él, y no le tomó mucho tiempo darse cuenta de que la misma experiencia se repetía cada vez que visitaba este lugar… la sombra en el rabillo del ojo. Al principio, pensó que no era más que una gota de agua que daba un salto gracias al viento o a un pájaro cercano. Más tarde, trató de culpar a un fantasma después de ver a Nick Casi Decapitado deambulando por los pasillos y ser testigo del efecto que tiene en algunas personas, esto lo llevó a procesar todo como el producto de una víctima de ahogamiento que trataba de recuperar el control total de su sitio de descanso final.

No fue hasta que tuvo lugar su segundo año en la escuela de magia que, por primera vez en su vida, confirmó con sus propios ojos la existencia de sirenas. Lo que podría haber sido una mujer extranjera que se mantenía cautelosamente a flote se clasificó de inmediato como una sirena cuando aparecieron un par de orejas en forma de aletas y se definieron más rastros de su rostro sobre la superficie del agua tranquila.

Piel cuidadosamente bronceada, cabello oscuro, mirada afilada.

Estaba totalmente paralizado, el efecto que tuvo la extraña vista podría ser proporcional a encontrar a un hombre caminando con la cabeza volteada hacia atrás. La precisión necesaria para mantener su cabeza perfectamente a flote sobre el agua en aparente total quietud debe ser lo suficientemente desafiante como para no ser algo que una persona normal pueda hacer. Algo tuvo que tener en la cara, porque lo siguiente que vio fue un chapoteo en el agua dando un saltito en el mismo lugar donde estaba solo para quedar completamente solo otra vez.

A partir de aquí, las siguientes visitas que hizo durante el resto del año estuvieron definidas por la constante sensación de ser observado desde la distancia. Esto, mientras estaba solo… esperando escuchar el chapoteo del agua nuevamente.

Pero lo que el tercer año tenía pensado para él iba más allá de todo esto, a esas alturas muchos ya habían notado su afinidad con el lago. Un juego de Verdad o Reto había llevado a un pequeño grupo de sus compañeros a confirmar si era capaz de nadar después de todo el tiempo que pasaba cerca de éste. Y era así, realmente era así. El caso es… que terminó siendo halado a las profundidades justo antes de poner las manos sobre una de las barras de madera del muelle mientras lo último que escuchó desde la superficie fue la risa de sus compañeros convertida en desesperación. Huyeron en busca de ayuda mientras él apenas podía mantener la boca cerrada bajo el agua. Allí abajo, le dieron la vuelta con un solo toque mientras se aplicaba en su boca una textura más suave que la piel humana, y luego escuchó... como si el lago mismo estuviera hablando.

"Espera un poco más. ¡Si sales ahora, nunca dejarán de molestar!"

Lo que podría haber sido un rostro en ese momento quedó oscurecido por un desfile de burbujas, lo que podría haber sido una bocanada de aire fresco se convirtió en un minuto entero de conciencia bajo el agua donde nada parecía real mientras una silueta femenina tomaba forma entre las ondas negras de su propio cabello. Fue llevado al borde de la conciencia en ese momento, solo para ser liberado justo antes de desvanecerse. Terminó a la deriva y solo una vez más, jadeando por aire con el espanto de la figura femenina perdiéndose en las pequeñas olas que ella hacía por cuenta propia.

Habría sido suficiente para que cualquier otra persona abandonara ese lugar en ese preciso instante, pero aun así… él siguió yendo hasta que la idea de establecer límites más estrictos para los estudiantes se hizo más presente gracias a la intervención de sus compañeros. Hicieron un gran alboroto a pesar de tener la culpa en primer lugar y esto hizo que se detuviera por el resto del año, se quedaría en la sala común y simplemente miraría el lago desde la distancia.

Aun así, el siguiente período no se hizo esperar. Regresó a los muelles entonces, cuando la idea de poner restricciones se les olvidó por completo… y la sensación de ser observado acompañó inmediatamente después.

Esa sensación no se iba, y la luz del día ya no parecía abastecerle lo suficiente de ésta.

Empezó a pasar la noche con Lumos mientras mantenía los ojos en las páginas de los apuntes que había hecho de la clase hasta que ella dejó de ser una sombra en el rabillo del ojo, o una sensación detrás de su cuello, y paso a convertirse en alguien con quien hablar... acercándose cuidadosamente bajo las mismas circunstancias que antes: Sin provocar una sola ola de agua en el lago.

"H-hola", dijo él en vano, ella lo miraba en total silencio mientras él se inclinaba sobre el muelle en contra de todo sentido de autopreservación. Comenzó a acostarse boca abajo y trató de mirarla más de cerca, incluso sabiendo bien de las historias… éstas terminaron siendo ruido de fondo, mientras que el sonido del agua que goteaba al caérsele del cabello se había convertido en el punto de atención.

"¿Te conozco de algún lado?" preguntó, inclinando su cabeza hacia arriba con una expresión de presumida en su cara. Su voz era madura, en el espectro ronco agradable y poseía una cierta elegancia que solo una criatura mítica podría tener.

"¡Sí! Tú... ¡tú me ayudaste! Tenías razón en eso, ¡nunca me volvieron a molestar!"

"Ya veo…" ella comenzó a hundirse de inmediato cuando él se apresuró a agarrar bien su varita y sacudirla en su dirección.

"¡Premento!"

Un grito fue la única respuesta, la naturaleza tranquila del lago se interrumpió cuando la sirena se dio la vuelta y cargó contra él dentro de sus límites.

En menos de un segundo, asumió el papel del depredador mayor mientras gran parte de su cuerpo se mantenía elevado sobre el nivel del agua y se agarraba a uno de los ejes de madera. Su altura era... monumental. El joven mago quedó reducido a una presa bajo la amenaza de sus garras, ella lo apuntó con todo su brazo libre como si fuera una espada y era obvio que más allá de este punto cualquier palabra que pudiera decir se quedaría corta frente a una posible agresión.

"¡¿Qué fue eso?! ¿Qué me has hecho?"

"¡Es solo un pellizco!"

"¿Un pellizco?"

"¡Es un hechizo capaz de producir la misma cantidad de dolor que un pellizco! ¡Nada más que eso!"

"¿Para qué? ¡Responde!"

"¡Solo… quería tu atención! ¡N-no te vayas!"

Respiraciones profundas, ira, agua fría y luego... cayó en cuenta. Toda agresión se apagó rápidamente cuando se hundió una vez más y desapareció en las profundidades del lago.

Después de eso, tomó un tiempo para que su presencia se sintiera nuevamente. No sabía qué tan profunda era el agua, pero su experiencia previa era todo lo que necesitaba saber para enterarse bien cuando ella estaba cerca. Sus ojos se pueden sentir como la compañía tranquila de un vecino en una habitación cercana, o los pasos de una persona en el piso de abajo, es saber que alguien ESTÁ allí a pesar de no poder ver directamente. Y sin embargo... él quería más que eso.

Leer era todo lo que podía hacer para entender más sobre ella, era su principal fuente de información sobre su especie cuando no había nadie a quien pudiera preguntar con respecto a una sirena sin levantar sospechas gracias a su cercanía al lago. No quería tener más compañía que la de ella, ya sea en una sensación extraña cerca del rabillo del ojo, o a través de la lente del agua cientos de metros más abajo.

De cualquier manera, la barrera tenía que romperse... y un poco más de lectura le proporciona la forma perfecta de llamarla.

La próxima vez que fue al lago llegó con la guitarra que su padre le regaló cuando cumplió diez años. "Ya te quedará bien" solía decir, y tenía toda la razón. Empezó a tocar las viejas canciones que le enseñó, y ella apareció casi al final de la tercera, ahí fue cuando se detuvo y la dejó acercarse hasta que no hubo más avances por su parte.

"Yo... yo no quería lastimarte en ese entonces, lo-lo siento, realmente lo siento."

Ni siquiera la miró directamente, sabía que no podía. Solo había un reflejo en el agua cuando se estableció una distancia cuidadosa, y él le estaba hablando a éste. Aun así, ella sabía bien de lo valioso que era esto en ese momento y se sumergió mientras mantenía los ojos en él hasta que fue demasiado profundo para seguir haciéndolo. Eso, el sintió claramente… una sonrisa pequeña que marcó el día a partir del cual más se vería durante sus escapadas. Su cuello, sus hombros y su cabello acomodándose antes de ir a donde él no podía por ningún medio normal.

Eventualmente, su espalda desnuda se convirtió en el centro de atención que todo el lago le presentó, y pasó otro año antes de que pudiera ver mucho más. No sabía si era la guitarra, la noche o una fecha especial… pero todo llegó a un punto en que ella le ofreció la mano, a medio camino entre lo humano y lo animal.

Le brindó una mirada invitante, casi seductora, como si la sirena hubiera estado cantando sin mover los labios.

Las cuerdas de la guitarra dejaron de moverse en ese momento, él permaneció inmóvil durante un par de segundos y después de que no hubo respuesta... ella se paró sobre el agua, su altura fácilmente doblando la de él. Fue como ese momento en el que ella estuvo a punto de lastimarlo gracias a la osadía que tuvo cuando era un niño pequeño, pero sin signos de amenaza presentes y esa fue la diferencia más importante cuando se trataba de ver el pecho desnudo de una mujer por primera vez.

Se mantuvo allí durante un par de segundos más antes de caer de espaldas y alejarse nadando, todo esto mientras su cuerpo desnudo seguía haciendo olas en la distancia. Lo hizo sentir mareado, su altura era tan notable que casi parecía de naturaleza burlona, tenía problemas tratando de encontrar un momento en su memoria en el que se sintiera tan pequeño al lado de otra persona.

¿Qué era? Su comportamiento es como un rompecabezas donde las reglas mismas son inalcanzables, fue el equilibrio entusiasta entre la exposición y el secreto lo que la hizo de naturaleza atrapante como si no hubiera más bestias o criaturas míticas en el mundo mágico para ser admirados. Todo el lago se había convertido en una ventana a un mundo que aún no había explorado, ejerciendo un efecto diferente sobre su persona, lejano y cercano al mismo tiempo. Una experiencia que solo una sirena podría brindar sin siquiera decir una sola cosa a través de hombros que conducen por un camino de curvas hacia adentro y hacia afuera, y una serie de valles hechos de piel suave, llegando hasta las caderas, y encontrando el blindaje natural brindado por las aguas mientras los muslos se convierten en callejones que convierten una fantasía en realidad.

Esto abrió la puerta a más de sus apariciones, siempre de naturaleza seductora y lo suficientemente moderadas como para hacer volar la mente ante las posibilidades. A partir de ese día, cruzaría a nado todo el lago sola. Se podía ver su silueta moviendo la parte superior e inferior de su cuerpo con una armonía que podría hacerle perder la noción del tiempo con facilidad. De hecho, al final del día no pudo diferenciar cuánto tiempo había pasado realmente en los muelles. No mucho después se dio cuenta de que se había cruzado un cierto umbral y, a veces, simplemente no podía saber si estaba viendo el amanecer o el atardecer.

Fue en una de esas noches en las que simplemente se acostó boca abajo una vez más y alcanzó el agua mientras extendía todo su brazo. Tocó el lago con la punta de los dedos, tanto como su propia altura se lo permitió. Se convirtió en su ritual de despedida, y siguió haciéndolo hasta que el último año sacó a relucir el hecho de que ya no era un niño... ya podía hundir fácilmente toda su mano en el lago. No era el mismo de antes a pesar de arrastrar consigo el mismo tren de pensamiento.

Aun así, le tomó un tiempo darse cuenta de lo que esto significaba. La vida de un adulto estaba a la vuelta de la esquina, y la escuela de magos estaba destinada a quedar atrás. Fue un pensamiento triste que lo llevó al lago una vez más… por última vez.

En ese momento todo estaba en completo silencio. Se quitó los zapatos y tiró por ahí la camisa, dejó todo lo que pudiera identificarlo como estudiante en los muelles y se adentró en el lago en medio de la noche. Trataría de estar siempre atento a la orilla mientras se aventuraba en el lugar que ella llamaba hogar y esperaba pacientemente un último encuentro un par de semanas antes de la graduación, como si estuviera aceptando la invitación que ella le hizo hace mucho tiempo.

Empezó a nadar lo más lejos que pudo de los muelles y de regreso, una y otra vez. Repitió el proceso durante el tiempo suficiente para empezar a sentir dolor y hacer soportable el frío en el proceso. Al menos, hasta que fue halado hacia abajo y ya no pudo agarrarse al muelle, siendo como la primera vez que se vieron.

Curiosamente, no luchó en esta ocasión, y sus ojos se habían acostumbrado a la cantidad de luz que ofrecía la noche. Esto significaba que una imagen casi totalmente clara de ella era perceptible bajo el agua. Todavía era más alta que él, pero su altura no era tan imponente como antes. Ella rápidamente nadó debajo de él y lo sostuvo por detrás, él sintió que los segmentos más suaves de su piel se presionaban ligeramente contra su espalda desnuda, y luego, de una manera más firme, como si ella hubiera asumido un compromiso oculto... una cierta entrega a las circunstancias.

Empezó a empujarlo más profundamente en el lago, con la suficiente delicadeza como si quisiera asegurarse de que no iba a reaccionar mal ante esto y no lo hizo.

Podía sentir la parte inferior de su cuerpo girando bajo el agua, sentía sus aletas jugando con sus piernas mientras que la superficie de esos segmentos, a pesar de su apariencia, eran más suaves que la piel humana natural. Apenas era capaz de sentir la extensión de sus rasgos antes de que ya se hubieran deslizado y desplazado aún más. Un escalofrío recorre todo su cuerpo cuando ella desliza sus brazos sobre su torso y lo sujeta con fuerza antes de hacerlos subir por su pecho y hombros. La distancia entre ellos se redujo al mínimo, pensó muchas cosas en ese momento, pero lo que le vino a la mente casi instantáneamente fue el deseo de tocarla.

Para ello, acarició lo que podía alcanzar de sus muslos mientras una parte de él quería empujarla hacia atrás en defensa propia. Sin embargo, estrechar el vínculo entre ellos se convirtió en una prioridad que triunfó sobre la autoconservación. Su vientre tenso y sus caderas firmes se frotaban en los segmentos inferiores de su espalda a medida que bajaban aún más, y se podía procesar una cierta danza de todo su movimiento.

Las oscuras profundidades del lago se habían convertido en una masa negra como boca de lobo que le hizo sentir una especie de debilidad que no había experimentado antes, ni siquiera la dificultad para respirar podía compararse en escala con la absurda inmensidad de la vista ante él.

Entonces, se detuvieron.

Ella había dejado de moverse justo antes de llegar a las profundidades donde la luz ya no podía tocarla y en ese momento arriba se hizo abajo. Su peso se podía sentir sobre él como otra capa de si mismo, abrió sus brazos y se asomó por encima de sus hombros mientras intentaba echar un vistazo a su rostro al tiempo que besó su mejilla con mucha cautela... obligando a una parte de su conciencia a desaparecer cuando la presión que ella aplica sobre él experimenta un pequeño cambio que lo hizo más consciente de todo al mismo tiempo.

Sintió que sus manos se deslizaban lejos y se sintió más ligero por un segundo.

Se alejó un poco de él cuando nadar y volar no se podían distinguir de forma clara, y justo antes de que el vacío pudiera alejarlo… ella pasó cada uno de sus dedos por todo su cuerpo hasta la punta de los pies, para después aparecer frente a él mientras su cola se envolvía a una de sus piernas y lo acercaba más. En menos de un segundo los papeles se invirtieron, y esta vez fue todo su cuerpo el que se presionó contra el de ella en ese momento mientras lo que quedaba de gravedad aquí producía un tipo de contacto que había anhelado durante un tiempo sin siquiera saberlo.

Quería que la seda de la ropa que le quedaba lo dejara en paz de una vez, quería sentir más de ella que simples pinceladas y roces fugaces.

Y puede haber sido solo el pensamiento lo que la llevó a aumentar la fuerza de su agarre alrededor de su pierna, cuando lentamente, ella comenzó a nadar de vuelta a la superficie mientras la parte más afilada de sus aletas comenzaba a lastimar su piel, y a él simplemente no podía importarle menos. Era, después de todo, más de ella frotándose con él.

Podrían haber sido uno solo a medida que el movimiento se hizo más prominente... dos partes de la misma criatura presionando y soltando constantemente, cóncavo encontrando convexo mientras el concepto de superficie comenzó a existir y su vista se volvió clara con esa piel bronceada de ella convirtiéndose en fiebre, sus brazos alrededor de su cuerpo pasaban a ser una especie de refugio que lo mantendría encendido.

Y llegaron al exterior, pero incluso entonces, todavía luchaba por recuperar el aliento. Por un instante creyó que jadear por aire la habría hecho dejar de existir, y no podía reunir la fuerza para abandonar todo lo que transmitía en este momento. La vio acercarse a los muelles, salpicándole la cara con agua como una llamada de atención para que sus músculos funcionaran correctamente allí arriba. Lo hizo mirar hacia ella mientras más de su gracia humana, entrelazada con lo mítico, se convertía en una silueta capaz de levantar tentaciones con cada movimiento que hacía.

Y fue una llamada de atención, para que él comenzara a seguirla.

Ella terminó apoyando la espalda contra uno de los muchos ejes de madera del muelle. Fue un poco más problemático de lo que debería, pero la forma en que se diseñó le permitió sacar parcialmente la mitad superior de su cuerpo fuera del agua mientras el llegaba y se aferraba al intrincado diseño para asegurarse de que ella no pudiera irse como antes, ahí se quedaron mirando por un rato.

Durante esto, su respiración parecía estar siguiendo la frecuencia de los latidos de su corazón, y se acercó justo cuando llegó a un punto en el que parecía que no era posible ir más rápido. Lentamente y contenido, se acerca y besa su hombro mientras hace todo lo posible por mantener los ojos abiertos a través de eso. Ni siquiera sabía cuán ventajoso era su lugar, fue ella quien se dio cuenta de que la parte inferior de su cuerpo había sido parcialmente contenida por sus muslos... sus caderas tocaban constantemente la parte interna de éstos, y era el movimiento oscilante el que proporcionaba la cantidad justa de estímulos para que la rendición tomara forma. Ella arqueó la espalda ligeramente y, a través de esto, su pecho desnudo tocó el de él. La superficie de contacto aumenta y también la debilidad y las abolladuras en su carácter.

Ella comienza a olvidarse de sostenerse cuando él llega a su cuello, todo se trataba de encender la forma en que se sentía en ese momento y para eso era necesario sostenerlo cerca mientras la parte inferior de su cuerpo estaba siendo jugueteada por la de él. Aun así, hay algunas características que no puede superar tan fácilmente. Se hace cierto daño cuando las manos de ella se deslizan por su cuerpo, alcanza la tela restante que los mantenía separados y la rompe.

Él la abrazó de vuelta, y se podía sentir su erección luchando por encontrar el lugar correcto mientras sus caderas le anhelaban.

Por primera vez desde siempre, se pudo escuchar salpicaduras de agua en el lago normalmente tranquilo. Era un sonido que sería seguido por un gemido cauto cuando logró deslizar su miembro dentro de ella y una repentina quietud vino a continuación. Solo tres segundos después... su voz se enciende nuevamente, y por menos de un segundo se sintió pequeña, débil y frágil. Una parte de ella quería escapar de su agarre, solo para olvidarlo todo cuando la estocada se repitió, más profundo esta vez, y cualquier deseo de naturaleza evasiva fue abandonado en ese momento.

Así, se produce la tercera al tiempo que él la abrazó con fuerza. Su boca comenzó a viajar por su cuello, sus mejillas y sus labios de una manera desordenada donde ella ni siquiera podía responder apropiadamente. Ella persistentemente trató de devolverle el beso y sentir más de él dentro de si. Su lado humano estaba fuertemente aferrándose a él, mientras que el animal sentía las puntas de sus dedos apretando y todavía luchando por tener un agarre firme de sus muslos. Fue una estocada tras otra mientras ella suspiraba con una armonía única en su voz que le hizo arquear la espalda mientras le separaba los brazos y la penetraba una vez más, solo para presionar dentro por un poco más de tiempo que la vez anterior.

El lago mismo contribuye a que sus cuerpos se empujen uno contra el otro, una y otra vez hasta que él levantó uno de sus brazos para hacerla girar y tomarla por detrás. Dos intentos fueron interrumpidos por sus caderas tratando de apresurar la intención mientras la perfecta musculatura nacida de la cantidad de acondicionamiento que las aguas exigen para aventurarse hizo de esta una experiencia como ninguna otra, ¡Era como ser empujado por las olas del océano mismo!

Ella se muerde los labios y jadea deliciosamente cuando él la penetra una vez más, su cola trata de enrollarse con cuidado alrededor de una de sus piernas para trabarlo en su lugar y aumentar aún más la presión que ejerce su cuerpo mientras sus pechos son acariciados por el agua repetidamente.

Él mira hacia abajo y nota que un tinte rojo ha comenzado a apoderarse de las aguas a su alrededor, y no tarda en darse cuenta de que proviene de sus propias piernas como consecuencia del trauma que le produce el roce con la parte inferior del cuerpo de ella. Sin embargo, solo se suma a la excitación que está experimentando en este momento. Es como disfrutar de cada parte de una rosa… con espinas incluidas.

El ritmo placentero converge en la siguiente penetración donde ella arquea la espalda como no lo había hecho antes, a través de esto, finalmente se besan mientras ella acaricia su cabello. Ambos se sumergen una vez más, de espalda esta vez.

Sus manos se encuentran en sus genitales y la acarician elaboradamente con suficiente fuerza para hacerla temblar mientras las profundidades comienzan a existir de nuevo. La izquierda va por su vientre y hacia arriba hasta llegar a sus pechos, agarrándose con fuerza mientras la penetra aún más fuerte y cae más profundo en el lago donde sus caderas lo empujan mientras el canto quejumbroso de su voz alcanza un clímax exuberante y la conciencia comienza a desvanecerse. Fue simplemente el atisbo de un orgasmo lo que los hizo terminar de alguna forma en la orilla, justo donde el agua tiene suficiente profundidad para que ella se mueva libremente.

Él está tratando de mantener la cabeza erguida, la cola de ella se convierte en una cortina que cubre y descubre la luna continuamente mientras enciende pequeñas salpicaduras de agua a su alrededor. Comparten el dolor y el cansancio muscular que se provocan, y ella se acuesta sobre él, ofreciéndose en la tierra.

Ella comienza a presionarlo mientras su pierna derecha se acomoda para mantenerlo ahí, empuja su pelvis con una velocidad y fuerza cada vez mayores mientras se provocan más herida. Ella se apoya en su pecho desnudo, su cola tira de él parcialmente para aumentar la fricción entre ellos y esto continúa por un tiempo incalculable.

Después, deposita parte de su peso en su rodilla y logra un nuevo aspecto en su unión, que le permite poner más presión sobre él mientras mantiene la velocidad hasta que alcanza el orgasmo y termina él eyaculando dentro de ella. Rápidamente mantiene sus caderas en su lugar, y tal acción progresa aún más cuando la envuelve con sus brazos y aprieta más aun su cuerpo contra el de él. La última de las contracciones musculares tiene lugar, respiran profundamente, y termina recostándose en el suelo.

Él besa sus pechos hasta el punto de sentir los latidos de su corazón en sus oídos, galopando bajo las garras del placer y la entrega. Finalmente, ella se acuesta sobre él y permanece así hasta que se acerca el amanecer.

Cuando él se pone de pie nuevamente, apenas tuvo que darse la vuelta para que se escuchara un último chapoteo de agua, el sol ya había aparecido en el cielo, y ella ya no estaba para entonces.

Está eso de una escuela de magos que siempre pensó que era raro… es la importancia que le dan a las puntuaciones y el sentido fraternal en general. Hay un código estricto para eso y, como siempre, no refleja lo que una persona es realmente capaz de hacer en ciertas circunstancias. Desde su punto de vista, debe existir un cierto umbral de experiencia para avanzar y seguir ascendiendo en las jerarquías mágicas. Después de pasar por toda la magia, todos los desafíos y demás, estaba seguro de una cosa entre todas... él realmente era el único hombre que se graduó en Hogwarts este año.

Regresar a casa significaba tener una buena historia que contar, su guitarra ahora lleva consigo un increíble recuerdo, y su padre no tarda mucho en notar una sonrisa tonta en su rostro.

Para entonces, era obvio lo agradecido que estaba por ese simple regalo.

"Estás pasando un buen rato, ¿no?"

"Eso es... tomárselo a la ligera."

"¿Dónde está la travesura, eh? Parece que has hecho algo más que salir de ese castillo..."

"Papá, yo... lo hice con una sirena."

"Ah?"

"Eso que hace la gente mayor, papá."

"¿Ah, de verdad? ¿Tú también?"

"¿Perdón?"

"Yo también hice eso cuando era más joven, también en Hogwarts".

"No creo que sepas de lo que estás hablando..."

"Oh, lo estoy... ¡era una belleza bronceada, de pelo negro y una bestia traviesa!"

"¿Q-qué?"

"Ella me dio un hijo poco después. ¡Un chico bonito que… se graduó recientemente como mago de pleno derecho!"

Ahora, el recuerda con pánico creciente…eso que ella le dijo.

"¿Te conozco de algún lado?"

NOTA.

Antes que nada, ¡Gracias por leer, amor!

Goa aquí, espero que se encuentren bien queridos lectores y que hayan disfrutado de la historia. Esto que han leído, es la traducción al español de una serie de relatos que estoy colocando aquí mismo en idioma inglés. Si revisan mi perfil, pueden llegar al link principal en el que ya se ha publicado el segundo episodio en idioma inglés.

Por idea de una muy querida amiga que ha decidido colaborar por cuenta propia con la traducción se me ha brindado la posibilidad de tener una versión en español disponible del mismo fic, por supuesto, toma un poco de tiempo… pero compartir mis historias con la comunidad hispanohablante significa bastante para mí, espero que lo disfruten.

Por el momento, ¡Hasta la próxima!